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Full text of "La Biblia Vulgata latina : traducida en español, y anotada conforme al sentido de los santos padres y expositores católicos"

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LA BIBLIA PR 14 1943 
TRADUCIDA EN ESPAÑOL, 

Y ANO T AD A 
CONFORME AL SENTIDO DE LOS SANTOS PADRES 
Y EXPOSITORES CATOLICOS, 

POR EL ILUSTRISIMO SEÑOR 

DON PHELIPE SCIO DE SAN MIGUEL, 

MX-PROVINCIAL DEL ORDEN DE LAS ESCUELAS PIAS DE 
CASTILLA , OBISPO DE SEGOVIA. 

TERCERA EDICION. 



TOMO VIII. 

DEL ANTIGUO TESTAMENTO. 

LOS PROVERBIOS , EL ECLESIASTES, 

EL CANTAR DE CANTARES , LA SABIDURIA 
Y EL ECLESIASTICO. 



MADRID M.DCCC.VIII. 
EN LA IMPRENTA DE LA HIJA DE IBARRA. 

Con privilegio exclusivo de S. M. 



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in 2015 



https://archive.org/details/labibliavulgatal08scio 



3 

ADVERTENCIA 
SOBRE EL LIBRO 

DE LOS PROVERBIOS. 

Los cinco Libros que se siguen , se llaman comunmente Sapien- 
cial s , porque nos conducen al estudio y amor de la celestial 
sabiduría. En ellos se nos dan las mejores reglas y preceptos para 
saber dirigir nuestras costumbres. Los tres primeros tienen indu- 
bitablemente por Autor á Salomón, y se hallan en el Cánon de 
los Hebreos : es á saber , el de los Proverbios , el Eclesiastes y 
el Cantar de Cantares. Estos tres juntamente con los otros dos, 
que son la Sabiduría y el Eclesiástico , han sido siempre reco- 
nocidos por la Iglesia Católica como sagrados y Canónicos. Los 
Padres , en especial San Gerónymo , San Basilio y San Ambro- 
sio , advírtiéron , que Salomón en estos tres Libros , que nos de- 
xó escritos , nos dio excelentes máximas de Moral , acomodadas 
á todos los estados y condiciones de la vida. Los Proverbios son 
instrucciones generales , que convienen aun á los menos adelan- 
tados en la virtud. El Eclesiastes adoctrina con mas particulari- 
dad á un hombre ya formado , y como separado de las cosas del 
mundo. El Cantar de Cantares es para las almas perfectas , que 
negándose á sí mismas^ están inflamadas del amor de las cosas ce- 
lestiales. San Isidoro Pelusiota compara los tres Libros de Salo- 
món á las tres partes principales del templo. Los Proverbios son. 
como el Atrio , á donde entraban los Israelitas. El Eclesiastes se 
representa por el lugar llamado el Santo , separado por un velo, 
á donde solo entraban los Sacerdotes, y en el Sancta Sanciornm 
están figurados los Cantares , á donde solo entraba el Sumo Pon- 
tífice con singular aparato de ceremonias y muchas purificaciones. 

Por lo que mira al primero de éstos , que es el de los Pro- 
verbios , que vamos á exponer , es cosa muy sabida , que en to- 
das las naciones hubo antiguamente sabios , que acostumbraron 
dar preceptos de sabiduría y de virtud por medio de breves sen- 
tencias , llamadas entre los Griegos ywucu : las quales unas veces 
estaban concebidas en términos propios , chros y fáciles de en- 
tenderse; y otras en obscuros, figurados y enigmáticos : todo con 
el fin de que se imprimiesen , y fixasen mas fácil y profundamen- 
te en el ánimo y memoria de los hombres , y de que siendo como 

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4 



ADVERTENCIA. 



unos proverbios 6 fórmulas comunes , se hiciesen familiares , y 
anduviesen en la boca de rodos. Es muy probable, que este uso 
tuvo su origen de los Hebreos, pues entre todos los Escritores de 
este género no se conoce otro mas antiguo que Salomón , á quien 
Dios especialmente comunicó este don , y le inspiró para que 
pronunciase un gran numero de sentencias de este género ; pues 
la misma Escritura dice , que él compuso tres mil Parábolas, 
ni. Regum iv. 32. de las quales , reducidas en parte en un vo- 
lumen por el mismo Salomón , y recogidas otras de los demás li- 
bros suyos, por orden del Rey Ezechías , Cap. xxv. 1. se formó 
este Sumario ; y algunos Expositores creen , que los dos últimos 
Capítulos los ordenaron otros dos sabios, Agur y Lamuél , y 
dispusieron en ellos aquellas sentencias , que ellos mismos oyé- 
ron de boca del mismo Salomón , ó les fueron dictadas é inspi- 
radas por el mismo Espíritu. Como estas sentencias constan por 
la mayor parte de comparaciones , por eso son llamadas en He- 
bréo >bwn Mischlé esto es , para bolas ó semejanzas. Los Padres 
antiguos diéron á este Libro el epitheto de 7nxváfETcv, considerán- 
dolo como un Prontuario de todas las reglas de Moral , propias 
para la práctica de toda virtud. Y San Gerónymo añade, que es 
una rica mina de oro , pero que es menester excavar y trabajar, 
para hallar el precioso metal. 

El Libro , en que están comprehendidas , consta de dos par- 
tes. La primera abraza los primeros nueve Capítulos , y le sirve 
como de introducción : en ella se representa la celestial Sabidu- 
ría , amonestando y gritando á los hombres , que seducidos de 
los malos exemplos de los mundanos , se extraviaron del camino 
derecho de la virtud por seguir el torcido de los vicios, para que 
vuelvan sobre sí , y se apliquen al estudio , amor y práctica de 
la verdadera sabiduría , que consiste en conocer la verdad , y 
en acertar á cumplir la voluntad del Señor. En la segunda parte, 
por medio de dichas sentencias , se dan reglas y preceptos para 
el exercicio de toda suerte de virtudes , y para evitar todos los 
vicios ; y estos preceptos se extienden por todas las edades y 
condiciones de la vida, para arreglarla santamente, 3^ pasarla en 
la mayor quietud y paz interior, encaminando todas las acciones 
de ella á asegurar la felicidad de la eterna. En una palabra, si apren- 
diéremos , dice el doctísimo Bossuét en su Prólogo , estas senten- 
cias , que tienen por su primer Autor nada ménos que al Espíri- 
tu Santo , y que con tanto cuidado y esmero fueron recogidas 
por los hombres mas eminentes é instruidos , que hubo entre los 
Hebréos , nada echarémos menos de todo quanto pertenece á la 
doctrina de la Philosophía Moral. Y para demostrar esto , va re- 



ADVERTENCIA. 5 

corriendo todas las partes de dicha Philosophía , á las quales se 
extiende la doctrina, que se contiene en este divino Libro. Y 
concluye después diciendo: »Todo esto lo desempeña el sapien- 5 
jotísimo Salomón con tan grande autoridad , verdad y profundi- 
»dad, que en sus parábolas reconocerás sin la menor dificultad el 
«magisterio de aquel Espíritu , que escudriña y penetra todas las- 
» cosas, y hasta los arcanos y profundos mysterios de Dios.** 
i. Corinth. 11. 10. 

No nos detenemos aquí en tratar de las antiguas versiones de 
los Proverbios , y singularmente de la de los lxx. porque segui- 
mos constantemente el texto de la Vulgata , bien que en la ex- 
posición de ésta haremos uso de aquella , y también del texto He- 
breo , quando creamos , que puede ser de algún uso para darle 
mayor luz y claridad , como dexamos ya prevenido en la Adver- 
tencia preliminar al Psalterio; y porque, como advierte mny bien 
el citado ilustre Expositor, de estas mismas variantes, que se no- 
tan en dichas versiones de los Proverbios , las quales tienen á su 
favor la autoridad , aprobación y uso de la antigüedad , y de los 
Padres , podemos sacar un grande fruto ; pues nos presentan mu- 
chas y muy excelentes sentencias , muy acomodadas á las reglas 
de la fe, que sin el menor perjuicio de lo principal, sirven tam- 
bién para hacer recomendable la abundancia y fecundidad de las 
divinas Escrituras. Pero ántes de dar principio á su traslación se 
hace preciso advertir aquí , que la sublimidad de pensamientos, 
que se encierran en los Libros Sapienciales , la concisión con 
que se explican por medio de breves sentencias y comparaciones, 
y sobre todo el genio é idiotismos de las lenguas Orientales, con- 
tribuyen mucho á que aparezcan obscuros no pocos lugares en 
nuestra Vulgata, por conservarse en ella la misma sublimidad, 
concisión y estilo , con que se leen en los originales. Por esta ra- 
zón he creido , que será muy útil dar aquí un compendio de lo 
principal y mas general , que hay que notar en esta parte , toma- 
do del citado Prólogo del mismo ilustre Escritor. 

Y así para que queden llanas muchas de las dificultades , que 
en e^tos Libros se encuentran , se debe tener muy presente, que 
anima en phrase Hebrea se toma con mucha freqüencia por la 
persona : cor , por el enten limiento : callidus , versittus , astu- 
tus , en buen sentido, por un hombre prudente , cauto y sabio: 
que derisor , illusor , contemptor , prevaricato*- , pestilens , 
fius , denotan un hombre malvado , determinándose el género de 
maldad por lo que se declara y expresa en aquel lugar. Discipli- 
na significa comunmente la doctrina : indisciplinatus y el indoc- 
to , ó que no ha tenido instrucción. Requies y requiesco se to- 
jo*. VIH. A 3 



A.D V E R T E N C I A. 



man comunmente por cesar ; y también en significación activa, 
por hacer cesar : infernus , por el sepulchro , como muchas veces 
en toda la santa Escritura : her editare , por entrar d suerte 6 he^ 
r encía ; ó en significación activa , por hacer entrar d suerte: 
fanis , por todo lo que sirve para sustento de la vida ; minora- 
tio , por el daño , 6 menoscabo : confessio > por alabanza. En el 
Libro del Eclesiástico , obductio , obductus se usa por una irrup- 
ción de enemigos , y los males causados. Alicujus rei continens, 
por el que ha llegado á conseguir alguna cosa : datus , por el don 9 
ó acción de dar : natío , por el nacimiento , por el hijo nacido, 
por el fruto de los campos , 6 de los arboles ; y en este mismo 
sentido se halla también generado y generationes. 

Las preposiciones a , de , ex , , que unas veces se omi- 
ten , y otras abundan , ocasionan no pequeña obscuridad ; y asi- 
mismo el uso del infinitivo por el gerundio , como acostumbran 
los Griegos : el del pronombre is , por el nombre de Dios , á quien 
como debemos tener presente , lo mas que podamos , en todas 
las cosas , es estilo de la santa Escritura sobreentender su divino 
nombre , quando alguna vez se omita. En las comparaciones y 
semejanzas hay también que suplir muchas cosas : primeramente 
las partículas de comparar, quemadmodum, sic y otras, á las qua- 
les los Hebréos substituyen la conjunción i vdu , et , y aun no 
pocas veces la suprimen , de lo qual á cada paso se originan no 
pequeñas dificultades : otras se ha de hacer el suplemento en aque- 
llo mismo , á que se hace la comparación : otras se omite el se- 
gundo miembro de esta , 6 la apodosis y aplicación. Finalmente 
se debe tener muy presente , que el estilo de los Hebréos y de los 
Orientales dexa muchas cosas , que no se expresan , y que deben 
suplirse. Todo lo qual he querido prevenir en este lugar , para 
que sirva como de un subsidio para la inteligencia de estos Libros, 
dexando lo particular de cada una de estas cosas para sus respecti- 
vos lugares. 



EL LIBRO 



7 



DE LOS PROVERBIOS. 



CAPITULO I. 

Convite para entrar d oir la sabiduría. "Perecen los que 

la desprecian. 



i Parábola Salomonis , filii 
David , re gis Israel. 

2 Ad sciendam sapientiam 9 
et disciplinam : 

3 Ad intelligenda verba 
prudentice , et suscipiendam 
eruditionem doctrina, justitiam, 
et judicium , et ¿equitatemx 

4 Ut detur parvidis astu- 
tia , adolescenti scientia , et 
tntellectus. 

5 Audiens sapiens , sapien- 
tior erit : et intelligens , gu- 

1 La palabra Griega Trapa^oW, que 
significa comparaciones , 6 semejanzas , se 
toma en el sentido de sentencias graves y 
llenas de sabiduría con alguna obscuri- 
dad. Los lxx ponen itapoi¡íío. , que soa 
adagios , ó refranes. 

2 No vana , y mundana especula- 
tiva , sino práctica , que consiste en el 
conocimiento de Dios , y en el temor y 
respeto , con que debe ser adorado. Es 
labio aquel que se saborea en Dios , é á 
quien Dios es sabroso , y á quien cada 
cosa le sabe , cerno ella es en sé misma'. 
porque la palabra sabio se deriva de la 
palabra sabor. 

3 La palabra Griega iraiSúa , y la He- 
bréa noi» , no solo significan la instruc- 
ción y enseñanza que se da de palabra, 
sino la que va acompañada de reprehen- 
sión y castigo , como acostumbra hacer 
un padre con sus hijos. 

4 Para saber di c cernir entre el bien 
y el mal. Sapientia y prudentia vienen 
á significar casi lo mismo en este Libro 
y en los siguientes: lo mismo justitia^ ju- 



i Parábolas 1 de Salomón, 
hijo de David , Rey de Israel. 

2 Para aprender sabiduría 2 
y doctrina 3 : 

3 Para entender palabras de 
prudencia , y recibir erudición 
de doctrina , justicia, y juicio y 
equidad 4 : 

4 Para dar á los niños 5 as- 
tucia 6 , al mancebo sabiduría y 
entendimiento. 

5 Oyéndolas el sabio , mas 
sabio será ; y entendiéndolas , 



áicium^ ¿quitas. En todo ello se signifi- 
ca la obligación, que tiene el hombre de 
arreglar sus acciones , y conformarlas en 
un todo con lo que ordena la Ley del Se- 
ñor. Scientia , doctrina , intelligentiü sig- 
nifican el conocimiento de aquellas mis- 
mas obligaciones. 

5 A los sencillos y Cándidos , á quie- 
nes fácilmente se engaña , porque no tie- 
nen luces, ni sabiduría: ¿Vinos en el pen- 
xar , como los llama S. Pablo i. Cormth. 

XVI. 20. 

6 Astucia se toma , en buen senti- 
do , por discreción , circunspección y di" 
ligente cautela para no dexarse engañar. 
Véase el v. io. Como si dixera : En este 
Libro no solamente se dan documentos 
á los simples é incautos , como son or- 
dinariamente los muchachos y los jóve- 
nes , sino que los mas adelantados , y 
que tienen ya conocimiento de la verda- 
dera ciencia , si siguen sus preceptos, 
serán mas sabios , y podrán gobernarse 
á sí mismos , y también á los otros. 



A 4 



8 EL LIBRO DE L 

bernacula possidebit. 

6 Animadvertet parabolam, 
et interpretationem } verba sa- 
pientum , et enigmata eorum. 

7 Timor a Domini princi- 
fium sapienti¿e. Sapientiam, 
atque doctrinam s tul ti despi- 
fiunt, ■ v 

8 Audi, fili mi , disciplinam 
patris tui, et ne dimitías legem 
tnatris tuce : 

9 Ut a d da tur gratia 
capiti tuo , et torques eolio 
tuo. 

10 Fili mi , si te lactave- 
rint peccatores , ne acquiescas 
eis. 

1 1 Si dixerint : Veni no- 
biscum y insidiemur sanguini > 
abscondamus tendiculas contra 
insontem frustra : 

iz Deglutiamus eum sicut 



)S PROVERBIOS. 

poseerá el gobernalle \ 

6 Acertará la parábola y SU 
interpretación , las "palabras de 
los sabios, y sus enigmas 2 . 

7 El temor del Señor es e! 
principio de la sabiduría 3 . Los 
necios 4 desprecian la sabiduría 
y la doctrina. 

8 Escucha, hijo mió, la ins- 
trucción de tu padre, y no de- 
xes la ley de tu madre 1 : 

9 Para que se añada bella gra- 
cia á tu cabeza 6 , y un collar 
á tu cuello. 

10 Hijo mío, si te halagaren 
los pecadores, no condesciendas 
con ellos 7 . 

11 Si dixeren: Ven con noso- 
tros , pongamos asechanzas á la 
sangre 8 , escondamos armadijos 
sin motivo contra el inocente 9 : 

12 Traguémosle lo vivo co« 



1 Tendrá consejos , con que gober- 
narse á sí y á sus cosas , ó poseerá mo- 
dos y reglas de gobernar. La traslación 
está tomada de un piloto , que por el 
timón gobierna el navio. 

2 Estas eran qüestiones ó sentencias 
morales , propuestas en términos obscu- 
ros y figurados , como adivinanzas , con 
el fin de acicalar los ingenios , para que 
buscasen su verdadero sentido , y que de 
este modo quedasen impresas en el es- 
píritu con mayor firmeza. Judie, xiv. 
12. et ni. Reg. x. i. EzeCH. xvn. 2. 

3 Y no solamente el principio , sino 
también todos los progresos que se pue- 
den hacer en ella , y su complemento ó 
perfección. Psulm ex. io. 

4 Los verdaderos sabios conocen el 
precio y subidos quilates de la sabiduría, 
y por e c o la aman y respetan ; al con- 
trario los insensatos "y necios. 

5 El sentido literal habla de las cor- 
recciones del padre , y de los preceptos 
y avisos de la madre; pero el figurado 
jubla de las instrucciones de Dios tu 
Padre , que se contienen en la Escritura: 



y no abandones la Ley de la Iglesia , que 
es tu Madre , y que te habla por sus 
Concilios , por sus Tradiciones , y por la 
boca de sus Pastores. Cap. xxu. 28. 
Denteron. xxxil. 7. 

6 Esta dócil obediencia le servirá de 
una hermosa guirnalda, y de un rico collar. 

7 Después de haber propuesto las 
causas de la sabiduría , explica ahora, 
cómo se han de quitar los estorbos, que 
hay para llegar á ella , comenzando por 
la avaricia , que es la raiz de todos los 
males. 1. Tirnoth. vi. 10. Por pecadores, 
se entienden aquí los moradores del mun- 
do; pues este , según Santiago iv. 4. 
es el enemigo de Dios. 

8 A la vida del próximo para qui- 
társela. 

9 Los rxx. aolxaq , el Hebreo oan, sin 
haber recibido de él el menor daño, ¿ra- 
tis : y el mismo sentido tiene el frustró 
en la Vulgata. Armadijo es lazo ó tram- 
pa para cazar algún animal , ó páxaro. 

10 Metáphora que se usa freqüente- 
mente en la Escritura. Cap. xxx. 14. 
Psalm. xiii. 4. Parece que se hace aquí 



a Psalm t ex. 10. Ecli. 1. 16. 



G API T T 

inferntts vlventem , ct integrum 
qnasi descendentem in lacum. 
. 13 Omnem pretiosam sub- 
stantiam reperiemus , implebi- 
tnus domos nostras spoliis. 

14 Sortem mitte nobiscum, 
marsupium nnurn sit omnium 
nostr/im. 

1 5 Fili mihi , ne ambitles 
cwn eis , prohibe pedem tuum d 
s emitís eornm. 

16 Pedes a enim illorum ad 
malum currunt , et festinant itt 
effundant sanguinem. 

17 Frustra autem jaci- 
tur rete ante oculos piennato- 
rum. 

1 8 Ipsi qnoque contra san- 
gninem suiim insidiantnr , et 
moliuntur fraudes contra ani- 
mas sitas. 

19 Sic semitce omnis ava- 
ri , animas posúdentium ra- 
fwnt. 

20 Sapientia foris pradicat, 
in plateis dat vocem suam: 

alusión al suceso de Dathán y de Abi- 
ron. 

1 Para estrechar mas esta liga y mal- 
vada compañía : porque los amigos sue- 
lea tener entre sí comunes las cosas. Mu- 
chos Padres con S. Agustín de Civitat. 
De¡ Lib. xvn. Cap. 20. reconocen en es- 
tos versículos una prophecía de los que 
tramáron la muerte á Jesu-Christo. 

2 Previene al incauto que de nin- 
gún modo se acompañe con gente tan 
malvada. 

3 No solo quitando la vida del cuer- 
po , sino también la espiritual de las al- 
mas cun su mal exrmplo y palabras. 

4 LOS LXX. ov yáp aSíxuq , porque no 

en vano. El sentido es el mismo. Las aves, 
quando vén que se les titnde una red 
para cazarlas , escapan y huyen : pues 
tú del mismo modo , puesto que estás ya 
bieu avisado , quando vieres estas redes 



LO T. 9 

mo sepulcro , y entero como al 
que cae en sima; 

13 Hallaremos todo genero 
de bienes preciosos , llenaremos 
nuestras casas de despojos. 

14 Echa tu suerte con noso- 
tros , sea una sola la bolsa de 
todos nosotros '. 

15 Hijo mío, no andes con 
ellos, veda tu pie de las veredas 
de ellos \ 

16 Porque los pies de ellos 
á lo malo corren , y van apre- 
surados á derramar sangre 3 . 

17 Mas en vano se echa la 
red ante los ojos de los que tie- 
nen alas 4 . 

18 Aun ellos mismos ponen 
a c echanz2s contra su propia vi- 
da 5 , y traman engaños contra 
sus almas 6 . 

19 Afí las veredas de todo 
avaro roban las almas de los po- 
seedores 7 . 

20 La sabiduría predica por 
fuera, en las plazas da sus voces 8 : 

tendidas por los impíos , huye , escapa 
luego. Bkda. Otros por el contrario lo 
exponen de los hombres incautos , que 
son engañados por los malvados , como 
las aves por el astuto cazador. 

5 Esta es otra razón , por la que de- 
bes evitar su compañía , porque en estas 
mismas asechanzas, que ponen á los otros, 
encuentran ellos y sus sequaces su propia 
ruina y perdición. Psalmo vrr. 

6 Contra sus mismas vidas y perso- 
nas. 

7 Los iniquos medios , de que se vale 
el avaro para amontonar riquezas , serán 
los lazos , que le aprisionen y precipiten 
en uní lastimosa, e inevitable ruina. 

8 Se añade aquí una nueva causa, que 
nos debe mover a buscar la sabiduría , y 
es la facilidad de poderla hallar : por 
quanto ella misma sale al encuentro á 
convidar á los que de veras la buscan. 



a Isai. lix. 7. 



IO EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



21 In capite turbarum cla- 
piitat , in foribus portarum 
urbis proferí verba sua , di- 
cens : 

22 ¿ Usquequb parvuli di- 
ligitis infantiam , et stulti ea, 
qux sibi sunt noxia , cupient, 
et imprudentes odibunt scien- 
tiam í 

23 Convertimini ad cor- 
reptionem meam : en proferam 
vobis Spiritum meum , et osten- 
dam vobis verba mea. 

24 Quia a vocavl , et re- 
nuistis ; extendí manum meam, 
et non fuit qui aspiceret. 

25 Despexistis omne con- 
silium meum y et increpationes 
meas neglexistis. 

26 Ego quoque in interitu 
vestro ridebo , et snbsannabo, 
chm vobis id , quod timebatis, 
advenerit. 

27 Ciim irruerit repentina 
calamitas , et interitus quasi 
tempestas ingruerit : quando 

La divina Sabiduría nos está dando vo- 
ces sin cesar por medio de la luz de la 
razón , y de las divinas Escrituras del 
antiguo y nuevo Testamento , por me- 
dio de su Iglesia y sus Ministros ; y tam- 
bién por los exemplos de virtudes y de 
vicios i y de escarmientos, que cada dia 
vemos. 

I Desde un lugar alto y elevado, á 
donde comunmente concurre mayof nú- 
mero de gente, como suele suceder en las 
plazas y en las puertas de las ciudades, 
en donde antiguamente se daba audien- 
cia , y estaban los Tribunales. 

£ El Hebreo : ¿ Los burladores desea- 
rán aquello , que los hará A ellos mis- 
mos un objeto de burla ? Por estas niñe- 
rías se enriende una vida toda sensual y 
animal ; y la insensatez é imprudencia 
de estos locos consiste , en buscar sola- 
mente lo que contenta sus pasiones , y 



21 A la cabecera de los con- 
cursos 1 grita , en las entradas 
de las puertas de la ciudad pro- 
fiere sus palabras, diciendo: 

22 1 Hasta quándo , ó niños, 
amaréis las niñerías 2 , y los ne- 
cios codiciarán las cosas , que 
les son nocivas , y los impru- 
dentes aborrecerán la ciencia? 

23 Volveos á mi correc- 
ción 3 : ved aquí que os decla- 
raré mi espíritu , y os mostraré 
mis palabras. 

24 Por quanto os llamé } y 
dixísteis que no : extendí mi ma- 
no 4 , y no hubo quien mirase : 

25 Despreciasteis todo mi 
consejo , y de mis reprehensio- 
nes no hicisteis caso s : 

26 Yo también me reiré en 
vuestra muerte, y os escarnece- 
ré , quando os viniere aquello, 
que temiais. 

27 Quando se dexáre caer 
de repente la calamidad , y se 
echare encima la destrucción, 

sirve para perderlos , no queriendo sa-« 
ber quál es su obligación , por no cum- 
plirla. 

3 A escuchar mis amonestaciones y 
avisos : que yo os daré mi luz y mi es- 
píritu, para que comprehendais lo que os 
digo. Otros román estas palabras como 
una preparación para las amenazas, que 
se siguen ; y así trasladan ; Estad aten- 
tos á mis reprehensiones : voy á decla- 
raros mis pensamientos , y haceros en- 
tender mis palabras. 

4 Esta es una acciou de los que lla- 
man á otros desde lejos , y se lo dan á 
entender con la mano. Isai. lxv. 2. 

5 Este desprecio , que se hace no po- 
cas veces de las divinas reprehensiones, 
es un justo castigo , con que aflige Dios 
á los obstinados , y á aquellos á quienes 
el Señor abandona á un reprobo sen- 
tido. 



a Isai lxv. 12. et lxvi. 4. Jerem. vil. 13. 



CAPÍTULO I. 



II 



venerit super vos tribulatio , et 
angustia : 

28 Tune invocabtint me, et 
non exaudiam : mane consur- 
gent , et non invenient me: 

29 Eb quod exosam habue- 
rint disciplinam , et timorem 
Domini non susceperint, 

30 Nec acquieverint consi- 
lio meo , et detraxerint univer- 
sa correptioni mea. 

31 Comedent igitur fructus 
via sua : suisque consiliis sa-> 
turabuntur. 

32 Aversio parvulorum ín- 
ter -ficiet eos, et prosperitas stal- 
torum perdet illas. 

33 Qui autem me audierit, 
absque terrore requiescet 3 et 
abundantid perfrnetur , timore 
malorum sublato. 



como una tempestad : quando 
viniere sobre vosotros la tribu- 
lación y la angustia : 

28 Entonces me llamarán, y 
no oiré : madrugarán 1 , y no 
me hallarán: 

29 Porque aborrecieron la 
instrucción , y no recibiéron el 
temor del Señor, 

30 Ni condescendieron á mi 
consejo , y desacreditáron toda 
reprehensión mia. 

31 Comerán pues los frutos 
de su camino 2 , y se hartarán de 
sus consejos 3 , 

32 El desvío de estos aniña- 
dos 4 los matará , y la prosperi- 
dad de los necios los perderá. 

33 Mas el que me oyere, re- 
posará sin temor , y gozará de 
abundancia , quitado el miedo 
de males. 



I Ferrar. Amañanearmean. Es un 
Hebraísmo , que significa hacer los ma- 
yores esfuerzos , para llegar al fin dé 
alguna cosa. Estos clamores no serán efi- 
caces ni de corazón , sino que nacerán de 
amor propio , y de un temor puramente 
Servil , y por esto no serán oidos ; sien- 
do la dureza de corazón la pena , con 
que Dios castiga ordinariamente á los 
que se hacen sordos á sus avisos y amo- 
nestaciones. Esto se cumplid á la letra 
en los Judíos , que fueron reducidos á las 
mayores calamidades y desolación ; por- 
que no recibiéron, ni quisieron oir la Sa- 
biduría Encarnada , que vino á ellos, 



2 De su mal proceder , porque el 
hombre solamente segará y recogerá lo 
que sembráre. Galat. vi. 8, 

3 De los frutos que cogerán, siguien- 
do sus devaneos y malas artes ; y estos 
llegarán á causarles hastío. 

4 El apartarse de la sabiduría y sa- 
ludables avisos, el aborrecer y no que- 
rer abrazar aquello que les es "útil , como 
hacen los muchachos ó insensatos , eso 
será lo que los pierda ; y aquello mis- 
mo , que falsa y neciamente creen 
que es su felicidad , será lo que los des- 
truya. 



CAPÍTULO II. 

Utilidad de la sabiduría , la qual comunica muchos y grandes 

bienes, 

x Fin mi j si susceperis ser- ijo mió, si recibieres mis 

mones ?neos , et mandata mea palabras , y tuvieres escondidos 
absconderis penes te, dentro de tí mis preceptos *, 

I Pírrar. Mis encomendanzas. 



12 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



2 Ut aiidi.it sapientiam ¿in- 
ris tita : inclina cor tuum ad 
cognoscendam prudentiam. 

3 Si eftim sapientiam invo- 
caveris, et inclinaveris cor tuum 
j?rudenti\-e: 

4 Si qu^sieris eam quasi 
pecuniam , et sicut thesauros 
effoderis illatn : 

5 Tune intelliges thnoreni 
Domini , et scientiam Dei in- 
genies : 

6 Quia Dominas dat sa- 
pientiam : et ex ore ejus pru- 
dentia , et scientia. 

7 Custodiet rectorum salu- 
tem , et proteget gradientes 
simpliciter, 

8 Servans semitas justi- 
ti? y et vías sanctorum custo- 
(iiens. 

9 Tune intelliges justitiam, 
et judie i um , et ¿equitatem , et 
omnem semitam bonam. 

10 Si intraverit sapientia 
cor tuum , et scientia anima 
tuae placuerit : 

11 Consiliwn custodiet te s 
et prudeníia s< rvabit te, 

1 Invocando á Dios, y pidiéndole muy 
de veras que te la conceda. 

2 Si la escudriñares con el mismo ar- 
dor y tesón , con que se cava la tierra 
hasta lo mas profuudo para hallar un 
thesoro. 

3 La verdadera sabiduría , que con- 
siste en el conocimiento de Dios , y en 
strvirle como es debido. 

4 Y la ciencia de.su divina palabra, 
la qual uos enseña lo que debemos obrar 
ó huir . y que pued^ aprovechar ó dañar. 

5 Reserva como un thesoro la salud, 
esto es , los medios de conseguir la vida 
eterna para los justos, que son sus enco- 
gidos. LOS LXX *ai 8r¡cravpíh£i rolq x<xrop- 
Oovai GOT-qpíav , y athesora s ¿lui pura tos 
rectos. El Hebreo de varios modos : T 
guardará razón para los justos , cuidan-" 



2 De manera que oyga ttf 
oreja la sabiduría: inclina tu co- 
razón á conocer la prudencia. 

3 Porque si llamares á la sa- 
biduría,^ inclinares tu corazón 
á la prudencia 1 : 

4 Si la buscares como el di- 
nero , y la desenterrares como 
los thesoros 2 : 

5 Entonces entenderás el te- 
mor del Señor 3 , y hallarás la 
ciencia de Dios: 

6 Porque el Señor da la sa- 
biduría ; y de su boca la pru- 
dencia , y la ciencia 4 . 

7 El es el custodio de la sa- 
lud de los rectos 5 , y el protector 
de los que andan en sencillez 6 , \ 

8 El que conserva las sendas 
de la justicia 7 , y el que guarda 
los caminos de los santos. 

9 Entonces entenderás 8 la 
justicia, y el juicio y la equidad 
de toda buena senda. 

10 Si entrare la sabiduría en 
tu corazón, y la ciencia agrada- 
re á tu alma : 

1 1 El consejo te guardará, y 
la prudencia re con' ervará 9 : 

do de ellos, y vengando sus injurias Otros: 
T guardará el ser á ¿o.r rectos, porque 
hará que nada les dañe. Otros: T guar- 
dará sabiauiia para los rectos, asistién- 
dolos cou ella y con su gracia, quando la 
necesiten. 

6 Con sencillez y humiidad de cora- 
zón , irreprehensiblemente. 

7 MS. J E curicclor de lar carreras 
sartas. Para uo tropezar y caer. 

8 Todo lo que debes hace , para agra- 
dar. á Dios, v portarte bien con tu próxi- 
mo, quando el Señor te concediere la sa- 
biduría. 

9 MS. 3 Te curiará No te faltará la 
luz de sabios y prudentes consejos , para 
que puedas dirigir todas tus acciones se- 
gún la justicia perfecta. 



C A r ÍT'U 

12 Ut er naris a v.ia mal a, 
et ab homine , qui perversa io- 
quiiur\ 

13 Qui relinquunt iter re- 
clum } et ambulant per vias te- 
nebrosas : 

14 Qui iatanttir cüm ma- 
lefecerint , et exnltant in re- 
bus pessimis: 

1 5 Quorum vite perversa 
sunt , et infames gressus eo- 
rum. 

16 Ut emaris a midiere 
aliena , et ab extranea , qua 
mollit sermones suos, 

17 Et relinquit ducem pu- 
bertatis sua, 

18 Et pacti Dei sui oblita 
est. Inclín ata est enim aci mor- 
tem domas ejus , et ad inferos 
semita ipsius. 

19 Omnes 3 qui ingrediun- 
tur ad eam , non revertentur, 
nec apprehendent semitas vita, 

20 Ut timbales in via bona: 
et calles j us tora m custodias. 

2 1 Qui enim recti sunt, ha- 



lO" I I . IQ 

1 2 Para que te libres de mal 
camino , y de hombre que habla 
cosas perversas: 

13 Los que dexan el camino 
derecho , y andan por caminos 
tenebrosos 1 : 

14 Los que se alegran quan- 
do hacen mal , y saltan de con- 
tento en cosas malísimas \ 

t 5 Cuyos caminos son tor- 
cidos , é infames los pasos de 
ellos. 

16 Para que te libres de mu- 
ger agena , y de la extraña que 
usa de palabras blandas 3 , 

17 Y dexa ei caudillo de su 
pubertad 4 , 

18 Y se ha olvidado del pac- 
to de su Dios 5 . Porque la casa 
de ella inclina á la muerte 5 y 
sus sendas á los infiernos 6 . 

19 Todos los que entran á 
ella , no volverán , ni tomarán 
otra vez las sendas de la vida 7 . 

20 A fin que tú andes en el 
buen camino ti , y guardes las 
veredas de los justos. 

21 Porque los que son rec- 



1 En los quales falta la luz de la ver- 
dad y de la justicia. Joann. viii. 12. 

2 MS. 3. En las malhetrias. Que es 
haber llegado al colmo de la maldad, 
y de la desvergüenza. Tales son los li- 
bertiuos , que tanto inficionan y pertur- 
ban nuestros tiempos calamitosos. 

3 1\1S. 3. Que ablandece. Ferrar. 
Sus dichos aliza. Baxo el nombre de 
agena , y extraña parece significarse la 
muger adultera. Otros toman la prime- 
ra por la prostituida ó ramera. Este co- 
mercio ilícito estaba de tal manera pro- 
hibido á las mugeres Israelitas , Deuter. 
xxiii. 17 que las que lo hacían, eran 
tenidas por extrañas , profanas y exco- 
mulgadas. Este vicio es muy opuesto al 
estudio de la sabiduría , la qual no entra 
en alma impura. 



4 A su legítimo marido, cabeza de 
la muger, 1. Cor. xi. 3. con quien se 
desposó , quando era doncellica virgen, 
por lo que en Jj-r. 111. 4. se llama : 
Caudillo de la virginidad. 

5 De la fe del matrimonio que fué 
contraído en el nombre del Señor , invo- 
cándole como testigo y como Juez. Ma- 
lachías 11. 14. Y principalmente de la 
alianza que tenia hecha con el Señor. 

6 Amenaza ruina , que oprimirá á 
todos los que entran en ella. El He- 
breo puede trasladarse en otro sentido, 
que es propio: Inclinada está la adtí Ite- 
ra á la muerte , que es su casa , su pa- 
radero. 

7 Sin una especial gracia del Señor. 

8 Esto es continuación de lo que se 
dice en los vv. 12. y 16. 



14 EL LIBRO DE 

bitabunt in térra , et simplices 
permanebunt in es. 

22 Jmpii a verh de térra 
perdentúr : et qui iniqué agunt, 
tiuferentur ex ea. 



OS PROVERBIOS. 

tos , morarán en la tierra , y los 
sencillos permanecerán en ella *. 

2 2 Ma c los impíos serán des- 
truidos de la tierra; y los que 
obran maldad , serán quitados 
de ella. 



I Véase el v. 31. Capítulo preceden- 
te. Tolo lo que se lee en la Vul¿ata 
de la muger adúltera , es conforme a 
la versión de Symmacho En los lxx. 
no se hace mención de ella , y todo se 
reüere á xa*h 6ov^r¡ , cornejo mulo , ó 
de ios malos , en que termina el v. 1 6. 

a Job xviii. 17. 



Los Padres y Expositores , á mas del 
sentido propio , entienden por la muger 
adultera , la he regía ó la corrupción del 
siglo , la que igualmente se represen- 
ta por la muger prostituida del Apo- 
calypsis. 



CAPÍTULO III. 



Frutos de la sabiduría : bendiciones de los justos , y ruina de 

los impíos. 



x Fm mi , ne obliviscaris 
legis me¿e, et pr acepta mea cor 
tuum custodiat. 

2 Longitudinem enim die- 
rum , et anuos vita , et pjcem 
apponent tibi. 

3 Misericordia , et veritas 
te non deserant , circumda eas 
gutturi tuo , et describe in ta- 
bulis cordis tui : 

4 Et invenies gratiam f et 
disciplinan! bonam corant Deo 
et hominibus. 

5 Habe fiduciam in Domi- 
no ex toto cor de tuo , et ne 
innitaris prudentia tuce. 

6 In ómnibus viis tuis co- 



, Hi, o mío , no olvides mi 
ley, y guarde tu corazón mis 
preceptos. 

2 Porque ellos te añadirán 
largos dias , y años de vida , y 
paz 

3 No se aparten de tí 2 la 
misericordia 3 y la verdad : ro- 
déalas á tu garganta 4 , y copia- 
las en las tablas de tu corazón: 

4 Y hallarás gracia 5 y buen 
proceder delante de Dios y de 
los hombres. 

5 De todo tu corazón ten 
confianza en el Señor , y no te 
apoyes en tu prudencia °. 

6 En todos tus caminos pon 



1 Prosperidad constante en esta vida, 
y paz perpetua en la otra. 
• 2 Todos los oficios de misericordia, 
que se deben al próximo. 

3 La justicia y rectitud , con que de- 
bemos dirigir todas nuestras acciones. 

4 Para tenerlas siempre á la vista. 
En ¿as tablas , en el fondo de tu alma. 



$ Y hallarás , que la conducta que 
has observado , es buena , y merece la 
aprobación de Dios , y de los hom- 
bres. 

6 Ferrar. No te asufras en tu en- 
tendimiento. Porque es vana la sabidu- 
ría , que no tiene por apoyo la humil- 
dad. 



CAPITULO III. 15 

gita illum j et ipse diriget tu pensamiento en él , y él mis- 

gressus titos, mo enderezará tus pasos. 

7 Ne a sis sapiens apud te- 7 No seas sabio en tu opi- 
metif surtí : time Deum , et re- nion i teme á Dios , y apártate 
cede a malo: de lo malo : 

8 Sanitas quippe erit um- 8 Pues esto será sanidad pa- 
bilico tito , et irrigatio osshim ra tu ombligo ', y riego de tus 
tuorum. huesos \ 

9 Honor a* Dominum de tita 9 Konra al Señor con tu ha-. 
subsíaniia , et de primitiis cienda , y dale las primicias de 
omnium frvgum tuorum da ei\ todos tus frutos 3 : 

10 Et implebuntur horre a 10 Y se llenarán tus troxes 
tua saturitate , et vino torcu- de hartura , y de vino rebosarán 
laria tua redundabunt. tus lagares. 

11 DiscipHnam c Domiui, 11 No deseches, hijo mió, la 
fili mi , ne abjicias : nec defi- corrección del Señor: ni desma- 
cias cian ab eo corriperis: yes , quando él te castiga: 

12 Quem enim diligit Do- 12 Porque al que ama el Se- 
minus , corripit : et quasi pater ñor, lo castiga 4 ; y se complace 
in filio complacet sibi. en él, como un padre en su hijo. 

13 Béatus homo , qui inve- 13 Bienaventurado el hom- 
nit sapientiam , et qui affluit bre , que halló la sabiduría , y 
prudentid : que es rico en prudencia: 

14 Melior est acqui sitio 14 Mejor es su adquisición 
ejus negotiatione argenii , et que la grangería de la plata , y 
auri primi et purissimi fructus sus frutos mejores que la del 
ejus : oro mejor y mas puro 5 : 

1 5 Pretiosior est cunctis 1 ^ Mas preciosa es que to- 



1 En sentido figurado : esto será un 
especial reparo ó confortativo para tu 
alma. Puede también significarse la par- 
te inferior del alma , y la concupiscen- 
cia de la carne. 

2 MS. 3. E ruc i amiento. El Htbréo: 
T tuétano. La Ferrar Bebida á tus 
huesos. La letra de la Vulgata tiene este 
sentido: Si temes á Dios, y no eres da- 
do á mugeres malas , tendrás robustez y 
buena s.tlud en tu cuerpo. Con razón atri- 
buye la sanidad al ombligo y no á otra 
parte ; porque por él se comienza á ali- 
mentar el hombre en el vientre mater- 
no , y porque la quebradura del ombli- 
go es mortal. El riego de los huesos, es 
el xugo ó nicoiio que tienen. En sentido 
alegórico se significa el estado bueno y 



firme de\ alma. Los lxx. tWi? íarairí 
cáuo.Ti aov , san^iud tenc.rá tu cverpo. 
IVltNOüHio. P:rque ios huesos así llenos 
cíe xugo son uüa señal de perfecra sa- 
lud , y dan un grau vigor á la perso- 
na. Job xxr. 24. 

3 Ofrece al s'eñor presentes volunta- 
rios , y paga cen fidelidad los diezmos 
y primici?. de todos sus fru'os. 

4 Y por esto mismo le cunige y le 
casi i k a , porque le ama y le trata como 
Pudre , y lo endereza pira la vida eter- 
na. Lo? LXX fiA0Tijot 3¿ rrdvra iiov , o% 
•xapr:8f¿¿Tui, azota á todo hije, que abraza^ 
y asi se le en S P^hr.o ad hebr . xn. 6. 

¿ El Hebreo nroraJl vr.nm , y mas 
que oto su renta Ferra 1 ». Mejor su 
mercadería,, mas que mercadería de plata. 



a Rom. xn. 16. b Tob. iv. 7. Lucx xiv. 13. c Hebr. xn. $. Apoc. in, 19. 



l6 EL LIBRO DE 

opibits i et omnia , qua desi- 
dcrautur , huic non valent com- 
parari. 

16 Longitudo dierum in 
de x teta ejus , et in sinistra il~ 
lilis divititf , et gloria. 

i - V:\e ejus v¡\e pulchr¿e y 
et omnes semita Ulitis paci- 
fica. 

18 iJgninn, vita est his y 
qui apprehenderint eam : et qui 
tenuerit eam , beatus. 

19 Dominus sapientid fun- 
■.davit terram } stabilivit ccelos 
prudentid. 

20 Sapientia illius erupe- 
riint abyssi , et nubes rore con- 
crescunt. 

2 1 Fili mi , ne efftuant hac 
ab ociáis tuis : Custodi legem 
atque consiliunv. 

22 Et erit vita anima tita, 
et gratia faucibus tuis. 

23 Tune ambulabis fidu- 
cialiter in vía tita , et pes tuus 
non impinget: 

24 5/ dormieris , non time- 
bis : quiesces , et suavis erit 
somnus tuus. 

25 Ne paveas repentino 
terror e , et irr tientes tibi po- 
tenzas impiorum. 

1 La "acompañarán estas bendiciones 
de vida larga , riquezas y gloria. Véase 
el v. 2. Los bienes eternos son figurados 
por la derecha , y los temporales por la 
izquierda. 

2 Como lo era el del paraíso , al que 
se hace alusión en este lugar. 

3 Es necesario asirnos inseparable- 
mente de este árbol de vida , porque de 
lo contrario tenemos en nosotros mismos 
una mala raiz , que nos hará llevar siem- 
pre frutos de muerte. 



LÓS PROVERBIOS. 

das las riquezas ; y quantas co- 
sas son de desear , no se pueden 
comparar con ella. 

ió Largueza de días en su 
derecha , y en su izquierda ri- 
quezas y gloria \ 

17 Sus caminos , caminos 
hermosos , y todas sus sendas 
son de paz. 

18 Arbol de vida 2 es para 
aquellos , que la alcanzaren ; y 
bienaventurado el que la" tuvie- 
re asida 3 . 

19 i:l Señor por la sabiduría 
fundo la tierra , estableció los 
cielos por la prudencia. 

20 Por su sabiduría se abrie- 
ron los abysmos 4 , y las nubes 
se condensan en rocío s . 

21 Hijo mió, no se escapen 
estas cosas de tus ojos : Guarda 
la ley y el consejo : 

22 Y tendrá vida tti alma, y 
bella gracia tu garganta 7 . 

23 Entonces andarás confia- 
damente 8 en tu camino , y tu 
pie no tropezará: 

24 Al dormirte no temerás: 
reposarás , y será apacible tu 
sueño 9 . 

25 No te asustarás de es- 
panto repentino , ni de las va- 
lentías , que vengan sobre tí, 
de los impíos. 

4 Las aguas del mar, Job xxxviu.8. 
y manaron las fuentes y los rios. 

5 Suben los vapores , y condensándo- 
se en nubes , cae el rocío , y cae tam- 
bién la lluvia sobre la tierra. 

6 Las reglas y consejos , que justa- 
mente prescribe esta divina Sabiduría. 

7 Y te adornará , como si llevaras al 
cuello un collar muy precioso, v. 3. 
et 1. 9. 

8 Sin temor, sin peligro ni tropiezo. 

9 Ferrar. T asaboreárseha tu sueño m 



CAPÍTULO III. 



17 



26 Dominus enint erit in 
Literc tito , et custodiet pedem 
tuunt ne capiaris. 

27 Noli prohibere benefa- 
cere eum s qui polest : si vales, 
et ipse benefac. 

28 Ne dicas amico tito: Va- 
de , et reverteré : eras dabo 
tibi : cum statim possis daré. 

29 Ne moliar is amico tuo 
malum y cum Ule in te habeat 
Jiduciam. 

30 Ne conté ndas adversus 
hominem frustra , cum ipse tibi 
nihil mali fecerit. 

31 Ne a ¿emuleris hominem 
injitstum , nec imiteris vias 
ejus: 

32 Quia abominalio Do- 
mini est omnis illusor , et 
cum simplicibus sermocinatio 
ejus. 

33 E 'gestas a Domino 
in domo impii : habitacula 
autem justorum benedicen- 
tur. 

34 Ipse delude t illusor es, 
et mansuetis dabit gra- 
tiam. 

1 De sus lazos y asechanzas. 

2 A tu próximo. Hubo un Antíochó, 
que teuia por sobrenombre ó oó<T¿r ? el que 
caria ; porque nunca daba á sus ami- 
gos , sino que los entretenía siempre con 
promesas , que no cumplía. 

3 Véase lo que á este mismo fin di- 
ce S. Pablo en la i. ad Corinth. vi. 7. 

4 Sus exemplos , y malos procederes. 
Psalm. xxxvi. I. 

5 El Hebreo: El perverso , el impío: 
y en este sentido se ba de tomar el illu- 
sor de la Vulgata. En los lxx. no-pavo^o^ 
el transgresor. 

6 Tiene sus delicias , les comunica 
sus secretos. Joann. xv. 16. 

a Psalm. xxxvi. I. 

Tom. VIII. 



26 Porque el Señor estará 
á tu lado, y guardará tu pie pa- 
ra que no seas preso l . 

27 No estorbes hacer bien 
á aquel, que puede : si puedes, 
hazlo tú mismo también. 

28 No digas á tu amigo 2 : 
Vete y y vuelve : mañana te da- 
ré , pudiendo dar desde luego. 

29 No maquines mal contra 
tu amigo , puesto que él en tí 
tiene confianza. 

30 No porfíes sin razón con- 
tra aquel hombre, que no te hi- 
zo mal ninguno 3 . 

3 1 No envidies al hombre 
injusto , ni imites sus cami- 
nos 4 : 

32 Porque abominación del 
Señor es todo burlador 5 , y su 
conversación es con los senci- 
llos 6 . 

33 Indigencia 7 de parte del 
Señor en la casa del impío 8 : y 
las habitaciones de los justos se- 
rán benditas 9 . 

34 El se burlará de los bur- 
ladores , y á los mansos dará 
gracia IO , 

7 LOS LXX. xarápa 6tov , maldición 
de Dios , y lo mismo el Hebréo. 

8 Del que no tiene piedad , ni la usa; 
porque no reconoce los beneficios , que 
el ha recibido y está recibiendo sin ce- 
sar de la mano liberal del Señor. 

9 Las casas de Jos justos, que repar- 
teu liberalmente con sus próximos lo que 
tienen , estarán llenas de bendiciones, y 
en ellas todo abundará. 

10 LOS I-XX. xvpios vireprifároa; o.vtl" 
Taaaevo.i^ ra-xiivoit; Se SiSaai %ápiv , el Se- 
ñor resiste á ¡os soberbios , y da gracia á 
los- humildes. Y así se lee en la Epís- 
tola de Santiago iv. 6. y en la 1. de Sah 
Pedro v. 5. 

B 



i8 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS, 



35 Gloriam sapientes pos- 35 Gloria poseerán los sa- 

sidebunt : stultorum exaltatio, bios , el ensalzamiento de los 

ignominia. necios les es ignominia 

I Porque quanto mas ensalzados se ignominia. Y este también es el sentido 

ven , tanto mas patentes están todos sus del Hebreo y de los lxx. 
vicios y desórdenes , que los cubren de 



CAPITULO IV. 

El sabio con su propio exemplo exhorta d buscar la sabiduría, 
demostrando asimismo sus utilidades. Recomienda la guarda 
del corazón , de la boca y de los pasos. 



1 -Ai 



■udite filii disciplinam 
patris , et attendite ut sciatis 
prudentiam. 

2 Donum bonum tribuam 
vobis 3 legem meam he derelin- 
quatis. 

3 Nam et ego filias fui pa- 
tris mei , tenellus , et unigéni- 
tas coram matre mea: 

4 Et docebat me , atque di- 
cebat : Suscipiat verba mea cor 
tutim , custodi prcecepta mea, 
et vives. 

5 Posside sapientiam, pos- 
side prudentiam : ne oblivisca- 
ris , ñeque declines a verbis 
oris mei. 



1 Oíd, hijos, los documen- 
tos de un padre, y estad atentos 
para aprender la prudencia. 

2 Un buen don 1 os daré 
á vosotros , no abandonéis mi 
ley \ 

3 Porque yo 3 fui también 
hijo de mi padre , tiernecito, y 
unigénito delante de mi madre 4 : 

4 Y enseñábame s , y decía- 
me: Reciba tu corazón mis pa- 
labras, guarda mis preceptos, y 
vivirás. 

5 Posee la sabiduría , posee 
la prudencia : no te olvides , ni 
te desvies de las palabras de mi 
boca. 



1 El Hebreo cnb >nm mu npb >3, por- 
que excelente doctrina os he dado. La Vul- 
gata está conforme á la letra de los lxx. 

2 Mis instrucciones. 

3 En lo que da á entender el grande 
cuidado que tuvo su padre , de que se 
aplicase á los exercicios de piedad, desde 
sus mas tiernos aDos. 

4 Amado como si fuera unigénito de 
mi madre ; aunque no lo fue , respecto 
de haber tenido SalomOn otros hermanos, 
hijos de David y Bethsabee. t. Paralip. 
ni. 5. Y así unigénito quiere decir, ama- 
do de mi madre con preferencia á mis 
hermanos. Y esta exposición se apoya en 



el texto de los lxx. en donde se lee: 

aya-^afievoq tv irpaouna fiY¡rpóg , amado en 
los ojos de mi madre. En algunos exem- 
plares se lee : Unico entre los hijos de mi 
madre , y el sentido es el mismo. Tierne- 
cito , es d de tierna edad , ó educado en 
regalos , ó dócil como la tierna cera. 

5 En los lxx. están en plural estos 
verbos ; y así parece que lo que aquí se 
dice , se debe entender igualmente de 
David y de Bethsabee; pero en el He- 
breo está en singular , y en terminación 
masculina; por lo que pertenece solamen- 
te á David , como el contexto lo re- 
quiere. 



CAPÍT 

6 Ne dimitías eam , et 
custodiet te : dilige eam , et 
conservabit te. 

7 Principium sapientice, 
posside sapientiam , et in omni 
possessione tua acquire pru- 
dentiam: 

8 Arripe Mam, et exaltabit 
te : glorificaberis ab ea , cüm 
eam fueris amplexatus. 

9 Dabit capiti tuo augmen- 
ta gratiarum , et corona incly- 
td proteget te. 

10 Audi fili mi y et suscipe 
verba mea , ut multiplicentur 
tibi anni vita,, 

11 Viam sapientite tñon- 
strabo tibi , ducam te per se- 
mitas aquitatis\ 

12 Quas cüm ingressus 
fueris , non arctabuntur gres- 
sus tui , et currens non habe' 
bis offendiculum. 

13 Teñe disciplinam , ne 
dimitías eam : custodi Mam, 
quia ipsa est vita tua. 

14 Ne delecteris in s emitís 



ULO IV. 19 

6 No la dexes , y te guar- 
dará : ámala , y te conser- 
vará. 

7 Principio de sabiduría 
posee la sabiduría , y con todo 
lo que posees adquiere la pru- 
dencia : 

8 Tómala con ánsia, y te en- 
salzará: ella te dará gloria, quan- 
do la hubieres abrazado. 

9 Dará á tu cabeza acrecen- 
tamientos de gracias , y una ín- 
clyta corona te cubrirá 2 . 

10 Escucha , hijo mió, y re- 
cibe mis palabras , para que se 
multipliquen los años de tu vida 3 . 

1 1 El camino de la sabidu- 
ría te mostraré, te guiaré por las 
sendas de la equidad 4 : 

12 En las quales después que 
hubieres entrado , no se estre- 
charán tus pasos 5 , y corriendo 
no tendrás tropiezo. 

13 Tén asida la instruc- 
ción 6 , no la dexes : guárdala, 
porque ella es tu vida. 

14 No te deleytes en las sen- 



1 Por el principio de la sabiduría, 
que es el temor de Dios , has de llegar 
á la posesión de la sabiduría. Otroc: Tra- 
baja en adquirir la sabiduría a qualquier 
precio quesea; Matth. xnr. 46. porque 
el principio de ella es conocer y estimar 
su precio. Son indignos de poseerla aque- 
llos, que muestran indiferencia en bus- 
car un don y thesoro tan precioso. Fer- 
rar. Principio de sabiduría, compra sa- 
biduría , y en toda tu compra , compra en- 
tendimiento. C. K. Primeramente sabidu- 
ría. Adquiere sabiduría , y ante toaa tu 
posesión adquiere inteligencia. 

2 Las otras coronas necesitan defen- 
derse para poderse conservar; pero esta 
llena de gracia y esplendor al que la po- 
see , y al mismo tiempo le cubre como un 
impenetrable escudo , y es toda su defen- 
$a. Por esta corona entienden comunmen- 
te los Padres la, caridad. Y hasta aquí 



quieren algunos , que sean palabras de 
David , que repite Salomón. 

5 Para que vivas aquí largamente, y 
después consigas la felicidad eterna. 

4 Por caminos llanos y derechos, que 
son los de la justicia y de la ve'rd.id. 

5 £1 camino que guia á ia vida , es 
estrecho , porque hace frente á todas 
nuestras pasiones; pero se va ensanchan- 
do , y haciendo suave , luego que entra- 
mos en el con entera resolución , y co- 
menzamos á quitar los estorbos , que an- 
tes nos impedian caminar por el. Psalmo 
cxviii. 23. 

6 En lo que se significa la vigilancia, 
con que hemos de atender á dirigir bien 
todas nuestras acciones. Puede significar 
también los docume ntos y avisos , que 
Dios nos da por medio de sus correccio- 
nes y castigos paternales. 

B 2 



2 O EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



impiorum , nec tibi place at ma- 
lorum via. 

1 5 Fuge ab ea , nec trans- 
eas per Mam : declina , et 
desere eam. 

16 Non enim dormiunt ni- 
si malefecerint : et rapitur 
somnus ab eis nisi supplanta- 
verint. 

17 Comedunt panem impie- 
tatis , et vinum iniquitatis bi- 
Buúf. 

18 Justorttm autem semi- 
ta , quasi lux splendens , pro- 
cedit et cresiit usque ad per- 
fectam diem. 

19 Via impiorum tene- 
brosa : nesciunt ubi cor- 
ruant. 

20 Fili mi , ausculta ser- 
mones meos , et ad eloquia mea 
inclina aurem tuam. 

21 Ne recedant ab ociáis 
tuis , custodi ea in medio cor- 
áis tai i 

22 Vita enim sunt inve- 
nientibus ea , et universa; car- 
ni sanitas. 

23 Omni custodia ser- 
va cor tuum , quia ex ipso 
vita procedit. 

1 Pierden el sueno : no pueden dor- 
mir , si ántes no han &c. 

a El Hebreo : Si no hicieren caer á 
alguno. Todo esto es una hermosa hypo- 
typosis de las malas artes , y consuma- 
da malicia de los impíos. 

3 Como si dixera : Solamente se ali- 
mentan con la maldad y con la injusticia. 

4 Como la luz del dia va siempre en 
aumento , hasta que el sol está en su ma- 
yor elevación ; asi los justos alumbrados 
de una fe viva crecen siempre en vir- 
tudes , hasta llegar á su períeccion. Fek. 
Como luz del lucero. 

5 El Hebreo ; Medicina. 



das de los impíos , ni te agrade 
el camino de los malos. 

1 5 Huye de él , y no pa- 
ses por él : desvíate , y aban- 
dónalo. 

16 Porque no duermen , si 
ántes no han hecho mal; y el sue- 
ño es arrebatado 1 de ellos, si no 
han armado alguna zancadilla 2 . 

17 Comen el pan de la im- 
piedad , y beben el vino de la 
maldad 3 . 

18 Mas la senda de los jus- 
tos , como luz que resplandece, 
va adelante , y crece hasta el 
dia perfecto 4 . 

19 El camino de los impíos 
es tenebroso : no saben donde 
caerán. 

20 Hijo mió , escucha mis 
palabras , é inclina tu oreja á 
mis dichos. 

21 No se aparten de tus 
ojos , guárdalos en medio de tu 
corazón: 

2 2 Porque vida son para los 
que los hallan, y sanidad 5 para 
toda carne 6 . 

23 Guarda tu corazón con 
toda custodia 7 , porque de él 
procede la vida. 

6 A todo hombre ; curándolos de las 
enfermedades , que han contraído, y 
preservándolos de caer en otras. Puede 
también trasladarse : T sanidad para su 
carne. 

7 El Hebreo : Mas que toda guarda^ 
mas que todo lo que mas debe guardar- 
se : porque el corazón , esto es , el alma 
ó su voluntad , ya racional , ya sensiti- 
va , es el principio ú origen, de donde 
procede todo nuestro bien ó nuestro mal 
moral , conforme á lo que dixo Christo 
nuestro Señor : Del corazón salen los 
malos pensamientos , los homicidios , los 
adulterios., las fornicaciones , los hurtos, 



CAPÍTULO IV. 



2 1 



24 Remove a te os pra- 
vum , et détrahéntia labia sint 
procul a te. 

2 5 Oculi tui recta videant, 
et palpebrc* tuce prcecedant 
gressus titos. 

26 Dirige semitam pedibus 
tuis , et omnes vine tuce stabi- 
lientur. 

27 Ne declines ad dexte- 
ram , ñeque ad sinistram*. 
averie pedem tuum a malo-, 
uias enim qitce a dextris sunt, 
novit Dominus : perversce vero 
sunt quce d sinistris sunt. Ipse 
autem rectos faciet cursus tuos, 
itinera autem tua in pace pro- 
dúcete 

los falsos testimonios , las blasphemlas. 
De este corazón espiritual purificado y 
limpio procede la vida espiritual y las 
obras de virtud , así como del carnal, que 
tenemos en el pecho , procede la vida 
corporal y los espíritus vitales, que cor- 
responden á los buenos pensamientos y 
deseos en el alma. Matth. xv. 

1 No permitas , que ninguno en tu 
presencia murmure , ó hable mal de su 
próximo : ó mas bien , guárdate bien de 
mezclar en tus discursos alguna palabra, 
que pueda dañar ú ofender á tu próxi- 
mo , o violar la caridad. 

2 Así como el que camina, debe po- 
ner los ojos antes que los pies en todos 
los pasos que da, para saber donde los 
pone ; así tú también has de examinar 
todas tus acciones , si son ó no confor- 
mes á la ley de Dios, ántes de executar 
cosa alguna. 

3 En el medio y en huir de los extre- 



24 Aparta de tí la lengua 
maligna ' , y los labios , que 
desacreditan , lejos sean de tí. 

25 Tus ojos vean cosas de- 
rechas , y tus párpados vayan 
delante de tus pasos \ 

26 Endereza la senda para 
tus pies , y todos tus caminos 
serán firmes. 

27 No declines á la diestra 
ni á la siniestra 3 : aparta tu pie 
de lo malo : porque 4 el Señor 
conoce los caminos , que es- 
tán á la derecha ; y los que es- 
tán á la izquierda son torci- 
dos. Mas él enderezará tus car- 
reras , y guiará tus caminos en 
paz. 

mos está la virtud. El camino de la justi- 
cia , dice admirablemente S. Agustín 
Epist. XLVir. ad Valent. Be Peccat mer. 
et rem. Lib. 11. Cap. 35. que Dios cono-» 
ce , aprueba y a na , está á la derecha, 
si se considera como opuesto á la injusti- 
cia : mas aun en el camino derecho es 
neces.irio no torcer ni á la derecha ni 
á la izquierda. Se tuerce á la derecha, 
quando nos engreimos del bien , que ha- 
cemos : y á la izquierda , quando insen- 
siblemente caemos en la pereza ; y así es 
necesario caminar siempre derecho en- 
tre la presunción y la desidia. Estas pa- 
labras dan una luz admirable para la 
inteligencia de la dificultad, que se ofre- 
ce á primera vista en este lugar. 

4 Las palabras , que siguen , no se 
hallan hoy en el Hebreo , que tenemos, 
y se han pasado de la traslación de los 
lxx. al texto de nuestra Vulgata. 



CAPITULO V. 

El amor conyugal es opuesto d los amores ilícitos , que deben 

evitarse. 



1 Fil 



ili mi , atiende ad sa- mío , atiende á mi 

pientiam meam , et prudentice sabiduría , é inclina tu oreja á 

mece inclina aurem tuam, mi prudencia, 
Tom. VIII. B 3 



2 2 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



2 Ut custodias cogitationeSy 
et disciplinam labia tita con- 
servent. Ne atiendas fallada 
mulieris : 

3 Favus enim distillans 
labia meretricis , et nitidius 
ele o guttur ejus* 

4 Novissima autem illius 
timara quasi absynthium , et 
tienta quasi gladius bíceps. 

5 Pedes ejus dcscendunt 
in mortem , et ad inferos gres- 
sus illius penetrant. 

6 Per semitam vitce non 
ambulant , vagi sunt gressus 
ejus 3 et investigabiles. 

7 Nunc ergo fili mi audi 
me y et ne recedas a ver bis oris 
tnei. 

8 Longe fac ab ea viam 
tuam y et ne appropinques fo- 
ribus domús ejus. 

9 Ne des alienis honorem 
tuum 9 et annos tuos crudeli. 

10 Ne forte imple antur 

1 LOS LXX. t'vvoiav aya6r¡v , el pensa* 

miento bueno : y estos son los consejos de 
la sabiduría. 

2 No te dexes llevar , no des oídos, 
no hagas caso de los engaños y embus- 
tes de una muger perdida. En el He- 
breo faltan estas palabras. 

3 El Hebreo : Mas suave. Fer. Liso 
mas que olio su paladar. 

4 Sus palabras blandas y lisonjeras. 

5 Sus pies caminan á largos pasos á 
la perdición eterna , á donde ella mis- 
ma conduce también á los otros. 

6 MS. 3. Baldíos soné non seguide- 
ros. Ya se enamoran de uno, ya de otro, 
ya quieren , ya no quieren , de modo 
que no puede rastrearse la razón de tan- 
tas mudanzas y tramoyas , como usan 
para el cabestrage de los bobos. Emplean 
toda suerte de artificios para atraher y 
engañar insensiblemente á les hombres. 
S. Próspero Carm. de ingrat. Cap. xxxn. 



2 Para que guardes los pen- 
samientos y conserven tus la 2 
bios la instrucción. No atiendas- 
á la superchería de la muger: 

3 Porque son panal , que 
destila miel , los labios de la ra- 
mera , y mas lustrosa 3 que el 
aceyte su garganta 4 . 

4 Mas los dexos de ella 
amargos como el axenjo , y agu- 
dos como espada de dos ñlos. 

5 Sus pies descienden á la 
muerte , y sus pasos penetran 
hasta los infiernos 5 . 

6 Por sendero de vida no an- 
dan : vagos son sus pasos, é in- 
vestigables 6 . 

7 Ahora pues, hijo mió, es- 
cúchame , y no te apartes de las 
palabras de mi boca. 

8 Aleja de ella tu camino 7 , 
y no te acerques á las puertas 
de su casa. 

9 No des tu honra á las age- 
nas 8 , ni tus años á una cruel 9 . 

10 Para que no se llenen los 

aplica excelentemente estas palabras al 
hombre , que habiendo dexado ya á su 
Criador, va buscando inútilmeute aque- 
llo, de que se vé defraudado , perdién- 
dole á él. Dice , pues , así: 

¿Vianet ergo voluntas, 

Setnper amans aliquid , quo se 

ferat , et labyrintho 
Fallitur , ambages dubiarum 

ingressa viarum t 
Vana cupit , vanis tumet, 
et timet : omnimodaque 
Mobilitate ruens in vulnera, 
vulnere surgit. 

7 El remedio del mal está en huir 
de él. S. Pablo i. Corinth. vi. 18. Fugi- 
te fornicationem. 

8 Agenas son , ó las rameras , ó las 
adúlteras. Se deshonra á sí mismo el que 
anda enredado en ilícitos amores. 

9 La flor de tu edad á una muger 
desapiadada , que no tiene otra mira, 



CAPÍT 

extranei viribus tuis , et la- 
bores tui sint in domo alie- 
na, 

11 Et gemas in novissi- 
mis , quando consumpseris 
carnes tuas et corpus tuum, 
et dicas: 

1 2 ¿Cur detest a tus sum di- 
sctplinam , et increpationibus 
non acquievit cor meurn, 

13 Nec audivi vocem do- 
centium me , et magistris non 
inclinavi aurem meam ? 

1 4 Pene fui in omni malo f 
in medio e cele si ¿ et syna- 

1 5 Bibe aquam de cisterna 
tua , et fiuenta putei tui : 

16 Deriventur f antes tui 
foras y et in plateis aquas tuas 
divide. 

1 7 Habeto eas solus , nec 
sint alieni participes tui. 

18 Sit vena tua bene- 
dicta j et leetare cum mulie- 



JLO V. 23 

extraños de tus haberes 1 , y 
tus trabajos 2 estén en la casa 
agena, 

11 Y gimas en las postri- 
merías , quando hayas consu- 
mido tus carnes y tu cuerpo 3 , 
y digas : 

1 2 ¿Por qué aborrecí la cor- 
rección, y no se aquietó mi co- 
razón á las reprehensiones, 

13 Ni oí la voz de los que 
me enseñaban 4 , ni incliné mi 
oreja á los maestros ? 

14 Casi en todo lo malo me 
hallé , en medio de la Iglesia y 
de la Synagoga 5 . 

1 5 Bebe el agua de tu algibe, 
y los raudales de tu pozo 6 : 

16 Reviertan fuera tus fuen- 
tes 7 , y en las plazas reparte tus 
aguas. 

1 7 Tenias tú solo , y los ex- 
traños no tengan parte en ellas 8 . 

18 Sea bendita tu vena, 
y alégrate con la muger de 



que despojarte de todos tus bienes , de la 
hacienda , de la honra , de la vida , y 
sobre todo de la rectitud de conciencia. 

1 Te debiliten las fuerzas , y se apo- 
deren de lo que tú á costa de fatigas y 
trabajos has adquirido. 

2 Las riquezas, que has adquirido 
trabajando. 

3 Y después , quando veas que el vi- 
cio te tiene debilitado, consumido y sin 
fuerzas , gimas sin remedio , y llores los 
excesos pasados. 

4 El cerrar lo" oidos á las voces de 
Dios y de sus Ministros , es la causa de 
todos los desórdenes. 

5 Fue tan grande mi desenfreno y 
licencia , que faltó poco para entregar- 
me á todo genero de excesos, sin ver- 
güenza , públicamente , y dando lugar 
á que todos me señalasen con el dedo. 
Algunos creen , que estas son palabras 
de un pecador , que reconoce sus erro- 
res , y comienza á volver sobre sí, y coa- 



vertirse de corazón. Pero comunmente 

se entienden de la falsa penitencia , de 
los que parece que detestan sus desorde- 
nes , pero sin tener de ellos un verdade- 
ro arrepentimiento: lo qual ordinaria- 
mente sucede á los que han vivido ea 
grandes desarreglos. 

6 Baxo de esta metáphora se amo- 
nesta á los casados, que se contenten 
con el uso mutuo del matrimonio , v no 
vayan con otras ni con otros , con quie- 
nes no tienen este sagrad) vínculo. 

7 Esto puede entenderle de los hijos 
que nacen de este legítimo uso ; y del 
buen olor, exemplo y ediheacion , que 
reciben los demás por la vida santa de los 
casados. Otros lo entienden de la li- 
mosna. 

8 Cuida de que tu muger sea casta, 
y no solo que lo sea , sino que tambitn 
lo parezca, y sepa ganarse la reputación, 
que conviene á la delicadeza de su es- 
tado. 

£4 



24 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



re adolescentice tu ¿ex 

19 Cerva charissima , et 
gratissimus hinmdus. Ubera 
ejits inebrient te in omni tem- 
pore , in amare ejus delectare 
jugiter. 

20 ¿Quare seduceris fili 
mi ab aliena , etfoveris in sinu 
alterius ? 

2 1 Respicit a Dominus vias 
hominis } et omnes gressus ejus 
considerat. 

22 Iniquitates sute ca- 
piunt impium , et funibus 
peccatorum suorum constrin- 
gitur. 

23 Ipse mor ie tur 3 quia 
non habuit disciplinam > et in 
midtitudine stidtitice suce deci- 
p te tur. 



tu mocedad 1 : 

19 Sea como cierva muy 
amada , y muy gracioso cerva- 
tillo 2 . Sus cariños te inunden 
de alegría en todo tiempo, en su 
amor busca siempre 3 tu placer. 

20 1 Por qué , hijo mió , te 
dexarás engañar de la agena, y 
reposarás en el seno de otra ? 

21 El Señor mira atentamen- 
te los caminos del hombre , y 
considera todos sus pasos. 

22 Sus propias maldades 
prenden al impío , y es apre- 
tado con las ataduras de sus 
pecados. 

23 El mismo morirá 4 , por- 
que no abrazó la amonestación, 
y se hallará engañado de su mu- 
cha locura \ 



1 MS. 3. JDe tu mancebez. Con la 
que casaste , siendo mozo. Dios le dé su 
bendición , y te haga padre de muchos 
y buenos hijos. 

2 Ferrar. Tcabriota de gracia. Ani- 
males sencillos y sin hiél , que se aman 
mucho entre sí : es figura que represen- 
ta una buena y virtuosa muger, que vive 
atenta á sus obligaciones, y á ganarse el 
buen afecto de su marido. 

3 Esto se ha de entender en el senti- 
do , que lo explica S. Pablo i. Corinth. 

a Job xiv. 16. xxxi. 4. et xxxiv. 21. 



viii. 29. 30. 31. 

4 De muerte temporal y eterna. 

5 Porque no comprehende , que está 
sobre él la mano de Dios , y que aquel 
mismo reposo , ceguedad y tinieblas en 
que vive , son su mayor castigo. Todo lo 
que aquí se dice de la muger prostitui- 
da , se explica también en sentido ale- 
górico de la Babilonia y corrupción del 
siglo , en que viven sumergidos los mun- 
danos. 



CAPITULO VI. 



De los fiadores. Contra la pereza. De siete vicios que 
aborrece Dios. 



1 JO ili mi , si spoponderis 
pro amico tuo , defixisti apud 

I MS. 3. Finquest. Como la caridad 
bien ordenada comienza por sí mismo; 
por esto el Sabio en este lugar condena 
solo aquellas fianzas, que se hacen pre- 



1 Hüo mío, si salieres fiador 
por tu amigo 1 , has empeñado 

cipitada é inconsideradamente , y que 
traben gravísimos perjuicios al que las 
hace ; mas no las que exigen las leyes 
de la caridad. Por esto le advierte tarn- 



CAPÍTULO VI. 



2 5 



extranenm tnanum tuam, 

2 lllaqueatus es verbis 
oris tui , et captus propriis 
ser moni bus. 

3 Fac ergo quod dico fili 
mi , et temetipsum libera : quia 
incidisti in tnanum proximi 
tui. Discurre , festina , susci- 
ta amicnm tuum: 

4 Ne dederis somnum ocu- 
lis tuis } nec dormitent $ alge- 
bra turf. 

5 Eruere quasi damula de 
manu 3 et quasi avis de manu 
aucupis. 

6 Vade ad formicam , o 
piger , et considera vias ejus, 
et disce sapientiam: 

7 Qua cüm non habeat du- 
cem , nec praceptorera 9 nec 
principan, 

8 Parat in asíate cibum 
sibi , et congregat in messe 
quod comedat. 

9 i Usquequb piger dor- 



con un extraño tu mano 

2 Te has enlazado con pa- 
labras de tu boca , y preso por 
tus propios dichos. 

3 Haz, pues, lo que te digo, 
hijo mió , y líbrate á tí mismo; 
porque en mano de tu próximo 
caíste*. Corre á todas partes,apre- 
súrate, despierta á tu amigo 3 : 

4 No des sueáo á tus 
ojos , ni duerman tus párpa- 
dos. 

5 Escápate como gamo de 
su mano , y corno ave de la 
mano del paxarero 4 . 

6 Ve á la hormiga , ó pe- 
rezoso , y considera sus cami- 
nos , y aprende sabiduría 5 : 

7 La qual no teniendo 
guia , ni maestro , ni caudU. 
lio, 

8 Previene para sí el sus- 
tento en el estío , y en tiem- 
po de la mies allega lo que ha 
de comer. 

9 ¿Hasta quándo, perezo- 



bien la solicitud y diligencia, que ha de 
tener , para hacer que pague quanto 
ántes , ó en el plazo señalado , el amigo 
por quien palió por fiador. 

1 Parece que se hace aquí alusión á 
la ceremonia de tocar la derecha del 
acreedor, el que tomaba sobre si la fian- 
za , como señal de seguridad de la pala- 
bra dada , y de la promesa hecha. 

2 Has dado derecho al acreedor de 
repetir contra tí. 

3 No excuses diligencia alguna á tu 
amigo , y no le dexes vivir hasta que pa- 
gue : ni tú duermas ni deseares hasta 
salir de la obligación , en que te has 
puesto El Hebreo : Ve , humíllate y so- 
licita tus amigos , esto es, si no estás 
en proporción de satisfacer, humíllate, 
y ruega á tus amigos, que te ayuden á 
ello , ó que intercedan con el acreedor, 
para que te espere , ó para que ie qui- 
te y libre de la obligación. 



4 O parancero , que es el cazador, 
que caza con lazos, perchas y otras in- 
venciones. Es continuación de la alego- 
ría , á que dio principio en el v. a. El 
sentido espiritual da aquí una lección 
para que ninguno temerariamente y sin 
mucho consejo se encargue del gobierno 
de las almas ; y para que una vez en- 
cargado , atienda con la mayor solici- 
tud y vigilancia á desempeñar su mi- 
nisterio. 

5 Ferrai*. T asubienta. En las hor- 
migas se representan aquellas almas, 
que ocultan en su corazón las verdades 
de Dios , como una santa semük , de 
que han hecho su provi^on en tiempo 
del Agosto.; esto es, en tiempo de paz, 
de prosperidad y de salud, para alimen- 
tarse en el invierno, en tiempo de aflic- 
ción , tristeza , adversidad , y á la hora 
de la muerte. Véase S. Agustín in Psalm» 
lx. et jlxvh. 



2 6 EL LIBRO DE ] 

mies ? ¿ quando consurges e 
somno ¿no? 

10 Paululum a dormies , 
paululum dormitabis } paulu- 
lum conseres manus , ut dor- 
mías : 

11 Et veniet tibi quasi via- 
tor , egestas , et pauperies qua- 
si vir armatus. Si vero impiger 
fueris , veniet ut fons mes- 
sis tua y et egestas longe fu- 
giet a te. 

12 Homo apostata , vir 
inutilis s graditur ore per- 
verso, 

13 Annuit oculis, terit pe- 
de , dígito loquitur, 

14 Pr.%vo cor de machina- 
tur malum , et omni tempore 
jurgia sem¡ nat. 

1 j Huic ex templo veniet 
per di t io sua , et súbito conté— 
retur , nec habebit ultra me- 
die inam. 

16 Sex sunt , qu¿* odit Do- 
tninus f et septimum detesta- 

1 Poco de sueño , poco dormitar, poco 
de estarse con las manos cruzadas , por- 
que venará , &c. a?í el Hebreo : el sen- 
tido viene a ser el mismo. Puede también 
explicarse en este otro : Poco te durará 
el dormir , el dormitar ; porque luego 
vendrá la pobreza , se echará sobre tí, 
y no te dexará dormir , ni estarte mano 
sobre mano. 

2 La palabra Hebrea -jbrm , significa 
también salteador ; y á esto puede redu- 
cirse la expresión de los lxx xaxó,- óáot- 
írópo; , mal caminante. Y en este sentido 
vir armatus , es una repetición de la mis- 
ma sentencia. El Hebreo iao como 
varón de escudo ; lo qual unos interpre- 
tan del soldado, que en tiempo de guer- 
ra entra de repente en las casas , y ro- 
ba quanto halla en ellas; y otros del 
mensagero ó posta » aludiendo al e«cu- 



OS PROVERBIOS. 

so , dormirás? ¿quándo te le- 
vantarás de tu sueño? 

10 Un poquito dormirás, 
dormitarás un poquito , un po- 
quito cruzarás las manos para 
dormir 

11 Y te vendrá la indigen- 
cia como caminante 2 , y la po- 
breza como hombre armado. 
Mas si fueres diligente , vendrá 
como fuente tu mies 3 , y la in- 
digencia huirá lejos de tí. 

12 El hombre apostata 4 es 
un hombre inútil , camina con 
boca perversa, 

13 Guiña con los ojos , da 
pataditas , habla con los dedos: 

14 Con corazón bellaco ma- 
quina mal , y siembra rencillas 
á toda hora. 

i) A este vendrá repenti- 
namente su perdición , y de 
improviso será quebrantado, y 
no tendrá mas remedio. 

16 Seis cosas son las que 
aborrece el Señor , y la sépti- 

do que trahen pendiente. 

3 Tendrás en tu cosecha como un 
manantial abundante de todos los bie- 
nes. 

4 Que ha sacudido el yugo de la ley 
de Dios. El Hebreo: Hombre de Relial^ 
perverso , ó como si dixeramos , hombre 
del diablo. Este no solo es inútil , sino 
perniciosísimo, como lo expresa el He- 
breo. Al paso que muestra blandura y 
am'stad eu sus palabras . está maqui- 
nando mil perversidades en su corazón, 
y dando seniles , como se explica en el 
versículo siguiente , á los cómplices de 
su maldad , de lo que deben executar 
con aquel inocente , y que nada reze- 
la de sus artes. Y así nunca hay ver- 
dad en sus palabras , ni fidelidad en su 
trate. 



& In/rx xxiv. 33. 



CAPITVLO VI, 



tur anima ejus : 

1 7 0 culos sublimes, linguam 
mendacem , manas efunden- 
tes innoxium sanguinem, 

18 Cor machinans cogita- 
tiones p essimas , pedes veloces 
ad currendum in malum, 

1 9 Proferentem mendacia 
testem fallacem , et eum qui 
seminat ínter fratres discor- 
dias, 

2 0 Conserva fili mi prce- 
cepta patris tui 3 et ne dimit- 
ías legem matris tuce, 

21 Liga ea in cor de tito 
jugiter , et circumda gutturi 
tuo, 

22 Chm ambulaveris , gra- 
diantur tecum : cum dormieris, 
custodiant te } et evigilans lo- 
quere cum eis. 

23 Quia mandatum lu- 
cerna est , et lex lux , et 
via vita increpatio discipli~ 
fice : 

24 Ut custodiant te a mu- 
llere mala , et a blanda lingua 
extranece, 

25 Non concupiscat pul- 
chritudinem ejus cor tuum > nec 
capiaris nutibus illius : 

26 Pretium enim s cor ti vix 
est unius pañis : mulier autem 

1 Es uoa phrase muy usada en la 
Escritura. En el Hebreo: Seis cotas abor- 
rece Dios : y siete son abominación á su 
alma. Dios aborrece y abomina suma- 
mente seis cosas ; y mucho mas al que 
siembra las discordias , y rompe los la- 
aos de la caridad. 

2 MS. 3. í¿ue as saca. 

3 MS. 3. Desacuerdo. 

4 Para meditarlos continuamente, y 
aua mas para reducirlos á la práctica. 

5 Para tenerlos siempre presentes, 
y para que , como un precioso collar , te 



27 

ma la detesta su alma 1 : 

ij Ojos altivos , lengua 
mentirosa , manos que derra- 
man sangre inocente, 

18 Corazón que maquina 2 
designios pésimos , pies ligeros 
para correr ai mal, 

19 Testigo falso que profie- 
re mentiras , y aquel que siem- 
bra discordias 3 entre los her- 
manos, 

20 Guarda , hijo mío , los 
mandamientos de tu padre , y 
no dexes la ley de tu madre. 

21 Atalos 4 en tu corazón 
perpetuamente , y rodéalos á tu 
garganta s . 

22 Quando anduvieres, va- 
yan contigo: quando durmieres, 
sean tu guarda , y al despertar, 
habla con ellos 6 ; 

23 Porque el mandato es 
antorcha , y la ley luz , y cami- 
no de vida la reprehensión de 
la enseñanza : 

24 Para que te guarden de 
muger mala , y de la lengua ha- 
lagüeña 7 de la extraña. 

25 No codicie tu corazón 
su hermosura , ni te dexes pren- 
der de sus señas 8 : 

26 Porque el precio de una 
ramera apénas es el de un pan 9 : 

sirvan de adorno, como dexamos dicho. 
Véase el Deuteron. vi 6. 7. 8. 

6 Para que te acousejen y sirvan de 
guía en todas tus acciones. El Kebree: 
Hable contigo el mandamiento de tu pa- 
dre , v. 20. El sentido es el mismo. 

7 MS. 3. Valaguera- Ferrar. De ali- 
samtento de lengua extraña. 

8 Que ella te haga con sus miradas. 
MS. 3. Ablandamientos. Ferrar. Ni te 
sombaya con sus párpados. 

9 Es una cosa muy vil ; y con ser es- 
to así , la ruiaa que causa es la péráid* 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



viri pretiosam animam ca- 
pí. 

27 ¿Numquid potest homo 
abscondere ignem in sinu 
sito , ut vestimenta illius non 
ard-ant . ? 

28 ¿Aut ambulare super 
prunas , ut non comburantur 
plantee ejus ? 

29 Sic qiti ingredietur ad 
midierem proximi sui , non 
crit mundiis cüm tetigerit 
cam. 

30 Non grandis est culpa , 
cüm quis- furatus fuerit : fu- 
ratur enim ut esurientem im- 
ple at animam-. 

3 1 Dc>prehensus quoque 
reddet septuplum , et omnem 
substantiam domiís sua tra- 
det. 

32 Qui autem adulter est, 
propter cordis inopiam perdet 
animam suam: 

33 Turpitudinem et igno- 
miniam congregat sibi , et op- 
probrium illius non delebitur : 

34 Qui a zelus et furor 
viri non paxcet in die vin- 
dicta, 

del almá , que es lo mas precioso , que 
tiene el hombre. El Hebreo : Porque á 
causa de una muger ramera se llega has- 
ta un pedazo de pan ; á la mayor mi- 
seria y pobreza , basta tener que men- 
digar un pedazo de pan. Y sobre todo se 
pierde el alma , que es la cosa mas pre- 
ciosa , por una muger mala, que es la 
cosa mas vil. 

1 Comparada con el adulterio , y 
porque en el hurto se disminuye su ma- 
licia , quando concurren las circunstan- 
cias que aquí se expresan. El Hebreo: 
No tendrán en poco al ladrón ; no son 
despreciables las penas , que l©s Jueces 
aplican al ladrón , por quauto le conde- 



mas la muger aprisiona el alma 
preciosa del varón. 

27 ¿Por ventura puede el 
hombre esconder el fuego en su 
seno, de manera que sus vesti- 
dos no ardan? 

28 ¿O andar sobre las as- 
cuas , de suerte que no se le 
abrasen las plantas? 

29 Así el que entra á la 
muger de su próximo s no será 
limpio quando la hubiere to- 
cado. 

30 No es grande culpa % 
quando alguno hurtare : por- 
que hurta para hartar su alma 
hambrienta 2 : 

31 Sobre esto si fuere co- 
gido , pagará siete tantos 3 , y 
dará demás todo el haber de su 
casa. 

32 Mas el que es adúltero, 
por la mengua de su corazón 
perderá su alma 4 : 

33 Allega para sí infamia é 
ignominia , y el oprobrio de él 
no se borrará: 

34 Porque el zelo y la saña 
del marido no perdonará en el 
dia de la venganza 5 , 

lian á azetes , á presidio , ó le multan 
en dinero ; pero el adúltero tenia senten- 
cia de muerte , impuesta por la Ley san- 
ta de Dios, la que se executaba. 

2 Su vientre. Compara el hurto con 
el adulterio , y dice que este es mayor 
que aquel. 

3 El número cierto por el incierto: 
quiere decir , 3o pagará bien pagado ; y 
quando no pudiere pagar la multa, será 
vendido como esclavo. Exod. xxn. 3. 

4 La vida temporal , Levit. xx. 10. 
y asimismo la eterna. 

5 Esta es la mas violenta de todas 
las pasiones , la que mas ciega al inju- 
riado , y le impele á vengar^su agravio 



CAPITULO VI. 



3f Nec acquiescet cu- 
jusquam precibus , nec susci- 
piet pro redemptione dona 
plurima. 

luego que puede , sin dar lugar á ruegos 
ni á satisfacciones. Ya dexamos dicho, 
que la doctrina de este Capítulo en el 
sentido alegórico , mira principalmente 
á los pastores de las almas : y en estas 
últimas palabras se da á entender el 
sumo rigor con que el Señor los tratará 
en su juicio : porque en vez de portarse 



29 

5 Ni se aquietará á ruegos 
recibirá dones 
aunque sean 



de ninguno , ni 
en recompensa 
muchísimos. 



como amigos del esposo , y como los 
protectores y defensores de las almas, que 
son sus esposas , y que el Señor les ha 
coufiado para su defensa , han sido sus 
pervertidores y adúlteros , ó por sus ma- 
los consejos, ó por su mal exempio , ó 
por su negligencia y tolerancia. 



CAPÍTULO VIL 



Exhortación d amar la sabiduría , y d evitar los artificios de 
una muger adúltera» Males que sobrevienen d los que se dexan 

sorprehender. 



1 Fili mi , custodi sermones 
méos , et prxcepta mea recon- 
de tibi. Fili, 

2 Serva mandata mea , et 
vives : et legem meam quasi 
pupillam oculi tui : 

3 Liga eam in digitis tuis, 
scribe illam in tabulis cordis 
tui. 

4 Dic sapientia : Sóror 
mea es : et prudentiam voca 
amicam tuam, 

5 Ut custodiat te a mulie- 
re extranea, et ab aliena, qu¿e 
verba su a dulcía facit. 

6 De fenestra enim domus 
mece per camellos prospexi, 

7 Et video párvulos , con- 
sidero vecordem juvenem, 



i jo mió , guarda mis pa- 
labras , y esconde dentro de tí 1 
mis preceptos. Hijo, 

2 Guarda mis mandamien- 
tos , y vivirás ; y mi ley como 
la niña de tu ojo 2 : 

3 Atala en tus dedos , es- 
críbela en las tablas de tu co- 
razón. 

4 Di á la sabiduría: Mi her- 
mana eres tú 3 ; y llama amiga 
tuya á la prudencia, 

5 Para que te guarde de la 
muger extraña , y de la agena, 
que endulza sus palabras 4 . 

6 Porque desde la ventana de 
mi casa miré por las celosías, 

7 Y viendo unos párvulos 5 , 
considero un mancebo insensato, 



1 En tu corazón , como un thesoro 
muy precioso. 

2 Porque la Ley de Dios es el ojo y 
la luz de nuestra alma. 

3 La eterna sabiduría vistiéndose de 
nuestra carne se hizo nuesífa hermana. 
¡Quánta gloria! ¡quánta confianza! ¡quán- 



to agradecimiento le debemos ! 

4 Que eng,¡ña y atrahe con sus pa- 
labras dulces y halagüeñas. 

5 No de edad sino de juicio. La pa- 
labra Hebrea o>Nn9 , significa los sim- 
ples , incautos, y que fácilmente son en- 
gañados ; y en este sentido se toma aquí 



gO EL LIBRO DE 

8 Qui transit per píate am 
juxta angulum , et pro pe mam 
démus iílius , graditur 

9 In obscuro , advespe- 
r aséente die , in noctis tene- 
bris , et calígine. 

10 Et ecce occurrit Mi 
mulier ornatu meretricio , pr te- 
parata ad capiendas animas: 
¿arrula , et Vdga^ 

1 1 Quietis impatiens , nec 
valens in domo consistere pe- 
dibus suiSy 

12 Nunc foris , nunc in 
piaféis , nunc juxta ángulos 
insidia ns. 

13 Apprehensumque de- 
osculatur juvenem , et procaci 
vultu blandí tur , dicens : 

14 Victimas pro salute 
vovi , liodie reddidi vota 
mea. 

15 Idcirco egressa sum in 
oc<ursum tuum , desiderans te 
videre , et repetí. 

16 Intexui funibus le- 
ctulum meum , stravi ta- 
petibus pictis ex ¿Egypto. 

17 Aspersi cubile meum 
myrrhd , et aloe , et cinna- 
momo. 

párvulos. Puede ser este un suceso ver- 
dadero , ó una sencilla parábola , para 
representar las malas artes y mañas de 
una de estas mugeres. 

1 MS. 3. En contenente. 

2 El Hebreo : Guardada , reservada, 
de corazón , astuta. 

3 LOS LXX. V "xoití vio* ttíTcraadaí 
xo.pSla; , que hace salir de sí los corazo- 
nes de los jóvenes ; cuyas palabras no se 
hallan en el texto Hebreo. 

4 Ferrar. Vagantia. Estas son las 
seriales de una muger mala ; pues las 



LOS PROVERBIOS. 

8 El qual pasa por la plaza 
junto á la esquina, y se anda por 
cerca de la casa de aquella 

9 En lo obscuro quando ya 
va anocheciendo , en las tinie- 
blas y obscuridad de la noche. 

10 Y he aquí una muger que le 
sale al encuentro con atavío 1 de 
ramera, prevenida 1 para cazar las 
almas 3 : parlera , y cantonera 4 , 

11 Sin sufrir sosiego, y que 
no puede tener sus pies puestos 
en casa, 

12 Acechando s unas veces 
fnera , otras en las plazas, otras 
á las esquinas. 

13 Y asiendo del mancebo 
lo besa , y con semblante des- 
vergonzado le acaricia , di- 
ciendo : 

14 Sacrificios ofrecí por ta 
salud , hoy he cumplido mis 
votos 6 . 

15 Por esto he salido á tu 
encuentro , deseosa de verte, y 
te he hallado. 

16 He encordado mi le- 
cho , y le he puesto por pa- 
ramento cobertores bordados de 
Egypto 7 . 

17 He rociado mi cámara 
con mirrha , y aloe , y cina- 
momo. 

buenas y castas hablan poco y con jui- 
cio , y se están dentro de sus casas. 
$ A los jóvenes incautos. 

6 Ven por tanto á mi casa , porque 
tengo dispuesto un convite de la carne 
de aquellas víctimas pacíficas , que he 
ofrecido por tu salud , y las he apareja- 
do para regalarte. Lev'tt vn. 19. 

7 He adornado con paramentos es- 
caqueados y muy vistosos mi cama, y 
para que esté mas blanda , no le he 
puesto tablas , sino delicados cordones ó 
cintas. 



CATITULO VII, 



3 1 



18 Ven inebricmur abe- 
ribus , et fruamur cupitis 
ampie xib u s , donec illucescat 
ciies. 

19 Non est cnim vir in 
domo sua , abiit vid longis- 
simd . 

20 Sacculum pecunia se- 
cura tulit : in die plena lu- 
na rever sur us est in domum 
suam. 

21 Irretivit eum mullís ser- 
monibns s et blanditiis labiorum 
protraxit illutn, 

22 Statim eam seqidtur 
quasi bos ductus ad victimante 
et quasi agnus lasciviens , et 
ignorans quod ad vincula stul- 
tus trahatur, 

23 Donec transfigat sagit- 
ta jécur ejus : velut si avis 
festinet ad laqueum , et nescit 
quod de feríenlo anima Ulitis 
agitar. 

24 Nunc ergo fili mi , au- 
di me , et atiende ver bis oris 
mei. 

25 Ne ¿tbslrahatur in viis 
illius mens tita : ñeque decipia- 
ris semitis ejus. 

26 Muí tos en'm vulnéralos 
dejecit , et fortissimi quique in- 
terfecti sunt ab ea. 

27 Via inferí domas 

1 Algunos creen , que se indica aquí 
un tiempo determinado de una de sus 
solemnidades, pero remoto. 

2 En el Hebreo no se habla del cor- 
dero; solamente se dice , y como el grillo, 
la prisión, el castige del loco: como un 
luco es llevado á ser encerrado y estar 
en prisiones , sin que lo entienda ni co- 
nozca. 

3 Esta saeta envenenada traspasa al 



18 Ven , embriaguémonos 
de amores , y gocemos de las ca- 
ricias deseadas, hasta que ama- 
nezca el dia. 

19 Porque el marido no es- 
tá en su casa , se fué á un viage 
muy largo. 

20 Un taleguillo de dine- 
ro llevó consigo : el dia ócV 
plenilunio 1 ha de volver á su 
casa. 

21 Lo enredo con muchas 
palabras , y lo arrastro con los 
halagos de sus labios. 

22 Sigúela luego como buey 
que llevan al sacrificio , y como 
cordero 2 que retoza , é ignora 
el necio que es trahido á los 
grillos, 

23 Hasta que una saeta le 
traspasa el hígado 3 : como ave 
que va aprisa al lazo , y no sa- 
be que se trata del riesgo de su 
alma. 

24 Ahora pues , hijo mió, 
óyeme , y está atento á las pa- 
labras de mi boca. 

2 5 No se dexe arrastrar tu 
corazón en los caminos de ella: 
ni seas engañado en sus sen- 
deros. 

26 Porque á muchos derri- 
bó heridos , y los mas fuertes 4 
fuéron muertos por ella. 

27 Caminos del infierno son 

impuro, llenando su cuerpo de males feos 
e intolerables, y su ánimo de amargos y 
crueles remordimientos. 

4 David , Samídn , y aun el mismo 
Salomón , el mas sabio de los mortales, 
y que dio tan excelentes preceptos y avi- 
sos para huir de estas redes, quedó pre- 
so en ellas. Veáse la necesidad en que 
estamos de recurrir á Dios continuamen- 
te , implorando su poderosa asistencia. 



3 2 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 

ejus penetrantes in Ínter io- su casa , que penetran hasta en 
ra mortis. las entrañas 1 de la muerte. 



i Porque aquella es una casa donde 
se reciben heridas mortales que nunca se 
curarán; ántes bien harán sentir su amar- 



go dolor y sentimiento por toda una eter- 
nidad. 



CAPÍTULO VIII. 



Voces de la sabiduría , con las quales llama d todos d sí. Su 
excelencia. Bienes que trahe d los que la escuchan ; y males 
que acompañan d los que la desechan. 



i ¿Numqiiid non sapientia 
clamitat , et prudentia dat vo- 
cem suam? 

2 In summis , excelsisque 
verticibus supra viam 3 in me- 
diis semitis stans, 

Juxta portas civitatis 
in ipsis foribus loquitur , di- 
cens : 

4 O viri , ad vos clamito, 
et vox mea ad filios homi- 
num. 

5 Intelligite parvuli asfu- 
tiam , et insipientes animad- 
Dertite. 

6 Audite , quoniam de re- 
bus magnis locutura sum : et 
aperieniur labia mea , ut recta 
prxdicent. 



i ¿Por ventura la sabiduría 1 
no está gritando , y la pruden- 
cia da su voz ? 

2 En lo alto y elevado de 
las cumbres sobre el camino, en 
medio de los senderos puesta en 
pie, 

3 Cerca de las puertas de la 
ciudad , en las puertas mismas 
habla , diciendo 2 : 

4 O hombres 3 , á vosotros 
estoy clamando , y mi voz á los 
hijos de los hombres. 

5 Aprended , ó párvulos, 
astucia 4 , y vosotros , locos, 
prestad atención. 

6 Escuchad , porque de co- 
sas grandes os he de hablar ; y 
se abrirán mis labios para anun- 
ciar cosas rectas 5 . 



1 La sabiduría aquí se entiende , co- 
mo está en Dios , y la que por su gracia 
se nos comunica , y es una participación 
de aquella. También se aplica á Chris- 
to , verdadera Sabiduría del Padre, que 
nos' anunció la ley santa del Evangelio, 
y las verdades eternas de nuestra creen- 
cia. 

2 Véase el Cap. i. 20. 21. 

3 La distinción que senota en el He- 
breo, pues se lee al principio cr\i?>N , is- 
chm , y después din na , berté Adám, 



manifiesta que la Divina Sabiduría con- 
vida á todos sin distinción; pues lo pri- 
mero se dice de los hombres ilustres ; y 
lo segundo de las gentes del vulgo y del 
común , como se ha dicho otras veces. 

4 Ya dexamos dicho , que la palabra 
astuiia se interpreta en buena parte ; es- 
to es , en el sentido de prudencia , sabi- 
duría, circunspección. 

5 Lo que pertenece á la rectitud de 
las acciones de la vida. 



CAPITULO VIII. 



7 Veritatem meditabitur 
guttur meum , et Libia mea 
detestabuntur impium. 

8 Justi sunt omites sermo- 
nes mei, non est in eis pra- 
vum quid, ñeque perversum. 

9 Recti sunt intelligenti- 
bus , et cequi invenientibus 
scientiam. 

io Accipite disciplinam 
tneam, et non pecuniam: doctri- 
nam magis quam aurum eligite . 

1 1 Melior est enim sapien- 
tia cunctis pretiosissimis : et 
omne desiderabile ei non potest 
comparar i. 

12 Ego sapientia habito in 
consilio , et eruditis intersum 
cogitationibus. 

13 Timor Domini odit ma- 
lum : arroganiiam , et super- 
btam , et viam pravam , et os 
bilingüe detestor. 

14 Meum est consilium, et 
acuitas y mea est prudentia 9 
mea est fortitudo. 

1 5 Per me reges regnant, 
et legum conditores justa de- 
cernunt: 

16 Per me principes impe- 
rant , et potentes decemunt 
justitiam. 



. 33 

7 Verdad meditará mí gar- 
ganta 1 , y mis labios detestarán 
al impío. 

8 Justas son todas mis ra- 
nzones, no hay en ellas cosa ma- 
la , ni depravada 2 : 

9 Rectas son para los inte- 
ligentes , y justas para los que 
hallan ciencia 3 . 

10 Recibid mis documen- 
tos , y no dinero 4 : elegid la 
doctrina antes que el oro. 

1 1 Porque mejor es la sabi- 
duría que todas las riquezas mas 
preciadas ; y nada de quanto 
hay apetecible es comparable 
con ella: 

12 Yo la sabiduría moro en 
el consejo 5 , y asisto á los pen 
samientos juiciosos. 

13 El temor del Señor abor- 
rece el mal ó : detesto la arro- 
gancia, y la soberbia, y el camino 
malo, y la boca de dos lenguas. 

14 Mió es el consejo y la 
equidad , mia es la prudencia, 
mia es la fortaleza. 

1 5 Por mí reynan los Re- 
yes 7 , y los Legisladores decre- 
tan lo justo: 

16 Por mí los Príncipe» 
mandan , y los poderosos decre» 
tan la justicia. 



1 Hablará mi lengua. 

2 Esle es carácter de la Divina Sa- 
biduría ; pues la ductrina de los Phi- 
lósophos mas acreditados , como son Só- 
crates , Píutarchó , Séneca, Confucio, 
está con mucha mezcla de cosas contra- 
rias á la misma razón. 

3 Véase la Epístola á los Romanos 
Vil. y la 1. á los Corinthios I. 18. 

4 Como si dixera: Lo que yo os doy 
no es dinero ni riquezas , sino reglas é 
instrucciones , para que sepáis vivir. 

Tom. VIII. 



5 En donde se toman sanos y pru- 
dentes consejos, y yo siempre los doy 
muy saludables á todos los que me oyea 
como verdaderos discípulos. 

6 Porque este mismo temor es el 
principie y fundamento de la sabiduría, 
que yo eusefio. Cap. 11 7. 

7 Porque han recibido de mí el po- 
der, que tienen; Rom. xni. y que si se 
portan bien en su gobierno , yo les he 
dado reglas para que así lo hagan. 



34 EL LIBRO BE I 

17 Ego diligentes me dili- 
go : et qui inane vigilant adme, 
invenient me* 

1 3 Mecum sunt diviti¿e, et 
gloria , opes superbce , et jus ti- 
fia. 

19 Melior est enim fructus 
me us auro , et lapide pre- 
tioso , et genimina mea ar- 
gento electo. 

20 In viis justitice am- 
bulo , in medio s.-mitarum ju- 
dicii ) 

21 Ut ditem diligentes 
me , et t fies a uros eonim re- 
jpleam, 

22 Dominas possedit me 
in initio viarum suurum , an- 
tequam quidquam faceret a 
priin i pió. 

23 Ab ce temo ordinata 
sum , et ex antiquis antequam 
térra fieret. 

24 Nondum erant abys- 
si , et ego jam concepta 
eram : necdum fontes aqua- 

1 y los que fueren diligentes en bus- 
carme , seguramente me hallarán. 

2 X la opulencia estable : así el He- 
breo. 

3 La buena conducta , la defensa , la 
recompensa ; v según el uso de los He- 
breos , la liberalidad, la beneficencia. 

4 MS. 3. E la mi partiguiella. 

5 Véase lo que dice Isaías xxxiii. 6. 

6 Aunque todo lo referido hasta aquí 
ée puede aplicar eu cierto sentido á la 
sabiduría criada , p t ro eu este lugar ha- 
bla de la Sabiduría etern.i de Dios , que 
es el mismo Dios , ó el Hijo de Dios, que 
es la Sabiduría del Padre. Joann. 1.2. 
Lo que después se añade , et ego jam con- 
cepta eram \ no quiere decir , que fuese 
jamas imperfecta esta Divina Sabiduría, 
y que llegase después á tener toda su per- 
fección. Porque así como in Divinis es 
una misma cosa, pensar , querer , decir, 
hacer , en todo lo qual uo se significa otra 



3S PROVERBIOS. 

17 Yo amo á los que me 
aman, y ios que de mañana ve- 
laren á mí, me hallarán \ 

18 Conmigo están las ri- 
quezas , y la gloria , la opulen- 
cia 2 , y la justicia 3 . 

19 Porque mejor es mi fru- 
to que el oro , y que la piedra 
preciosa, y mis productos 4 me- 
jor que la plata escogida. 

20 En caminos de justicia 
ando , en medio de senderos de 
juicio, 

2 1 Para enriquecer á los que 
me aman , y henchir sus the- 
soros 5 . 

22 El Señor me poseyó 6 
en el principio de sus caminos, 
desde el principio ántes que 
criase cosa alguna. 

23 Desde la eternidad fui 
ordenada r , y desde antiguo án- 
tes que la tierra fuese hecha. 

24 Aun no eran los abvs- 
mos , y yo ya era concebi- 
da : aun no habian brotado 

cosa , que la voluntad eterna de Dios: del 
mismo modo en la generación del Hijo, 
ser concebido , ser engendrado , y nacer, 
es una misma cosa : porque con todas 
estas voces no se quiere dar a entender 
otra cosa , sino la eterna generación del 
Hijo de Dios Estío in kunc locum. Los 

LXX. xv/510? «riere ft£ ap/riv óSav ai'roú 
f¿£ t ^o- ávTov , el Señor me crió princi- 
pio de sus caminos sobre sus obras. Lo 
que los Fadres explican en sentido ca- 
tholico de la Sabiduría Encarnada , ó 
toman el creavit por lo mismo que genuit 
vel condiáit. 

7 El Hebreo r Tuve el Principado. 
Porque el Verbo de Dios es ab ¿eterno . 7 
tiene el Frincipario de todas las cosas 
criadas ; porque en el fueron criadas. 
Asimismo el Verbo Enramado fue esta- 
blecido Cabeza , Rey , y fundamento de 
la Iglesia. Tal lo fue Jesu-Christo. VeJse 
S. Athanasio Serm. iii. contra Jlrian, 



C A P f T u : 

rum eruperant: 

25 Necdum montes gravi 
mole constiterant : ante col/es 
ego parturiebar : 

26 Adhuc terram non fe- 
cerat , et Jlumina , et cardines 
orbis terree. 

27 Quando praparabat 
ccelos , aderam : quando cer- 
ta lege , et gyro vallabat 
abyssos: 

28 Quando cethera firma- 
bat sursum > et librabat fon- 
tes aquarum : 

20 (¿uando circumdxbat 
mari terminum suum , et legem 
ponebat aquis , me transirent 
fines suos : quando appende- 
bat fundamenta terree, 

30 Cum eo eram cuneta 
componens : et delectabar per 
singulos dies , ludens coram eo 
omni tempore; 

31 Ludens in orbe terra- 
rum : et delicia mea , esse cum 
filiis hominum. 

1 Disponiendo y obrando con el Pa- 
dre , como igual, y una misma causa. 
Véase Joann. I. 3. Colos. I. 6. Hebr. 
1. 2. 

2 El Hebreo : Quando , como con un 
compás , describía un circulo sobre la su- 
perficie del abysmo , de las aguas, de 
los mares. 

3 Del fuego , ó del ayre , ó el cielo 
estrellado. Los lxx. tu. a*vo véfn f las nu- 
bes de arriba. 

4 Suspendiéndolas como un peso en 
lo alto , esto es , en las nubes. Job xxxiv. 
El Hebreo : Fortificando las fuentes del 
abysmo ; encerrándolas en las grandes 
concavidades de la tierra. 

5 Véase el Psalm. ciii. S- Sobre la 
verdadera significación de appendebat',, 
véase Is¿i. xi.. 12. y Job xxvr. 7. 

6 Modo figurado de hablar , para ex- 



o viii. 35 

las fuentes de las aguas: 

25 Aun no se habían senta- 
do los montes sobre su pesada 
masa: antes que los collados era 
yo dada á luz: 

26 Aun no había hecho él 
la tierra , ni los ríos , ni los po- 
los de la redondez de la tierra. 

27 Quando el preparaba los 
cielos , estaba yo presente 1 : 
quando con ley cierta, y círculo 
redondo 2 cercaba los abysmos: 

28 Quando afirmaba arriba 
la región ethérea 3 , y equilibra- 
ba las fuentes de las aguas 4 : 

29 Quando circunscribía á 
el mar su término , y ponía ley 
á las aguas para que no pasasen 
sus límites : quando ponia colga- 
dos 5 los cimientos de la tierra. 

30 Con él estaba yo con- 
certándolo todo 6 ; y me deley- 
taba cada dia , regocijándome 7 
en su presencia en todo tiempo: 

31 Regocijándome 8 en la 
redondez de la tierra ; y mis de- 
licias estar con los hijos 9 de los 
hombres lo . 

plícar en alguna manera la inefable 
unión del Padre y del Hijo , y el perfec- 
to amor con que le amaba el Padre. 
Joann. 1.18. 

7 Véase lo dicho en el Génesis 1. 4. 

8 Al ver la variedad y perfección de 
todas las criaturas , y la facilidad coa 
que eran sacadas de la nada. 

9 Mis delicias son el estar con los 
hombres. Véase el Psalm. cur. 

10 Y tanto mas, quauto las criaturas 
son mas nobles, como es el hombre, en 
el qual brilla singularmente la sabiduría 
de Dios : o se puede referir al inmen- 
so amor, con que el Hijo , que es la 
Sabiduría de Dios , amó al hombre; 
pues por amor de el se encarnó , y 
tomó su naturaleza , y padeció tanto 
en ella. 

C 2 



36 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS, 



3 2 Nunc ergo , filii , au- 
dite me: Beati , qui custodiunt 
vias meas. 

33 Audite disciplinam , et 
stote sapientes , ¿"/ h*?///* ¿¿/7- 

34 Beatus homo qui audit 
me , et qui vigilat ad fores 
meas quotidie , et observat ad 
postes ostii mei. 

3 5 Qui me invenerit , inve- 
niet vitam , et hauriet salunm 
a Domino: 

36 Qui autem in me pecca- 
verit , Icedet animam suam. 
O mués 3 qui me oderunt , di- 
ligunt mortem* 



32 Ahora pues , hijos, oíd- 
me : Bienaventurados los que 
guardan mis caminos. 

33 Escuchad la doctrina, y 
sed sabios , y no queráis des- 
echarla. 

34 Bienaventurado el hom- 
bre que me oye , y que vela á 
mis puertas cada dia , y está de 
acecho 1 en los postigos de mi 
puerta. 

35 Quien me hallare, ha- 
llará la vida , y sacará salud del 
Señor 2 : 

36 Mas el que pecare con- 
tra mí , dañará á su alma. To- 
dos los que me aborrecen 3 , 
aman la muerte. 



r Dichoso es aquel , que está siempre 
en continua vela, y muestra un ardien- 
te deseo de ser admitido á oir mis do- 
cumentos y lecciones. Matth. vií. 7. 

2 Salud eterna. El Hebreo: T alcan- 
zará la voluntad de Jekováh , la bene- 
volencia del Señor, ó que el Señor le ame. 

LOS LXX. ¡tai ¿toi¡i<Í$£tui 6é?>Yi<rii; ivapa kv- 

fiov , y se prepara la voluntad por el 



Señor : sobre la qual sentencia véase 
San Agustín en la Epist. cvn. y en 
oíros muchos lugares contra los Pela- 
gianos. 

3 Todos aquellos que desechan los 
avisos saludables y docirina que yo les 
doy , aman la muerte ; porque siguen 
aquello , que les priva de la verdadera 
vida. 



CAPITULO IX. 

JLa sabiduría dispone una mesa y convite , y prepara los áni- 
mos contra la insensatez. La muger mala convida d sí d los 
necios , que son infelices , si se le rinden. 

1 S apientia cedificavit sibi 
domum y excidit columnas se- 
ptem. 

2 Immolavit victimas suas, 



miscuit vinum 
mensam suam. 



et proposuit 



1 JLa sabiduría edifico casa 
para sí , corto siete colum- 
nas 

2 Inmoló sus víctimas 2 , 
mezcló el vino 3 , y dispuso su 
mesa, 



1 Para que sirviesen de estribo á la 
casa. Se pone número cierto por el in- 
determinado. 

2. Hizo degollar los animales, que 
tenia preparados para este convite : ó 
también para sus sacrificios, y celebrar- 



le después con los residuos de ellos. 

3 Lo templó con cierta medida de 
agua , como se acostumbraba en los paí- 
ses cálidos. O también : echó vino en los 
vasos. 



C API Ti 

3 Mlsit ancillas su.rs , ut 
vocarent ad arccm , et ad mee- 
nia civítatis : 

4 Si quis est párvulas, ve- 
ttiat ad me. Et insipientibus 
Ipcuta est: 

5 Venite , comedite panem 
meiim , et bibite vinwn , quod 
iniscui vobis. 

6 Relinquite tnfantiam , et 
vfcite , et ambulate per vias 
prudentice. 

7 Qui erudit derisorem 9 
ipse injuriam sibifacit : et qui 
arguh impium , sibi maculara 
generat. 

8 Noli arguere derisorem 3 
ne oderit te. Argüe sapientem, 
et diliget te. 



lo ix. 37 

3 Envío sus criadas , á fin 
que llamasen para el alcázar , y 
los adarves de la ciudad ': 

4 El que es párvulo % ven- 
ga á mí. Y á los insipientes 
dixo : 

5 Venid , comed mi pan, 
y bebed, el vino , que os he 
mezclado. 

6 Dexad la infancia 3 , y vi- 
vid y andad por los caminos de 
la prudencia. 

7 El que instruye al escar- 
necedor 4 , se agravia á sí mis- 
mo; y el que corrige al impío, 
se mancha á sí mismo 5 . 

8 No reprehendas al escar- 
necedor, para que no te abor- 
rezca. Corrige al sabio , y te 
amará. 



1 En donde tenia su domicilio. 

2 Simple , sencillo ; corresponde á 
insipientibus. Si todo lo que aqui se di- 
ce se reriere á la sabiduría criada , es 
una alegoría por la que se da á enten- 
der , quáuto debe trabajar cada uno por 
ilegar a la pose¿ion de la magnificencia, 
firmeza , esplendor, delicias y castos de- 
leites , que se encuentran en ella. Si se 
refiere , como comunaiente lo hacen los 
Padres , á la Sabiduría increada , se sig- 
nifica ,que el Hijo de Dios fundo su Igle- 
sia , y la edificó mientras vivió con sus 
palabras y exemplos. En las siete colum- 
oas se representan todos los Ductores y 
Pastores de elia , principalmente los 
Apóstoles y Prophetas ; ó también los 
siete Dones del Eípiritu Santo : en sus 
enviados v. }. los Santos Apostóles. In- 
moló , ó degolló sus víctimas , ó su Vic- 
tima , como se lee en el Hebreo , quiere 
decir, que ofrecid de sí mismo un sa- 
crlricio en la cruz, y otro en la última 
cena, que aunque diversos en la acción, 
en lo que mira á la ofrenda , y á la vir- 
tud y eficacia ron un solo y un mismo sa- 
crificio. Mezcló el vino en el cáliz de 
bendición, para que los hombres, em- 
briagándose divinamente con el , dtsp.e- 
ciaseu el mondo , v aun cu propia vida: 
y puso íu mrsa, p*ra al'inentar con su 

lom. VI IX. 



propia substancia á los que no debían 
vivir, sino para aquel , que habia muer- 
to por ellos. Véase San Ambrosio de Fi- 
de Ltb. i. Cap. 7. y S. Agustín de C'f- 
vit Dei Lib. xvii. Cap. 20. 

3 Las niñerías, y la inutilidad de las 
ocupaciones, que nos apartan de Dios. 

4 A un hombre obstinado , que se 
burla de todo lo que se le dice. Entre los 
hombres hay unos , que son profanos, 
ciegos é inflexibles: y otros, que tienen 
alguna cordura para conocer sus defec- 
tos, y buscar el remedio. Las amonesta- 
ciones y correcciones solamente sirven, 
para irritar á los primeros, v para qne 
se revuelvan con inju r ias y ultrages con- 
tra los que los amonestan y corrigen; 
Matth.vi 1.6. pero las mismas fructifican 
en los segundos , y producen su salud y 
provecho. 

5 Porque irri'a contra sí á aquel 
hombre ciego y obstinado. De este mo- 
do le sucedió á S. Juan con Diotrephes 
Epíst. ni. Can. v. 9. Fuera de e?to ex- 
pone su créoito y reputación, emplean- 
do inútilmente sus avisos con quien ve 
que no ha de sacar ningún fruto. Salo- 
món habla aqui de la corrección priva- 
da , que se debe omitir, quando no hay 
probabilidad ó eiper*nza al¿uaa de ea-« 
raiéndt. 

C3 



3$ EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



9 Da sapienti occasionem, 
et addetur ei sapientia. Do- 
ce justum , et festinabit acci- 
pere. 

10 Principium a sapien- 
tia timor Domini : et scientia 
sanctomm , prudentia. 

IT Per me enim multipli- 
cabuntur dies tui , et adden- 
tur tibi anni vita, 

1 2 Si sapiens fueris , tibi- 
metipsi eris : si autem illusor, 
solus portabis malum. 

13 Mulier stulta et clamo- 
sa , plenaque illecebris, et nihil 
omninb sciens, 

14 Sedit in foribus domns 
su a super sellam in excelso ur- 
bis loco, 

15 Ut vocaret transeúntes 
j>er viarn, et pergenies itinere 
suo : 

16 Qui est párvulas , decli- 
net adme. Et vecordi locuta es ti 

17 Aqua furtiva dulciores 
sunt , et pañis absconditus 
suavior, 

1 I)e aprender. La palabra ocasión 
no se lee en el Hebreo. Está en los lxx. 

2 El Hebreo : T añadirá doctrina. 

3 La verdadera prudencia , porque 
conduce á un fin cierto y verdadero. 

4 En otros lugares de la Escritura se 
líos manda , que no seamos sabios á 
nuestros ojos ; Cap. 111. Rom. xn. esto 
es* , que fiados en nuestra prudencia , no 
despreciemos los consejos de los otros, 
que nos pueden dar luz , y aprovechar; 
y aqui se nos dice que nos aproveche- 
mos de las luces y sabiduría , que Dios 
nos da, aplicándola á nuestro bien. 

$ Porque tu misma malicia será la 
que te dañe. 

6 Ferrar. Muger de locura ruqide- 
ra. A la Sabiduría celestial , y á sus 



9 Da al sabio ocasión ■-, y 
se le añadirá sabiduría. Enseña 
al justo, y será pronto en apren- 
der \ 

10 El principio de la sabi- 
duría es el temor del Señor ; y 
la ciencia de los Santos , la pru- 
dencia 3 . 

1 1 Porque por mí se mul- 
tiplicarán tus dias , y te se aña- 
dirán años de vida. 

12 Si fueres sabio , para tí 
mismo lo serás 4 : mas si burla- 
dor, tú solo llevarás el mal s * 

13 Una muger loca 6 y vo- 
cinglera , y llena de halagos, y 
que absolutamente nada sabe 7 f 

14 Asentóse á las puertas 
de su casa sobre una silla en un 
lugar alto de la ciudad, 

1 5 Para llamar á los que pa- 
saban por la calle , y que iban 
á su camino: 

16 El que es párvulo 8 , ven- 
ga á mí. Y dixo á un insensato: 

1 7 Las aguas hurtadas 9 mas 
dulces son, y el pan escondido 19 
mas sabroso. 

santas persuasiones , opone el mundo, y 
la carne y todos sus atractivos Todo la 
qual es representado baxo la figura de 
los halagos , artes y redes de una muger 
libre y desenvuelta; para dar á enten- 
der por este medio , que todo deleyte 
y amor del alma , fuera de Dios y de su 
gracia, no es sino un verdadero adul- 
terio. 

7 LOS LXX. y¡ ovk ETríararai aia^vvr¡r^ 
que no conoce vergüenza. 

% Porque esta solamente á los sim- 
ples engaña , v persuade á los mozuelos 
y gentes de poca precaución. 

9 Véase S. Pablo Rom. va. 2. 

10 El pan qus se come á escondidas. 
Voces halagüeñas de aquella muger, con 
que provoca á un comercio ilícito. 



a Psalm. cx. 10. Sufra l. 7. Eccli. 1. 16. 



CAPÍ T 

18 Et ignoravit quod ibi 
sint gigantes , et in profundis 
infemi conviva ejus. 



18 Y no supo 1 que allí es- 
tán los gigantes % y en lo pro- 
fundo del infierno los convida- 
dos de ella. 



1 Aquel mozuelo. Por el Hebreo , en 
que el verbo es masculino, se ve que 
pertenece á éste , y nu á la muger. 

2 Que en aquella casa habitan los 
demonios y la muerte eterna , Job xxv. 



svpr. ir. 18. y que los que ella convida, 
y consienten en sus malos tratos, tendrán 
por último paradero los abysmos pro- 
fundos y horribles del infierno. Ferr, 
En profundinas de huesa. 



PARABOLA 



PARABOLAS 



SALOMONIS. 



DE SALOMON 



CAPÍTULO X. 



Sentencias que van alternando sobre el sabio , y el necio ; sobre 
la virtud , y el vicio. 



i Filius sapiens Icetificat 
patrem : filius vero stultus 
mcestitia est matris su¿e. 

2 Nil a proderunt thesauri 
impietatis : justitia vero libera- 
bit a morte. 

3 Non affliget Dominus fa- 
me animam justi , et insidias 
impiorum subvertet. 

4 Egestatem operata est 
manus remissa : manus autem 
fortium divitias parat. 

1 Lo que se ha dicho hasta aquí no es 
otra cosa que una exhortación al estudio 
de la sabiduría en general. Vienen ahora 
las parábolas ó sentencias morales prác- 
ticas, que contienen sus preceptos espe- 
ciales ; las quales se nos proponen por 
medio de una casi continuada antíthe- 
sis entre el bien y el mal. 

2 Con esta sentencia son amonesta- 
dos los padres á dar á los hijos la mejor 
educación , dependiendo de esta casi to- 
do su consuelo ó su amargura. 

3 Adquiridos por medios ilícitos , ó 
haciendo de ellos mal uso. 



xE. hijo sabio alegra al pa- 
dre : mas el hijo necio tristeza 
es de su madre \ 

2 Nada aprovecharán los 
thesoros de la impiedad 3 ; y la 
justicia 4 librará de la muerte s . 

3 No afligirá 6 el Señor con 
hambre el alma del justo, y tras- 
tornará las tramas de los impíos 7 . 

4 La mano floxa 8 produxo 
indigencia : mas la mano activa 
acumula riquezas. 

4 En todas las acciones : pero prin- 
cipalmente en la adquisición de los bie- 
nes, y en la aplicación y uso liberal y 
caritativo de ellos. 

5 Será para el como un manantial de 
gracias y de vida. Psalm. xlviii. 8. 9. 

6 Véase el Psalm. xxxvr. 2$. 

7 El Hebreo : La substancia de ¿os 
impíos, sus riquezas ó bienes, sus iniqui- 
dades , tramas y malas artes. 

8 MS. 3. Vagarosa. Es compañera 
inseparable de la desidia : lo que se apli- 
ca tanto á los bienes temporales como i 
los espirituales. 



a Infra xi. 4. 



40 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



Qui nititur mendaciis , 
hic pascit ventos : idem au- 
tem ipse sequitur aves volan- 
tes. 

5 Qui congregat in messe, 
filius sapiens est : qui autcm 
stertit ¿estáte , filius confusio- 
nis, 

6 Benedictio Domini super 
caput justi-. os autem impiorum 
operit iniquitas. 

7 Memoria justi cum lau- 
dibus : et nomen impiorum pil- 
tres cet. 

8 Sapiens corde pr¿ecepta 
suscipit : stultus cceditur la- 
biis. 

9 Qui ambulat simpliciter y 
ambulat confidenter : qui au- 
tem depravat vias suas ¡ ma- 
nifestus erit. 

io Qui a annuit oculo, 
dabit dolorem : et stultus 

1 Sobre las opiniones vanas de los 
hombres , sobre la instabilidad de las ri- 
quezas, honras, &c. Este se alimenta de 
viento , porque no logra lo que desea, 
apoyándose en una esperanza flaca y en- 
gañosa , qual es la mentira , la hypo- 
cresia , &c. ; y es tan necio , como aquel 
que á carrera tendida va persiguiendo, y 
quiere coger un páxaro que va volando. 
Este verso falta en el Hebreo , en el 
Griego, en la Biblia Complutense y otras 
Latinas ; y en los lxx. se lee de este 
Otro modo : viot; Tce-xaiSev/Merog crocos £»- 
Tai , t¿ Se áfpovi Siaxóra %pr¡o¿T<xt. el 
hijo amaestrado sabio será , y tendrá for 
siervo al insensato. S. Agustín cita esta 
sentencia Lio. xvi. de Civit. Dei. Cap. 2. 
y en otros lugares. En algunos Códices 
se halla en el Capítulo antecedente; pe- 
ro en la Vulgata no se lee de esta mane- 
ra , ni en una ni en otra parte. 

2 En el tiempo oportuno de hacer 
provisión de ciencia , experiencia y otras 
virtudes. 



Quien se apoya en menti- 
ras 1 , este se alimenta de los 
vientos ; y este mismo sigue i 
aves , que vuelan. 

^5 Quien allega en la mies % 
hijo sabio es : mas el que ron- 
ca en el estío , es hijo de con- 
fusión 3 . 

6 La bendición del Señor 
sobre la cabeza del justo : mas 
la cara de los impíos maldad la 
cubre. 

7 La memoria del justo con 
alabanzas ; y el nombre de los 
impíos se pudrirá 4 . 

8 El sabio de corazón reci- 
be los preceptos : el necio es 
herido por los labios 5 . 

9 El que anda con senci- 
llez , anda confiado: mas el que 
pervierte 6 sus caminos, descu- 
bierto será. 

10 Quien hace del ojo, da- 
rá dolor 7 ; y el necio se- 

3 Y no hallará otra co?a á la hora dé 
la muerte. Los lxx. Ano-ódri ¿tó nav^a-. 

ros vidi vor¡f¿av , ave/JLcfdopog S¿ yivezai 
aixr¡rü vios Tuapavofiog , libróse del calor 
el hijo prudente , mas el viento empece en 
el Agosto al hijo malo. Symmacho tras- 
ladó como se lee en la Vulgata. 

4 Flrr. Se encar cernerá. Será en abo- 
minación, como lo que se pudre , y ar- 
roja de sí un hedor intolerable. 

5 Escucha y da oidos á los avisos que 
se le dan ; pero estos mismos avisos y 
correcciones son intolerables para los 
necios , porque los miran como un azo- 
te , y se irritan cou lo que se les dice. 
Puede también exponerse en este otro 
sentido : El necio se hiere y lastima por 
sus mismos labios , ó por las necedades 
y locuras que profiere. 

6 MS. 3. Malua. Y así siempre tiene 
que temer. Puede también trasladarse: 
Será señalado con el dedo. 

7 Véase el Cap. vi. 13. Job xv. 12. 



» Eccli. xxvii. 25. 



CAPÍTULO X. 



41 



labiis verberabitur. 

11 Vena vita, os justi : et 
os impiorum operit iniquita- 
tem. 

12 Odium snscitat rixas: 
et universa a delicia operit cha- 
ritas. 

13 In labiis sapieniis in- 
venitur sapientia : et virga in 
dorso ejus , qui indiget cor- 
de. 

14 Sapientes abscondunt 
scientiam : os autem stulti con- 
fusioni proximum est. 

1 5 Substantia divitis nrbs 
fortitudinis ejus : pavor pan- 
perum , egcstas eorum. 

16 Opus justi ad vitam: 
fructus autem impii ad pecca- 
tum. 

17 Via vit¿e , custodien- 
ti disciplinam : qui aut^m 
increp ai iones relinquit 3 er- 
rat. 

18 Abscondunt odium la- 
bia mendacia : qui proferí 
contumeliam 3 insipiens est. 

1 Porque tiene siempre la boca para 
hablar con santa libertad en defensa del 
que ve injustamente oprimido ; y pura 
amaestrar, consolar y corregir á los otros. 

2 Puede exponerse según el Hebreo: 
Oculta la violencia y la malicia de que 
está lleno el impío. 

3 El exemplo de los hijos de Jacob 
contra su hermano Joscph es buena prue- 
ba de esta sentencia. Genes xxxvn. 4. 

4 Disimula y perdona las ofensas re- 
cibidas. Puede también explicarte en el 
sentido que le da s. Fex»ro en su i. 
Epist. iv. y S Pabi.O I i. Corinth. XIII. 

5 Porque sola esta puede contener- 
le , y hacerle entrar tn cordura. 

6 Porque no iidblan siuo con mucha 
prudencia y circunspección. Pero los 



rá azotado por los labios. 

1 1 Vena de vida es la boca 
del justo 1 : y la boca de los im- 
píos oculta la maldad 2 . 

12 El odio levanta renci- 
llas 3 ; y la caridad cubre 4 to- 
das las faltas. 

13 En los labios del sabio 
se halla sabiduría ; y vara 5 en 
la espalda de aquel , que es fal- 
to de cordura. 

14 Los sabios esconden el 
saber 6 : mas la boca del necio 
está cerca de la confusión. 

1 5 El haber 7 del rico es la 
ciudad de su fortaleza 8 : la indi- 
gencia de los pobres los llena 
de pavor 9 . 

16 La obra del justo es pa- 
ra vida : mas el fruto del impío 
es para pecado ,0 . 

17 Camino de vida tiene el 
que guarda la corrección : mas 
el que dexa las reprehensiones, 
va descarriado. 

18 Ocultan odio los labios 
mentirosos : el que profiere la 
contumelia, es necio 1 

necios como vacian sin reparo todo lo 
que tienen en el pecho , se atrofien la ig- 
nominia y la confusión. 

7 MS. 3. El algo del rico. 

8 Véase S. Pablo ii. Timoth. vi, 17. 

9 Lejos de desalentarse y acobardar- 
se por verse en este estado, deben vivir 
contentos con el , asegurados que tatuó 
menos les faltará la providenc"a de¡ Se- 
ñor , quanto mas abandonados y despre- 
ciados se vean por el muudo. 

10 El justo trabaja para vivir, v para 
emplear bien lo que gana, y merecer la 
Vida eterna : pero el impío no tiene 
otro fin que sati facer sus apetitos , coa 
los que ofende 4 Dios , y se precipita á 
la muerte eterna. 

11 El que tiene el corazón lleno de 



a 1. Ct/timh. xiii. 4. 1. Petriix. 8. 



42 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS* 

19 In multiloquio non deerit 19 En el mucho hablar 1 no 
peccatum : qui autem modera- faltará pecado : mas el que mo- 
tur labia sua , prudentissimus dera sus labios muy pruden- 
est. te es. 

20 Argentum electum, lin- 20 La lengua del justo es pla- 
gua justi : cor autem impiorum ta escogida 3 : mas el corazón 
pro nihilo. de los impíos no vale nada. 

2 1 Labia justi erudiunt 2 1 Los labios del justo ins- 
plurimos : qui autem indocti truyen á muchísimos : mas los 
sunt , in cordis egestate mo- que son necios , en mengua de 
rientur. corazón morirán 3 . 

22 Benedictio Domini di- 22 La bendición del Señor 4 
vites facit , nec sociabitur eis hace ricos , y nunca los acom- 
afjiictio. pañará aflicción. 

23 Quasi per risutn stultus 23 El necio obra la maldad 
operatur scelus : sapientia au- como por risa 5 : mas la sabidu- 
tem est viro prudentia. ría le es al hombre prudencia 6 . 

24 Quod timet impius , ve- 24 Lo que teme el impío, 
niet su per eum : desiderium eso vendrá sobre él 7 : á los jus- 
suum justis dabitur. tos se les concederá su deseo. 

25 Quasi tempestas trans- 25 Desaparecerá el impío 
iens non erit impius : justus como la tempestad que pasa: 
autem quasi fundamentum sem~ mas el justo es como cimiento 
pitemum. durable por siempre. 

26 Sicut acetum dentibus, 26 Como el vinagre á los 
et fumus oculis , tic piger his, dientes 8 , y el humo á los ojos; 



ddio , y lo disimula y esconde con pala- 
bras suaves y halagüeñas , es hombre 
falso y traydor ; y el que se desahoga 
cargando de injurias á su próximo , es 
un necio é imprudente ; porque se dexa 
arrebatar de una pasión violenta , des- 
cubre su corazón , y da ocasión al otro 
de que se guarde <íe él , ó tome satis- 
facción. Y así el Sabio nos insinúa , que 
para evifar estos dos extremos, debe- 
mos despojarnos de todo odio y mala 
voluntad. Cap. xiv. 17. 

1 Habla mucho el que habla pala- 
bras superfíuas , y es el vicio que se 
contrahe por la pasión de hablar. S. Agus- 
tín contr. Cresc. Lib. I. Cap. I. Pero uo 
es hablar mucho , según dice el mismo 
Santo , quando se habla lo que es me- 
nester , aunque se diga con prolixidad. 
Ketract. Lib. I. Prol. Véase S. Matheo 
xii 36. 

2 Son preciosos los pensamientos, 



conceptos y deliberaciones del justo. 

3 En su necedad y voluntaria igno- 
rancia ; porque miénrras vivieron no 
quisieron aplicarse á saber, para poder 
practicar lo que les convenia. 

4 Porque se la da Dios en todo aque- 
llo , en que ponen la mano. 

5 Fehr. Como riso al loco facer mal- 
fechoría. Lo que muestra la corrupción 
é insensibilidad de su corazón. 

6 La verdadera sabiduría , que viene 
de Dios , hace al hombre verdaderamen- 
te prudente, para que sepa lo que ha de 
huir , y lo que ha de abrazar. 

7 La muerte , el infierno. Mas á los 
justos su deseo , la posesión eterna de 
Dios , sin temor de perderle nunca ja- 
mas. 

8 La acrimonia del vinagre da den- 
tera , é impide que se puedan emplear 
los dientes en otros manjares : el humo 
entorpece la vista, punza los ojos, 



CAPÍT 

gui miserunt eum, 

27 Timor Domini apponet 
dies : et anni impiorum bre- 
viabuntur. 

2 8 Expectatio justorum l¿e- 
titia : spes autem impiorum 
peribit. 

29 Fortitudo simplicis via 
Domini: et pavor his , qui ope- 
rantur mahtm. 

30 Justus in ¿eternum non 
commovebitur : impii autem non 
habitabunt super terram. 

31 Os justi parturiet sa- 
pientiam : lingua pravorum 
peribit. 

32 Labia justi considerant 
flacha : et os impiorum per- 
versa. 



LO X. 43 

así es el perezoso á aquellos que 
lo envian. 

27 El temor del Señor aña- 
dirá dias 1 ; y los años de los 
impíos serán acortados. 

28 La esperanza de los jus- 
tos es alegría 2 ; mas la esperan- 
za de los impíos perecerá. 

29 El camino del Señor 3 es 
fortaleza para el inocente 4 , y 
espanto para los que obran mal. 

30 El justo nunca será con- 
movido : mas los impíos no mo- 
rarán 5 sobre la tierra. 

31 La boca del justo pro- 
ducirá sabiduría : la lengua de 
los malos perecerá 6 . 

32 Los labios del justo con- 
sideran cosas agradables: mas la 
boca de los impíos cosas per- 
versas 7 . 



saca las lágrimas : así el que fia un ne- 
gocio á un hombre poco diligente, no 
saca sino pena y arrepentimiento de su 
poca precaución en fiarse de él. Esto se 
puede aplicar á los Ministros Evangéli- 
cos. Véuse S. Matheo xxv. 12. 

1 Véase el Psalm. xc y la 1. ad Ti- 
moth. iv. 8. 

2 Porque va acompañada de dulce 
paciencia , y es coronada con un fin di- 
choso. Pero la de los impíos perecerá; 
porque hallarán especialmente en su fin 
verdaderos males en vez de los bienes, 
que engañosamente esperaban, 

3 EÍ caminar en todas sus acciones, 



sin perder de vista al Señor en ninguna 
de ellas. 

4 El Hebreo cmb , para el perfecto, 
el irreprehensible. 

5 Véase el Psalm, xiv. ¿. No mora- 
rán sobre la tierra \ pues aunque se les 
vea por algún tiempo en prosperidad, 
esta será muy pasagera , y al fio serán 
confundidos y exterminados. 

6 El Hebreo : Será cortada. 

7 Los lustos guiados por Ja pruden- 
cia , hablan con mucha consideración lo 
que es agradable á Dios y á los hom- 
bres. Colos. iv. 6. Por el contrario los im- 
píos. 



CAPÍTULO XL 



De los bienes que lleva consigo la justicia : y de los daños que 
provienen de la injustii ta , soberbia , y demás vicios. 

i Statera * dolosa , abomi- 1 La balanza engañosa 1 es 

I Véase el Deujteron. xxiii. 13. 



a Infr. xx. 10. et 23. 



44 EL I^IBRO DE 

natío est apud Dominum : et 
pondus oequum , voluntas ejus: 

2 Ubi fuerit superbia , ibi 
erít , et contumelia : ubi an- 
tevi est a humilitas , ibi et sa- 
pientia. 

3 Simplicitas justorum di- 
riget eos : et suppiantatio per- 
ver sor um vastabit tilos. 

4 Non b proderunt divitice 
in die ultionis : justitia autem 
liberabit a morte. 

5 Jusíitia sim piléis diri- 
get viam ejus : et in impietate 
su a corruet impius. 

ó Justitia rectorum libera- 
bit eos : et in insidiis suis ca- 
pientur iniqui. 

7 Mor tuo homme impío, 
nulla erít ultra spes : et ex- 
pectatio sollicitorum per ¿bit. 

8 Justus de angustia li- 
beratus est : et tradetur im- 
pius pro eo. 

9 Simulator ore decipit 
amicum suum : justi autem li- 
berabuntur scientid. 

10 In bonis justorum exul- 

1 Lo que él quiere. Los lxx. ct¿6- 

(llov 8¿ tfíxaio* Sékvov diva y el peso justo 

le es agradable. Los Padres aplican e-:to 
á toda suerte de justicia , la que mira 
á los particulares y al común. 

2 Entra el orgu'.lo^ dice el Hebreo: 
luego por un ju.s'o juicio de Dios entra 
también la ignominia. 

-3 Maith. xí. 25. 

4 La rectitud y sinceridad de su co- 
razón será uua segura guia para una 
eterna felicidad. 

5 El engaño con que intentan per- 
vertir y derribar á otros. 

6 La justicia , que ha de brillar en 
todas las obras del justo , y principal- 



.OS PROVERBIOS. 

abominación delante del Señor; 
y el peso justo es su voluntad *. 

2 En donde hubiere sober- 
bia % allí habrá también deshon- 
ra: mas en donde hay humildad, 
allí también sabiduría 3 . 

3 La sencillez 4 de los jus- 
tos los guiará : mas la zancadilla 
de los perversos 5 los destruirá. 

4 No valdrán las riquezas 
en el dia de la venganza : mas la 
justicia librará de la muerte 6 . 

5 La justicia del sencillo en- 
derezará su camino; y en su im- 
piedad se precipitará el impío. 

6 La justicia de los rectos 
los librará; y en sus mismas tram- 
pas serán cogidos los iniquos. 

7 El impío una vez muerto, 
no tendrá mas esperanza 5 ; y la 
confianza de los codiciosos pe- 
recerá. 

8 El justo es librado de la 
congoja ; y en su lugar será 
puesto el impío 8 . 

9 El fingidor con la boca 
engaña á su amigo: mas los jus- 
tos se librarán por su saber 9 . 

10 En los bienes de los jus- 

mente en el buen uso de los bienes que 
Dios le ha dado , le librará de la muerte 
eterna. 

7 Porque en el infierno no hay re- 
dención , ni queda lugar de esperanza 
allí , en donde tiene su asiento la deses- 
peración de los ambiciosos y avaros. El 
Hebreo : T la esperanza de sus fuer%as r 
de sus riquezas , en que estriba toda su 
fuerza , es perdida ; porque carece de 
fundamento. 

8 Los exemplos de Mardochéo , de 
David , oe Daniel . de Susaua , y de otros 
muchos coníii-man e¿ta veraad. 

9 ^orque conocerán y descubrirán 
la oculta trama de los amigos lalsos. 



a infr. xv. 33. b Sufra x. 2. 



\ 



C ATÍTU 

tabit chitas : et in perdi- 
tione impiorum erit lauda- 
tío. 

1 1 Benedictione justorum 
exaltabitur chitas ; et ore im- 
fiorum subvertetur. 

12 Qui despicit amicum 
SUUtn, indigens corde est : vir 
autem prudens tacebit. 

13 Qui ambulat frauduhn- 
ter, revelat arcana : qui autem 
fidelis est animi , celat amici 
commissum. 

14 Ubi non est gnber- 
nator } fopulus corruet : sa- 
lus autem , ubi multa con- 
silia. 

1 5 Afjligctur víalo , qui 
fidetn facit pro ext raneo-, qui 
autem ca-vet laqucos , securus 
erit. 

16 Mulier granosa inve- 
niet gloriam : et robus ti lia- 
bebunt dhiíias. 

17 Beiit facit anima su¿e 
vir misericors : qui autem cru- 
delis est , etiam propincuos 
abjicit. 



aO xi. 45 

tos se regocijará la ciudad 1 ; y 
en la perdición de los impíos 
habrá liesta. 

11 Por la bendición de los 
justos será ensalzada la ciudad 2 ; 
y destruida por la boca de los 
impíos. 

12 Quien desprecia á su ami- 
go 3 , menguado es de corazón: 
mas el varón prudente callará 4 . 

13 Quien anda con doblez 5 , 
descubre los secretos : mas el 
que es de corazón leal, calla lo 
que el amigo le lió 6 . 

14 En donde no hay gober- 
nador , caerá el pueblo 7 : mas 
hay salud, donde muchos con- 
sejos. 

1 5 Padecerá daño el que 
afianza por un extraño 8 : mas 
el que se guarda de lazos, segu- 
ro estará 9 i 

16 La muger graciosa 10 ha- 
llará gloria ; y los robustos ten- 
drán riquezas 1 1. 

17 El varón misericordioso 
hace bien á su alma " : mas el 
que es cruel, desecha aun á los 
parientes IJ . 



1 En la exaltación y felicidad de 
los justos , que valen para todos. 

2 Por sus buenos consejos y exem- 
plos ; por sus instrucciones y oraciones. 

3 Por haber caido en alguna falta. 

4 La sabrá disimular y encubrir. 

5 Quien se tinge amigo para explo- 
rar de este modo los designios de otro. 

6 O también : la falta eu que ha cai- 
do el amigo. Todo lo qual dtbe enten- 
derse , quando puede hacerse sin ofensa 
de Dios , y sin daño del próximo. 

7 La falta de buen gobierno trabe 
consigo la ruina de los Estados ; y al 
contrario ninguna cosa contribuye tanto 
para su aumento y esplendor, como las 
providencias oportunas y acertadas. El 
Hebreo: Sin industrias perecerá el pueblo. 



8 Por otro. Véase el Cap. vi. r. 

9 De estas obligaciones. El Hebreo: 
Mas el qv.e aborrece á los que tocan la 
mano , á les que temeraria e inconside- 
radamente dan tlanzas por otros , seguro 
estará ; pues andará libre de este lazo. 

10 Agraciada por su buen modo, vir- 
tud y modestia , que son la verdadera 
hermosura, corro en Judith. 

1 1 Los industriosos y laboriosos. Es 
una comparación : Así como la muger 
dotada de virtud y modestia adquiere 
gloria ; del mismo modo el hombre con 
su industria y trabajo logra bieres. 

12 Porque el hombre compasivo con 
sus liberalidades atralte sobre sí las ben- 
diciones de D'os y de los homores. 

13 Véase Isaías lviii, 7. 



4 6 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



18 Impius facit opus insta- 
bile\ seminanti autem justitiam 
marees fidelis, 

19 Clementia praparat vi- 
ta m : et sectatio malorum mor- 
tem. 

20 Abominabile "Domino 
cor pravum : et voluntas ejus 
in iis , qni simpliciter ambu- 
lant. 

2 1 Manus in manu non 
erit innocens malus ; semen 
autem justorum salvabitur, 

22 Circulus aureus in na- 
ribus suis 3 mulier pulchra et 
fatua. 

23 Desiderium justorum 
omne bonum est : prcestolatio 
impiorum furor. 

24 Alii dividunt propria, 
et ditiores fiunt : alii rapiunt 
non sita , et semper in egesta- 
te sunt, 

25 Anima , qua benedi- 
cit , impinguabitur : et qui 
inebriat , ipse quoque inebria- 
bitur. 

1 Como el que fabrica sobre arena. 
IWatth. vii. 26. 

2 Segura , tirme , estable. 

3 Parece que esto debe entenderse 
principalmente de la liberalidad , que 
se usa con los pobres ; y el segundo 
miembro se explica de la avaricia, y de 
los medios injustos de adquirir riquezas. 

4 Aunque se este mano sobre mano, 
esto es , que no cometa acciones exter- 
nas malas ; no por eso será inocente, 
pues su corazón está dañado. El Hebreo: 
Mano á mano no quedara sin castigo el 
malo ; lo que se interpreta en diversas 
maneras : De hora en hora , ó de tiempo 
en tiempo , esto es , cada momento debe 
esperar su castigo. Otros lo explican de 
las ligas , que hacen unos con otros pa- 
ra ayudarse mutuamente en sus fines e 
intentos depravados : injecta junguntur 



18 El impío hace obra, que 
no subsiste mas para el que 
siembra justicia hay recompen- 
sa fiel 2 . 

19 La clemencia dispone á 
la vida 3 ; y el seguimiento de 
los males conduce á la muerte. 

20 El corazón perverso es 
abominable al Señor ; y le son 
gratos los que andan con since- 
ridad. 

2 1 Mano sobre mano no se- 
rá sin culpa el malo 4 : mas el 
linage de los justos salvo será. 

22 Como anillo de oro en 
el hocico de una cerda 5 , es la 
muger hermosa y fátua. 

23 El deseo de los justos es 
todo bien 6 : la esperanza 7 de 
los impíos furor. 

24 Unos reparten sus bienes, 
y se hacen mas ricos : otros ro- 
ban lo que no es suyo, y siem- 
pre están en pobreza. 

25 El alma, que bendice 8 , 
será engrosada 9 ; y quien em- 
briaga 10 , será también embria- 
gado. 

fcedera dextra ; lo qual de nada les ser- 
virá para evitar el castigo. A este senti- 
do^ se puede reducir el de los lxx. ¿tipl 
yj~ipo.<; ¿¡¿SaXav , trabando manos con ma~ 
nos. Cap. xvi. 5. 

5 Porque por esto no dexará de re* 
volcarse en el cieno , y de demostrar 
luego lo que ella es. Se suple la voz 

Siítlt. 

6 Porque no miran á otra cosa, que 
hacer en todo la voluntad de Dios. 

7 MS. 3. El atendimiento. Lo que 
les dicta el furor y locura de sus pasio- 
nes ; ó porque no deben esperar sino la 
indignación y venganza divina. 

8 Que hace bien. 

9 Ferrar. Será aviciada. Es una 
sentencia que conlirma lo que precede. 

10 Quien reparte liberalmente, reci- 
birá también en abundancia. 



C A P í T U 

' ¿6 Qui abscondit frumen- 
ta , m a le dice tur in pop it lis : 
benedktio autem super caput 
vendentium. 

27 Bote consurgit dilucido 
qui qucerit bona : qui autem 
investigator malorum est , op- 
ftrimetur ab eis. 

28 Qui confidit in divitiis 
suis f corruet : justi autem qua- 
si virens folium germinabunt. 

29 Qui conturbat domum 
mam , possidebit ventos : et qui 
stulius est , serviet sapientL 

30 Fructus justi lignum vi- 
ta : et qui suscipit animas > sa- 
piens est. 

31 Si j us tus in térra reci- 
pit , quanto magis impius et 
peccator i 



LO XI. 47 

26 Quien esconde el trigo r , 
será maldito en los pueblos: mas 
la bendición sobre la cabeza de 
los que lo venden. 

27 Bien se levanta de ma- 
ñana, quien busca bienes 2 : mas 
el que es investigador de males, 
será oprimido de ellos. 

28 Quien en sus riquezas fía, 
caerá : mas los justos brotarán 
como hoja verde. 

29 Quien perturba su casa 3 , 
vientos poseerá 4 ; y el que es 
necio, servirá al sabio s . 

30 El fruto del justo es ár- 
bol de vida 6 ; y quien ampara 
almas 7 , sabio es. 

31 Si el justo recibe en la 
tierra s , ¿quánto mas el impío 
y el pecador. 



1 Reservándolo para venderlo en 
tiempo de mayor carestía á precio mas 
subido. Mas bendición sobre Jos que lo 
venden en tiempo oportuno á un precio 
moderado, 110 podiendo sufrir que pe- 
rezcan los pobres, faltos de sustento. 

2 Como si dixera : Buen suceso ten- 
drá , ó bien le irá al que con toda dili- 
gencia buscáre la jus'.icia. 

3 Con continuas inquietudes , Eccli. 
JV ' 35- ó disipando con sus prodigalida- 
des y mal gobierno todo quanto tiene: 
lo qual suele ser seminario de conti- 
nuas discordias y rencillas domesticas. 

4 Se bailará con las manos llenas de 
viento : o 00 tendrá que reponer para 
el tiempo de la necesidad , ó para que 



lo hereden sus hijos y descendientes'. 

5 Porque ex&rcitando su paciencia, 
y afligiéndole , le purificará y coronará 
de gloria. 

6 Las obras del justo. 

7 Exercitándose en instruir á otros, 
y en obras de caridad. El Hebreo : T el 
que caza ánimas , empleando su talento 
y sus cuidados en ganarlas para Dios. 

3 El sentido es: Si al justo no se le 
perdona en esta vida , sino qae se le 
castiga por las culpas ligeras y veniales 
que comete; ¿quanto mas se castigará 
en esta , y en la otra al impío y al pe- 
cador ¡ Véase la Epístola 1. de S. P£- 

ERO IV. 19. 



CAPITULO XII. 

Cotejo entre los que aman la corrección , y los que huyen de ella. 



0 



nam 



111 diligit discipli- 
diligit scientlnn : qui 
autem odit increpationes , in- 
sipiens est. 



E, 



1 llil que ama la corrección, 
ama la ciencia: mas el que abor- 
rece las reprehensiones , es in- 
sipiente. 



48 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



2 Qui bonus est , hauriet 
gratiam a Domino: qui autem 
confidit tn cogitationibus suis, 
impie agit. 

3 Non roborabitur homo ex 
impídate : et radix justorum 
non commovebitur. 

4 Muíier diligens , corona 
est viro suo : et putredo in os- 
sibus ejus , qua confusione 
res dignas gerit. 

5 Cogitat iones justorum ju- 
dicia : et consilia impiorum 
fraudulenta. 

6 Verba impiorum insi- 
diantur sanguini: os justorum 
liberabit eos. 

7 Verte impíos , et non 
erunt : domus autem justorum 
fermanebit. 

8 Doctrina sua noscetur 
vir : qui autem vanus et excors 
est j jjatebit contemptui. 

9 Melior a est pauper et 
sufficiens sibi 3 quam gloriosus 
et indigens pane. 

1 Alcanzará el favor y benevolencia 

del Señor , y será agradable á sus ojos. 

2 El que fia eu sus pensamientos, 
invenciones y fuerzas propias es un so- 
berbio , es un Pelviano , es un impío. 
El Hebreo y>c>-u m»Tn u»nt , y al varón 
de pensamientos malos condenará. Va- 
ron de pensamientos , se llama el que 
con sus máquinas y enredos espera en- 
gañar á los otros. 

3 No subsistirá mucho tiempo. 

4 MS. 3. Aguciosa. 

g Hará que se repudra su marido, 
causándole una tristeza , que le irá con- 
sumiendo los huesos. Los LXX. oa-xép Sé 

ywh Ko.¡<.o7roió; , y como en el madero la 
carcoma, así destruye al hombre una mu- 
a Eccli x. 30. 



- 2 El que es bueno, percibi- 
rá gracia del Señor 1 : mas el que 
fia en sus pensamientos , obra 
como impío 2 . 

3 No será afirmado el hom- 
bre por la impiedad 3 ; y la raiz 
de los justos no será conmovida. 

4 La muger hacendosa 4 es 
la corona de su marido ; y la 
que hace cosas dignas de confu- 
sión, le será podredumbre en sus 
huesos 5 . 

5 Los pensamientos de los 
justos son juicios 6 ; y los conse- 
jos de los impíos son engañosos. 

6 Las palabras de los impíos 
arman asechanzas 7 á la sangre: 
la boca de los justos los librará 8 . 

7 Trastorna á los impíos , y 
no serán 9 : mas la casa de los 
justos permanecerá. 

8 Por su doctrina IO será co- 
nocido el varón : mas el que es 
vano y sin cordura , estará ex- 
puesto al desprecio. 

9 Mejor es el pobre, pero 
que se basta á sí mismo , que el 
jactancioso, y que está necesita- 
do de pan 1 

ger de malas artes. 

6 Son justos , y se encaminan á lo 
justo. 

7 Sus conversaciones son acerca de 
cometer injusticias, engaños, asechan- 
zas, homicidios contra sus próximos. 

8 A los inocentes , que son el ob- 
jeto de los lazos y tramas de los impíos; 
porque los descubrirán , y les avisarau. 

9 ^ Véase el^ Psaltn. ciii. 35. Los lxx. 

cv iay crvpafrí o aa(6r¡<; , a.tya,v'iC,tx a.\, ? ¿ 
donde quiera que se vorviere el impío, se~ 
rá exterminado. 

10 Por sus razones llenas de sabidu- 
ría. 

1 r Como sucede á muchos hidalgos, 
que muy preciados de su nobleza, no tie- 
nen pan que llevar á la boca , ni que dar 



CAPITULO XII. 



i o Novit justus jumentorum 
suorum animas : viscera autem 
impiorum crudelia. 

ii Qiii a operatur terram 
suam , saiiabiiur panibus : qui 
autem sectatur otium stultissi- 
mus est. 

Qui suavis est in vini demo- 
rationibus , in suis munitioni- 
bus relinqitit contumeliam. 

12 Desiderium impii mu- 
nimentum est pessimorum : 
radix autem justorum profi- 
ciet. 

13 Propter peccata labio- 
rum ruina proximat malo: ef- 
fugiet autem justus de an- 
gustia. 

1 4 De frite tu oris sui unus- 
quisque replebitur bonis , et 
juxta opera manuum suarum 
retribuetur ei. 

1 5 Via stulti recta in ociáis 
ejus : qui autem sapiens est, 
audit consilia. 

á su f.imilia, Eccli.x. ?.o. ni se aplican 

á industria alguna para procurarlos. La 
verdadera nobleza , si bien se conside- 
ra , no consiste en una vid3 orgullosa é 
indolente , sino en el trabajo y en la 
virtud. 

1 Extiende su cuidado y providen- 
cia aun á las bestias , que están á su 
servicio. 

2 Quien pasa el tiempo en beber vi- 
no , y saborearse con el. 

3 En los convites y tabernas, en don- 
de se pasa alegremente el tiempo , be- 
biendo con destemplanza. 

4 O en su casa y familia. Parece que 
aquí también reprehende á los soldados, 
que estando para la defensa de una for-« 
taleza , gastan el tiempo en beber y ju- 
gar. Esios dexau allí la afrenta, si vi- 
niendo ds improviso el enemigo , los co- 
ge descuidados. 



49 

10 El justo cuida de la vida 
de sus bestias ' : mas las entra- 
ñas de los impíos crueles. 

11 El que labra su tierra, se 
saciará de pan : mas el que ama 
el ocio, es muy necio. 

El que tiene su gusto 2 en 
detenerse en el vino 3 , en sus 
fortalezas 4 dexa afrenta 5 . 

12 El deseo del impío es la 
fortaleza de los peores 6 : mas 
la raiz 7 de los justos aprove- 
chará. 

13 Por los pecados de los 
labios se acerca la ruina al ma- 
lo : mas el justo escapará de la 
angustia 8 . 

14 Del fruto 9 de su boca 
será henchido de bienes cada 
uno , y según las obras de sus 
manos le será retribuido. 

ií El camino del necio es 
derecho en los ojos de él 10 : mas 
el que es sabio, escucha los con- 
sejos. 

5 MS. 3. Escarmiento. La qual se si- 
gue á la embriaguez , y á la disipación 
de los bienes. Este hemistichio no se ha- 
lla en el texto Hebreo \ pero se lee en los 

LXX. 

6 Aletees el impío , dice el texto 
Hebreo, la red, las malas artes. Otros: 
La fortaleza, el apoyo de los malvados^ 
que son sus semejantes; y este es tam- 
bién el sentido que explica en este luaar 
la Vulgaia. Las lxx. ¿xidv t uí<xi ¿.c&üv xa- 
xai , los deseos ds los impíos son malos. 

7 La gracia y bendición de Dios. 

8 Porque pone 'en Dios toda su con- 
fianza ; y se vale de su prudencia. 

9 Le llenará de bendiciones en prs- 
mio del fruto , que habrá hecho con sus 
santos documentos y exhortaciones. 

10 Y por eso su soberbia y ceguedad 
no le dexa tomar ni seguir consejo 
ageno. 



a Eccli xx. 30. 
Tom. VllL 



1) 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



t6 Fatuus statim indicat 
iram suam : qui autem dissi- 
mulat injuriam , callidus est. 

17 Qui quod novit loqui- 
tñr , index justitite est : qui 
autem mentitur , testis est 
fraudulentas. 

18 Est qui promittit , et 
quasi gladio pungitur conscien- 
ti¿e : Tingua autem sapientium 
sanitas est. 

1 9 Labium veritatis firmum 
erit in perpetuum : qui autem 
testis est repentinus , concin- 
nat linguam mendacii. 

20 Dolus in cor de cogitan- 
tium mala : qui autem pacis 
ineunt consilia , sequitur eos 
gaudium. 

21 Non contristabit ju- 
stum quidquid ei acciderit : 
impii autem replebuntur ma- 
lo. 

22 Abominatio est Domino 
labia mendacia: qui autem fi- 
deliter agunt , placent ei, 

23 Homo versutus celat 
scientiam : et cor insipientium 
provocat stultitiam. 

1 Llevándola con paciencia , y sin 
conservar resentimiento de ella. 

'2 Y de lo que está bien asegurado. 
Aquí distingue el testigo falso del ver- 
dadero. Véase el Cap. xiv. 5. y el xix. 

3 MS. 3. Acedado. 

4 Inconsideradamente , y después 
quando se ve enredado , y que no pue- 
de cumplir honesta y lícitamente lo que 
ha prometido , se arrepiente y atormen- 
ta, y quisiera revocado. Así sucedió á 
Herodes. Matth. xiv. 9. El Hebreo : 
Hay quien -profiere palabras semejantes 
á estocadas de espada ; que hieren co- 
mo estocadas , &c. el calumniador, mur- 
murador , &c. 

5 Al contrario la lengua del justo, 
léjos de herir , procura sanar las heri- 



16 El fatuo luego muestra 
su enojo: mas el que disimula la 
injuria , es prudente 

17 El que dice lo que sabe % 
es un manifestador de justicia: 
mas el que miente , testigo es 
engañoso 3 . 

1 8 Hay quien promete 4 , y 
es aguijado de la conciencia co- 
mo con espada : mas la lengua 
de los sabios es sanidad s . 

19 El labio de verdad será 
siempre constante 6 : mas el tes- 
tigo que es inconsiderado , urde 
un lenguage de mentira 7 . 

20 Engaño hay 8 en el co- 
razón de los que piensan males: 
mas á los que tratan consejos de 
paz 9 , los sigue el gozo 10 . 

21 No se contristará el jus- 
to por cosa > que le acontezca: 
mas los impíos estarán llenos de 
mal. 

2 2 Los labios mentirosos son 
abominación al Señor : mas los 
que obran fielmente, le agradan. 

23 El hombre cauto encu- 
bre 11 el saber ; y el corazón de 
los necios saca á fuera su necedad. 

das , que otros han hecho. 

6 Porque se mantiene siempre cons- 
tante en lo que ha dicho. 

7 Con una sarta de mentiras procura 
componer la primera que dixo , por no 
parecer que mintió. El Hebreo : Mas la 
lengua de mentira por un momento ; por 
quanto luego se descubre. 

8 Falsa paz v contentamiento, por- 
que se hallan después burlados y defrau- 
dados del bien , que esperaban sacar por 
medio del mal , que pensáron y maqui- 
náron. 

9 A los que alimentan en su corazón 
pensamientos de paz y de bien. 

10 Que les dará la sinceridad y se- 
guridad de su conciencia. 

11 MS. 3. Cela. 



CAPÍTULO XII. 



51 



24 Manus fortinm domi- 
nabitur : quce aatem remissa 
est , tributis serviet. 

25 Mceror in cor de viri 
humiliabit illum 3 et sermone 
bono l ¿e tifie abitur. 

26 Qjii negligit damnum 
propter amicum , justas est: 
iter autem impiorum de ripie t 
eos. 

27 Non inveniet fraudu- 
lentas lacrum : et substanúa 
hominis erit auri pretium. 

28 In semita jas titile s vita: 
iter aatem devium ducit ad 
mortem. 



24 La mano de los fuertes 1 
señoreará : mas la que es floxa, 
será pechera. 

25 La melancolía en el cora- 
zón del hombre le abatirá, y con. 
buenas palabras se alegrará. 

26 El que por el amigo no 
hace caso del daño , es justo: 
mas el camino de los impíos 3 
los engañará 4 . 

27 El fraudulento 5 no ha- 
llará ganancia ; y el haber del 
hombre será oro precioso. 

28 En la senda de la justicia 
está la vida : mas el camino ex- 
traviado 6 conduce á la muerte. 



1 El Hebreo : De los industriosos , y 
los que son Jabonosos. Supra x. 4. 

2 Con que se muestre compasión de 
su trabajo, y se le consuele. 

3 Los quales solo atienden á sus in- 
tereses , sin cuidarse de los otros. 

4 Porque en iguales circunstancias 
tampoco encontrarán quien acuda á so- 
correrlos; ó porque Dios los abandonará 
en pena de su malicia y crueldad. 

5 El usurero , y el que se valiere de 
otros medios injustos. £1 Hebreo: El en- 
gañoso , üfc. Otros : El perezoso, v. 24. 
no chamuscará su caza ; tomada 'ía tras- 



lación de los cazadores Como si dixera* 
No tendrá el gusto de asar la caza que 
cogiere , para comerla , porque antes le 
será quitada. El haber del hombre dili- 
gente es oro precioso : la abundancia de 
Jas riquezas es para el hombre diligente. 
O también : las riquezas del hombre jus- 
to son preciosas como el oro. El Hebreo: 
¿Debe haber para el hombre cosa ?uas 
preciosa , que la diligencia? 

6 Que se aparta de la razón y justi-» 
cia. El texto Hebreo lee así : T en el ca- 
mino de su vereda no hay muerte, que es 
repetición de la misma sentencia. 



CAPÍTULO XIII. 



De la lengua , y de las riquezas. Los impíos son insaciables. 
1 ilius sapiens , doctrina 1 El hijo sabio es la doctrina 

/rfric • /7f/7 /roí MM illii*^-» J„l I 1 _i 1 11 



patris : qui autem illusor est 
non audit cüm arguitur. 
2 De fructu oris sai ho 



del padre 1 : el que es burlador, 
no oye quando le corrigen. 
2 El hombre se saciará de 



mo satiabitur bonis : anima bienes , fruto de su boca : mas 



I Como si dixera : El fruto de la 
buena educación de un padre brilla en la 
sabiduría del hijo. Es una metonymia, 
en donde se pone la causa por el efec- 



to. Los Lxx. "Yió; TcavovpyoQ , vtc^koo; %a— 
Tpiviói Sé dvyxoog év aivaXeía^ el hijo sa- 
bio es obediente al padre : mas el hijo 
desobediente , en perdición. 

D 1 



52 EL LIBRO DE I 

autem pravaricatorum ini- 
qua. 

3 Qui custodit os suum, 
custodit animam suam\ qui au- 
tem inconsideratus est ad lo- 
quendum 3 sentiet mala. 

4 Vult et non vult piger: 
anima autem operantium im- 
pinguabimr. 

5 Verbum mendax justus 
detestabitur : impius autem 
confundit 3 et confundeiur. 

6 Justitia custodit inno- 
centis viam : impietas autem 
peccatorem supplantat. 

7 Est quasi dhes , ciim 
nihil habeat : et est quasi pau- 
per t cüm in multis divitiis 
sit. 

8 Redemptio animceviri^di- 
vitice su¿e : qui autem pan per 
est , hiere pationem non susli- 
net. 

9 Lux justorum lcetijicat\ 

1 El hombre justo se sacia de bienes, 
que son fruto de sus labios. £1 alma de 
los prevaricadores es mala. El Hebreo: 
Mas el alma de los prevaricadores co- 
merá el mal: recibirá el galardón , que 
corresponde á su iniquidad. 

2 Siendo circunspecto y mirado en el 
hablar, se librará de los muchos males, 
á que exponen al necio sus palabras in- 
consideradas y poco meditadas. 

3 A vista del trabajo muda de pro- 
pósito; y así se le pasa el tiempo en bue- 
nos deseos , pero sin hacer obra alguna 
buena. Cap. xxi. 25. 26. 

4 El que no huye del trabajo abun- 
dará de toda suerte de bienes. Por sy- 
necdoque alma se toma por todo el hom- 
bre. 

$ Ferrah. Hará afedescer. Causará 
confusión y afrenta á otros y á sí mismo, 
viéndose desechado y aborrecido de to- 
cios. £1 Hebreo : Mas el impío se hace 



}S PROVERBIOS. 

el alma de los prevaricadores es 
iniqua \. 

3 Quien guarda su boca, 
guarda su alma 2 : mas el que 
es inconsiderado para hablar, 
sentirá males. 

4 Quiere y no quiere el pe- 
rezoso 3 : mas el alma de los la- 
boriosos será engrosada 4 . 

5 El justo detestará la pala- 
bra de mentira : mas el impío 
avergüenza 5 , y será avergon- 
zado. 

6 La justicia guarda el ca- 
mino del inocente : mas la im- 
piedad echa por tierra al peca- 
dor. 

7 Hay quien parece rico, no 
teniendo nada ; y hay quien pa- 
rece pobre, teniendo muchas ri- 
quezas b . 

8 El rescate de la vida del 
hombre son sus riquezas : mas 
el que es pobre , no aguanta la 
amenaza 7 . 

9 La luz de los justos da 

hediondo, odioso, abominable é infame. 

6 Estas palabras tienen dos sentidos. 
Hay algunos que se fingen ricos, no te- 
niendo nada ; y otros por el contrario, 
que teniendo mucho , dan á entender 
que son pobres. O también: Hay algunos, 
que en su misma pobreza son ricos, por- 
que viven coutentos con lo poco que tie- 
nen; Philip, iv. et ir. Corinth. vi. y 
hay otros, que teniendo muchas rique- 
zas son pobres de corazón y de espíritu; 
porque no saben usar de lo que tienen. 
ull avaro del mismo modo le falta lo que 
tiene , que lo que no tiene. 

7 El rico fácilmente se exime de 
qualquier gravámen ó peligro con el di- 
nero que tiene ; pero el pobre carecien- 
do de dinero , con que poder rescatar la 
vexacion , tiene que ceder á todo. Pue- 
de también explicarse en otro sentido, 
que es conforme al Hebreo, en donde se 
lee : T el pobre no oye amenaza ; porque 



CAPÍTUIO XIII. 



53 



lucerna autem impiorum ex- alegría : mas la lámpara de los 
tinguetur. impíos se apagará. 

i o Entre los soberbios siem- 
pre hay contiendas ': mas los que 
todas las cosas hacen con conse- 
jo , se rigen por la sabiduría. 

11 La riqueza hecha de pri- 
sa se menoscabará : mas la que 
se recoge poco á poco con la 
mano, se aumentará 2 . 

12 La esperanza 3 , que se 
retarda, aflige al alma: árbol de 
vida el deseo, que se cumple. 

13 Quien vitupera alguna 
cosa 4 , él mismo se obliga para 
lo futuro : mas el que teme el 
precepto , en paz vivirá. 

Las almas engañadoras yer- 
ran en los pecados 5 : mas los 
justos son misericordiosos , y se 
apiadan. 

14 La ley del sabio fuente 
de vida , para desviarse de la 
ruina de la muerte 6 . 

15 La buena doctrina darí 
gracia 7 : en el camino de los 
menospreciadores hay sima 8 . 



10 Inter superbos semper 
jurgia sunt : qui autem agunt 
omnia cum consilio , reguntur 
sapientid. 

1 1 Substantia festinata 
minué tur : quce autem paula- 
tim colligitur manu , multipli- 
cabitur. 

1 2 Spes , quce differtur , af- 
jligit animam : lignum vitce 
desiderium veniens. 

13 Qui detrahit alicui rei, 
ij)se se in futurum obligat : qui 
autem timet praceptum , in 
yace versabitur. 

Anima dolosa errant in 
feccatis : justi autem miseri- 
cor des sunt , et miserantur. 

14 Lex sapientis fons vi- 
ta , ut declinet a ruina mor- 
tis. 

1 5 Doctrina bona dabit 
gratiam : in itinere contemjito- 
rum vorago. 



su pobreza le pone á cubierto de las opre- 
siones, peligros y violencias, á que están 
expuestos los que tienen riquezas. Véase 
San Agustín Serm. ccxr. de Tempore. 

1 Porque cada uno de ellos quiere 
que prevalezca su dictamen. 

2 Con el trabajo , y por buenos me- 
dios. 

3 Del bien. Porque aquel que espera, 
teme y está solícito de ¡o que espera. 
Mas la esperanza Theológica , aunque 
por quanto se difieren Jos bienes eter- 
nos, causa aflicción ; pero por la mucha 
estima , que se hnce de ellos , da con- 
suelo. S. Th. ií. Qucest. xxxii. jirt. II*. 

4 El Hebreo : El que menosprecia la 
palabra de Dior , andará en perdición, ó 
perecerá por ello. Y este es el sentido 
también de la Vul^ata , como se vé por 
la antíthesis , que se sigue. Como si di- 
xera : El que desprecia la ley , queda 

Tom. VIII. 



sujeto á la pena , que prescribe la mis*» 
ma ley contra aquellos , que la despre- 
cian. 

5 Porque no aciertan á executar sus 
engaños y dobleces , permitiéndolo así 
Dios en castigo suyo. También : Andan de 
aquí para allí en sus pecados. Y así SU 
vida es un continuo círculo de vicios y 
de pecados. Este hemistichio no se halla 
en el Hebreo. En los lxx. se lee aquí el 
que está en la Vulgata después del v. 15. 
en el Capítulo siguiente. 

6 El Hebreo: De los lazos de la muer'» 
te\ que son el pecado. 

7 Con Dios y con los hombres. 

8 El que desprecia la buena doctri- 
na es una sima de perdi ion El Hebreo: 
El buen entendimiento conci'iurá g racial 
mas el camino de ¡os prevaricadores et 
duro , áspero , difícil , impracticable. 



54 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



16 As ful us omitía agit cum 
consilio : qui autem fatuus est, 
aperii stultitiam. 

17 Nuntius hnpii cadet in 
malum : legatus autem fidelis 3 
sanitas. 

1 8 E gestas , et ignominia 
ei , qui deserit disciplinam-. 
qui autem acquiescit arguenti, 
glorificabitur. 

19 Desiderium si complea- 
tur , delectat animam : de- 
test antur stulti eos , qui fu- 
giunt mala. 

20 Qui cum sapientibus 
graditur , sapiens erit : árni- 
cas stultorum similis efficic'tur, 

21 Peí ¿ atores persequitur 
malum : et justis retribuentur 
tona. 

22 Bonus relinquit here- 
des filios , et nepotes : et custo- 
ditur justo suhstantia pecca- 
toris. 

23 Multi cibi in novalibus 
fatrum : et aliis congregantur 
absque judie io. 

1 Es alivio y salud de los pueblos, 
porque manejando los negocios con des- 
treza y prudencia , lo allana todo , y 
nunca llega á los extremos de un rom- 
pimiento. Los lxx. leyeron mélech sin 
áleph ; y así trasladan 6a<nltv<; 6paa V q 

t{i.iTi<jtÍTa.i tic, xana' áyyiXoi; Sé cro<fó; pvoe— 

Tai avróv , un ¿iey temerario caerá en 
males: mas un enzúado sabio le librará. 
Lo que por su imprudencia echó á per- 
der un Príncipe temerario , lo reparará 
con su buen manejo un Ministro ó Em- 
baxador sabio y prudente. 
2, Será honrado 

3 Porque van encontrados en los 
sentimientos , teniendo por males los que' 
son brn':S : y al contrario. 

4 El K.-breo por una elegante paro- 
nomasia . yin» o>b»0 3 nyn, ti que da de 
comer á los nec'os será qu-brantado Los 
Xxx. ó Sé cvy.7roptv0iJ.eyo; afpoa , yvooQn- 



16 El cuerdo todas las cosas 
hace con consejo: mas el que es 
necio , descubre su necedad. 

17 El mensagero del impío 
caerá en el mal : mas el enviado 
fiel , sanidad '. 

18 Pobreza é ignominia á 
aquel, que abandona la correc- 
ción : mas el que se aquieta al que 
le reprehende, será glorificado 2 . 

19 El deseo, si se cumple, 
deleyta el alma : detestan los ne- 
cios á aquellos , que huyen el 
mal \ 

20 El que anda con sabios, 
sabio será: el amigo de los ne- 
cios, tal se hará como ellos 4 . 

21 El mal persigue á los 
pecadores ; y los justos serán 
recompensados con bienes. 

22 El bueno dexa que here- 
dar á los hijos y nietos s ; y pa- 
ra el justo se guarda la hacien- 
da del pecador 6 . 

23 En los barbechos de los 
padres hay mucho pan 7 ; y se 
recoge para otros sin juicio. 

«wat , el que anda con los necios será co» 
nocido ; y de aquí viene aquel dicho : di- 
me con quien andas , y te airé quien eres. 

5 El Hebreo y los lxx. A los hijos de 
los hijos. 

6 Porque según el Evangelio , Mat- 
thjei. xxv. 28. se quitará el talento al 
que no le dio á ganancia , para dárselo 
al que hizo fructificar los que recibió. 

7 Este versículo se explica en varias 
maneras. Los padres rompen muchos 
terrenos, y labran muchas tierras, con 
lo que hacen un grande repuesto de ri- 
quezas : pero no consideran , que las re- 
cogen para otros, porque luego que en- 
tren á heredarlas los hijos, las disiparán 
por falta de juicio y de conocimiento. 
Otros pretenden , que hay error en aliis, 
y que se ha de leer alii, cibi , congregan- 
tur , absque judicio , en paz , sin contien- 
das , sin pleytos. La palabra Hebrea 



parcit virg¿e, 
smim : qui au- 
illum , instanter 



24 Qui 
odit filium 
tem diligit 
crud.it. 

25 Justas comedit , et re- 
plet animam sitam : venter au- 
tem impiorum instaurabilis. 



CAPITULO XIII. 55 

24 El que excusa la vara, 
quiere mal á su hijo; y el que 
lo ama con muchas veras lo cor- 
rige '. 

25 El justo come , é hinche 
su alma 2 : mas el vientre de los 
impíos es insaciable 3 . 



n>\üsn, que S. Geronymo traslada pa- 
dres , otros la interpretan pobres, ó prín- 
cipes , éfc. y expiican esto en diversos 
sentidos ; y también el segundo miembro 
de este modo : El campo labrado por los 
pobres , produce alimento en abundancia'^ 
mas es tal , que se consume luego por fal- 
ta de buen gobierno. Los jlxx. Aíxaioi 

7toir¡<Jovair ¿v tc^ovto lrr¡ -xo^Ka' o3ixol Ss 
¿TToAocyrat <rvvTÓ t uñ>i ; los justos cumpli- 



rán muchos años en riquezas : mas los in- 
justos perecerán brevemente. 

1 Antes que tome malos resabios. 

2 Sacando como la abeja provecho 
de todo, para adelantar en la virtud. 

3 Y así siempre están con hambre, 
como lo expresa el Hebreo ; porque les 
falta el verdadero alimento del alma, 
que es la caridad. Los bienes de este 
mundo no pueden contentar ni saciar. 



a Infra xxiii. 13. 



CAPITULO XIV. 



Nada se debe hacer sin consejo. Efectos de la sabiduría , y de 

la necedad. 



1 Sapiens mulier ccdificat 
domum suam: insipicns extru- 
ctam quoque manibus destruet. 

2 Ambulans recto itinere, 
et timens Deum 3 despiciíur 
ab eo y qui infami graditur 
vid. 

3 I11 ore stulti virga su- 
perbice : labia autem sapien- 
tium custodiunt eos. 

4 Ubi non sunt boves, pra- 



1 -La muger sabia ediñca su 
casa 1 : mas la necia aun la fa- 
bricada destruirá con sus manos. 

2 El que anda por camino 
derecho , y teme á Dios , será 
despreciado de aquel , que va 
por camino infame 2 . 

3 La boca del necio es vara 
de soberbia 3 : mas los labios de 
los sabios son su guarda 4 . 

4 En donde no hay bueyes, 



1 Le da seguridad y estabilidad con 
su diligencia , buen gobierno , y sobre 
todo con la buena crianza de sus hijos. 

2 Por el camino del vicio , que trahe 
consigo tanta deshonra. Este mah'ado 
aborrece á los que no se semejan á él. 

3 Porque es el instrumento , con que 
los necios muestran la altivez , que ali- 
menta en su corazón. Puede esto expli- 



carse en dos sentidos: Con su desenfrena 
en el hablar ofenden sin respeto la fama 
agena \ Job v. 21 . ó sus mismos discursos 
licenciosos son el castigo de su necedad 
y soberbia , porque los exponen á la risa 
y mofa de todos. 

4 Para evitar los males , por quan- 
to no hablan sino quando y como de- 
ben. 



a Job xii. 4. 



56 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS, 



sepe vacuum est : ubi aittem 
píurinice segetes , ibi manifestó, 
est fortitudo bovis. 

5 Testis fidelis non menti- 
tur : proferí autem mendacium 
dolosas testis. 

6 Quxrit derisor sapien- 
tiam , et non invenit : doctri- 
na prudentium facilis. 

7 Vade contra virum stul- 
tum , et nescit labia pruden- 
tiee. 

8 Sapientia callidi est in- 
telligere -viam suam : et im- 
prudentia stultorum errans. 

9 Stultus illudet peccatum, 
et inter justos morabitur gra- 
tia. 

10 Cor quod novit amari- 
tudinem animtf suce , in gau- 
dio ejus non miscebitur ex- 
traneus. 

11 Domus impiorum dele- 
bitur : tabernáculo vero justo- 
ruin germinabunt. 



el pesebre está vacío 1 : mas en 
donde hay muchas mieses , allí 
estámaniñesta la fuerza del buey. 

5 El testigo fiel no miente: 
mas el testigo doloso profiere 
mentira. 

6 El mofador busca sabidu- 
ría , y no la halla : la doctrina 
de los prudentes es fácil 2 . 

7 Marcha al contrario del 
varón necio , él no sabe pala- 
bras de prudencia 3 . 

8 La sabiduría del prudente 
es entender su camino 4 ; y la 
imprudencia de los necios va er- 
rante. 

9 El necio se mofará del pe- 
cado 5 , y entre los justos mora- 
rá la gracia. 

10 El corazón que cono- 
ce la amargura de su alma, en 
su gozo no se mezclará ex- 
traño 6 . 

11 La casa de los impíos se- 
rá arrasada : mas las tiendas de 
los justos florecerán. 



1 El Hebreo: El granero. Esto sig- 
nifica , que en donde no hay quien la- 
bre la tierra , tampoco puede haber co- 
secha; y por consiguiente ni el fruto, que 
de ella proviene. Lo qual puede apli- 
carse muy bien á los Ministros del Evan- 
gelio. 

2 El escarnecedor hace semblante 
de querer buscarla ; pero la malicia de 
su corazón impide el buen efecto, n. 
Tim. ni. 7. El prudente se instruye fá- 
cilmente, porque tiene luz en el enten- 
dimiento, y desea con eficacia aprove- 
char. 

3 No te juntes , ni téngas comuni- 
cación con el ntcio ; ántes bien debes 
tomar el rumbo contrario en sus conse- 
jos. El Hebreo : Aléjate del hombre in- 
sensato, porque no hallarás en él palabras 
de prudencia. 

4 Examinar bien todas sus acciones, 
para no tener que arrepentirse de haber 



hecho alguna inconsideradamente. La 
imprudencia de los necios es errante. El 
Hebreo: Es engaño, porque se fian de 
su propio juicio , y todo es ilusión. 

5 Del suyo y del ageno ; porque te- 
niendo cauterizada la conciencia, le mira 
como una cosa de burla; ¿upra x. 23. 
mas el justo goza de alegria sólida en su 
buena vida , porque siente en su corazón 
los consuelos de la gracia de Dios , y su 
aprobación. El Hebreo: T entre los rec- 
tos hay amor , benevolencia , compasión 
de caridad , que cubre las faltas del pró- 
ximo. 

6 MS. 3. No codra al extraño. El co- 
razón propio ó conciencia de cada uno, 
es solo el que puede conocer el gozo ó 
tristeza interior de su alma : y así mu- 
chas veces exteriormente se muestra d 
finge alegre ó triste ; pero ninguno co- 
noce mejor su verdadero estado interior, 
que el mismo hombre. 



CAPITULO XIV. 



12 Est via , quce vicie tur 
homini justa : novissima autem 
ejus deducunt ad mortem. 

13 Risus dolor e miscebi- 
tur , et extrema gaudii luctus 
occupat. 

14 Viis suis replebitur stid- 
ius , et su per eum erit vir bo- 
nus. 

1 5 Innocens credit omni 
verbo : astutus considerat gres- 
sus suos. 

Filio doloso nikil erit boni: 
servo autem sapienti prosperi 
erunt actus , et dirigetur vía 
ejus. 

16 Sapiens timet , et decli- 
nat a malo : stultus transilit¡ 
et confidit. 

17 Impatiens operabitur 
stultitiam : et vir versutus odio- 
sus est. 

18 Possidebunt parvuli 
stultitiam y expectabunt astuti 
scientiam. 

19 Jacebunt mali ante bo- 
nos \ et impii ante portas justo- 
rum. 

20 Etiam próximo suo pan- 

1 Aquí el Sabio no parece que habla 
en general del camino , que lleva á la 
perdición ; sino de algún caso particu- 
lar , en el que nos parece camino real, 
derecho y de vida , y se halla después 
que es muy torcido y de muerte } tal 
puede considerarse la justicia carnal, co- 
mo la de los Judíos y Phariseos ; ó un 
falso zelo , ó la prudencia , con la que 
creyéndonos sabios , y que todo lo pode- 
mos gobernar con acierto , no queremos 
admitir , ni sujetarnos á consejo de otro. 
Rom. vil í. 

2 Será castigado según merece su 
proceder. Supr. xn. 14. 

3 El bueno es de mejor condición, 
que el necio ; se alimenta de bienes sóü- 



12 Hay un camino que al 
hombre parece real: mas su fin 
conduce á la muerte l . 

13 La risa será mezclada de 
dolor, y el llanto ocupa los ex- 
tremos del gozo. 

14 El necio será harto de 
sus caminos 2 ; y el hombre bue- 
no será sobre él 3 . 

15 El sencillo cree á toda 
palabra : el cauto considera sus 
pasos. 

Al hijo doloso nada le sal- 
drá bien 4 : mas las acciones del 
siervo sabio tendrán prosperidad, 
y será enderezado su camino. 

16 El sabio teme , y se des- 
via del mal : el necio pasa ade- 
lante , y confia. 

17 El que no sufre obrará 
necedad ; y el hombre solapado 
es aborrecible s . 

18 Los poco avisados po- 
seerán la necedad , y los cautos 
esperarán la ciencia 6 . 

19 Estarán por tierra los 
malos delante de los buenos 7 ; y 
los impíos ante las puertas de 
los justos 8 . 

20 Aun á su deudo será eno- 

dos , y espera los eternos. 

4 En el Hebreo no se halla este he- 
mistichio. En los lxx se lee en el Capítu- 
lo precedente después del v. 13. 

5 El Hebreo : El que es pronto á la 
ira , comete locuras. Mas se hará odioso 
el solapado , ó el que oculta su ira , espe- 
rando oportunidad pa ^desahogarla con 
la venganza. Cap. x. 18. 

6 En el texto Hebreo se lee de este 
modo: rvjn *n>ro> a'mny», y los pruden- 
tes se coronarán de sabiduría, consegui- 
rán gloria y honor por su sabiduría. 

7 Serán humillados : asi sucedió á los 
hermanos de Joseph. 

8 Para suplicar ó mendigar. 



58 EL LIBRO DE I 

per odiosus erit : amici vero 
divitum muí ti. 

2 1 Qui despicit proximum 
suum , peccat : qui autem 
miseretur pauperis , beatus 
erit. 

Qui credit in Domino^ mi- 
sericordiam diligit. 

22 Errant qui operantur 
malum : misericordia et veri- 
tas prceparant bona. 

23 In omni opere erit abun- 
dantia : ubi autem verba sunt 
plurima , ibi frequenter ege- 
stas. 

24 Corona sapientium, di- 
vitice eorum : fatuitas stulto- 
rum y imprudentia. 

25 Liberat animas testis 
fidelis : et proferí mendacia 
versipellis. 

26 In timore Domini fidu- 
cia fortitudinis , et filiis ejus 
erit spes. 

27 Timor Domini fons vi- 
ta , ut declinent a ruina mor- 
tis. 

28 In niultitudine popu- 
li dignitas regis : et in pau- 
citate plebis ignominia prin- 
cipis. 

.29 Qui patiens est , mul- 
ta gubernatur prudentid: qui 
autem impatiens est , exal- 



)S PROVERBIOS. 

joso el pobre : mas los amigos 
de los ricos serán muchos. 

21 El que mira debaxo de 
sí á su próximo , peca: mas el 
que se apiada del pobre , será 
bienaventurado. 

El que cree en el Señor, ama 
la misericordia K 

22 Yerran los que obran el 
mal : la misericordia y la ver- 
dad preparan bienes. 

23 En toda labor habrá a- 
bundancia : mas en donde hay 
muchísimas palabras , allí fre- 
qüentemente hay pobreza 2 . 

24 Las riquezas de los sa- 
bios les son corona 3 : la fatui- 
dad de los necios es impruden- 
cia. 

25 El testigo fiel libra las 
almas 4 , mas el doble profiere 
mentiras. 

26 En el temor del Señor 
hay confianza firme 5 , y sus hi- 
jos tendrán esperanza 6 . 

27 El temor del Señor es 
fuente de vida, para que se des- 
vien de la ruina de muerte. 

28 En la muchedumbre de 
pueblo está la gloria de un Rey; 
y en la escasez de plebe la ig- 
nominia de un Príncipe. 

29 El que es sufrido, 
con mucha prudencia se go- 
bierna : mas el que no es su- 



1 Esto último falta eo el Hebreo. 

2 Hay abundancia en donde hay in- 
dustria , y se trabaja. Mas hay pobreza 
en doude se habla mucho , y nada se 
hace. 

3 Las riquezas sirven de adorno , y 
dan realce á la virtud de un hombre sa- 
bio ; pero son inútiles para poner un velo 
á ias sandeces de un necio. 



4 De los calumniados y oprimidos. 

5 Porque espera el auxilio del Señor 
para vencer todos los impedimentos, 
que se le opongan en el camino de la 
virtud y observancia de sus mandamien- 
tos, 

6 Porque los que son hijos de Dios, 
le miran como á Padre y fuente de todo 
bien. 



C ATÍ TU 

tat stultitiam sttam. 

30 Vita carnium , sanitas 
coráis : putredo ossium , in- 
vidia. 

3 1 Qui a calumnia tur egen- 
tem , exprobrat factor i ejusi 
honor at autem eum , qui mise- 
ra tur pauperis. 

32 In maíitia sua expel- 
letur impius : sperat autem 
jusrus in mor te sua. 

33 In cor de prudentis re- 
quiescit sapientia > et indoctos 
quosque trudict. 

34 Justitia elevat gentem: 
miseros autem facit populos 
peccatum. 

35 Acceptus est regi mi- 
nister intelligens : ir acundiam 
ejus inutilis sustinebit. 



.0 xiv. 59 

frido , alza 1 su locura. 

30 La sanidad del corazón es 
vida de la carne : la envidia es 
podredumbre de los huesos 2 . 

31 El que calumnia al po- 
bre , zahiere á su Hacedor 3 : 
mas le honra aquel , que se 
compadece del pobre. 

32 Por su malicia será ex- 
pelido el impío 4 : mas el justo 
espera en su muerte K 

33 En el corazón del pru- 
dente reposa la sabiduría , y en- 
señará á todos los que no sa- 
ben 6 . 

34 La justicia levanta á la 
nación i mas el pecado hace mi- 
serables á los pueblos. 

35 Es acepto al Rey un Mi- 
nistro entendido : mas el inepto 
sufrirá su ira 7 . 



1 La pone de manifiesto , como lo 
que se pone en un lugar elevado , para 
que todos lo vean. 

2 Porque la salud del cuerpo depen- 
de en gran parte de la tranquilidad y 
sosiego del alma ; y la envidia , que es 
la pasión que mas daña la salud , consu- 
me las entrañas , roe los huesos y los 
pudre. 

3 Quien injuria y desprecia al pobre 
solamente porque loes. Jos xxxi. 15. 

4 Desechado y condenado por Dios. 

5 Espera conseguir aquel fin dicho- 



so , á que fué criado y destinado por 
Dios, 

6 El Hebreo : T será conocida en me- 
dio de los insensatos ; porque las neceda- 
des de éstos la harán brillar , y que so- 
bresalga mas por la enseñanza y doctri- 
na del prudente. 

7 El Hebreo : El que le avergüenza^ 
mostrándose indigno de aquel honor, y 
de la elección y confianza , que el Prín- 
cipe ha hecho de su per¿ona para aquel 
empleo.ISAi. xxn. i 8. 



a Infra xvn. 5. , 

CAPITULO XV. 



Preceptos para una vida pacífica y tranquila. De la verdadera 

fortaleza. 

esponsto a mollis fran- 1 .La respuesta suave que- 
git iram : sermo durus susci- branta la ira : la palabra dura 
tat furorem. aviva la saña. 



a Infra xxv. 1$. 



6o EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS» 



2 Lingita sapientium ornat 
scientiam : os fatuorum eballit 
stultitiam. 

3 Jn omni loco oculi Do- 
mini contemplantur bonos et 
malos. 

4 Lingua placabilis , Un- 
gnutn vita : qu¿e autem im- 
moderata est , conteret spiri- 
tum. 

5 Stuhus irridet discipli- 
nan! patris sui : qui autem 
custodit increpationes , astu- 
tior fiet. 

In abundanti justitia vir- 
tus máxima est : cogitationes 
autem tmpiorum eradicabun- 
tur. 

6 Domus justi plurhna for- 
t iludo : et in fructibus impii 
conturbatio. 

7 Labia sapientium disse- 
minabunt scientiam : cor stul- 
torum dissimile erit. 

8 Victima a impiorum abo- 
minabiles Domino : vota justo- 
rum placabilia. 

9 Abominatio est Domino 

1 El Hebreo xün* , sana y saludable: 
6 la medicina de la lengua , por sus bue- 
nos consejos y otros buenos efectos. Por 
sanidad de lengua se puede entender 
también , el hablar verdad coa sencillez 
y abertura de ánimo. 

2 Es semejante al árbol de la vida. 

3 No solamente del que habla, sino 
del que escucha , porque le llenará de 
amargura. El Hebreo se puede trasladar 
de este modo : La ruina , que ella causa, 
es semejante á la que ocasiona un viento 
impetuoso , ó un uracan. Jacob v. 8. 

4 El que se humilla y se enmienda 
de aquello, que se le reprehende ó avisa. 

¿ Esto no se lee en el Hebreo. 

6 En todos los intentos y acciones del 



2 La lengua de los sabios 
adorna la ciencia : la boca de 
los fatuos hierve en necedades. 

3 En todo lugar los ojos del 
Señor están mirando á los bue- 
nos y á los malos. 

4 La lengua apacible 1 es 
árbol de vida 2 : mas la que es 
destemplada , quebrantará el es- 
píritu 3 . 

5 El necio se mofa de la 
amonestación de su padre: mas 
el que guarda 4 las correccio- 
nes , se hará mas advertido. 

En la abundancia de justicia 
hay grandísima virtud : mas los 
pensamientos de los impíos se- 
rán desarraygados 5 . 

6 La casa del justo es muy 
grande fortaleza ; y en los fru- 
tos del impío hay perturbación 6 . 

7 Los labios de los sabios 
sembrarán ciencia : el corazón 
de los necios será desemejante 7 . 

8 Las víctimas de los impíos 
son abominables al Señor 8 : los 
votos de los justos le aplacan. 

9 Abominación es al Señor 

impío no hay sino turbación é inquie- 
tud. 

7 No es del mismo modo , porque no 
puede dar de sí cosa , que algo valga. El 
Hebreo: El corazón de los necios no asi. 

8 Dios quiere ser adorado en espíri- 
tu y en verdad. Sí no le es acepto el que 
hace la obra , tampoco lo puede ser la 
misma obra ; y esto se veiificaba en los 
sacrificios de la ley an ? igua Pero no así 
en los de la nueva , que toman su valor 
y eficacia ex opere operuto , del sacrifi- 
cio , que ofreció Christo en la cruz : es- 
tos aprovechan para aquellos por quien 
se ofrecen ; pero al Ministro , si fstá en 
pecado , le hacen mas reo y mas detes- 
table. 



a Infra xxi. 27. Eccli. xxxiv. 21. 



CAPÍTULO XV. 



via impii: qui sequilar justi- 
tiam } diligitur ab eo. 

10 Doctrina mala dése- 
renti viam vitce : qui increpa- 
tiones odit , morietur. 

11 Infernus , et perditio 
coram Domino : ¿quanto ma- 
gis corda filiorum hominum f 

1 2 Non amat pesíihns eum, 
qui se corripit : nec ad sapien- 
tes graditur. 

1 3 Cor a gaudens exhilar at 
faciem : in mcerore animi deji- 
citur spiritus. 

14 Cor sapientis quarit 
doctrinam : et os stuliorum 
pascitur imperitid. 

15 Omnes dies pauperis t 
mali : secura mens quasi juge 
convivium. 

16 Melius est parum cum 
timore Domini , quam thesau- 
ri magni et insatiabiles. 

17 Melius est vocari ad 
olera cum charitate , quam ad 
vitulum saginnium cum odio. 

18 Y ir iracundus provocat 
rixas : qui patiens est , miti- 
gat suscitatas. 

1 9 Jter pigrorum quasi se- 
pes spinarum : via justomm 
absque offendiculo. 

1 Los ojos de Dios penetran todo lo 
mas oculto , que pasa en las eutraüas de 
la tierra. Psaim. cxxxvur. 

2 El de corazón corrompido. El He- 
breo: El escarnecedor , que se burla de 
Dios , y no tiene de el temor alguno. 

3 Porque no hailan gusto ni sabor, 
sino en lo que se les parece. Todos se ali- 



el camino del impío : el que si- 
gue la justicia , es amado de él. 

10 La doctrina es recia para 
el que dexa el camino de la vida: 
el que aborrece las reprehensio- 
nes , morirá. 

11 El infierno 1 , y la perdi- 
ción están delante de Dios: 
¿quánto mas los corazones de 
los hombres? 

12 El apestado 2 no ama al 
que le corrige : ni va á buscar á 
los sabios. 

13 El corazón gozoso ale- 
gra la cara : con la tristeza de 
corazón cae el espíritu. 

14 El corazón del sabio bus- 
ca doctrina ; y la boca de los 
necios se alimenta de sandeces 3 . 

1 5 Todos los dias del pobre 
son trabajosos : un espíritu tran- 
quilo es como un convite con- 
tinuo. 

16 Mas vale poco con te- 
mor de Dios, que thesoros gran- 
des , que nunca sacian 4 . 

17 Mas vale ser convidado 
á legumbres con amor , que con 
desafecto á un ternero cebado. 

18 El varón iracundo mueve 
rencillas: el que es sufrido, apa- 
cigua las que se han movido. 

19 El camino de los perezo- 
sos como vallado de espinas 5 : la 
senda de los justos sin tropiezo 6 . 

mentan con lo que les conviene , y pro- 
curan también buscar sus semejantes, 
para acompasarse con ellos. 

4 M.S. 3. E non fartaderos. 

$ Todo le parece embarazoso, y lleno 
de mil espinas de dificultades. 

6 Ferrar, jícalceado. 



a Infra xvi. 24. et xvii. 2.2. 



6 2 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



20 FUI us sapiens la tifie at 
patrem : et stultus homo despi- 
cit matrem suam. 

2 i Stultitia gaudium stul- 
to: et vir prudens dirigit gres- 
sus sitos. 

22 Dissipantur covitatio- 
nes ubi non est consilium : ubi 
vero sunt plures consiliarii, 
confirmantur. 

23 Líetatur homo in sen- 
tentia oris sui : et sermo op- 
por tumis est optimus. 

24 Semita vita super eru- 
ditum j ut declinet de inferno 
novissimo. 

2 5 Domum super borum de- 
moliétur Dominus : et firmos 
factet términos vidua* 

26 Abominatio Domini co- 
gita t iones mala ; et purus ser- 
mo pulcherrimus firmabitur 
ab eo. 

2 7 Conturba t domum 
suam qul sectatur avari- 
tiam : qui autem odit muñe- 
ra , vivet. 

Per a misericordiam et fi- 

1 Véase el Cap. x. 1. 

2 Atiende con la mayor diligencia á 
darlos muy derechos en todo lo que hace. 

3 El Hebreo: En donde no hay se- 
creto. La falta de este hace muchas ve- 
ces , que vayan al nyre las mayores em- 
presas y proyectos. Por eso , aunque se 
debe pedir consejo á muchos , deben es- 
tos ser hombres de secreto. No convie- 
ne tampoco pedírselo á todos sobre todo 
lo que ocurre , sino á cada uno acerca 
de aquello , en que pueda darlj. 

4 Por el segundo miembro se vé , que 
solamente debe tener este gozo , quando 
vé, que ha hablado con prudencia y muy 
al caso para el buen éxito de aquello que 
se trata. 

<; Es sobre , excede la capacidad del 



20 El hijo sabio alegra al 
padre; y el hombre necio des- 
precia á su madre 

2 1 La sandez es de gozo al 
necio ; y el varón prudente en- 
dereza sus pasos 2 . 

22 Se disipan los pensamien- 
tos en donde no hay consejo 3 : 
mas se afirman en donde hay 
muchos consejeros. 

23 Alégrase el hombre en la 
sentencia de su boca ; y la pala- 
bra á sazón es muy buena 4 . 

24 Sendero de vida sobre el 
entendido 5 , para desviarse de 
lo último del infierno. 

25 Derribará el Señor la ca- 
sa de los soberbios ; y afirmará 
los términos de la viuda 6 . 

26 Los pensamientos malos 
son la abominación del Señor; y 
la palabra pura como muy agra- 
dable , será aprobada de él. 

27 El que va tras la avari- 
cia perturba 7 su casa : mas el 
que aborrece las dádivas , vi- 
virá 8 . 

Por la misericordia 9 y por 

mas entendido. El Hebreo : El camino de 
la vida es acia arriba, ó á las cosas del 
cielo , para el inteligente , ó prudente, 
para que se aparte del infierno, que es- 
tá en lo mas profundo ó mas baxo de la 
tierra. El entendido seguirá un sendero, 
que pueda conducir á la vida. 

6 Del campo de la viuda ; porque 
el SeHor es el que mantiene á los pobres 
y afligidos en la posesión justa de sus bie- 
nes. Fsalm. cxlv 9. 

7 Porque no se oirán en ella sino 
continuas contiendas y rencillas. 

8 Esto pertenece principalmente á 
los que gobiernan y administran jus- 
ticia. 

9 Esto último no se lee en el Hebreo, 
y se repite en el Capítulo siguiente v. 6. 



a Infra xvi. 6. 



C A P f T V 

dem purgantur peccata : per ti- 
morem autem Domini declinat 
omnis a malo, 

28 Mens justi meditatur 
obedientiam ; os impiorum re- 
dundat malis. 

29 Longe est Dominus ab 
impiis : et orat iones justorum 
exaudiet. 

30 Lux ocidorum lcetificat 
animam : fama bona impin- 
guat ossa. 

31 Auris s qiice audit in- 
crepa tiones vitee , in medio sa- 
pientium commorabitur. 

3 2 Qui abjicit disciplinam, 
despicit animam snam: qui au- 
tem acqidescit increpationibus, 
possessor est cordis. 

33 Timor Domini , disci- 
plina sapientite : et gloriam 
pracedit humilitas* 

El sentido es, que con la fe viva, y con 
las obras de misericordia se borran los 
pecados de la vida pasada. Psalm. 

XXIV. 10. 

1 Porque sabe, que no se puede agra- 
dar á Dios sin obedecerle. En este senti- 
do el Hebreo : Medita para responder. 

2 Como la claridad ó luz del día nos 
¿legra naturalmente ; asi también con- 
tenta nuestra alma , y la llena de gozo 
la buena reputación , que se esparce de 
nosotros y de nuestra buena conducta. 

3 Ferrar. Hace aviciar hueso. Con- 
suela y fortifica á los que por la solidez 



:o xv. 63 

la fe se limpian los pecados ; y 
por el temor del Señor todos se 
desvian del mal. 

28 El corazón del justo me- 
dita obediencia 1 : la boca de los 
impíos rebosa en males. 

29 Lejos de los impíos está 
el Señor ; y oirá las oraciones 
de los justos. 

30 La luz de los ojos alegra 
el alma 2 : la buena fama engor- 
da los huesos 3 . 

31 La oreja, que oye las re- 
prehensiones de vida , inorará 
en medio de los sabios 4 . 

32 Quien desecha la disci- 
plina 5 , desprecia su alma: mas 
el que otorga á las reprehensio- 
nes, es dueño de su corazón 6 . 

33 El temor del Señor es la 
disciplina de la sabiduría ; y la 
humildad precede á la gloria 7 . 

de su virtud son como los huesos y apo- 
yo de la Iglesia. 

4 O para oir sus consejos, tí porque 
será contado en el número de ellos. 

5 Ferr. Baldón castigo. 

6 Porque se conserva en una grande 
paz , humildad y paciencia. O también, 
porque da á entender, que es hombre 
de cordura. 

7 Para ser ensalzado es necesario ser 
ántes humillado. El mismo Jesu-Christo 
no quiso entrar en su gloria sino pisan- 
do este camino. Pero aquí se toma la 
humildad por la modestia en oir los avisos. 



CAPITULO XVL 

Rectitud de los juicios de Dios , d quien es siempre abominable 

el soberbio. 



1 liominis a est animam hombre es preparar el 

a Infra v. 9« ' 



64 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



preparare-, et Domini guber- 
?iare linguam. 

2 Omnes a vi¿e hominis 
patent oculis ejus : spiri- 
tuum ponderator est Domi- 
nas, 

3 Revela Domino opera 
tua , et dirigentur cogitationes 
tua. 

4 Universa propfer semet- 
ipsum operatus est Dominusv 
impium quoque ad diem ma- 
lum. 

5 Abominatio Domini est 
omnis arrogans : etiam si ma- 
ñus ad manum fuerit , non est 
innocens. 

Initium vi¿e bonce , faceré 
justitiam : accepta est autem 
apud Deum magis , quam im- 
molar e hostias. 

6 Misericordia b et v grí- 
tate redimitur iniquitas : et 
in timore Domini declinatur a 
malo. 



alma ' ; y del Señor gobernar la 
lengua. 

2 Todos los caminos del 
hombre patentes están á los ojos 
de él * : el Señor pesa los espí- 
ritus 3 . 

3 Descubre al Señor tus 
obras 4 , y serán enderezados 
tus pensamientos. 

4 Todas las cosas las ha he- 
cho el Señor por sí mismo ; 
y aun al impío para el dia 
malo 5 . 

5 Abominación del Señor es 
todo arrogante : aunque estu- 
viere mano sobre mano , no es 
inocente 6 . 

El principio del camino 
bueno es hacer justicia : porque 
delante de Dios es mas acepta, 
que ofrecer víctimas 7 , 

6 Con misericordia y ver- 
dad se redime la iniquidad 8 ; y 
con el temor del Señor se esqui- 
va el mal. 



1 El sentido de e?te versículo es el 
mismo que el del 9. de este Capítulo, y 
el 24. del Cap. xx. El hombre puede 
preparar su alma: se entiende, con el 
concurso general de Dios en todas sus 
acciones, y con el socorro sobrenatural 
en lo que toca á la salud eterna. 11. Co- 
rint. ni. Y aun así después de haber 
preparado su alma , necesita implorar 
la gracia de Dios cada momento , pira 
que gobierne su lengua; porque ella fá- 
cilmente se desliza , y peca de mil ma- 
neras. Iac 1. 26. El Heb. La respuesta 
de la lengua viene de Dios. 

2 El Hebreo : Todos los caminos del 
hombre son puros en sus ojos , en la opi- 
nión del mismo hombre. 

3 Exámiua, discierne y juzga el co- 
razón de cada uno , y todos sus movi- 
mientos. Cap. xxi. 2, 

4 En la oración ; y también al que 
dirige tu conciencia. El Hebreo ; Vuelve 



ó refiere al Señor tus obras; encamínalas 
todas á la mayor honra v gloria del Señor. 

5 Todo lo ha hecho el Señor para 
gloria suya: los justos, para que brille 
en ellos su misericordia : y los malos, ta 
cuya malicia no tiene parte alguna , para 
que se admire la paciencia con que los 
ha sufrido, !a bondad con que los ha 
colmado de bienes en esta vida , y por 
último la justicia con que en la otra cas- 
tigará su obstinación y malicia. Rom.ix. 
22. 23. et 1. Petr. 11. 8. Jud. iv. En 
los lxx. y en el Chaldeo se lee : El im- 
pío que se. reserva para el dia malo. 

6 Aunque parezca que nada hace. 
Ferr. No será quite. Véase, el Cap. xi. 
21. pues se puede esto entender en los 
dos sentidos, que allí se explican. 

7 Este versículo no se halla en el 
Hebreo. 

8 Véase el v. 27. del Capítulo ante- 
cedente. 



a Infra xx. 24. et xxi. 2. b Supra xv. 27. 



' C A P í T V 

-:¿ Cutn placuerint Domi- 
no vite hominis , húmicos quo- 
qne ejus convertet ad pa- 
cem, 

8 Melius est parum cum 
justitia , quam ntulti fructus 
cum iniquitate. 

9 Cor hominis disponit viam 
suam a : sed Domini est diri- 
gere gressus ejus. 

10 Divinatio in labiis re- 
gis y in judie io non errabit os 
ejus. 

1 1 Pondus et statera judi- 
cia Domini sunt : et opera ejus 
amnes lapides saceuli. 

12 Abominabiles régi qui 
agunt impié : quoniam justi- 
tid firmatur solium. 

••X'3 Voluntas regum labia 

1 Dies castiga y aflige á los suyos, 
porque los ama ; y quando los tiene bien 
purificados , y está bien satisfecho de su 
resignación y paciencia , hace que se les 
vuelvan amigos sus mismos enemigos. 
Esta verdad se confirma con los exem- 
píos, que se refieren en la historia de 
joseph , David , Daniel , Mardochéo y 
de otros. 

2 El hombre propone, y Dios dispo- 
ne. Véase el v. i. 

3 Esto se entiende de los buenos Re-' 
yes; porque Dios les inspira freqüente- 
mente en el exercicio de su oficio, de 
manera que parece que adivinan , tí 
previniendo lo que ha de suceder , tí 
descubriendo lo que está muy en secreto, 
tí decidiendo las cosas dudosas. Génes. 
xliv. 15. et Hi. Keg. m. 16. También 
se declara en esto , que las tírdenes de 
los Reyes se han de mirar , respetar y 
obedecer como oráculos divinos ; por 
quauto los Príncipes son unos Vicarios y 
Ministros de Dios en la tierra. 

4 Por su prudencia y experiencia; y 
principalmente porque su corazón está 
en la m3tio de Dios. Infra xxi. 1. No 
quiere esto decir , que esta particular 



LO XVI. 65 

7 Quando agradaren al Se- 
ñor los caminos del hombre, 
aun á sus enemigos los volverá 
á la paz 

8 Mejor es lo poco con jus- 
ticia , que muchos frutos con 
iniquidad. 

9 El corazón del hombre 
dispone su camino: mas del Se- 
ñor es enderezar sus pasos V 

10 Adivinación hay en los 
labios del Rey 3 : su boca no er- 
rará en el juicio 4 . 

11 Peso y balanza son los 
juicios del Señor 5 : y obras de 
él todas las piedras del saquillo 6 .- 

12 Son abominables al Rey 
los que obran impíamente 7 : 
porque con la justicia es afirma- 
do el throno. 

13 La voluntad de los Reyes 8 

inspiraciou sea perpetua , sino que la 
da en tiempo oportuno ; y quando la 
comunica, obra tan. eficaz y poderosa- 
mente , que hace pronunciar oráculos 
infalibles. 

5 Dios lo hace todo con la mayor 
justicia y equidad , como' si exáminára 
todas sus obras en la mas. exacta y fiel 
balanza. 

- 6 lis repetición de la misma senteos 
cia , haciéndose alusión á la costumbre 
de los antiguos , que usaban de piedras 
para pesar , y las guardaban en sacos tí 
bolsas. EJ Hebreo : Peso y balanza de 
juicio , juátas , son de ■ Iehováh : obra de 
él , todas las p ledras de la bolsa. En lo- 
que se significa , que Dios es autur de 
toda justicia , y que 110 se pueden adul- 
terar los pesos sin faltar á ella, y ofen- 
derle gravísimamente. 

7 Los que obran contra justicia : por- 
que saben tí deben saber , que ella es 
el apoyo y la fuerza del throno. 

8 Deben manifestar su complacen- 
cia , agrado y amor á los que con el 
debido respeto les hablan la verdad y 
lo que es justo. Pues esta es la intención 
Real. 



a Infra xx. 24. 

Tom. VIII. 



1 



66 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



justa : qui recta loquitur di- 
ligetur. 

14 Indignado regis nuntii 
mortis : et vir sapiens placa- \ 
bit eam* 

1 5 In hilaritate vultus re- 
gis , vita : et ele mentía ejus 
quasi imber serótinas. 

16 Posside sapientiam, 
quia, auro melior est : et ac- 
quire prudentiam , qui a pre- 
tiosior est argento. 

1 7 Semita justorum decli- 
nat mala : castos anima sua 
urvat mam suam. 

18 Contritionern pracedit 
superbia : et ante ruiuam 
exaltatur spiritus.. 

19 Melius est humiliari 
eum mitibus , quam dividere 
s poli a cum superbis. 

20 Eruditus in verbo re- 
periet bona : et qui sperat in 
Domino , beatus est, 

21 Qui sapiens est cor- 
de , appellabititr prudens : et 
qui dulcís eloquio , majara per- 
eipiet. 



son los labios justos : el que ha- 
bla lo recto será amado. 

14 La indignación del Rey, 
mensageros de muerte ' ; y el. 
varón sabio la aplacará. 

15 En la alegría de la cara 
del Rey está la vida; y su cle- 
mencia 2 es como lluvia tardía. 

16 Mantente en posesión de 
la sabiduría , porque mejor es 
que el oro ; y adquiere la pru- 
dencia, porque mas preciada es 
que la plata. 

17 El sendero de los justos 
aparta los males : el guardador de 
su alma conserva su camino 3 . 

18 Al quebrantamiento pre- 
cede la soberbia ; y ántes de la 
ruina se ensalzará el espíritu 4 . 

19 Mejor es ser humillado 
con los mansos , que partir des- 
pojos con los soberbios s . 

20 El entendido en un ne- 
gocio halla bienes ; y el que es- 
pera en el Señor , es bienaven- 
turado 6 - 

21 El que es sabio de cora- 
zón , será llamado prudente ; y 
el que es dulce en su hablar, re- 
cibirá mayores cosas 7 . 



1 Eo todos tiempos se han visto 
exemplos de esto ; y ew ios antiguos es 
muy señalado el de Abigail con David, y 
el de Assuero con Aman : y así el sabio 
procura templarlo todo coa su pruden- 
cia. 

a Porque todos se consuelan y ale- 
gran, quando ven risueño y placentero 
el rostro del Rey ; y uua mirada suya 
basta para dar aliento y espíritu al que 
no lo tiene. Por lluvia tardía se entien- 
de aquella , que viene en tiempo de 
primavera, ó es aguardada después de 
una gran sequedad 

3 Se mira eu todas sus acciones, para 
no desviarse del camino de lo justo. 

,1 



4 La soberbia es el origen y causa 
de todas las caídas de los hombres. 

,S Que tener parte en sus bienes, ad- 
quiridos con violencias y opresiones. 

6 El que con inteligencia y conoci- 
miento examina y maneja un negocio, 
saldrá bien de él ; pero el que de tal 
suerte confia en el Señor , que descon- 
fía de su industria , ese tal de todos mo- 
dos es dichoso. Está claro en el texto 
Hebreo este sentido , y es de la Vul- 
gata. 

7 Como si dixera : El sabio se hará 
lugar , y ganará crédito de hombre pru- 
dente ; pero si á su sabiduría añade elo- 
qüencia y gracia en el decir , se lleva- 



CAPÍTI 

22 Fons vitó eruditio pos- 
sidentis : doctrina stultorum, 
fatuitas. 

23 Cor sap'enth erudiet 
es ejits : et labiis ejus addet 
gratimn. 

24 Favus a m el lis y compo- 
sita verba : dulcedo anima, sa- 
nitas ossrtm. 

2<¡ Est via , qu¿e videtur 
homini recta: et novi.sima ejus 
ducunt ad mortem. 

26 Anima labor antis la- 
bor at sibi y qiiia compidü eum 
§s suum. 

27 Vir impius fodit ma- 
lum , et in labiis ejus ignis 
ardescit. 

28 Homo perversus susci- 
tat lites : et verbosus separat 
principes, 

29 Vir iniquus lactat ami- 
cum suum : et ducit eum per 
viam non bonam. 

30 Qui attonitis oculis co- 
gitat prava , mirdens labia 
su a perjicit malum f 

ti los aplausos de todos ; ó también en- 
señará y persuadirá con mayor facilidad 
á ios otros , como se insinúa en el He- 
breo. 

1 El Griego : La doctrina para el qué 
la posee. También da vida a otros , si 
va acompañada de rectitud , sanidad de 
corazón y buen exemplo : mas quando 
esto falta, se oyen ios discursos ; pera no 
persuaden ni fructirican. 

2 Porque la boca del sabio no ha- 
blará , sino lo que fuere conforme á la 
saaa doctrina, que abriga en su corazón. 

3 Según las reglas de la prudencia, 
'de la dulzura y de la caridad ; porque 
en estas virtudes se debe fundar una elo- 
q.üeucia vencedora. Esta misma es como 



LO XVI. 67 

22 Fuente de vida 1 es la 
erudición del que la posee : la 
doctrina de los necios es fa- 
tuidad. 

23 El corazón del sabio en- 
señará á su boca ; y añadirá gra* 
cía á sus labios 

24 Las palabras compuestas 
son un panal de miel : dulzura 
del alma, sanidad ce huesos 3 . 

25 Hay un camino, que pa- 
rece ai hombre derecho ; y sus 
postrimerías llegan á la muerte. 

26 El alma 4 del que traba- 
ja , para sí trabaja , porque su 
boca le precisó á ello. 

27 El varón impío cava el 
mal 5 , y en sus labios comienza 
á arder el fuego 6 . 

28 El hombre perverso mue- 
ve pleytos ; y el hablador pone 
división entre los Príncipes. 

29 El hombre iniquo pala- 
dea 7 á su amigo, y llévalo por 
camino no bueno. 

30 Quien con los ojos de 
hito en hito maquina cosas ma- 
las , mordiendo sus labios exe- 
cuta el mal 8 . 

el panal que suaviza el alma , y da vi- 
gor á los huesos. 

4 La pobreza hace al hombre tra- 
bajador e industrioso; porque la nece- 
sidad de acudir á su sustento le preci- 
sa al trabajo. 

5 No perdona á fatiga, ni á diligeu- 
cia , por hacer mal : á toda costa pro- 
cura hacerlo. 

6 Aquel fuego de discordias, pley- 
tos y disensiones , que lo abrasan todo 
y lo consumen. Jacob iri. 6 

7 Con palabras engañosas. Lacto es 
freqüentativo de lacio , de donde vie- 
nen allício , illicio , &c. 

8 Ff.RR. Qnyñán sus ojos , &c. ceñan 
( con) sus labrios atema mal. El Hebreo: 



* Suprs xr. 13. Infra kvii. ^2. 



68 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



3 1 Corona -dignitatis se- 
nectus , quce in viis justitia 
reperietur. 

32 Melior est patiens viro 
forti : £t qui dominatur ani- 
mo suo , expugnatore ur- 
binm. 

33 Sor tes mittuntur in si- 
num , sed a Domino tempe- 
rantur. 



31 Corona de dignidad es 
la vejez 1 , que se hallará en ios 
caminos de la justicia. 

32 Mejor es el sufrido, que 
el hombre fuerte ; y el que do- 
mina su corazón, que el expug- 
nador de ciudades 2 . 

33 Las suertes se meten en 
el seno, mas el Señor dispone 
de ellas 3 . 



El que cierra los ojos para pensar ma- 
les. Esta es una descripción de uu hom- 
bre perverso , que dando á entender en 
su rostro y acciones el mal que medi- 
ta , lo executa después con una increí- 
ble obstinación y furor. En los lxxl. se 
añade ovroq kÚ/xivoc; taxi xaxíui este es 
horno de maldad 

i Ferr. Caneza. Muchos han enve- 
jecido en sus vicios , y estos no tienen 
otra corona que la infamia y la deshon- 
ra. La corona de honra y de gloria se 
debe solameute á aquellos , en quienes 



con la edad han crecido las virtudes, y 
los méritos se han multiplicado con los 
años. 

2 Mayor victoria es vencerse á si 
mismo , que conquistar reynos. 

3 Dios es el árbitro .aun de Jas mis- 
mas suertes , que se echan en el seno ó 
falda , como se usaba antiguamente , y 
n,*da hay que no sea gobernado por su 
divina providencia : Ella es la que toá& 
lo ordena. Véase S. Agüst. de Civ, Lib. y, 
Cap. 9. 



CAPÍTULO XVII. 



Dios prueba los corazones. Los juicios injustos son abominables 
delante de Dios. De la manera de hablar y de callar. 

ejor es un bocado de 

pan 1 seco con gozo , que una 



1 JVlelior est buccella sicca 
cum gaudio , quam domus ple- 
na victimis cum jurgio. 

2 Servus a sapiens domi- 
n abitar filiis stultis , et ínter 
fratres hereditatem dividet. 



casa llena de víctimas 2 con 
pendencias. 

2 El siervo sabio dominará 
á los hijos necios, y. partirá la 
herencia entre los hermanos 3 , 



i La palabra mnr» , que algunos pro- 
nuncian karebá , ó karobá , es entre los 
Latinos siliqua , y entre nosotros algar- 
roba , que es un bocado muy seco. 

2, Porque quando se ofrecían á Dios 
sacrificios pacíficos, se tomaba una par- 
te de las carnes de las víctimas , para 
celebrar en casa uq banquete con los 
amigos. 



3 Este siervo sabio dominará á los 
hijos de su amo: porque le habrá. nom- 
brado el padre por tutor de ellos ; ó 
porque habiendo sido adoptado por su 
señor , entrará á la parte eu la herencia 
con los otros hijos : y sobre todo, por- 
que el sabio ordinariamente manda so- 
bre el necio. 



a Ecclt x. 28. 



CAPITULO XVII. 



3 Sicul igne probatur 
argentum , et auritm cami- 
no : ita corda probat Domi- 
nas. 

4 Mal us obedit liyigua ini- 
quce , et fallax obtemperat la- 
biis mendacibus. 

5 Qui a despicit pauperem 
exprobrat factori ejus : et qui 
ruina Utatur alterius , non erit 
impunitus. 

6 Corona senum filii filio- 
rum : et gloria filiorum paires 
eorum. 

7 Non decent sttdtum ver- 
ba composita : nec principem 
labium mentiens. 

8 Gremma gratissima ex- 
pectatio prcestolantis : quocum- 
qiie se vertit , prudenter intel- 
ligit. 

9 Qui celat delictum , quce- 
rit amicitias : qui altero ser- 
mone repetit , separat fcede- 
ratos. 

10 Plus proficit correptio 
apud prudentem , quam cen- 
tum plaga apud stultum. 



6 9 

3 Así como en el fuego es 
probada la plata , y el oro en 
la hornaza : así prueba el Señor 
los corazones. 

4 El malo obedece á la len- 
gua iniqua, y el engañador se aco- 
moda 1 á los labios mentirosos. 

5 El que menosprecia al po- 
bre , insulta á su Hacedor 2 ; y 
el que se alegra de la ruina de 
otro , no quedará sin castigo 3 . 

6 Corona de los viejos son 
los hijos de los hijos; y gloria 
de los hijos los padres de ellos. 

7 Al necio no le están bien 
las palabras compuestas : ni á 
un Príncipe el labio mentiroso 4 . 

8 Piedra preciosa muy agra- 
dable es la esperanza del que 
aguarda: á qualquiera parte que 
se vuelve , entiende en ello con 
prudencia 5 . 

9 El que encubre el delito, 
busca amistades 6 : el que lo 
cuenta y repite , separa á los 
que están unidos 7 . 

10 Mas aprovecha una re- 
prehensión al prudente , que 
cien golpes al necio. 



1 MS. 3. jífazese. Cada oveja con 
su pareja. Cada uno se junta fácilmen- 
te con su semejante. 

2 Véase el Cap. xiv. 31. 

3 Así se verificó con el maldiciente 
Semei , perqué se alegró , é insultó á 
David , quando iba huyendo de su hijo 
Absalóm. 111. Reg.u. 44. &c. 

4 Es cosa muy indecorosa para un 
Príncipe , ó un gran personage el decir 
mentira, ó el no cumplir lo que prome- 
tió. 

5 El que está esperando mucho tiem- 
po , y pjr último consigue lo que es- 
peraba , recibe un grande placer y sa- 
tisfacción ; y mientras está en expecta- 



tiva , se porta en todo con la mayor 
circunspección , porque no le salga va- 
na su esperanza. El Hebreo: Piedra pre- 
ciosa , el frésente para aquel que le ofre- 
ciere : á qualquiera parte que se vuelva^ 
saldrá con lo que pretenda. Dádivas que- 
brantan peñas ; y apénas habrá castillo, 
por muy fuerte y cerrado que esté , que 
no se rinda y abra, quando se le bate 
de este modo. 

6 El que interpreta en bien, y ocul-» 
ta las faltas agenas , se gana amigos. 

7 El chismoso , que va á contar la 
que ha oido, y aun muchas veces aña- 
de ó quita , ó lo iuterpreta en mal sen* 
tido. 



a Sttprgxjv.. 31. 
Tom. V1IL 



JO EL LIBRO DE ¡ 

11 Semper j urgía qucerit 
malus : ángelus autem crude- 
lis mittetur contra eum. 

12 Expedit magis ursce 
oceurrere raptis fcetibus , quam 
fatuo confidenti in siultitia 
sua. 

13 Qui a reddit mala pro 
bonis , non rece de t malum de 
domo ejus. 

14 Qui dimittit aquam, ca- 
put est jurgiorum: et ante quam 
patiatur contumeliam , judi- 
cium deserit. 

15 Qui b jus tifie at impium, 
et qui condemnat justum, 
abominabilis est uterque apud 
Deum. 

16 Quid prodest stulto ha- 
bere dhitias , citm sapientiam 
entere non possit? 

Qui altam facit domum 
suam , qucerit ruinam : et qui 
evitat diseere , incidet in mala. 

1 7 Omni tempore diligit qui 
amicus est : et frater in an- 
gas tiis comprobatur. 

1 Uuo de los Angeles malos , Minis- 
tro de las veoganzas del Señor. Véase 
el Fsalm. Lxxvii. 49. Puede también 
interpretarse de esta otra manera: Mas al 
íin dará con alguno, que le de las tornas. 

2 MS. 3. El que riende. 

3 El que con una palabra ó acción 
da lugar á que se mueva una querella 
ó diferencia, es como el que suelta el 
agua detenida , la qual derramándose 
lo inunda todo , y causa grandísimos 
daños. 

4 Si es prudente , áutes que padez- 
ca la afrenta de verse condenado por 
seirencia de Juez, conociendo que el es 
el origen de aquellos males, vea como 
del mejor modo los puede componer y 
remediar ; y éste viene á ser también 
el sentido del Hebreo : T antes que se 



■OS PROVERBIOS. 

11 El malo siempre busca 
rencillas : mas el Angel cruel 1 
será enviado contra él. 

1 2 Mejor es encontrarse con 
una osa, á quien han robado sus 
cachorros , que con un necio 
confiado en su necedad. 

13 El que vuelve 2 males por 
bienes , no se apartará el mal de 
su casa. 

14 Quien suelta el agua 3 , 
origen es de riñas; y antes que 
padezca el daño , desampara el 
pleyto 4 . 

1 5 El que justifica al impío, 
y el que condena al justo , am- 
bos son abominables delante de 
Dios. 

16 ¿Qué le aprovecha al 
necio tener riquezas , no pu- 
diendo comprar sabiduría ? 

Quien hace alta su casa 5 , 
busca la ruina ; y quien re- 
husa aprender , caerá en males. 

17 En todo tiempo ama el 
que es amigo 6 : y el hermano 
se experimenta en las angustias 7 . 

mueva pleyto , déxalo. Principiis obsta: 
desde los principios se han de cortar y 
atajar las rencillas , y las ocasiones de 
los pie y tos. 

5 El primer miembro de este ver- 
sículo significa , que á la soberbia se si- 
gue por lo común el abatimiento } lo 
qual puede también convenir al que quie- 
re hacer una figura mayor de la que con- 
viene á su esphera y estado : y el segun- 
do significa , que aquel que por soberbia 
rehusa ser enseñado , caerá en muchos 
males, de los que hubiera podido librar- 
se por la sabiduría. Este hemistichio en 
el Hebreo es el segundo miembro del 
v. 19. 

6 Véase el Eclesiástico vi 8. 

7 El Hebreo : Es un hermano , que 
nos ha nacido en la aflicción. 



¡t Román, xn. 17. 1. Thessal. v. I¿. 1. Petri m. 9. b Isate v. 23. 



CAPÍTU 

i 18 Stultus homo plaudet 
manibus , cüm spoponderit pro 
amico suo. 

19 Qui meditatur discor- 
dias , diligit rixas : et qui 
exaltat ostium, quarit ritinam. 

20 Qui perversi cordis est, 
non inveniet bonum-, et qui ver- 
tit linguam , incide t in ma- 
lum. 

21 Natus est stultus in 
ignomlniam suam: sed nec pa- 
1er in fatuo latabitur. 

22 Animus* gaudens ceta- 
lem Jioridam facit : spiritus 
tristis exsiccat ossa* 

23 Muñera de sinu im- 
pitts accipit , ut pervertat se- 
mitas judicii. 

24 ln b facie prudentis lu- 
cet sapientia : oculi stultorum 
in finibus terree. 

2 5 Ira patris , filiits stul- 
tus : et dolor matris , quce ge- 
nuit eum. 

26 Non est bonum damnum 
inferre justo : nec percuterc 
principem , qui recta judicat. 

1 De gozo y de contento , como si 
hubiera hecho una grande cosa; porque 
no conoce ni considera las malas re- 
sultas , y la estrecha obligación en que 
se ha metido. 

2 Se reprueban las fianzas hechas 
sin consideración. Cap vi. 1. 

3 Porque de estas se originan de or- 
dinario aquellas. Este hemistichio no se 
halla aquí en los lxx. sino en el v. 16. 

4 El que habla lo contrario de lo que 
siente. 

< Da vigor á la vejez. Supra xv. 13. 
Hay también otra alegría y otra tristeza, 
que contribuyen mucho para la salud del 
alma. Philip, iv. 4. t. Coios. 1. 24. et 



-o xvii. 71 

18 El hombre necio dará 
palmadas 1 , quando saliere fia- 
dor por su amigo 2 . 

19 Quien medita discordias, 
ama contiendas 3 , y quien alza 
su puerta , busca la ruina. 

20 Quien es de corazón avie- 
so , no hallará bien ; y quien 
vuelve su lengua 4 , caerá en 
mal. 

21 Nacido es el necio para 
ignominia suya : pues ni aon el 
padre se alegrará en el hijo necio. 

22 El corazón alegre hace 
la edad florida 5 : el espíritu tris- 
te seca los huesos. 

23 El impío toma dádivas 
del seno 6 , para pervertir las 
sendas del juicio. 

24 En la cara del prudente 
luce la sabiduría 7 : los ojos de 
los necios en los cabos de la 
tierra 8 . 

2 5 Enojo es del padre el hi- 
jo necio ; y dolor de la madre, 
que lo engendro. 

26 No es bueno hacer da- 
ño al justo 9 : ni golpear al 
Príncipe , que juzga lo recto. 

II. Corinth. ti. 7. 

6 Ocultamente, si se refiere al Juez: 
tí las saca de su seno para darlas al Juez, 
con el fin torcido de cohecharle, y que 
pervierta de este modo la justicia. 

7 En su serenidad , gravedad y mo- 
destia exterior. 

8 Porque los mueve á todas partes 
sin cesar , dando á entender en esto 
mismo su necedad y desorden. También: 
El alma que no está iluminada de Dios, 
siempre tiene los ojos baxos , y no desea 
mas que la tierra. S. Gri.gor. 

9 Ferr. Apenar al justo. Ni herir ó 
maltratar , ni de palabra ni de obra al 
Juez, que hace justicia. 



a Supra xv. 13. et xvi. 24. b Eccles. II. 14. et vm. 1. 

E 4 



7 ff EL LIJBRO DE LOS PROVERBIOS. 



27 Qtd a moderatur sermo- 
nes suos , doctus et prudens est: 
et pretiosi spiritus vir eru- 
ditus. 

28 Stultus qaoque si tacue- 
rit j sapiens reputabitur : et si 
compresserit labia sua , intel- 
ligens. 



27 Quien mide sus razones, 
docto es y prudente ; y el hom- 
bre entendido es de espíritu 
preciado \ 

28 Aun el necio si callare % 
será tenido por cuerdo ; y por 
inteligente , si cerrare sus la- 
bios. 



I Porque medirá y pesará sus razo- 
nes ántes de decirlas , y por esto serán 
mas apreciables. Los lxx. fiaxpódvixoi; 
Si ¿vf¡p <f>póvi/xog , de larga espera el va- 
rón prudente: porque callará, y espera- 



a Jacob. 1. 19. 



rá la oportunidad de hablar con fruto. 

2 Porque si habla, descubrirá lo que 
es : y si calla , tiene á su favor el que 
opinen bien de el. Lo que sirve para re- 
comendar la moderación de la lengua. 



CAPITULO XVIII. 



Del amigo infiel. Confianza del justo y del rico. La verdadera 
prudencia es guia y socorro de la vida. De la muger buena 3 
y de la mala. 



0, 



1 \y ccasiones quarit , qut 
vult recedere ab amico : omni 
tempore erit exprobrabilis. 

2 Non recipit stultus ver- 
ba prudentia : nisi ea dixe- 
ris , qua versantur in corde 
yus. 

3 Impius , cüm in profun- 
dum venerit peccatorum , con- 
temnit : sed sequitur eum igno- 
minia et opprobrium. 



1 Achaques busca el que 
quiere retirarse del amigo : en 
todo tiempo será digno de vi- 
tuperio 

2 No recibe el necio pala- 
bras de prudencia : si tú no le 
hablares aquello , que pasa en 



su corazón. 



3 El impío después de ha- 
ber llegado al profundo de los 
pecados , no hace caso : mas le 
sigue la infamia y el oprobrio 2 . 



I MS. Será denostadero. Porque to- 
dos condenarán el mal modo , que ha 
usado con su amigo. Puede también ex- 
ponerse en significación activa : No per- 
derá ocasión ó coyuntura, en que le pue- 
da echar en cara qualquier cosa , para 
llegar á su intento de separarse de él. 
El Hebreo : Conforme á su antojo husm- 
eará razones y pretextos : el apartado 
del común sentido, el singular, el cis- 
mático. £1 que es de este carácter, en 



toda suerte de negocios , como quien 
todo lo sabe , se mezclará , para decir- 
lo todo por su juicio. Triste exemplo nos 
ofrece de esta verdad el cisma de los 
Griegos. Otros trasladan el Hebreo : Se 
burla de toda ley y razón. 

2 El Hebreo : Quando viene el impío, 
viene también el desprecio , y con la ig- 
nominia , con el hombre ignominioso, el 
vituperio. 



CAPÍTUI 

4 Aqua a profunda verba 
ex ore viri : et torrens redun- 
dans fons sapientiee, 

5 Accipere personara im- 
pii non est bonum , ut decli- 
nes a veritate jltdkii. 

6 Labia stulti miscent se 
rixis : et os ejus jurgia pro- 
vocat. 

7 Os stulti contritio ejus: 
et labia ipsius , ruina anima 
ejus. 

8 Verba bilinguis , quasi 
Simplicia ; et ipsa perveniunt 
usque ad interiora ventris. 

Pigriim dejicit timor : 
anima autem ejjeminatorum 
esurient. 

9 Qui mollis et dissolutus 
est in opere suo , frater est sua 
opera dissipantis. 

10 Turris fortissima , no- 
men Domini : ad ipsum cur- 
rit justns , et exaltabitur. 

11 Substantia divitis urbs 
roboris ejus , et quasi murus 
validas circumdans eum. 

12 Antequam contera- 
tur , exaltatur cor hominis : 
et antequam glorificetur , hu- 
miliatur. 

1 Las palabras de la boca del varón 
sabio y justo son como una agua profun- 
da , ó como la de un pozo , que nunca 
se agota. Tal es la profundidad de la 
doctrina del hombre sabio, lnfra xx. 5. 

2 El texto Hebreo lU'En wpiD , lazo 
fara su alma. Lt)C. xix. 22. 

3 ltifra XXVI. 22. 

4 Hacen una herida muy profunda, 
tanto en aquel de quien se murmura, 
como en el murmurador , y en el que 



O XVIII. 73 

4 Agua profunda las pala- 
bras de la boca del varón 1 ; y 
la fuente de la sabiduría arroyo 
que inunda. 

5 No es bien tener respeto á 
la persona del impío , para des- 
viarte de la verdad del juicio. 

6 Los labios del necio se 
mezclan en riñas ; y su boca 
mueve contiendas. 

7 La boca del necio que- 
branto de él ; y sus labios son 
la ruina de su alma 2 . 

8 Las palabras del de dos 
lenguas 3 parecen sencillas: mas 
ellas llegan al interior de las en- 
trañas 4 . 

El temor abate al perezoso: 
mas las almas de los afeminados 
hambrearán 5 . 

9 Quien es muelle y íloxo 
en sus labores , hermano es del 
que disipa sus obras 6 . 

10 Torre muy fuerte el 
nombre del Señor 7 : al mismo 
corre el justo, y será ensalzado 8 . 

1 1 El haber del rico 9 es su 
ciudad fuerte , y como muro 
firme, que lo rodea ,ü . 

12 Antes de ser quebranta- 
do , se eleva el corazón del 
hombre , y ántes de ser glorifi- 
cado , es humillado. 

oye la murmuración. S. Bern. 

5 Esta sentencia no se lee en el He- 
breo. 

6 Semejante es al que derriba y des- 
truye lo que ha hecho. 

7 El auxilio y el poder del Señor. 
JPsal. xix. 

8 Estará en lugar «eguro é inaccesí* 
ble , y así será ensalzado. 

9 Supra x. 15. 

10 El Hebreo : En su imaginación, 



% lnfra xx. ¿. 



74 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



13 Qui a prius respondet 
quani audiat 3 stultum se esse 
dcmonstrat , et confusione 
dignum. 

14 Spiritus viri sustentat 
imbecillitatem suam : spiritum 
vero ad irascendum facilem 
quis poterit sustinerel 

1 5 Cor prudens possidebit 
scientiam : et auris sapientium 
qucerit doctrinam. 

16 Donum hominis dilatat 
viam ejus } et ante principes 
spatium eifacit. 

1 7 Justiis , prior est accu- 
sator sui : venit amicus ejus, 
et investigabit eum. 

18 Contradictiones compri- 
mit sors , et inter potentes quo- 
que dijiidicat. 

1 9 Frater , qui adjuvatur 
a fratre , quasi civitas firma-, 
et judicia quasi vedes ur- 
bium. 

20 De fructu oris viri re- 



13 Quien responde antes 
que oyga , manifiesta que- es 
un insensato y digno de con- 
fusión. 

14 El espíritu del hombre 
sustenta su flaqueza 1 : ¿mas 
quién podrá aguantar un espí- 
ritu fácil de irritarse 2 ? 

15 El corazón prudente po- 
seerá ciencia ; y la oreja de los 
sabios busca doctrina. 

16 La dádiva del hombre 
le ensancha el camino 3 , y le 
hace lugar delante de los Prín- 
cipes. 

17 El justo es el primer acu- 
sador de sí mismo : viene su 
amigo , y lo sondeará 4 . 

18 La suerte comprime las 
contiendas ; y decide aun entre 
los poderosos. 

19 El hermano ayudado del 
hermano , es como una ciudad 
fuerte ; y sus juicios son como 
cerrojos de ciudades 5 . 

20 El vientre del hombre se 



1 El Hebreo: El espíritu del hombre, 
el vigor , firmeza, alegría de su ánimo, 
sostiene la enfermedad de él , le sostie- 
ne en las enfermedades de su cuerpo: 
mas quebrantado el ánimo , y abatido el 
espíritu , ¿ quien le sostendrá , ó quien le 
alentará ? 

2 MS. 3. Ta fez de enseñar. 

3 Aun quando los caminos para sa- 
lir con un negocio parezcan estar cer- 
rados , las dád>vas los allanan , y abren 
facilísimamenfe. . 

4 El justo expone su causa con cla- 
ridad y sinceridad , y sin disimular nada, 
aun de lo que es contra sí : y así aun- 
que después venga otro á examinarla de 
nuevo , no hallará sino sinceridad y ver- 
dad en todo lo que ha dicho. O también: 
Quando esto haya hecho el justo, en- 
tonces podrá entrar el á escudrinar la 



conciencia del amigo , que se lo pide, 
para avisarle y reprehenderle , &c. El 
Hebreo : Justo parece , ó que tiene ra- 
zón el primero que habla en su causa: 
mas vendrá su compañero , su competi- 
dor , y le examinará lo que ha dicho. 
Este parece un aviso á los Jueces, para 
que no decidan en una causa , sin oir 
ántes muy de espacio las razones y ré- 
plicas de ambas partes. 

5 Y la justicia es la seguridad y de- 
fensa de los Estados , así como los cer- 
rojos y barras lo son para las puertas 
de las ciudades. El Hebreo : Un hermano 
ofendido, es mas contumaz, inexpugnable, 
que una ciudad fuerte : y las contiendas 
entre hermanos , como cerrojos de alcá- 
zar. Los odios y contiendas entre los 
hermanos y parientes mas cercanos, sue- 
len ser irreconciliables. 



a Ecclt. xi. 8. 



C A P í TU 

plebitur venter ejus : et geni- 
mina labiorum ipsius satura- 
bunt eum. 

2 1 Mors , et vita in ma- 
nu linguce : qui diligunt eam y 
comedent fructus ejus, 

1 2 Qui invenit tnulierem bo- 
nam , invenit bonum : et hau- 
riet jucunditatem a Domino. 

Qui expellit mulierem bo- 
nam , expellit bonum : qui au- 
tem tenet adulteram , stultus 
est et impius. 

23 Cum obsecrationibus lo- 
uetur pauper : et dives effa- 
itur rigidé. 

24 Vir amabilis ad socie- 
iatem, magis amicus erit, quam 
frater. 



LO XVIII. 75 

henchirá del fruto de su boca 
y los renuevos de sus labios lo 
hartarán 2 . 

21 La muerte , y la vida en 
mano de la lengua : los que la 
aman , comerán los frutos de 
ellos 3 . 

22 Quien buena muger ha- 
lla , halla un bien ; y recibirá 
contentamiento del Señor 4 . 

Quien repudia la muger bue- 
na 5 , desecha el bien : mas el 
que retiene la adúltera , es ne- 
cio é impío. 

23 Con plegarias hablará el 
pobre ; y el rico responderá con 
aspereza 6 . 

24 El hombre amable en el 
trato , será amigo , mas que un 
hermano 7 , 



t 



1 Supra xrr. 14. xiii. 

2 Le sucederá bien ó mal , según que 
hubiere bien ó mal hablado. Tal es el uso 
de la lengua. 

3 Para aprender á hablar es menes- 
ter saber callar. Los que gustan hablar 
de todo , fácilmente caen en las faltas, 
que trahe consigo el mucho hablar. Su- 
pra X. 19. LOS LXX. ¿i Sé x,po.T0vvTt¡i av — 

los que la dominan , son señores de 

ella. 

4 Porque le será una fiel compañera 



y le ayudará en el gobierno de la casa, y 
hará gran bien cuidando de la familia. 

5 Esto no se lee en el Hebreo. 

6 La pobreza engendra humildad : las 
riquezas causan soberbia y arrogancia. 

7 El que es afable en su trato : el que 
acude á su amigo, quando le vé en tra- 
bajo y aflicción , se debe estimar v apre- 
ciar aun mas que el hermano, que falta 
á estos oficios. Porque aquel exercita coa 
desinterés los deberes propios de la her- 
mandad. 



CAPITULO XIX. 



La sabiduría maestra de la verdad , de la mansedumbre y de 

la paciencia. 



1 lS/Lclior est pauper , qui 
ambulat in simplicitate sua, 
quam dives torquens labia sua, 
et insipiens. 



i Me¡or es el pobre , que 
anda en su sencillez, que el rico 
que frunce sus labios • , y es in- 
sensato. 



X El Hebreo: Que el de labios perver- j-oj; tí el que adquiere los bienes con fraude. 



jG EL LIBRO DE 

2 Ubi non est scientia ani- 
tíiíf y non est bonum : et qui 
festinus est pedibus , offendet, 

3 Stidtitia hominis sup- 
jtlantat gressus ejus : et con- 
tra Deum fervet animo suo. 

4 Diviti¿e addunt and- 
eos plur irnos : a paupere an- 
tevi et hi , quos habuit , sepa- 
rantur, 

5 Testis a falsus non erit 
impunitus : et qui mendacia 
loquitur , non effngiet. 

6 Midti colunt personam 
■potentis , et amici sunt dona 
tribuentis. 

7 Fratres hominis paupe- 
ris oderunt eum : insuper et 
amici procul recesserunt ab eo. 

Qui tantüm -verba sectatur } 
nih'ü habe bit : 

8 Qui autem possessor est 
mentís , diligit animam suam, 
et cusios prudenti¿e inveniet 
bona. 

9 Falsus testis non erit 
impunitus : et qui loquitur men- 
dacia , peribit. 

10 Non decent stultum de- 
licia : nec servum dominar i 

1 Qden maneja los negocios sin lá 
prudencia y tiento debido. 

2 Es causa de su ruina , ó de que sal- 
ga mal en sus empresas. 

3 Se irrita él necio , atribayendo á 
Dios impiamente el mal suceso. 

4 Como sucede á lus que atienden 
al adorno de ellas , y no á la gravedad 
y peso, que en sí encierran. Lo qual 
principalmente se ha de entender de las 
palabras de Dios en su Escritura. En el 
Hebreo se lee esto al fin del versículo 
precedente : Buscará el pobre la palabra, 
y no la hallará; esto es, reconvendrá 
de su palabra y promesas á los que fue- 



LOS PROVERBIOS. 

2 En donde no hay ciencia 
del alma , no hay bien; y quien 
presuroso es de pies, tropezará V. 

3 La necedad del hombre da 
un traspié á sus pasos 2 ; y hier- 
ve contra Dios en su corazón 3 . 

4 Las riquezas multiplican 
mucho los amigos : mas del po- 
bre aun aquellos , que tuvo , se 
separan. 

5 El testigo falso no será sin 
castigo ; y el que habla menti- 
ras, no escapará. 

6 Muchos honran la perso- 
na del poderoso, y son amigos 
del que da regalos: 

7 Los hermanos del hombre 
pobre le aborrecen : asimismo los 
amigos se retiráron lejos de él: 

Quien sigue palabras sola- 
mente 4 , nada tendrá : 

8 Mas el que es poseedor de 
entendimiento 5 , ama su alma 6 , 
y el guardador de prudencia 
hallará bienes. 

9 El falso testigo no queda- 
rá sin castigo ; y el que habla 
mentiras , perecerá. 

10 Al necio no le están bien 
las delicias 7 : ni al siervo el do- 
ron sus amigos; pero esto será sin efecto. 

5 El hombre cuerdo y sensato. 

6 Porque la felicidad y el bien del 
alma depende de la verdadera prudencia. 

7 Sino solamente castigos y ápre-? 
mios. O también , porque la inquietud y 
agitación continua en que vive , no le 
dexa atender á las cosas, y sacar de ellas 
el fruto y gusto que se logra de meditar- 
las y reflexionarlas. Y sobre todo las de- 
licias espirituales , que logra el sabio y 
amigo de Dios en el exercicio de las 
obras de piedad, son agenas, y están muy 
remotas del necio, imprudente y malvado; 
que todo eso significa la palabra stultut. 



a Daniel xiir. 6i. 



CAPITULO XIX. 77 

prínripbtis. \ minar á los Príncipes. 

1 1 Doctrina viri per pa- 1 1 La doctrina del hombre 
tientiam noscitur % et gloria por la paciencia se conoce ; y 
ejus est inLjua prxtergre- su gloria es pasar por encima de 
¿¿ m las cosas injustas '. 

12 Slcut fremitus leonisy 12 Como bramido de león, 
ita et regis ira : et sicut ros tal es la ira del Rey ; y como el 
su per In rbam , ita et hilar i- rocío sobre la yerba , tal tam- 
tas ejus. b' len su jovialidad. 

13 Dolor patris.filius stul- 13 Dolor del padre , el hijo 
tus : et tecta jugiter perstilían- necio ; y tejado con continuas 
tía , litigiosa mulier. goteras , la muger rencillosa \ 

14 Dornus, et divitU dan- 14 Casas y riquezas los pa- 
tur d parentibus: a Domino au- dres las dan: mas muger pru- 
t m pnpr : e uxor prudens. dente propiamente el Señor 3 . 

1 5 Pigredo immittit sopo- 1 5 La pereza trahe sueño , y 
rem,et anima dissoluta esuriet. y el alma floxa hambreará 4 . 

16 Qui custodit mandatum, ió Quien guarda el manda- 
custodit animam suam : qui miento 5 , guarda su alma : mas 
atitem negligit viam suam, quien menosprecia su camino, 
mortificabitur. incurrirá en la muerte. 

17 Fceneratur Domino, qui 17 A Dios da á logro el que 
miseretur pauperis : et vicissi- hace misericordia con el pobre; 
tudinem suam reddet ei. y sus réditos se los dará á él 6 . 

18 Erudi filium tuum , ne 18 Enseña á tu hijo, no 
desperes : ad mterfectionem au- desesperes : 7 mas no intentes 



1 Disimulándolas , olvidándolas , y 
perdonándolas. 

2 Uu3 gotera , que no se repara, vie- 
ne por último á arruinar toda la casa. 
Tal es la muger rencillosa y pendenciera. 
MS. 3. Barajos*. Oíros Haragi-ga. 

3 Como uu don señalado y singular. 
Esto hace ver, que cosa tan rara es una 
muger . con estas calidades, y qucai pora 
debe ser la intención de los que abra- 
zan el estado del matrimouio , y quán- 
to deben rogar al ¿eñor , para que les 
de su bendición para saber escoger. Los 
lxx. El Señor es quien da al hombre mu- 
ger de buena armonía ; v por no poder- 
se guardar ordinariamente es:a armonía 
y concordia entre consortes de diversa re- 
ligión , prohibieron tales bolas los -San- 
tos Padres. >• Ambr sioin Luc.Cap.xvi. 

4 De la peeza viene el adormeci- 
miento ; del adormecimiento, el ocio; 
del ocio , la pobreza ; de la pobreza , la 



hambre; y de la hambre todas las in- 
justicias. 

' $ Porque Dios no nos manda sino 
lo que nos conduce á la salud y á la vi- 
da : por lo qual si lo despreciamos , ve- 
nimos á caer en ia muerte. 

6 Da Dios á interés ó á usura ; y cier* 
tamente las ganancias serán correspon- 
dientes á su liberalidad. S. Basilio. 

7 Mientras hay esperanza de enmien- 
da ; pero el castigo ha de ser con mo- 
dericiou y prudencia , para corregirle, 
y no para matarle. Los lxx. xaiVW Í>i6* 
oov' oiJra»; yáp iorat ZvtKxt? «/$ Se vSptp 
fj.í¡ tTuipov rf¡ 4-vx>¡ oov: castiga á tu hijo\ 
porque asi será de buenas esperanzas ; 
mas no te llenes de cólera, y le cus/ ¡pues 
con exceso. A lo que corresponde lo que 
dice S. Pablo Calos m. 21. Padres, no 
provoquéis á ira ¿ vuestros hijos , para 
que no se hagan de ánimo apocado. Es ne- 
cesario el medio. 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



temejusne ponas animamtuam. llegar hasta matarlo r . 

19 Qui impatiens est , sus- 19 El que & impaciente , so- 
tinebit damnum : et ciim ra- portará el daño ; y quando lo 
puerit , aliad appnet. quitare , añadirá otro \ 

20 Audi consiliitm,et sus<i- 20 Oye el concejo , y reci- 
bir discipl'niam , ut sis sapiens be la corrección , para que seas 
in novissimts tuis. sabio en tus postrimerías. 

- 2T Multa cogitationes in 21 En el corazón del hom- 

corde viril voluntas autem Do- bre hay muchos pensamientos 3 t 

mini permanebit. mas la voluntad del Señor per- 
manecerá. 

22 Homo indigens miseri- 22 El hombre necesitado es 
tors est : et melior est paitper, misericordioso 4 ; y mejor es el 
Tjuám vir mendax. pobre , que el hombre menti- 
roso. 

23 Timor Dominiad vitam: 23 El temor del Señor es pi- 
et in plenitudine commorabitur, ra vida 5 ; y en hartura morará, 
absqite vis i i altane pessima. íin la visita pésima b . 

24 Abscondit a piger ma- 24 Esconde el perezoso su 
num suata sub ascella, nec ad mano debaxo del sobaco, y no 
es suum applicat eam. la lleva á su boca. 

25 Pestilente b flagellato, 25 Azotado el pestilencial 7 , 



1 Apretándole tanto, ó poniéndole en 
términos de que cayga enfermo y muera, 

2 El impaciente , y que no se va á 
ia mano en la ira , caerá en varios ma- 
les , y escapando de uno , no se corre- 
girá , sino que caerá en otro. Otros lo 
-entienden del hijo, y traducen: T si ro- 
bare , añadirá otro robo. Pues el padre, 

.que desespera de la enmienda de su hi- 
jo» y P or est0 dexa de corregirle , sol- 
tándole la rienda ; tendrá que sufrir los 
daños, que resultarán de su poca pa- 
ciencia; porque este hijo, libre ya, y 
sin temor del castigo , cometerá un hur- 
to , y á éste añadirá otro y otro, y ven- 
drá por último á parar en una horca. El 
Hebreo : El muy iracundo lleve la pena; 
forque si le librares , todavía añadirás, 
tendrás que volver á librarle, &c. Como 
si dixera : Mas vale que le dexes sufrir la 
pena , que el mismo se ha ganado y me- 
recido por su in; pues esto le podrá ser- 
vir de escarmiento*, de otro modo tu 
compasión le será nociva á él v á los otros. 

3 Para llegar á conseguir un inten- 
to ; pero no será mas de lo que Dios 



quisiere : y así su único afán ha de ser 
el cumplir la voluntad del Señor. 

4 Porque la experiencia de lo qu« 
padece , le enseña á ser compasivo. El 
Hebreo: La benignidad del hombre es su 
codicia : mas el pobre mejor es que varón 
de mentira. La liberalidad entre los mun- 
danos viene á ser como un logro ó grau- 
gería ; dan poco par3 recibir ó ganar 
mucho ; pero el pobre misericordioso es 
•mas de estimar , que estos falsos bien- 
hechores. 

5 Tres géneros de bienes acompaña! 
al temor de Dios ; la vida , la plenitud 
de riquezas , y la exención de todo mal, 
y de la seducción del maligno. 

6 O sin ser castigado. Él Hebreo: T 
no seré visitado de algún mal. La visita 
pésima es la del pecado y del demonio. 

7 Asi lo exeeutan los Magistrados, 
para que escarmienten otros malos : mas 
para un hombre saí?io y prudente basta 
un aviso , pues esto le servirá de me- 
dio poderoso para corregirse de aquellas 
faltas , que trabe consigo la fragilidad 
humana. 



a. Lnfra xxvx. 1$. b Infra xxi. 11. 



stuhtts sapientior erit : ti aii- 
tem corripueris sapienlem , in- 
ielliget ciisciplinam. 

26 Qui affligii patrem , et 
fugat mattem , ignominiosus est 
et infelix. 

.27 ISon cesses } fili , audi- 
re doctrinam , nec ignores ser- 
mones sdentia. 

28 Testis iniqiiiis deridet 
judicium : et os impiorum de- 
vorat iniquitaiem. 

29 Parata sunt derisori- 
bus indicia : et m alie i percu- 
tientes stultorum corporibits. 



1 .El Hebreo: El que despoja al pa- 
dre , y ahuyenta á la madre , hijo es que 
causa vergüenza y deshonra. Con sus di- 
soluciones destruye la casa ; por las qua- 
les tiene á veces que abandonarla su po- 
bre madre. 

2 El Hebreo : Cesa , hijo, de oír doc- 
trina , que te ha^a desviar de las razo- 
nes de la verdadera citncia. El sentido es 



CAPITULO XIX. 79 

el n^cío será mas sabio : mas si 



corrigieres al sabio , entenderá 
el aviso. 

26 Quien aflige al padre , y 
ahuyenta á su madre , es infame 
é infeliz 

27 No ceses , hijo , de oir la 
doctrina, y no ignores las pa- 
labras de ciencia 2 . 

28 El testigo iniquo se bur- 
la del.juicio 3 ; y la boca de los 
impíos traga la iniquidad 4 . 

29 Aparejados están los jui- 
cios para los burladores ; y ma- 
zos 5 golpeadores para los cuer- 
pos de los necios, 

el mismo que el de la Vulgata. 

3 Del juicio recio , de la justicia , ó 
también de los tribunales. 

4 Como el agua. Bebe , como agua 
la maldad. Job xv. 16. 

5 Y los grandes golpes y suplicios, 
como leen los lxx. para castigar los 
cuerpos de los necios. 



CAPÍTULO XX. 

De las cosas de que el hombre debe guardarse. Los grandes 
males piden grandes remedios. 



1 J^diixuriosa res , vinum, 
et tumultuosa ebrietas , qui- 
cumque his delectatur , non 
erit sapiens, 

1 Sicut rugí tus leonis , ita 
et terror regis : qui provocat 



1 Lujuriosa cosa es el vino, 
y la embriaguez tumultuaria : 
qualquiera que se deleyta en es- 
tas cosas , no será sabio 

2 Como bramido de león % 
así la ira del Rey: el que lo irri- 



I Véase S. Pablo ad Ephes. v. 18. 
y Eccli. xxrn. 29. El Hebreo: El vino 
burlador , expone al hombre á la burla 
de todos, y le hace insolente : la cerbe- 
za , que es nombre común á todas las 
bebidas artificiales ó compuestas , que 
pueden embriagar , alborotadora , porque 
riel uso poco moderado de estos licores 



suelen nacer las pendencias, muertes, y 
alborotos. Baxo de esta figura se entien- 
de el amor desordenado de las criatu- 
ras de este mundo, que suele embriagar, 
y aun cegar á los mortales. Todo esto se 
opone en derechura á la posesión de la 
sabiduría. 

2 Ferrar. Brame, como de leoncillo. 



8b EL LIBRO DE 

eum , pcccat in anbnam suam. 

3 Honor est homini , qui 
separat se a contentionibus : 
omnés autcn stulti miscentur 
contumeli'is. 

4 Propter frigus piger ara- 
re nolnit ¡ mendicabit ergo 
astate , et non dabitur Mi. 

f Sicut a aqua profunda, 
sic consilium in cor de virit 
sed homo sapiens exhauriet il- 
lud. 

6 Mulii ¡tomines misericor- 
des vocantur : virum autem ft- 
delem quis inveniet ? 

7 Justus y qui ambulat in 
sjmplicitate sua , beatos post 
se filios derelinquet. 

8 Rex , qui sedet in solio 
judicii , dissipat omne malum 
intuitu suo. 

9 Quis b poiest dicere : Mun- 
dum est cor metan , purus sum 
a peccato ? 

10 Pondus c et pondus 9 
mensura et mensura : utrumque 
abominabile est 'apud Deum. 

1 1 Ex studiis suis in- 
telligitur puer , si inunda et 



LOS PROVERBIOS, 

ta, peca contra su propia alma. 

3 Honra es para el hombre, 
que se separa de contiendas: rms 
todos los insensatos se mezclan 
en contumelias 

4 Ei perezoso no quiso arar 
por causa del frío : mendigará 
pues en el estío / y no le será 
dado. 

5 Como el agua profunda, 
así el consejo en el corazón del 
varón : mas el hombre sabio 1». 
sacará 2 . 

6 Muchos hombres son lla- 
mados misericordiosos : mas un 
hombre fiel quién jo hallará 3 ? 

7 El justo , que anda en su 
sencillez , dexará después de sí 
hijos dichosos 4 . 

8 El Rey. que se sienta so- 
bre el throno de justicia, con una 
mirada suya disipa todo mal 5 . 

9 ¿Quién puede decir: Lim- 
pio está mi corazón 6 , puro soy 
de pecado ? 

10 Peso y peso, medida y 
medida 7 : ambas cosas son abo^ 
minables delante 'del Señor. 

1 1 Por sus inclinaciones se 
conoce en el niño , si sus-obras 



1 En el Hebreo y en los lxx. está 
mas expreso, y no se opone la Vulgata. 

2 Ferrar. Lo aposará. Penetrará 
lo mas profundo , y no se dexará sor- 
prehender. 

3 Qué ^ea fielmente caritativo y mi- 
sericordioso ; que guarde el drden de la 
caridad , y solamente mire á Dios en el 
socorro , que dispensa á los pobres. 

4 Porque todos los mirarán como hi- 
jos de un hombre de bien y sencillo. 

5 MS. 3. Con su catadura. Hl Rey, 
que vela, y está atento á goberuar con 



rectitud y justicia , disipa el mal con sis 
mirar , porque todo lo quiere ver y reco- 
nocer por sí mismo ; y por esto no es fá- 
cil , que le sorprehendan ni oculten la 
verdad. Job xxix. 16 

6 Véase S. Juan t Epist. i": %. Can- 
di. Trident. Sess. vi. Can. 23. S. Ano. 
Ench;rid. Cap. lxiv. S. Hieron. in Jer. 
Cap. xvii. S. Greg. Lib. xvili. Moral. 
Cap. 4. 

7 Es un Hebraísmo : dos pesos , dos 
medidas para engañar y defraudar. 



a Supra xviii. 4. b nr. lieg. vin. 46. 11. Paralip.vi. %6. Ecclefiast.iu. 
ti. I. Joann. i. 9. c Supra xi. I. Infra v. 23. 



CAPITULO XX. 



81 



recta sint opera ejus. 

1 2 Aurem audientetn , et 
ocuhim videntem , Dominiis fe- 
cit ulrumque. 

13 Noli diligere somnum, 
ne te egestas opprimat : aperi 
oculos tuos y et saturare pañi- 
bus. 

1 4 Malum est , malum est, 
dicit omnis emptor : et cüm re- 
cesserit , tune gloriabilur. 

1 5 Est aurum , et muí ti- 
tudo gemynarum : et vas pre- 
tiosum Libia scientice. 

16 Tolle* vestimentum ejus, 
qui fidejussor exlitit alieni, 
et pro extrañéis aufer pignus 
ab eo. 

17 Suavis est homini pa- 
ñis mendacii : et postea imple- 
bitur os ejus calculo. 

18 Cogitationes consiliis ro- 
borantur : et gubernaculis tra- 
ctanda sunt bella. 

19 Ei , qui revelat myste- 
ria , et ambulat fraudulenter y 
et dilatat labia su a , ne com- 
miscearis. 

20 Qui b male dicit patri 

1 Lo que podrán ser el dia de ma- 
ñana , esto es , en adelante. Y estas in- 
clinaciones casi las forma y fortifica la 
educación. 

2 MS. 3. Oreja oyente , y ojo vé- 
jente. 

3 Vela , aplícate con ei mayor es- 
mero , se diligente y laborioso. 

4 Quien desprecia , comprar quiere. 
Esto es lo que ordinariamente sucede. 

$ Después de haber comprado una 
cosa buena por poco dinero. 
6 Ferrar. Atuendo precioso. Son de 



serán limpias y rectas. 1 

12 Oreja que oye, y ojo que 
ve 2 , ambas cosas hizo el Se- 
ñor. 

13 No ames el sueño , para 
que no te oprima la indigen- 
cia : abre tus ojos , y hártate de 
pan 3 . 

14 Malo es , malo es , dice 
todo comprador 4 ; y después 
que se retirare, entonces se glo- 
riará 5 . 

1 5 Hay oro , y multitud de 
piedras preciosas; y el vaso pre- 
cioso son los labios de ciencia 6 . 

16 Tomate el vestido del 
que salió fiador por un extraño, 
y quítale la prenda por las deu- 
das agenas. 

17 Sabroso es al hombre el 
pan de mentira 7 : mas después 
se llenará su boca de chinas. 

18 Los proyectos se corro- 
boran con los consejos , y las 
guerras se han de manejar con 
la prudencia 8 . 

19 Con aquel , que descu- 
bre los secretos , y anda con 
solapa , y abre mucho sus la- 
bios 9 , no te mezcles. 

20 Quien maldice á su pa- 

mayor valor y estimación , que el oro y 
las piedras preciosas. 

7 El pan adquirido por malos me- 
dios. Puede también interpretarse , que 
aparece bueno ; pero examinado después, 
se halla , que está lleno de tierra y de 
arena. Así son los bienes del mundo, 
presentan solo una apariencia lisonjera. 

8 Que es como el gobernalle ó ti- 
món en la nave , que la guia y pone ea 
puerto seguro. 

9 Habla mucho , y como fanfarrón. 



* Infra xxvir. 13. b Exod. xxr. 17. Levit. xx. 9. Matlh, xv. 4. 
Tom. VIII. F 



82 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



sito , et matri , extinguetur 
lucerna, ejus in mediis tene- 
bris. 

2 1 Her editas , ad quam 
festinatur in principio , in 
novissimo benedictione care- 
bit. 

22 Ne a dicas : Reddam 
malum : expecta Dominum, et 
liberabit te. 

23 Abominatio b est apud 
Dominum pondus et pondus: 
Hatera dolosa non est bona, 

24 A Domino diriguntur 
gressus viri : quis autem /10- 
minum intelligere potest viam 
suam . ? 

2 5 Ruina est homini devo- 
rare sanctos , et post vota re- 
tractare. 

26 Dissipat impíos rex sa- 
piens , et incurvat su per eos 
fomicem. 

27 Lucerna Domini spi- 
raculum hominis , quae in- 

1 Es reo de muerte , "Lev. xx. 9. ó 
«erá castigado con la muerte de sus hi- 
jos , ni. Reg. xv. ó vivirán estos en la 
mayor ignominia y deshonra. 

2 Lo mal adquirido, al principio da 
contento al que entra á poseerlo ; pero 
por último viene todo ello á convertír- 
sele en amargura y tristeza , porque le 
va abandonando poco á poco, óup* 
mu. 11. 

3 Véase San Pablo ad Román, xir. 
17- 19- 

4 El Hebreo : Del Señor los pasos 
del hombre dependen , o están pendien- 
tes. El sentido es el mismo ¿Qué hom- 
bre entenderá su camino? ¿Quien co- 
noce los movimientos secretos de su co- 
razón? ¿y quál será su paradero? ¿Qué 
éxito tendrán sus intentos y proyectos? 

5 Perseguir los Santos, y alzarse con 
sus bienes. El Hebreo : Lazo es al hom- 
bre tragar la santidad , hacer á Dios , ó 



dre. y á su madre , apagada será 
su candela en medio de las ti- 
nieblas 

21 La herencia que se allega 
con apresuracion en el princi- 
pio 2 , carecerá de bendición en 
el fin. 

22 No digas : Tornaré mal: 
espera al Señor , y te libra- 
rá 3 . 

23 Abominación es delante 
del Señor peso y peso : la balan- 
za engañosa no es buena. 

24 Por el Señor son guiados 
los pasos del hombre 4 : ; mas 
quién de los hombres puede en- 
tender su camino ? 

25 Ruina es al hombre de- 
vorar los santos s 3 y después de 
los votos retratarlos. 

26 El Rey sabio disipa los 
impíos, y encorva sobre ellos el 
arco 6 . 

27 Antorcha del Señor el es- 
píritu del hombre 7 , que escu- 

á los Santos grandes promesas, sin con- 
sideración ni refiexion : y después de los 
votos andar preguntando , consultando 
para ver cómo se pcdrán anular tales 
votos, salva la conciencia. Los lxx. 

j-í's ayZpl ta-%v Ti tuv íotav ayiáaai ¡isra 
yo.p tÓ e'vía.a6ai ? ¿icvavoelv yivíxai \ lazo es 
al hombre consagrar inconsideradamente 
alguna cosa de aquello que es propio ; y 
después de haberlo ofrecido, arrepentirse, 

6 MS. 3. Efórzalos. Y triumpba de 
ellos , alcanzando una ilustre victoria, 
como se dice de Saúl. I. Reg. xv. 12. 
Otros: haciendo pasar sobre ellos la rue- 
da , como se lee en el Hebreo , y en 
los lxx. 

7 MS. 3. El espir amiento. Es una 
luz , que el Señor ha encendido en el 
hombre , y con ella él mismo registra to- 
dos los secretos del corazón ; y ella mis- 
ma le descubre todos sus afectos inte- 
riores. I. Corinth. xi. 2. 



% Rom. wi. 17. 1. Thessal. v. f Petri ui. 9. b Sufra v. io. 



C APITU 

vestigat omnia secreta ven- 
tris. 

28 Misericordia , et ve- 
ritas custoduint regem , et 
roboratur clementid thronus 
ejus. 

29 Exidtatio juvenum.for- 
titudo eorum : et dignitas se- 
num , canities. 

30 Livor vuhieris abster- 
get mala : et plaga in secre- 
tioribus ventris* 



LO XX. 83 

tirina todos los secretos del in- 
terior. 

28 La misericordia , y la 
verdad guardan al Rey , y su 
throno se corrobora con la cle- 
mencia. 

29 La alegría de los mance- 
bos es la fuerza de ellos *, y la 
dignidad de los viejos son sus 
canas. 

30 El cardenal de la herida 1 
limpia los males ; y las llagas en 
lo mas secreto del vientre. 



I Ferrar. Tolondros de herida. Por- 
que no se cicatriza la herida, sino des- 
pués de haber salido las ronchas , y de 
haberse purgado bien de las materias 
interiores. En lo que se significa , que 
uno de los principales remedios del peca- 
do , es castigar el cuerpo , y sujetarlo al 



espíritu , como lo hacia S. Pablo. Mas el 
dolor de la misma herida , y el corte de 
ella para su curación, ha di penetrar has- 
ta lo mas íntimo del alma. Esto conviene 
al verdadero arrepentimieuto ó contri- 
ción de corazón , que es la que borra los 
pecados. 



CAPÍTULO XXI. 



Dios es el que todo lo gobierna 
darle , y usar bien de la 

1 Sicut divisiones aquarum, 
ita cor regis in manu Dominv. 
quocumque voluerit , inclina bit 
illud. 

2 Omnis z via viri recta si- 
bividetur: appendit autem cor- 
da Do mi ñus. 

3 Faceré misericordiam et 
judicium , magis placet Domi- 
no , quam victimee. 

4 Ex abatió oculoriun est 



: no hay cosa mejor , que agra- 
razon , y de sus beneficios. 

1 Como los repartimientos 
de las aguas, así el corazón del 
Rey en mano del Señor : á qual- 
quiera parte que quisiere, lo in- 
clinará 

2 Al hombre le parecen de- 
rechos todos sus caminos : mas 
el Señor pesa los corazones. 

3 Hacer misericordia y jus- 
ticia, agrada mas al Señor, que 
las víctimas. 

4 Altanería de ojos es hin- 



I Como los jardineros echan el agua 
por los regueros , v la encaminan como 
quieren ; así íambien el Señor inclina, el 

a Supr. xvi. 2. et xx. 24. 



corazón de lo= Reyes, como le place. La 
palabra inclinar , da á entender, que es 
sin forzar su libre alvedrío, 



F 2 



84 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



dilatatio cordis : lucerna im- 
piorum percal um. 

5 Cogit aliones robusti sem- 
per in a hundan lia : omnis au- 
tem piger scmper in egestate 
est. 

6 Qui congregat thesauros 
in lingud mendacii , vanus et 
excors est , et impingetur ad 
laqueos mortis. 

7 Rapince impiorum delra- 
hent eos , quia noluerunt fa- 
ceré judicium. 

8 Perversa via viri , alie- 
na est : qui autem mundus est f 
fectinn opus ejus. 

9 Melius a est sedere in án- 
gulo domatis , quam cuín muf- 
liere liligiosa 3 et in domo com- 
muni. 

I o Anima impii de sideral 
malum 3 non miserebitur pró- 
ximo sito. 

I I Mulctato b pestilente 
sapientior erit párvulas : et si 
sectetur sapientem 3 sumet scien- 
tiam. 

1 La hinchazón del corazón trahe 
consigo altanería cíe ojoso de miras; esto 
es , causa pensamientos altivos , y pro- 
yectos ambiciosos. 

2 La gloria , el fasto exterior , que 
se admira en ellos, fruto es de pecado; 
porque por el han llegado á brillar de 
aquel modo : y tamoieu en si mismo es 
pecado , por quanto contribuye á man- 
tener el orgullo y soberbia , que es el 
origen de todos los pecados. 

3 Las prudentes reflexiones del di- 
ligente , aplicado y laborioso producen 
siempre la abundancia. Al contrario está 
en indigencia el perezoso. El Hebreo: El 
presuroso , 6 precipitado , que no da lu- 
gar á la reflexión ; ó sea temerario. 

4 El Hebreo: La obra de ¿os thesoros, 
el amontonar tbesoros , con lengua de 



cbazon de corazón 1 : el fanal 
de los impíos es el pecado \ 

5 Los pensamientos del 
fuerte siempre son en abundan- 
cia : mas todo perezoso siempre 
está en pobreza 3 . 

6 Quien recoge thesoros con 
lengua mentirosa 4 , vano y sin 
juicio es , y dará en lazos de 
muerte. 

7 Las rapiñas de los impíos 
los desmenguarán , porque no 
quisieron hacer lo justo. 

8 El camino del hombre 
perverso es ageno 5 : mas el que 
es limpio , su obra es recta. 

9 Mas vale estarse en el rin- 
cón de un terrado 6 , que en una 
misma casa con muger renci- 
llosa. 

10 El alma del impío desea 
el mal , no tendrá él compasión 
de su próximo. 

1 1 Castigado el pestilen- 
cial 7 , quedará mas sabio el pár- 
vulo ; y si siguiere al sabio, 
aprenderá saber. 

falsedad , es vanidad , que es arrojada 
por el viento como la paja ó el polvo: 
buscan ; traben consigo , la muerte ; y 
mas si se recogen por medio de frau- 
des y de mentiras , como sucede de or- 
dinario. 

5 Es torcido y apartado de lo justo; 
opuesto á lo que Dios manda. 

6 Aúij.uTa, los terrados ó tejados pla- 
nos ; como los usaban en la Palestina , y 
Egypto. IVlejor es vivir en paz al descu- 
bierto y á la inclemencia , que al abrigo 
de una casa con una muger rencillosa, 
v. 19. Supra xix. 13. 

7 El que con su exemplo y palabras 
perjudica á los otros. Supra xix. 2$. 
Por párvulo se entiende el jóvea falte 
de experiencia, el simple. 



a Infra xxv. 24. b Supr. xix,2$. 



CA'PITU 

T2 Excogitstt justas de do- 
mo imvii , ut detrahat impíos 
a malo. 

1 3 Qui obtura* aurem suam 
ad clamor em paaperis , et ipse 
clatnabit , et non exaudictur. 

14 Munits absconditum ex- 
tinquit iras : et dortum in sinu 
iñi ügnat io nem m ax ima m . 

15 G-audium justo est fa- 
ceré judie inm : et favor ope- 
rantibus iniquitatem. 

16 Vir qui err averie a 
vía doctrina , in ccetu gigan- 
twn commor abitar, 

17 Qui diligit e pul as , in 
egestate erit : qui amat vi- 
num , et fingida , non dita- 
bitiir. 

18 Pro justo datur im- 
pías : et pro rectis ini- 
quus. 

19 Mellas a est habitar je 
in térra deserta , qudm cum 
maliere rixosa et iracunda. 

20 Thesaurus desiderabi- 
lis, et oleam in habitáculo jasti: 
et imprudens homo dissipabit 
illud. 

1 Compadecido de su desgracia, pien- 
sa y busca medios para apartarle del 
mal. 

2 La dádiva hecha á tiempo aplaca 
la ira , como le sucedió á Abigail con 
David. 

3 Es repetición de lo mismo. Supra 
xvin. 16. 

4 De los demonios , ó condenados: 
morirá , perecerá , se condenará ; que 
tal fué el paradero délos gigantes, fa- 
mosos malhechores. Job xxví. 5. Supra 
11. 18. ix. f 8. 

5 Viandas gruesas, exquisitas, y que 
por lo mismo son de mucho coste. 

6 Castigando al que peco , se aplaca 

a Supra v. 9. Infra xxv. 24. Eccli. 
Tom. VIII. 



LO XXI. 85 

12 El justo de la casa del 
impío toma pensamiento ', para 
apartar de mal á los impíos. 

13 El que cierra su oreja al 
clamor del pobre , él también 
clamará , y no será oido. 

14 El regalo secreto, apa- 
ga las iras 2 ; y la dádiva en el 
seno la mayor indignación 3 . 

15 Gozo es al justo practi- 
car la justicia; y susto á los que 
obran la iniquidad. 

16 El varón , que se extra- 
viare del camino de la doctrina, 
irá á estar en la junta de los gi- 
gantes 4 . 

17 Quien ama banquetes, 
en pobreza será : quien ama el 
vino y el buen bocado, no se 
enriquecerá 5 . ■ 

18 El impío es entregado 
por el justo ; y el iniquo por 
los rectos 6 . 

19 Mas vale morar en tier- 
ra yerma., que con muger ren- 
cillosa é iracunda. 

20 Hay thesoro apetecible 7 , 
y aceyte en la morada del justo: 
mas el hombre imprudente lo 
disipará 8 . 

el Señor con los otros. Así se vid en el 
exemplo de Achán , que se reriere en Jo- 
SU£ vil. 20. El Hebreo: Rescate del jus- 
to , el impío. Supra xi. 8. Isai. xliii. 3. 
hsalm. lxxvíii. 6. Los lxx. lo declaran 
mas así : El impío es entregado al sacri- 
ficio por el justo. 

7 Se hallarán thesoros de oro y pla- 
ta , ungüentos y perfumes de buen olor» 
abundancia de todo en la casa del que 
por medios justos lo grangetí. 

8 Así se vé, que muchos hijos disi- 
pan en poco tiempo lo que con grande 
trabajo , y en muchos dias allegaron sus 
padres. 

xxv. 23. 

Fa 



86 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



21 Qui sequitur jusliliam 
et misericordiam , invenict vi- 
tam , juslitiam , et ghi iam. 

22 Civil al emfcnium aseen- 
dit sapiens > et deslriixit ro- 
bur fiducix ejits. 

23 Qui citstodit os suitm, et 
linguam suam¡ custodit ab an- 
gustiis animam suam. 

24 Superbns et arrogans 
vocatur iHdoctiis , qui in ira 
operatur superbiam. 

2 5 Desiderio, occidunt pi- 
grum : nolueriint enim quid- 
quam manus ejiis operari : 

26 'Tola die concupiscit et 
desiderat : qui aitlem juslus 
est , tribuet > et non cessabit. 

27 Hostice * impiorum abo- 
minabiles } quia ojferuntur ex 
scelere* 

28 Testis mendax per i bit: 
vir obediens loquelur victo- 
riam. 

29 Vir impius procaciter 
obfirmat vultum suum : qui au- 
fem rectus est , corrigit viam 
suam. 

30 Non est sapientia , non 

1 En esto se da á eotender , que la 
sabiduría triumpha de la fuerza , y le 
lleva mucha ventaja. Sapient. vi. 1. El 
sabio destruyó la confianza de ellos, aque- 
lla en que los fuertes ponian su segu- 
ridad. 

2 Los soberbios fácilmente se dexan 
arrebatar de la ira , quando se creen 
ofendidos, ó que se toca á su estima- 
ción 5 y obran con modos fieros e in- 
solentes. 

3 Todo el tiempo se le pasa en esto; 
pero sin aplicar jamas la mano al trabajo, 

4 El diligente y laborioso no se esta- 
rá ocioso , y «sí abundará de todo , y 
podrá dar á los otros. 



21 El que sigue la justicia 
y la misericordia , hallará vida, 
justicia, y gloria. 

22 El sabio subió á la ciu- 
dad de los fuertes 1 , y destruyo 
la fortaleza de su confianza. 

23 Quien guarda su boca, y 
su lengua , guarda su alma de 
angustias. 

24 El soberbio y arrogante 
es llamado necio , porque en la 
colera obra con soberbia 2 . 

25 Los deseos matan al pe- 
rezoso : porque no quisieron sus 
manos obrar cosa alguna : 

26 En todo día codicia y 
desea 3 : mas el que es justo da- 
rá, y no cesará 4 . 

27 Las víctimas de los im- 
píos son abominables , porque 
son ofrecidas déla maldad 5 . 

28 El testigo mentiroso pe- 
recerá : el hombre obediente 6 
contará la victoria. 

29 El hombre impío desca- 
radamente para firme su rostro 7 : 
mas el que es recto , corrige su 
camino. 

30 No hay sabiduría , no 

5 El Hebreo : i Quánto mas ofrecién- 
dole con maldad * si lo que ofrecen es ma- 
jamente adquirido , ó con depravada in- 
tención y conciencia. Eccli xxxiv. 24. 

6 A la ley de Dios : huirá de la men- 
tira , y triumphará de su competidor, ó 
ganará el pleyto. El Hebreo: El varón 
que oye , que no habla temeraria y fal- 
samente ; ó que refiere fielmente lo que 
ha visto y oido ; hablará siempre, ten- 
drá tiempo, ocasión y lugar de hablar: 
ó podrá hablar en todas ocasiones , nunca 
se le podrá tapar la boca. Los lxx. fvhaa- 
cófievos A.c.A>í<m, hablará con cautela. 

7 Se mantiene osadamente en su mal 
proposito , sin desistir jamas de él. 



k Supr. xv. 8. Eccli. xxxiv. 21, 



C APITU 

est prudentia , non est consi- 
lium contra Dom'vmm. 

31 Equiis para tur ad dicm 
beíli : Dominus aitlem salu- 
tem iribuit. 

1 Quando se emprende una guerra, 
no se deben omitir los medios humanos, 
que dieta la prudencia ; pero la esperan- 



,o xxi. 87 

hay prudencia, no hay consejo 
contra el Señor. 

31 Se previene el caballo pa- 
ra el dia de la batalla 1 : mas el 
Señor da la salud. 

za de la victoria se ha de poner tínica* 
mente en el Señor , de quien solo depen- 
de el suceso. Psalm. xxxn. 17. 



CAPÍTULO XXIL 



Que debemos mirar adelante , huir las ocasiones , y aplicarnos 

al trabajo. 



i Melius 4 est nomen bo~ 
num , quam divitiae multce: 
su per argén tum et aitrum gra~ 
tia bona. 

2 Dives b et pauper obvia- 
ver uní sibi: utriusque operator 
est Dominus. 

1 Cal/idus vidit malum, et 
abscondit se: innocens pertrans- 
iit , et afflictus est damno. 

4 Finís modestice timor 
Domini , diviíice et gloria et 
vita. 

5 Arma et gladii in via 
ferversi : custos autem animce 
suce longe recedit ab eis. 

6 Proverbian est : Ado- 

1 La sentencia es una misma, y de 
ella se ha de concluir, que es un vicio 
muy grave el de la detracción ; porque si 
el buen nombre es mas estimable que el 
oro y las riquezas , se infiere que es ma- 
yor pecado quitar la fama, que hurtar, 
por quanto crece el daño , quanio es ma- 
yor el bien de que se despoji al hombre. 

2 En un Estado hay ricos y pobres; y 
esta circunstancia no ha de hacer , que 
•amemos á los unos, y despreciemos á los 



ejor es el buen nombre, 
que muchas riquezas : la bue- 
na gracia es sobre el oro y la 
plata \ 

2 Se encontraron el rico y 
el pobre : el Señor es hacedor 
del uno y del otro 2 . 

3 El prudente vio el mal 3 , 
y se escondió : el simple paso 
adelante , y recibió el daño. 4 . 

4 El fin de la modestia es el 
temor del Señor , las riquezas, y 
la gloria, y la vida 5 . 

5 Armas y espadas 6 en el 
camino del perverso : mas el que 
guarda su alma , lejos se aparta 
de ellas. 

6 Proverbio es: El mancebo 

otros ; porque Dios los crió á todos , y los 
ama igualmente. Cap. xxix. 13. 

3 Que amenazaba , y se precavió. 

4 El incauto , que no prevee lo que 
puede sobrevenir , sigue su camino sia 
reflexión , y recibe todo el daño. 

5 El fruto ó perfección de la mo- 
destia interior del ánimo , propia de la 
.humildad. 

6 Muchos y continuos peligros. M 
Hebreo : Espinas , lazos. 



a Eccli. vil. 2. b Infra xxix. 13. 



88 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



lescens juxta viarn suam 9 etiam 
cum senaerit , non reccdet ab 
ea. 

7 Dives pauperibus impe- 
rat : et qui accipit miituum, 
servus est foener antis. 

8 Qui semináf i?iiquitatem 9 
metet vi, da , et virgd ir ¿e suce 
consummabitur. 

9 Qui a pronus est ad mise- 
ricordicwiy benedketur : de pa- 
mbas enim sais dedit pauperi. 

Victoriam et honor em ac- 
qidret , qui dat manera : ani- 
mara aatem aufert accipien- 
tium. 

10 Ejice derisorem , et 
exibit cam eo jurgium , cessa- 
buntque causee et contumelia'. 

1 1 Qui ddigit cordis mundi- 
tiam, propter gratiam labiorum 
suorum habebit amicum regem. 

12 Oculi Domini castodiant 
scientiam : et supplantantur 
-verba iniqui. 

13 Dicit piger : Leo est fo- 
ris , in medio platearum occi- 
dendus sam. 

1 Conservará , siendo viejo, las bue- 
nas ó malas mañas , que aprendió de ni- 
ño. El Hebreo: Amaestra el niño á laboca, 
ú la entrada de su carrera , en su infan- 
cia. De aquí infieren los Doctores la suma 
importancia de la buena educación de 
los jóvenes , y lo que interesan en ello 
los padres, y los Estados. Tal serán los 
hombres, qtial fuere su educación e ins- 
trucción desde niños; y tal el Estado, 
como fueren los individuos , que lo com- 
ponen. 

2 Y con la misma vara y rigor coa 
que midió v trató á los otros, será el tam- 
bién medido y tratado. 

3 El Hebreo : El ojo bueno , el cari- 



segun tomo su camino , aun 
quando se envejeciere , no se 
apartará de él '. 

7 El rico manda á los po- 
bres : y quien toma prestado, 
siervo es del que le presta. 

8 Quien siembra maldad, 
males segará , y con la vara de 
su ira será acabado 2 . 

9 Quien inclinado es á mi- 
sericordia, será bendito: porque 
de sus panes dio al pobre 3 . 

Victoria y honra adquirirá, 
quien dones da: porque arreba- 
ta el alma de los que los reci- 
ben 4 . 

10 Echa fuera al escarnece- 
dor, y saldrá con él la reyerta, 
y cesarán los pleytos y agravios. 

11 Quien ama la sinceridad 
de corazón, por la gracia de sus 
labios tendrá por amigo al Rey 5 . 

12 Los ojos del Señor guar- 
dan la ciencia 6 ; y son puestas 
baxo de los pies las palabras del 
iniquo 7 . 

13 Dice el perezoso : El 
león está fuera, en medio de las 
plazas me matará 8 . 

tativo , será bendito. Así también se dice 
el 07*0 malo , ó maligno , por el envidio- 
so. Matth. xx. 15. 

4 Se gana el corazón de aquellos á 
quienes los da. 11. Regum xv. 6. Esto 
último no se lee en el texto Hebreo. 

5 La sinceridad y abertura de cora- 
zón es una prenda estimada de todos. 

6 El Señor favorece los consejos sa- 
bios y prudentes, y los bendice. 

7 El Hebreo : T trastornará las pa- 
labras , &c. 

8 Dice el desidioso : Hay grandes pe- 
ligros , que temo como á las fauces de un 
león. Pretextos y excusas vanas para no 
trabajar. Los lxx. rr^of aaífañi , *aí A¿- 



A £ccli. XXXI. 28. 



C ATÍTUL 

14 Fovea profunda os alie- 
7i¿e : cui iratus est Dominas, 
infidel in eam. 

15 Stultitia colligatd est 
in cor de pueri , et virga disci- 
plina fugabit eam, 

16 Qui calitmniatur pan- 
pe rem , nt auge a t divitias 
suas dabit ipse ditiori , et 
egebit. 

1 7 Inclina aurem tuam f et au- 
di verba sapientium\ a p pone an- 
tem cor ad doctrinam meatm 

18 Qiice pulchra erit tibi, 
cum servaveris eam in ventre 
tito , et redundabit in labiis 
tuis : 

19 Ut sit in Domino fidu- 
cia tua , unde et ostendi eam 
tibi /¡odie. 

20 Ecce de ser ip si eam tibi 
tripliciter , in cogitationibus et 
scientia ; 

21 Ut ostenderem tibi fir^ 
mitatem } et eloquia veritatis, 

yti ónvrjpói;' Xtav raí; ¿Sol; , cr Si rat; 
trAars/ai; qorivTaí : se excusa y dice el 

perezoso : León en los caminos , asesi- 
nos en las calles. 

1 Permitiéndolo así el Señor en cas- 
tigo de sus pecados. Cap xxiii. 27. 

2 En estos tres versículos se hace un 
elogio de la sabiduría : y asi se puc en 
considerar como una anacepka'eosis de 
todo lo que se ha dicho hasta ahora , y 
co:no una transición para entrar á decir 
otras cosas nuevas En adelante se no'a 
un estilo algo diverso; por quanto has- 
ta aquí cada semencia por la mavor par- 
te va comprehendida en un versículo. 
Las que se siguen guardan mayor enla- 
ce , y el discurso va d'rigido al Lecror, á 
quien se le da el nombre de hijo hasta 
el v. 13. del Cap. xxiv. de manera, que 
el estilo se acerca mas al de los nueve 



o xxii. 89 

14 Hoya profunda la boca 
de la muger agena : aquel con 
quien esté airado el Señor, cae- 
rá en ella '. 

15 La necedad está ligada al 
corazón del muchacho , y la 
vara de la corrección la ahu- 
yentará. 

16 Quien calumnia al po- 
bre , para acrecentar sus rique- 
zas, él dará al mas rico, y que- 
dará necesitado. 

17 Inclina tu oreja % y oye 
las palabras de los sabios : y 
aplica tu corazón á mi doctrina: 

18 La qual te será hermo- 
sa 3 , quando la guardares en tu 
corazón , y rebosará de tus la- 
bios 4 : 

19 Para que sea en el Señor 
tu confianza , y por eso te la he 
mostrado hoy á tí también. 

20 He aquí que te la he re- 
presentado en tres maneras s , 
con pensamientos y con la cien- 
cia 5 : 

21 Para mostrarte la firme- 
za 7 , y palabras de la verdad, á 

primeros Capítulos. 

3 Suave , sabrosa y amable. 

4 El movimiento del corazón arre- 
gla las palabras , y pone gracia en los 
labios de los que las profieren , apro- 
vechando con ellas á los próximos. £c~ 
cli. xx r. 27. 

5 De muchas maneras , con mucha 
atención y diligencia. Isai.vii. 6. Ezf.cn. 
xni. 8. Amos. i. 2. et 11. Corinth. xu, 
8. La sabiduría entre los Hebreos se con- 
sideraba de tres maneras: Moral, Na- 
tural y Tbeológica. Algunos pretenden, 
que se refiere esto á los tres Libros: Pro- 
verbio*, Eclesiastés y Cantares. 

6 En un crecido número de senten- 
cias y santas instrucciones , que te he 
dado. 

7 Enseñándote máximas celestiales 
de verdadera y sólida doctrina. 



(JO EL LIBRO DE 1 

responderé ex his illis , qui 
mis:runt te. 

22 Non facías violentiam 
pauperi , quia pauper est : 
ñeque conteras ezenum in 
poria\ 

23 Quia judicabit Domi- 
nus caus am ejus, el configet eos, 
qui confixerunt animam ejus. 

24 Noli esse árnicas hémi- 
ni iracundo , ñeque ambules 
cum viro furioso : 

2 5 Ne forte discas semitas 
ejus > et sumas scandalum ani- 
ma tuce. 

26 Noli esse cum his , qui 
defigunt manus su as , et qui 
vades se offerunt pro de- 
bilis : 

27 Si enim non habes lin- 
de restituas , quid causee est 
ut tollat operimentum de cu- 
btu tuol 

28 Ne transgrediaris tér- 
minos aniiquos , quos posue- 
runt paires tui. 

29 Vidisli virum velocem 
in opere suo ? coram re gi- 
bas slabit , nec erit ante igno- 
biles. 



OS PROVERBIOS. 

fin que respondas 1 con estas co- 
sas á aquellos , que te envhiron. 

22 No hagas violencia al 
pobre , porque es pobre 2 : ni 
quebrantes al necesitado en la 
puerta 3 : 

23 Porque el Señor juzgará 
su causa 4 , y traspasará á los 
que le traspalaron el alma. 

24 No quieras ser amigo del 
hombre iracundo , ni andes con 
el hombre furioso: 

25 No sea que aprendas los 
senderos de él , y tomes escán- 
dalo para tu alma 5 . 

26 No estés con aquellos, 
que aprietan sus manos 6 , y que 
se ofrecen por fiadores de deu- 
das: 

27 Porque si no tienes con 
que pagar , ; qué razón hay pa- 
ra que te quiten la cubierta de 
tu cama ? 

28 No traspases los térmi- 
nos antiguos 7 , que pusieren 
tus padres. 

29 ¿Viste un hombre pun- 
tual 8 en su obra ? delante de 
los Reyes estará 9 , y no estará 
delante de los de baxa esphera. 



1 Es un idiotismo Griego: Ad re- 
spondendum , ut respóndeos : á aquellos, 
que te euviáron á aprender en mi es- 
cuela. 

2 Usa con él de toda piedad y con- 
de£ceudeiic¡a 5 y así nunca debes apre- 
mióle. 

3 En juicio , en los Tribunales ó Juz- 
gados , que estaban en las puertas de las 
ciudades", como queda advertido en otros 
muchos lugares. 

4 Tomará por suya su causa y de- 
'fensa. 

5 Sus malas mañas; lo qual será un 
escándalo y tropiezo para tu alma. 

6 La formalidad de salir uno por fia- 
dor de otro consistía en tomarse las ma- 



nos y estrechárselas. 

7 El Hebreo : No muevas para en- 
sanchar tu heredad , entrándote en la 
posesión y campo de otro. Pero esto 
principalmente mira á que no debemos 
hacer la menor novedad ni alteración 
en la doctrina , sino seguir firmemente 
la que hemos aprendido de los Padres 
antiguos por una constante tradición. 1. 
Timoth. vi. 20. 

8 Y activo, que maneja con diligen- 
cia y expedición los negocios. 

9 En;rará al servicio de los Reyes, 
que Je destinarán á los primeros empleos, 
y no quedará obscurecido entre el común 
del pueblo. 



9* 



CAPÍTULO XXIII. 



Moderación en la mesa de los Grandes-, educación de los hijos: 
templanza , y constancia en el temor santo del Señor. 



ílt co- 
diligen - 



ando sederis 
me das cum principe , 
ter al t ende quce apposita sunt 
anie fac iem luam. 

2 Et slatue cultrum in gut- 
ture tuo , si tamen habes in po- 
testate animam tuam. 

3 Ne desideres de cibis 
ejus , in quo est pañis men- 
dacii. 

4 Noli laborare ut diteris: 
sed prudenlice tuce pone mo- 
dum. 

5 Ne erigas oculos titos ad 
opes , quas non potes habere: 
quia facient sibi pennas qua- 
si aquilce, et volabunt in ccelum. 

6 Ne comedas cum homine 
invido , et ne desideres cibos 
ejus: 

1 Come con limpieza y aseo las vian- 
das que te pusieren delante, y usa de mo- 
deración y templanza. S. Aglstin apli- 
ca estas palabras á la mesa del pan de la 
Eucháristía, valiéndose del texto de los 
lxx. y de la Vulgata de la edición anti- 
gua , que dice : x«í £7ríG¿Á?.e ty¡v... UBoq 
«Vi zoiavvá as, Sil ^af>aaxívó.aai , sabien- 
do que tú también deber preparar cosas 
semejantes. Ve?.seTrnct. xlvii. in Joann. 

2 Si mandas en tu apetito, pon un 
freno á tu gula y á tu lengua. No comas 
ni bebas con exceso, de manera que di- 
gas ó bagas alguna cosa, que sea im- 
propia y poco conveniente. Si eres due- 
ño, &c. si tienes cordura , y puedes irte 
á Ja mano. Oíros trasladan el texto He- 
breo: Si tienes grande apetito. 

3 Algunos juntan el sentido de este 
versículo con el de los dos que preceden, 
de este modo : No te dexes llevar del 
deseo de sus manjares, porque son pan 
de mentira } esto es , sus manjares son 



.o. 



uando te sentares á co- 
mer con un Príncipe, mira con 
atención las cosas , que te han 
puesto delante 

2 Y pon un cuchillo en ta 
garganta , si es que eres dueño 
de tu alma 2 . 

3 No apetezcas las viandas 
de aquel , en quien hay pan de 
mentira 3 . 

4 No quieras trabajar para 
enriquecerte : mas pon coto á 
tu prudencia 4 . 

5 No alzes tus ojos á las ri- 
quezas 5 , que no puedes tener: 
porque ellas se harán alas como 
de águila , y volarán al cielo. 

6 No comas con hombre en- 
vidioso 6 , y no desees sus vian- 
das; 

engañosos: te cebarán , y harán hacer 
alguna cosa , que no sea decente ; y este 
sentido se apoya en el Hebreo. Otros lo 
exponen de esta manera: No apetezcas 
la mesa de aquel , que gana su comer 
por medio de injusticias y mentiras. 

4 O á la industria. Pon medida á los 
medios, aunque sean lícitos, de amon- 
tonar riquezas sin termino 9 porque esta 
extremada solicitud está reprobada del 
Seüor. Luc. xvi. 8. 

5 El Hebreo : ¿ Has de poner tus ojor 
en ello ? ¿ en enriquecerte ? y no ello ; pe- 
ro no lo conseguirás : porque hacer se 
hará alas , habla por prosopopeya , y 
como águila volará á los cielos. Todo lo 
qual se debe entender de los medios ilí- 
citos de enriquecerse. Y en otro sentido 
se nos ensena , que debemos poner fre- 
no á la curiosidad y presunción en querer 
saber y penetrar aquellas cosas , que ex- 
ceden nuestra capacidad. Eccli. xií. 24. 

6 Porque siente , que coman aquello 



9* 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



7 Quoniam in similitudi- 
nem arioli, et conjectoris , ¿esti- 
mat'quod ignorat. 

Comede et bibe , dicet tibí: 
et mens ejus non est tecum. 

8 Cibos , quos comederas, 
evomes : et per des puhhros ser- 
mones titos. 

9 Li auribus insipientium 
ne ¡o¿¡uaris : quia despicient 
docirinam eloquii tui. 

10 Ne attingas parvulorum 
términos : et agrum pupillorum 
ne iutroeas : 

1 1 Propinquus enim illo- 
rum fortis est : et ipse judica- 
bit contra te causam illorum. 

1 2 Ingrediatur ad doctri- 
nam cor tuum : et aures tuce 
ad verba scientia. 

1 3 Noli a subtrahere a pile- 
ro disciplinan! : si enim per- 
cusseris eum virgd , non mo- 
rietur. 

1 4 Tu virga per cutíes eum: 
et animam ejus de inferno libe- 
rabis. 

15 Fili mi s si sapiens fue- 

mismo, que les pone delante. El Hebreo: 
IVo comas pan d?. hombre de mal ojo. Véa- 
se el v. 9. del Capítulo precedente. 

1 Porque luego que te sentares á la 
mesa , lleno de pesar comeuzará á con- 
tar en su im.iginacion los bocados, que 
has de llevar á la boca. 

2 De ceremonia , y por cumplimien- 
to ; y el hará mil juicios de tí , interpre- 
tando á mal todo quanto digas y hagas. 

3 Porque no te hará asiento la comi- 
da , viendo sus modos impolíticos , y su 
malignidad y avaricia. 

4 Será perdido todo lo bueno que ha- 
blares : ó no tendrás gusto , pues no po- 
drás hablar con amistad y franqueza, 
como ^e acostumbra en tales ocasiones. 

5 Porque no las tienen para oir avisos 



7 Porque á semejanza de 
adivino ' , y conjeturador , ha- 
ce juicio de lo que ignora. 

Come y hebe, te dirá 2 ; y 
su corazón no está contigo. 

8 Vomitarás los manjares 3 , 
que habias comido ; y perderás 
tus bellos discursos 4 . 

9 No hables á las orejas de 
los necios: porque despreciarán 
la doctrina de tus palabras 5 . 

10 No toques los términos 6 
de los pequeñuelos : ni entres 
en el campo de los huérfanos: 

1 1 Porque fuerte es ei pa- 
riente 7 de ellos ; y él juzgará 
la causa de ellos contra tí. 

12 Dé entrada tu corazón á 
la doctrina ; y tus orejas á las 
palabras de ciencia. 

13 No escasees al mucha- 
cho la corrección : porque si le 
golpeares 8 con vara , no mo- 
rirá. 

14 Tu le sacudirás con va- 
ra ; y librarás su alma del in- 
fierno. 

1 5 Hijo mío , si fuere sabio 

ni palabras de doctrina. 

6 Los mojones de los menores de 
edad , como suelen hacer los poderosos, 
tutores y curadores. 

7 Entre los Israelitas , quando redu- 
cido alguno á los últimos apuros se veía 
en la necesidad de vender sus posesiones, 
el pariente mas cercano podia redimir 
al pabre Jo que habia vendido. Lcvit. 
xxv. 25. En Hebreo se llama bN3, Gohél, 
esto es, Redentor. Aquí se dice, que el 
pariente mas cercano , el Redentor , el 
defensor de los huérfanos y desampara- 
dos , es el Señor, como se dice expresa- 
mente en la versión de los lxx. 

8 Si le corrigieres con un castigo, 
que vaya acompaüado de la modera- 



* Sufra xiii. 24. Infra xxix. 15, Ecclí xxx. I. 



C APITU 

rit animus tuus } gaudebit te- 
cum cor meitm : 

16 Etexultabunt renes mei, 
citm locuta jucrint rectum la- 
bia tua. 

■ 1 7 Non a cemul tur cor tuum 
peccatores : sed in timore Do- 
mini esto tota die : 

18 Quia habebis spem in 
novissimo , et prastolatio taa 
non aufcretur. 

1 9 Audi , fili mi , et esto 
sapiens : et dirige in via ani- 
mum tuum. 

20 Noli es se in conviviis 
potatorum , nec in comessatio- 
nibus eorum , qui carnes ad 
vescendum conferunt : 

21 Quia vacantes potibus, 
et dantes symbola consumen- 
tur , et vestietur pannis dor- 
mita tio* 

2 2 Audi patrem tuum , qui 
genuit te : et ne contemnas cüm 
senuerit mater tua. 

23 Veril atem eme , et noli 
venderé sapientiam , et doctri- 
nan! , et intelligentiam. 

24 Exultat gandió pater 

1 Sin apartarse jamas de cumplir su 
Ley , y hacer su voluntad. 

2 Eh el último dia. El Hebreo : Por- 
que ciertamente hay fin , premio ; y Dios 
nodexará de remunerar tus bueius obras, 
ni quedarás frustrado de lo que de el 
esperas. Otros entendiéndolo conforme a 
los LXX. iav yáp Tr¡pr¡ar¡<; avva , earai 001 
tuyova , porque si los guardares , no te 
faltará -posteridad , trasladan así el tex- 
to Hebreo : Tendrás posteridad. Ferrar. 
T tu esperanza no será rajada. 

3 Lo que se repite en el versículo 
siguiente con la expresión , dantes sym- 
bola , que es quando cada uno promete 



.0 xxiii. 93 

tu ánimo, mi corazón se gozará 
comiso : 

16 Y se regocijarán mis en- 
trañas , quando tus labios ha- 
blaren lo recio. 

17 No envidie tu corazón á 
los pecadores : mas todo dia 1 es- 
tá lirme en el temor del Señor: 

1 8 Porque esperanza tendrás 
en tu última hora 2 , y tu espe- 
ranza no te será quitada. 

19 Oye , hijo mió , y sé 
sabio ; y endereza tu corazón 
en el camino. 

20 No quieras hallarte en 
los convites de los bebedores, ni 
en los banquetes de aquellos, 
que llevan el escote de carne 
para comer juntos 3 : 

2 1 Porque pasando el tiem- 
po en beber , y en dar escotes, 
se consumirán , y su adormeci- 
miento será vestido de andrajos 4 . 

22 Oye á tu padre, que te 
engendró ; y no desprecies á tu 
madre, quando envejeciere. 

23 Compra verdad , y no 
quieras vender s sabiduría , ni 
doctrina , ni inteligencia. 

24 Salta de gozo el padre del 

presentar un plato delicado, para que 
sea mas expléndido el convite , ó con- 
currir con alguna suma de dinero para 
una cena ó comida ; lo que se llama, co- 
mida a escote. Ferrar. Con embriagos. 

4 Y el mucho dormir, y la mucha 
desidia , que trahe consigo la embria- 
guez , le reducirá á la major miseria y 
pobreza . 

5 Mas guárdalas como un thesoro 

muy prtCÍOSO. En los LXX. xai n*¡ ¿Tráaij 
oofíav , y no deseches el saber. Este ver- 
sículo íalta en muchos Libros y Códices 
de los lxx. 



a lnfra xxiy. 1. 



94 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS, 



justi : qui sapientem gennit, 
Itfthbitur in eo. 

25 (jraudeat pater tuus, 
et mater tita , et exultet quá 
genuit te. 

26 Pr.-ebe fili mi cor tuum 
tnihi : et o culi tui vias meas 
custodian!. 

27 iPovea eñint profunda 
cst meretrix : et puteus au- 
gustas , aliena. 

28 Jnsidiatur in via qna- 
si latro , et quos incautos vi- 
derit , interficiet. 

29 Cui v¿e? cujus patri 
Vct ? cui rixtt . ? cui f ove ce . ? 
cui sine causa vulnera í* cui 
suffusio oculorumt 

30 Nonne his , qui com- 
morantur in vino , et student 
calicibus epotandis? 

31 Ne intuearis vinum 
quando jiavescit , cüm splen- 
duerit in vitro color ejus : in- 
gredietur blande, 

32 Sed in novissimo mor- 
de bit ut coluber , et sicut re- 
gulas venena diffundet. 

33 O culi videbunt extra- 
neas , et cor tuum loquetur 
perversa. 

1 Y está atento , y aplícate á obser- 
var mis avisos e instrucciones. 

2 Que nunca se llena. Es insaciable; 
y así aunque mucho le des , nunca es- 
tará contenta , y pedirá siempre mas. 

LOS LXX. tti0oí t¿v pipevos,.. o.X'kÓTpioi; 

oí'xog , tinaja agujereada... ¿a casa agena. 

3 Dei qual con dificultad se sale. 

4 Véase lo dicho en el Cap. vn. 10. 

5 Quitándoles la vida del alma , y 
siendo causa de su inuerre corporal , co- 
mo sucede muy ne ordinario. 

6 Como si dixera : ¿Para quien están 



justo : el que engendro al hijo 
sabio , se alegrará en él. 

25 Gózese tu padre, y tu 
madre , y regocíjese la que te 
engendro. 

26 Dame , hijo mió , tu co- 
razón ; y tus ojos observen mis 
caminos 

27 Porque hoya profunda 
es la ramera 7 ; y pozo angosto, 
la agena \ 

28 Acecha ella en el camino 
como ladrón 4 , y matará á los 
que viere incautos 5 . 

29 ¿A quién el ay? ¿á qué 
padre el ay ? ¿á quién las renci- 
llas? ¿ á quién los precipicios? 
¿2. quién las heridas sin causa 6 ? 
¿á quién el enturbiarse los ojos 7 ? 

30 ¿ Acaso no son para aque- 
llos, que se detienen largo tiem- 
po en el vino , y ponen su pla- 
cer en agotar copas ? 

3 1 No mires al vino 8 quan- 
do roxéa , quando resplandecie- 
re su color en el vidrio : él en- 
tra blandamente, 

32 Mas al fin morderá co- 
mo culebra, y derramará vene- 
no como basilisco. 

33 Verán tus ojos mugeres 
agenas 9 , y hablará tu corazón 
cosas perversas. 

prevenidas las mayores penas , calamida- 
des , angustias , peligros ? Óic. 

7 Fi.RRAR. Bermejura de ojos. El He- 
breo: Lo encendido ríe los ojos Los lxx. 
Tcs/uibvoí oí óf da?*uoí • ¿cárdenos los ojosl 

8 No te dexes engañar del color her- 
moso, que te presenta el viuo. En la Pa- 
lestina era por lo común de color de oro. 

9 Y las codiciarán. Tudo lo que se si- 
gue es una descripción de los excesos, 
que produce la embriaguez. En el He- 
breo se puede trasladar el femenino co- 
mo el neutro, porque carecen de este, y 



C APÍTUL 

34 Et eris sicut dormiens 
in medio mari , et quasi 
sopiius gubernator , amisso 
clavo : 

35 Et dices : Verberave- 
runt me , sed non dolui: tra- 
xerunt me , et ego non sensh 
quando evigilabo , et rursüs 
vina reperiam . ? 

usan de aquel en su lugar : Tus ojos ve- 
rán cosas extrañas , como sucede á los 
que se embriagan, pues se les trastorna 
la razón y los sentidos. 

1 MS. 3. EL clavo. Del juicio y de la 
razón. 

2 Después de haber dormido, y quan- 
do hayas vuelto en ti de la embriaguez. 

3 El Hebreo : Quando despertare, aun 

c apítu: 



o xxiii. 95 

34 Y serás como quien duer- 
me en medio del mar , y como 
piloto adormecido , perdido el 
timón 1 : 

35 Y dirás 2 : Me azotáron, 
y no me dolió : me arrestaron, 
y no lo sentí: ¿ quándo desper- 
taré , y hallaré otra vez 3 vi- 
nos? 

lo tornaré á buscar. Los lxx. -róvs b'pBpos 

earai , iva e&Owy t,r¡zr,su , uíQ' coy avre^.iv — 
aouai ; iQuándo vendrá ¿a mañana para 
ir á buscar con quienes pasar el tiempol 
Compotadores nempe. El mayor mal, que 
trahe consigo este infame vicio, es que 
rara vez llega á corregirse; ánres suele ir 
en aumento. Deuteron. xxix. 19. Isai. 

LVI. 12. 

.O XXIV. 



Gloria, prosperidad, prudencia del varón sabio. Socorrer dios 

oprimidos* 



a ¿emuleris viros ma- 
los , nec desideres esse cum 
eis. 

2 Quia rapiñas meditatur 
mens eorum 3 et fraudes labia 
eorum loquuntur. 

3 SapUntiá cedificabitur 
domus , et prudentia robora- 
bitur. 

4 In doctrina replebuntur 
eellaria , universa substantia 
pretiosa et pulcherrima. 

5 Vir sapiens , fortis estx 



1 N o envidies á los hombres 
malos 1 , ni desees estar con 
ellos: 

2 Porque su mente medita 
rapiñas , y sus labios hablan 
engaños. 

3 Con la sabiduría se edifi- 
cará la casa , y con la pruden- 
cia se afirmará 2 . 

4 Mediante la doctrina se 
henchirán las recámaras de todo 
haber preciado y muy hermoso- 

5 El varón sabio es fuerte 3 ¿ 



1 Porque la prosperidad , que pre- 
sentan, es aparente. Supra ni. 31. xxn. 
17. 

2 La sabiduría , prudencia , y doc- 
trina , que todo esto forma la verdadera 
y sólida virtud, es la que gobierna bien 



una familia , la que le da seguridad y 
firmeza , y la que en fin la llena y en- 
riquece de toda suerte de bienes. 

3 Suple el defecto de las fuerzas cor- 
porales, y aventaja y vence á los fuertes. 
Supra xxi. 22. 



a Supra xxiii. 17. 




EL LIBRO DE 



et vir doctus 3 robustas et va- 
lidus. 

6 Quia cum dispositione 
initur bellnm : et erit salas ubi 
malta consilia sunt. 

7 Excelsa stirfto sapien- 
tia , in porta non aperiet os 
suam. 

8 Qui cogitat mala face- 
re , stultus vocabitar. 

9 Cogitat io stulii peccatum 
est : et abominatio hominum 
detractor. 

10 Si desperaveris las sus 
in die angas ti ce 3 immina e tur 
fortitudo tua. 

1 1 Erue a eos , qui ducun- 
tur ad mortem : et qui tra- 
huntur ad interitum liberare 
ne cesses, 

12 Si dixeris : Vires non 
suppetunt : qui inspector est 
cordis , ipse intelligit , et ser- 
vatorem aninice tua? nihil fallit, 
reddetque homini juxta opera 
sua. 

13 Come de b , fili mi, mel, 
quid bonum est , et favum dul- 
tissimum gutturi tuo. 

14 Sic et doctrina sapien- 

1 Guardando el órden y disciplina 
militar , previniendo los Janees: con es- 
tratagemas , con oportunas y acertadas 
providencias se conducen las guerras. 

2 Es sublime e inaccesible. 

3 No abrirá su boca en los Tribuna- 
les, para juzgar ó tratar las causas. 

4 El Hebreo : Será llamado Señor, ar- 
quitecto , de malos pensamientos- , de ma- 
licias. Y en esto se darla á sí mismo. 

¿ Porque el que le oye murmurar, 
cree que lo mismo hará con el , luego 



OS PROVERBIOS. 

y el varón docto es robusto y 
valiente. 

6 Porque con el buen or- 
den se conduce la guerra 1 ; y 
habrá salud en donde hay mu- 
chos consejos. 

7 Para el. necio es ardua la 
sabiduría 2 : no abrirá él su bor- 
ca en la puerta 3 . 

8 Quien piensa hacer males, 
se llamará necio 4 . 

9 El pensamiento del necio 
es pecado; y el detractor es abo- 
minación de los hombres 5 . 

10 Si perdieres la esperan- 
za desmayando en el dia de la 
angustia , tu fortaleza será men- 
guada 6 . 

1 1 Liberta á aquellos , que 
son llevados á la muerte ; y no 
ceses de librar á los que son ar- 
rastrados al degolladero 7 . 

12 Si dixeres: No alcanzan 
mis fuerzas 8 : el que es inspec- 
tor del corazón , él lo conside- 
ra , y al guardador de tu alma 
nada se le esconde , y galardo- 
nará al hombre según sus obras. 

13 Come miel , hijo mió, 
porque es buena , y el panal 
será muy dulce á tu garganta. 

14 Tal también será la doc- 

que vuelva las espaldas. 

6 El que en tiempo de adversidad 
afloxa y desmaya , tendrá un ánimo apo- 
cado, y perderá fácilmente la paciencia. 

7 Lo que debe entenderse de los ino- 
centes , y de aquellos que no tienen quiea 
les valga. Ps. i.xxxi. 4. 

8 Él Hebreo : No conozco á este. Esta 
excusa de niugun modo aprovecha; pues 
aquel , que nos encomienda el Señor , es 
nuestro prdximo. Eccli. xvn. 18. 



a Psaltn. lxxxi. 4. b Infra xxv. 16. 



CAPÍ TU] 

Ha anima fuá : quam chm 
inveneris , habebis in novis- 
simis spem , et spes tua non 
peribit. 

1 5 Ne insidieris , et qua- 
ras impietatem in domo justi, 
ñeque vastes réquiem ejus. 

1 6 Septies enim cadetjustus 9 
et resurget : impii autem cor- 
ruent in malum. 

17 Cum ceciderit inimicus 
tuus , ne gaudeas , et in ruina 
ejus ne exultet cor tuum : 

18 Ne forte videat Domi- 
nus , et displiceat ei } et aufe- 
fat ab eo iram suam. 

19 Ne contendas cum pes- 
simis , nec amuleris impios : 

20 Quoniam non habent 
futurorum spem mali , et lu- 
cerna impío rum extinguetur. 

2 1 Time Dominum, fili mi, 
et regem : et cum detractori- 
bus non commiscearisi 

1 El Hebreo : No aceches , o imp¿o t a 
la habitación del justo ; no saques su acos- 
tadero : no andes escudriñando todas sus 
accioues y palabras , con el tin de hallar 
en él alguna cosa , con que calumniarle 
ó motejarle. 

2 Aquí se añade comunmente en el 
dia ; pero esto r.o se lee , ni en el He- 
breo , ni en los lxx. ni en ningún MS. 
«i en impresos correctos. El sentido es, 
que aunque muchas veces cayere el jus- 
to , esto no obstante se levantará. Lo 
qual se entiende de caídas cotidianas y 
veniales , de las quales con la gracia de 
Dios fácilmente se levanta. Y así el ca- 
lumniador no hallará en el cosa grave, 
de que poder acusarle. S. Agustín Lib. 
xi. de Civit. Dei Cap. 31. lo entiende 
de las tribulaciones , con que Dios exer- 
cita á los justos , para que se conserven 
en humildad, de las quales por último 

Tom. VIII. 



o xxiv. 97 

trina de la sabiduría para tu al- 
ma : la qual en hallándola, ten- 
drás esperanza en las postrime- 
rías, y tu esperanza no perecerá. 

1 5 No aceches , ni busques 
impiedad en la casa del justo, ni 
perturbes su reposo 

16 Porque siete veces caerá 
el justo 5 , y se levantará : mas 
los impíos se precipitarán en ei 
mal 3 . 

17 Quando cayere tu ene- 
migo , no te alegres , ni se rego- 
cije tu corazón en su ruina: 

18 Para que el Señor que vé 
esto, no se ofenda, y aparte de 
él su ira 4 . 

19 No entres en porfías con 
los perversos 5 , ni envidies á los 
impíos : 

20 Porque los malos no tie- 
nen esperanza de lo venidero 6 , 
y la candela de los impíos se 
apagará 7 . 

2 t Teme al Señor, hijo mío, 
y al Rey 8 ; y no te mezcles 
con los detractores 9 : 

los saca mas exercitados , y con mucha 
ganancia suya. 

3 Para no levantarse jamas de él. 

4 Para volverla contra tí. 

5 MS. 3. No entiences. En el Hebreo 
el sentido del primer miembro es el mis- 
mo , que el del segundo ; porque en el 
Psalm. xxxvi. i. se dice: No envidies á 
los malignos ; y las palabras Hebreas son 
uoas mismas en los dos lugares. 

6 No se cuidan de lo que está por ve- 
nir , y la muerte corta y pone fin á todas 
sus esperanzas. 

7 Supra xií. 9. 

8 Román, xnr. 4. Porque es Minis- 
tro de Dios sobre la tierra. 

9 El Hebreo : Con demudantes , ami- 
gos de mudanzas y novedades en los Es- 
tados , que aspiran á ellas , y las solici- 
tau y promueven sin omitir diligencia. 
No hagas tú jamas liga con semejantes. 




EL LIBRO DE 



22 Quoniam repente con- 
surge t perditio eorum : et 
ritinam utriusque quis no- 
vit i 

23 H¿ec quoque sapien- 
tibus : Cognoscere perso- 
nam a in judicio non est bo- 
num. 

24 Qui dicitnt impío : 
Justus es : male dicent eis po- 
fuli , et detestabuntur eos tri- 
bus. 

2 f Qui arguunt eum , lau- 
dabuntur : et super ipsos ve- 
nte t b ene di dio. 

26 Labia deoscidabitur, 
qui recta verba respondet. 

27 Prepara foris opus 
tuum, et diligenter exerce agrum 
tuum : ut postea cedifices do- 
mum tuam. 

28 Ne sis testis frustra con- 
tra proximum tuum : nec lactes 
quemquam labiis tuis. 

29 Ne b dicas : Qu orno do 
fecit mihi , sic faciam ei : red- 
dam unicuique secundüm opus 
suum. 

1 Porque quando ménos se piense, 
Dios y el Rey castigarán con el último 
rigor á los calumniadores y detractores. 

2 Las cosas que se siguen , son tam- 
bién para los sabios ; porque para los ne- 
cios son inútiles. En los lxx. es muy di- 
ferente del de la Vulgata el orden , que 
se guarda en todo lo que se sigue hasta 
el fin. 

3 Véase Eccli. xi.il. I. 

4 Los jueces , que contra razón jus- 
tifican y absuelven al impío. Isai. v. 33. 

5 Una respuesta blanda y apacible 
es tan gustosa como el encuentro de dos 
amigos, que bien se quieren, los quales 
se saludan y abrazan estrechamente. Los 



3S PROVERBIOS. ? 

22 Porque de repente se le- 
vantará la perdición de ellos 

l y el quebranto de ámbos quién 
lo sabe? 

23 Estas cosas también para 
los sabios 2 : Tener acepción de 
personas en el juicio no es bue- 
no 3 . 

24 Los que dicen al impío: 
Justo eres 4 : los maldecirán los 
pueblos , y los detestarán las 
tribus. 

2 5 Los que lo reprehenden, 
serán alabados ; y sobre ellos 
vendrá la bendición. 

26 El que responde palabras 
rectas , dará ósculos sobre los 
labios 5 . 

27 Apareja de fuera tu obra, 
y labra cuidadosamente tu cam- 
po : para que después edifiques 
tu casa 6 . 

28 No seas testigo en vano 
contra tu próximo 7 : ni adules 
á nadie con tus labios. 

29 No digas : Como él me 
trató á mí, así le trataré yo á él: 
volveré á cada uno según su 
obra 8 . 

Orientales acostumbraban á darse el os-* 
culo de paz en semejantes encuentros. 

6 Este es un precepto de economía, 
en que se dice , que ántes de pensar en 
levantar casa en poblado , se ha de aten- 
der á la agricultura, cria de ganados ; &c. 
En sentido alegórico se significa, que no 
se ha de emprender una obra árdua, an- 
tes de tenerla bien premeditada , y de 
estar preparado para ella. Luc. xiv. 28 

7 Los lxx. ^ivbí¡q fiáprvp , falso tes- 
tigo. 

8 Aquí se prohibe la venganza, como 
también el odio en el v. 17. Supr. vi. 
10. Y aunque la ley decía : Ojo por ojo, 
diente por diente; no era esto aprobar la 



a Levitic. xix. 15. Deuter.i. 17. et xvi. 19. Eccli, xlii, i. b Supra xx. 22. 



CAPÍ T 

30 Per agrum hominis pi- 
gri transivi , et per vineam 
viri stulti: 

31 Et ecce totum repleve- 
rant urticce , et operuerant su- 
jperficiem ejus spina , et ma- 
ceria lapidum destructa erat. 

32 Quod ciim vtdissem , po- 
siti in corde meo , et exentólo 
didici disciplinam, 

33 Parum, inquam, dor- 
mies, modicum dormitabis, pau- 
xillum tnanus conseres , ut 
quiescas : 

34 Et veniet tibi quasi 
cursor egestas , et mendicitas 
quasi vir armatus. 

venganza , sino ponerla límites ; y como 
dice S. Agustín : Esta , si así puede de- 
cirse , es la justicia de los injustos. In 
Psalm. cvrn. 

1 El Hebreo: Puse mi corazón, metí 
la mano en mi pecho, e hice reflexión. 
En el sentido espiritual se aplica esta sen- 
tencia al hombre perezoso. 

2 Los lxx. leen en este lugar : To-re- 

pov ¿y¿> fisrtvor¡ao. , é& íH^e^a roü ík^s 
%aadai Traitidav : Ultimamente yo he hecho 
penitencia , y he puesto la mira en elegir 
la corrección , ó el castigo. De las quales 
palabras infieren S. Cyrilo Catach. 11. 
y S. Gerónymo sobre el Cap. xliii. de 
Ezechiel , que Salomón después de haber 



rLO XXIV. 99 

30 Pasé por el campo de un 
hombre perezoso , y por la viña 
de un hombre necio : 

31 Y vi que estaba todo lle- 
no de ortigas , y las espinas ha- 
bían cubierto su superlicie , y 
la cerca de piedras estaba des- 
truida. 

32 Lo que habiendo yo vis- 
to , púselo en mí corazón 1 , y 
con este exemplo aprendí doc- 
trina 2 . 

33 Un poco , dixe, dormi- 
rás 3 , dormitarás otro poco, un 
poquito tendrás cruzadas las 
manos, para descansar: 

34 Y te sobrevendrá la ne- 
cesidad como correo, y la men- 
dicidad como hombre armado 4 

caido en la idolatría , hizo penitencia , y 
se salvó. Y añade el mismo S. Geróni- 
mo Comment. in Eccles. que era tradi- 
ción de los Hebreos , que el Eclesiastés 
es el libro, en que Salomón se manifies- 
ta penitente. A la verdad el campo lleno 
de ortigas , la viña cubierta de espinas y 
hecha una selva, y la certa destruida, de 
que se habla en los vers. antecedentes, 
parece que son imágenes de su caída; por 
la qual dice , que después hizo peni- 
tencia. 

3 Y me dixe á mí mismo , conside- 
rando las cuentas , que se hace el ocioso, 
y sus resultas. Véase el Cap. vi. 10. n. 

4 De modo, que no podrás resistir. 



CAPITULO XXV. 



Gloria de los Reyes 3 y de los particulares. Hacer bien aun 
d sus enemigos. 



1 Ucee quoque parábola Sa- 
lomonis , quas transtulerunt vi- 
ri Ezechice regis Jada. 

I Es verisímil , que estas sentencias 



i Estas son también parábo- 
las de Salomón , que copiaron 
los siervos de Ezechías Rey de 
Judá \ 

se hallasen ántes esparcidas en varios li- 
G 1 



IOO 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



2 Gloria Dii est celare W- 
bum , et gloria regum investi- 
gare sermo)iem. 

3 Ccelum sursitm , et tér- 
ra deorsum s et cor regum 
inscrut ahile. 

4 Aufer rubiginem de ar- 
gento , et egredietur vas fli- 
rts si mu m 

5 Aufer impietatem de vid- 
tu regís , et firmabitur justitid 
thronus ejus. 

6 Ne gloriosits appareas 
eoram rege , et in loco magno- 
rum ne steteris. 

7 Méttíá est enim ut dica- 
tur tibi\ Ascende huc ; quam 
ut humilieris corara principe. 

8 Qtt<e vUerunt oculi tul, 
ne p- ojeras in jurgio cito : ne 
postea emendare non possis, 
ci'.m dehonestaveris amicum 
tuuni. 

bros de Salomón, y que Ezechías las hizo 
recoger , y recopilar por algunos hombres 
sabios, que depuró para esto, como Isaías, 
Eliacim , ú otro de su tiempo. 

i La Sagrada Escritura es secreta, 
obscura , y llena de dificultades , lo qual 
pertenece á la gloria de Dios. La de los 
Principes está en investigar en las sagra- 
das Escrituras la voluntad divina , para 
gobernar conforme á ella los pueblos, que 
les han sido encomendados. Se puede ex- 
plicar también de esta ©tra manera: Dius 
muestra la elevación de su magestad, en 
que sin comunicar ni consultar con otros, 
cria y gobierna perfectisimamente todas 
las cosas por medio de su secreta provi- 
dencia : mas al contrario la gloria de los 
Reyes está, en que conociendo, que no tie- 
nen en si mismos todas las calidades ne- 
cesarias para el desempeño de su oficio, 
se valen del consejo de personas sabias y 
prudentes , para no errar en sus delibe- 
raciones y providencias, y hacer conocer 
la justicia de su gobierno. 



2 Gloria de Dios es ocultar 
la palabra , y gloria de los Re- 
yes indagar la sentencia 

3 Como el cielo en su altu- 
ra ; y la tierra en su profundi- 
dad , a c í el corazón de los Re- 
yes es inescrutable \ 

4 Quita la escoria 3 á la 
plata , y saldrá un vaso muy 
puro. 

5 Aparta la impiedad de la- 
presencia del Rey , y será afir- 
mado por la justicia su throno. 

6 No aparezcas jactancioso 
delante del Rey , y no te pon-, 
gas en el lugar de los magnates. 

7 Porque mejor es , que te 
digan : Sube acá ; que no que 
seas humillado delante del Prin- 
cipe 4 . 

8 Lo que vieron tus ojos, 
no lo digas luego en la contien- 
da ? : no sea que haciendo des- 
honor á tu amigo , después no 
lo puedas enmendar. 

2 MS. 3. No es escodrunnadero. Sus 

pensamientos y designios son profundos 
e inapeables. Los arcanos del gobierno, 
y los consejos de los Reyes se han de 
venerar, y no querer averiguar. 

3 MS. 3. La bermejura. Así como un 
platero no podrá hacer un vaso limpio 
y hermoso , si primero no purifica y re- 
fina bien la plata ; del mismo modo para 
que en un reyno florezca la justicia , que 
es la basa de los thronos, conviene apar- 
tar la impiedad. Esto es, se han de alejar 
del todo de la Corte y del servicio de los R e- 
yes los impíos, como se dice en el Hebreo. 

4 Véase S. Lucas xiv. 10. 

5 Si vieres ó notares alguna falta d 
exceso en tu próximo , cállala y disimú- 
lala , no te dexes llevar de la pasión, ni 
desde luego le des en rostro con ella. Eu 
el Hebreo se lee : Al qual han visto tus 
ojos ; y pertenece al versículo preceden- 
te : el qual te ha honrado dándote entra- 
da en su quarto , y por eso te será mas 
vergonzoso. 



CAPÍTULO XXV. 



9 Caiisant iuattt tracta citm 
amico tuo , et secreíum extra- 
neo ne reveles : 

10 Ne forte insulte* tibi 
chm audierit, et exprobrare non 
cesset. 

Gratia et amkitia libe- 
rant : quas tibi serva , ne ex- 
probrabilis fias. 

11 Mala áurea in lectis 
argentéis , qui loquilur verbum 
in tempore suo. 

1 2 Inauris áurea , et mar- 
garitum fulgens , qui arguit 
sapientem, et anrem obedientem. 

1 3 Sicut a frigus nivis in 
die messis , ita legatus fidelis 
ei , qui misit eum 9 animam 
ipsius requiescere facit. 

14 Nubes , et ventus , et 
fluvice non sequentes , vir glo- 
riosus , et promissa non com- 
plens. 

1 5 Patientid b lenieiur 
princeps , et lingua mollis con- 
fringet duritiam. 

16 Mel invenís ti , come de 
quod sufficit tibi, ne forte sa- 
tiatus evomas illud. 

1 Dándote en rostro con alguna cosa 
menos decorosa tuya , que le hayas co- 
municado aconsejándole con el. 

2 La amistad y el favor son dos cosas, 
que sacan á los hombres de sus mayores 
ahogos. EsLe verso no se lee en el He- 
breo. 

3 Así como Jas manzanillas de oro 
puestas en las columnillas de los lechos 
de plata, ó pendientes de ellos, los ador- 
nan mucho , y recrean la vista por su 
preciosidad y primor ; así dan mucho 
gusto, y es cosa preciosa hablar á tiem- 
po. Antiguamente los muy ricos y po- 
derosos tenían camas de oro y de plata, 
que adornaban con gran primor. Esth, 

a Infra xxvr. 6. b Supra XV. I. 

Tom. VIII. 



9 Trata tu cansa con tu ami- 
go , y tu secreto no le descu- 
bras á un extraño : 

10 No sea que te insulte lue- 
go que lo oyere , y no cese de 
echártelo en cara 

La gracia y la amistad ha- 
cen libres: guárdalas para tí, por- 
que no caygas en desprecio 2 . 

1 1 Manzanillas de oro en le- 
chos de plata 3 , el que habla 
palabra á su tiempo. 

12 Zarcillo de oro , y per- 
la brillante , el que corrige al 
sabio , y á la oreja obediente 4 . 

13 Como frio de nieve en 
tiempo de siega 5 , así el mensa- 
gero fiel á aquel, que lo envío, 
hace descansar su alma. 

14 Nubes y viento , á que 
no se sigue la lluvia , es el va- 
ron jactancioso 6 , y que no 
cumple lo prometido. , 

1 5 Con la paciencia se apla- 
cará el Príncipe , y la lengua 
blanda quebrantará la dureza. 

16 Hallaste miel , come 
quanto te basta , no sea que 
harto de ella la vomites 7 . 

1.6. El Hebreo: Entre figuras de plata. 
Los lxx. iv ¿pitíaxa vapSíov , como un sar- 
dio engastado en oro , ó en plata. 

4 Oreja, que escucha al que le cor- 
rige , y se aprovecha de sus avisos. 

5 En Ja Palestina en el tiempo, en 
que se recogían las mieses , eran gran- 
des los calores; y los que tenían posibi- 
lidad, hacían uso de la nieve, que trahian 
del Líbano. 

6 MS. 3. Alabancioso. El fanfarrón, 
que promete y no cumple , es semejante 
á las nubes fatuas , que viniendo con 
grande aparato, por último se disipan ea 
ayre , sin derramar una gota de agua. 

7 Debemos moderar nuestros deseos 

G 3 



I02 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



17 Subtrahe pedem tuum 
de domo proximi tui , nequan- 
do s.iíi .tus oderit te. 

1 8 Jaculum , et gladius , et 
sagitla acuta , horno qui loqiíi- 
tur contra proximum suum 
falsum testimonium. 

19 Dens putridus , et pes 
lassus , qui sp¿rat super inft- 
deli in die angustie* , 

20 Et amittit pallium in 
die frigoris. 

Acetum in nitro , qui 
cnntat carmina cordi yessi- 
mo. 

Sicut tinea vestimento , et 
Dermis ligno : ita tristitia viri 
nocet cordi. 

21 Si * esurierit inmicús 
tuus , ciba illum : si sitierit, 
da ei aquam bibere\ 

22 Prunas enim congre- 
gabas super caput ejus , et Do- 
minus reddet tibi. 

23 Ventus aquilo dissipat 



17 Retira tu pie de la ca- 
sa de tu vecino 1 , no sea que 
harto de tí te aborrezca. 

18 Dardo , y espada, y sae- 
ta aguda , el hombre que habla 
contra su próximo falso testi- 
monio. 

19 Quien espera en el des- 
leal en el dia de la angustia , es 
diente podrido 2 , y pie desco- 
yuntado, 

20 Y pierde 3 la capa en el 
dia del frió. 

Vinagre en el nitro, quien 
canta canciones á un corazón 4 
pésimo. 

Como la polilla al vestido, 
y la carcoma á la madera: así la 
tristeza daña al corazón del 
hombre, 

21 Si tu enemigo tuviere 
hambre , dale de comer : si tu- 
viere sed , dale á beber agua: 

22 Porque brasas 5 allega- 
rás sobre su cabeza, y te lo ga- 
lardonará el Señor. 

23 El viento aquilón disipa, 



aun en las cosas , que nos parecen me- 
jores ; porque quanto estas mas nos li- 
sonjeen , su exceso será mas peligroso. 
Esto lo aplican de varias maneras. 

1 Los lxx onáviov ú'aayt , rara vez 
meterás tu pie : en Castellano decimos: 
Vienes á deseo ; huelesme a poléo. 

2 En vano intentaremos emplear un 
diente podrido en romper alguna cosa 
dura ; tí apoyarnos sobre un pie , que 
tenernos dislocado : lo mismo nos suce- 
derá si comíamos en un hombre pérfido 
é infiel. 

3 Seremos también semejantes al 
que en tiempo He frío pierde su C3pa. 

4 O á un corazón afligido. Que quien 
importunamente pretende consolar a un 
afligido , le aflige y atormenta mas. El 
nitro es una especie de sal terrestre, que 



se disuelve en el vinagre ; y se hacia 
mucho uso de el en Palestina para lim- 
piar el rostro. Mezclado pues con el vi- 
nagre , hace sentir mas vivamente su 
aspereza insufrible: así las palabras dé 
Dios solo sirven para irritar á un hom- 
bre corrompido. Otros trasladan el He- 
breo : El que echa vinagre sobre xabon^ 
porque le quita la virtud de limpiar las 
manchas. 

5 No del fuego de la ira de Dios pa- 
ra castigarlo , sino del de una santa ira, 
que concebirá contra sí mismo, viendo 
que ha ofendido á un hombre, que paga 
con beneficios l¿s ofensas, que de él ha 
recibido. August. Lib. m. de Doctrina 
Christ. Cap. 19. Véase S. Paslo ai Ri- 
man. XII. 20. 



* Rtiman.xu. 20. 



CAPÍTT 

pluvias , et facies íristis Un- 
guam detrahentem. 

24 Melius a est sedere in 
ángulo domatis , quam cüm 
midiere litigiosa , et in domo 
communi. 

2 5 Aqua frígida anima si- 
tienti y et nuntius bonus de 
térra longinqua. 

26 l'ons turbatus fe de 3 et 
vena corrupta , justas cadens 
coram impio. 

27 Sicut qui mel multum 
comedit , non est ei bonum: 
sic b qui scrutator est majesta- 
tis , opprimetur a gloria. 

28 Sicut urbs patens , et 
absque murorum ambitu , ita 
vir , qui non potest in loquen- 
do cohibere spiritum suum. 

1 La nueva , que viene de lejos, y que 
se ha esperado mucho tiempo, recrea co- 
mo el agua fría. 

2 En pecado, ó á quien el impío hace 
caer por sus artificios y persuasiones. El 
Hebreo : El justo que vacila delante del 
impío , que por poquedad y vileza de áni- 
mo no se atreve á oponérsele , ántes le 
cede y teme , ó le lisonjea y honra : este 
no es útil para edificar ni corregir, por- 
que vilmente ha enturbiado la pureza de 
su alma y vida con el cieno de respetos 

a Sufra xxi. O. b Eccli. ta. 22. 



LO XXV» IO3 

las lluvias , y la cara triste Ix 
lengua murmuradora. 

24 Mejor es estarse sentado 
en un rincón del terrado , que 
en una casa común con una 
muger rencillosa. 

25 Agua fría para el alma 
sedienta } y buena nueva la de 
tierra lejana \ 

26 El justo , que cae 2 de- 
lante del impío , es una fuente 
enturbiada con el pie , y un ma- 
nantial 3 corrompido. 

27 Como al que come mu- 
cha miel , no le es buena: así al 
que es escudriñador de la ma- 
gestad , lo hundirá la gloria 4 . 

28 Como ciudad abierta, y 
sin cerca de muros , así el hom- 
bre , que no puede refrenar su. 
espíritu en hablar. 

carnales , y de intereses mundanos. Lo 
qual principalmente mira á los Pastores 
de las almas, Ezech. xxxiv. 18. 19. 

3 De agua ó fuente. 

4 De Dios , ó de sus divinos arcanos, 
como en el Hebreo. Es muy loable el es- 
tudio de las divinas Escrituras hecho coa 
humildad ; pero el que lo hace por cu- 
riosidad , y con ánimo de penetrar los 
Divinos Mysterios, quedará deslumhra- 
do , caerá en errores , y será oprimido 
de la Magestad de Dios. 



CAPÍTULO XXVI. 

Contra los necios , perezosos y pleitistas : y contra los falsos 

amigos. 

1 Quomodb nix in astate, i Como la nieve en el estío f , 
tt pluvia in messe : sic inde- y las lluvias en tiempo de siega-. 



1 El frió en el estío quema las míe- ses , y las lluvias impiden que se reeoían. 

G4 



X04 EL LIBRO DE 3 

cetis est siullo gloria. 

* 2 Sicut avis ad alia transvo- 
la ns , et p as ser qub libet va- 
dens i sic maledictum frustra 
prolatum in quempiam super- 
ítente t. 

' 3 Flagellum 3 equo , et ca- 
mas asina , et virga in dorso 
imprndenlium. 

' 4 Ne respondeas s tullo 
juxta stulliliam suam , ne effi- 
ciaris ei similis. 

- 5 Responde stulto juxta 
stultitiam suam , ne sibi sa- 
piens es se videaiur. 

6 Claudus b pedibus > et 
iniquiiatem bibens , qui mit- 
tit verba per nuntium stul~ 
tum. 

7 Quomodo pulchras frustra 
habet claudus tibias : sic inde- 
teñs est in ore stultorum pa- 
rábola. 

8 Sicut qui mittit lapidem 
in acervum Mercurii : ita 
qui retribuit insipienti hono- 
rem. 

. i Los puestos y empleos de honra no 
los obtienen los necios sin un grande tras- 
torno y ruioa de la república. 

2 Pasará por encima sin hacerle da- 
fio, ni cumplirse. Este parece el senti- 
do por el Hebreo y el Griego. Oíros: Se 
extenderá por todas partes ; haciendo, 
que el sentido corresponda á la prime- 
ra parte de la comparación , del gorrión, 
golondrina y otras aves pequeñas , que 
sin dirección cierta vuelan , ya acia una 
parte , ya ácia otra Otros: Recaerá la 
maldición sobre el que la ha pronun- 
ciado. 

,3 Imitándole en ,su necedad , alter- 
cando como él , y volviendo injuria por 
injuria. 

4 Como merece su necedad , bacien- 
a Sufra xxiil. 13. b Sufra xv. 1 3. 



-OS PROVERBIOS. 

así no le está bien la gloría al 
necio '. 

2 Como el ave , que vuela 
lejos á otra parte , y el páxaro, 
que va á donde quiere : así so- 
brevendrá 2 la maldición profe- 
rida sin causa contra alguno. 

3 El látigo para el caballo, 
y el cabestro para el asno , y la 
vara para la espalda de los necios. 

4 No respondas al necio se- 
gún su necedad , porque no te 
hagas semejante á él 3 . 

5 Responde al necio según 
su necedad 4 , porque él no se 
crea .que es sabio. 

6 Es coxo de pies 5 , y be- 
bedor de iniquidad , el que en- 
vía sus palabras por mensagero 
necio 6 . 

7 Así como en vano tiene 
un coxo hermosas piernas : así 
es cosa que desdice la parábo- 
la en boca de los necios. 

8 Como el que echa una 
piedra en el montón de Mer- 
curio : así el que da honor al 
necio 7 . 

dosela conocer ; rebatiéndole con razo- 
nes sólidas y graves , para que no trium- 
phe en vano. Es verdadera una y otra 
sentencia. Véase S. Geronymo in Ezech. 
Lib. I. - ~ 8 

5 Como si dixera: Es un hombre sin 
pies ni cabeza. 

6 Pagará su imprudencia , haciéndo- 
se responsable de las i'altas , que come- 
tiere su enviado. En el mismo sentido se 
dice en el Hebreo : Be ber%í ' injuria , *d 
daño. Job xxi. 20. xxxiv. 8. 

Y Mercu.-io era honrado por los Gen- 
tiles como el Dios de los caminos, y se 
le erigían estatuas en sus encrucijadas: 
todos Jos que pasaban echaban piedras en 
honor suyo en un montón, que se forma- 
ba á la cabecera de ellas $ pero estas pié- 



capitulo xxvr. 



9 Qttomodb si spina nasca- 
tur tn manu temidenlix sic pa<* 
robóla in ore siultorum. 

10 Judie i 'unt determinad 
causas : et qui imponit slullo 
silenlium , iras miligat. 

1 1 Sicut a c anís , qui re- 
vertí! ur ad vomiíum suum , sic 
imprudens , qui ilerat stulti- 
tiam suam. 

, 12 Vidisli hominem sa- 
fientem sibi videril magis 
tilo spem habebit insipiens, 

i 13 Dicit piger ' Leo est 
in via , et lecena in itineri- 
bus: 

14 Sicut ostium ver til ur in 
car diñe suo i ita piger in le ciñ- 
ió suo. 

15 Abscondit b piger ma- 
num sub a se ella su a , et la- 
bor at si ad os suum eam con- 
verterit. 

1 6 Sapientior sibi piger vi- 
detur septem viris loquentibus 
sententias. 



10$ 

9 Como si naciese nna espi- 
na en mano de un- embriagado: 
así la palabra en boca de necios '. 

10 El juicio 2 determina los. 
pleytos; y quien al necio impo- 
ne silencio , aplaca las iras 3 . 

1 1 Como perro 4 , que vuel- 
ve á su vómito , tal es el im- 
prudente , que repite su nece- 
dad. 

12 ¿Has visto un hombre, 
que se cree ser sabio ? mayor 
esperanza tendrá que él un ig- 
norante 5 . 

13 Dice el perezoso : El 
león está en la calle , y la leona 
en los caminos 6 : 

14 Como se vuelve la puer- 
ta sobre su quicio, así el pere- 
zoso en su cama. 

15 Esconde el perezoso la 
mano debaxo de su sobaco , y 
le cuesta trabajo si la ha de lle- 
var á su boca. 

16 Parécele al perezoso, que 
es mas sabio, que siete hombres, 
que hablan sentencias 7 . 



dras así amontonadas servían después pa- 
ra quitar la vida á Jos que eran condena- 
dos á morir apedreados. A este modo 
aquel que da una Magistratura o empleo 
á un necio é incapaz de desempeñarla, es 
como hacerle , que empuñe una espada 
contra el bieu de la república , ó armar- 
le de honda , para que ¡ iré piedras y las- 
time con ellas á todos los que pasan , co- 
mo se dice en el Hebreo y en los lxx. 

1 Los quales se descubren demasiado, 
y se clavau por sus mismos dichos. 

2 Se deciden por sem encia de Jueces. 

3 Así ti sabio, que hace ca'lur á un 
necio , pone fin á todas las contiendas, y 
aiaja sus malas conseqL'iencias. El Hebreo: 
El Grande , el Altísimo, el Autor de to- 
das las cosas , da al insensaío lo que le 
«s debido , y á los trangresores de Ja ley 



lo que merecen. Otros : Los Grandes ator- 
mentan, oprimen a sus subditos con tri- 
butos y gabelas , y asalarian y pagan 
charlatanes, bufones , vagamundos , pa- 
ra entretenerse y divertirse con ellos. 

4 11. Petri 11. 22. 

5 Un hombre de luces, que cree que 
es sabio , está en peligro de cometer mas 
faltas , que un ignorante, que se conoce 
á sí mismo, y recurre á oíros para consul- 
tarlos. Tal es el estado del arrogante y 
presuntuoso. 

6 Para excusar de este modo su de- 
sidia. 

7 Como si dixéramos , que Jos siete 
Sabios d( j la Grecia ; porque se tiene por 
hombre prudente , y que mira las cosas 
con mucho reposo. En el texto Hebreo 
oyu >3>\ed , que dan sabios consejos. 



a 11. Petri 11. 22. b Supra xix. 24. 



io6 



EL LIBRO DE LOS TROVERBIOS. 



1 7 Sicut qui apprehendit 
auribíis canem , sic qui transit 
impatiens , et commisceíur ri- 
x# alterius. 

1 8 Sicut noxius est qui mittit 
sagittas , et lanceas in mortem: 

19 Ita vir , qui fraudulen- 
ter nocet amito suo : et ckm 
fuerit deprehensus , dicit : Lu- 

dens feci. 

20 Cüm defecerint ligna 9 
extingue lur ignis : et susurro- 
ne sub tracto , jnrgia con- 
quiescent. 

21 Sicut carbones ad pru- 
nas , et ligna ad ignem , sic a 
homo iracundus suscitat ri- 
xas. 

22 Verba susurronis quasi 
Simplicia , et ipsa perveniunt 
ad intima ventris, 

23 Quomodb si argento sór- 
dido ornare ve lis vas fie tile, sic 
labia tumentia cum feisímo 
corde sociata, 

24 Labiis suis intelligitur 
inimicus , cüm in corde tracta- 
verit dolos. 

1 Para azuzarlo y echarlo contra otro 
perro, suele ser mordido por el que tie- 
ne así asido , porque se vuelve contra él; 
del mismo modo el que intempestiva- 
mente se acalora viendo reñir á otros, y 
quiere mezclarse en su riña , suele salir 
de ella con las manos en la cabeza. 

2 Esto se dirige á aquellos, que por 
medio de befas y pesadas burlas , mez- 
clando dichos graciosos y douayres, ma- 
liciosamente y de intento lastiman y ofen- 
den á su próximo. £1 Hebreo: Como el que 
enloquece. Otros : Como el que fingiendo 
hacerlo por juguete y diversión , lama 



1 7 Como el que ase un per- 
ro por las orejas tal es el que 
pasando se impacienta, y mez- 
cla en la riña de otro. 

18 Como es culpable el que 
arroja saetas y lanzas para matar: 

19 Así el hombre % que en- 
gaña con fraude á su amigo; y 
quando fuere cogido , dice : Lo 
hice por juego. 

20 Quando faltare la leña, 
se apagará el fuego ; y quitado 
el chismoso 3 , cesarán las ren- 
cillas. 

21 Como los carbones para 
las brasas , y la leña para el fue- 
go , así es el hombre iracundo 
para mover pendencias. 

22 Las palabras del chismo- 
so parecen sencillas 4 , mas ellas 
penetran á lo mas íntimo de las 
entrañas. 

23 Como si quisieras ador- 
nar una vasija de tierra con pla- 
ta roñosa s , tales los labios en- 
tumecidos 6 acompañados de 
pésimo corazón. 

24 Por sus labios es cono- 
cido el enemigo , quando en ei 
corazón revolviere engaños 7 . 

llamas y saetas y muerte , cosas mortífe- 
ras; pero su intento es matar y herir coa 
lo que lanza : así también , &c. 

3 MS. 3. El mezclador : y en el verso 
sig. Del loseniador. 

4 Supra xvi rr. 8. 

5 No limpia de la escoria ; pues no 
será estimable ni de valor. Otros: Can pla~ 
ta muy tomada. 

6 El Hebreo : Tales son los labios en-* 
cendidos , para calumniar y maldecir. 
Psalm. ex ix. 4. 

7 Se dará á conocer , como dice el 
Hebreo , por alguna palabra , que te 1© 



t Supra xv. 18. 



CAPITUL 

2? Qiiando submiserit vo- 
cem suman , ne credideris ei: 
quoniam sepíem nequitia; sunt 
in corde illius. 

26 Qui operit odium frau- 
dulenter , revelabiiur m.ditia 
ejus in concilio. 

27 Qui fodit foveam , in- 
cide t in eamx et qui volvit la- 
pidem y revertetur ad eum. 

28 Lingua fallax non antat 
veritatem : et os lubricum ope- 
ratur ruinas. 

escape , por el semblante , por las accio- 
Des. Otros trasladan el Hebreo: El que 
odia , lo disimula en sus palabras ó en su 
semblante; mas en su interior oculta en- 
gaño. 

1 MS. 3. Falaguera mientre. Con pa- 
labras bal ¿güeñas. 

2 Está lleno de infinitos malos de- 
signios. 

3 La malicia de él será conocida de 
todos; porque Dios así lo permitirá; y 
si no lo es en esta vida , lo será en el jui- 
cio universal. 

4 Psalm. vil. 16. 



o xxvi. 107 

25 Guando baxare so 
voz 1 , no le creas : porque 
siete maldades hay en su cora- 
zón 2 . 

26 El que dolosamente ocul- 
ta su odio , descubierta será su 
malicia en junta pública 3 . 

27 El que cava la hoya, cae- 
rá en ella 4 ; y la piedra se re- 
volverá 5 contra aquel, que le 
da vueltas. 

28 La lengua falaz no ama 
verdad ; y la boca resbaladiza ó 
obra ruinas. 

g Como se hace con una honda. 
Eccli. XXVII. 28.O contra el que la mo- 
vió. 

6 MS. A. Desleable. Aquella lengua, 
que se insinúa blandamenre , como cu- 
lebra , para decir mal de su próximo, 
es embustera y engañosa , y está llena 
de veneno. Otros : El que es fácil en ha- 
blar , y que no puede contener en su pe- 
cho un secreto, que se le ha fiado. Los 
jLXx - . favorecen esle sentido : <rr¿fia. Si 
aoTsyov, la boca sin techo, 6 sin reserva. 
El Hebreo : La lengua embustera aborte-* 
ce al que ha quebrantado , ó lastimado. 



CAPÍTULO XXVII. 

Preceptos para la vida política y pastoril. Cuidado de las 
cosas domésticas. 

i IN/<? glorieris in crastinunt, i No te gloríes para el día 

ignorans quid superventura de mañana , no sabiendo lo que 

pariat dies. acarreará el dia , que está por 

venir '. 

2 Laudet te alienus , et non 2 Alábete el ageno , y no ta 
os tuum : extraneus 3 et non boca : el extraño , y no tus la- 
labia tua. bios. 

3 Grave 1 est saxum , et 3 Grave es la piedra , y pe- 

1 Véase Ja misma sentencia en la Epístola de Santiago iv. 13. 
» Sufra xxii. 18. 



Io8 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



onerosa arena : sed ira stul- 
ti ulroque gravior. 

4 Ira non habet misericer- 
diam j nec erumpens furor : et 
impetum concilali ferré quis 
poterit ? 

5 Melior est manifesta 
correptio, quam amor dbscon- 
ditus. 

6 Melior a sunt vulnera di- 
ligentis , quam fraudulenta 
osada odientis. 

7 Anima * saturata cal- 
cabit favum : et anima esu- 
riens etiam amarum pro dul- 
cí sumet. 

8 Sicut avis transmigrans 
de nido suo , sic vir qui de- 
rcl'nquit locum suum. 

9 Ungüento et variis odo- 
ribus deleclalur cor : et bo- 
nis amici consiliis anima dul- 
coralur. 

10 Amicum tuum , et ami- 
cum pairis tui ne dimiseris : et 
domum fratris tui ne ingredia- 
ris in die afflicli'onis tuce. 

Melior est vicinus juxtá, 
quam frater procul. 

1 Porque aquel peso es molesto so- 
lamente al cuerpo : pero la pesadez del 
necio llega á abrumar el alma , y apenas 
la puede soportar auu el mas sufrido. 

2 M. 3. Her rompida. Porque obra 
en todo ciegamente. 

3 El Hebreo: iMas quién parará de- 
lante de ¡a envidia ? 

4 Que no se manifiesta en las obras, 
como aquel que no se atreve á reprehen- 
der al amigo por rezelo de enojarle. 

5 El Hebreo : Fieles son , de amor, 
de corazón bueno y compasivo nacen ¿as 
heridas , las reprehensiones severas , los 
avisos del que ama: mas importunos , y 



sada la arena : pero la ira del ne- 
cio es mas pesada que entrama 
bas \. 

4 La ira no tiene misericor- 
dia , ni el furor que rompe 2 : 
¿quién podrá sufrir el ímpetu 
de un espíritu alborotado 3 ? 

5 Mejor es la corrección 
manifiesta , que el amor es-* 
condido 4 . 

6 Mejores son las heridas s 
del que ama , que los ósculos 
fraudulentos del que aborrece. 

7 El alma harta pisará el pa- 
nal 6 : mas el alma hambrien* 
ta aun lo amargo tomará por 
dulce. 

8 Como el ave , que se pa- 
sa de su nido á otra parte , así 
el hombre que dexa su lugar 1 . 

9 Deleytase el corazón con 
ungüentos , y con variedad de 
olores ; y el alma se endulza con 
los buenos consejos del amigo. 

10 Ni de tu amigo, ni del 
amigo de tu padre te deshagas; 
y no entres en casa de tu her- 
mano en el dia de tu aflicción 8 . 

Mejor es el vecino cerca^ 
que el hermano lejos. 

como interpretan otros, disimulados lot 
ósculos del que aborrece. 

6 El alma del que está harto. 

7 El ave , que abandona su nido, lle- 
va expuesta su vida : y del mismo modo 
se expone á muchos peligros e incomo- 
didades , el que por inconstancia aban- 
dona su esíado y vocación. 

8 Quando te vieres en aflicción, bus- 
ca el consuelo y alivio en tu amigo , o en 
el que lo fué de tu padre con mas con- 
fianza, que en tu mismo hermano, si es- 
te te mira con indiferencia. Véase Sah 
Agustín óerm. 1. de Tem£. 



a Job vi. 7. 



C APITUL 

11 Stude sapientise , fiH 
mi s et lcetifica cor meitm , ut 
possi* exprubranti responderé 
sermonem. 

12 Astutus videns malum> 
absconditus est: parvuli trans- 
eúntes sustinuerunt dispendia. 

13 Tolle* vesthnentum ejus 
qui spopondit pro exiraneo; 
et pro alienis , aufer ei 
pigmts. 

14 Qui benedicit próximo 
sito voce grandi de nocte con- 
surgens , mal e dicent i similis 
erit. 

15 Tecta b perstillantia in 
die frigoris , et litigiosa mulier 
comparantur : 

16 Qui retinet eam , quasi 
qui ventum teneat , et oleum 
dextera* sua? vocabit. 

17 Ferrum ferro exacui- 
tur , et homo exacuit faciem 
amici sui. 

1 Para que puedas defenderte contra 
el que quiera darte en cara con algún ex- 
ceso. O también : Hacerle ver que no has 
perdido el tiempo, s¡ pretende argüirte 
de fioxo y desaplicado. El Hebreo: T ten- 
dré que responder al que me vituperare'. 
no estare expuesto al vituperio , con que 
un enemigo p' ede darme en rostro de 
que tengo un hijo disoluto y de perversas 
costumbres. 

2 Supra xxn. 3. 

3 Supra xx. 16. Y quítale la prenda 
que él tieue en casa, porque salió por fia- 
dor inconsideradamente de una persona á 
quien no conocía. 

4 Quien con afectación importuna é 
intempestiva alaba á otro, es como si 
dixera mal de el Los aduladores hacen 
el mal a las claras: los detractores ocul- 
tamente Consurgens se ha de juntar con 
benedicit. 

5 El Hebreo : En tiempo de lluvia. 

6 Quien pretende contenerla y mo- 



o xxvii. 109 

1 1 Estudia la sabiduría , hi- 
jo mió , y alegra mi corazón, 
para que puedas responder al 
que te lo echa en cara 

12 El astuto viendo el mal, 
se escondió a : los simples pa- 
sando adelante sufrieron daño. 

13 Quita el vestido á aquel, 
que salió fiador por el extraño; 
y llévatele la prenda , por los 
forasteros 3 . 

14 Quien bendice á su ve- 
cino á grandes voces levantán- 
dose de noche , será semejante 
ai que le maldice 4 . 

1 5 Los tejados, que se llue- 
ven en tiempo de frió y la mu- 
ger rencillosa son comparables: 

16 Quien la contiene, es co- 
mo el que quisiera detener el 
viento 6 , y volver á su mano el 
aceyte 7 . 

17 El hierro con hierro se 

aguza , y el hombre aguza la 

cara 8 de su amigo. 

derarla , es como quien quiere oponerse 
al ímpetu ó furor del viento : ó apretar y 
estrechar el aceyte en su mano, que se 
le escapará por todas partes. Este lugar 
se explica en diferentes maneras ; pero 
la exposición que damos , parece mas 
conforme al Hebreo. Los lxx. 6op¿ag y 

GxXr¡pó<; artfioq , óvófJMTt, Sé £7tiS¿l-toq xaAel- 

rai t el cierzo, viento áspero , tiene nom- 
bre de favorable ; porque refrigera, quan- 
do sopla , en tiempo del mayor calor. 
Lo qual S. Geróny.mo aplica al marido, 
que debe sufrir y llevar con paciencia la 
recia condición de la muger , y mirarla 
como un lenitivo de su propria soberbia, 
y de otros malos hábitos y pasiones, que 
suelen dominar al alma. 

7 Que se escurrió de ella. 

8 El ánimo de su amigo. El ingenio 
se cultiva con el continuo trato, y el 
ánimo se enmienda y perfecciona con 
piadosas exhortaciones. 



a Sufra xx. 16. b Supra xix. 13. 



110 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



- 1 8 Qui servat ficum , co- 
medet fructus ejus : et qui 
cus tos est do mi ni sui , glori- 
jicabitiir. 

, 19 Quomodb in a quis res píen- 
dent vid tus prospicientium , sic 
corda hominum manifestó, sunt 
prudentibus. 

20 Infernus et perditio 
numquam implentur : similiter 
et a oculi hominum insatia- 
biles. 

2t Quomodb b probatur in 
conflatorio argentum , et in 
fornace aurum : sic probatur 
homo ore laudantis. 

Cor iniqui inquirit mala; 
cor autem rectum inquirit scien- 
tiam. 

22 Si contuderis stultum 
in pila quasi p ti sanas ferien- 
te de su per pilo , non auferetur 
ab eo stultitia ejus, 

23 Diligenter agnosce vul- 
ium pecoris tui, tuosque greges 
considera : 

1 Porque los conocen y miran co- 
mo en ua espejo. El Hebreo : Como el 
agua representa la cara á la cara : así el 
corazón del hombre, la conciencia , que 
es el verdadero espejo del hombre , re- 
presenta al hombre : le descubre lo que 
es. Otros : Como aguas facer á faces , co- 
mo un agua se parece á otra , así el cora- 
zón de un hombre al de otro. 

2 Los ojos lascivos , codiciosos , ava- 
ros, no tienen término ni medida. 

3 Pésimo género de enemigos los que 
adulan , dixo uu Philósopho. 

4 No se halla esto en el Hebreo. 

5 Para hacer hordeate. Ferrar. Con 
majadero. En lo que se significa, quán 



18 Quien guarda la higuera, 
comerá su fruto ; y el que está 
de guardia de su señor , será 
glorificado. 

19 Como relucen en las 
aguas las caras de los que allí 
se miran , así los corazones de 
los hombres están manifiestos á 
los prudentes '. 

20 El infierno y la muerte 
nunca se llenan : así también los 
ojos de los hombres son insa- 
ciables 2 . 

2 1 Como se prueba la plata 
en el lugar de la fundición , y 
en la hornaza el oro : así es pro- 
bado el hombre por la boca del 
que alaba 3 . 

El corazón del iniquo bus- 
ca males 4 : mas el corazón del 
recto busca la ciencia. 

22 Aun quando majares al 
necio en un mortero , como gra- 
nos de cebada majados con la 
mano 5 , no se le quitará á él 
su necedad. 

23 Conoce diligentemente 
de vista á tu ganado , y consi- 
dera tus rebaños 6 : 

difícil cura es la de esta enfermedad. Pa- 
ra hacer las tisanas , de que hacian mu- 
cho uso los antigaos , humedecian el 
grano de cebada , y quando estaba hin- 
chado , lo secaban al Sol ; y después lo 
majaban en un mortero con un mazo 6 
mano de madera, hasta que soltaba la 
corteza d cascarilla. Véase Plinio Lib. 
xviii. 7. XXII. 2$. 

6 Precepto que pertenece á la eco- 
nomía , en el que se encomienda el gran 
cuidado, que un padre de familias debe 
tener del estado de sus ganados, recoao- 
ciendolo y revistándolo todo por sí mis- 
mo , corno que de ello depende toda la 
subsistencia de su familia. Eu esta alego- 



a Eccli. xiv. 9. b Supra xvn. 3. 



CAPÍTULO XXVII. 



24 Non enim habebis jugi- 24 Porque no siempre ten- 
1er potestatem : sed corona tri- drás poder 1 : mas te será dada 
bnetnr in generationem et ge- la corona por generación y gs- 
nerationem. neracion. 

25 Aperta sunt prata , et 25 Patentes están los pra- 
eipparuerunt herb¿e vírenles , dos , y aparecieron las yerbas 
et collecta sunt faena de mon- que verdeguean , y se recogié- 
tibus. ron los henos de los montes 2 . 

26 Agni a ad vestimentum 26 Los corderos para tu 
tuum : et hoedi ad agri pre- vestir ; y los cabritos para el 
tium. precio del campo 3 . 

27 Sufficiat tibí lac capra- 27 Bástete la leche de las 
rum in cibos titos , et in ne- cabras para tu sustento , y para 
eessaria domus tuce : et ad lo que hubieres menester en tu 
vktum ancillis tuis. casa; y para comida á tus cria- 
das 4 . 



ría se acuerda también á los Príncipes y 
á los Superiores Eclesiásticos la vigilan- 
cia , que deben tener para desempeñar 
bien sus cargos , y como deben tratar y 
conocer á sus subditos. 

I Fuerzas para poderlo hacer : y si 
así lo hicieres , tus hijos , nietos y des- 
cendientes te llenarán de bendiciones; 
porque pasará de unos á otros tu heren- 
cia, y la mirarán como fruto de tus des- 
velos y cuidado. Otros : Porque llegará 
el tiempo de que te quiten el poder , y te 
pidan cuenta estrecha de tu administra- 
ción. El Hebreo: Porque no para siempre 
la fortaleza , los thesoros , las riquezas: 
y la corona , el reyno, será para perpe- 
tuas generaciones j en lo que se signifi- 

a 1. Tim, vi. 8. 



ca , que la vida sencilla y pastoril se 
debe preferir á la política ; porque ade- 
mas de otras comodidades irahe consigo 
la de que son mas permanentes las ri- 
quezas que por ellas se adquieren , pues 
pasan sin interrupción como herencia 
propia de hijos á nietos. 

2 Todo lo que sirve para alimento 
de los ganados. 

3 Para pagar las dehesas y los pas- 
tos , ó para dar mas cultivo al campo, y 
que tenga mas valor. 

4 Tara la subsistencia de toda vues- 
tra casa. Los Pastores de las almas ten- 
drán por fruto de su caridad la abundan- 
cia de los bienes de la casa de Dios. 
Besa. 



CAPÍTULO XXVIIL 

De la quietud sincera , honor verdadero , y de las riquezas 

estables» 

1 Fugit impius , nemine 1 Huye el impío , no persi- 
persequente'.justumautemqua- guiéndole nadie 1 : mas el justo 
si leo confidens , absque térro- como león confiado , estará sin 
re erit. miedo 2 . 



1 ¿Qué mayor perseguidor que su 2 Estas palabras faltan en el He- 
propia conciencia? Job xv. 21. breo. 



112 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



2 Propter peccata terrx 2 Por los pecados de la 
mu 1 ti principes ejus : ct propter tierra son muchos los Príncipes 
Jiominis saptentiatn , et horwn de ella 1 ; y por la sabiduría del 
scientiam qua dicuntur , vita hombre , y por la ciencia de 
ducis longior erit. estas cosas que se dicen % la vi- 
da del caudillo será mas larga 3 . 

3 V ir pan per cahimnians 3 El hombre pobre, que ca- 
pauperes s similis est imbri lumnia á los pobres 4 , semejan- 
vehementi , in quo paratur te es á la nubada fuerte , por la 
fames. qual se acarrea el hambre. 

4 Qui derelinquimt legem, 4 Los que abandonan la ley, 
■laudant impium : qui custo- alaban al impío 5 : los que la 
diunt , succenduntur contra guardan , se enardecen contra 
eum. éi 6 . 

5 Viri tnali non cogitant 5 Los hombres malos no 
judicium : qui autem inqui- piensan en el juicio 7 : mas los 
runt Dominum , animadver- que buscan al Señor, lo advier- 
to^ omnia. ten todo 8 . 

6 Melior a est pauper am- 6 Mejor es el pobre , que 
bulans in simplicitate sita, anda en su sencillez, que el rico 
quam dives in pravis itineribus. en caminos perversos. 

7 Qui custodit legem, fi- 7 El que guarda 1 la ley 9 , 
lilis sapiens est : qui autem co- hijo sabio es : mas quien man- 
messatores pascit , confundit tiene á glotones 10 , avergüenza 
patrem suutn. á su padre 1 

8 Qui coacervat divitias 8 Quien amontona riquezas 
tisuris et foenore , liberali in por usuras y logro , las allega 
pauperes congregat cas. para el liberal con los pobres. 



1 Habrá en poco tiempo muchos 
Príncipes, que sucedan unos á otros: y 
así no durarán , y se experimentarán los 
malos efectos , que se' siguen á los rey- 
nados cortos , en que uinguua cosa queda 
con . asiento tíxo : y de aquí se originan 
los alborotos, disensiones y guerras ci- 
viles. 

2 De los consejos sabios y prudentes, 
que le acuerdan. Et Hebreo : T por hom- 
bre sabio, y entendido prolongará asi. 

- 3 La vida del Soberano , ó Caudillo 
del reyno; porque Dios se la alargará 
para el bien y felicidad de aquel Estado. 

; 4 El que siendo ántes pobre, se pone 
en estado de riqueza á fuerza de oprimir 
á otros pobres. 



$ Porque hacen gente , y buscan apo- 
yo para su prevaricación. 

6 Por el zelo y amor de la misma 
Ley, que ven atropellada y pisada. 

7 No se cuidan de lo que es justo. 

8 Están atentos á todo , para no ha- 
cer cosa , con que le ofendan y disgusten. 

9 Los preceptos de Dios, délos pa- 
dres , de los maestros , de los superio- 
res t &c. 

10 Que no tienen otro oficio , que ir á 
donde hallen puesta la mesa , y se la 
franqueen. Otros : El que se acompa- 
ña con tales gentes dadas al vicio de la 
gula. 

11 Porque da con esto á entender, que 
00 tuvo cuidado de su educación. 



a Supra xix. r. 



C A P í T V L 

9 Qui declinat aures sitas 
ne audiat legem , oratio ejus 
erit execrabilis. 

i o Qui decipit justos in via 
mala , in interitu sito corruet: 
et simplices possidebunt bona 
cjus. 

1 1 Sapiens sibi videtur vir 
dives : pauper autem prudens 
scrutabitur eum. 

12 In exultatione justo- 
rum multa gloria est : regnan- 
tibus impiis ruina homi- 
mim. 

13 Qui abscondit s celera 
sua , non dirige tur : qui autem 
confessus fuerit , et reliquerit 
ea , misericordiam consequetur. 

14 Beatus homo , qui sem- 
per est pavidus : qui vero men- 
tís est dura } corruet in ma- 
lum. 

1 5 Leo rugiens , et ursus 
esuriens > princeps impius su- 
per populum pauperem. 

16 Dux indigens pruden- 
tid , muí tos opprimet per ca- 
lumniam : qui autem odit 

1 Dios castigará su malicia , cerrán- 
dolas también a sus ruegos. 

2 Fomentando con sus malos exem- 
plos y consejos el vicio y la corrupción 
en su corazón. Véase el texto Hebreo. 

3 En su muerte perecerá. O caerá en 
la misma ruina , que disponía para los 
otros ; ó en el hoyo mismo, que les abrió. 
Así el Hebreo. 

4 Los que están dotados de corazón 
bueno y sencillo. El Hebreo : Los que se 
han conservado puros , ó los perfectos. 

5 Conocerá luego su soberbia y nece- 
dad ; y será conocida de om»s. 

, . 6 Porque exaltados los justes, queda 
abatida la injusticia. 

7 Quando reyna la injusticia , lo pa- 
decen los Estados. El Hebreo.: Alas quan- 
do son levantados los impíos , Psaim. xi. 
lom. VIII. 



> xxviii. 113 

9 Quien desvia sus orejas 
por no oir la ley, su oración se- 
rá execrable 

10 Quien engaña á los jus- 
tos en el mal camino 2 , caerá 
en su ruina 3 ; y los sencillos po- 
seerán los bienes de él 4 . 

1 1 Parécele al rico que es 
sabio : mas el pobre prudente lo 
sondeará 5 . 

12 En la ufanía de los jus- 
tos hay mucha gloria b : reynan- 
do los impíos , son las ruinas 
de los hombres 7 . 

13 El que oculta sus mal- 
dades 8 , no será bien dirigido: 
mas quien las confesare y aban- 
donare , misericordia alcanzará. 

14 Bienaventurado el hom- 
bre , que siempre está pavoro- 
so 9 : mas el que es de duro co- 
razón, se precipitaráen el mal lo . 

1 5 León rugiente , y oso 
hambriento, es un Príncipe im- 
pío sobre un pueblo pobre 

16 El caudillo falto de pru- 
dencia, oprimirá á muchos con 
calumnias 1 8 : mas el que abor- 

9. los hombres son buscador, porque se 
retiran todos , témieodo sus violencias y 
tiranías. O los hombres de bien se están 
escondidos, y no quieren dexarse ver por 
temor de los mismos. 

8 El que siendo avisado y corregido, 
pretende encubrir y excusar sus defectos, 
no hay esperanza de que los reconozca y 
enmieude; y nada le sucederá bien. 

9 Que en todas sus acciones va con 
el mayor tiento , remiendo no hacer al- 
guna cosa con que ofenda al Señor. Job x. 
28. Este pavor hace á muchos Santos. 

10 Mas aquel, que en nada halla tro- 
piezo , á quien ninguna cosa hace mella 
ni impresión , y que tiene cauterizada la 
conciencia; esie caerá en todos los males. 

11 Porque lo saqueará y acabará. 

12 Con qualquier injuria. Por lo qual 



114 EL LIBRO DE I 

/ivaritiam , longi fient dies 
ejus. 

17 Hominem , qui calu- 
mniatUr anima sanguinem , si 
usque ad lacum fugerit , nemo 
sustinet. 

18 Qui ambulat simplici- 
ter , salvus erit : qui perver- 
tís gr a di tur viis 9 concidet se- 
meL 

19 Qui a operatur terram 
sttam , satiabitur panibus : qui 
autem sectatur otium , reple- 
bitur egestate. 

20 Vir fidelis multüm lau- 
dabitur : qui b autem festi- 
nat ditari , non erit inno- 
cens. 

2 1 Qui ignoscit in judicio 
faciem, non benefacit : iste et 
pro bucella pañis deserit veri^ 
tatem. 

22 Vir , qui festinat dita- 
ri , et aliis invidet } ignorat 
quid egestas superveniet ei, 

23 Qui corripit hominem, 
gratiam postea inveniet apud 
eum, magis quam Ule , qui per 
linguce bíandimenta decipit. 

24 Qui subtrahit aliqüid a 
patre suo et a matre : et dicit 
hoc non es se peccatum , parti- 



os PROVERBIOS. 

rece la avaricia , largos serán 
sus dias. 

17 A hombre , que calum- 
nia la sangre de persona 1 , aun- 
que huya hasta el lago , ningu- 
no le sostendrá. 

18 Quien anda sencillamen- 
te , será salvo : quien camina 
por caminos perversos , alguna 
vez caerá 2 . 

1 9 Quien su tierra labra, st 
hartará de pan : mas quien ama 
el ocio , se llenará de necesi- 
dad. 

20 El varón fiel será muy 
alabado 3 : mas quien se apre- 
sura á enriquecerse, no será sin 
culpa. 

21 Quien en el juicio mira 
la cara , no hace bien 4 : este 
aun por un bocado de pan aban* 
dona la verdad 5 . 

22 El hombre, que se da 
priesa á enriquecerse , y envi- 
dia á otros , ignora que le so- 
brevendrá pobreza 6 . 

23 Quien corrige á un hom- 
bre , hallará después mayor gra- 
cia para con él , que aquel que 
le engaña con lengua halagüeña. 

24 Quien á su padre y á su 
madre quita algo , y dice que 
esto no es pecado , participan- 



odiado de muchos , y desamparado de 
los suyos , fácilmente ó será oprimido de 
los enemigos , 6 muerto por los suyos. 

1 Que por calumnia hace un homici- 
dio , aunque le vean á punto de caer en 
precipicio , no habrá quien acuda y le 
libre de él. 

2 ' Una vez ú otra llegará á caer. Ose 
precipitará en el hoyo de la perdición. 

3 Será alabado de todos el hombre de 



verdad , y fiel en sus tratos. 

4 Supra xviii. 5. xxiv. 33. 

5 Porque dominado de la codicia, 
venderá la verdad á qualquier precio. 

6 Quando le sorprehenda la muerte, 
y lo separe para siempre de aquellas ri- 
quezas , que él amó con tanto afán , y lo 
arroje a padecer las penas , que merece 
su codicia. 



a Supra xii. II. Eceli. xx. 30. i» Supra xiil. II. et xx. 21. et Eccli. V. 22. 



ceps homicida est. 

2 5 Qui se jactat , et dila- 
tat s jurgia concitat : qui ve- 
ri sperat in Domino , sana- 
bitur. 

26 Qui confidit in corde 
suo , stidtus est : qui autem 
graditur sapienter , ipse sal- 
vabitur. 

2 7 Qui dat pauperi , non 
indigebit : qui despicit de- 
frecantem , sustinebit penu- 
riam. 

28 Cüm surrexerint impii, 
abscondentur homines : ciim 
illi perierint , multiplicabuntur 
justi. 



CAPITULO XXVIII. 115 

te 1 es del homicida. 

25 Quien se jacta , y se en- 
sancha 2 , contiendas mueve: 
mas el que en el Señor espera, 
sano 3 será. 

26 Quien confia en su co- 
razón 4 , necio es : mas el que 
camina sabiamente 5 , éste será 
salvo. 

27 Quien da al pobre , no 
estará necesitado: quien despre- 
cia al que pide rogando , sufri- 
rá penuria 6 . 

2 8 Quando se levantaren los 
impíos 7 , se esconderán los hom- 
bres : quando ellos perecieren, 
se multiplicarán los justos. 



i Es semejante á un hombre malva- 
do y homicida. MS. A. Porcionero. Los 
LXX. a>§póq á(ri6ovq , de un hombre impío. 

a El soberbio y arrogante. Los lxx. 
el insaciable , el cochoso. El Hebreo 
li/svam , el ancho de ánimo. 

3 El Hebreo nm> , engordará ; tendrá 
prosperidad , y todas sus cosas le saldrán 
á pedir de boca. 



4 En su prudencia ó consejo. 

5 El que toma por guía á la sabiduría. 

6 El Hebreo : T al que aparta de él 
sus ojos , multitud de maldiciones. 

7 O fueren ensalzados á los empleos y 
dignidades de la República , se retirarán 
los hombres de mérito y hábiles, temien- 
do las violencias y vexaciones. 



CAPÍTULO XXIX. 



Avisos d los "Príncipes , y d los siervos , d los padres ,y d los 
hijos. Del temor de los hombres. Dios es el Juez supremo. 



.Viro , qui compientem 
dura cervice contemnit , re- 
fentinus ei supervenid inter- 
itus : et eum sanitas non se- 
quetur. 

2 In multiplic atiene justo- 
rum leetabitur vulgus : cüm 
impii sumpserint principatum 9 



1 Al hombre , que desprecia 
con dura cerviz al que le corri- 
ge, repentina destrucción le so- 
brevendrá ; y no le seguirá sa- 
nidad 

2 En la multiplicación de 
los justos se alegrará ei vulgo 2 : 
quando los impíos tomaren el 



I MS. 3. Acedado empiefo le sobre- 
verna , é nol sigra sanidat. El Hebreo: 
JDe repente será quebrantado ; y nunca 
curará. Y por eso el obstinado se precipi- 



ta en una ruina eterna. 

2 Quando el mando estuviere en ma- 
nos de hombres justos y de buena inten- 
ción , todo el pueblo se alegrará. 



I 1 6 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



gemet populus. 

3 Vir , qui amat sapien- 
tiam y L-etificat patrem suum: 
qui a autetn nutrit scorta 3 per- 
det substantiam. 

4 Rex justus erigit ter- 
ram , vir avarus destruet 
eam\ 

5 Homo , qui blandís fi- 
ctisque sermonibus loquitur 
atnico su o , rete expandit gres- 
sibus ejus. 

6 Peccantem virum ini- 
quuminvolvet laqueus: et justus 
laudabit , atque gaudebit. 

7 Novit justus causam 
pauperum: impius ignorat scien- 
tiam. 

8 Homines pestilentes dis- 
sipant civitatem : sapientes ve- 
ro avertunt furorem. 

9 Vir sapiens, si cum stul- 
to contenderit , stve trascatur, 
sive rideat > non inveniet ré- 
quiem. 

10 V ir i sanguinam oderunt 
simplicem : ju sti autem quxrunt 
éinimam ejus. 

l MS. Z.Emesa. 

2, Acabará con su cuerpo , con su al- 
ma , y con todos sus bienes. Esta ha sido 
la causa de arruinarse muchas familias. 

3 La pone en buen pie , y hace fe- 
lices y gloriosos á sus Estados. 

4 El Hebreo : El varón de presentes^ 
el que se dexa llevar de la codicia , y ad- 
mite cohecho. 

5 Que obra con engaño é injusticia. 

6 Caerá en sus mismos lazos. 

7 El justo dará gloria al Señor. 

8 Se informa y toma conocimiento de 
la causa de los pobres , para volver por 
su inocencia , y socorrerlos en sus nece- 
sidades. Al contrario el impío los des- 
conoce, no se cuida de esto. 



mando , gemirá 1 el pueblo. 

3 El hombre , que ama la 
sabiduría , alegra á su padre: 
mas el que sustenta malas mu- 
geres, perderá la substancia 2 . 

4 El Rey justo alza la tier- 
ra 3 , el hombre avaro la des- 
truirá 4 . 

5 El hombre, que habla á 
su amigo con conversaciones 
halagüeñas y fingidas , red tien- 
de á sus pasos. 

6 Al hombre pecador ini- 
quo 5 envolverá el lazo 6 ; y eí 
justo alabará 7 , y se gozará. 

7 El justo conoce la causa 
de los pobres 8 : el impío igno- 
ra la ciencia. 

8 Los hombres pestilentes 
disipan la ciudad 9 : mas los sa- 
bios apartan el furor. 

9 El hombre sabio si con- 
tendiere 10 con el necio, que se 
enoje , 6 que se ria , no hallará 
reposo ,f . 

10 Los hombres sanguina- 
rios aborrecen al sencillo : mas 
los justos buscan su alma 12 . 

9 Destruyen la ciudad en que viven, 
porque la llenan de males y calamida- 
des. Mas los sabios aplacan la ira de Dios, 
y el furor de los Principes , que las go- 
biernan. 

10 MS. 3. Entenzare. 

11 Porque después de haber tentado 
todos los medios para ponerle en razón, 
aunque se enoje , viendo su presunción y 
obstinación , 0 serie de sus impertinen- 
cias y sandeces; nada adel intará por eso, 
ni podrá convencerle, y tendrá que de- 
xarle por no saber que hacerse. 

12 Procuran por todos los caminos con- 
servar la honra y vida de los inocentes, 
haciendo frente á los que pretenden des- 
pojarlos de ellas. Psalm. cxli. $. 



a Luca xv. 13. 



C A P í T 

11 Totum spiritum suum 
proftrt stnltus : sapiens dif- 
fert , et reservat in posterum. 

12 Princeps , qui liben- 
ter audit verba mendacii , 
omnes ministros habet im- 
píos. 

13 Pauper a , et cr editor 
obviavernnt sibi : ntriusque il- 
luminator est Dominus. 

14 Rex , quijndicat in ve- 
rítate pauperes , thronus ejus 
in aternum fírmabitur. 

15 Virga t> atque correptio 
tribuit sapientiam \ puer autem t 
qui dimittitur voluntati su¿e , 
confimdit matrem suam. 

16 In multiplicatione im- 
piorum midtiplicabitntur scele- 
ra : et justi ruinas eorum vi- 
debunt. 

1 7 Erudi filium tuum , et 
refrigerabit te , et dabit deli- 
cias anima tu¿e. 

18 Cüm prophetia defe- 
cerit y dissipabitur populus-. 
qui vero custodit legem , bea- 
tus est. 



ULO XXIX. II7 

1 1 El necio saca á fuera to- 
do su espíritu 1 : el sabio lo di- 
lata, y reserva para en adelante. 

12 El Príncipe , que oye 
con gusto palabras de mentira, 
todos los ministros ios tiene im- 
píos 2 . 

13 El pobre y su acreedor 
se encontráron : de entrambos 
es iluminador el Señor 3 . 

14 El Rey que juzga á los 
pobres en verdad , su throno 
eternamente será afirmado *. 

1 5 La vara y la corrección 
dan sabiduría : mas el mucha- 
cho , que es dexado á su volun- 
tad , avergüenza á su madre. 

16 Con la multiplicación 
de los impíos se multiplicarán 
las maldades 5 ; y los justos ve- 
rán la ruina de ellos. 

17 Enseña á tu hijo , y te 
recreará , y causará delicias á tu 
alma. 

18 Quando faltare la pro- 
phecía , será disipado el pue- 
blo 6 : mas el que guarda la ley, 
es bienaventurado. 



1 Todo lo que tiene en su pecho ; pe- 
ro el sabio no habla sino con moderación, 
y espera la oportunidad y sazón en los 
negocios. El Hebreo : Todo su espíritu, 
toda su ira , desfogará el necio ; mas el 
sabio al fin con paciencia , y buscando 
oportunidad , le sosegará. Los lxx. Mas 
el sabio la aplica por partes . 

2 Porque conociendo la flaqueza del 
Principe , solo tienen entrada á ¿1 los 
hombres depravados , y éstos hallan en 
él todo el apoyo , para exercer impune- 
mente qualquier suerte de injusticias, 
agravios y violencias. 

3 Es el que da y conserva en vida á 
los dos : es aquel á quien deben acudir 
por luz para saberse maneiar : es el que 
conoce bien á entrambos. Supra xx.11. 2. 



Y dará su merecido al pobre por su pa- 
ciencia , y al acreedor por sus usuras. Que 
es sentido del texto Hebreo. 

4 Será estable el throno de aquel 
Príncipe , que no permite que los po- 
derosos ios opriman; sino que se decla- 
ra protector y defensor de su inocencia. 

5 Véase el v. 2. Los justos sob evi- 
virán , y verán la ruina de los malvados, 
que de ordinario viven de priesa. 

6 Esto por lo que mira al pueblo de 
los Judíos, quiere dedr, que seria disi- 
pado y destruido, quando faltasen en él 
Propheías ; porque carecerían de pastor 
que los guiase , y que les hiciese conocer 
la voluntad d<-l Señor : mas en el sentido 
moral por prcphecía se entiende la ex- 
plicación de la palabra de Dios; como ea 



a Supra xxii. 2. b Supra xxin. 13. et infrav. 17. 
Tom. VIII. H 3 



I 1 8 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



19 Servus ver bis non po- 
test erudiri : quia quod dicis 
intelligit , et responderé con- 
tení ni U 

20 ¿Vidisti hominem ve- 
locem ad loquenditm , ? stultitia 
magis speranda est , quam il- 
lius correntio. 

21 Qui delicate a pueri- 
tia nutrí t servum suurn, postea 
sentiet eum contumacem, 

22 Vir iracundus provocat 
rixas : et qui ad indignandum 
acilis est , erit ad peccandum 
froclivior. 

23 Superbum a sequitur hu- 
militas : et humilem spiritu 
suscipiet gloria, 

24 Qui cum fure partid- 
fat , odit animam suam : ad- 
jurantem audit , et non indi- 
cat. 

2 5 Qui timet hominem , cito 

S. Pablo i. Corinth. xiv. y aun en la 
Epíst. ad Román, jcii. Y así se dice aquí, 
que se disipa , corrompe y perece el 
pueblo, quando no tiene Ministros y Sa- 
cerdotes , que le instruyan en la Ley del 
Señor. Beda. 

1 Con solas palabras; y así el palo es 
mas útil que las palabras biandas y cari- 
ñosas , para hacer entrar en razón al que 
tiene un ánimo servil , que nada hace 
sino por el temor de la pena. 

2 Por su soberbia é indocilidad. Véa- 
se el v. 21. Ferrar, Tno respuestar. 

3 Otros : Mas se puede esperar que 
se enmiende un necio , que él. 

4 Olvidado de su condición , quer- 
rá después que se le trate como á un 
hijo de la casa. MS. 3. JLo sintra re- 
fertero. 

$ Estará mas expuesto. El texto He- 
breo lee de este modo : yu/Hran , caerá en 
muchos pecados. MS. 3. E quise fazes 
desensannar. 



19 El siervo no puede ser 
instruido con palabras 1 : por- 
que entiende lo que dices , mas 
se desdeña de responder 2 . 

20 ¿Has visto á un hombre 
precipitado para hablar ? se han 
de esperar de él necedades, an- 
tes que enmienda 3 . 

21 Quien desde la niñez 
cria á su siervo con regalo, des- 
pués lo experimentará contu- 
maz 4 , 

22 El hombre iracundo pro- 
voca á riñas ; y el que es fácil 
para indignarse , será mas incli- 
nado á pecar 5 . 

23 Al soberbio le sigue la 
humillación 6 ; y la gloria reci- 
birá al humilde de espíritu. 

24 El que es particionero 
con el ladrón , aborrece su al- 
ma 7 , oye al que le conjura, y 
nada manifiesta 8 . 

2 5 Quien al hombre teme 9 , 

6 El Hebreo : El orgullo del hombre 
le humillará : su misma soberbia será la 
que le abata , y haga despreciable á to- 
dos. Se repite esta sentencia á cada paso, 
y cada dia la acreditan las experiencias; 
pero no por eso escarmienta el hombre, 
ni reprime su orgullo. Triste verdad , que 
manifiesta mas y mas la miseria y cor- 
rupción del hombre. 

7 El que se hace á una , y coopera 
con el ladrón , aborrece su vida , por- 
que la lleva en continuo peligro de que 
se la quiten. 

8 Oye al que le pide, que declare 
baxo de juramento. Véase el Exodo xxii. 
8. Levit. vi. 4. Se entiende principal- 
mente , quando el Juez legítimamente le 
obliga con juramento á que descubra el 
hurto, ó el ladrón, y no lo hace, sino 
que perjura. Y este también parece que 
es el sentido del Hebreo. 

o. Prefiriendo su temor al de Dios. 



a Job xxii. 29. 



C APIT1 

corruet : qui sperat in Domi- 
no , sublevabitur. 

26 Mnlti requirunt faciem 
principis : et judicium a Do- 
mino egredietur singulorum. 

27 Abominantur justi vi- 
rum impium : et abominan- 
tur impii eos , qui in recta, 
sunt via. 

Verbum custodiens filius, 
extra perditionem erit. 



LO XXIX. 119 

prontamente caerá: quien en el 
Señor espera, será levantado. 

26 Muchos buscan la cara 1 
del Príncipe: mas del Señor sa- 
le el juicio de cada uno \ 

27 Abominan los justos al 
hombre impío ; y los impíos 
abominan á los que están en ca- 
mino recto 3 . 

El hijo , que guarda la pala- 
bra 4 , será exento de perdición. 



1 Fl semblante risueño, ó el favor. 
Se reverencia sin dificultad á los Princi- 
pes del mundo, y se busca su favor; pero 
no nos cuidamos de aplacar á Dios , y 
darle el culto soberano que le debemos; 
sin embargo de que es nuestro Juez , y 
no los Reyes , que serán también juzga- 
dos como nosotros. 

2 Y no se cuidan de tener á Dios 
propicio , que es el que á todos nos ha 
de juzgar. O también , que es el que mue- 



ve el corazón del Príncipe. 

3 En estas y otras sentencias de este 
Libro , se indican las dos ciudades , que 
siempre están en oposición , que son la 
Ciudad de Dios , y Ja ciudad del diablo: 
aquella es la de los justos , y esta es la 
de los impíos. S. Agustín. 

4 El que guarda las palabras , que 
están escritas en este divino Libro , es- 
tará lejos de perderse. 



CAPÍTULO XXX. 



Confesión y corrección del error , para que escarmienten los 
otros, Quatro vicios pésimos é insaciables , que perturban el 
mundo , se han de precaver cuidadosamente. 

1 Verba Congregantis filii 1 Palabras del que congre- 
Vomentis. ga 1 , hijo del que rebosa saber. 



1 Si se expone esto por lo que suenan 
en Latin las palabras , ha de ser de este 
modo : Palabras del que congrega , de 
Salomón , que congrega y llama á los 
hombres para exhortarlos é instruirlos: 
Hijo del que rebosa, de David, que es- 
tando lleno del espíritu de Dios y de su 
sabiduría , echo fuera y derramó verda- 
des y doctrina sólida , para que se apro- 
rechasen de ellas todos los hombres. Pe- 
ro como Congregans , y Vomens son nom- 
bres propios en el Hebreo ; parece que 
se deben tomar como tales , y por esta 
razón sus iniciales son mayúsculas en las 
Biblias. El Hebreo pues dice de esta ma- 
nera: Palabras de •n¡MJÍgúr 1 hijo de np> 



lakeh. Y sigue : Prophecía que d'txo el 
varón bN'rPNb á Ithiel , y á boN Uchál. Y 
según este sentido este Capítulo, en opi- 
nión de algunos , no es de Salomón , sino 
de Agúr , que instruyó á estos dos discí- 
pulos , ó tal vez hijos suyos , dandules 
documentos santos e inspirados de Dios: 
y siendo lo que se va á decir uu sumario 
de ellos , se pudo juntar después a los 
Proverbios de Salomón por la semejanza 
de la materia. Son débiles conjeturas. Di- 
chos nombres propios no se hallan en 
otro lugar de la Escritura. Pero todos 
convienen en la autenticidad de estos 
Capítulos , y los abrazan como divinos. 

H 4 



I20 



EL UBRO DE LOS PROVERBIOS. 



Visio , quam locutus est Vision ' , que habló el va- 

vir , cum quo est Deus , et qui ron , con quien está Dios, y que 

Deo secum morante conforta- siendo fortificado por Dios, que 

tus , ait : mora con él , dixo : 

2 Stultissirnus sum viro- 2 El mas necio soy de los 
rum j et sapientia Jwminum non hombres 2 , y la sabiduría de los 
est mecum. hombres no está conmigo. 

3 Non didici sapieniiam, 3 No aprendí sabiduría , y 
et non novi scientiam sancto- no conozco la ciencia de los 
rum. Santos 3 . 

4 ¿Quis áscendit in ccelum 4 ¿Quién subió al cielo 4 y 
atque descendit? ¿quis conti- descendió? ¿quién contuvo el 
nuit spiritum in manibus suisí viento s en sus manos? ¿quién 
¿ quis colligavit aquas quasi in recogió las aguas 6 como en un 
vestimento 7 . ¿ quis suscitavit vestido ? ¿ quién levantó todos 
omites términos térra ? ¿quod los términos 7 de la tierra? ¿quál 
nomen est ejus , et quod nomen es el nombre de este 8 , y quál el 
Jilii ejus , si nosti ? nombre de su hijo, si tú lo sabes ? 

5 Omnis a sermo Dei 5 Toda palabra de Dios en- 

ignitus 3 clypeus est spe- cendida como fuego 9 , escudo 



1 Discurso propbético , tí mas bien 
doctrinal, parece inspirado del Señor 5 por 
quanto en todo este Libro todos sus do- 
cumentos miran á las costumbres. 

2 Es probable que le instasen sus dis- 
elpulos para que hablase , y que el sin- 
tiendo de sí modestamente les respon- 
diese : Yo soy el mas idiota de todos los 
mortales , y no se halla en mí la ciencia 
que adquieren los hombres á costa de 
fatigas y vigilias : tampoco poseo el co- 
nocimiento de las cosas naturales y hu- 
manas , ni el de las santas y divinas: 
mas con todo eso fiado en el Señor , diré 
lo que su Espíritu me ha inspirado. 

3 Por mí mismo la ciencia de las co- 
sas santas y divinas; ó la ciencia que 
hubo en los Santos Prophetas . y hay en 
los Angeles. En el Hebreo no hay nega- 
ción en este miembro ; pero se suple del 
primero , y el sentido es el mismo. Otros 
lo trasladan siu negación de esta manera: 
No he aprendido sabiduría : - mas sé la 
ciencia de los Sumos. Y conforme á esto 
Agúr pudo ser un hombre del vulgo y 
sin letras, como Amos vii. 14. pero fué 
sobrenaturalmente iuspirado de Dios. 
Como los Angeles sin otro Maestro ni 
epseñanza , que la luz de Dios infusa en 



ellos , conocen los divinos mysterios; así 
yo sin medios humanos ó naturales , ilu- 
minado de Dios solamente, profiero y pu- 
blico estas verdades. 

4 Para poder hablar de Dios , del cie- 
lo , y de sus obras , como corresponde. 

5 ¿Quién es el que tiene como en la 
mano los vientos y las tempestades , que 
están obedientes á sus menores insinua- 
ciones? 

6 ¿Quién es el que contiene las aguas 
en las nubes , haciendo que no caygan 
impetuosamente y de tropel , sino gota á 
gota, para beneficio de la tierra? 

7 ¿Quién es el que ha afirmado la tier- 
ra sobre su propio peso , equilibrándola 
como en medio del mundo? 

8 Inefable á los hombres y á los An- 
geles. ¿Qué nombre el de su Hijo? De 
aquí se infiere la distinción de las Divi- 
nas Personas , y la Divinidad de Jesu- 
Cbristo , á quien se aplica esto conforme 
á aquello: Ninguno subió al cielo , sino 
el que baxó del cielo , el Hijo del Hombre, 
que está en el cielo. Joaís'N. iii. 

9 O ensayada y purificada al fuego, 
de todo vicio de falsedad y corrupción. 
Véase el Psalm. xvn. 31. 



a Psalm. xi. 7 



CAPÍTULO XXX. 



12 1 



rantibus in se : 

6 Ne a acidas quidquam 
verbis Ulitis , et ar guarís 3 in- 
vernal is -que mendax. 

1 Dúo rogavi te : ne de- 
neges mihi ontequam mo- 
rí ar. 

8 Vanitatem , et verba 
mendacia longé fac a me. 

Mendicitatem , et divitias 
ne dederis mihi : tribue tan- 
tüm victui meo necessaria: 

9 Ne forte satiatus illiciar 
¿id negandum , et d ; cam : 
¿Quis est Dominas) aut egesta- 
te compulsus furer , et perju- 
ren* nomen De i mei. 

10 Ne acenses servum ad 
dotninum suum , ne forte ma- 
ledicat tibí , et corruas. 

1 1 Generatio , quee patri 
sito maledicit > et quee matri 
su¿e non benedicit. 

12 Generatio } qu¿e si- 
bi mundo, videtur , et to- 
men non est iota o sordibus 
suis. 

13 Generatio , cujus ex- 
ceísi sunt oculi , et palpe- 

1 Véase el Deuter. iv. 2. xit. 32. 

2 Y para que yo esté libre de vani- 
dad , y de palabras de mentira , no me 
des , sino lo que es uecesario para vivir. 
La razón de esto se da eu el versículo 
siguiente : por esto mismo se vé , ser es- 
ta una deprecación del Sabio en boca de 
hombres imperfectos, ó que se ensober- 
becen en la abundancia , ó se abaten en 
la miseria , y extienden la mano á lo 
que está prohibido. 

3 No reconociendo que lo he recibi- 
do todo de tu mauo liberal. La riqueza 
induce á soberbia; y la indigencia á frau- 
des y mentiras. 



es para los que esperan en él : 

6 No añadas cosa alguna 1 
á las palabras de él, porque no 
seas reprehendido , y hallado 
mentiroso. 

7 Dos cosas te rogué : no 
me las niegues , antes que yo 
muera. 

8 Vanidad, y palabras men- 
tirosas aléjalas de mí. 

Mendiguez , ni riquezas no 
me des á mí : dame solo lo ne- 
cesario para mi sustento 2 . 

9 No sea que hallándome 
harto me tiente á negarte 3 , y 
diga: ¿Quién es el Señor? 6 
acosado de la necesidad hurte, 
y perjure el nombre de mi Dios. 

10 No acuses al siervo ante 
su señor 4 , no sea que te maldi- 
ga, y caygas 5 . 

1 1 Hay una casta 6 , que á 
su padre maldice, y que á su 
madre no bendice. 

12 Hay una casta , que se 
tiene por pura , y con todo eso 
no está lavada de sus man- 
chas 7 . 

13 Hay una casta , cu- 
yos ojos son altivos , y sus 

4 Ligeramente , y sin motivo muy 
urgente , por no faltar á la caridad. 

5 En la maldición ó en el pecado, 
castigando asi Dios tu crueldad. 

6 Como si dixera : Huye y detesta 
las clases de hombres , que te voy ahora 
á decir. Y primeramente huye de la es- 
pecie de maldicientes contra sus padres. 

7 Ni se cuida de lavarlas , por creer, 
que no lo necesita. De esta falsa opi- 
nión de virtud nace el no conocer los pro- 
pios defectos : de aquí el descuido en 
enmendarlos : de este descuido la sober- 
bia y arrogancia : y de allí las violencias 
y opresión de los desvalidos y miserables. 



a Deuteron. iv. 2. et xn. 32. 



122 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



bree ejus in alta surreetce. 

1 4 Greneratio, qu¿e pro den- 
tibns gladios habet , et com- 
mandit molar ib us suis , at co- 
medat inopes de térra , et pau- 
peres ex hominibus. 

t 5 Sanguisiigce duce sunt 
filitf } dicentes : Ajfer , af- 
fer. 

Tria sunt insaturabilia, et 
quartum , quod numquam di- 
cit : Sufficit. 

16 Infernus , et os vulva, 
et térra qua non satiatur 
aqua : ignis vero numquam di- 
cit : Sufficit. 

i 7 Oculum , qui subsannat 
patrem , et qui despicit par- 
ium matris suce , effodiant eum 
cor vi de torrentibus , et come- 
dant eum filii aquilce. 

1 8 Tria sunt difficilia mi- 
hi , et quartum penitüs igno- 
ro : 

19 Viam aquilce in cáe- 
lo , viam colubri super pe- 
tram , viam navis in medio 
mari , et viam viri in ado- 
lescencia. 

I MS. 3. Sangusuela. Ferrar. San- 
guisuela. La avaricia no solo tiene dos, 
sino muchas hijas \ esto es , se vale de 
muchos medios para adquirir injusta- 
mente, y para no gastar lo que ha ad- 
quirido. Otros lo juntan con el versículo 
precedente , y otros con el que se sigue. 
El Bosuet lo expone como si sanguisu- 
ga estuviera en nominativo del plural: 
hay dos sanguijuelas, que son la avaricia, 
y la lascivia. Supr. xxvir. 20. Pero esta 
exposición no tiene apoyo ni en la Vul- 
gati , ni en el Hebreo , ni en los lxx. r*¡ 

€$¿Wly) rpel'i dvyare'psi; yj-av ayaTTiq<rei aya- 
Ttcoasvai , xai ai rpéii; avrai ovx £vó7cíu7cÁ,r¡- 
oav avríjv , 17 reráprri ovx r¡pK¿odr¡ eiirelv. 

c J»ar¿v: tres hijas muy amadas tenia la 



párpados alzados á lo alto. 

14 Hay una ca^ta , que por 
dientes tiene espadas , y masca 
con sus muelas, para comer los 
desvalidos de la tierra , y los 
pobres de entre los hombres. 

1 5 Dos son las hijas 1 de la 
sanguijuela , que dicen: Dame, 
dame. 

Tres cosas hay insaciables, 
y la quarta 2 , que nunca dice: 
Basta. 

16 El infierno 3 , y la boca 
de la matriz, y la tierra que nun- 
ca se harta de agua : además el 
fuego nunca dice : Basta 4 . 

17 El ojo de aquel , que se 
mofa de su padre , y que des- 
precia el parto de su madre s , 
cuervos de arroyos lo saquen, y 
cómanlo hijos de águila. 

18 Tres cosas son difíciles 
para mí , y la quarta del todo 
ignoro: 

19 El camino del águila por 
el ayre, el camino de la cule- 
bra sobre la peña, el camino de 
la nave en medio del mar } y el 
camino del hombre en la moce- 
dad 6 . 

sanguijuela , y estas tres no la hartaran^ 
ni la quarta quiso decir : Basta. 

2 O mas bien quatro. Y lo mismo se 
ha de entender en los versos siguientes. 

5 O también el sepulchro , ó la muer- 
te. Y los placeres carnales , que expresa 
el Hebreo quando dice : El útero estéril. 

4 Que quanto mas leña se le echa, 
mas se enciende. 

5 A sus hermanos. El texto Hebreo: 
La obediencia , que debe á su madre. 

6 Porqje es muy vario , mudable é 
inconstante. El Hebreo : En la moza, 
que es de quien habla en el versículo 
siguiente. En todo esto parecen insinuar- 
se los designios , y altos pensamientos 
de los ambiciosos , que no omiten medio, 



CAPITULO XXX. I23 

20 Talis est et via mulie- 20 Tal es también el cami- 
ní adultera , qu.-e comedit , ¿»¿ no de la muger adúltera, que 
tergens os suum , dicit : .N0/2 come , y limpiándose la boca, 
snin opérala malum. dice : No he hecho maldad. 

21 Per tria movetur terra> 21 Por tres cosas se con- 
et quartum non potest susti- mueve la tierra , y la quarta no 
nere. la puede sufrir. 

22 Per servum cuín regna- 22 Por el esclavo quando 
vertí : per stidtum dan satu- reyn2re 1 : por el necio quando 
ratus fuerh cibo: estuviere harto de comida 2 : 

23 Per odiosam midierem 23 Por la muger aborreci- 
ciim in matrimonio fuerit as- da, quando sé casare 3 : y por 
sumpta \ et per anciüam ciun la sierva quando fuere heredera 
fuerit heres domina su¿e. de su señora 4 . 

24 Quatuor sunt mínima 24 Quatro son las cosas pe - 
tertce , et ipsa sunt sapientio- queñitas de la tierra, y estas son 
ra sapientibus. mas sabias que los mismos sabios 5 ¿ 

25 Formicce , populus in- 25 Las hormigas, pueblo dé- 
Jirmus , qrd prceparat in mes- bil , que en tiempo de la mies 
se cibum sibi: prepara su comida : 

26 Lepiiscidus , plebs in- 26 La liebrecilla , pueblo 
valida , qui collocat in petra flaco , que hace su cama en la 
cubile suum : piedra : 

27 Regem locusta non ha- 27 La langosta no tiene 
bet , et egredietur universa per Rey , y sale toda ordenada en 
turmas suas: sus esquadrones : 

28 Stellio manibus niti- 28 El estelion 6 se apoya 
tur y et moratur in cedibus en las manos , y mora en los pa- 
regis. lacios de los Reyes. 



fraude ó maldad , para llegar á lo que 
intentan. Y esto mismo parece que se da 
á entender también , en lo que se sigue. 
Algunos Interpretes modernos han mira- 
do este texto como una prophecía de la 
Encarnación del Verbo en las purísimas 
entrarnts de la Santa Virgen María, á que 
da fundamento el Hebreo, por bailarse 
la misma palabra , que en el texto de 
Isaías vir. 15. Ecce virgo con:ipi-:t. Pe- 
ro el sentido literal es el mas natural. 

1 Porque no sabe usar con una justa 
moderaciou de aquel puesto , que de nin- 
gún modo convenia a su condición. 

2 Porque el exceso en el comer y en 
el beber le hace ser mas necio , y por lo 
mismo mas insufrible. 

3 Por haberse de vivir en compañía 



de una muger , que por sus costumbres 
y malos modos solamente merece odio. 

4 Que por muerte de su señora , ó 
por otra causa entra á ocupar su lugar; 
porque ella entonces suele revestirse de 
una autoridad y altivez intolerable. 

5 Por solo el instinto , que Dios les 
ha dado, hacen algunas cosas con ma- 
yor perfección , que los mismos hom- 
bres , que son capaces de doctrina y de 
sabiduría. La naturaleza , dice S. Gi.ro- 
ny.mo , nunca es tanto de admirar como 
en las cosas pequeñas. 

6 Con el apoyo y ayuda de sus ma- 
nos va arrastrando , y halla modo de es- 
tar en los palacios de los Reyes. Comun- 
mente se dice salamanquesa. Levit. XI. 
30. £1 texto Hebreo n>DE\y , la araña. 



124 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



29 Tria sunt , quce bene 
graaiuntur , et quartum quod 
incedit feliciter: 

30 Leo fortissimus bestia- 
ruin , ad nullius pavebit oc- 
cursum : 

3 1 Gallas succmctus lum- 
, qui 



nec est rex 



bos : et artes 
resistat ei. 

32 Est qui stultus appa- 
ruit postquam elevatus est in 
sublime : si enim inte lie xis- 
set , ori suo imposuisset ma- 
nutn. 

33 Qui autem fortiter pre- 
mit ubera ad eliciendum lac, 
exprimit butyrum : et qui ve- 
hementer emungit , elicit san- 
gainem : et qui provocat iras^ 
producit discordias. 



29 Tres cosas son las que 
andan bien , y la quarta que ca- 
mina felizmente: 

30 El león el mas fuerte de 
las bestias , no tendrá miedo en 
ningún encuentro: 

31 El gallo ceñido de lo- 
mos 1 ; y el carnero ; y el Rey % 
á quien nadie contrasta. 

32 Hay quien se manifestó 
necio después que fué elevado 
en alto 3 ; y si lo hubiera enten- 
dido , hubiera puesto la mano 
en su boca 4 . 

33 Quien de recio aprieta 
la ubre para sacar leche , ex- 
prime manteca 5 ; y quien con 
mucha fuerza se suena , saca 
sangre ; y quien provoca á ira, 
causa discordias. 



1 Arrogante , fuerte. Otros trasladan 
Jas palabras Hebreas : Él lebrel, ceñido de 
lomos , y el macho de cabrío. 

2 Si se traslada la Vulgata como sue- 
nan las palabras: Ni hay Rey , que le re- 
sista , esto es , al carnero , resulta un 
sentido poco acomodado , y entonces no 
serán quatro, como se dice en el v. 29. 
sino tres , los que se representan y ca- 
minan con magestad. El Hebreo : T el 
Rey , contra el qual ninguno se levanta. 
El texto actual de la Vulgata se puede 
reducir á este sentido , si la palabra rex 
se toma como indeclinable al modo de 
los nombres Hebreos , y se pone por da- 
tivo: nec est regi, qui resistat ei. De es- 
tas quatro cosas , el león enseña la for- 
taleza ; el gallo, la vigilancia ; el car- 
nero , el cuidado de la familia ó grey; 
y el Rey , la magnanimidad. 

3 En el Cap. nr. 35. se dice: Que 
el ensalzamiento de los necios les es igno* 
minia ; en donde se habla de los que son 
elevados á los puestos sin tener las ca- 
lidades necesarias pp.ra desempeñarlos, 
entrando en ellos por el camino torcido 



de la ambición y del interés : pero aquí 
se habla de los que teniendo bastante 
virtud , para conservarse en un estado 
particular y menos expuesto , descubren 
su flaqueza , y se ponen en peligro de 
perderse , quando sin las prendas nece- 
sarias son elevados á los primeros car- 
gos y empleos. 

4 Antes que hablar y pretender se- 
mejante cosa. El Hebreo : Si neciamente 
has hecho alguna cosa para elevarte ; y si 
mal has pensado , mano á la boca, ó punto 
en boca , calla , y no pretendas justifi- 
carte. 

5 Como de la leche si se bate mu- 
cho , después de haberse sacado de la 
ubre , se hace manteca : y como el que 
cou mucha fuerza se suena las narices, 
saca por último sangre ; así también el 
que apura la paciencia de otro , le hace 
prorumpir en palabras de ira , y que se 
arroje á algún exceso. Otro¿: El que mu- 
cho aprieta la ubre , para sacar leche, 
en vez de leche saca sangre. Lo que in- 
dica , qué por la paz hemos de ceder de 
nuestro derecho. 



I2 5 

CAPÍTULO XXXI. 

Refiere Lamuél los avises que le dio su madre la Reyna* De la 
tnuger fuerte y sus alabanzas. 



i V erba Lamuelis regis. 
Visio , qud erudivit eum wa- 
ter sua. 

2 i Quid dilecte mi , quid 
dilscte uteri mei , quid dilecte 
votorum meorum ? 

3 Ne dederis mulieribus 
substantiam tuam , et divitias 
tu as ad delendos reges. 

4 Noli regibus , o Lamuél, 
noli regibus daré vinitm: quia 
nidlum secretum est ubi regnat 
ebrietas: 

i) Et ne forte bibant , et 
obliviscantur judiciorum , et 
mutent causam jiliorum fau- 
feris. 

6 Date siceram mcerenti- 
hus , et vinum his , qui amaro 
sunt animo : 

7 Bibant s et obliviscan- 

1 El Hebreo bxiob Lemuel, ó Lamuel, 
se interpreta : Uno , que es de Dios , ó 
enseñado de Dios , tí con el Dios ; y baxo 
de este nombre comunmente se entien- 
de Salomón. 

2 Doctrina divinamente inspirada. 
MS. 3. Nodreció. 

3 Equivale á una interjección para 
¡lámar su atención. 

4 El Hebreo : Tu fuerza ; pues esto 
te gastará la del alma , y la del cuerpo. 

5 Ferrar. Para arrematar Reyes. 
Para guerras injustas : para fomentar 
una rebelión contra tu legítimo Sobera- 
no. El Hebreo puede también exponer- 
se : No des tus bienes á las mugeres, ni 
pongas tu afición en ellas , porque esto 
es lo que destruye á los mayores Re- 
yes. LOS LXX. M17 9¿s yvvaiU oov nhov— 
voy t ¡tai xqy coy yovv , naL S'íof tl<r vot£- 



i Jtalabras del Rey Lamuél 
La visión * , con la que le ins- 
truyo su madre. 

2 ¿Qué cosa, amado mío 3 , 
qué cosa, amado de mis entrañas, 
qué cosa, amado de mis deseos? 

3 No des tu substancia á 
mugeres 4 , ni tus riquezas, para 
arruinar Reyes 5 . 

4 No quieras , 6 Lamuél, 
no quieras dar vino á los Re- 
yes 6 : porque no hay ningún 
secreto en donde reyna la em- 
briaguez : 

5 Y porque no sea caso que 
beban , y se olviden de los jui- 
cios , y muden la causa de los 
hijos del pobre. 

6 Dad cerveza 7 á los que 
están afligidos, y vino á los que 
están en amargura de corazón : 

7 Beban , y olvídense de su 

poSovA-lav' (¿tro, 6oi>^.r¡g "xavra tto7£i j [xtr¿k 
Sov^ñi olvoitoTil : No des á las mugeres 
tus riquezas , ni tu corazón , ni tu vida y 
para mudar tarde de consejo : hazlo todo 
con consejo , bebe vino con consejo. 

6 MS. 3. 0 befdez regna No creas, 
Lamuel , que conviene á los Reyes el 
uso inmoderado de todo lo que puede em- 
briagar. Y después da la razón. Los lxx. 

Oí Svváavai 6v¡x¿)Seig iicív' oirov S¿ ¡xi] 
■KiviTacav , los poderosos son iracundos: 
y así no beban vino. Esto falta en el He- 
breo. Los Orientales fueron muy parcos 
y mirados en el uso del vino y licores, 
que podian perturbar la razón. Y es 
mucho mas nocivo , y se debe precaver 
mas en los climas cálidos. 

7 MS. 3. Cizra. Una de las virtudes 
del vino es alegrar el corazón. 



126 



EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



tur egestatis sil? , et doloris 
sui non recordentur ampliiis. 

8 Ap-ri os tiium imito , et 
causis omnium filiar ttm qiú per- 
transeuni : 

9 Aperi os tuum , decerne 
quod justum est , et judica 
inopem et pan per em. 

10 ¿Mulierem fortem quis 
invente* ? procul , et de ulti- 
mis finibus pretium ejus. 

11 Confidit in ea cor viri 
sui , et spoliis non indigebit. 

12 Reddet ei bonum , et 
non malum , ómnibus diebus 
vita su.-e. 

13 Qucesivit lanam et li- 
num y et operata est consilio 
manuum suarum. 

14 Facta est quasi nazis 
institor is, de longe por tans pa- 
ne m suunt. 

1 Ea defensa del que do sabe , ó no 
puede defender la justicia de su causa. 

2 De todos aquellos , que están ea 
peligro de perecer; ó de los peregrinos 
y forasteros. Los lxx. íroiyt cor cróaa 

/.¿ya 6éov , xal tptre -rárvo^ íyia; , abre tu 
boca fura palabra de Dios , y juzga á to- 
dos con rectitud. 

3 Los lxx. La muger varonil- La voz 
Hebrea Chail no solo comprehende la 
significación de fuerte en cuerpo y alma, 
sino todas las virtudes de una muger ca- 
sada ; v como si áixeramos tan cabal en 
el cumplimiento de la ley de Dios , y go- 
bierno de su familia, que en esto nada le 
falre. Desde aquí basta el fin en el He- 
breo son acrósticos los versículos, empe- 
zando por el Aleph , y siguiendo el orden 
del alphabeto Hebreo , cumo se ha dicho 
de algunos Ps3lmos. 

4 Como si dixera : Es una cosa muy 
rara v preciosa , como lo son las que se 
trahen de países muy distantes S. Am- 
brosio aplica estas alabanzas de la mu- 
ger fuerte á la Iglesia extendida por todo 
el mundo. Y S. Epiphanio en el Ancor. 
las explica de la Virgen María, Madre del 



necesidad , y no se acuerden 
mas de su dolor. 

8 Abre tu boca al mudo 

y en las causas de todos los hi- 
jos de los que pasan 2 : 

9 Abre tu boca , decide lo 
que es justo , y juzga al desva- 
lido y al pobre. 

10 ¿Muger fuerte 3 quién la 
hallará 4 ? lejos , y de los últimos 
confines de la tierra su precio. 

1 1 Confia en ella ei corazón 
de su esposo , y de despojos 5 no 
tendrá necesidad. 

12 Le dará el bien , y no el 
mal 6 , en todos los dias de su 
vida. 

13 Buscó lana y lino 7 , y lo 
trabajó con la industria de sus 
manos 8 . 

14 Hízose como nave de 
mercader 9 , que trahe su pan 
de lejos lo . 

Divino Salvador. Véase S. Agustín ¡ 
Scrm. LVII. y lviii. de divers. 

5 Porque las manos de su muger le 
llenarán la casa de todo quanto pueda 
necesitar para la decencia y comodidad 
de la vida. 

6 Sin causar jamas la menor moles- 
tia á su marido , le consolará , aliviará 
sus penas , y le será una fiel y solícita 
compañera, procurándole las mayores 
ventajas y bienes. 

7 No esperó á que su marido se lo 
mandara ; sino que ella lo buscó solícita, 
y ansiosa de ocupar bien y útilmente el 
tiempo , y de hacer que lo empleasen del 
mismo modo sus criadas. 

8 Con el arte, habilidad y primor de 
sus manos. El Hebreo : Con la voluntad 
de sus manos , hallando no solo su ocupa* 
cion , sino todo su recreo en la labor. 

9 Vendiendo lo que sobra después de 
bieu surtida la casa , y comprando otras 
cosas necesarias con su precio. Los lxx. 
Se ha hecho como una nave que trafica, 

10 Lo qual debe referirse no A la na- 
ve , sino á la muger , la que en esto se 
asemeja á aquella ; porque con el traba- 



capíttj: 

i J Et de nocte surrexit y 
de di t que pr.td.vn domes ti- 
cis sais , et ci baria ancil- 
iis suis. 

16 Consideravit agrie -i , 
et emit eum : de fructic ma- 
ñitum suarum pl.mt.ivit -¿ineam. 

1 7 Accinxit fortitudine 
lumbos sitos , et roboravit kra~ 
chium suum. 

18 Gustaroit, et vieüí qmim 
bona est negotiatio ejus\ non ex- 
tinguetur in nocte lucerna ejus. 

19 Mamtm suam misit ad 
fortia , et d:j¿:i rus apyrehrn- 
derunt fusum. 

20 ALamm suam aperuxá 
inopi , et palmas suas ex: en- 
dit ad pauperem. 

2 1 Non ttmebit domui su.-e 
a frigzribus nii'is: omnes e nim 
déme ¿ticé ejus utsiiii nmt du- 
plicibus. 

22 Stragulatam vestem fe- 
cit sibi : byssus , et purpura 
indumentum ejus. 

23 Kobilis in portis vir 
ejus , quando sederif cum 
senatoribus térra. 

jo de sus manos trabe á casa de su mari- 
do no solo las riquezas del pais , sino 
también las extrangeras. 

1 Para todos los criados y animales. 

LOS LXX. Lj, tarea para aci.il dia. 

2 De lo que tiene ganado por sus ma- 
nos , y ahorrado para emplearlo útil- 
mente en benerkio de la casa. 

3 MS. 3. Cuixo ftramente. Se revistió 
de fortaleza varonil. 

4 MS. 3. Su ai innamienta. Viendo y 
sabiendo por experiencia quantas utilida- 
des le trahe su labor , empLeara en ella 
algunas horas de la noche , y velara ro- 
deada de sus criadas. 

5 A cosas de mas fatiga ; y asi elia 
acudirá a todos los ministerios de la casa 
propios de una madre de familia. E¡. He- 



o xxxi. 127 

1 í Y se levanto de noche, 
y dio la porción de carne á sus 
domésticos, y los mantenimien- 
tos 1 á sus criadas. 

16 Puso !a mira en un cam- 
po , y lo compró : del fruto de 
sus manos 2 plantó una viña. 

17 Ciñó 3 de fortaleza sus 
lomos , y fortaleció su bra- 
zo. 

iS Gustó, y vio que su trá- 
fico 4 es provechoso: no se apa- 
gará su candela durante la noche. 

19 Echó su mano a cosas 
tuertes - , y tomaron sus ceucs 
el huso. 

20 Abrió su mano al desva- 
lido , y extendió sus palmas al 
pobre r . 

2 1 No temerá para los de 
su casa los fríos ce la nieve: 
porque todos sus domésticos 
vestidos están de ropas dobles 7 . 

22 Hizo para sí un vestido 
acolchado * : el lino fino y la 
púrpura la vestidura de ella/ 

13 Su esposo será conocido 
en las puertas, quando se sentare 
con los Senadores 10 de la tierra. 

breo : Aplicó s-uj maros al huss , al (or- 
no, al devanador , o a la rueca para dis- 
poner los texidos. 

6 En todo esto se da a entender su 
liberalidad con los pobres y necesitados. 

7 No tendrá miedo de que sus domés- 
ticos padezcan frió en el invierno , por- 
que do les faltara la ropa interior v ex:e- 
rior que necesiten pa-a abrigarse/ 

8 No comprándolo, sino haciéndolo 
por sus manos. El Hebreo: Tapeta , cu- 
biertas , tapices bo r dados y piatacos ce 
varios colores al estilo Oriental. 

9 MS. 3. Ranzan. 

ic Lo que hace ver , que la muger 
casada , que se cescribe en este lugar "es 
uuiire , y de ia primera di¿;iuc:ca. 



128 EL LIBRO DE LOS PROVERBIOS. 



24 Sindonem fecit } et ven- 
didit , et cingulum tradidit 
Chañando. 

2) Fortitudo et decor in- 
dumentum ejus , et ridebit in 
die novissimo. 

26 Os suitm aperuit sa- 
pientice , et lex clementia in 
Lingua ejus. 

27 Consideravit semitas 
domiis su ce , et panem o t ios a 
?wii comedit. 

28 Surrexerunt filii ejus, 
et beatissimam prxdicaverunt: 
vir ejus , et laudavit eam. 

29 Multce fili¿e congrega- 
ver unt di vi ti as : /// supergres- 
sa es universas- 

30 Fallax gratia 3 et va- 
na est pulchritudo : mulier 

1 De estos lienzos de lino muy fíno 
y delicado usaban las mugeres para el 
adorno de la cabeza , y se cree que se 
inventaron en Sydon, ciudad de Pheni- 
cia , de donde viene el nombre Sindon. 

1 Al Charraneo, 6 al Mercader. 

3 En lo que hace consistir principal- 
mente su adorno y hermosura , es en Ja 
virtud, en la modestia, en la honesti- 
dad, en la gravedad , y en que brille la 
piedad y misericordia en todas sus ac- 
ciones Y en recompensa estará alegre en 
los anos de su vejez , ó en el dia últi- 
mo , que será el de su muerte. 

4 El Hebreo : Con sabiduría*, porque 
sus palabras son muy medidas, sabias y 
circunspectas. 

5 Porque sus discursos son sobre las 
obras de misericordia , que se deben 
exerchar con el próximo. O tambieu, 
porque sus palabras van siempre acom- 
pañadas de la mayor blandura y sua- 
vidad. 

6 Considera y reconoce atenta y con- 
tinuamente como van las cosas dé la fa- 
milia , y como cada uno cumple con la 
parte y cargo , que le toca. 

7 Ferr. T bienaventuráronla. Su es- 
poso , y sus hijos á voces y públicamen- 
te después de su muerte la elogiarán , y 
llenarán de bendiciones , diciendo : Mu- 



24 Echó delicados lienzos, 
y los vendió 1 ; y entregó cín- 
gulos al Chánaneo \ 

25 Fortaleza y decoro el 
vestido de ella , y estará risueña 
en el dia último 3 . 

26 Abrió su boca á la sabi- 
duría 4 , y la ley de la clemen- 
cia está en su lengua 5 . 

27 Consideró las veredas de 
su casa 6 , y no comió ociosa el 
pan. 

28 Levantáronse sus hijos, 
y la predicáron por beatísima 7 ; 
y su marido también la alabó. 

29 Muchas allegáron rique- 
zas : tú las has sobrepujado á 
todas 8 . 

30 Engañosa es la gracia, y 
vana la hermosura 9 : la muger, 

chas mugeres ha habido muy aplicadas, 
que han recogido muchas riquezas con 
el trabajo de sus manos ; pero ningjna 
ha llegado á tí. ¿De que sirve la vani- 
dad , que otras neciamente ponen en sus 
gracias y hermosura ? Estas solamente 
merecen desprecio ; y la que es di^na 
de que todos la elogien , es la que co- 
mo ésta en todas sus obras muestra que 
teme al Señor. Por tanto dadle gloria, y 
alabadla por el fruto de sus manos : ó 
mas bien , sus mismas obras y méritos 
sean su mayor elogio. 

8 MS. 3. Las entreste todas. Ha ha- 
bido muchas mugeres solícitas , caseras, 
aplicadas á las labores propias del sexó, 
y también mugeres fuertes y virtuosas: 
pero tú las has aventajado á todas ellas; 
porque las prendas de tu ánimo han sido 
muy superiores á las de las otras mu- 
geres. 

9 Muchas son las mugeres , que po- 
nen su consideración en el parecer, en la 
hermosura del cuerpo, y demás prendas 
exteriores. Pero su elogio no se forma por 
estas vanas apariencias, que desapare- 
cen en un momento como el humo. Ni 
se fixa la alabanza en las virtudes y 
prendas naturales del ánimo. De nada 
serviría esto , sino se fundan estas virtu- 
des en la sabiduría , en la piedad t en 



CAPITU 

titnens Dotninutn ipsa lauda- 
titur. 

3 1 Date ei de fructu ma- 
mtum suarum : et laudent eam 
in portis opera ejus. 

la caridad , en el temor de Dios. Las 
obras hechas por estos impulsos son las 
verdaderas ; ellas son las que forman el 
elogio inmortal de la muger fuerte. 

Para cerrar la exposición de este 
Libro me ha parecido conveniente aña- 
dir aquí algunas de las reflexiones , con 
que pone fin á la suya el doctísimo Bos- 
suet. La muger casada, que nos pinta 
aquí Salomón , para que como en un 
espejo se miren en ella las que tienen 
este estado , no es de una condición po- 
bre , rústica 0 aldeana ; ni de un ánimo 
vil y codicioso é interesado , que solo 
atiende á allegar y á guardar lo que 
allega. Es muger de un Senador , que 
toma asiento en los tribunales entre los 
principales de Ja ciudad. Vestida de lino 
muy fino y de púrpura , cuida de que 
rada falte de lo necesario para el aseo, 
decencia y comodidad de su marido, 
hijos y familia. Su diligencia se extien- 
de á que la casa se vea adornada de 
hermosas colgaduras y cortinas , de ta- 
petes vistoscs en Jas mesas, y de ex- 
quisitas cubiertas en Jas camas ; todo 
texido y trabajado por sus manos. No 
se habla aquí de diamantes , perlas ú 
otras piedras preciosas, ni de alhajas ó 
baxilla de oro ; porque huyendo de la 
vanidad , atiende solamente á lo útil y 
sólido de las cosas. Se muestra de una 
grande mansedumbre , muy afable con 
la familia , y muy pronta para acudir 
con mano liberal al socorro de los ne- 
cesitados. Desempeña el oficio de ama 
y madre , pero con mucha prudencia, 



LO XXXI. 129 

que teme al Señor, esa será ala- 
bada. 

31 Dadle del fruto de sus 
manos; y alábenla sus obras en 
las puertas. 

solicitud y providencia : no solamente 
manda, sino que enseña, exhorta y amo- 
nesta : no salen de su boca sino palabras 
llenas de sabiduría : nada hace que no 
sea con la mayor madurez y reflexión: 
compra un campo ó heredad , pero mi- 
rando bien antes la utilidad y frutos, 
que de allí pueden resultar. Tampoco 
se habla aquí de la honestidad, que con- 
forme á su estado debe guardar; pues 
siendo tan prudente esia muger , sabe 
que sin esra virtud no hay alabanza al- 
guna en las casadas ; porque siendo la 
primera , que debe brillar en elJas , se 
debe dar por supuesta , como el funda- 
mento de todas ellas. Su primera aten- 
ción es, temer á Dios, y darle el cul- 
to que le es debido , pero sin supersti- 
ción. Atendiendo á Ja labor y al cui- 
dado de su casa , coloca la principal y 
mayor parte de su piedad en cumplir 
con Ja mayor exactitud los oficios de 
una buena madre de familias. Ultima- 
mente todo su elogio se comprehende en 
esta brevísima sentencia : Consideró la* 
veredas de su cusa , y no comió el pan es- 
tándose ociosa, Mírense ahora en este 
dechado las mugeres casadas de nues- 
tros dias , y hagan con el uu fiel cotejo 
de lo que practican para el desempeño 
de sus obligaciones , y hallarán tal vez 
muchas , aun de las que se tieuen por 
buenas y por recomendables . que por 
evitar ilícitas distracciones , el ocio y 
la murmuración , emplean y gastan el 
tiempo en el juego y continuas diver- 
siones. 



Tom. VIII. 



130 

ADVERTENCIA 



SOBRE EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 

En este Libro , llamado por los Griegos Ecclesiastés , esto es, 
Predicador , y por los Hebreos n*?np Cohéleth en género feme- 
nino , Predicadora , entendiéndose la Divina Sabiduría , hace 
ésta un sermón á los hombres , dividido en dos partes. En la 
primera les da documentos , con el fin de que aprendan á go- 
bernar sabiamente su vida en este mundo , para que puedan vi- 
vir en él con buena dicha. En la segunda les dice cómo han de 
enderezar todas sus acciones al fin soberano de la eterna bienaven- 
turanza. Para declarar lo primero , hace presente la vanidad, que 
se encierra en todas las cosas , su instabilidad y corta duración, 
y como no es permanente ni durable la felicidad, que necia- 
mente nos imaginamos hallar en disfrutarlas. De todo lo qual 
concluye , que será muy grande nuestra locura , si ponemos en 
ellas nuestra confianza , 6 damos lugar á que su amor eche hon- 
das raices en nuestros corazones. Para enseñarnos lo segundo, 
nos exhorta á meditar de continuo en la vida eterna , como fin 
y término que es de la presente : á no perder de vista la muer- 
te , que nos servirá para poner freno á nuestros excesos , y para 
vivir en el santo temor de Dios , y de sus juicios, y en la mas 
atenta y exacta observancia de los divinos Mandamientos. Por 
lo qual este Libro puede con razón llamarse el thesoro de los 
preceptos de la verdadera felicidad , y del soberano bien del 
hombre. 

Y en efecto , como observa un docto y piadoso Expositor 
Jas palabras que se leen al principio de él, hacen ver que habla Sa- 
lomón como enagenado y fuera de sí mismo, ó como un hombre, 
que sale de una profunda meditación , en la qual Dios le ha he- 
cho conocer la nada del mundo , y la vanidad de todas las co- 
sas. Por esto los Santos han observado , que el Libro del Eccle- 
siastés es en cierto modo mas sublime y mas espiritual que el 
de los Proverbios ; por quanto Salomón acomodándose en el de 
los Proverbios á los pensamientos ordinarios de nuestros espíri- 
tus , para arreglar á los hombres por la Sabiduría de Dios , va 
recorriendo todas las obligaciones de la sociedad humana en to- 
das suertes de condiciones , y habla como un hombre entre otros 
hombres. Mas en el Ecclesiastés parece que elevándose sobre sí 



* Sa:y áans V Avertissement. 



ADVERTENCIA. I3I 

mismo , eleva también al hombre á un grado mas alto de sabi- 
duría , haciéndole ver , como observa S. Agustin 1 , el grande 
vacío que se halla en todo lo que los hombres mas estiman, 
para que únicamente encamine sus deseos acia aquella vida, que 
no conoce variedad alguna ni sombra de mudanza , como todo 
lo- que está baxo de este Sol que nos alumbra , sino que será 
estable y eterna , contemplando y gozando el soberano Ser de 
aquel , que ha criado este Sol. 

Pero al paso mismo que todo esto es indubitable , es necesa- 
rio advertir aquí , que hay en todo este Libro muchos lugares 
muy obscuros , y muchas ¿emendas , que á primera vista pare- 
cen repugnantes entre sí. En lo qual se ha de ir con el mayor 
tiento y cuidado ; porque Salomón proponiendo varias opinio- 
nes acerca de los fines de los buenos y de los malos , habla en 
boca de los que sentian de diverso modo ; y aunque á veces al 
parecer se conforma con sus sentimientos , es para refutarlos in- 
mediatamente , y para concluir, que solamente en Dios se pue- 
de y debe buscar la verdadera felicidad , y no en las criaturas, 
por quanto éstas son vanas y llenas de inconstancia. Por lo qual, 
si aun en vista de esto preguntares á Salomón : ¿ Qué cosa es 
buena , esto es , la ménos mala , en esta miseria en que vivimos? 
Te responderá , que el deleyte , que Dios concedió á los hom- 
bres como un condimento de la vida. Y si al oir esta respuesta 
le replicas: ¿Luego lícito nos será entregarnos á las delicias de 
ella? No hay la menor duda, te dirá, si quieres gozar de bienes 
frivolos y perecederos : mas mira bien , que por seguir estos , no 
pierdas los eternos y verdaderos. Pues aunque parece que en esta 
vida van cambiadas todas las cosas ; debes tener entendido , que 
el bien sólido ha de ser por último la porción que quepa á los 
justos ; y el mal la de los impíos y pecadores. Por lo qual si ves 
que esto no sucede en el tiempo presente , has de confesar 
que hay otro , en que infaliblemente se ha de verificar. Si no es- 
peras este tiempo , que ha de venir y durar eternamente , puedes 
enhorabuena entregarte mientras vives al deleyte. Bebe , come, 
triumpha y vive como se te ocurra , puesto que dices que con la 
muerte todo se acaba ; pero si aspiras como es justo á una eterna 
felicidad , debes portarte de manera , que puedas llegar á conse- 
guirla. Teme pues á Dios, que es el que ha de dar á cada uno 
conforme á sus obras. 

Este es el argumento de todo este gran Sermón , que he que- 
rido proponer aquí de nuevo, aunque en otro aspecto, para que 

I In Prafat. 

If 



132 ADVERTENCIA. 

ninguno padezca, ni pueda alegar error, 6 el menor engaño. Se 
hallan muchos , que sin atender al fin y objeto de los Libros, lue- 
go que hallan en ellos algún lugar que parece acomodar á sii 
paladar y antojo , se asen fuertemente de él , y le oponen como 
un escudo , para defender su desenvoltura y demasiada licencia 
en su modo de pensar ; como si el juicio , que hacen de sí mis- 
mos , hubiera de ser confirmado por el de Dios. El fin , pues , de 
toda esta exhortación es hacer palpable la vanidad de las cosas 
humanas , de nuestras inclinaciones , afectos y designios : conde- 
nar la bulliciosa curiosidad é inconstancia de los corazones hu- 
manos , y apartarlos del amor de las criaturas , para que se apli- 
quen á la consideración de las cosas eternas , teman á Dios , y 
adoren sus juicios , sin que por esto se les prohiba usar con mo- 
deración y acción de gracias de las cosas de este mundo. 

Los Hebreos , Griegos y Latinos unánimemente reconocen á 
Salomón por Autor del Ecclesiastés : por lo qual es superfluo de- 
tenernos aquí en refutar la opinión singular y poco fundada de 
los que lo atribuyen á Ezechías , Zorobabél , ú otros Escritores; 
pues para refutarlos á todos , basta un solo título, que dice: Pa- 
labras del Ecclesiastés , hijo de David , Rey de Jerusalém , las 
quales á ninguno se pueden aplicar sino á Salomón. No es tan 
fácil de resolver otra duda , que se mueve acerca del tiempo en 
que Salomón escribió su Ecclesiastés. Muchos dicen , que fué 
después de su terrible caida , y que este escrito es como un pu- 
blico testimonio de su verdadero arrepentimiento y conversión. 
Este fué el común sentir de los Hebreos , y aprobó su opinión 
S. Gerónymo , siguiéndola casi todos los Padres Griegos y Lati- 
nos ; y la persuade mucho mas el mismo contexto del Libro , en 
que se vé , que su Autor había vivido en toda la opulencia y re- 
galos del mundo , y que tenia mucha experiencia de todas sus 
grandezas , y de todo quanto pueden dar de sí los bienes de la 
tierra , y las cosas mas halagüeñas de acá baxo. Mas desengaña- 
do por fin de la vanidad de todas estas cosas de la tierra , redu- 
xo sus pensamientos á esta sola, útil é importante doctrina: Te- 
mamos á Dios, y guardemos sus mandamientos, teniendo siempre 
presente en la memoria, que el mismo Dios nos ha de juzgar, y 
nos ha de pedir cuenta de todo quanto hacemos , por mas secre- 
to que sea , tanto de las acciones buenas , como de las malas. Y 
esta es la verdadera clave para la inteligencia de este Libro mys- 
terioso , á que debe aplicar el hombre toda su consideración para 
el arreglo de su vida presente , y para excitar mas y mas sus an- 
sias acia la venidera, que esperamos , en la qual sola podemos lo» 
grar nuestra felicidad y eterna bienaventuranza» 



*33 

EL LIBRO 

DEL ECCLESIASTÉS. 

CAPÍTULO I. 

(¿ue todas las cosas mundanas son vanidad. Nada hay de nucv& 

baxo del Sol. 



1 V ~ erba Ecclesiasta , fi- 
lii David , regís Jerusalem. 

2 Vanitas vanitatum , di- 
xit Ecclesiastes : vanitas va- 
nitatum , et omnia vanitas. 

3 ¿ Quid habet ampliüs ho- 
mo de universo labore suo 9 quo 
labor at sub solé f 

2 Generatio praterit , et 
generatio advenit : térra au- 
tetn in eeternum stat. 

5 Orilur sol , et occidit¡ 
et ad locum suum revertitur: 
bique renascens, 



i Palabras del Ecclesiastes, 
hijo de David , Rey de Jerusa- 
lém \ 

2 Vanidad de vanidades % 
dixo el Ecclesiastes : vanidad de 
vanidades, y todo es vanidad 3 . 

3 ;Qué tiene mas el hom- 
bre de todo su trabajo 4 , con quo 
se afana 5 debaxo del Sol? 

4 Una generación pasa , y 
otra generación viene : mas la 
tierra siempre queda estable 6 . 

5 Nace el Sol , y pónese , y 
tórnase á su lugar 7 ; y renacien- 
do allí, 



1 Véase la advertencia preliminar, y 
el v. 12. Los lxx. Rey de Israel en Je- 
rusalem , como en la Vulgata al v. 12. 

2 Vanidad vanísima , ó cosa vanísi- 
ma. Es un idiotismo Hebreo , al modo 
que después se dice Cantar de Cantar es\ 
cuya expresión equivale á Cantar ó Cán- 
tico excelentísimo; por carecer los He- 
breos de superlativo. 

3 Vanidad y vano no se llama aquí 
loque es malo por naturaleza, sino lo 
que no tiene estabilidad de duración, ni 
í'rutu de verdadera utilidad , ni virtud 
de producir al hombre la felicidad que 
busca ,sino que por el contrario le acar- 
rea mil males, vio seduce miserable- 
mente. Ad Rom. vni. 2o. Llámanse 
también vanidad y humo los bienes tem- 
porales y criados , comparados con los 

lonu VIII. 



bienes espirituales y eternos. S. Gekó- 

IíYMO. 

4 ¿Qué saca el hombre de todo lo 
que trabaja en esta vida , sino solamen- 
te un triste alimento y vestido , para cu- 
brir sus carnes, á costa de mil cuidados, 
afanes y peligras ? Pues él nace para el 
trabajo , como el ave para el vuelo. Job 
v. 17. 

5 Como si dixéramos : baxo de la ca- 
pa del Sol: en esta vida temporal. 

6 Mueren unos hombres , y nacen 
otros, para entrar en el lugar de los que 
murieron ; mas la tierra subsiste , y es 
como una casa de posada , donde de con- 
tinuo salen unos, y entran otros pasa- 
geros. 

7 El Sol mismo , que ha sido dado á 
los moríales para que los alumbrt con 

*3 



134 EL LIBRÓ DEL 

6 Gyrat per Meridiem , et 
Jlectiíur ad Aquilonem: lustrans 

universa in circuitu pergit spi- 
ritus , et in circuios sitos rever- 
titur. 

7 Omni a flumina intrant 
in mure , et mare non redttn- 
dat : ad locum , unde exeunt 
flumina , revertan tur ut iterum 
fluant. 

8 Cuneta res difficiles : non 
potest eas homo explicare ser- 
mone. Non saturatur ocultis 
visu , nec auris auditu im- 
pletttr. 

9 ¿ Quid est quod fuit ? 
ipsum quod fttturum est. ¡Quid 
est quod factum est? ipsum 
quod fac iendum est, 

10 Ni/til sub sole novurn, 
nec valet quisquam dicere : 
Ecce hoc recens est : jam enim 

sus brillantes rayos ; les está diciendo 
todos los dias , que pasarán todas las co- 
sas que nacen En esto se indica el mo- 
vimiento diurno del Sol desde levante á 
poniente. 

1 Este es el movimiento anuo del 
Sol , que recorre los doce Signos del Zo- 
díaco ; los seis en el emispherio septen- 
trional, y los otros seis en el meridional, 
desde el un Trópico hasta el otro. 

2 El espíritu, ó el viento , que yen- 
do y volviendo por todas partes , lleva 
consigo los vapores y las nubes : y es una 
imágen de la nada y volubilidad de las 
cosas del mundo , que aparecen y des- 
aparecen casi á un mismo tiempo. Jacob, 
iv. S Gerónymo aplica la palabra 
espíritu al Sol , porque es como el alma 
del mundo, que con su actividad, vi- 
veza y calor todo lo vivifica, y que en 
cierto modo vuelve sobre sus pasos en 
la revolución , que hace eutre los Tró- 
picos. 

3 Per los vapores, que el Sol saca de 
la mar , y que elevados n la región me- 
dia del ayre , se rtsuelven en lluvias, de 
donde se forman las fuentes y los rios, 
que vuelven al mar otra vez , para ser 



ECCLESIASTES. 

6 Gyra por el Mediodía, y 
se revuelve ácia el Aquilón 1 : 
andando al rededor en cerco por 
todas partes el espíritu 2 va , y 
vueive á sus rodeos. 

7 Todos los rios entran en 
el mar , y el mar no rebosa : 
al lugar de donde salen, tornan 
los rios 3 para correr de nue- 
vo 3 . 

8 Todas las cosas son difí- 
ciles 4 : no las puede el hombre 
explicar con palabras. No se 
harta el ojo de ver 5 , ni la oreja 
se hinche de oir. 

9 ¿Qué es lo que fué? lo 
mismo , que ha de ser 6 . ¿ Qué 
es lo que fué hecho ? lo mismo, 
que se ha de hacer. 

10 No hay cosa nueva de- 
baxo del Sol, ni puede decir al- 
guno : Ved aquí esta cosa es 

de nuevo convertidos en vapores. En to- 
do lo qual se representa al hombre la 
rapidez continua , con que pasan todas 
las cosas de este mundo , y su poca es- 
tabilidad. 

4 Aun aquellas, que mas conocemos 
y nos son mas familiares : y no sola- 
mente 1 ?s pbysicas , que por la mavor 
pjrte no entendemos; siuo también las 
que miran á nuestras costumbres y go- 
bierno , como la experiencia cotidiana 
nos lo enseña. Este es un admirable an- 
tídoto contra la soberbia , viendo quán 
limitadas son nuestras luces , y á qué 
poco se extienden todos nuestros cono- 
cimientos. 

5 Porque le es connatural al hombre 
el apetito de saber y conocer cosas nue- 
vas , al mismo paso, que le causan has- 
tío las viejas, que ya sabe. 

6 No solamente en las cosas natura- 
les , sino también en las morales, por- 
que las inclinaciones , pasiones y cos- 
tumbres de los hombres han sido , son 
y serán siempre unas mismas , siendo 
todos hijos de aquella primera raíz cor- 
rompida. 



CATÍT 

prtcessit in s a 'culis , qua>fue- 
runt ante nos. 

1 1 Non est priorum memo- 
ria : sed nec eorum quidem, 
qiue .postea futura sunt , erit 
recordatio apud eos , quifutu- 
ri sunt in novissimo. 

12 Ego £ ce Ies tas tes fui 
rex Israel in Jerusalem, 

13 Et froposui in animo 
meo qu¿erere et investigare sa- 
fíenter de ómnibus qiu-e fiunt 
sub solé. Hanc oceupationem 
pessimam dedit Deus filiis 
hominum , ut oceuparentur 
in ea. 

14 Vidi cuneta , qua 
■fiunt sub solé , et ecce uni- 
versa vanitas , et afflictio 
spiritús. 

1 5 Perversi difficilé corri- 
guntur , et stultorum infinitus 
cst numerus. 

16 Locutus sunt in cor de 
meo y dicens : Ecce magnas 
ejfectus sum , et prxcessi omnes 
sapientia , qui fuerunt ante 

1 Pues aunque no vuelven las mis- 
mas cosas, que perecieron , y ya pifa- 
ron una vez, vuelven otras muy seme- 
jantes y parecidas á las que habian pa- 
sado primero; estando todas como en un 
fluxo y refluxo. 

2 MS. 3. Recordamier.to. La razón 
de esto se da en el v. 16. del Capítulo 
siguiente. 

3 Fui establecido Rey, y puedo ha- 
blar de esta vanidad por experiencia 
propia. 

4 Muy molesta y laboriosa. MS 3. 
Este embargamiento malo , &c. que fue- 
sen embargados en él. Llena de trabajo 
y de molestia , queriendo Dios , que el 
trabajo y fatiga , que cuesta el saber é 
indagar las cosas, sea como una pena 
ó castigo de la curiosidad humana. Fes- 
ama en este lugar se toma como en el 



ULO X. 135 

nueva ; porque ya precedió en 
los siglos , que fueron antes de 
nosotros '. 

1 1 No hay memoria 2 de 
las primeras cosas: ni habrá tam- 
poco recordación de las que su- 
cederán después, entre aquellos 
que han de ser en lo postrero. 

12 Yo el Eclesiastes fui Rey 
de Israel en Jerusalem 3 , 

13 Y me propuse en mi co- 
razón Inquirir é investigar sa- 
biamente sobre todas las cosas, 
que se hacen debaxo del Sol. 
Esta pésima ocupación 4 dio 
Dios á los hijos de los hombres, 
para que se ocupasen en ella. 

14 Vi todo lo que se hace 
debaxo del Sol, y he aquí todo 
es vanidad, y aflicción de espí- 
ritu s . 

i) Los perversos con difi- 
cultad 6 se corrigen , y el núme- 
ro de los necios es infinito 7 . 

16 Hablé en mi corazón, di- 
ciendo : He aquí yo he llegada 
á ser grande , y he aventajado 
en sabiduría á todos los que fué- 

G riego -rorripóf ,malum, laboriosum , mo— 
lestum , ¿erumnosum , o.to rov nórov , que 
es trabijo ó molestia. 

5 Vanos son , caducos y pasageros 
todos los placeres del siglo, pasan como 
el agua : vanos son los deseos , los cui- 
dados, los pensamientos de los hombres: 
vanas sus esperanzas Todo loque ¡men- 
ta el hombre , todo lo que maquina , le 
agita , le atormenta , le inquieta , y le 
fatiga. Todo es aflicción de espíritu. 

6 MS. 3. Con gr aveza. 

7 Lís almas perve r tidas : los vicios 
arraygados. No tiene guarismo el núme- 
ro de los necios , de los que abandonan 
á Dios. El Hebreo : Lo torcido >io se pue- 
de enderezar; y lo falto , lo defectuoso, 
no ss puede contar. Véase Jeremías 
xiii. 23. 

n 



EL LIBRO DEL ECCLESlASTES, 



I36 

me in Jerusalem : et mens mea ron ántes de mí en Jerusalém T ; 
contemplata est multa sapien- y mi entendimiento contemplo 

muchas cosas sabiamente , y las 
aprendí 5 



ter , et didicu 

"Dedique cor meum ut 



17 

scirem prudentiam , atque 
doctrinam , error es que et stul- 
titiam : et agnovi qubd in his 
quoque esset labor , et afjlictio 
sph i tus: 

18 Eb qubd in multa sa- 



17 Apliqué mi corazón á 
aprender 3 la prudencia , .y la 
doctrina , y los errores y la ne- 
cedad : y conocí que aun en es- 
to 4 habia trabajo y aflicción de 
espíritu : 

18 Por quanto en la mucha 



pientia multa sit indignatio : sabiduría hay mucha indigna 
et qui addit scientiam , addit cion ; y quien ciencia añade, 
et laborem. añade también trabajo 



1 Hice dentro de mí mismo estas 
reflexiones. 

2 Y he aprendido y llegado á enten- 
der muchas cosas , por haberlas consi- 
derado con la mayor atención. Salomón 
no dice aquí sino lo que es notorio á 
todo el mundo, y de ello habia dado tes- 
timonio el mismo Dios. Y todo esto lo 
expresa para mayor confirmación de lo 
que dixo primero , que todo es vanidad. 

3 Y apliqué mi corazón ; porque las 
cosas se entienden mejor con la compa- 
ración de las que son contrarias entre 
sí , como la necedad y la sabiduría, se- 
gún S. GiRÓNYMO. 

4 Aun en conocer estas cosas. 

¿ Muchas dificultades que vencer; 
porque el sabio ve , que la sabiduría está 



escondida en un lugar muy profundo, y 
que no se puede llegar á ella sino á cos- 
ta de mucha fatiga y dolor; y así quan- 
to mas aumenta los conocimientos , co- 
noce , que le fatiga mas , y tanto crece 
mas su trabajo por adquirirla. Otros lo 
entienden de la indignación , que con- 
cibe cada uno contra sus propios defec- 
tos , la qual crece mas , quanto mas 
llega á conocerlos ; y también porque 
ve quanto mas le falta para llegar á la 
perfecta sabiduría : d se indigna al ver 
las necedades de los hombres , y que 
por mas que se aplique , no podrá ni 
bastará á corregirlas. Pero de todo ello, 
concluye el Sabio , que la Sabiduría y 
la ciencia humana no son eu sí mismas 
otra cosa 3 que vanidad. 



CAPÍTULO II. 



Vanas las delicias , las riquezas y las faenas de los hombres. 
Ventajas de la sabiduría. 

1 Dixi ego in corde meo: íxe yo en mi corazón : 

Vadam , et affiuam deluiis^ Iré, y tendré abundancia de de- 
et /ruar bonis. Et vidi qubd licias, y gozaré de los bienes. Y 



1 Después dé haber visto , que en 
la adquisición de los conocimientos de 
las cosas no se halla sino fatiga , aflic- 
ción y vanidad; me apliqué á contem- 
plar de cerca que es lo que se encuen- 
tra en los deleytes, y en lo que los hom- 
bres cuentan por bienes y felicidad , y vi 



del mismo modo , que todo ello no es si- 
no vanidad , fatiga y aflicción de espí- 
ritu. Lo que advierte Salomón , para que 
ninguno se dexe seducir con lo aparen- 
te de los placeres y gusios sensibles de 
esta vida , porque en sí están realmen-* 
te llenos de amargura y de sinsabores. 



capítu: 

hoc ¿¡ito que esset vanitas. 

2 Risum reputavi crrorem: 
et gaudio dixi : Quid frustra 
deciperis . ? 

3 Cogitavi in corde meo 
abstrahere a vino carnem meatn, 
ut animum meum transferrem 
ad sapientiam , devitaremque 
stultitiam , doñee viderem quid 
esset titile filiis hominum : qim 
facto opus est sub solé numero 
dierum vita sita. 

4 Magnificavi opera mea, 
éedificavi mihi domos, et plan- 
tavi vincas, 

5 Feci hortos , et pomaria, 
et consevi ea cuncti generis ar- 
boribus, 

6 Et extruxi mihi pisci- 
nas aquarum , ut irrizarem 
silvam lignorum germinan- 
tium, 

7 Possedi servos et añed- 
ías , multamque familiam ha- 
bui : amienta quoque , et 



vi, que esto también era vanidad. 

2 La risa 1 la reputé por 
error 2 ; y dixe al gozo 3 : ¿Por 
qué vanamente te engañas ? 

3 Pensé 4 en mi corazón 
apartar 5 mi carne del vino 6 , 
para trasladar mi corazón á la 
sabiduría, y evitar la necesidad, 
hasta ver qué cosa sería útil á 
los hijos de los hombres; qué es 
lo que han de hacer baxo del 
Sol en el número de los dias de 
su vida 7 . 

4 Engrandecí mis obras, 
me edifiqué casas , y planté 
viñas 8 , 

5 Hice huertos y vergeles, 
y plantélos de toda especie de 
árboles, 

6 Y me hice fabricar alber- 
cas de aguas, para regar el bos- 
que 9 de los árboles que brota- 
ban : 

7 Poseí siervos y siervas , y 
tuve mucha familia 10 : también 
ganados mayores , y numerosos 



1 Todos los placeres del mundo. 

2 Ilusión , mentira , engaño. 

3 Es una prosopopeya. El Hebreo : 
i Qué es lo que haces? ?. Por que preten- 
des engañarme , si conozco , que todas 
las ofi-rtas , que me haces ¿on una mera 
ilusión y mentira ? 

4 En vista de este engaño. 

5 Ferrar. Sontraer. De quanto po- 
dia perturbarme. 

6 De todos los deleytes de la vida. 
Ephes. v. 18. Y así lo explica S. Ge- 

RÓNYMO. 

7 Y en que deben emplearse en este 
mundo , mientras viven en él. El He- 
breo : Propuse en mi corazón de traker 
al vino mi carne , de pasar mi vida dul- 
cemente en continuos convites , y diri- 
giendo mi corazón en sabiduría ; ptro con 
mucha atenciou y moderación , y rete- 
niendo la locura , acomodándome en lo 
exterior a la locura de los mundano:-, 



particularmente los Grandes, que siguen 
de lleno los placeres de esta v ida , has- 
ta ver en donde se hallaba e¿te bien de 
¡os hijos de Adam , en qué se ocupaban 
debuxo del cielo en el numero de los dias 
de su vida 9 para ver si la felicidad, que 
pretenden los hombres , estaba en don- 
de la buscan. A este sentido es confor- 
me también la traslación de los lxx. 

& Recorriendo lodas las cosas, de la 
quales los hombres pueden sacar alguna 
utilidad ó deleyte , me he puesto á pen- 
sar muy de asiento en todas las magni- 
ficas obras , que yo me he hecho hacer: 
en los palacios , en las casas de cam- 
po , Ólc. 

9 El Hebreo y los lxx. El bosque^ en 
donde se crian los árboles. 

10 El Hebreo : T tuve hijos de fami- 
lia , siervos ó esclavos , nacidos y criados 
en mi misma casa. 



138 EL LIBRO DEL 

magnos ovium greges , ultra 
omnes qui fuerunt ante me in 
Jerusalem : 

8 Coacervavi tnihi argén- 
tum , et aurum , et substan- 
tias regum ac provinciarum: 
feci tnihi cantores et cantatri- 
ces , et delicias filiorum ho- 
minum , sciphos , et urceos 
in ministerio ad vina fun- 
denda 1 

9 Et su per gres sus sum opi- 
bus omnes , qui ante me fue- 
runt in Jerusalem : sapientia 
quoque perseveravit metum. 

10 Et omnia , qu¿e desi- 
deraverunt oculi mei , non ne- 
gavi eis i nec prohibui cor meum 
quin omni voluptate frueretur, 
et oblectaret se in his , qu¿e 
prceparaveram : et hanc ratus 
sum partem tneam , si uterer 
labore meo. 

11 Cümque me convertís* 
sem ad universa opera y qu<e 

1 Los tributos , que le pagaban las 
provincias y los Reyes , que Je eran tri- 
butarios , juntándose á esto los inmen- 
sos thesoros , que le dexó David su pa- 
dre , y ios que le conducían de Ophir sus 
flotas. 

2 Dispuse tener cantores y cantoras, 
y disfrutar todas las delicias y abundan- 
cia, que pueden apetecerlos hombres. 

3 El Hebreo : Simphonéa y simpho— 
nías ; música simple , y conciertos de 
música. La palabra Hebrea es de signi- 
ficación muy incierta ,y por esto se tras- 
lada de diversas maneras. Los lxx. 01V0- 
%óov , xou olyo%óa$ , escanciadores y es- 
canciadoras de vino. Véase la nota 3. del 
v. 3. 

4 La sabiduría , de que habla aquí 
Salomón, es la que hace al hombre doc- 
to , pero no jusio , pues habla de la que 
puede permanecer en el alma aun des- 
pués del pecado. Y así se puede tomar 
aquí por el arte de reynar , por la indus- 



ECCLESIASTES. 

rebaños de ovejas , mas que to- 
dos los que fueron ántes de mí 
en Jerusalém : 

8 Amontoné para mí plata 
y oro , y los haberes de los Re- 
yes, y de las provincias 1 : me 
escogí 2 cantores y cantoras, y 
las delicias de los hijos de los 
hombres , vasos 3 , y jarros pa- 
ra el servicio de escance*r los 
vinos : 

9 Y superé en riquezas á 
todos los que fueron ántes de mí 
en Jerusalém : persevero tam- 
bién conmigo la sabiduría 4 . 

10 Y no les negué á mis 
ojos todas quantas cosas desea- 
ron : ni vedé á mi corazón que 
gozase de todo placer , y se de- 
leytase en las cosas , que yo ha- 
bía aparejado ; y juzgué que es- 
ta era mi parte 5 , el disfrutar 
yo de mi trabajo. 

11 Y habiéndome vuelto 6 á 
todas las obras , quantas habiaa 

tria ert saberse manejar , por el conoci- 
miento de la misma naturaleza : de todo 
lo qual pudo servirse muy bien Salomón, 
para añadir nuevo luxo á las delicias, 
que aquí nos describe. Otros creen que 
la verdadera sabiduría , que va acom- 
pañada con la justicia , no habia aban- 
donado aun á Salomón con relación al 
tiempo , en que describe esta suntuosi- 
dad y magnificencia propia de un Rey 
tan grande , de que solo hacia uso. 

5 Mi única felicidad , todo mi bien, 
el disfrutar las delicias , que habia jun- 
tado á costa de mi trabajo é industria. 

6 A contemplar estas cosas , vi de 
nuevo que todas ellas eran vanidad ; y 
que solo servían para atormentar el áni- 
mo, y afligir el espíritu del hombre, que 
ya desde su caida no le queda de todo 
esto otra cosa , que solo su uso ordenado; 
pues lo demás no le es lícito. Véase Sah 
Gregorio. 



CAPITT 

fecerant m antis mea , et ad 
labores , in quibus frustra su- 
daveram , vidi in ómnibus Va- 
nitatem et afflictionem ani- 
mi , et nihil permanere sub 
solé. 

12 Transivi ad contem- 
flandtm sapientiam, erroresque 
et stultitiam (iquid est, inquam, 
/¡orno , /// sequi possit reg¿m 
Factor em suutn ? ) 

13 Et vidi quod tantum 
pracederet sapientia stulti- 
tiam , quantum dijjert lux d 
tenebris. 

14 Sapientis a oculi in 
capite ejus : stultus in tene- 
bris ambulat : et didici quod 
unus utriusque esset interi- 
tus. 

1 5 Et dixi in cor de meo: 
Si unus et stulti et meus oc- 
cassus erit , ¿ quid mihi prod- 
est quod majorem sapientia 
dedi operaml Locutusque 
cum mente mea , animad- 

1 Para ver nuevamente si hallaría una 
felicidad sólida en las meditaciones de una 
ciencia profunda , en quanto los enten- 
dimientos humanos son capaces de ella. 

2 ¿Que es toda la sabiduría del hom- 
bre , para poder alcanzar la de Dios, 
que resplandece en todo lo que ha cria- 
do? El Hebreo: Porque ¿qué cosa son los 
hombres , para poder seguir al Rey en 
¡o que ya hicieron ? ¿ hacer tanto como un 
Rey en estos gastos"* Como si dixera: 
¿Y qué hombre hay que pueda hacer 
estas experiencias como yo , que soy 
Re y , y Rey tan poderoso? O también: 
i Que es el hombre que pueda seguir al 
Reyl ¿qué pueda hablar como yo de 
aquellas cosas , que ya hicieron los hom- 
bres; de los hechos de los hombrea, y 
por consiguiente de su sabiduría? 

3 En el primer sentido : Y aunque 

a Proverb. xvii. 24. Infra vili. I. 



LO IT. I39 

hecho mis manos , y á los tra- 
bajos , en que yo inútilmente 
había sudado, vi en todo vani- 
dad y aflicción de corazón , y 
que ninguna cosa era permanen- 
te debaxo del Sol. 

12 Pasé á contemplar la sa- 
biduría 1 , y los yerros y la ne- 
cedad (y dixe : ¿Qué es el hom- 
bre para que pueda seguir al 
Rey 2 su Hacedor ? ) 

13 Y vi que la sabiduría 
aventaja tanto á la necedad 3 , 
quanto se diferencia la luz de las 
tinieblas. 

14 Los ojos del sabio en la 
cabeza de él 4 : el necio en ti- 
nieblas anda 5 ; y aprendí que era 
una misma la muerte del uno y 
del otro 6 . 

15 Y dixe en mi corazón: 
Si una ha de ser la muerte del 
necio y la mia , ¿ qué me 
aprovecha haber aplicado ma- 
yor desvelo á la sabiduría ? 
Y después de haber hablado 

veo que la sabiduría humana queda infini- 
tamente inferior á la de Dios; esto no obs- 
tante, no dexo de conocer que hay tanta 
diferencia entre el sabio y el necio, quan- 
ta es Ja que hay entre la luz y las tinie- 
blas. En el segundo : Y en vista de esto 
digo, que hay tanta difereucia, &c. 

4 Da la razón : Porque así como los 
ojos están en la cabeza del hombre , que 
es la parte mas alta del cuerpo, para que 
vea donde pone los pies, y no tropiece; 
del mismo modo está colocada la razón 
en el alcázar de su a'ma, para que le 
sirva de guia en todas sus acciones. 

5 A obscuras y sin camino, como si 
llevara los oíos á las espaldas. 

6 Mas después rerlexioné , que el sa- 
bio viene por último á desaparecer de 
este mundo del mismo modo que el igno- 
rante , y que la muerte los iguala. 



140 EL LIBRO DEL 

vertí qubd hoc quoque esset 
vanitas, 

16 Non enim erit memoria 
sapienlis similiter ut stulti in 
perpetmim , et futura témpora 
oblivione cuneta pariter ope- 
rient : moritur doctus similiter 
ut indoctas. 

17 Et ideireb tceduit me 
vitce mece videntem mala uni- 
versa es se siib solé , et cuneta 
vanitatem et affiictionem spi- 
ritiís. 

18 Rursiis detest atus sum 
omnem industriam meam , qud 
sub solé studiosissimé labora- 
vi , habiturus heredem post 
me, 

19 Quem ignoro , utritm 
sapiens an stulius futurus sit, 
et dominabitur in labor ibas 
meis , quibus desudavi et sol- 
licitus fui. Et est quidquam 
tam vanum ? 

20 Unde cessavi, renuntia- 

1 Si el buscar la ciencia y los cono- 
cimientos no se ordena á otro fin, que sea 
Superior á los bienes de la tierra , supues- 
to que esto no libra al hombre del dolor 
y de la muerte , aprovecharía muy poco 
el alcanzarlos ; por esto se han de ape- 
tecer como medios útiles para encami- 
narnos á los bienes eternos. 

2 Faltará con el tiempo, que hace 
olvidar todas las cosas ; y aun suponien- 
do que no falte , ¿de que aprovechará es- 
ta memoria á un hombre muerto i Ni de 
esta , ni de otras sentencias como esta se 
puede inferir , que el Eelesiastes no sin- 
tió bien de la inmortalidad del alma , d 
del juicio venidero ; pues habla expresa- 
mente sobre estos puntos en los Cap. nr. 
17. vi 5. vi. 8. viii. 9. 11. xir. 14. Y 
aun de esto mismo se infiere; porque si 
en esta vida presente está expuesto á to- 
das sus penalidades y miserias el sabio 
igualmente que ei necio , el justo lo mis- 
mo que el injusto, es prueba que hay 
otra vida , en donde el justo Juez recom- 



ECCLESTASTE5, 

con mi corazón , advertí qoe 
aun esto era vanidad 

16 Porque la memoria del 
sabio no será para siempre % 
como ni la del necio, y los tiem- 
pos venideros lo cubrirán todo 
igualmente con el olvido : mue- 
re el docto así como el indocto. 

17 Y por esto me fué fasti- 
diosa mi vida 3 , viendo que hay 
toda suerte de males debaxo del 
Sol , y que todas las cosas son 
vanidad y aflicción de espíritu. 

18 Detesté de nuevo toda 
mi industria, con la que me afa- 
né diligentísimamente baxo del 
Sol 4 , para tener después de mi 
un heredero, 

19 Que ignoro si ha de 
ser sabio 6 necio mas él se- 
rá dueño de mis trabajos , en 
que yo sudé y me afané. 

Y hay alguna cosa 6 tan 
vana ? 

20 Por lo qual cesé , y re- 
pensará á cada uno según sus obras. 

3 El Hebreo: Porque mala, trabajo- 
sa , sobre mi la obra que hay debaxo del 
Sol ; porque con todo mi saber y poder 
estoy sujeto á los males y trabajos de la 
vida , como lo está el hombre mas vil é 
ignorante. Asi dixo S. Pablo: Si solo por 
lo de esta vida presente esperáramos en 
Christo , seríamos los mas miserables de 
todos los hombres, i. Corinth. xv. 19. 

4 Véase lo que se dixo arriba en el 
v. 8. 

.5 Necio y muy necio fué el hijo , que 
dexó por heredero. Eccles. xLvn.27.28. 

6 ¿ Y puede darse mayor vanidad y 
miseria que esta? El gran patrimonio, 
que ha de dexar un padre á un hijo, 
ha de ser el encomendarlo al Señor me- 
diante, sus oraciones, sus continuas obras 
de caridad con los pobres , y mediante 
la buena educación que le da , para que 
sea temeroso de Dios, y aplicado á ha- 
cer bien á sus semejantes. Lo demás es 
humo. r 



CAPÍTULO II. 



141 



vitque cor meum ultra labora- 
re sub sote. 

21 Nam cüm alias labor et 
in sapientia , et doctrina , et 
sollicitudine, homini otioso qua- 
sita dimittit : et hoc ergo na- 
nitas y et magnum malum. 

2 2 1 Quid enim proderit 
homini de universo labore sao, 
et affiictione spiritús , qud sub 
solé cruciatus est \ 

23 Cune ti dies ejus dclo- 
ribus y et ¿erumnis pleni sunt f 
nec per noctem mente requie- 
scit : et hoc norme nanitas 
est. 

24 ¿Nonne melius est co- 
nfedere et bibere , et osten- 
dere anima suce bona de labo- 
ribus suis ? et hoc de manu 
Dei est ? 

25 ¿Quis ita de-cor abit y et 
deliciis affluet ut ego"t 

26 Homini bono in conspe- 
ctu suo dedit Deus sapüntiam 9 
et scientiam , et latitiam : pec- 
catori autem dedit a/flictionem. 



nuncic5 mi corazón el afanarse 

en adelante debaxo del Sol \ 

21 Porque después que uno 
ha trabajado con sabiduría , y 
doctrina , y solicitud , dexa lo 
adquirido á un hombre ocioso ? ; 
y esto también es vanidad , y 
grande mal. 

22 ¿Porque qué provecho 
sacará el hombre de todo su tra- 
bajo , y de la aflicción de espí- 
ritu , con que es atormentado 3 
debaxo del Sol? 

23 Todos sus días llenos es- 
tán de dolores , y miserias , ni 
aun por la noche descansa con 
el pensamiento: ¿y esto acaso 
no es vanidad ? 

24 ¿Acaso no es mejor co- 
mer, y beber , y dar á conocer 
á su alma los bienes de sus pro- 
pios trabajos 4 ? y esto s de la 
mano de Dios es. 

25 ¿Quién así engullirá , y 
abundará de delicias 6 como yo? 

26 Al hombre bueno en su 
presencia dio Dios sabiduría , y 
ciencia , y alegría 7 : mas al pe- 
cador le dio aflicción y cuida- 



1 El Hebréo : T volvíme á desesperar 
en mi corazen por todo el trabajo que tra- 
bajé ; á aborrecer la vida y los afanes 
de los hombres, v. 17. 

2 Que nunca crió la mano al trabajo, 
y abusa de estos bienes. 

3 MS. 3 Es eructado. 

4 i Pues no vale mas dexarse de esta 
continua inquietud y afán , y usar con 
templanza de los bienes , que cada uno 
pueda adquirir con un moderado y pru- 
dente trabajo , tomándolos como dones 
de Dios, y bendición suya i 

5 Véase en la Advertencia prelimi- 
nar el sentido , que se da á estas pala- 
bras. Otros las eniienden del uso mode- 
rado , que se puede hacer de las cosas, 
como frutos y beudiciou , que recibimos 



de la mano de Dios. Infra ix. 7. Véase 
la nota antecedente. Otros las explican 
de esta otra suerte : Es obra de Dios el 
hacer conocer al hombre , que su felici- 
dad no está en los placeres de esta vi- 
da , sino en distribuir los bienes tempo- 
rales á los pobres , en exercitir con los 
necesitados las obras de misericordia , y 
en usar de estos bienes con tempianza y 
acción de gr.icias, como dones de Dios. 

6 iY quien podrá disfrutar todos estos 
bienes con mas justo derecho que yo, 
que los he adquirido con tanto trabajo? 
El verbo S3N> iochál , que en la Vulgata 
se traslada devorabit, viene de bzn achál. 
que se toma en buen sentido. 

7 Y que'use con moderación y alegría 
de los bienes de este mundo. 



14^ EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



tt curam superflitam , ut ad- 
dat j et congreget , et tradat 
ei qid placuit Deo : sed et hoc 
vanitas est , et cassa sollicitu- 
do mentís» 



do superfluo 1 , para que acre- 
ciente y allegue , y lo entregue 
á aquel que agrado á Dios 3 : 
mas aun esto vanidad es , é in- 
útil afán del ánimo. 



1 Dios hace que el pecador halle su 

castigo en el mismo pecado , y que vi- 
niendo á ser el avaro idólatra del dinero, 
sea también este su verdugo. 



2 Proverb, xnr 22. Todo esto viene 
muy al proDósito , para confirmar el se- 
gundo sentido de la nota segunda uel 
vers. 24. 



CAPITULO III. 

Todas las cosas pasan con el tiempo. Y así debemos arrojarnos 
en los brazos de la Providencia» 



1 Omjtia tempus habent , et 
suis spatiis transeunt universa 
sub ccelo. 

2 Tempus n ascendí, et tem- 
pus moriendi. 

Tempus plantandi , et tem- 
fus evellendi quod plantatum 
est. 

3 Tempus occidendi 3 et tem- 
fus sanandi. 

Tempus destruendi , et tem- 
pus ¿edificandi. 

4 Tempus Jlendi , et tempus 
ridendi. 

Tempus plangendi , et t em- 
olís saltandi. 

5 Tempus spargendi lapi- 

r 1 Hasta ahora ha mostrado Salo- 
món , quán incierto y vario es el estado 
de la condición humana; ahora quiere 
hacer ver , que todas las co^as en el 
mundo no solamente son inciertas, sino 
contrarias entre sí , y que nada hay es- 
table en todo lo que se registra dehaxo 
del Sol. De todo lo qual se infiere , que 
no puede haber mayor vanidad , que 
poner el corazón en las cosas del mun- 
do ; porque todas ellas pasan luego co- 



1 Todas las cosas tienen su 
tiempo , y por sus espacios pa- 
san todas ellas debaxo del cielo 

2 Hay tiempo de nacer , y 
tiempo de morir. 

Tiempo de plantar, y tiem- 
po de arrancar lo que se plan- 
tó. 

3 Tiempo de matar 2 , y 
tiempo de sanar. 

Tiempo de derribar, y tiem- 
po de edificar. 

4 Tiempo de llorar, y tiem- 
po de reír 3 . 

Tiempo de plañir 4 , y tiem- 
po de baylar. 

5 Tiempo de esparcir pie— 

mo en figura. Habla de las cosas corpo- 
rales , porque las espirituales , ni están 
baxo del cie'o, ni e tán sujetas al tiem- 
po , como observo S. Glponymo. 

2 O en las guerras justas , ó castigan- 
do á los deliuquentes. 

3 El tiempo de llorar precede, y es 
el de la vida presente ; después sigue 
el de la otra vida , que para los buenos es 
el de reir. 

4 MS. 3. De llanner. 



C APÍTU 

des , et tempus colligendi. 

Tempus ampkxandi, et tem- 
pus longe fieri ab amplexibus. 

6 Tempus acquirendi , et 
tempus perdendi. 

Tempus custodiendi , et tem- 
pus abjiciendi. 

7 Tempus scindendi , et 
tempus consuendi. 

Tempus tacendi , et tempus 
loquendi. 

8 Tempus dilectionis , et 
tempus odii. 

Tempus belli , et tempus 
jjacis. - 

9 Quid habet ampliüs homo 
de labore suo ? 

10 Vidi afflictionem , quam 
dedit Deus filiis hominum , ut 
distendantur in ea. 

1 1 Cuneta fecit bona in 
tempore suo , et mundum ira- 
didit disputationi eorum , ut 
non inveniat homo opus , quod 
operatus est Deus ab initio 
tisque ad finem. 

12 Et cognovi quod non es- 



LO III. *43 

dras ' , y tiempo de recoger- 
las \ 

Tiempo de abrazar 3 , y tiem- 
po de alejarse de los abrazos. 

6 Tiempo de ganar, y tiem- 
po de perder. 

Tiempo de guardar , y tiem- 
po de arrojar 4 . 

7 Tiempo de rasgar 5 , y 
tiempo de coser. 

Tiempo de callar , y tiempo 
de hablar. 

8 Tiempo de amor 6 , y 
tiempo de odio. 

Tiempo de guerra , y tiem- 
po de paz. 

9 ¿Qué tiene mas el hom- 
bre 7 de su trabajo ? 

10 Vi la aflicción, que d'o 
Dios á los hijos de los hombres, 
para que se llenen de ella. 

i[ Todas las cosas hizo bue- 
nas 8 en su tiempo , y entregó 
el mundo á la disputa de ellos \ 
para que el hombre no halle la 
obra , que hizo Dios desde el 
principio hasta la fin. 

12 Y conocí que no había 



1 Quando se destruye un edificio ; y 
puede también ser alusivo á lo que se 
hacia en los campos para que no fructifi- 
casen. Véase en el iv. Reg. m. 25. 

2 Para limpiarlos , y que pudiesen 
producir. Otra exposición da S, Agustín. 

3 Tiempo de casarse, 6 de trabar 
amistades. 

4 Como sucede á los que navegan en 
una tempestad deshecha. 

5 Las vestiduras , como hacian los 
Hebreos en tiempo de duelo. 

6 Tiempo de emplearse en obras ex- 
ternas de misericordia,- y tiempo de exer- 
cer las que pide la justicia , castigando á 
los delinquientes, y detestando con indig- 
nación sus delitos. 

7 Después de todo este trabajo que 
emplee el hombre en hacer y deshacer 



continuamente, ¿qué fruto sacará , que 
pueda corresponder á el ? Y así ¿ de qué 
sirve tanto atan en Ja vida por unas co- 
sas , que sabemos , que muy luego se han 
de acabar? Cap. I. 13. 11. 22. 

8 Coa tal que se usen á su tiempo, y 
de la manera que Dios lo ordena. Todo es 
puro para los que son puros. Tit. 1. 15. 

9 Viendo Dios , que los hombres des- 
pués del pecado , mirarían el mundo con 
ojos de soberbra y de curiosidad , los 
abandonó á aquella ansia inquieta , en 
que continuamente viven, dt querer dis- 
putar y discurrir sobre todas las cosas; 
pe e sin atinar ni poder compr^hender 
la admirable sabiduría, que brilla y bri- 
llará en todas las obras del Criador, 
desde el principio del mundo hasta el lio. 



144 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



set melius nisi l¿etari, et faceré 
bene in vita sua. 

13 Omnis enim homo , qui 
cerne di t et bibit , et vicie t bo- 
num de labore suo , hoc donum 
Dei est. 

14 Didici qubd omnia ope- 
ra , qu¿e fecit Deus , perseve- 
rent in perpetuum : non possu- 
fnns eis quidquam addere , nec 
auferre , qua fecit Deus ut ti- 
tneatur. 

1 5 Qiiod factum est , ipsum 
permanet : qua futura sunt ' : , 
jam fuerunt : et Deus instaurat 
quod abiit. 

1 6 V/V# sub solé in loco ju- 
dien impietatem , et in loco ju- 
stitia iniquitatenu 

17 Et dixi in cor de meo : 
Justum et impium judicabit 
Deus i et tempus omnis rei 
tune erit. 

I Contemplándose como huésped y 
pasagero en ella , y mirando siempre á 
la venidera , que ha de ser eterna : no 
en el sentido en que se dice en Isaías 
XXII. 13. Comamos y bebamos, porque 
mañana moriremos ; sino como nos ense- 
£a el Apóstol : Teniendo que comer y que 
que vestir , contentémonos con eso. I. Ti" 
moth. vi. 8. 

a y usa moderadamente de los bie- 
nes , que adquiere con su sudor y trabajo. 
Véase el Capítulo antecedente. 

3 Los cielos , los elementos , las es- 
pecies de los animales y plantas duran; 
y nada podemos añadir , porque todo es 
perfecto en su genero. Ademas las obras 
de Dios , á diferencia de las de los hom- 
bres , son tales, que nada se les puede 
añadir , ni se les puede quitar, según lo 
demostró S. Agustín de Líber. Arb. 
Lio. v. Cap. S- 

4 Para que admiremos y adoremos la 
omnipotencia y sabiduría del Criador al 
Contemplar sus obras. 

£ Duran esas cosas , ó^en si mismas, 



mejor cosa qne alegrarse , y ha- 
cer bien en su vida 

13 Porque todo hombre , 
que come y bebe , y vé el bien 
de su trabajo 2 , este es don de 
Dios. 

14 Aprendí que todas las 
obras 3 , que hizo Dios , perse- 
verarán perpetuamente : no po- 
demos añadir, ni quitar nada á 
lo que Dios hizo para ser te- 
mido 4 . 

1 5 Lo que fué hecho , eso 
mismo dura 5 : las cosas que han 
de ser , ya fueron ; y Dios res- 
taura aquello , que pasó, 6 . 

16 Vi debaxo del Sol en 
el lugar del juicio la impiedad 7 , 
y en el lugar de la justicia la 
iniquidad. 

17 Y dixe en mi corazón: 
Al justo , y al impío juzgará 
Dios , y entonces 8 será el tiem- 
po de toda cosa. 

como los elementos, los astros, &c. 6 
en su semejante y especie , como los ani- 
males, ias plantas , &c. Y ninguna subs- 
tancia de quantas Dios crió al princi- 
pio , se aniquila ó pasa á la nada , como 
lo enseña S. Thom. i. Part. Qucen. civ. 
Art. iv. 

6 Haciendo que se produzcan otras 
semejantes , ó de la misma especie. Los 

LXX. xai ó 6eáf Í,rjTr¡an tó* Siox¿¡j.eror , y 
Dios demanda> á á aquel que padece per* 
secucwn. Así se lee en la Vulgata anti- 
gua, y S. Geronymo ad Paul, lo expo- 
ne : Para consolar á aquel que. persevera 
en el martyrio. 

7 En los mismos Tribunales de los 
Jueces , que debían ser defensores de- 
clarados de la justicia , vi la iniquidad 
y la injusticia. Este es otro argumento, 
para mostrar la vanidad de las cosas 
humanas. 

8 Y viendo este trastorno , dixe eo 
mi corazón : Tiempo llegará en que todo 
se compondrá , y se ajusten todas las 
cuernas; porque Dios juzgará ai justo y ai 



CAPÍTULO III. 



18 Dixi in cor de meo de 
filiis hominum , ut probar et eos 
Deus , et ostenderet símiles esse 
bestiis. 

19 Idcircb tutus interitus 
est hominis , et jumentorum , et 
¿eqaa utriusque conditio : sicut 
moritur homo , sic et illa mo- 
riuntur : similiter spirant 0- 
tnnia , et nihil habet homo ju- 
mento amplius : cuneta subja- 
cent vanitatiy 

20 Et omnia pergunt ad 
unum locum : de térra facta 
sunt , et in terram pariter re- 
vertuntur. 

21 iQuis novit si spiritus 
filiorum Adam ascendat sur- 
süm , et si spiritus jumento- 

impío , y entonces dará á cada uno lo 
que le corresponda conforme á sus obras. 
Matth. xii. Ahora, dice S. Gerónymo, 
domina ¿a iniquidad en el mundo ; mas 
quando el Señor empezará á juzgar , en" 
tónces estará en el throno la verdad , y 
reynará la justicia. 

1 El Hebreo : Dixe yo en mi corazón 
acerca de la condición de los hijos de los 
hombres , que seria de desear , que Dios 
los esclareciese , y que ellos viesen que de 
sí mismos , ó en quanto á la parte ani- 
mal, son parecidos á las bestias. Este 
es otro argumento aun mas fuerte , y 
que se tocó ya eu el Cap. 11. 15. ¿Qué 
hay que extrañar , que no se haga dife- 
rencia entre el bueno y el malo, que al 
cabo son hombres igualmente; si tam- 
poco se hace entre los hombres y las 
bestias , por lo que mira á la vida pre- 
sente sensitiva ; puesto que del mismo 
modo nacemos en quanto al cuerpo, y de 
la misma manera nos convertimos en 
polvo? 3. Ge ron. 

2 Atendido solo el cuerpo , y según 
el orden natural ; mas según el alma es- 
piritual y el drden sobrenatural , el 
cuerpo resucitará , y el espíritu nunca 
muere. 

Tom. VIII. 



18 Dixe en mi corazón 2- 
cerca de los hijos de los hom- 
bres , que los probaria Dios , y 
mostraría que eran semejantes á 
las bestias 

19 Por eso una es la muer- 
te de los hombres , y de las bes- 
tias , é igual la condición de 
entrambos : como muere el hom- 
bre , así también aquellas mue- 
ren : del mismo modo 'respiran 
todos , y nada tiene el hombre 
mas que la bestia : todo está su- 
jeto á vanidad, 

20 Y todas las cosas cami- 
nan á un lugar 2 : de tierra fue- 
ron hechas , 3 , y en tierra igual- 
mente se vuelven otra vez. 

21 ¿Quién sabe 4 si el espí- 
ritu de los hijos de Adam subi- 
rá arriba 5 , y si el espíritu de 

3 De la tierra fué hecho el cuerpo , y 
de este se dixo : De tierra eres , y en 
tierra te convertirás ; y así por esto se 
nos hace ver , que en quanto á la fra- 
gilidad del cuerpo somos bestias y ani- 
males. S. Geron. Esto para el hombre 
sabio es motivo muy poderoso , para des- 
preciar las cosas presentes y perecede- 
ras , y buscar únicamente las espiritua- 
les y eternas. Pero para el necio y hom- 
bre carnal es un lazo , en que por satis- 
facer á sus apetitos brutales cae fácil- 
mente ; y en este estado es peor , que las 
mismas bestias. 

4 Sin la luz déla fe ,d sin un profun- 
do raciocinio y atenta meditación. 

5 La inmortalidad del alma por Ja 
evidencia de la razón, y principalmente 
por la palabra de Dios, es certísima. Pe- 
ro de estas cosas , que hasta aquí he re- 
ferido , dice Salomón, nacimiento , vida 
y muerte , ¿quien hay hoy , que sepa la 
diferencia que hay entre el hombre y la 
bestia? Los que toman est3S palabras co- 
mo dichas por los Epicúreos, y no por 
el mismo Salomón , explican fácilmente 
este versículo ; pero con mucho trabajo 
se desembarazan de su contexto , y se 
meten en otras dificultades. No es cosa 

K 



146 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



rum descendat dcorsüm ? 

22 Et deprehendi nihil esse 
meliüs y quam Icetari hominem 
in oyere suo , et hanc esse par- 
te??! illius. ¿ Quis enim eum ad- 
ducet , nt post se futura co- 
gnoscatl 

fácil , dice Salomón , saber esto , puesto 
que aun muchos grandes Philósuphos de 
la antigüedad , 6 no lo conociéron , ó lo 
propusieron como una opinión particular 
suya. Y así Salomón se queja , según su 
modo de preguntar, de esta inconsidera- 
ción de los hombres , que miran la in- 
mortalidad del alma , ó como si la ig- 
norasen , ó con poca reflexión. Véase el 
Capit. xn. 5. 7. en donde dice: Que el 
hombre irá á la casa de su eternidad , &c. 
y el polvo tornará á su tierra , de donde 
era ; y el espíritu volverá á Dios , que 
se lo había dado. Que es una decisión ex- 
presa de lo que aquí parece dexó pen- 
diente. 



las bestias descenderá abaxo? 

22 Y comprehendí que nin- 
guna cosa habia mejor que ale- 
grarse el hombre en su obra', 
y que esta era su parte. ¿ Por- 
que quién le llevará 2 á que co- 
nozca las cosas , que han de ser 
después de él? 

1 Véase el Capítulo precedente vv. 
24. 26. No hay cosa mejor en la vida 
presente , que atender el hombre con 
alegría á su obra , esto es , á aquella 
obra , que es propia de la inmortalidad 
de su alma : tales son las obras buenas, 
especialmente las obras de caridad, que 
unen al hombre con Dios. 

2 ¿Quien le podrá dar luz ó noticia 
de lo que sucederá después de él , y si 
el que le ha de heredar será sabio ó ne- 
cio , ó si sabrá aprovecharse de lo que 
le dexa , ó lo disipará todo? S. Geron. 
Y así vive ahora de modo , que por tus 
obras seas digno de la inmortalidad. 



CAPÍTULO IV. 



De la opresión de los inocentes : de la envidia , avaricia 
é inconstancia de los afectos humanos. 



1 y erti me ad alia , et vidi 
calumnias , quce sub solé ge- 
runtur , et lacrymas innocen- 
tium , et neminem consolatorem: 
nec posse resistere eorum vio- 
lentice , cunctorum auxilio de- 
stituios. 

2 Et laudavi magis mor- 
illos y quam viventes: 

5 Et feliciorem utr oque ju- 
die avi , qui necdum natus est, 



vime a otras cosas . v 
vi las calumnias , que pasan de- 
baxo del Sol , y las lágrimas de 
los inocentes , y ningún conso- 
lador : ni que ellos, destituidos 
del socorro de todos , pueden 
resistir á sus violencias. 

2 Y alabé mas á los muer- 
tos 1 , que á los vivos: 

3 Y tuve por mas feliz que 
el uno y el otro , al que toda- 



1 Tuve por mas dichosos. El sabio 
no considera en esta expresión , sino el 
trabajo en el estado de los vivos , y el 



descanso en el de los muertos. Véanse 
S. Geron. Job iu. 6. l8. y el 1. de lot 
Machab. lll. s'9- 



C API TU 

"nec vidit tríala quce sub solé 
fiunt. 

4 . Rursiwt contemplatus 
stim omnes labores hominum , 
et industrias animadverti pa- 
tére invidice proximi : et in 
Jioc ergo vanitas , et cura su- 
perfina est. 

5 Stultus complicat manus 
suas , et comedit carnes suas, 
dicens-, 

6 Melior est pugillus cum 
Tequie , quam plena utraque 
manus cum labore , et afjíictio- 
ne a ni mi. 

7 Considerans reperi et a- 
liam vanitatem sub solé: 

8 Unus est , et secundum 
non habet , non filium y non 
fratrem , et tamen laborare 
non cessat , nec satiantur oculi 
ejus divitiis : nec recogitat , 
dicens : ¿Cui laboro, et frau- 



do iv. 147 

vía no es nacido 1 , ni ha visto 
los males , que se hacen debaxo 
del Sol. 

4 De nuevo contemplé to- 
dos los trabajos de los hom- 
bres , y eché de ver que sus in- 
dustrias están expuestas á la en- 
vidia del próximo 2 ; y en esto 
hay también vanidad , y cuida- 
do superfluo. 

5 El necio cruza sus ma- 
nos 3 , y come sus carnes , di- 
ciendo : 

6 Mejor es un puñadito con 
reposo , que las dos manos lle- 
nas con trabajo y aflicción de 
corazón. 

7 Considerando hallé aun 
otra vanidad debaxo del Sol: 

8 Hay uno solo, y no tiene 
segundo , ni hijo , ni hermano, 
y con todo eso no cesa de tra- 
bajar , ni se hartan 4 sus ojos de 
riquezas: ni recapacita , dicien- 
do 5 : 1 Para quién trabajo , y 



1 Se comparan aquí los vivos con los 
muertos , ó con los que no han nacido; 
solo en quanto á los bienes y males de 
naturaleza, prescindiendo de lo que nos 
propone la te tocante á los bienes y ma- 
les de la vida venidera y eterna , ios 
quales no tienen cotejo alguno con todo 
lo temporal, u. Corintk. iv. 

2 Quando el hombre llegando al col- 
mo de íu felicidad , cree qué vivirá quie- 
to y sosegado en el empleo , á que le 
eleváron sus propios méritos , echa de 
ver, que solo ha sido para que se le au- 
menten las penas y los disgustos, y para 
que con su autoridad y crédito crezcan 
sus émulos y enemigos , que no pierden 
momento de asestar los tiros de su mor- 
tal envidia , para derribarle. Entdnces 
descubre y conoce la vanidad de sus pen- 
samientos, y quán falsa es la felicidad 
que goza. 

3 El perezoso, Prov. xxiv. 30. &c. 
por oiro extremo se está con los brazos 



cruzados, sin querer aplicarse al traba- 
jo , y echando consigo cuentas , de que 
le vale mas tener muy poco s'n que le 
cueste sudar, que mucho á costa de afa- 
nes y fatigas ; y de este modo se está 
mano sobre mano, y comiéndose los co- 
dos , esto es , miserable , y pereciendo 
de hambre. Es una locución hyperbó- 
lica. De todo lo qual se infiere, que Sa- 
lomón igualmente condena el trabajar y 
atormentarse inútilmente por amontonar 
thesoros , que el estarse y vivir en una 
continua y detestable ociosidad. Ambas 
cosas son reprehensibles. S. Geron. 

4 Esta es una descripción de un ava- 
riento , que halla todo su placer en dar 
cebo á sus ojos, con mirar y remirar 
muchas veces al dia sus riquezas ; pero 
sin atreverse á tocarlas , ni usar de ellas, 
porque teme no se disminuyan. Capí- 
tulo v. 10. 

5 Esto falta en el texto Hebreo , y en 
la versión de los lxx. 

K 2 



148 EL LIBRO DEL 

do animam meam bonnl in hoc 
(¡noque vanitas est , et afjlictio 
f essima. 

9 Melius est ergo dúos es- 
se simul y quam unum : habeni 
enim emolumentum societatis 
sute: 

10 Si unus ceciderit , ab 
¿¡Itero fukietur. \V¿e. solil quia 
chm ceciderit 5 non habet sub- 
levmtem se. 

11 Et si dormierint dúo , 
fovebuntur mutuo : unus quo- 
modb calefiett 

12 Et si quispiam prava- 
luerit contra unum , dúo re- 
sistunt ei : funicidus triplex 
dijficile rumpitur. 

13 Melior est fuer pauper 
et sapiens , rege sene et stul- 
to , qui nescit frxvidere in 
fosterum. 

14 Qubd de c are ere 3 ca- 
ienisque interdum quis egre- 
diatur ad regnum : et alius 
natus in regno, inopia consu- 
ínatur. 

15 Vidi cunctos viventes, 

1 Porque el hombre es sociable. Ge- 
nes. 11. 18. Puede ser también este un 
remedio eficaz contra la avaricia ; por- 
que viviendo juntos, participa el uno de 
lo que tiene el otro ; se ayudan mutua- 
mente en sus aflicciones y trabajos , y 
viven en amable y gustosa compañía. 

2 De todo esto se infiere , que la vi- 
da solitaria y anacorética no es para to- 
dos , ni conforme á la ley común y na- 
tural , sino solo para los perfectos , y 
que están ya muy exercitados en la vi- 
da cenobítica. Véase San GerOnymo 
Epist. iv. ad Rustic. y también á San- 
to Thomasii. 11. Quxst. CLXXXViii. uír- 
tíc, viii. inCorp. 

3 MS. 3. Terliz. Cuerda de muchos 
hilos. Es un proverbio , con el que se 
recomiendan los grandes provechos , que 



ECCLESIASTES. 

defraudo mi alma de los bienes? 
en esto también hay vanidad, y 
aflicción pésima. 

9 Mejor es pues que estén 
dos juntos , que uno solo 1 : 
porque tienen la ventaja de su 
compañía: 

10 Si uno cayere , le sos- 
tendrá el otro. ¡Ay del solo! 
que quando cayere , no tiene 
quien le levante. 

11 Y si durmieren dos jun- 
tos , se calentarán mutuamente: 
¿uno solo como se calentará 2 ? 

12 Y si alguno prevaleciere 
contra el uno , los dos le resis- 
ten : una cuerda de tres doble- 
ces difícilmente se rompe 3 . 

13 Mejor es mozo pobre 4 
y sabio , que Rey viejo y necio, 
que no sabe preveer para en a- 
delante 5 . 

14 Porque de la cárcel , y 
de las cadenas sale á las veces 
alguno para reynar ; y otro na- 
cido en el reyno , se consume 6 
en la miseria. 

15 Vi todos los vivientes, 

trahe consigo la unión y concordia , y 
sobre todo la caridad, para vencer las 
mayores dificultades. 

4 Pasa ahora á hacer ver la vani- 
dad de los puestos sublimes aun de los 
mismos Reyes ; y demuestra esto , di- 
ciendo primeramente , que un Rey sin 
la prudencia y sabiduría necesaria para 
el gobierno, es mas débil e inútil, que 
un jOven sabio , aunque este sea pobre. 

¿ MS. 3. De cabadeiant. Ferr. Que 
no sabe para acaviiarse mas. 

6 Lo prueba en segundo lugar , pro- 
poniendo los altos y baxos, y los reve- 
ses, á que del mismo modo que los 
otros hombres , están sujetos los Reyes, 
como lo acreditan las cotidianas expe- 
riencias. 



C A P í T 

qui atnbulant sub solé cum ado- 
lescente secundo , qu¡ consurget 
pro eo. 

16 Infinitus numerus cst 
fopuli omnium , qui fuerunt 
ante eum : et qui postea futuri 
sunt 3 non lcetabuntur in eo. 
Sed et hoc vanitas et ajflictio 
spiritils. 

1 7 Custodi pedem tuum in- 
grediens domum Dei , et ap- 
fropinqua ut audias. Multo * 
enim melior est obedientia , 
quam stultorum victima , qui 
nesciunt quid faciunt malí, 

1 Al jóven , que sucederá después al 
padre. En tercer lugar pone delante lo 
que muy comunmente se vé en las gen- 
tes de palacio , que haciendo su Corte 
al Príncipe heredero , y rindiendo sus 
obsequios y adoraciones al Sol que nace, 
vuelveu las espaldas al que está ya para 
ponerse. Como lo vió por sí Salomón en 
la rebelión dé Absaldm contra David su 
padre. 

2 Esta parece una lección , que da 
Salomón á uu Príncipe jóven y herede- 
ro , para que no se dexe llevar de los 
aplausos y obsequios de tales adulado- 
res , poniéndole á la vista la vanidad de 
su misma elevación , y quán cortos son 
los limites, á que se extenderá su man- 
do ; puesto que han vivido úntes de el, 
viven en su tiempo , y vivirán después 
que él muera tantos millones de hom- 
bres , que ni siquiera le conocen ; y asi- 
mismo que estos mismos , que entónces 
le muestran tanta inclinación , se la per- 
derán, quando le vean elevado'á la co- 
rona , ó quando mas los necesite. Este 

a i. Rsg. xv. 22. Qscx. vi. 6. 



lo iv. 149 

que andan debaxo del Sol con 
el joven segundo, que se levan- 
tará en lugar de él 

16 Es infinito el número de 
pueblo de todos los que fueron 
delante de él * ; y los que des- 
pués ha de haber, no se alegra- 
rán en é!. Mas esto también es 
vanidad y aflicción de espíritu. 

17 Guarda tu pie 3 al entrar 
en la casa de Dios , y acércate 
para oir 4 . Porque es mucho 
mejor la obediencia, que las víc- 
timas de los necios 5 , los quales 
no conocen el mal que hacen. 

pensamiento debia causar sin duda mu- 
cha pena al corazón de Salomón , vien- 
do que era muy necio el hijo , que ha- 
bía de dexar por sucesor y heredero de 
su rey no. 

3 Mira con qué disposiciones entras 
en la casa de Dios ; en lo que se encarga 
no solamente el respeto interior del es- 
píritu , sino también la modestia exte- 
rior y compostura del cuerpo. 

4 Lo que Dios te habla al corazón por 
medio de sus Ministros, para obedecerlo 
y cumplirlo. 

5 Porque estos creen , que cumplen 
con Dios con los actos externos de Reli- 
gión ; siendo así que el Señor debe ser 
adorado en espíritu y en verdad , como 
dueño soberano de todo No conocen el 
mal que hacen, quán gravamente ofeu- 
den á Dios, y que castigos tan terribles 
les amenazan por su hipocresía. Algu- 
nos dan principio per este versículo al 
Capítulo v. en el qual hasta el vers. 9. 
se hace mención del respeto , que se de- 
be á Dios. 



Tom. VIII. 



I$0 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



CAPÍTULO V. 



Venera á Dios , cúmplele tus 
d la avaricia y 

temeré quid loquaris, 
ñeque cor tuum sit velox ad 
proferendum sermonem coram 
Deo. Deus enim in ccelo , et 
tu super terram : ideireb sint 
$auci sermones tui, 

i Multas curas sequuntur 
somnia , et in midtis sermoni- 
bus invenietur stultitia. 

3 Si quid vovisti Deo , ne 
moreris reddere : displicet enim 
ei infidelis et stulta promis- 
sio. Sed quodeumque voveris, 
redde : 

4 Multoque melius est non 
vovere, quam post votum jjro- 
missa non reddere. 

5 Ne dederis os tuum ut 
feccare facías carnem tuam : 
ñeque dicas coram Angelo : 



votos , y pre fiere la medianía 
d las riquezas. 

■ N o hables 1 ninguna cosa 
temerariamente 2 , ni tu cora- 
zón sea ligero para proferir pa- 
labra delante de Dios. Porque 
Dios está en el cielo 3 , y tu 
sobre la tierra : por tanto sean 
pocas tus razones. 

2 A los muchos cuidados si- 
guen sueños, y en las muchas 
palabras se hallará necedad 4 . 

3 Si hiciste algún voto í 
Dios , no tardes en cumplirlo: 
porque le desagrada la promesa 
infiel y necia 5 . Mas cumple to- 
do lo que hubieres prometido: 

4 Y es mucho mejor no ha- 
cer voto , que después del voto 
no cumplir lo prometido. 

5 No des tu boca para ha- 
cer pecar á tu carne 6 : ni digas 
delante del Angel 7 : No hay 



1 Ferrar. No te apriesses con tu 
loca. 

2 Sino con mucha consideración y 
respeto, Matth vi. 7. 

3 Porque Dios es el supremo Rey , y 
Hacedor de todas las cosas, y tú eres un 
vil gusano de Ja tierra : y el guardar si- 
lencio delante del Rey, es seüal del res- 
peto y reverencia , que se le debe. 

4 Así como á un hombre lleno de cui- 
dados y de negocios , le inquietan y 
acosan muchos sueños muy molestos y 
pesados ; así también un necio habla mu- 
cho, pero no muestra sino sandeces en 
todo lo que habla. Guárdate, pues, de 
hablar de Dios , y de los divinos mys- 
terios , si no es que sea con mucha mode- 
ración y un profundísimo respeto. 

5 Hecha sin reflexión , y en cuyo 
cumplimiento no se demuestra después 
la menor solicitud y cuidado. £1 Hf- 



bréo : Porque la voluntad de Dios no en 
los necios , que es el sentido de la Vul- 
gata. S. Gerónymo lo traslada también 
en otro : Porque no hay voluntad , esto 
es , constancia de voluntad , en los ne" 
cios , sino que sus propósitos vienen á 
ser como los sueños , esfuerzos todos va- 
nos y á ciegas. Aquí se vé , que el voto 
es de consejo , mas el cumplimiento del 
voto es de estrecha obligación. 

6 Unos aplican esto á la materia de 
votos y promesas , de que va tratando. 
No hagas inconsideradamente votos, por 
los quales la carne frágil se exponga al 
pecado. Otros : No intentes después de 
haber prometido, sacudir la obligación 
del voto, ó portarte del mismo modo, 
que si estuvieses libre de ella. 

7 El Angel de tu guarda , el qual es 
el executor de las órdenes del Señor O 
también delante de los Ministros de la 



C APf T 

Non est providentia : ne forte 
iratus Deus contra sermones 
tuos , dissipet cuneta opera ma- 
nunm tuarum. 

6 Ubi multa sunt somnia, 
jplurima sunt vanitates , et 
sermones innumeri : tu vero 
Deum time. 

7 Si videris calumnias ege- 
norum et violenta judicia , et 
subvertí justitiam in provincia , 
non mireris su per hoc negotio : 
quia excelso excelsior est alius, 
et super hos quoque eminentio- 
res sunt alii, 

8 Et insuper universa tér- 
ra rex imperat servientu 



ULO V. 151 

providencia 1 : no sea que eno- 
jado Dios contra tus palabras, 
destruya todas las obras de tus 
manos 2 . 

6 En donde hay muchos 
sueños , hay muchísimas vani- 
dades , y palabras sin cuento h 
mas tú teme á Dios. 

7 Si vieres calumnias de po- 
bres y juicios violentos , y que 
está trastornada la justicia en la 
provincia , no extrañes este he- 
cho 4 : porque hay otro mas al- 
to 5 que el alto , y sobre estos 
hay también otros mas elevados, 

8 Y ademas de esto el Rey 
manda á toda la tierra, que le 
está sujeta 6 . 



Iglesia , que suelen llamarse Angeles en 
la Escritura, r. Corinth. xi. 10. 

1 Que vele sobre las acciones del 
hombre , para dar á cada uuo según sus 
méritos. El Hebreo : Que ha sido error, 
ó ignorancia , como en los lxx. que lo 
has hecho inconsideradamente y sin pen- 
sarlo , y que por esto no estás obligado 
á cumplirlo. 

2 Todos tus proyectos , y no dexe 
que tenga buen suceso niuguno de ellos, 
sino que te vayas precipitando en obras 
malas , de manera que en tin te arras- 
tren á una eterna condenación. S. Ge- 

RUN YMO. 

3 A la manera que el que mucho sue- 
ña , no puede hacer el meuor caudal de 
todo lo que sueña; así también en el 
que mucho habla , no se pueden atar ni 
desatar cabos en todo lo que habla. Por 
lo qual tú vete con mucho tiento en ha- 
blar con Dios , y en hacerle votos ; y 
lo que principalmente has de procurar es, 
temerle mucho, y hacer obras buenas. 

4 Esta es otra prueba de la Divina 
Providencia , que vela sobre todo. Como 
si dixera : Cuida de tí v de tus cosas; y 
aunque veas que son oprimidos los po- 
bres é inocentes , y que va trastorna- 
do todo el drden de la jus'icia; no por 
eso te irrites , ni te metas á quererlo en- 
mendar : porque hay Magistrados ma- 
yores y menores, y un Rey que es su- 
perior á estos , y que debe estar ateuu> 



á todo lo que hacen ; á estos pues es á 
quien toca el remediarlo. Mas aun quan- 
do veas que esto no se hace , no por eso 
creas que quedara de aquel modo ; por- 
que hay uno que es el Señor de todos 
los Reyes y Magistrados, y este es el 
que ha de residenciar á todos estos ; y 
aunque ahora calle , él juzgará al mun- 
do según justicia. Y así dexate de que- 
rer enmendar el mundo, encomiéndalo 
todo á Dios , que ellos están acá en la 
tierra , y Dios mora en lo alto de los 
cielos. Véase el v. 1. 

5 El Hebréo : Que está de guarda , de 
vela , ó mirando sobre el alto. 

6 El Hebreo: T la excelencia de la 
tierra en todas las cosas: el Rey está 
sujeto al campo. Estas palabras se pue- 
den considerar como una regla de eco- 
nomía , como si dixera : Entre todas las 
artes , industrias y manejos propios para 
sustentar la vida , ninguno hay mas no- 
ble, útil, inocente y gustoso que el de 
la agricultura. Provsrb. xxvn. 23. 24. 
No hay hombre alguno , por grande que 
sea , que pueda pasar sin la tierra , por- 
que necesariamente ha de sustentar su 
vida con los frutos , que ella producé. 
Y también porque ya que hay esta gra- 
duación , y drrlen vario de puestos y 
de dignidades , vienen todos después á 
igualarse , de manera que sin distinción 
alguna tienen por común madre á la tier- 
ra, coa cuyos frutos se mantienen todos, 



EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



9 Avarus non implebitur 
pecunia : et qui amat divitias^ 
fructum non capiet ex eis: et 
hoc ergo vanitas. 

i o Ubi multa sunt opes , 
multi et qui comedunt eas, Et 
quid prodest possessori , nisi 
qubd cernit divitias oculis 
suis ? 

1 1 Dulcís est somnus ope- 
ranti , sive parüm , sive mul- 
titm comedat \ saturitas autem 
divitis non sinit eum dormiré. 

1 2 Est a et alia infirmitas 
pessima , quam vidi sub solé: 
divitice consérvate in malum do- 
mini mi, 

13 Pereunt enim in afjli- 
ctione pessima : generavit fi- 
lium , qui in summa egestate 
erit. 

14 Sicut b e gres sus est nu- 
dus de útero matris sue , sic 



9 El avaro no se hartará de 
dinero; y quien ama las rique- 
zas , ningún fruto sacará de e- 
Uas 1 ; y esto también es va- 
nidad. 

10 En donde hay muchas 
riquezas , muchos hay también 
que las comen. ¿Y qué prove- 
cho saca el poseedor , sino el 
ver las riquezas con sus ojos ? 

1 1 Dulce es el sueño ai tra- 
bajador , ya coma poco , ya mu- 
cho : mas la hartura del rico no 
le dexa dormir. 

1 2 Hay también otra enfer- 
medad muy mala , que vi de- 
baxo del Sol : las riquezas guar- 
dadas para mal de su dueño *. 

13 Porque ellas perecen con 
una aflicción pésima : él engen- 
dro un hijo , que estará en la 
mayor pobreza. 

14 Como salió desnudo del 
vientre de su madre, así torna- 



así los unos como los otros: y esta es 
una ventaja y excelencia suya muy con- 
siderable. 

1 Vuelve á tratar de Jas vanidades, 
y principalmente de la que se halla ea 
la avaricia y en las riquezas. Lo qual 
demuestra , haciendo ver que no pueden 
las riquezas saciar el alma, porque es 
muy corto el fruto que se saca de ellas. 
Por muy rico que seas , no por eso co- 
merás mas que los otros , sino que eso 
mismo servirá para que des de comer á 
otros , que coman mas que tú : no te 
atreverás á tocarlas ni gastarlas , sino 
que te contentarás con verlas solamen- 
te : y si quieres usar de ellas , y hartar- 
te hasta que mas no puedas , esto mismo 
después te tendrá inquieto, sin dexarte 
dormir, ni tomar el reposo necesario aun 
en la cama mas blanda , la qual te se 
convertirá en un potro. No sucede esto 
al trabajador, pues comiendo modera- 



damente, duerme con el mayor sosiego 
sobre la tierra dura , como pudiera so- 
bre colchones de plumas. Las riquezas 
están expuestas á la violencia y rapiña 
de otros mas poderosos : y por último 
han de perecer , y te han de dexar coa 
grande pena de tu corazón. Aunque vi- 
vas con el mayor aparato , esplendor y 
magnificencia , no por eso serán dicho- 
sos los hijos que dexes: que los ricos, co- 
mo todos los mortales , desnudos nacen, 
y desnudos mueren , porque todo lo de- 
xan acá. Ultimamente las riquezas van 
acompañadas de mil vanos cuidados , que 
atormentan y consumen a los que las 
adquieren y poseen. Todo esto se com- 
prehende en los versículos siguientes has- 
ta el 17. 

2 Por lo común las riquezas dan oca- 
sión á los ladrones á armar lazos á la 
vida de los ricos , para hacerse así due- 
ños de sus bienes. 



a Job xx. 2(*c 



b Job i. ai. l.Timot. TI. 7. 



CAPÍTULO V. 153 

revertetur , et nihil auferet se- ra , y nada llevará consigo de 

cum de labore suo. su trabajo. 

1 5 Miscrabilis prorsüs in- 1 5 ^ Achaque es este del to- 
firmitas : quomodb venit , sic do miserable: como vino, así 
revertetur. < Quid ergo prod- se volverá. ¿ Qué \e aprovecha 
gst ei quod laboravit in ven- pues el haber trabajado para el 
tum ? viento 1 ? 

16 Cundís diebus vita sua 16 Todos los días de su vi- 
comedit in tenebris , et in curis da comió en tinieblas , y con 
tnultis , et in arumna atque muchos cuidados, y en la mise- 
tristitia. ria y tristeza. 

17 Hoc itaque visum est 17 Esto pues me pareció 
mihi bonum , ut comedat quis, bien , que coma el hombre , y 
et bibat , et fruatur latitid ex beba , y disfrute con alegría de 
labore suo , quo laboravit ipse su trabajo , con que se fatigó él 
sub solé numero dierum vita mismo debaxo del Sol durante 
sua 3 quos dedit ei Deus , et los dias de su vida , que Dios le 
hac est pars illius, dio 2 , y esta es la parte de él. 

18 Et omni liomini, cui de- 18 Y á todo hombre , á quien 
dit Deus divitias , atque sub- dio Dios riquezas , y hacienda, 
stantiam , potestatemque ei tri- y le dio -también facultad para 
buit ut comedat ex eis , et frua- que coma de ellas , y disfrute 
tur parte sua, et latetur de la- su parte, y se alegre de su tra- 
bore suo : hoc est donum Dei. bajo : esto es don de Dios. 

19 Non enim satis recor- 19 Porque no se acordará 
dabitur dierum vite sua , eo mucho de los dias de su vida 3 , 
quod Deus oceupet deliciis cor por quanto Dios hinche su c©~ 
tjus. razón de delicias. 



1 ¿Si el viento se lleva todo su tra- 
bajo? 

2 En vista pues de tanta miseria , lo 
que á mí me parece mejor es , que ca- 
da uno trabaje para adquirir Jo que ne- 
cesite para vivir ; que use moderada- 
mente de ello, puesto que Dios para es- 
to se lo concede , y lo disfrute tudo el 
tiempo que le permita vivir en este mun- 
do; y que st dexe de afines y de cuida- 
dos, que tanto inquieran : pues de este 
modo el mismo Señor llenará su alma de 
sólido placer, con el que no solamente 



llevará con paciencia las miserias y pe- 
nalidades de esta vida . sino que vivirá 
en el mayor contento , olvidado de to- 
das ellas. Es don de Dios el usar con 
templanza y sin codicia de los bienes 
de esta vida. 

3 La vida le parecerá corta, porque 
la pHsará alegremente; asimismo Ja a— 
bundancia de los bitnes presentes fue da- 
da por Dios á sus siervos, no como bien- 
aventuranza , sino como consuelo y con* 
fortaci.ua. $. AeusuK. 



154 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



CAPÍTULO VI. 

Es infeliz el que no sabe disfrutar ni hacer buen uso de lo que 
ha ganado y adquirido. 



st et aliud malum , quod 
vidi sub solé , et quidem fre- 
quens avud homines: 

2 Vir , cui dedit Deus di- 
villas , et subsiantiam , et ho- 
nor em , et nihil deest anim.v 
siice ex ómnibus , qua desiderat: 
ncc tribuit ei potestatem Deus 
ut comedat ex eo , sed homo ex- 
traneus vorabit illud. Hoc va- 
nitas , et miseria magna est. 

3 Si genuerit quispiam cen- 
tum libero* } et vixerit multos 
annos , et plures dies aiatis ha- 
buerit , et anima illius non uta- 
tur bonis substantive sua , se- 
pulturá.jue careat : de hoc ego 
jjronuntio , quod melior illo sit 
Abortivas. 

4 Frustra enim venit , et 
jtergit ad tenebras , et oblivione 
delebitur nomen ejus. 

5 Non vidit solem , ñeque 
cognovit distantiam boniet ma- 

1 Vuelve otra vez el Sabio á detes- 
tar y reprehender el vicio de la avari- 
cia , como que sabia bien que esta es la 
raiz de todos los males, i. Timoth vi. lo. 

2 O porque le quita lo que tiene; tí 
mas bien , porque dominado de su ava- 
ricia no se atreve á gastarlo , y lo dexa 
para que un extraño lo disipe y consu- 
ma después de su muerte. En donde se 
ve que las riquezas dominan al avaro , y 
uo el avaro á las riquezas: lo que está 
mas expreso en el Hebreo. 

3 Porque no quiso que aun ea esto se 
gastase algo de su caudal. 



i Aun hay otro mal , que yí 
debaxo dd Sol, y en verdad fre- 
qüente entre los hombres 1 : 

2 El hombre , á quien di« 
Dios riquezas y haber, y hon- 
ra , y nada falta á su alma de 
quantas cosas desea ; y no le dio 
Dios facultad para que coma de 
ello 2 , sino que el hombre ex- 
traño lo devorará. Esto es vani- 
dad y grande miseria. 

3 Si engendrare alguno cien 
hijos, y viviere muchos años, y 
tuviere ya muchos dias de edad, 
y su alma no se sirviere de los 
bienes que posee , y careciere de 
sepultura 3 : de este tal digo 
yo , que el abortivo es mejor 
que él. * 

4 Porque en vano vino , y á 
tinieblas va, y con el olvido se- 
rá borrado su nombre 4 . 

5 No vio el Sol 5 , ni cono- 
ció la distancia del bien y del 
mal 6 : 



4 Vino al mundo el avaro como el 

abortivo, é irá á la obscuridad del se- 
pulcbro , sin haber sido útil para sí ni 
para otros. 

5 Todo lo qual pertenece á la com- 
paración del abortivo. No vio ni siguió 
la luz de la fe , ni la claridad de la 
razón. 

6 El abortivo no disfrutó de los bie- 
nes de est^ mundo, porque no vivió en 
él ; pero el avaro , sin disfrutarlos , pa- 
dece mil males y pesares , á que le su- 
jeta su avaricia: en lo que es de peor 
condición que el abortivo. Todo esto se 



CAPÍ TU 

6 Btiam si duobus millibus 
snnis víxerit , et non fuerit per- 
fruitus bonis : ¿ nonne ad unum 
locum properant omniat 

7 Omnis labor hominis in 
ore ejus : sed anima ejtts non 
implebitur. 

8 i Quid habet amplius sa- 
piens a stulto ? ¿ et quid pau- 
per , nisi ut pergat illuc , ubi est 
vita ? 

9 Melius est videre quod 
cupias , quam desiderare quod 
nescias. Sed et hoc vanitas est 9 
ct prcesumptio spiritús. 

10 Qui futurus est , jam 
vocatum est nomen ejus: et sci- 
tur quod homo sit , et non pos- 



LO VI. 155 

6 Aunque haya vivido dof 
mil años , si él no disfrutó de 
sus bienes : por ventura no se 
apresuran todas las cosas 1 á un 
mismo lugar ? 

7 Todo el trabajo del hom- 
bre es para la boca de él 2 : mas 
su alma no se llenará 3 . 

8 ¿Qué tiene el sabio mas 
que el necio ? ¿ y qué el pobre, 
sino caminar allá 4 , en donde 
está la vida ? 

9 Mejor es ver lo que co- 
dicias, que desear lo que no sa- 
bes 5 . Mas aun esto es vanidad, 
y presunción de espíritu 6 . 

10 El que ha de ser 7 , ya 
es llamado por su nombre; y se 
sabe que será hombre , y que 



puede aplicar al Christiano, que no bus- 
ca la gloria de Dios miéDtras vive , ni 
procura su verdadera felicidad , ni la de 
otros. Este es de peor condición , y ten- 
drá mayor castigo que el mismo infiel, 
que se quedó sepultado en las obscuras 
tinieblas de su infidelidad , por no haber 
amanecido á sus ojos la luz del verdade- 
ro Sol de justicia. 

1 A su termino , al sepulchro. 11. 
Reg. xiv. 14. Esta es otra razón pura 
persuadirnos, que usemos moderadamen- 
te de las cosas mientras vivimos ; pues- 
to que si por avaricia nos abstenemos 
de ellas , no por eso mejorarémos de 
condición en la hora de Ja muerte , á 
la que caminamos con pasos muy ace- 
lerados. 

•2, Para tapar su boca , ó saciar su a- 
petito : todos sus cuidados son ganar , y 
tener con que mantenerse, y socorrer las 
necesidades corporales. 

3 No se saciará el alma con la co- 
mida y bebida , porque la crió Dios es- 
piritual é inmortal , para que gozase o- 
tros bienes sin comparación mas exce- 
lentes. 

4 Todos igualmente tienen necesidad 
de comer para vivir. Pero el sabio y po- 
bre va á donde está la verdadera v'da; 
y el necio á donde está la muerte. .Ade- 
mas de esto el pobre tiene la ventaja 



sobre el rico avaro , de ganar con su tra- 
bajo lo necesario para mantenerse, y sa- 
be usar de ello con alegría , que falta á 
el otro. 

5 Mas vale usar con paz y reposo de 
lo que tienes, que andar con una sed y 
codicia insaciable tras lo que no tienes, 
ó dar rienda suelta al apetito deseoso de 
cosas vanas : como se ve en el Hebreo. 

6 El desear lo que no sabes ; y aun 
el conseguir lo mismo que deseas. 

7 El hombre que ha de ser , tiene 
ya Dios decretado con decreto infalible 
é irrevocable , quien , cómo , y de qué 
condición ha de ser: lo que sabemos es t 
que será hombre flaco y miserabJe como 
todos los hijos de Adam. Y así siendo 
vana nuestra solicitud acerca del esta- 
do venidero de nuestras cosas , y sien- 
do cierto que nos atormentaríamos in- 
útilmente en pretender saber lo que 
Üios tiene aun reservado en sus decre- 
tos , ó en querer que nos toque una suer- 
te ó condición , que hasta ahora no ha 
cabido á ninguno de los mortales: lo 
mejor es estar contentos con la suerte ó 
coudicion en que Dios nos ha puesto , go- 
zar con paz y reposo aquello que nos ha 
dado, y dexaruos de afanes e inquietu- 
des por amontonar riquezas, que al cabo 
nos han de dexar. 



156 EL LIBRO DEL 

sit contra fortiorem se in judi- 
fio contendere» 

1 1 Verba sunt plurima , muí- 
tnmqtte in disputando habentia 
vanitatem. 



ECCLESIASTES. " 

no podrá disputar en juicio con- 
tra el que es mas fuerte que él. 

1 1 Muchísimas son las pala- 
bras 1 , y en la disputa tienen 
mucha vanidad. 



1 Esta es otra razón con que rebate 
¿a vanidad de la sabiduría humana , por 
quanto en tes qüestiones y disputas que 
mueven los hombres , hablan mucho , y 
en todo lo q«e hablan se halla muy po- 



ca ó ninguna substancia y solidez. Y á 
esto pertenece lo que se sigue. El texto 
Hebreo dice así : Porque multitud de pa- 
labras multiplica vanidad : ¿ y qué ven-' 
taja de esto para el hambreé 



CAPITULO VIL 



El hombre de su grado y voluntad se enreda en innumerables 
molestias» De la medianía en todas las cosas. 



Oui 



1 y-suid necesse est homi- 
ni majora se quarere , ckm i- 
gnoret quid conducat sibi in 
vita sua numero dierum pere- 
grinationis sua , et t'empore, 
quod velut umbra prceterit ? 
Aut quis ei poterit indicare 
quid post eum futurum sub so- 
lé sttt 

2 Melius a est nomen bo- 
num , quam ungüenta preño- 
sa : et dies mortis die nativi- 
tatis. 

3 Melius est iré ad do- 
mum luctus 3 quam ad domum 



1 1 ^^ué necesario es al hom- 
bre inquirir cosas mayores que 
él 1 , ignorando lo que le es 
conducente en su vida, en el 
número de los días de su pere- 
grinación , y en el tiempo, que 
pasa como sombra ? ¿ O quién le 
podrá manifestar lo que después 
de él ha de ser debaxo del Sol ? 

2 Mejor es buen nombre, 
que bálsamos preciosos ; y el 
dia de la muerte que el dia del 
nacimiento \ 

3 Mejor es ir á la casa del 
luto, que á la casa del convi- 



I Que exceden su capacidad. Es una 
grandísima vanidad andar á caza de lo 
que no podemos alcanzar al tiempo mis- 
mo que ignoramos las cosas necesarias 
y mas comuues. En el Hebreo solo se 
dice , como continuación del versículo 
último del Capítulo precedente: Por- 
que ¿quién sabe lo que es ventajoso al 
hombre en el número de los dias de la 
vida de su vanidad , que los pasa cotm 
tombra ? 



2 No solamente porque la muerte es 
la que asegura la reputación , la que 
declara lo que somos , y es como el se- 
llo y corona de la vida de los justos ; si- 
no también porque quando nacemos, en- 
tramos en los trabajos y miserias de la 
vida, y con la muerte lodos se acabau. 
Esto se entiende de la muerte del hom- 
bre justo , para quien la muerte es ga~ 
naneia , como decía el Apóstol. 



a Proverb. xxii. I. 



CAPITULO VII. 157 

convivii : in illa enim finís te 1 : porque en aquella se re- 

cuncíorum admonetur homi- cuerda el fin de todos los hom- 

num , et vivens cogitat quidfu- bres , y el que vive piensa lo 

ikrum sit. que ha de ser. 

4 Melior est ira risu: quia 4 Mejor es el enojo 2 que la 
per tristitiam vultús , corrigi- risa 3 : porque con la tristeza 
tur animus delinquentis. del rostro se corrige el ánimo 

del que peca. 

5 Cor sapientium ubi tri- 5 El corazón de los sabios 
stitia est , et cor stultorum ubi está en donde hay tristeza 4 , y 
latida. el corazón de los necios en don- 
de hay alegría. 

6 Melius est a sapiente cor- 6 Mejor es ser reprehendido 
ripi , qudm stultorum adula- del sabio , que ser engañado de 
tione decipi. la adulación de los necios. 

7 Quia sicut sonitus spina- 7 Porque como el ruido 5 
rum ardentium sub olla, sic de las espinas , que arden debaxo 
risus stulti : sed et hoc vani- de la olla , así la risa del insen- 
tas. sato: mas aun estoes vanidad. 

8 Calumnia conturbat sa- 8 La calumnia perturba ai 
pientem , et perdet robur cordis sabio 6 , y echará á perder la 
illius. fortaleza 7 del corazón de él. 

9 Melior est finis oratio- 9 Mejor es el fin de la ora- 
nis , qudm principium. Melior cion, que el principio 8 . Mejor 
est patiens arrogante. es el sufrido que el arrogante 



1 A la casa donde hay un difunto , o* 
se Hora; que á la ca.-a donde hay con- 
vite , por celebrarse en ella el nacimien- 
to de alguno. 

2 La severidad y ceño en el sem- 
blante del que corrige y reprehende. 

3 En el rostro de aquel que lisonjea. 

4 El Hebreo: El corazón del sabio en 
la casa del llanto , y el corazón de los 
insensatos en la casa de la alegría ; y 
lo mismo los lxx. Porque una alegría sin 
medida , como la que reyna comunmen- 
te en los banquetes esplendidos , y los 
excesos que en ellos son muy ordinarios, 
impiden y embotan la sabiduría. 

5 Las espinas quando arden al fuego, 
hacen mucho ruido, y no producen sino 
un humo espeso que ofusca los ojos : así 
las lisonjas y los aplausos de los necios 
ciegan a los que les prestan oidos, y solo 
sirven para encender mas y mas en ellos 
el fuego de la concupiscencia y vanidad. 

6 El sabio , aun el que es justo, quan- 
do se ve injustamente agraviado, siente 



en su alma una grande tristeza , y se 
acobarda. S. Gerónymo entiende esto 
del justo que camina á la perfección; por- 
que el perfecto sufre con constancia y aun 
con alegría la calumnia. 

7 Como la calumnia suele traher el 
peligro de abatir el corazón, por eso Da- 
vid pedia á Dios que le librase de las 
calumnias para guardar su ley. Psalm. 
ex vi 11. 134. 

8 Para él que la dice , porque sale 
de la congoja y cuidado que tuvo en el 
principio ; y para el que la oye , por- 
que cesa en él el deseo de oír que ántes 
tenia, y porque se halla ya instruido con 
lo que ha oido. Eí Hebreo se puede ex- 
poner en términos mas generales ; Mejor 
el remate de un negocio , que el princi- 
pio de él. No basta comenzar bien, si no 
perseveramos hasta el fin. Véase tam- 
bién el v. 2. 

9 Mas vale sufrir una injusticia con 
paciencia , que tener la insolencia de co- 
meterla contra otro. 



158 EL LIBRO DEL 

10 Ne sis velox ad ir aseen- 
dum* quia ira in sinu stulti re- 
quiescit. 

1 1 Ne dicas : ¿ Quid putas 
causa est qubd priora témpo- 
ra meliora fuere quam nunc 
sunt ? stulta enim est hujusce- 
modi interrogatio. 

1 2 Utilior est sapientia cum 
divitiis , et inagis prodest vi- 
dentibus soiem. 

13 Sicut enim protegit sai 
pieutia , sic protegit pecunia. 
Hoc autem plus habet eruditio 
et sapientia , qubd vitam tri- 
buunt possessori suo. 

14 Considera opera Dei , 
qubd nenia possit corrigere quem 
Ule despexerit. 

1 5 In die bona fruere bo- 
nis , et malam diem pr ce cave. 
Sicut enim hanc , sic et Mam 
fecit Deus , ut non inveniat 
homo contra eum justas queri- 
monias. 



ECCLESIASTES. 

10 No seas ligero en airar* 
te 1 : porque la ira reposa en el 
seno del necio. 

1 1 No digas : ¿ Quál es la 
causa de que los tiempos prime- 
ros fueron mejores que lo son 
ahora? porque necia es seme- 
jante pregunta 2 . 

12 La sabiduría es mas útil 
con las riquezas 3 , y mas apro- 
vecha 4 á los que ven el Sol s . 

13 Porque como protege el 
saber, así protege el dinero. Pe- 
ro tienen esto de mas la erudi- 
ción y la sabiduría , que dan vi- 
da á su poseedor 6 . 

14 Considera las obras de 
Dios , que ninguno puede cor- 
regir al que él desechó 7 , 

15 En el dia bueno goza de 
los bienes, y precave el dia ma- 
lo. Porque como á este , así hi- 
zo Dios á aquel , para que no 
halle el hombre contra él que- 
jas justas 8 . 



1 Aun los mas Santos no han estado 
libres de los primeros movimientos de la 
ira ; pero en ellos pasa luego , y al pun- 
to condenan su arrebato, y se humillan: 
mas en el corazón de los necios hace a- 
siento , y llega después á convertirse en 
odio. 

1 Porque da á entender que ignora 
que los hombres siempre fueron unos 
mismos, y que las costumbres de los que 
vivieron , fueron tan corrompidas como 
las de los que viven , siendo estas las que 
hacen que los tiempos sean felices ó des- 
graciados. Supra 1. 10. ni. 15. 

3 Porque el sabio sabrá usar de los 
bienes en beneficio suyo y del próximo. 

4 Pero la sabiduría es mejor , por- 
que nos conducirá á la vida verdadera, 
v. sig. 

$ A los que viven ; á los hombres. 

6 Pero con esta grande diferencia, 
que la buena instrucción y la sabiduría 
nos pueden servir de escudo, y prote- 



gernos delante de Dios ; pero el dinero 
solamente librarnos de algunos males y 
peligros , que tememos de los hombres. 

7 El Hebreo : Porque ¿ quién podrá 
enderezar al que él haya encorvado? La 
corrección entonces es saludable, quan- 
do el medico celestial mira al pecador, 
obrando en el, al tiempo mismo que le 
corrige , con oculta inspiración el mis- 
ino querer corregirse. S. Agust. de cor- 
rept. et grat. cap. 5. 

8 El dia que Dios te diere de gusto 
y de contento , aprovéchate de él , y 
alégrate ; mas quando fuere de tristeza 
y de adversidad , confórmate con su vo- 
luntad , y guárdate de quejarte , y de 
murmurar de su providencia; porque to- 
do viene de su mano , y será muy te- 
merario el que quiera enmendar lo que 
Dios hizo. Este es como un corolario del 
verso precedente. En otro ¿cutido : A- 
provechate del tiempo que Dios te con- 
cede, para que iltgues a gozarle en la 



CAPÍLTUO VII 



16 H¿ec quoque *oidi in die- 
bus vanitatis mcce\ Justus per- 
it in justitia sua , et impius 
multo vivit tempore in malitia 
sua. 

1 7 No/i esse justus multum-. 
ñeque plus s aptas quám necesse 
*st , ne obstupescas. 

18 Ne impié agas multum: 
et noli esse stultus , ne moria- 
ris in tempore non tuo. 



*9 



Bonum est te sustenta- 



re justum 3 sed et ab tilo ne 
subir alias manutn tuam : quia 
qui timet Deum , nihil negli- 

20 Sapientia confort avit sa- 
pientem super decem principes 
civitatis. 



*59 

16 He visto asimismo esto 
en los dias de mi vanidad 1 . Pe- 
rece el justo en su justicia 2 , y 
el impío vive mucho tiempo en 
su malicia. 

17 No quieras ser demasia- 
do justo 3 : ni saber mas que es 
menester 4 , porque no quedes 
atónito. 

18 No obres impíamente 
mucho 5 ; y no quieras ser in- 
sensato , no sea que mueras en 
tiempo no tuyo b . 

19 Bueno es que tú susten- 
tes al justo 7 , mas también que 
no apartes tu mano de aquel 8 : 
porque el que teme á Dios , na- 
da desprecia K 

20 La sabiduría hizo al sa- 
bio mas fuerte , que diez Prín- 
cipes de una ciudad Io . 



otra vida ; y guárdate de llegar sin ha- 
berlo hecho al dia de la cuenta: porque 
el Señor te dá lo uno, y no dexa de cum- 
plir lo otro , sin que puedas alegar la 
menor replica, ni justa queja de la con- 
ducta, que ha guardado contigo. 

1 En esta mi vida vana y caduca. 

2 Vive poco tiempo en la tierra , y 
su justicia no le libra de una muerte a- 
celerada y pronta. Véase el Fs. lxxii. 2. 

3 Acusando á Ja justicia divina, por- 
que permite que viva poco tiempo el 
justo aun en medio de su justicia , &c. 
Nadie es demasiado justo con verdadera 
justicia ; mas para que la justicia sea ver- 
dadera , es necesario que este en un me- 
dio. S. Gerónymo. 

4 Pretendiendo escudrinar tí sondear 
los arcanos de la divina sabiduria. Los 
LXX. /A*?Sf ao^iíov ictpíaaá , ni argumen- 
tes superfinamente. Demasiado justo se 
entiende del exceso en qualquiera de las 
virtudes morales , que consistiendo en el 
medio, dexan de ser virtud en dando en 
exceso Y asi dixo S. Agustín: No se cen- 
sura la justicia del sabio , sino la sober- 
bia del presuntuoso : aquel pues que sea 
demasiado justo , la misma demasía le ha" 



ce injusto , concluye el Santo. 

5 Aqui multum es lo mismo que diu; 
ó multum temporis. No des rienda suel- 
ta á ia impiedad , ni añadas pecados á 
pecados : mas si cayeres , procura luego 
levantarte , y esfuérzate para no volver 
á caer. 

6 Quando menos lo pienses ; porque 
el tiempo no está en tu mano, ni pue- 
des disponer de él como gustares. Ü en 
tiempo, en que no estes preparado para 
la muerte , y caygas en el juicio divino 
en tal estado. 

7 A los justos y pobres de Jesu Chris- 
to, socorriendo los en sus necesidades. 

8 Del otro que no lo es ; porque es- 
to te podrá servir de pretexro para cu- 
brir tu avaricia: ántes bien imita al Pa- 
dre Celestial , que llueve sobre los justos 
y los injustos. Matih. v. 45. El Hebreo: 
Bueno es que te apoques á lo uno , y que 
no apartes tu mat.o de lo otro; esto es, 
que te apliques constantemente á hacer 
bien y usar de misericordia con todos. 

9 A nadie desecha. El Hebreo : Sal- 
drá bien con todo. Así también los lxx. 

10 El número determinado por el in- 
determinado. Froverb. xxi. 22. xxiv. 5. 



IÓO EL LIBRO DEL ECCLBSJASTES. 



21 Non a est enim homo ju- 
stas in térra , quifaciat bonum, 
et 7ion peccet. 

22 Sed et cunctis ser moni- 
bus , qui dicuntur , ne accomo- 
des cor tuum : ne forte audias 
servum tuum maledicentem tibi. 

23 Scit enim conscientia 
tita , quia et tu crebrb maledi- 
xisti aliis. 

24 Cuneta tentavi in sa- 
pientia. Dixi: Sapiens efficiar: 
et ipsa longiüs recessit a me 

2<) Multo magis quam erat: 
et alta profunditas } ¿ quis in- 
veniet eam ? 

26 Lustravi universa ani- 
mo meo , ut scirem , et conside- 
rarem, et qu¿ererem sapientiam, 
et rationem : et ut cognoscerem 
impietatem stulti , et error em 
imprudentium : 

27 Et inveni amariorem 
morte mulierem , qu¿e laqueus 

1 Y porque esto es así , debe reco- 
nocer el hombre su propia flaqueza , y 
que es de Dios todo lo que tiene: y mu- 
cho mas si considera , que aun siendo 
justo , con todo eso peca mientras vive 
en la tierra , y cae en aquellas faltas 
que los Santos llaman defectos de lus jus- 
tos. Por lo qu'il en muchas cosas todos 
tropezamos. Jacob i ir. 2. 

2 No seas nimio en querer apurar y 
saber todo lo que dicen y hacen tus do- 
mésticos ; pues quien escucha , su mal 
oye. 

3 Porque tú mismo , si metes la ma- 
no en tu seno , hallarás , que si otros te 
quieren estrechar demasiado , los censu- 
ras , y no hablas bien de ellos. Pues si 
tú has dicho mal de otros, otros lo dirán 
de tí. 

4 Por adquirir la sabiduría , y go- 
bernarme en todo por ella. El Hebreo: 
Todo he probado, he examinado , en sa- 



lí Porque no hay hombre 
justo en la tierra, que haga bien, 
y no peque 

22 Mas no apliques tu cora- 
zón á todas las palabras, que se 
dicen 2 : no sea que oygas á tu 
siervo que dice mal de tí. 

23 Porque sabe tu concien- 
cia 3 , que tú muchas veces di- 
xiste mal también de otros. 

24 Todas las cosas probé 
por amor de la sabiduría 4 . Di- 
xe: Me haré sabio; y ella se re- 
tiró lejos de mí 

2 5 Mucho mas de lo que es- 
taba ; y es grande su profundi- 
dad 5 , ¿quién la sondeará? 

26 Recorrí todas las cosas 
dentro de mi ánimo , para saber, 
y considerar , y buscar la sabi- 
duría , y la razón 6 ; y para co- 
nocer la impiedad del necio , y 
el error de los imprudentes : 

27 Y hallé mas amarga que 
la muerte á la muger 7 , la qual 

biduría , con mucha atención y cuidado, 
para ver si podia llegar á comprehen- 
der el bien y deleyte , ó el mal y mo- 
lestia , que hay en cada cosa. Mas quan- 
do me creí que estaba cerca de alcan- 
zarlo , halle que estaba muy distante de 
ello , y en que es una cosa profunda, 
profunda , así el Hebreo : muy profun- 
da , que ninguno puede sondear, Job 
xxviii. 12. 27. ni llegar á entenderla. 

5 Aquel que mas se acerca ó la sabi- 
duría , conoce que está mas distante de 
ella , dice San Gregorio , Moral. Lio. 
xxxn. Cap. 1. Porque es un don de Dios 
inaccesible á ias fuerzas naturales. 

6 De las cosas , ó la manera con que 
el hombre pueda vivir sabiamente. Los 
lxx. trasladan calculum , ó el número y 
suma de las cosas. 

7 Mas peligrosa que el mortal ve- 
neuo. Y he aquí el fruto de tantas pes- 
quisas y pruebas. O también : Después 



a ni. Reg. fui. 46. II. Paralip. vi. 36. Prov. xx. 9. I. Joann. I. 8. 



CAPÍTULO VII. l6l 



venatorum est , et sagena cor 
ejus , vine fila sunt manus il- 
lins. Qui placei Deo , effugiet 
Mam: qui aiiiem peccator est, 
capietur ab illa. 

28 Ecce hoc invéni , dixit 
Ecclesiastes , iinum et alterum, 
ut invenir em rationem, 

29 Qiiam adhuc quarit ani- 
ma mea , et non invéni. Virum 
de mille nnum reperi , midie- 
ran ex ómnibus non invéni. 

30 Solummodb hoc invéni, 
qubd fecerit Deus hominem re- 
ctum , et ipse se infinitis mi- 
scuerit queestionibus. ¿Quis ta- 

de haber exáminado todos los yerros de 
tos hombres , ninguna cosa he hallado 
mas cierta que esta acerca de la muger: 
Que ella es un lazo , una red , una liga- 
dura ó cadena , que te reducirá á una 
infame y miserable esclavitud ; y no la 
podrás fácilmente romper, ni librarte de 
ella quando quieras. 

1 Se cautelará, huirá , y con el au- 
xilio de Dios se librará de sus redes. 

2 Porque él mismo se mete en sus la- 
zos. T este es un error capital , y princi- 
pio de la impiedad , de la ceguedad , de 
la dureza , y de toda suerte de males. 
S. Geronymo. 

3 Para hallar la causa de la ruina de 
tantos hombres. 

4 Que aun no he llegado á alcanzar 
bien ; esto es, la causa de las malas ar- 
tes y de la malignidad de la muger. 

5 Muy pocos, cuya sabiduría y con- 
versación me pudiese ser útil ; d que tu- 
viesen los adornos de la verdadera sa- 
biduría , ó que fuesen del todo cumpli- 
dos y perfectos. Es una expresión hy- 
perbólica. 

6 Muy pocas ó ninguna , porque to- 
das me arrastráron al pecado, y apartá- 
ron del camino de la justicia. S. Gero- 
nymo. Parece que quiere decir Salomón, 
que la conversación con un hombre m?.\o 
por lo común es menos peligrosa , que 
la que se tiene con una muger muy mo- 

Tom. VIII. 



es lazo de cazadores , y red el 
corazón de ella , prisiones son. 
sus manos. El que agrada á Dios, 
huirá de ella 1 : mas el que es pe- 
cador , preso será de ella 2 . 

28 He aquí lo que yo ha- 
llé , dixo el Ecclesiastes , cote- 
jando una cosa con otra , para 
hallar la razón 3 , 

29 Que aun busca mi al- 
ma 4 , y no la he hallado. De 
mil hombres hallé uno 5 , mas 
muger de entre todas ninguna 
hallé 6 . 

30 Solamente hallé esto, que 
Dios hizo al hombre recto , y 
él se mezclo en infinitas qües- 
tiones. ¿Quién es tal 8 como el 

desta ; porque en esta puede haber un 
peligro secreto , que no se hallará en la 
primera. 

7 Ultimamente la causa que he halla- 
do, dice Salomón , de esta general per- 
versión del iinage humano, particular- 
mente de las mugeres , es que habiendo 
Dios criado al hombre derecho , esto es, 
en rectitud y justicia ; él mismo se tor- 
ció ya desde el principio , y por su curio- 
sidad se mezcló después en mil qüestio— 
nes y pensamientos malos. El origen j 
fuente de todo ello fué , el que constan- 
do al hombre la verdad del precepto y 
decreto divino , no quiso estar á esta de- 
cisión , sino que preguntó si debia ser 
obedecido d no; y la muger dió oidos 
gratos á la qüestion temeraria : ¿ Por qué 
os mandó Dios , &c. Genes, itl. I. persua- 
diendo á su marido á que preguntase y 
dudase también sobre ella. Y de este te- 
merario y desatinado principio unas qües- 
tiones naciéron de otras, y se llegó á du- 
dar entre los hombres hasta de la existen- 
cia de Dios, de su providencia y de sus 
leyes. Abandonó el nombre aquella recti- 
tud, en que Dios le habia criado; y así 
se fué envolviendo en infinitas qüestio- 
nes , con que se pervierte su ánimo in- 
quieto , y vive en un continuo desaso- 
siego. 

8 Como lo es Salomón , el qual con 
toda su sabiduría todavía no ha hallado 

L 



IÓ2 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 

lis ut sapiens esO. ^et quis co- sabio? ¿y quién conoció la so- 
gnovit solutionem ver bit lucion de la palabra? 

la solución de estos obscuros nudos y enig- ner tanta sabiduría , que pueda dar so* 
mas. O ¿ quien se puede preciar de te- lucion á estas intrincadas dificultades? 

CAPÍTULO VIH. 

Obedece d Dios , no abuses de su paciencia , y con alegría 
déxate todo en sus manos. 



i ¡Oapientia a hominis lucet 
in vultu ejus , et potentissimus 
faciem Ulitis commutabit. 

2 Ego os regis observo s et 
pr acepta juramenti Dei. 

3 Ne festines recedere a 
facie ejus , ñeque permaneas in 
opere malo \ quia omne , quod 
voluerit , faciet : 

4 Et sermo Ulitis potestate 
pie mis est : nec dicere ei quis- 
quam potest : ¿ Quare ita fa- 
cis\ 

5 Qtti custodit praceptum, 
non experietur quidquam mali. 



i _La sabiduría del hombre 
luce en su rostro 1 , y el Todo- 
poderoso 2 mudará la cara de él. 

2 Yo guardo la voz del Rey, 
y los preceptos del juramento 
de Dios 3 . 

3 No te apresures á retirar- 
te de su presencia , ni perseve- 
res en la obra mala 4 : porque 
hará todo lo que quisiere: 

4 Y la palabra de él está 
llena de poderío 5 : ni le pue- 
de decir alguno 6 : ¿Por qué ha- 
ces esto? 

5 Quien guarda el precep- 
to 7 , no experimentará ningún 



1 Su modestia , gravedad y santa ale- 
gría. Eccli. xix. 26. El Hebreo: Hará bri- 
llar la cara del hombre. Y lo mismo 
los LXX. 

2 Y el Omnipotente hará que se aco- 
mode á lo que piden las circunstancias 
y los tiempos , para que se alegre con los 
alegres , y se entristezca con los tristes, 
y se haga todo , &c y le mudará el ros- 
tro , quitándole la sabiduría á su volun- 
tad. LOS LXX. xa-i a.vaihr¡c, -wpoouizo avvov 
l¿i<jiqdr¡aiTui , y el desvergonzado por su 
tara será aborrecido. El Hebreo : T la 
fuerza de su cara se mudará ; no se nota- 
rá en su cara aspereza ni desabrimiento, 
sino que será todo blandura y manse- 
dumbre. 



3 Yo respeto al Rey de los Reyes, 
y executo sus órdenes, y lo que con ju- 
ramento me he obligado á cumplirle. 
Los lxx. en imperativo: arófia 6a<n?.íos 
<púAa|ov , guarda la boca del Rey , las ór- 
denes del Rey. El juramento de que se* 
habla , también se mira de parte de Dios, 
pues con él prometió hacer eternamente 
felices á los que le sean fieles, y castigar 
sin fin á los que le sean infieles. 

4 Si le has ofendido, procura volver 
á su gracia , y no te obstines en el mal; 
no sea que te castigue como tú mereces. 

5 El Hebreo : Y donde hay palabra 
Real , allí hay imperio y dominación. 

6 Pedirle cuenta de lu que hace. 

7 Quien obedece sus órdenes. 



» Sufra 11. 14. 



CAPÍ TU 

Tempus et responsionem cor sa- 
pentis intelligit. 

6 Omni negotio tempus est, 
et opportunitas , et multa ho- 
minis afflictio: 

7 Quia ignorat praterita, 
et futura nullo scire potest 
nuntio. 

8 Non est in hominis po- 
testate prohibere spiritum , nec 
habet potestatem in die mor- 
tis , nec sinitur quiescere in- 
¿ruente bello , ñeque salvabit 
impietas impium. 

9 Omnia h¿ec consideravi, 
et dedi cor meum in cunctis 
operibus , qua fiunt sub solé, 
Interdum dominatur homo ho- 
mini in malum suum. 

i o Vidi impíos sepultos : qui 
etiam cüm adhuc viverent , in 
loco sancto erant , et laudaban- 
tur in civitate quasi justorum 
operum : sed et hoc vanitas 
est. 

ii Etenim quia non pro- 

1 En la hora de la muerte. 

2 El sabio , miént ras vive, medita y 
piensa bien ; y por esto sabe que es lo 
que le ha de responder en el tiempo de la 
cuenta. Algunos lo explican así : Quando 
un hombre sabio debe decir al Rey algu- 
oa cosa, que no le es agradable, busca 
para esto tiempo favorable , y de tal mo- 
do mide sus paiabras , que el Rey lleve 
á bien lo que se le dice. 

3 Porque ignora la oportunidad .y 
tiempo propio de cada cosa ; no sabe las 
cosas pasadas , que le pudieran dar luz 
para precaverse en lo venidero, ni tam- 
poco si el suceso será bueno ó malo. 

4 Ni prolongar la vida un momento. 
$ De enfermedades y tentaciones en 

aquella última hora. La impiedad , que 
Kocura apartar de la memoria del im- 



LO VIII, 163 

mal El corazón del sabio co- 
noce el tiempo, y la respuesta 2 . 

6 Cada cosa tiene su tiem- 
po , y sazón , y es mucha la 
aflicción del hombre: 

7 Porque ignora las cosas 
pasadas , y las que han de ser 
por ningún mensagero las puede 
saber 3 . 

8 No está en poder del hom- 
bre retener el espíritu 4 , ni tie- 
ne potestad sobre el dia de la 
muerte , ni se le da tregua en la 
guerra que le amenaza 5 , ni al 
impío salvará su impiedad. 

9 Todas estas cosas consi- 
deré, y puse mi corazón en to- 
das las obras , que se hacen de- 
baxo del Sol. El hombre domi- 
na al hombre á veces para sa 
propio mal 6 . 

10 Vi los impíos sepulta- 
dos 7 : los que aun quando vi- 
vían , estaban en lugar santo 8 , 
y eran alabados en la ciudad 
como de obras justas : mas esto 
también es vanidad 9 . 

11 Pues por quanto la sen- 
pío estos objetos terribles , no le valdrá ni 
le salvará. 

6 Como sucede ordinariamente á los 
tyranos , que suelen ser víctimas del fu- 
ror de aquellos , sobre los quales domiuá- 
ron con un imperio violento. 

7 Vi que muchos impíos eran enter- 
rados con grande aparato y pompa. 

8 Siendo hypócritas, eran tenidos j 
alabados por Príncipes buenos y santos. 
Véase S. Gerokymo. Puede también apli- 
carse esto á los que están revestidos de 
algún ministerio sagrado y eclesiástico. 
Menoch. 

9 Porque de nada les servirá á los 
malos para la otra vida esta opinión y 
vanas alabanzas de los mundanos , que 
las suelen tributar por adulación tí por 
temor. 



164 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



fertur cito contra malos senten- tencia no es proferida luego 

isa , ábsque timore ullo jilii contra los malos , los hijos de. 

hominum perpetrant mala. los hombres cometen males sin 

temor alguno \ 

12 Attamen peccator ex eo 12 Mas por lo mismo que 
qubd centies facit malum , et el pecador cien veces hace mal, 
per ' patientiamsustentatur , ego y se le sufre con paciencia , he 
cognovi qubd erit bonum timen- conocido yo, que los que á Dios 
tibus Deum , qui verentur fa- temen , tendrán bien , los que 
eiem ejus. respetan su presencia 2 . 

13 Non sit bonum impío, 13 No tenga bien el im- 
nec ' prolongentur dies ejus, sed pío , ni sean prolongados sus 
quasi umbra transe ant , qui dias , mas como sombra pasen 
non timent faciem Domini. los que no temen la cara del 

Señor 3 . 

14 Est et alia vanitas , 14 Hay aun otra vanidad, 
quce fit super terram. Sunt que se hace 4 sobre la tierra. 
justi , quibus mala proveniunt, Justos hay , á quienes provie- 
quasi opera egerint impiorum: nen males , como si hubieran 
et sunt impii , qui ita securi hecho obras de impíos ; y hay 
sunt , quasi justorum facta ha- impíos, que están tan seguros, 
beant. Sed et hoc vanissimum como si tuvieran hechas obras de 
judico. justos. Mas aun esto lo juzgo 

por cosa muy vana 5 . 

. 15 Laudar» igitur !¿eti- 15 Por tanto alabé la ale- 

tiam , quod non esset homini gría , que no tuviese el hombre 

bonum sub solé , nisi quod co- bien debaxo del Sol , sino que 

mederet , et biberet , atque gau- coma y beba, y se alegre; y 

deret : et hoc solum secum au- esto solo llevará consigo de su 

ferret de labore süo , in diebus trabajo , en los dias de su vida, 



1 Pecan á rienda suelta , abusando de 
la paciencia de Dios , como si su justicia 
no los hubiera de castigar después con 
tanto mayor rigor, quanto mas los ha 
sufrido. Aun del pecado, que está perdo- 
nado , no estés sin miedo , dice el Eccle- 
siástico v. 5. Es grande mal el abusar de 
la bondad de Dios. 

2 Mas esta misma paciencia del Se- 
ñor, de que tanto abusan los pecadores, 
sirve para persuadirme y convencerme, 
que es grande el bien , que tiene reser- 
vado para los que le temen y obedecen. 

3 Esta no es imprecación , sino anun- 
ciar lo .que les sucederá , como se lee en 
el Hebreo. Pues no hay cosa mas infeliz 



para el impío , que su misma prospe- 
ridad temporal , como lo observó San 
Agustín. 

4 Que sucede sobre la tierra. 

5 Cosa que parece desdrden , pero no 
lo es ; porque en Dios hay providencia, 
sabiduría y poder, y vela sobre todo: y 
esta misma desigualdad , que vemos en 
este mundo, nos debe esfmular eficaz- 
mente á esperar el premio en el otro , y 
á despreciar las cosas de acá abaxo, que 
están sujetas á tanta inconstancia y mu- 
danza. Y así, en vista de esto, lo que 
me parece justo es , vivir en temor de 
Dios , y usar moderadamente de to- 
do, &c. 



CAPÍTULO VIII. 



vita su¿ , quos dedit ei Deus 
sub solé. 

16 Et apposui cor meum ut 
scirem sapientiam, et intellige- 
rem distentionem , quce versatur 
in térra : est homo , qui die- 
tas et noctibus somnum non ca- 
fit oculis. 

17 Et intellexi qiibd 0- 
tnnium operum Dei nullam pos- 
sit homo invenire rationem eo- 
rum , quce fiunt sub solé : et 
quanto plus labor averit ad 
quarendum , tanto minus in- 
veniat : etiam si dixerit sa- 
piens se nosse, non poterit re- 
feriré. 



que le dio Dios debaxo del 
Sol 

16 Y apliqué mi corazón á 
aprender sabiduría , y á enten- 
der la distracción 2 , que se ha« 
lia en la tierra : hombre hay, 
que ni de dia ni de noche toma 
el sueño en sus ojos. 

17 Y entendí , que el hom- 
bre no podría hallar ninguna ra- 
zón de todas las obras de Dios 3 , 
de aquellas , que se hacen de- 
baxo del Sol ; y quanto mas tra- 
bajare en buscarla , tanto menos 
la hallará: aunque dixere el sa- 
bio , que él lo sabe , no la po- 
drá encontrar 4 , 



1 El Hebreo : T esto se le pegará. De 
esto infiere, que sola la alegría del áni- 
mo, con tal que esté ella acompañada 
con la inocencia de costumbres , es el 
verdadero bien , que podemos disfrutar 
en la tierra. 

2 Las ocupaciones que distrahen', en- 
tretienen y llenan de cuidados á los hom- 
bres, mientras viven en la tierra. Los lxx. 
wov ■xtpioTcaoii.ój y los cuidados superfinos. 
Supr. I. 13. 



3 Ni aun conoce la causa de las pe- 
nalidades de esta vida, sino por la luz de 
la fe , ó por ilustración divina. 

4 Y así se ve , que toda la sabiduría 
humana no es mas que vana ostentación, 
pues de niugun modo puede alcanzar ni 
comprehender los arcanos de Dios , ni co- 
nocer la admirable economía que guar- 
da el Señor con sus criaturas 3 y en espe- 
cial con el hombre. 



CAPITULO IX. 

Los verdaderos bienes están ocultos ; y por la adquisición de 
solos estos hemos de trabajar. 



1 V mnia haec tractavi in 
corde meo , ut curióse intelli- 
gerem : Sunt justi atque sa- 
pientes , et opera eorum in ma- 
nu Dei : et tamen nescit ho- 
mo utrüm amor e y an odio di- 
gnus sit\ 

1 Otros traducen : Hay justos y sa- 
bios, y sus obras, &c. 

a Dios solo es el que lo sabe y co- 

Tom. VI1L 



1 1 odas estas cosas traté en 
mi corazón , para entenderlas 
diligentemente: Los justos 1 y 
los sabios , y las obras de ellos 
están en las manos de Dios ; y 
con todo eso no sabe el hombre, 
si es digno de amor , 6 de odio 2 : 

noce. Nadie en particular puede conocer 
por sí mismo quales son sus obras delante 
de Dios. Por eso mismo no llega á alean- 

L 3 



l66 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



2 Sed omnia in futitrum 
servaniur incerta , eo qubd 
universa aque eveniant justo 
et impio , bono et malo , mun- 
do et immundo , immolanti 
victimas , et sacrificia conte- 
mnenti. Sicut bonus , sic et 
feccator : ut perjurus , ita et 
Ule qui verum dejerat. 

3 Hoc est pessimum inter 
omnia , quce sub solé fiunt, 
quia eadem cunctis eveniunt. 
Unde et corda filiorum homi- 
mim implentur malitia , et 
contemptu in vita sua , et 
jjost hac ad inferos deducen- 
tur. 

4 Nemo est qui semper vi- 
vat , et qui hujus rei habeat 
fiduciam : melior est canis vi- 
vus ieone morttio. 

5 Víventes enim sciunt se 
esse morituros , mortui verb ni- 
hil nove r uní amplius , nec ha- 

zar el hombre si es digno de amor tí de 
odio; si sus obras merecen tí no la apro- 
bación Divina; si el Señor le tiene per- 
donados los pecados. Véase lo que sobre 
esto nos enseña el Concil. Trid. Ses. iv. 
Cap. ix. et Can. xiii. Este no saber no im- 
pide , que los justos deban vivir siempre 
acá abaxo en una confianza llena de a- 
legría. 

1 El Hebreo : Todas las cosas delante 
de ellos; y lo mismo los lxx. Y Symma- 
cho : Todas las cosas delante de ellvs son 
inciertas. Otros trasladau : En todo lo que 
pasa delante de ellos. 

2 El Hebreo y los lxx. El que jura 
en falso , como el que teme el juramento. 
Esta es otra demostración de que los efec- 
tos de la gracia de Dios y de su justicia 
se mantieuen escondidos , mientras vi- 
vimos. 

3 Es cosa muy mala, muy difícil de 
entenderse, y muy peligrosa , porque los 
impíos abusan de ella , para dar fomento 



2 Mas todo se reserva in- 
cierto para lo venidero 1 , pues 
todas las cosas acontecen igual- 
mente al justo y al impío , al 
bueno y al malo , al limpio y al 
no limpio , al que sacrifica víc- 
timas , y al que desprecia los sa- 
crificios. Como el bueno , así el 
pecador : como el perjuro , así 
el que jura verdad 2 . 

3 Esto es pésimo entre todo 
lo que se hace debaxo del Sol 3 , 
que unas mismas cosas suceden 
á todos. Y así los hijos de los 
hombres llenan su corazón de 
malicia y desprecio 4 en su vi- 
da , y después de esto serán lle- 
vados á los infiernos 5 . 

4 Nadie hay que viva siem- 
pre , y que de ello tenga espe- 
ranza 6 : mejor es perro vivo, 
que león muerto 7 . 

5 Porque los que viven sa- 
ben que han de morir 8 , mas 
los muertos nada mas saben 9 , 

y color á su impiedad , y tomar de aquí 
pretexto para negar la divina provi- 
dencia. 

4 De Dios y de las cosas santas. El 
texto Hebreo lee asi : T de locura. Los lxx. 
xai TttpKpipeia tv xapdía avzüv , y soberbia 
en el corazón de ellos: así viven y así 
piensan hasta la muerte. 

5 Al lugar de los muertos , tí á los 
infiernos , donde serán destinados á los su- 
plicios eternos , que merecieron. 

6 De vivir siempre ; porque cada dia 
vé muchos exemplos, que le anuncian, 
que el también ha de morir. 

7 Un pobre miserable e inocente , tí 
que busca la salud , aunque lleno de tra- 
bajos , vale mas que un Rey muerto; por- 
que con la muerte todo se acaba , y aun 
la memoria de todo lo que ellos hicieron, 
por lo que respeta á este mundo. 

8 Y pueden prepararse con obras bue- 
nas para asegurar este camino. 

9 Job xiv. 21. Supra II. 16. 



C A PÍ T U 

hent ultra mercedem \ qida obli- 
vioni tradita est memoria eo- 
rum. 

6 Amor quoque , et odium, 
et invidia? simul perierunt , nec 
habent partem in hoc sáculo, 
et in opere , quod sub solé ge- 
ritur. 

7 Vade ergo et comede in 
leetitia panem tuum , et bibe 
cum gandió vinum tuum : quia 
Deo placent opera tua. 

8 Omni tempore sint vesti- 
menta tua candida , et oleum 
de capite tuo non deficiat. 

9 Perfruere vita cum uxo- 
re quam diligis , cunctis die- 
bus vita instabilitatis tuce j qui 
dati sunt tibi sub solé omni 
tempore vanitatis tuce : hcec 
est enim pars in vita , et in 
labore tuo , quo laboras sub 
solé. 

10 Quodcumque faceré po- 
test manus tua , instanter ope- 
rare : quia nec o pus , nec ratio y 
nec sapientia , nec scientia e- 

1 No pueden los muertos hacer obras, 
que merezcan recompensa alguna , por- 
que no se hallan en estado de merecer. 

2 Psulm. cxlv. 4. Todo esto y lo que 
se sigue se puede poner en la boca de 
los impíos, como discursos, que hacen 
ellos. Véase la advertencia preliminar. 

3 Supra ii. 24. et viii. 15. Usa de 
los bienes de este mundo , y recíbelos 
de la mano de Dios como dones suyos. 
Lo que solo practican los justos , que es- 
tán dotados de aquella alegría y grati- 
tud , que acompaña á la buena con- 
ciencia. 

4 Como estas son señales de regoci- 
jo , quiere decir: alégrate, y usa mo- 
deradamente de los placeres. Y á esta 
proposición se reduce lo que se sigue, que 
como dexamos dicho, puede ponerse tam- 
bién en boca de los impíos. S- Geko- 
nymo per rafas blancas entiende la pu- 



LO IX. 167 

ni tienen mas recompensa ': por- 
que al olvido ha sido entregada 
su memoria. 

6 El amor, y el odio , y las 
envidias perecieron también á 
una con ellos , ni tienen parte en 
este siglo , ni en la obra , que se 
hace debaxo del Sol 2 . 

7 Ve pues , y come tu pan 
con alegría , y bebe con gozo 
tu vino , porque á Dios agradan 
tus obras 3 . 

8 En todo tiempo sean blan- 
cos tus vestidos , y no falte el 
óleo de tu cabeza 4 . 

9 Goza de la vida con tu 
muger que amas , todos los dias 
de tu vida instable , que te han 
sido dados debaxo del Sol por 
todo el tiempo de tu vanidad 5 : 
porque esta es tu parte en la vi- 
da , y en tu trabajo , con que 
te afanas debaxo del Sol 6 . 

10 Qualquier cosa que pue- 
de hacer tu mano, óbrala con 
instancia 7 : porque ni obra , ni 
razón 8 , ni sabiduría , ni cien- 
reza de costumbres , y por el óleo las 
obras de misericordia , que el hombre 
justo debe practicar con sus próximos. 

5 De tu vida , que siendo frágil y ca- 
duca es vanísima. Supra vil. 16. 

6 Supra 11. 10. S. Geronymo por la 
muger , ó consorte , entiende mystica- 
mente la sabiduría , que es la que debe- 
mos amar, y ella misma nos pu^de con- 
solar en los trabajos , que lleva consigo 
esta vida miserable. 

7 Ahora que puedes y tienes fuerzas 
para ello , y que estás en estado de tra- 
bajar para merecer la gloria á que es- 
tás destinado. Este es el tiempo precioso: 
He aquí ahora el tiempo aceptable : he 
aquí ahora el dia de la salud. 11. Corinth. 
vi. 2. Eccli. xiv. 17. 

8 El texto Hebreo: Ni industria. Los 
lxx. leen : loyi^^ , discurso , raciocinio, 

L 4 



l68 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



riint apud inferos , quo tu pro- 
peras. 

1 1 Ver ti me ad aliud , et 
vidi sub sole , nec velocium 
esse cursum , nec fortium bel- 
lum } nec sapientium panem, 
nec doctoritm divitias , nec ar- 
tifician gratiam : sed tempus, 
casumque in ómnibus. 

1 2 Nescit homo finem suum: 
sed sicut pisces capiuntur ha- 
mo , et sicut aves laqueo com- 
prehenduntur , sic capiuntur 
homines in tempore malo , cum 
eis extemplb supervenerit. 

13 Hanc quoque sub sole 
vidi sapientiam , et proba vi ma- 
ximam : 

14 Civitas parva » et pau- 
ci in ea viri : venit contra 
eam rex magnus , et valla- 
vit eam , extruxitque muni- 
tiones per gyrum , et perfecta 
est obsidio. 

1 5 Inventusque est in ea vir 
pauper et sapiens , et liberavit 
urbem per sapientiam suam^ et 
nullus deinceps recordatus est 
hominis illius pauperis. 

1 Porque un acaso aparente , d la 
malicia y envidia de los hombres sue- 
len impedir, que se elijan para los em- 
pleos los mas dignos, y que pueden me- 
jor desempeñarlos. Si se consideran es- 
tas palabras como dichas por los impíos, 
tienen contra sí á S. Pablo ad Román. 
ix. 16. que dice, que esto no es del que 
corre , ni del que lo quiere , sino de Dios, 
que misericordiosamente y como gusta 
distribuye los sucesos de todas las cosas. 
Todo esto indica, que nadie debe fiarse 
de si mismo por mas esforzado que sea, 
porque todo bien desciende de Dios , y 
«1 buen suceso lo da la aicha , esto es, 



cia habrá en el sepulchro , á 
donde caminas aprisa. 

11 Volvíme á otra cosa , y 
vi debaxo del Sol, que ni la car- 
rera es de los ligeros, ni la guer- 
ra de los fuertes , ni el pan de 
los sabios , ni las riquezas de los 
doctos , ni la gracia de los ar- 
tífices : sino el tiempo , y la ca- 
sualidad en todo \ 

12 No sabe el hombre su 
fin 2 : sino que como los peces 
son cazados con el anzuelo , y 
las aves comprehendidas con el 
lazo, así los hombres son cazados 
en el tiempo malo , quando de 
improviso les sobreviniere 3 . 

13 Vi asimismo debaxo del 
Sol esta sabiduría , y la aprobé 
por muy grande: 

14 Había una ciudad pe- 
queña , y pocos hombres en ella: 
vino contra ella un grande Rey, 
y cercóla, y levantó fortalezas 
al rededor * , y quedó concluí- 
do el cerco. 

15 Y se halló en ella un 
hombre pobre y sabio , y libró 
la ciudad por su saber , y des- 
pués ninguno se acordó de aquel 
nombre pobre s . 

su providencia , á quien quiere. Esto tie- 
ne todavía mas lugar respecto de los bie- 
nes espirituales , que se nos conceden por 
la gracia especial del Señor y su mise- 
ricordia. 

2 Quando será el dia de su muerte. 

3 El tiempo de la adversidad, y el 
de la hora de la muerte , que sorpreheu- 
de á los hombres , quando menos piensan 
en ella. 

4 MS. 3. Carcaueóla. 

5 Esto sucede muy de ordinario, por- 
que lo que principalmente hace recomen- 
dable á los hombres son las riquezas. 



C APÍ TI 

16 Et dicebam ego , melio- 
rem esse sapientiam fortitudi- 
ne : ¿ quomodb ergo sapientia 
pauperis contempta est, et ver- 
ba ejus non sunt auditat 

17 Verba sapientium au- 
ditinttir in silentio plus quam 
clamor principis ínter stul- 
tos. 

18 Melior est sapientia, 
quam arma bellica : et qui in 
uno peccaverit , multa bona per- 
det. 



LO IX, 1 69 

16 Y decía yo , que es me- 
jor la sabiduría que la fuerza: 
¿pues como lia sido desprecia- 
da la sabiduría del pobre 1 , y 
sus palabras no han sido escu- 
chadas ? 

17 Las palabras de los sa- 
bios son oídas en silencio, mas 
que el clamor del Príncipe en- 
tre los insensatos 2 . 

18 Mejor es sabiduría , que 
armas de guerra ; y el que en 
una cosa pecare , perderá mu- 
chos bienes 3 . 



1 Si es cierto , como lo es , que la 
sabiduría aventaja á la fuerza , ¿en qué 
consiste , que no se escucha á este sabio 
aunque sea pobre ; y por que no se oyen 
y siguen sus consejos? 

2 Quatido se ponia sitio á la ciudad, 
daba muchas disposicioues , y gritaba 
mucho el Gobernador } pero no se le oia 
con gusto , p irque uo pareciau pruden- 
tes , sino temerarias las medidas que 
tomaba : mas qu.indo abrid su boca este 
sabio aunque pobre , como se veían en 
el último apuro , escucharon en silencio 
y con la boca abierta , y aprobáron todas 
sus razones y consejos ; y poniéndolas en 
execucion , quedó libre la ciudad de la 
ruina, que le amenazaba: mas después 
que salierou del apuro , como es tan co- 
mún la ingratitud de los hombres, vien- 



do que aquel pobre no tenia oíra reco- 
mendación , que su misma sabiduría , le 
abandonaron y olvidaron su memoria, 
porque no necesitaban de el ni de ella. 

3 Un hombre sabio puede , como he 
dicho , traher mucho bien á un pueblo, 
y aun á un Estado entero ; pero para que 
esto sea asi , ha de procurar seguir sin 
desviarse un punto todas las reglas, que 
dicta la razón y la prudencia ; por quan- 
to de una sola , que se desprecie o des- 
cuide , pueden seguirse muchos males, ó 
no conseguirse todo el bien, que se pre- 
tende. El Hebreo y los lxx. Mas un pe- 
cador perderá mucho bien. Y es una an- 
títhesis de lo que ha dicho : Así como 
un solo hombre sabio puede salvar una 
ciudad ; del mismo modo puede también 
perecer esta por el pecado de uno solo. 



CAPITULO X. 

Se recomienda la sabiduría , y se descubren los daños de la 

necedad. 



1 J\/[usc¿e morientes perr 
dunt suavitatem tingue nt i. Pre- 
tiosior est sapientia et glo- 
ria parva et ad tempus stul- 
titia. 



1 .Lrfas moscas que mueren, 
malean la suavidad del perfu- 
me. Mas preciosa cosa es que 
la sabiduría y que la gloria , la 
pequeña necedad y á tiempo '. 



1 La mosca es un insecto pequeño, y con todo eso si se la halla muerta en 



1 JO EL LIBRO DEL 

2 Cor s a pientis in dextera 
ejus , cor siulti in sinistra il- 
lius. 

1 Sed et in via stultus am- 
buLins , cüm ipse insipiens sit, 
omnes stidtos ¿estimat. 

4 Si spiritus potestatem ha- 
bentis ascender it super te , lo- 
cum tuiim ne dimiseris : quia 
curatio faciet cessare peccata 
máxima. 

5 Est malum quod vidi sub 
solé , quasi per error em egre- 
diens d facie principis : 

6 Positura stultum in di- 



ECCLESIASTES. 

2 El corazón del sabio en 
su derecha , y el corazón del 
necio en su izquierda *. 

3 Y aun el necio andando 
en su camino 2 , siendo él un 
insipiente , á todos los juzga 
por necios 3 : 

4 Si el espíritu 4 del que 
tiene poder subiere sobre tí, no 
dexes tu lugar : porque la cu- 
ración hará cesar los mayores 
pecados. 

5 Hay otro mal que vi de- 
baxo del Sol , que como por 
yerro 5 sale de delante del Prín- 
cipe : 

6 Que un necio está puesto 



la cosa mas delicada y gustosa , en el 
mismo punto la retiramos con hastío por 
no verla. Así también una palabra im- 
prudente , un breve razonamiento fuera 
de tiempo ,. basta para desacreditar á 
nn hombre sabio. Este sentido es confor- 
me al Hebreo , y á aquella sentencia: 
Modicum fermentum totam massam cor— 
rumpit. Otros lo exponen de esta otra 
manera : La prudencia acompañada de 
sencillez y de rectitud, y que no usa de 
artificios, ni hace ostentación de sí mis- 
ma, la qual tienen comunmente los mun- 
danos por necedad , es mas estimable, 
que la sabiduría ostentosa , y que la glo- 
ria ; esto es, que una prudencia llena 
de ambición y de altanería , que es la 
prudencia de este siglo: la qual con el 
aparente y vano pretexto de defender 
su honra y fama , no sufre que se le in- 
jurie , y sigue la carrera de la ambición 
con color de honestidad. Véase S. Gre- 
gorio Moral. Lib x. Cap. 16. 

1 Las palabras , acciones y pensa- 
mientos del sabio se enciminan siempre 
al bien ; al contrario las del necio. La 
derecha es symbolo de lo recto , y de los 
bienes espirituales y celestiales ; y la 
siniestra de lo malo, ó de los bienes tem- 
porales. 

2 Que es el de la siniestra y el de 
la perdición , cree que todos siguen el 
mismo. 

3 Puede también trasladarse el He- 



breo : Es falto de sentido , y dice á to- 
dos que es loco ; ó descubre á todos su 
propia locura. 

4 De malicia, de tentación , de en- 
vidia , de calumnia, &c. ó un superior 
de dura y recia condición, &c. No de- 
xes tu lugar : procura conservarte en hu- 
mildad, paciencia y conformidad, mi- 
rando á Dios solamente. Porque hará 
cesar los pecados la curación : la pena 
y aflicción, que te causaren, será una 
eficaz medicina para curar las mayores 
enfermedades de tu alma. O también: 
Si á beneficio de un viento favorable su- 
bieres á un punto elevado , no te engrías, 
consérvate en tu lugar, que es la hu- 
mildad : no abandones las obras buenas, 
que antes practicabas; porque te libra- 
rás de gravísimos pecados, si usas de 
este remedio , y te portas con esta cau- 
tela y moderación. 

$ Los lxx ág axovatov, como involun- 
tariamente. Los Principes caen muchas 
veces en el yerro de nombrar para los 
empleos á los que son menos dignos. Y 
esto sucede contra su intención por los 
cambiados informes que reciben: y quan- 
to mas sano es su corazón , se les enga- 
ña mas fácilmeute. Por tanto deben es- 
tar muy alerta , para asegurarse de las 
luces, rectitud y buena intención de los 
que los cercan. A los ricos de prudencia 
y sabiduría vió en lugares baxos. 



CAPÍTULO X. 



171 



gnitate sublimi, et divites se- 
dere deorsüm. 

7 Vidi servos in equis , et 
principes ambulantes super ter- 
ram quasi servos. 

8 Qui a fodit foveam , inci- 
det in eam : et qui dissipat se- 
jiem , mordebit eum coluber. 

9 Qui transferí lapides , af 
fligetur in eis : et qui scindit 
ligua, vulnerabitur ab eis. 

10 Si retusum fuerit fer- 
rum , et hoc non ut priiis , sed 
hebetatum fuerit , multo labore 
exacuetur , et post industriam 
sequetur sapientia. 

11 Si mordeat serpens in 
silentio , nihil eo minus habet 
qui oc cuité de tr a hit. 

1 2 Verba oris sapientis gra- 
tia: et labia insipientis praci- 
jjitabunt eum. 

13 Initium verborum ejus 
stultitia, et novissimum oris il- 
lius errar pessimus. 

14 Stultus verba multipli- 

1 Los que sobresalen en virtud, sa- 
biduría , doctrina y méritos. 

2 En las dignidades mas elevadas los 
que eran esclavos de sus pasiones \ y á 
los justos sin honor , y aun por lo común 
en aflicción é infamias. 

3 Para que otro cayga en ella. Ps. 
vil. 16. Prov, xxvi. 27. Y será mordi- 
do quien vallado cava ; quien pretende 
trastornar y derribar lo que de mucho 
tiempo se halla establecido : Prov. xxu. 
18. ó aquello en que consiste la princi- 
pal fuerza y la seguridad de un Estado. 

4 Esta es una confirmación de lo que 
acaba de decir. 

5 El que corta árboles ágenos. 

6 Como un cuchillo, ó segur, si no 
se usa, se llena de orín, se embota y 



en alta dignidad , y que los ri- 
cos están sentados en lugar baxo. 

7 Vi á siervos en caballos, 
y á Príncipes 1 andar sobre la 
tierra 2 como siervos. 

8 Quien hoya cava 3 , en 
ella caerá; y quien vallado des- 
hace , le morderá culebra. 

9 El que transporta piedras, 
lastimado será en ellas 4 ; y quien 
raja leña, herido será de ella 5 . 

10 Si el hierro estuviere em- 
botado , y no está como ántes, 
sino que estuviere romo , con 
mucho trabajo se aguzará : tam- 
bién la sabiduría vendrá después 
de la industria 6 . 

11 El que de otro dice mal 
en secreto s no es menos que una 
sierpe, que muerde sin ruido 7 . 

12 Las palabras de la boca 
del sabio son gracias; y los la- 
bios del insipiente lo precipi- 
tarán 8 . 

13 El principio de sus pala- 
bras es necedad , y lo último de 
su boca es un error pésimo 9 , 

14 El necio multiplica pa- 

pierde los filos , y no se puede lograr que 
vuelva á servir, sino á costa de mucho 
trabajo ; de la misma manera el ingenio 
bien cultivado, si está mucho tiempo o- 
cioso, quando después quiera volver á sus 
acostumbradas tareas y fatigas , le será 
ya diricil , y no lo logrará , sino á fuerza 
de mucha aplicación y tesón grande. 

7 El detractor es semejante á la ser- 
piente y á su picadura. El Hebreo: Si la 
serpiente muerde no siendo encantada. 
Véase el Ps. lvii. 5. 6. cxxxix. 4. 

8 Esto y lo que se sigue manifiesta 
los daños que cau^a el detractor. 

9 Todo lo que habla desde el princi- 
pio hasta ei fin, lleno está de maligni- 
dad y veneno. 



a Proverb. xxvi. 27. Eccli. xxvn. 29. 



17- EL LIBRO DEL 

caí. Ignorat homo quid ante 
se fuerit : et quid post se fu- 
tur um sit , i quis ei poterit in- 
dicare ? 

1 5 "Labor stultorum affli^et 
eos , qui nesciunt in urbeni per- 
¿ere. 

16 Va tibi térra, cujus rex 
pvcr est, et cujus principes ma- 
né comedunt. 

. 1 7 Beata térra , cujus rex 
nobilis est , et cujus principes 
ve se unt ur in tempore suo ad re- 
ficiendum, et non ad luxuriam. 

18 In pigritiis humiliabi- 
tur contignatio , et in infirmi- 
tate manuum perstillabit do- 
mus. 

19 In risum faciunt pa- 
nem et vinum , ut epulentur ví- 
vente s : et pecunice obediunt 0- 
mnia. 

20 In cogitatione tua re- 
gí ne detrahas , et in secreto 
cubiculi tui ne maledixeris 
diviti : quia et aves cceli por- 



ECCLESIASTES. 

labras. Ignora el hombre lo que 
fué antes de él ; y lo que será 
después , ¿ quién se lo podrá 
mostrar ? 

1 5 Ei trabajo de los necios 
afligirá á aquellos , que no sa- 
ben ir á la ciudad 

16 Desdichada de tí tierra, 
cuyo Rey es niño 2 , y cuyos 
Príncipes comen de mañana s . 

17 Bienaventurada la tierra, 
cuyo Rey es noble 4 , y cuyos 
Príncipes comen á su tiempo, 
para repararse, y no por gira 5 . 

18 Por pereza 6 irá abaxo 
el enmaderamiento 7 , y por fio- 
xedad de manos se lloverá la 
casa. 

19 En risa emplean el pan 
y el vino , viviendo para ban- 
quetear 8 ; y todo obedece al 
dinero 9 . 

20 No digas mal del Rey 
en tu pensamiento , ni hables 
mal del rico en el secreto de tu 
aposento '°: porque aun las aves 



1 Están sujetos á mucha molestia y 
miseria , porque ignoran aun aquello que 
todos saben, como es ir á la ciudad por 
el camino real , llano y derecho. 

2 Niño en edad , ó en sabiduría. 

3 Como acostumbran á practicarlo 
los muchachos , que por las mañanas ca- 
si abren la boca antes que los ojos. Esto 
es , quando los principales sugetos del 
reyno emplean el tiempo , que debería 
ser destinado á cosas grandes , en satis- 
facer su destemplanza , y en buscar las 
diversiones de una vida regalada y de- 
liciosa. 

4 Por sus obras, y por ser hijo de hé- 
roes ; así el Hebreo y los lxx. esto es, 
de hombres ilustres en el arte de gober- 
nar , y en el manejo de las armas. 

5 Gira es el banquete O merienda, 
que se tiene con alegría , bulla y cha- 
cota. 

6 ¡VIS. 8. Con los en£>erezomientot t &e. 



Si hay descuido en reparar una casa, 
poco tardará ella en venir al suelo ; y 
si no se reteja , ó limpian los tejados, 
pronto sera una gotera toda ella. Coa 
tiempo se han de remediar los males, 
ántes que lleguen á hacerse incurables. 

7 Del techo de la casa. Ferrar. El 
avií amiento. 

8 Los vivientes , los hombres , em- 
pleen el pan, y el vino, todo lo que ad- 
quieren, para risa, para banquete tr, pa- 
ra vivir en placeres y comilonas. Puede 
también trasladarse : En risa emplean el 
pan , y el vino los que viven para comer: 
Cuyo Dios es el vientre. 

9 Porque da al hombre proporción 
de satisfacer sus pasiones, de las que es 
un esclavo. El Hebreo : Por el placer se 
hace el pan , el convite : y el vino alegr* 
á los vivos , y el dinero responde á todo, 
es fiador que sirve para todo. 

10 MS. 3. En la priuadanza de tu cár- 



C A P í T 

tabunt vocem tuam , et qui ha- 
bet pennas annuntiabit senten- 
tiam. 



U L O X. 173 

del cielo llevarán tu voz , y el 
que tiene alas dará noticia de 
tu sentir. 



mará. Véase con quanta cautela se debe 
proceder en esta parte. Dirás una queja, 
un sentimiento , &c. á uno que tienes, 
y es para tí de la mayor confianza ; y 
con todo eso ves, que luego llega, co- 
mo si fuera llevado con alas , á los oi- 
, dos del Príncipe todo lo que has dicho, 
y aun algo mas. Y esto sucede , porque 

CAPÍ TU 

Procura ser liberal y dadivoso : 
sacude de tu animo la 

' 1 Mine panem tuum su- 
per transeúntes aquas : qnia 
j?ost témpora multa inventes 

illum. 

2 Da partem septem , nec- 
non et ocio : quia ignoras quid 
futurum sit mali su per terram. 

3 Si repletce fuerint nubes 9 
imbrem super terram effun- 
dent. Si ceciderit lignum ad 
Austrum , aut ad Aquilonem, 
in quocumqtie loco ceciderit , ibi 
erit. 

1 Da liberalmente á los pobres , que 
son como las aguas de un rio , que pa- 
san , y de los que no debes esperar nin- 
guna recompensa temporal ; porque al 
cabo lo hallarás : no creas que es per- 
dido , como lo que se arroja en la cor- 
riente de un rápido y profundo rio , el 
bien que les hicieres; porque á la hora 
de la muerte lo hallarás todo junto y re- 
cogido , y te aprovechará mucho para 
entrar en la beata eternidad. 

2. Haz limosna á muchos , ó á todos 
los que te se presenten , y veas necesi- 
tados. Tobjasiv. 7. No sabes que mal 
puede haber; y por este bien que has 
hecho, el Señor por un efecto de su mise- 
ricordia te librará de el. Ps. xl. i. 



en los palacios andan como revolotean- 
do ciertas aves , ó mas bien avejarucos, 
que haciendo semblante de bobos , y que 
á nada atienden , cogen al ayre lo que 
vuela , y no pierden lance en la menor 
acción ó palabra , que se escapó al que 
es menos cauto, ó no habla con el ma- 
yor tiento. 

LO XI. 

mira al fin en todas las cosas; 
ira y la malignidad. 

1 Echa tu pan sobre las a- 
guas que pasan 1 : porque al ca- 
bo de muchos tiempos lo ha- 
llarás. 

2 Reparte á siete , y aun á 
ocho : porque no sabes qué mal 
ha de haber sobre la tierra 7 . 

3 Si las nubes estuvieren 
cargadas, derramarán lluvia so- 
bre la tierra. Si el madero ca- 
yere acia el Austro , 6 ácia el 
Aquilón, en qualquier lugar que 
cayere, allí quedará 3 . 

3 Las nubes quando están cargadas, 
derraman abundantemente agua sobre la 
tierra para regarla , y hacer que fructi- 
fique; á este modo has de repartir tú 
la limosna. Haz todo el bien que pudie- 
res mientras vivas ; porque en llegando 
la hora de la muerte, necesariamente te 
ha de caber una de dos suertes , ó de 
felicidad , 0 de desgracia , y estas han 
de ser eternas. Un árbol mientras se man- 
tiene sobre la tierra , puede dar su fru- 
to ; pero en cortándole , dexa ya de dar- 
le : si es útil sirve para fábricas , está- 
tuas , &c. pero si inútil , se le echa al 
fuego. Matth. vil. 10. Y en el lugar 
en donde cayere, allí quedará para siem- 
pre. S. Agust. Ep ist. cxx. ad Honorot. 



174 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 

4 Qui observat ventum , non 4 El que observa el viento, 

seminat : et qui considerat nu- no siembra ; y el que atiende á 

bes } numquam metet. las nubes, jamas segará '. 

5 Quomodb ignoras quce 5 Como ignoras quál sea el 
sit via spiritús , et qua ratio- camino del espíritu ? , y el mo- 
tie compingantur ossa in ven- do con que se compaginan los 
tre pragnantis ; sic nescis o- huesos en el vientre de la que 
pera Dei , qui fabricator est está en cinta ; así tampoco sa- 
omnium. bes las obras de Dios , que es el 

Hacedor de todas las cosas. 

6 Mane semina semen 6 Por la mañana siembra tu 
iuum , et vespere ne cesset simiente , y por la tarde 3 no 
tnanus tua : qtiia nescis quid cese tu mano : porque no sabes 
magis oriatur , hoc aut il/ud: qué nacerá antes, si esto ó aque- 
et si utrumque simul , melius lio ; y si lo uno y lo otro á una, 
erit. será mejor. 

7 Dulce lumen, et delecta- 7 Dulce es la luz , y cosa 
hile est oculis -uider e solem. deleytosa á los ojos ver el Sol 4 . 

8 Si annis multis vixerit 8 Si el hombre viviere mu- 
homo , et in his ómnibus lee- chos años , y en todos ellos se 
tatus fuerit , meminisse debet alegrare , se debe acordar del 
tenebrosi temporis , et dierum tiempo tenebroso , y de los dias 
multorum : qui cüm venerint, largos 5 : pues quando vinieren 



Cap. 12. entiende por el Austro, ó Me 
diodia , el lugar de los escogidos y jus- 
tos : por el Aquilón ó el Norte , el de 
los réprobos. Por estas palabras no se ex- 
cluye el purgatorio , adonde van las al- 
mas de los que mueren en gracia , y no 
están del todo purificadas ; pero están 
allí de pasG , y con la seguridad de ir 
á parar á la bienaventuranza ; y así tam- 
bién pertenecen al Austro. 

1 Porque teme , que sea el tiempo 
contrario á la siembra , y que se le per- 
derá. En lo que se significan los pre- 
textos que buscan los avaros para no dar 
limosna. 

1 Algunos loman la palabra spiritus 
por el viento. Joann. i i i. io. en lo que 
se simboliza la operación del Espíritu 
Santo , que reparte sus dones á quien y 
como quiere. 1. Corinth. xii. II. Los 
mas atendiendo á lo que después se dice 
del feto; la toman por el alma; porque 
se ignora el modo , con que se infunde 
en el cuerpo. 

3 MS. 3. E en la uesperada. En esta 
alegoría se comprehende todo el tiem- 
po de la vida 5 y se nos avisa por ella, 



que desde el punto mismo del uso de la 
razón, hasta el último momento que res- 
piremos , no hemos de levantar la ma- 
no del trabajo y aplicación á obrar 
lo bueno ; porque no sabemos si agrada- 
rán á Dios las primeras obras, que hici- 
mos, ó las últimas , que hiciéremos, de- 
biendo poner todo nuestro conato en pro- 
curar que le agraden todas. 

4 Dulce es al hombre la vida , y dul- 
ce cosa es ver la luz del Sol ; pero al 
cabo el ha de morir ; y lo que le impor- 
ta sobre todo , es aprovechar todos los 
momentos que viviere. Aquí comienza 
la peroración ó conclusión de todo lo que 
ha disputado hasta aquí acerca de la va- 
nidad de todas las cosas , y de la verda- 
dera felicidad del hombre : y da la so- 
lución á todas las qüestioues, en que po- 
niendo las palabras en boca de los im- 
píos, parece aprobaba su vida licenciosa; 
pero en realidad era para cargar mas 
sobre ellos el terrible juicio de Dios. 

5 Los dias de la muerte y de la eter- 
nidad , que son los dias largos , que nun- 
ca fenecen. 



CAPITULO XI 



vanitatis urguentur pretéri- 
ta. 

9 Latare ergo , juvenis , in 
ddolescentia tita , et in bono 
sit cor tuum in diebus juven- 
tutis tuce , et ambula in viis 
cordis tui , et in introitu ocu- 
lorum tuorum : et scito qubd pro 
ómnibus his adducet te Deus 
in judie ium. 

10 Aufer iram a cor de tuo } 
et amove malitiam a carne tua. 
Adolescentia enim et voluntas 
vana sunt. 



l 75 

ellos , serán convencidas de va- 
nidad las cosas pasadas. 

9 Alégrate, pues , mancebo, 
en tu mocedad , y en bien esté 
tu corazón en los dias de tu ju- 
ventud , y anda por los cami- 
nos de tu corazón , y por las 
miradas de tus ojos 1 : pero sabe 
que por todas estas cosas te tra- 
herá Dios á juicio. 

10 Aparta la ira de tu co- 
razón , y aleja la malicia de tu 
carne 2 . Porque la mocedad y 
el deleyte son cosas vanas 3 . 



i Esta es una concesión irónica; 
Matth. xxvi. 45. como si dixera: En vis- 
ta de esto, puedes enhorabuena pasar en 
placer los años lozanos de tu juventud, 
y en dar satisfacción á todo aquello, que 
apetezca tu corazón , y vean tus ojos: 
mas sabe, y ten entendido , que después 
de tu muerte , te espera una terrible 
cuenta, que has de dar de toda tu vida 
en el tribunal del Juez supremo. 

a Y aléjate de los pecados de la carne. 



3 Por tanto procura poner freno á 
todas las pasiones y afectos de tu alma, 
y á todos los delevtes , que puedes per- 
cibir por los sentidos ; por quanto esa lo- 
zanía y verdor de edad , en que ahora 
confias, y esos deleytes, á que con tan- 
to desenfreno te entregas , cosa muy va- 
na son, y pasarán luego como una som- 
bra que desaparece ; y su fruto será la 
pena eterna. 



CAPITULO XII. 

Descripción de la vejez. Dios ha de ser temido ; y se han de guar- 
dar sus mandamientos. 



1 1S/L emento Creatoris tui in 
diebus juventutis tu¿e , ante- 
quam veniat tempus afjlictio- 
?iis, et appropinquent anni de 
quibus dicas : Non mihi pía- 
cent : 

2 Antequam tenebrescat , 



A, 



1 ± Acuérdate de tu Criador 1 
en los dias de tu juventud % an- 
tes que venga el tiempo de la 
aflicción 3 , y se acerquen aque- 
llos anos de los que digas : No 
me placen: 

2 Antes que se obscurezca 



I Entre muchas exposiciones, que se 
dan á este Capítulo enigmático , segui- 
mos la de S. Gi.RdNYMo , que lo explica 
de las incomodidades de la vejez. Y el 
mismo Santo lo explica también de las 
calamidades, que han de preceder al úl- 



timo juicio. 

2 Que son los que comunmente se 
pasan en satisfacer las pasiones. 

3 La edad de la vejez , llena de in- 
comodidades y males. 



176 EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



sol , et lumen : et luna, et s fel- 
ice , et revertantur nubes post 
pluvia m : 

3 Quando commoveb untar 
custodes domus , et nutabunt 
viri fortissimi , et otioste erunt 
molentes in minuto numero , et 
tencbrescent videntes per f ora- 
mina. 

4 Et claudent ostia in pla- 
tea , in humilitate vocis molen- 
tis , et consurgent ad vocem 
volucris , et obsur descent omnes 
filia carminis. 

5 Excelsa quoque time- 
bunt , et formidabunt in via, 
jlorebit amygdalus , impingua- 
bitur locusta , et dissipabitur 
cap par is : quoniam ibit homo 
in domum ceteryiitatis su¿e } et 
circuibunt in platea plangen- 
tes. 

6 Antequam rumpatur fu- 

1 Antes que se debiliten las facul- 
tades superiores del alma , la razón , el 
juicio , la memoria , Ja imaginación ; las 
quales tienen la misma correspondencia 
con el cuerpo , que los astros con la 
tierra. 

2 Las fluxiones y los malos humores, 
que caen al pecho y al estómago , y que 
continuamente hacen subir vapores á la 
cabeza , que la trastornan : incomodidad 
á que están mas sujetos los viejos. 

3 Las manos y los brazos temblarán. 

4 Los colmillos. 

5 Dientes y muelas. 

6 Los ojos. 

7 Quando la extrema vejez los re- 
duzca á estar siempre sentados, sin per- 
mitirles salir fuera de casa. Y también: 
Quando la voz será débil por faltar las 
fuerzas, y estar hundida la boca; y las 
palabras mal articuladas por la falta de 
los dientes , tan necesarios para la buena 
pronunciación. 

8 Porque los viejos padecen mucha 
vigilia , y qualquier ruido ó canto de ave 



el Sol , y la luz , y la Luna , y 
las estrellas 1 , y vuelvan las nu- 
bes después de la lluvia 2 : 

3 Quando se conmoverán 
las guardas de la casa 3 , y vaci- 
larán los varones muy fuertes 4 , 
y estarán ociosas las que mue- 
len en corto numero 5 , y se obs- 
curecerán los que miran por las 
ventanas 6 : 

4 Y cerrarán las puertas en 
la plaza , por la voz baxa del 
que muele 7 , y se levantarán á 
la voz del ave 8 , y se ensordece- 
rán todas las hijas del canto 9 . 

5 Temerán también los lu- 
gares altos 10 , y tendrán miedo 
en el camino 1 florecerá el al- 
mendro 1 2 j se engrosará la lan- 
gosta 13 , y se disipará la alca- 
parra I4 : porque irá el hombre á 
la casa de su eternidad , y le ro- 
dearán en la plaza planidores IS . 

6 Antes que se rompa la 

les impide, ó les interrumpe el sueño. 

9 Son las orejas, que se deleytan coa 
la armouía de la música , y son las que 
mas se entorpecen en los viejos. 

10 Estando ya trémulos , temerán su- 
bir á algún lugar elevado, como cues-« 
ta , escalera, &c. por miedo de caer. 

11 Aun en lo mas llano, porque se 
ansan luego, y les falta la respiración. 

12 Se llenará su cabeza de cabellos 
blancos , como son las flores del al- 
mendro. 

13 Las piernas, en que tenían ántes 
tan grande agilidad , se les hincharán 
con la gota y otros humores espesos, que 
les baxarán á ellas , y apénas les dexaráa 
dar un paso sino con mucha fatiga. 

14 MS. 3. Alcapar. Mata cálida y 
bien conocida , cuyo fruto sirve para ex- 
citar el apetito , y se toma metaphdri- 
camente por el mismo. Pues los viejos no 
hallarán gusto en la comida. 

1$ MS. 3. Los llantores. Quando le 
lleven á enterrar, y se le hagan los últi- 
mos honores. 



CAPITULO XII 



niculus argénteas, et recurrat 
vitta áurea , et conteratur hy- 
dria super fontem , et confrin- 
gatur rota super cistemam , 

7 Et revertatnr fuhis in 
terram suam unde erat , et spi- 
ritus redeat ad Deum , qui de- 
dit illum. 

8 Vanitas vanitatum , di- 
xit Ecclesiastes , et omnia va- 
nitas. 

9 Cümque esset sapientissi- 
tnus Ecclesiastes , docuit popu- 
lum , et enarravit qua* fecerat: 
et investigans composuit para- 
bolas multas. 

10 Quxsivit verba utilia 9 
et conscripsit sermones rectis- 
simos, ac ver it ate plenos. 

1 Por cuerda de plata se entiende 
comunmente la médula espinal, que na- 
ce del celebro, y va por medio del es- 
pinazo hasta el hueso sacro, y los mús- 
culos y nervios que de ella salen , y se 
extienden por todas partes , para dar mo- 
vimiento á toda la máquina del cuerpo: 
por venda de oro , la membrana , que en- 
vuelve el celebro , llamada meninge. Por 
cántaro unos entienden la vexiga de la 
hiél: otros los riüones, y la vexiga de 
la orina. La rueda , grva ó garrucha es 
Ja cabeza sobre la cavidad del pecho, 
figurado por la cisterna ó pozo. Se ex- 
plica esto de diversos modos ; y con to- 
dos ellos no se significa otra cosa, que 
la separación del alma de su cuerpo, 
quando se rompe la preciosa ligadura 
que los une. 

2 Se encoja ó arrugue. 

,. 3 Antes que el alma, que templaba 
en el cuerpo tantos humores y afeccio- 
nes contrarias, vuelva á Dios. Todas es- 
tas imágenes sirven para figurarnos la 
muerte Si se rompe el cántaro, no se 
puede llevar agua á las casas, y si se 
quiebra la garrucha , no se puede sacar 
agua de un pozo. Del mismo modo quan 
do llega á romperse esta cadena de pla- 
ta, ó esta preciosa venda de oro, el 
hombre cesa de ser para esta vida por 

Tom. VIII. 



*77 

cuerda de plata y se corra 
atrás 2 la venda de oro , y se 
quiebre el cántaro sobre la fren- 
te , y se haga pedazos la rueda 
sobre la cisterna, 

7 Y se torne el polvo á su 
tierra de donde era , y el es- 
píritu vuelva á Dios, que lo 
dio 3 . 

8 Vanidad de vanidades , 
dixo el Ecclesiastes , y todo 
vanidad 4 . 

9 Y siendo muy sabio el 
Ecclesiastes , enseñó al pueblo, 
y contó las cosas que habia he- 
cho ; é investigando compuso 
muchas parábolas 5 . 

10 Buscó palabras útiles 6 , 
y escribió discursos rectísimos, 
y llenos de verdad. 

la muerte , 6 por la separación que hace 
el alma de su propio cuerpo. Esta es 
una solución clara de todas las qüestio- 
nes , y particularmente de aquella , que 
se toca en el Cap. m. 21. Cada cosa 
vuelve á su lugar: la tierra, esto es , el 
cuerpo á la tierra , de la qual fué for- 
mado ; Genes, u. 7. el espíritu á Dios, 
porque todo es de el , que lo crió de la 
nada , y lo destinó á esta vida , para ser 
juzgado al fin, como se ve por lo que 
precede y por lo que se sigue, y recibir 
el galardón que corresponda á sus obras. 
Daniel Guillelmo Triller tiene una docta 
é ingeniosa Disertación , de Senilibut 
ruorbis , en que compara y procura con- 
cordar Ja descripción, que aquí hace Sa- 
lomón de las enfermedades, que inco- 
modan á los viejos , con la que hace Hi- 
pócrates de las mismas. Es digna de leer- 
se y observarse. 

4 Concluye este Libro con las mis- 
mas palabras, con que le dió principio. 

5 Ferrar. T pesquirió adere f o exent- 
ólos muchos. Sentencias graves y divinas 
mezcladas de alguna obscuridad , en don- 
de la verdad está cubierta con un velo, 
baxo el qual se pasa por lo común en la 
naturaleza. 

6 MS. 3. Aprovechables. Para los que 
las oyeren ó leyeren. 

M 



EL LIBRO DEL ECCLESIASTES. 



178 

11 Verba sapientium sic- 
ut stimuli , et quasi clavi in 
alíum defixi , qu¿e per ma- 
gistrorum consilium data sunt 
a pastore uno. 

12 His ampliüs fili mi ne 
requiras. Faáendi plures li- 
bros nullus est finis : frequens- 
que meditado , carnis afflictio 
est. 

13 Finem loquendi pari- 
ter omnes audiamus. Deum 
time , et mandata ejus obser- 
va : hoc est enim omnis homo: 

14 Et cuneta , quee fiunty 
adducet Deus in judicium pro 
omni errato , sive bonum , sive 
malum illud sit. 



11 Las palabras de los sa- 
bios son como aguijones , y co- 
mo clavos hincados profunda- 
mente las quales por consejo 
de maestros son dadas por el 
pastor único 2 . 

12 No busques, hijo mió, 
mas que estas 3 . No hay térmi- 
no en multiplicar libros; y la 
meditación freqüente es aflic- 
ción de la carne. 

13 Oygamos todos juntos el 
fin del discurso 4 . Teme á Dios, 
y guarda sus mandamientos : 
porque esto es todo el hombre 5 : 

14 Y todo quanto se hace, 
lo traherá Dios á juicio por 
qualquiera yerro, sea aquella 
cosa buena , 6 mala 6 . 



I No causan una herida ligera, sino 
que penetran hasta lo mas vivo del al- 
ma : no van dichas con el fin de hala- 
gar los oidos, tí contentar las pasiones, 
sino que van dirigidas al corazón con el 
fin de atravesarlo, y moverlo eficaz- 
mente. 

a Por las sagradas Escrituras y tra- 
diciones, que han sido dadas á los fieles 
por un solo Pastor, que es Dios, Autor 
principal de las Escrituras , y por Jesu- 
Christo nuestro Señor, y comunicadas 
por el ministerio de Maestros pruden- 
tes : lo que se aplica á la perpetua su- 
cesión de los Obispos , y de los Papas , y 
de las tradiciones de la Iglesia. S. Geró- 
mymo. Otros por pastor entienden á Sa- 
lomón. 

3 Que las que Dios te dice por boca 
de sus Ministros. Esto basta, y así ten 
entendido, hijo mió , que quando escri- 
ben los hombres por sí mismos, y se es- 
fuerzan á enseñar i otros por su propio 



espíritu , los libros que se multiplican 
de esta manera infinitamente, no pue- 
den menos de atormentar el espíritu y 
cansar el cuerpo. Mas el sabio no con- 
dena por estas palabras á los que com- 
ponen libros para la instrucción de los 
hombres, según las reglas y el espíritu 
de los Santos. 

4 Toda la suma del Libro se reduce 
á estas brevísimas palabras, que debe- 
mos oir todos , y fixarlas profundamente 
en nuestro corazón. 

5 Porque esto es el todo del hombre, 
tí lo que debe buscar y s.<ber todo hom- 
bre; porque en ello estriba su felicidad 
en esta vida. 

6 El Hebréo: Porque toda obra tra- 
herá Dios á juicio , sobre toda cosa ocul- 
ta, ó buena ó mala. Estas dos sentencias 
bien meditadas con reflexión , bastan pa- 
ra hacer al hombre acepto á Dios en 
esta vida , y merecer la felicidad eterna. 



ADVERTENCIA 



SOBRE EL CANTAR DE CANTARES 

DE SALOMÓN. 

Los Santos Padres de consentimiento con los Doctores He- 
breos atribuyen este Libro de los Cantares á Salomón , de quien 
consta ni. Reg. iv. 32. que escribió hasta el número de cinco 
mil. El mismo se nombra diferentes veces en el cuerpo de esta 
obra por su nombre propio , y expresa su calidad de Rey , y 
de Rey fací/ico, haciendo mención de sus riquezas y magnifi- 
cencia , y hasta de sus esposas de primero y de segundo orden, 
conforme á la costumbre de aquellos tiempos. El título de este 
Libro en el texto Hebreo es Eán»ttfn "Vítf, y los lxx. ácr^a c&fxáruv, 
y una y otra letra se traslada por San Gerónymo Canticum Can- 
ticorum , y entre nosotros Cántico de Cánticos^ ó Cantar de Can- 
tares. Pero la Iglesia en el Oficio lo cita en el número plural 
Cántica Canticorum , sin duda para denotar, que esta obra se 
compuso de muchos Cánticos separados, los quales incluyen ca- 
da uno su acción propia; aunque todas ellas conspiran á formar 
un mismo epithalamio en la letra, y unos mismos mysterios en 
el sentido espiritual. 

Los antiguos Hebreos, comparando los tres Libros, que lle- 
van el nombre de Salomón , con las tres partes del templo que 
edifi co , dixéron , como insinuamos en otro lugar , que los Pro- 
verbios corresponden al atrio, el Ecclesiastes al lugar Santo, y 
el Cantar de los Cantares al lugar Santísimo; dando á entender 
con esto , que en este último se esconde un thesoro de los mys- 
terios mas sagrados y sublimes de las divinas Escrituras. Y en 
hecho de verdad, no habiendo, como dice excelentemente un 
antiguo Expositor nuestro 1 > cosa mas propia de Dios que el 
amor acia sus criaturas , del qual hace alarde en todas sus obras; 
y queriendo manifestar por todos caminos, que ama infinita- 
mente á los hombres, y que desea que éstos según su medida le 
correspondan , y se le muestren agradecidos : para hacerlo ver, 
se acomoda á nuestros estilos y lenguage, imitando en sí pro- 
porcionadamente toda la variedad de nuestro ingenio y condi- 
ciones ; haciendo del alegre , y del triste ; mostrándose airado y 



1 Fr. Luit de León Prol. al Cantar de Cantares» 

M2 



í8o ADVERTENCIA. 

esaroso : amenazando á veces , yá veces dexándose vencer de 
Ianduras y caricias , sin que haya afición ni qualidad tan propia 
á nosotros, y tan extraña á él, en que no se trasforme; y todo 
á fin de que no huyamos de él , ni nos extrañemos de su gracia: 
y que vencidos, ó bien por afición, ó á lo menos por vergüen- 
za , hagamos lo que nos manda , que es aquello en que consiste 
nuestra mayor felicidad. Y como entre los hombres en ninguna 
cosa se echa de ver mas la llama de un amor encendido , per- 
fecto y puro, que entre dos esposos, que casta y tiernamente se 
aman ; por eso el Señor , para darnos á conocer el que nos tie- 
ne, y el que quiere que le tengamos , puso é inspiró en el áni- 
mo de Salomón, que nos dexase un admirable bosquejo de esto 
mismo en un Poema, que con razón es llamado Cantar de Can- 
lares , como el mas excelente de todos los que se conocen, por 
quanto en él se canta y celebra el mas sublime Sacramento de 
un Dios Encarnado y de su Iglesia, y la mayor de las virtudes, 
y que nunca faltará, que es la caridad. Salomón pues inspirado 
del Espíritu Santo, en esta poesía , que es como una especie de 
Egloga pastoril , en la que en lenguage y palabras de pastores ha- 
blan dos caros esposos en los primeros dias de sus bodas , acom- 
pañados también de los jóvenes , que se les daban para obsequiar- 
los , y se llamaban sus amigos ; explica de una manera la mas 
elevada y escondida, aunque muy acomodada, la Encarnación 
! del Verbo Eterno , y el entrañable amor, que siempre tuvo á su 
Iglesia, con otros mysterios de gran secreto y de gran peso. 

Algunos Expositores Cathólicos han creído, que el sentido 
histórico y literal de este Libro mira en la mayor parte de él 
á los desposorios del Rey Salomón con la hija del Rey de Egyp- 
to; pero de manera que Salomón es figura de Jesu-Christo , y 
la hija de Pharaón de la Iglesia, y de las almas unidas con Jesu- 
Cbristo por caridad. Esta opinión nos parece la mas seguida, y 
la mas probable, pero de modo que se entienda, que aquí la le- 
tra ó el sentido histórico es solo una sombra ó imagen , baxo la 
qual el Espíritu Santo nos propone el desposorio de Jesu-Christo 
con la Iglesia, como objeto principal de este divino Cántico. No 
ise excluyen en su letra los amores de Salomón con su esposa; 
pero aquí la letra sola mata, y es necesario con los Santos Pa- 
dres elevarse por ella al sentido espiritual, y reconocer los ras- 
gos del amor de un Dios Encarnado , y muerto por enriquecer 
"a su Esposa la Iglesia, y entregarse á ella con mayor confianza, 
para atraher mas y mas ácia sí á toda alma fiel y agradecida. Y 
así este Cántico es una locución figurada y parabólica, que per- 
tenece principalmente á Christo y á la Iglesia 5 pero se supone 



ADVERTENCIA. 1 8 1 r 

fundada y escrita esta alegoría en el recíproco y grande amor 
de Salomón y de su esposa principal , que parece fué la Egyp- 
cia, figurándose en esto mismo la vocación del pueblo de los 
Gentiles á la verdadera Religión. 

Para dar alguna idea de la letra de este divino épithalamio, 
quanto basta á conducirnos á los mysterios que ella encubre , sé 
ha de tener presente, que los Hebreos, á lo ménos en los siete 
primeros dias de las bodas , eran acompañados de dia y de no- 
che de cierto número de jóvenes de su edad , que se les destina-' 
tan para su obsequio, y se llamaban los amigos del esposo, de 
que se hace mención repetidas veces en las Escrituras; y duran- 
te este tiempo los recien desposados no se veían sino raras ve- 
ces , y con mucha reserva. Las vistas de Salomón con su esposa 
en estos siete dias, ó siete noches, tomando en ellos diferentes 
formas ó representaciones, hacen el objeto histórico de estos ocho 
Capítulos ó Cánticos , y se pueden distinguir con el Docto Obis- 
po Bossuet en esta manera. 

En el Cap. i. se representan estos Esposos en figura de pas- 
tores, y la Esposa pregunta al Esposo el lugar adonde conduce 
su ganado á sestear , durante los ardores del mediodía , para 
concurrir ella con el suyo al mismo sitio. Luego sigue la prime- 
ra noche de los desposorios, indicada en los vv. 3. 4. 5. 6. del 
Cap. 11. El Esposo se levanta de madrugada, dexa á su Esposa 
dormida, y se retira con diligencia al campo, v. 7. La segunda 
noche se expresa en los w. 8. 9. y sig. del Cap. 11. y el Esposo 
se presenta á la ventana donde le aguarda la Esposa , que le in- 
troduce en su casa, y muy por la mañana se retira al campo á 
su rebaño ó á sus exercicios, v. 17. La tercera noche tardando 
en venir el Esposo, sale ella en busca suya , y habiéndolo encon- 
trado , lo conduce á su morada , como se ve en el Cap. 111. 1.2. 
3. 4. Por la mañana sale el Esposo al cuidado de sus ganados, 
y luego también su consorte, v. 5.6. En el Cap. iv. se contiene 
un elogio de la hermosura de la Esposa. Esta convida al Esposo 
para que vaya á verla Cap. v. 1., el qual dexa después el convi- 
te donde estaba con sus amigos , y vá á la puerta de la Esposa, 
v. 2.; mas no abriéndole ésta , se vuelve á su jardín. 

Sale la Esposa á buscarlo , pregunta por él á los guardas de 
la ciudad , y después de haber sido maltratada por estos , va des- 
de allí á las doncellas de Jerusalem , para adquirir noticias de él, 
v. 5. y sig. y finalmente se encuentra con el Esposo, Cap. vi. i.y 
sig. y después de haber estado algún tiempo con él , se vuelve, 
v. 9. y esta es la quarta noche. El Cap. vn. 1. y sig. denota la 
quinta noche, y el Esposo en ella repite las alabanzas de la Es- 
Tom. VIII. M 3 



i8s 



ADVERTENCIA. 



posa, saliendo al otro día ambos de compañía, para pasar al cam- 
po, vv. ii. 12. 13. Y en este y en casa de la madre del Esposo 
pasan la séxta noche. Cap. vn. 13. Cap. vin. 1. 2. 3. Aquí con- 
vida la Esposa á su amado,, y le promete un regalo de exquisitas 
frutas y vinos; y se retira este muy temprano á los montes v. 4. 
La séptima noche, Cap. viii. 5. la pasan en el jardín, según el 
razonamiento ó diálogo que allí se expresa. Baxo de este aspecto 
y economía será fácil el distribuir este divino Poema en siete co- 
mo diálogos y diferentes vistas de los Esposos , para reconocer 
mas bien por este orden los grandes arcanos del Amor Divino, 
ya con la naturaleza humana , con la que se unió el Verbo hy- 
postáticamente ; ya con la Iglesia Militante, y con sus fieles in- 
corporados en este cuerpo mystico por fe y caridad ; y ya final- 
mente con la misma Iglesia Triumphante , y con sus miembros 
reunidos en ella con lazos indisolubles de caridad. 

De todo lo qual se infiere evidentemente , que todas aquellas 
expresiones, que en la corteza de la letra y á primera vista pare- 
cen absurdas y poco convenientes al carácter de los personages, 
que aquí se representan , no tienen otro objeto , que la mystica y 
espiritual unión de Jesu-Christo con su Iglesia, y con las almas, 
que están unidas con él, no como quiera, sino con los mas estre- 
chos lazos de una viva , perfecta y encendida caridad. Porque lo 
que aquí se trata, no tanto pertenece al estado ordinario de los 
fieles, ni á las acciones comunes de su fe y de su piedad, ni á 
los beneficios, que reciben de Dios todos los dias; sino á las pri- 
micias de las virtudes del siglo venidero ; á íntimas y extraordi- 
narias infusiones de su gracia en los corazones de sus verdaderos 
amigos; á inefables consolaciones del Espíritu Santo; á elevacio- 
nes de ánima y de mente; á efectos de una fe viva, y en su ma- 
yor fuerza ; y á raptos de amor divino, purificado ya de todos 
los pensamientos y afectos carnales y mundanos. Todo esto se 
representa en este Libro , en el que por espíritu prophético se in- 
troduce á Christo muerto, resucitado, y subido al cielo, después 
de haber contrahido esponsales con su Iglesia , y con toda alma, 
que le es verdaderamente fiel, viniendo de tiempo en tiempo, 
mientras ella está aun en el mundo esperando el cumplimiento y 
consumación de este matrimonio en el cielo , á visitarla y darle 
nuevas, y cada vez mayores pruebas y seguridades de su amor, 
y de su amable presencia. De aquí es , que quanto las almas son 
mas espirituales, y están mas íntimamente unidas con su Dios, 
tanto mas gustan y se aprovechan de la lectura de este Libro, 
hallando en él dulzuras y consolaciones inefables. 

Pero al paso que esto es así , es igualmente cierto , que es 



ADVERTENCIA. 183 

muy dificultosa su inteligencia. Porque primeramente , como 
advierte muy bien un docto Expositor 1 , se halla muy grande 
dificultad en todas aquellas Escrituras , tr adonde se explican al- 
gunas grandes pasiones 6 afectos, mayormente de amor, que al 
parecer van las razones cortadas y desconcertadas , aunque á la 
verdad entendido una vez el hilo de la pasión , que mueven , res- 
ponden maravillosamente á los afectos , que explican , los qua- 
les nacen unos de otros por natural concierto. Y la causa de 
parecer así cortadas es , que en el ánimo enseñoreado de al- 
guna vehemente pasión , no alcanza la lengua al corazón , ni 
se puede decir tanto, como se siente; y aun eso que se puede, 
no se dice todo , sino por partes y cortadamente : una vez el 
principio de la razón , otra el fin sin el principio : que así co- 
mo el que ama , siente mucho lo que dice ; así le parece , que 
en apuntándolo él , está por los demás entendido : y la pasión 
con su fuerza y con increible presteza le arrebata la lengua y 
corazón de un afecto en otro. Y de aquí nace, que son sus ra- 
zones cortadas entre sí , porque responden al movimiento, que 
hace la pasión en el ánimo del que las dice : la qual quien no 
la siente 6 ve, juzga mal de ella , como juzgaría por cosa de 
desvarío y de mal seso los meneos de los que baylan, el que 
viéndolos de léjos , no percibiese el sonido del instrumento , á 
quien siguen. Lo qual es mucho de advertir en este Libro , y en 
todos los semejantes. 

Lo segundo que pone obscuridad es, ser la lengua Hebrea, 
en que se escribió , de su propiedad y condición , lengua de 
pocas palabras y de cortas razones , y esas llenas de diversidad 
de sentidos ; y juntamente con esto , por ser el estilo y juicio 
de las cosas en aquel tiempo, y en aquella gente tan diferente 
de lo que se platica ahora. De donde nace , parecemos nuevas 
y extrañas, y fuera de todo buen primor, las comparaciones, 
de que usa este Libro, quando el Esposo 6 la Esposa quieren 
mas loar la belleza del otro : como quando se compara el cue- 
llo á una torre , y los dientes á un rebaño de ovejas , y así otras 
semejantes : como á la verdad cada lengua y cada gente tenga 
sus propiedades de hablar , á donde la costumbre usada y reci- 
bida hace , que sea primor y gentileza , lo que en otra lengua 
y en otras gentes pareceria muy tosco. Y así es de creer , que 
todo esto , que ahora por su novedad , y por ser ageno de nues- 
tro uso , nos desagrada , era el todo bien hablar , y toda la cor- 
tesía de aquel tiempo entre aquella gente. Porque claro es , que 
Salomón era no solamente muy sabio , sino Rey é hijo de Rey; 

I Fr. Luis de León . Prol. sobre los Cantares. 

M4 



184 ADVER TE N CIA. 

y que quando no lo alcanzara por letras y por doctrina , por 
crianza sola , y por el trato solo de su Corte y Casa supiera 
hablar su lengua mejor y mas cortesanamente que otro ninguno." 

Todo esto es necesario tenerlo muy presente para la inteli- 
gencia de este Libro, en cuya exposición seguiremos muy de 
cerca los pasos del incomparable Escritor , de quien lo hemos 
tomado , para trasladarlo á este lugar. Seguimos igualmente la 
división de este epithalamio en siete dias , como lo hizo el Obis- 
po Bossuet , según queda mencionado ; pues ademas de ser esta 
distribución muy á propósito para la inteligencia del poema , se 
funda ella en la costumbre , que tenían los antiguos Hebreos de 
celebrar sus bodas por otros tantos dias , como se vé en los 
exemplos de Jacob 1 , de Samsón 2 , de Tobías 3 , y de otros ; y 
de dar al esposo sus compañeros ó amigos , y á la esposa sus 
doncellas , que no se apartaban respectivamente de su lado todo 
el tiempo que duraban. Según el sentido espiritual , en los ami- 
gos del Esposo se representan los Santos Angeles; y en las don- 
cellas , compañeras de la Esposa , las Iglesias particulares , ó 
las almas mas flacas , que no por eso dexan de tener y mostrar 
al Esposo y á la Esposa alguna afición 6 cariño. 

Por lo que á nosotros toca , atendiendo principalmente á que 
la lectura de este divino Cantar pueda hacerse con mayor fa- 
cilidad y aprovechamiento , hemos procurado en las notas aña- 
dir á la exposición de la letra el sentido místico ó espiritual, 
sin perder jamas de vista , lo que han entendido y dexado es- 
crito sobre el uno y sobre el otro los Santos Padres, y los Ex- 
positores Cathólicos mas pios y acreditados. Por este medio es- 
peramos , que podrá resultar mucho fruto en las almas de aque- 
llos, que sintiéndose penetrados y abrasados en las llamas del 
amor divino , se acercaren á beber las aguas puras de esta cris- 
talina fuente ; á las que no pueden ni deben aplicar sus im- 
puros labios , los que sumidos en el cieno de sus pasiones , no 
piensan ni siguen otra cosa , que la inmundicia de las obras de 
la carne. Procul s procul este profani. Todo lo comprehendió 
maravillosamente San Bernardo Serm. 1. in Cant. por estas pa- 
labras , que ponemos para concluir nuestra Advertencia : Rex 
Salomón sapientiá singularis , sublimis gloria , rebus afjiuens y 
face seciirus , divinitüs hispir atus , Christi et Ecclesice laudes^ 
et aterni connubii cecinit sacramenta , et epithalamii carmen 
exultans in spiritu , jucundo composuit elogio , figurato tamen> 
velans et ipse , instar Moysi , faciem suam , qubd rari erant 
eo tempore qui revelata facie gloriam istam speculari sufficerent. 

1 Genes, xxix, 27. 2 Judie, xiv. ia. I¿. 17. 3 Tob. vm. 23. 



1% 

EL CANTAR DE CANTARES 



DE SALOMON. 



CAPITULO I 



Este Cantar es todo mystico, y explica el incomparable amor 
de Christo a su Esposa la Iglesia , y el de ésta d su Esposo 
Jesu-C/iristo. 



i Osculetur me osado oris 
sui-. quia meliora sunt ubera 
tua vino y 

I La Esposa , de quien se habia au- 
sentado el Esposo , haciendo prueba de su 
amor y fidelidad , es la que comienza á 
hablar en este Capitulo. Esta ausencia, 
y el deseo de volverle á ver , la tenían 
en tan grande congoja , que cayendo en 
freqüentes deliquios , no suspiraba por 
otra cosa , que por la presencia de su 
Esposo , y por alguna de sus acostum- 
bradas caricias , para verse libre de la 
pena y angustia , que padecía. Volvién- 
dose pues á sus compañeras , les dice: 
Veisme morir sin consuelo , porque mi 
alma no está conmigo , sino con aquel, 
que es todo mi embeleso. El se ine ha 
ausentado , sin cuidarse , al parecer, del 
desfallecimiento en que me dexa. ¡O si 
lograra yo ahora , que aplicase sus labios 
á los mios ; pues solo esto bastaría , para 
restituirme la vida , que me tiene! Aque- 
llas palabras, de su boca, son empháti- 
cas ; como si dixera: No quiero otros re- 
galos , sino los de aquel, á quien tíni- 
camente amo. Estas son ansias de una al- 
ma dulcemente enamorada de su Esposo 
Jesu-Chnsto , la qual creyendo , que se 
le ha ausentado , suspira por los consue- 
los de su presencia , y negándose al a- 
mor de todas las criaturas, protesta y 
dice : Que no quiere otra vida , ni otro 
amor , que el de su Esposo. Philip i. 2Í. 
Puedeu también por estos besos, según 
el Hebreo, que son symbolo de un amor 
sincero y santo, eutenderse los Dones del 
Espíritu Santo , y las inspiraciones inte- 
riores y palabras de vida eterna , con 
que consuela y alienta á los suyos. 
Joann. vi. 69. Pero mas principalmen- 
te se significan en esto las ansias de la 



1 Béseme él con el beso de 
su boca 1 : porque mejores son 
tus pechos 2 que el vino 3 , 

Synagoga , con las que demanda ardien-» 
temente la Encarnación del Verbo , co- 
mo el Señor lo habia prometido. Pide , 
que se verifique el ósculo de las dos na- 
turalezas en la persona del Hijo ; que se 
una con la misma Iglesia , como esposo 
con su esposa; que descienda á ella, co- 
mo cabeza á su cuerpo , como pastor á 
su grey , y como Pontífice á su pueblo. 
Jisi amó Dios al mundo , que le dió su 
Unigénito , para que todo aquel , que cree 
en él , no perezca , sino que tenga vida 
eterna. Joann. ni. 16. 

2 El Hebreo yn , tus amores. El sen- 
tido es el mismo. El Impetu de amor, 
de que se hallaba penetrada , la hace 
desear de su Esposo, aun ántes de nom- 
brarle, y sin usar de rodeos, uno desús 
particulares favores , al modo que la 
Magdalena dixo á Christo , creyendo que 
era un hortelano : Señor, si tú le llevas- 
te , &c Por esta misma razón , de re- 
pente muda de persona , y dexando á las 
compañeras , con quienes comenzó á ha- 
blar , dirige sus razones al Esposo , como 
si le tuviera presente. Por pechos los 
Padres entienden los dos Testamentos, 
que ambos respiran el celestial amor del 
Esposo Christo, como prometido al mun- 
do en el Viejo , y como dado en el Nue- 
vo. Pueden también denotar, que lapa- 
labra de Dios en ambos forma como dos 
manantiales, de donde corren las aguas 
saludables , que resurten hasta la vida 
eterna , mas gustosas fin comparación, 
que lo que desea la carne , y quantos 
placeres nos puede subministrar el siglo. 

3 Suele usarse el vino , para hacer 
volver de un desmayo; y suponiendo, 



l86 EL CANTAR DE CANTARES. 



2 Fragrantia unguentis 
optimis. Oleum tffusum nomen 
tunm : ideb adolescentida dile- 
xerunt te. 

3 Traite me : fost te cur- 
remus in odorem unguentorum 
tuorum. Introduxit me rex in 
cellaria sua : exultabimus et 

que las compañeras se lo ofrecían para 
el mismo fin, lo desecha de sí , dicien- 
do , que no quiere otro confortativo ni 
reparo , que el amor y presencia de su 
Esposo , mas poderoso y eficaz para ha- 
cerla volver , que todas las confeccio- 
nes mas suaves y olorosas del mundo. 
Un alma herida del amor de Dios , en 
el que se hallan las verdaderas delicias, 
tiene por basura todas las del mundo y 
de la carne. 

1 Haciendo alusión el Espíritu Santo 
á un uso muy común en Oriente , de 
ungirse el cuerpo con perfumes, ya por 
delicia , ya por la salud ; denota por 
esta expresiorj figurada , que el amor de 
Jesu-Christo debia ser como un perfu- 
me delicioso , que se derramaría por to- 
das partes. 

2 Sigue declarando las propiedades, 
eficacia y virtudes del amor de su Es- 
poso : Oleo derramado , dice , tu nombre\ 
como si dixera : Tu nombre es óleo , es 
un ungüento aromático ó agua de olor, 
de que hacian grande uso los Hebreos; 
mas un óleo no encerrado en vasija , en 
donde no se percibe su suavidad , sino 
esparcido ó derramado , que es quando 
mas trasciende : y por esto las donce- 
llas , que tanto gustan de buenos olores, 
se van todas en pos de tí , atrahidas de 
aquella admirable fragrancia , que las 
embriaga en tu amor. Las almas puras, 
que esto se da á entender en la palabra 
mn^y , vírgenes que se lee en el ori- 
ginal, renunciando á la corrupción del 
siglo , y a las concupiscencias de la car- 
ne , son atrahidas á amarte ardiente- 
mente , por el buen olor de los dones 
de tu gracia y del Espíritu Santo , con 
que el Padre te ungió , y que derramas 
sobre ellas. El nombre de Christo ó de 
Messías , que quiere decir Ungido , se 
derramó y difundió en todo el mundo 
por la predicación del Evangelio : y mu- 
chos millares de almas, atrahidas de la 
suavidad de tan dulce nombre , abrazá- 



2 Fragrantés como los me- 
jores ungüentos Oleo derra- 
mado es tu nombre ' 2 : por eso 
las doncellas te amaron. 

3 Tráheme 3 : en pos de tí 
correremos al olor de tus un- 
güentos. Introdúxome el Rey 4 
en su cámara b : nos regocija- 
ron la fe , y renunciáron á las abomi- 
naciones de los ídolos , y á las inmun- 
dicias de la carne en que estaban su- 
mergidas. Elseb. Demonst. Liü. I. Ca- 
p¿t. I. 

3 Ferrar. Sont ráeme. La Esposa, 
aunque desfallecida y sin fuerzas, desea 
estar tan estrechamente unida al Espo- 
so , que si quisiese llevarla consigo , lo 
seguirá corriendo. Yo por la enfermedad 
de mi naturaleza, v por la herida , que 
hizo en mi alma el pecado , no puedo 
dar ni un solo paso en tu amor; mas 
si me hicieres sentir los eftctos de tu 
gracia , me arrastrarás á tí : me iré en 
pos de tí , y no ya paso á paso , sino 
corriendo ; ni tampoco sola , sino en com- 
p¿Qja de todas aquellas almas , á quie- 
nes igualmente comunicares tus dones. 
Joann. vr. 44. xix. 32. Las palabras, 
al olor de tus ungüentos , no se leen en 
el Hebreo , sino eu los lxx. de don* 
de parece haber sido tomadas. Los lxx. 
puntúan el versículo como la Vulgata: 
Trahe me i fost te curremus in odo~ 
rem, &c. 

4 Es cosa natural á el amor, dice el 
Maestro León , imaginar, que pasó ya 
Jo que deeea , y tratar como de cosa 
hecha , de lo que pide la afición. Según 
el uso de la lengua Hebrea , lo que aquí 
se explica por tiempo pasado , es cosa 
que está por venir, y la cuenta como 
hecha, por la certidumbre , firmeza y 
esperanza de que asi seria Se olvida asi- 
mismo de la persona de pastora en que 
hablaba; y por esto le llama por su 
nombre , que siempre el amor trahe con- 
sigo esos descuidos : ó puede ser propie- 
dad de aquella lengua , como lo es de 
la nuestra , lodo lo que se ama con ex- 
tremado amor, llamarlo así: Mi Rey. 

5 En lo retirado y escondido de los 
thesoros de su inefable misericordia , sa- 
biduría y caridad : ó en los eterr.os al- 
cázares de su gloria. Según muchos Pa- 
dres con S. Gerónymo , por cámara del 



CAPÍTULO I. 187 



lcttabimur tn te , memores ube- 
rum tuorum su per vinum : re- 
di diligunt te. 

4 Nigra sum , sed formo- 
sa , filia Jerusalem , sicut ta- 
bernáculo Cedar , sicut pe lies 
Salcmonis. 

5 Nolite me considerare 
qúbd fusca sim , quia decolor a- 
vit me sol : filii matris mea pu- 

Rey se entiende el sentido íntimo y es- 
piritual de las sagradas Escrituras de am- 
bos Testamentos , á donde, introduxo Dios 
á la Esposa ; con la diferencia , que por 
Moyses introduxo á la Iglesia como en 
los atrios del tabernáculo , pero por 
Jesu-Christo la entró en el Sancta Sun- 
ctorum. 

1 En donde veremos todas tus rique- 
zas , y nos gozaremos en ti perfecta- 
mente en ia abundancia de todos tus 
thesoros y regalos ; y será esto con tan- 
to exceso , que vendremos á perder la 
memoria de qualquier otro placer y con- 
tento. 

2 Fekrar. .Derechedades te amaron. 
MS. 6. Amante los derechureros. Atrahi- 
dos de la dulzura y esperanza de tus 
bienes , no podrán dexar de amarte los 
de recto corazón, y te seguirán sin ti- 
tubear, y sin el menor temor; porque 
tú eres la misma verdad, y serás la re- 
gla y medida de todas sus acciones. La 
palabra Hebrea D>nw>D se interpreta de 
varios modos; pero nosotros, tomando 
el concreto por el abstracto , seguimos á 
la Vulgata. Las derechedades , o dere- 
cbezas, trasladándolo á la letra con él 
Maestro León , esto es , los derechos ó 
rectos , te amaron. 

3 Parece respuesta á esta objeccicn, 
que le podían hacer sus compañeras : 
¿De qué te jactas tanto del amor de tu 
Esposo ? ¿ O cómo preteuries , que te ame, 
siendo tú morena? Y ella les responde: 
Negra soy , yo lo confieso , hijas de Je- 
rusalem ; mas en todo el resto soy her- 
mosa y bella, y digna de ser amada; 
porque debaxo de este mi color more- 
no , se esconde y encierra la mayor be- 
lleza. Y declara luego , como sea , por 
dos comparaciones : ¿oy , fice , como ¿as 
tiendas de Cedár , como las f el es de «fa- 
iomón. Llama Cedár á los Cedarenos ó 



remos y alegrarémes en tí ', 
acordándonos de tus pechos me- 
jores qne el vino : los rectos 
te aman \ 

4 Negra soy , pero hermo- 
sa 3 , hijas de Jerusalem , así co- 
mo las tiendas de Cedár y como 
las pieles de Salomón. 

5 No me consideréis 4 que 
soy morena , porque el Sol me 
estragó el color 5 : los hijos de 

Alárabes , descendientes de Agár , hijo 
segundo de Ismael. Estos, no teniendo 
asiento fixo, se mudaban de contiuuo de 
un lugar á otro ; y para poder hacerlo 
con mayor comodidad , usaban de tien- 
das de cuero ó de lienzo , que por es- 
tar expuestas al Sol , á las inclemen- 
cias del ayre , á las lluvias y al polvo, 
aparecían denegridas , pobres é incómo- 
das por defuera , al mismo tiempo, que 
en lo inferior ocultaban grandes theso- 
ros y riquezas. Y lo mismo se entiende 
de las que solía usar Salomón en la guer- 
ra , que estando en lo exterior cubier- 
tas de pieles para reparo de las aguas; 
en lo de dentro se veíau adornadas de 
magníficos y preciosos muebles y colga- 
duras, como convenia á la persona de 
un Rey tan poderoso. La gracia de Dios 
adorna interiormente con sus mas ricos 
é inefables dones las almas de los jus- 
tos , al paso mismo que ellos estáu su- 
jetos á las conseqiiencias del pecado ori- 
ginal , y de la naturaleza corrompida , y 
á las tribulaciones , tentaciones y otras 
miserias de Ja vida. Las persecuciones, 
héregías y escándalos dan á la Iglesia 
en lo exterior un aspecto muy triste; 
pero en lo interior se ve llena de rique- 
za , magnificencia y hermosura , porque 
ertá adornada de las mas excelentes 
virtudes , y encierra en sí un numeroso 
exercito de santos y de justos ; por lo que 
de ella con propiedad se dice : Toda la 
gloña de la hija del Rey es de dentro, 
Psalm xliv. 14. 

4 MS. 6. No asmedes. Muestra asi- 
mismo que aquel color no le es natural, 
sino que lo había contrahido por haber 
andado al Sol , y esto no de su grado, 
sino por fuerza , como después dice. Véa- 
se la nota precedente. 

.5 MS. 6. Ca el Sol me descoloró. 
Ferrar. JEnegreció. El Hebreo : Porque 



j88 



EL CANTAR DE CANTARES. 



gnaverunt contra me ,posuerunt 
me custodem in vineis: vineam 
meam non custodivi. 

6 Indica mi/ii , quem dili- 
git anima mea , ubi pascas 3 
ubi cubes in meridie , ne va- 
gari incipiam post greges so- 
kalium tuorum. 

7 Si ignoras te , o pulcher- 

me miró el Sol , quaodo estaba en su 
mayor fuerza , como á la hora del me- 
diodía , y me tostó toda con sus rayos. 
Psalm. xc. 6. El ardor de las tribulacio- 
nes y trabajos , que afligen á la Iglesia 
y á cada justo. 

1 Los hijos de mi madre la Syna- 
goga , al tiempo de nacer la Iglesia de 
Christo , lidiáron contra ella , para aca- 
barla I. ad Thessal. II. 14 Ellos mis- 
mos me obligaron á guardar las viñas 
de otros , y entre tanto no pude guar- 
dar la mia. Ningún género de gente sue- 
le ser mas contraria á la verdadera vir- 
tud , que los que la profesan en solos 
los títulos y apariencias de fuera : y los 
que nos son en mayor deuda y obliga- 
ción , á esos las mas veces experimen- 
tamos mas capitales enemigos. Conviene 
esto también á los Pastores de almas , á 
quienes la caridad fraterna obliga á ve- 
lar sobre los otros, quando creen, que 
no son suficientes para cuidar de sí mis- 
mos. Y por quanto con el trato y con- 
versación de los hombres suelen caer en 
algunas faltas aun los hombres mas san- 
tos ; por eso á cada paso se les oye la- 
mentar y suspirar por la soledad y el 
retiro. 

2 El Hebreo: Mi viña, que á mi , 
que era mia , o como traslada el Maes- 
tro León , mia , remía , no guardé : como 
si dixera : La mi querida viña de mi 
alma. En lo que se da á entender quan 
propia es de cada uno su alma , y quán- 
to cuidado debe tener de ella. Y tam- 
bién por esta viña se entiende la na- 
ción de los Judíos , ahora abandonada 
y castigada , pero reservada por el Se- 
ñor para su futura conversión. Román. 
xi. 2¿. 

3 Aquí comienza á intervenir el Es- 
poso , movido y llamado de los suspiros 
y clamores de su Esposa amada ; y un 
dulce coloquio entre ambos , al que da 



mi madre lidiáron contra mí T , 
pusiéronme por guarda de vi- 
ñas : mi viña no guardé 2 . 

6 Muéstrame 6 tú , á quien 
ama mi alma , donde apacien- 
tas , donde sestéas al medio- 
día , para que no comience á 
vaguear tras los rebaños de tus 
compañeros. 

7 Si no te lo sabes 4 , ó her- 

principio la Esposa , diciendo : Mués- 
trame , &c. Como si dixera : ¡ O quánto 
has tardado en venir, Esposo mió! si no 
querias tomarte este trabajo, ¿por qué 
no me decías, dónde apacientas, dónde 
sesteas? que yo con mucho gusto iria 
corriendo á buscarte al mediodía , sin que 
me detuviese el temor de exponerme á 
los rayos del Sol en su mayor fuerza. 
¿Dime, qué lugares sombríos buscas, 
para sestear con el ganado? ¿qué abre- 
vaderos , para apacentarle junto á ellos? 
Si yo lo supiera , ó tú me lo hubieras 
dicho, hubiera corrido luego allá: pero 
no lo he hecho , por no andar de ca- 
baña en cabaua , preguntando por tí á 
los otros pastores. Y así justo es que 
me lo digas , porque no ande yo desca- 
minada , como si fuera una muger de 
mal vivir. El alma fiel , que busca á su 
verdadero y buen Pastor , que es Jesu- 
Christo , no oye la voz de otro : á el pi- 
de, que le muestre el lugar de su des- 
canso ; porque de otra manera andará 
perdida. Psalm. xxn. i. 2. 4. Joann. 
x. 3. 4. 6. Lo qual se expresa aun mas 
vivamente en el Hebreo , en donde se 
dice : ¿ Que por qué seré como la que se 
aparta acia los hatos de sus compañeros 1 * 
6 como la que se cubre y arreboza , que 
esto también significa el participio rrnoy 
nghoteiáh ; porque éste era el distintivo 
de las mugeres perdidas y sin vergüen- 
za ; y así vemos que Thamár usd de 
este mismo artificio para sorprehender á 
Jóda su suegro. Génes. xxxviii. 14. 15. 

4 El te es un pleonasmo y hebraís- 
mo , como quando decimos en nuestra 
lengua: No sabes lo que te dices. Esta 
respuesta , como observó San Agustín, 
va mezclada de reprehensión y de dul- 
zura. Si tú, Esposa mia, dices, que no 
sabes donde yo reposo , donde tengo mis 
pastos , &c. das en esto á entender , que 
no te conoces á tí misma; porque de- 



C A P í T 

rima inter mulleres , egredere, 
€t abi posl vestigia gregum , 
et pasee hados tuos juxtd ta- 
kernacida pastorum. 

8 Equitatui meo in cur- 
ribus Pharaonis assimilavi te 
árnica mea, 

bias saber , que tú eres el lugar de mis 
pastos, y el lugar de mi reposo ; pues 
por esto te hice yo tan hermosa. Si do 
te conoces á tí misma , y que siendo 
única y pura , no te puede contaminar 
el trato y conversación de mis fingidos 
y malos compañeros , &c. si no te co- 
noces por tal , sal fuera , ve siguiendo 
los rastros de esos rebaños , que andan 
extraviados ; ve á apacentar tus cabri- 
tos junto á las cabanas , no del pas or , 
sino de los pastores; no en la unidad, 
sino en la división ; porque entonces no 
estarás en donde es uno solo el pastor , 
y uno solo el rebaño. Asi S. Agustín. 
Estas palabras del Esposo son solamen- 
te de amenaza , porque la Iglesia ca- 
thdlica no puede separarse de Christo, 
ni ir en pos de falsos pastores , que sean 
maestros del error: solo puede esto ve- 
rificarse , y se ha verificado muchas ve- 
ces de las Iglesias particulares. Así que 
las sobredichas palabras miran principal- 
mente , á que conozcan la graude dicha 
que gozan todos aquellos , que tienen la 
suerte de estar en su unidad , y que ha- 
gan el mnyor aprecio de esta felicidad, 
contando por el mayor de todos los ma- 
les la separación del único rebaño, de 
quien es Christo la cabeza invisible , y 
la visible el Pontífice Romano. No hay 
mal que no deba temer una alma, si no 
se conoce á sí misma ; si ignora á se- 
mejanza de quien fue criada ; de que pe- 
cados fue librada ; y para que fin fué 
destinada; y si se separa de los verdaderos 
Pastores y Ministros de Jesu-Chrisro. 

I El Hebreo: Si no te lo sabes, ó 
hermosa entre las mugeres , salte en ras- 
tros del ganado , y apacienta tus cabri- 
tos cerca de las cabanas de los pastores. 
Esto es: Si no lo sabes, ve siguiendo 
los rastros del ganado que ya pasó; ó 
ve en pos de tus cabritos , que ellos por 
la costumbre de otras veces , ó por ins- 
tinto v amor ratural que los guia á sus 
madres, te llevarán á donde tienen su 
pasto , que es el lugar en donde yo es- 



ULO I. 189 

mosísima entre las mugeres , sal, 
y vé tras de las 1 huellas de 
los rebaños , y apacienta tus ca- 
britos junto á las cabanas de los 
pastores. 

8 A mi caballería 2 en los 
carros de Pharaón te asemejé, 
amiga mia 3 . 

toy con los demás pastores. A las mu- 
geres ordinariamente por ser mas deli- 
cadas , no las ponen en recios trabajos: 
si el marido cava , ella quita lis pie- 
dras ; si el poda , ella coge los sarmien- 
tos ; si el siega , ella hacina : y así si 
el marido trahe el ganado mayor , ella 
suele traher el menudo. Para hallar á 
Dios aun en las cosas brutas y sin ra- 
zón , tenemos bastante guia. Psa/m.nwu, 
El camino para hallarle , no es el que 
cada uno por los rincones quisiere ima- 
ginar y trazar por sí mismo ; sino el 
trillado ya, y usado por el bienaventu- 
rado exempío de infinitas personas san- 
tísimas y doctísimas , que nos han pre- 
cedido. Así el Maestro León. 

2 Como si dixera : No tienes , no , 
que temer asechanzas de otros pastores* 
ni violencias de enemigos ; porque la 
fortaleza que yo te he dado , es seme- 
jante á la de mi caballería y carros de 
guerra , que yo compré á Pharaón , ó que 
él me dio. Otros: Es semejante á mi caba- 
llería , que derribó los carros de Pharaón, 
los dexó anegados en el mar Bermejo. 
Lo que conviene muy bien á la Iglesia 
Militante , y á cada alma fiel en par- 
ticular , armada y cubierta de la vir- 
tud del cielo, para que no puedan preva- 
lecer contra ella las puertas del infierno. 

3 El Hebreo : A mi yegua en carros 
de Pharaón te asemeje yo , amada mia 
&c. El nombre de Pharaón se toma por 
la tierra de Egvpto, en donde reynaba. 
Eran muy preciados los carros que sé 
hacían en Egvpto , y las yeguas que pa- 
ra ellos se trahian de allá , como pare- 
ce del Lib ni. délos Reyes, x. 28. 29. 
&c. Salomón tenia de estas cosas en 
grande abundancia, porque ó enviaba á 
buscarlas á Egypfo , ó aquel Rey se las 
presentaba. La principal hermosura de 
la Iglesia y de las almas , consiste en la 
docilidad y obediencia, con que reciben 
el yugo , y se sujetan para ser goberna- 
das por su Divino Esposo , y llevadas á 
donde y como el quiere, Apoc. xix. ra. 



190 EL CANTAR 

9 Pulchr* sunt gerttt tuce 
sicut turturis : collum tuum sic- 
ut manilia. 

10 Mur entilas áureas fa- 
ciemus tibí , vermiculatas ar- 
gento. 



>E CANTARES. 

9 Hermosas son tus mesi- 
llas 1 así como de tórtola : tu 
cuello como collares de perlas. 

10 Cadenillas 2 de oro ha- 
remos para tí : nieladas de gu- 
sanillo de plata. 



Parece que aquí olvidándose de las per- 
sonas de Pastor y de Pastora, que repre- 
sentan , hablan como lo que son. Lo que 
debe teoerse advertido para otros mu- 
chos lugares semejantes que ocurrirán. M. 
León. Aquí dan también principio entre 
los dos Esposos los versos amebeos , o al- 
ternativos , tomados por la mayor pirte 
de comparaciones , que las unas dan luz 
á las otras , como es freqüente en las 
Eglogas. 

I Ferr. Afermosiguaronse. El color 
encendido que da tanta gracia á tus me- 
xiilas , descubre la pureza de tu corazón, 
semejante en esto á el de la tórtola : tu 
blanco cuello , hermoso por sí mismo, no 
necesita de otros adornos ; pues excede 
en gentileza todos los mas preciosos jo- 
yeles , con que pudiera adornarse. La 
tórtola es una ave solitaria, y que muer- 
to su consorte , no vuelve a admitir la 
compañía de otro. Y en estas dos imáge- 
nes se representan la pureza, la fe y su- 
misión , con que deben servir las almas 
á su Esposo Jesu-Christo. Esta letra es la 
que se lee en los lxx. La del Hebreo se 
traslada comunmente de esta manera : 
Hermosas son tus mexillas en , ó entre 
joyas : tu cuello en , ó entre sartales , de 
que están adornados. La palabra He- 
brea a>"vin thorím , es de significación 
varia : significa , hilos de perlas ó de al- 
jófar, cadena de oro delgada, y tortoli- 
llas hechas de bulto. Puede entenderse 
uno y otro; esto es , hilos de perlas ó de 
aljófar, con los cabos ó remates de pinas 
de oro pequeñas y en forma de tortoli- 
Jlas , ó de otras cosillas semejantes. Pue- 
de también reducirse al sentido , que he- 
mos dado al segundo miembro del texto 
de la Vulgata. Y así no se significa aquí, 
que la Esposa tuviese alguno de estos 
arreos, que le añadiesen hermosura; si- 
no que por el contrario estando desnu- 
da de ellos , al parecer y dicho del Es- 
poso , estaba mucho mas hermosa , que 
otra que los tuviese. Porque así como 
decir : Hermosa entre las mugeres , es 
tanto como decir , mas hermosa que to- 
das las mugeres; así también decir: Her- 



mosas tus mexillas entre las joyas : tu 
cuello entre los collares , es como si di- 
xese , mas hermosa que todas las per- 
las y aljófares, que á otras hermosean: 
y tu cuello sin joyeles , es mas lindo que 
todas las joyas , que suelen hermosear y 
adornar los de las demás mugeres. M. 
León. 

2 O gargantillas de oro ; pues S. Ge- 
rónymo dice que era adorno de oro del 
cuello. Gusanillo era cierta labor enta- 
llada ó trabajada de relieve en la pla- 
ta. Otros trasladan: Zarcillos y collares 
de oro , con varios esmaltes de puntos- 
menudos de plata. MS 6. Armiellas doro, 
nieladas de plata. La Murena es un pez 
semejante á la anguila , que tiene las 
quixadas salpicadas de manchas de un 
bellísimo color. Y de aquí tomó la idea 
para formar este adorno , que constaba 
de una varita de oro en figura circular, 
remedando la de este pez , y en la que 
se engaitaban diversas piedras preciosas, 
que parecían otras tantas estrellas ; ó 
también tenia los remates de plata, es- 
to es , la cabeza y la cola. En el oro se 
symboiiza la caridad , y en la_ plata el 
candor de las costumbres y la inocencia 
de la vida. En el Hebreo se repite la mis- 
ma palabra thorím ; y así muchos la tras- 
ladan , tortolillas , cadenillas , &c. como 
dexamos ya notado. JEn los lxx. es di- 
versa la lección , pues uniendo este ver- 
sículo con una parte del siguiente , lo 
trasladáron de este modo : duoiáfiara. 

Xpvclov Tvoirtcrofiiv <xoi /iira (TTiyfiára* to5 
ápyvpíov , e<¡s o¿ ó 6aaiX>ev$ tv uvaxXíati 
avTov '.figuras de oro te haremos con pun- 
tos de plata , hasta tanto que el Rey es- 
té en su reclinatorio.. Y así leyéron Orí- 
genes , el Niseno , y aun S. Agustim. 
El oro es la visión Beatífica , reservada 
para los bienaventurados en la Gloria. 
Las figuras de este oro , son las pará- 
bolas y semejanzas tomadas de las cosas 
naturales , y todo aquello que sirve para 
manifestar á los hombres los mysterios 
de Dios en el estado presente , y que 
por esta misma razón se comparan á la 
plata. 



CAPÍTULO I. 



11 Dum esset rex in ac- 
cubitu suo , nardus mea dedit 
odorem suum. 

12 Fasciculus myrrha di- 
lectas meus mihi , inter ubera 
mea commorabitur. 

I Ferr. En su rescobdo. Como si di- 
xéramos , reposo ó recosí amiento ; porque 
aquí se hace alusión á los convites anti- 
guos, en que comían recostados y pues- 
tos á ia redonda ; y también al uso muy 
freqüente entre los Orientales, de espar- 
cir sobre los convidados ungüentos aro- 
máticos , de los quales se tenia por el 
mas preciado , el que se componía de la 
espiga del nardo. Marc. xiv. 8. De este 
hay muchas diferencias ; y una de ellas 
se cria en abundancia en la Syria y en la 
Palestina. En algunas partes de España 
le llaman azumbar. Dice pues la Esposa: 
Quando mi Rey ( el mismo que la in- 
troduxo en sus retretes , encareció su 
hermosura, y la colmó de sus dones) 
estaba en su banquete, mi nardo dio su 
olor ; suponiendo que lo derramó y es- 
parció sobre <u cabeza , para que mejor 
se percibiese. Este es symbolo de la gra- 
cia y de Jas virtudes infusas , que en- 
tónces arrojan de si mejor olor , y pro- 
ducen sus efectos , quando se reducen á 
la práctica y exercicio. ii. Corinth. xi. 

Así la oración fervorosa despide olor 
de fé , de esperanza , de caridad , de re- 
ligión , &c. La limosna espiritual ó cor- 
poral derrama olor de amor de Dios y 
del próximo, &c Muchos Intérpretes 
creen , que la Esposa , por puro afecto 
y ternura, llama su nardo al mismo Es- 
poro ; lo qual conviene muy bien con 
la traslación de los lxx. en donde se 

lee , vápSog fíov l'Saxiv 007,07? aiivov , mi 
nardo úió el olor de sí mismo. Y en este 
sentido el reclinatorio de este celestial 
Esposo , según la exposición de Jos Pa- 
dres , es de muchas maneras. El prime- 
ro es eterno en el seno del Padre celes- 
tial : el segundo temporal en el seno de 
la Bienaventurada Virgen Ivlaria , quan- 
do se encarnó : el tercero en el pesebre 
de Bethlehem : el quarto en la Cruz y 
en el Sepulchro: el quinto en el cielo 
Empyreo á la diestra de su Padre : el 
sexto en la Sacrosanta Eucharistía : el 
séptimo en toda alma fiel y santa , en 
donde por gracia aun en este sig'o re- 
posa y se recrea , para sentarla después 
á la mesa de sus eternas delicias en la 



11 Quando estaba el Rey 
en su reclinatorio 1 , mi nardo 
dio su olor. 

12 Hacecito de mirrha es 
mi amado para mí 2 , entre mis 
pechos morará. 

gloria. En todos estos reclinatorios der- 
ramó siempre y derramará un olor sua- 
vísimo de todas las virtudes , y de todos 
sus dones y gracias ácia los hombres. 

2 Como es cosa hermosa , y de que 
gustan mucho las doncellas , un ramille* 
te de flores , ó de otras cosas olorosas, 
que lo trahen siempre en las manos, y 
lo llegan á las narices, y lo esconden 
entre sus pechos; tal dice , que es para 
eHa su Esposo, á quien por el grande 
amor que le tiene , lo trahe siempre de- 
lante de sus ojos , puesto en sus pechos, 
y asentado en su corazón. La myrrha 
es un árbol pequeño y espinoso, que se 
cria en la Arabia , en Egypto y en la 
Judea , y que tiene la corteza roxa. Ha- 
ciendo incisiones en esta , destila unas 
lágrimas ó gotas olorosas, de las que es- 
pesadas y endurecidas se pueden hacer 
frasquitos , y llevarlos en el pecho para 
olor. Y aunque la mirrha es de gusto 
amargo , es muy estimada , y sirve pa- 
ra varios usos , y principalmente para 
preservar de la corrupción; y por eso se 
aplicaba entre otros aromas y drogas, 
para embalsamar los cadáveres Y esta 
es la myrrha de que habla en este lu- 
gar la Esposa. En la que los Padres en- 
tienden la Pasión , Muerte y Sepultura 
de Jesu-Christo ; y la Esposa llena de 
amoroso reconocimiento protesta y dices 
mi amado es para mí como un haceci- 
to de mirrha , en el que registro reuni- 
dos todos los oprobrios y dolores: no quie- 
ro perderle jamas de vista ; tendré siem- 
pre fixas en mi corazón las amarguras y 
penas que sufrió: y esta memoria será 
para mí un principio de incorrupción y 
de inmortalidad. En Jos lxx. en vez de 
amado, se lee, ¿SíAfiSóc /uov, mi primo 
hermano , ó el hijo de mi hermana. 
La Synagoga y la Iglesia son dos her- 
manas : Jesu-Christo nació de la prime- 
ra según Ja carne , y es Esposo y Señor 
de la segunda. También se significa por 
la myrrha la penitencia Christiana que 
debemos ofrecer con los Magos, que fue-* 
ron los primeros , que del pueblo de los 
Gentiles adoraron al Señor , y se la ofre- 
cieron.. 



192 



EL CANTAR DE CANÍARES. 



cypri 
in vineis 



dilectus 
En- 



13 Botrus 
meus mihi , 
gaddi. 

/4 Ecce tu pule lira es 
árnica mea , ecce tu pulchra 
es , oculi tui columbarum. 

1 5 Ecce tu pulcher es di- 
lecte mi , et decorus. Lectulus 
noster floridas: 



13 Racimo de cypro 1 es 
mi amado para mí , en las vi- 
ñas de Engaddi. 

14 jO qué hermosa eres tu, 
amiga mia! ¡ó qué hermosa 3 
eres tú! tus ojos de palomas 3 . 

15 ¡O qué hermoso eres tú, 
amado mío , y gracioso 4 ! Nues- 
tro lecho es florido 5 : 



1 Así se traslada comunmente la pa- 
labra Hebrea 19 ;> cópher : por la que se 
entiende un género de arbusto , que en 
las hojas tira algo á la oliva , y echa una 
flor blanca y olorosa , cuyos frutos cuel- 
gan en grandes racimos de un olor muy 
agradable : es aromático , y de grandes 
provechos- Kace mención de este ar- 
busto balsámico Plinio Lib.xu. Cap. 24. 
Tiene alguna semejanza el que en Es- 
pañol se llama juncia de olor , ó avella- 
nada. Se cria aquel en la Palestina , en 
Engaddi , en la campiña de Jerichd, cer- 
ca del Lago de Aspháltithes , ó mar 
Muerto , donde están las vides , que 
llevan el bálsamo ; y por eso aña- 
de en las viñas de Engaddi. Algunos 
trasladan , alcamphór , ó alheña. El sen- 
tido , tomado del versículo preceden- 
te , es éste : Mi amado es para mí un 
grumo de flor de cypro , ó ramillete de 
juncia , que estará siempre en mi seno, 
para nunca perderle de vista , y perci- 
bir mas de cerca aquella fragrancia , que 
dió al mundo, quando destilando su san- 
gre desde la Cruz , redimid al mundo, 
y nos la dexd en el cáliz , para que la 
bebiésemos y participásemos de ella. 

2 Aquí se descubre una amorosa com- 
petencia , en la que cada uno de los Es- 
posos procura aventajarse al otro en de- 
cirle amores. Y la repetición de que 
aquí usa el Esposo , sirve para encarecer 
mas la belleza de la Esposa : como si 
díxera : Hermosa , hermosísima eres. M. 
León. Esta repetición explica también 
la doble hermosura de que están ador- 
nadas la Iglesia , y las almas de los jus- 
tos , exterior , é interior. La primera con- 
siste en la devoción y aparato externo, 
con que se emplean en dar culto y ado- 
raciones al Señor. La segunda se funda 
en la justicia interior , que procede de 
una viva fe , con que se las ofrecen , y 
que hace que le sean agradables. 

3 Habla aquí de las palomas de Sy- 



ria , y de Africa , que se llaman Tripo- 
linas , cuyos ojos son grandes y llenos 
de resplandor , y de un color de fuego y 
viveza extraordinaria. Se significa en es- 
to el ojo espiritual de la recta intención, 
que es el que debe dirigir todas las ac- 
ciones del alma : Matth. vi. 22. 23. 
Luc xi. 34. La simplicidad también , y 
singularmente la perspicacia de la Igle- 
sia , para discernir todo aquello que per- 
tenece á la fé , al culto de Dios , y á las 
costumbres. S. Bernardo Serm. xlv. in 
Cant. dice : Que quando el Esposo llama 
aquí á la Esposa dos veces hermosa , y le 
atribuye los ojos de las palomas; en el 
mismo hecho de decírselo , le dió efec- 
tivamente esta doble hermosura , sim- 
plicidad y perspicacia de ojos ; y que 
por esto con estos ojos perspicaces vid» 
luego , que aquellos encomios de una 
perfecta hermosura convenían mas bien 
á su Esposo , por lo qual inmediatamente 
se los aplica á él y repite. 

4 MS. 6. E que opuesto. Amado mío, 
le replica la Esposa , no reconozco en 
mí otra cosa de mí misma , que fealdad 
y negrura. Si soy hermo. a, te lo debo á 
tí ; y esta hermosura , que se registra 
en mí , comparada con la tuya , nada 
es. Tú , Esposo mió , eres verdaderamen- 
te , y solo el hermoso , que según tu Di- 
vinidad eres el resplandor y la lumbre 
del Padre; y según tu Humanidad, por 
la unión hypostática con el Verbo , eres 
el lleno de gracia entre todos los hijos 
de los hombres , y la fuente y origen de 
toda la que hay en ellos. Así S. Agus- 
tín y S. Bernardo. 

$ En el lecho se representa también 
la Santa Humanidad de nuestro Señor 
Jesu-Christo. Dice, nuestro, significan- 
do , que tomd nuestra misma naturaleza, 
para sanarla y santificarla ; y que es 
florido , esto es , adornado de todas las 
gracias , bendiciones y dones del cielo. 
£1 alma por su parte , para que este le* 



CAPÍ T 

16 Tigna domorum nostra- 
rum cedrina , laquearía nos ir a 
cypressina. 

cho sea uq albergue propio de la gran- 
deza y magestad de tal Esposo , debe 
estar adornada de las principales virtu- 
des , que la hagan digna de recibirle , y 
de unirse con el estrechamente. 

I Ferrar. Vigas de nuestras casas 
ülarzes : nuestros corredores abetos. Esta 
es una descripción de un palacio mag- 
nífico , espacioso , y qual convenia que 
fuese el de un Rey tan poderoso coiro 
Salomón. En él habia muchas , y varias 
habitaciones ó separaciones ricamente 
adornadas , concurriendo todas á formar 
un edificio el mas vistoso y hermoso , 
que se conocía. Esta es una viva figura 
táe la verdadera Iglesia , que abraza y 



ULO I. 193 

16 Los cabrios 1 de nuestras 
casas de cedro, los artesonados 
de cyprés \ 

comprehende en sí otras Iglesias parti- 
culares , que todas se reúnen en ella 
por medio de la comunión con el Fon- 
tífice Romano , que es el centro de la 
unidad. Y lo mismo se puede decir de las 
almas de los justos, reunidos todos por 
la caridad con su Cabeza , que es Jesu- 
Christo. 

2 El cedro y el cyprés , cuya made- 
ra es firme , incorruptible y de buen 
olor , representan la firmeza , estabili- 
dad y adorno de la Iglesia , y el buen 
olor de virtudes que debe resplandecer 
en cada uno de sus miembros,. I» C«- 
rinth* 1. 1$. 



CAPÍTULO IL 



Prtrogdtivas del Esposo y de la Esposa : el sumo grado del 
amor divino : la presencia de Dios ; y los perseguidores 
de la Iglesia. 

1 Eg° flos campi f et lilium 1 Yo flor del campo \ y Ií- 
convallium. rio de los valles 2 



1 Comunmente se ponen estas pala- 
bras en boca del Esposo : To soy flor, 
uo de un jardín delicioso , y cultivado 
por mano de hombre ; sino del campo, 
que se abre y se descubre a beneficio del 
calor del Sol , y de la lluvia que viene del 
cielo. Yo soy la flor de la raiz de Jessé, 
que brotó de una tierra virgen , á la que 
uo tocó hierro para abrirla. En estas pa- 
labras se encierra una prophecía , de la 
manera con que Jesu-Christo babia de 
ser coucebido por obra del Espíritu Santo, 
y nacer de María Santísima, sin tener Pa- 
dre sobre Id tierra Otros dicen , que es 
la Esposa la que habla , y que estas pa- 
labras forman una sola sentencia con lo 
que acaba de decir: Nuestro lecho flori- 
do , &c Yo soy flor del campo \ lo que ex- 
plica la modestia y sencillez de las al- 
mas ca tas , que hallan su descanso y de- 
licias en el retiro y en la soledad , apar- 
tadas del bullicio y ceremonias de los 
mundanos. El Hebreo : To rosa de la lla- 
nura. Algunos trasladan : To rosa de Ja- 

Tom. VIII. 



rótiy interponiendo este último nombre, 
como propio de un lugar ó campo entre 
Joppe y Cesárea. Jos. xu. 18. y I. Pa~ 
ralip . v. 16. xxvii. 29. Pero los lxx. 
trasladan, ioí xíS/ov, de la llanura , y. 
conforme á estos nuestra Vulgata. 

2 La palabra Hebrea munxy schcschan* 
náh , significa , flor de seis hojas : y así 
no es fácil de determinar quál sea, pues 
puede convenir á muchas. En los lxx. 
está indicada la azucena ó lirio, xpivo^ 
y lo mismo en la Vulgata. Esto convie- 
ne al Esposo. Los que quieren, que estas 
sean palabras de la Esposa , las entien- 
den de esta manera : To soy flor del cam- 
po ; y tú de los valles. El lirio necesita 
de mucha humedad para criarse; y co- 
mo esta se mantiene mas en los lugares 
baxos y hondos , por eso goza de mayor 
frescura : es mas oloroso y de mejor pa- 
recer el de los valles , que el que se cria 
en los montes. En la azucena primero se 
descubre el blanquísimo color de las ho- 
jas : luego se observan en lo interior uuas 

N 



i 9 4 



EL CANTAR DE CANTARES. 



2 Sicut lilium inter spinas, 
sic árnica mea inter filias* 

3 Sicut malus inter ligna 
silvarum , sic dilectus meus 
inter filios. Sub umbra Ulitis, 
quem desideraveram , se di : et 
frite tus ejus dulcís gutturi 
meo. 



2 Como lirio entre las espi- 
nas ' , así mi amiga entre las hi- 
jas. 

3 Como el manzano entre 
los árboles de las selvas } así mi 
amado entre los hijos. A la som- 
bra de aquel , á quien yo había 
deseado , me senté ; y su fruto 
dulce á mi garganta 2 . 



florecitas de color de oro , que en sf en- 
cierra. El Verbo Eterno , habiéndose en- 
carnado y descendido á este valle , fué 
tenido primero por u;i hombre admira- 
ble ; pero después se hizo conocer por 
verdadero Dios, con las muestras que dió 
de que lo era , por medio de su doctrina, 
y de sus obras y milagros. 

i Los que entienden que las palabras 
del verso precedente pertenecen al Es- 
poso , ponen estas en boca del mismo 
para corresponder, á su Esposa : Como li- 
rio entre las espinas , así mi amada en- 
tre las hijas. Y es como si dixera : La 
diferencia que hay entre las espinas y e,l 
lirio en blancura , lozanía , fragrancia y 
hermosura ; esta misma hay entre mi 
amada, y las otras doncellas. Una flor, 
que nace entre las espinas, es tanto mas 
amada y apreciada , quanto son mas 
aborrecibles las espinas entre quienes na- 
ce ; y de la fealdad de las unas , viene á 
descubrirse mas la hermosura de las otras. 
Así que si las otras doncellas quieren 
compararse con mi Esposa , se haliará, 
que ella sola es la azucena ; porque las 
demás en su comparación parecerán es- 
pinas. S. Agustín aplica esto á la Iglesia, 
que es como azucena. Is ai. v. i. entre 
las espinas , y no azucena cultivada y 
regada ; porque no es obra de los hor- 
telanos del mundo , sino flor que se sus- 
tenta y crece con sola la influencia del 
cielo ;. y está cercada de espinas , por la 
muchedumbre de diversas sectas de in- 
fidelidad, heregías y supersticiosas creen- 
cias , que están al rededor de ella , las 
quales procuran ahogarla ; pero firme y 
segura es la promesa del Señor: y entre 
estos golpes , mientras mayores fueren, 
inas centelleará la luz de la verdad. M. 
León. Esto mismo puede aplicarse á las 
almas de aquellos justos , á quienes Dios 
sostiene con el poder y auxilios de su 
gracii , haciendo que den muestras de 
mayor virtud , quanto son peores los 



exemplos , que tienen á su vista , y han 
de sufrir mas de aquellos que los cer- 
can , y con quienes tienen necesaria- 
mente que vivir. 

2 La Esposa , agradecida á los favo- 
res del Esposo , le corresponde del mis- 
mo modo , y le compara á un hermoso 
manzano , que lleno de hojas y rico de 
fruto , sobresale entre todas las otras 
plantas , que le cercan en el bosque; pro- 
curando hacer de él un elogio tanto ma- 
yor, quanto excede el manzano á ia azu- 
cena en el olor , utilidad y dulzura de 
sus frutas. A la sombra de aquel, á quien 
yo habia deseado , me senté ; esto es , lle- 
gué al fin de mis deseos: y su fruto dul- 
ce á mi garganta ; con lo que explica 
haber llegado á la perfecta y suspirada 
posesión de su amado. Entre los hijos de 
los hombres , ó entre los otros jóve- 
nes , así como en el verso precedente: 
entre las hijas. Es de advertir , que la 
Esposa no compara aquí á su Esposo al 
cedro , cypres , plátano , 6 á la palma, 
que son árboles altos y crecidos; sino al 
manzano , que en comparación de los 
referidos es una planta muy pequeña y 
humilde ; porque aquí lo que principal- 
mente se encarece es la humildad y la 
caridad , con que la eterna Sabiduría se 
anonadó por el hombre : cosa bien sabi- 
da es , que el manzano y su fruto era el 
symbolo y geroglífico' del amor entre los 
antiguos. Los Padres comunmente reco- 
nocen en este árbol á aquel , en que el 
amor de Jesu-Christo le hizo dar la vida, 
crucificado entre dos ladrones por la re- 
dención de los hombres ; los quales, per- 
dida la justicia original por el pecado 
de los primeros Padres , quedáron como 
árboles silvestres , que de sí mismos no 
producen si uo frutos amargos, inútiles 
y dañosos. La sombra del manzano se 
apetece mucho ; porque es muv fresca, 
suave y saludable ; y su fruta , tomada 
y comida en sazón , y á la sombra del 



CAPÍTULO ir. 



4 Introduxit me in ceUam 
vinariam , ordinavit in me cha- 
rita te m. 

5 Fulcite me flor ib us 3 sti- 
pate me malis : quia amore lati- 
gueo. 



4 Me introduxo en la cá- 
mara del vino 1 , ordenó en mí 
la caridad 2 . 

5 Sostenedme con flores, 
cercadme de manzanas : porque 
desfallezco de amor 3 . 



mismo árbol , causa uno de los mayo- mayores consuelos , y las muestras roas 
res recreos y delicias. La Iglesia , y to- evidentes del puro y entrañable amor que 
das las almas santas hallan su refrigerio le tenia. También se explica así : Me in- 
y perfecto descauso á la sombra de Je- troduxo en el altar de Dios , para que 
su-Christo crucificado , con quieu se . allí bebiera el cáliz de la salud , que 
unen íntimamente , de quien reciben la alegra mi juventud, 
abundancia y colmo de todos los bienes 2 Me comunicó este mismo amor, 
y delicias , y baxo de cuya protección haciendo que mi corazón ardiese en sus 
están á cubierto de las asechanzas, per- vivas llamas , y que eu todas mis ope- 
secuciones, odios y estratagemas de to- raciones no buscase ni amase á otro que 
dos sus enemigos. En el Hebreo se lee ibva á mi Esposo. Ordenó en mi , haciendo que 
»mum >mcn , en su sombra deseé , ó co- amase al próximo por Dios , y que me 
dicié , y sentéme. La Esposa pidiendo á negase en todo á mi misma por Dios, 
su Esposo su sombra y protección para Otros trasladan : Puso en orden contra 
la vida presente , suspira por su perfec- mí la caridad hablando como de un exér- 
ta felicidad , y por su cumplido gozo eu cito fuerte y puesto en orden de bata- 
la patria celestial , para contemplarle Ha , y dando á entender , que su Es- 
de asiento , y verle cara á cara , y no poso , para cautivarla y prenderla en su 
solamente como ahora por enigmas , y amor , le puso delante los infinitos be- 
con velos , que se lo ocultan. Y á este neficios, que le habia hecho, y las gran- 
mismo sentido se puede también redu- des e innumerables prendas del excesi- 
cir el texto de la Vulgata. Todos los fa- vo amor, que le tenia, y señaladamen- 
vores y muestras de amor , con que el te en haberse encarnado, por redimirla 
Señor consuela y regala á sus amigos, con su Muerte y Pasión , y en el adora- 
se han de entender siempre con la pro- ble mysterio de su Cuerpo y de su San- 
porcion de que son capaces , mientras gre. Como si dixera : Ya que los homr 
viven en este mundo. bres no saben amarme en fuerza de su 
i Débese advertir aquí , como inge- natural obligación , y en virtud de mi 
diosamente lo hace el M. León, que mandamiento • quiero oponerles un exer- 
la Esposa quando decia las palabras del cito de beneficios , que por puro amor y 
verso precedente , acordándose del tiem- gracia les he hecho , para obligarlos por 
po pasado , y de aquellos sus primeros y este camino á que me correspondan. El 
dulces amores , sigue el hilo del pensa- Hebreo: T su bandera sobre mi amor. Sue- 
miento , y cuenta con grandes gracias y leu los Capitanes levantar una bandera 
blandura de afectos mucha parte de sus ó pendón , para juntar los Soldados, po- 
accidentes : la posesión de sí , que le nerlos en orden , y que la vayan siguien- 
dio el Esposo : como ella se le desmayó do , sin perderla de vista en sus mar» 
entre los brazos : los regalos que recibió chas y combates. Y la Esposa dice aqu/, 
de él , estando así desmayada , con otras que la bandera que ha levantado su Es- 
cosas de grande afición , ternura y blan- poso , para que en todo le siga , y se 
dura ; y así dice: Me introduxo en la cá- fie de él , es el amor. Algunos lo expo- 
mará del vino. El vino y el uso de el en nen de este otro modo : En ninguna co- 
la Escritura , es symbolo del amor , y sa quiso señalarse , ni aventajarse tanto, 
también de su vehemencia y plenitud, como en amarme. El amor que me tie- 
que arrebata y saca fuera de sí á las al- ne es tan patente , y se descubre tanto, 
mas, elevándolas á la contemplación de como en un exercito las bauderas ó pen- 
los mas sublimes mysterios de Jesu- dones. Y su bandera de amor puso sobre 
Christo. Véanse los Act. ti. 13. 15. Y mí , para que yo milite baxo la insig-- 
así lo que aquí quiere dar á entender nia y estandarte de su amor, 
la Esposa es , que enteramente se le co- 3 No pudiendo sufrir la natural fla- 
inunicd su Esposo , recibiendo de el las queza del corazón de la Esposa la abun- 

Ñ 2 



EL CANTAR DE CANTARES. 



196 

~ 6 L¿cva ejus sub capite meo, 
: et dextera Ulitis amptexabitur 
me. 

7 Adjuro vos filió Jerusa* 
í lem per capreas, cervosque cam- 
porum, ne suscitetis, ñeque evi 



6 La izquierda de él deba- 
xo de mi cabeza , y su derecha 
me abrazará 

7 Conjuróos , hijas de Jeru- 
salém , por las corzas y por los 
ciervos de los campos , que no 



gilarefaciatis dilectam, quoad- levantéis, ni hagáis despertará 
usque ipsa velit, la amada, hasta que ella quiera 



- dancia y exceso de los favores y regalos 
de su Esposo, cae en desfallecimiento, 
confesando la enfermedad que padecía, 
que era estar herida y traspasada de las 
saetas del amor Divino, como se lee en 

los LXX. orí TiT pauévri áyá-XY¡$ kyó , porque 
herida de amor yo ; y para remedio de 
ello , pide que le apliquen cosas olorosas, 
"con que pueda volver sobre sí. La palabra 
Hebrea rwxiJN aschischóth , que en la 
Vulgata se traslada ñores , es trasladada 
comunmente copas , ó frascos llenos de 
vino, para que con su olor y fuerza vol- 
: viese en sí el corazón desmayado. Y es 
' cosa muy de notar , que para volver del 
'desmayo, pide que le apliquen aquello 
mismo, que se lo habia causado. Se han 
visto muchas almas santas, que no pu- 
diendo sufrir en sí la vehemencia y fuer- 
c za de las encendidas llamas de amor Di- 
vino en que se abrasaban, pedían á Dios 
que las templase ; pero al mismo tiem- 
po no suspiraban sin cesar por otra cosa, 
que por aquella misma , que las hacia 
caer en desfallecimientos y deliquios. 
Las flores y manzanas , que pide la Es- 
posa para volver de su desmayo , son las 
flores y fruto de aquel mismo árbol, á 
cuya sombra se habia sentado. Supra v. 
3. Con las palabras yexemplos de Chris- 
to crucificado se consuelan las almas en 
el tedio y amargura de esta su peregri- 
nación , y con ellas dan esfuerzo á su 
afligido y angustiado corazón. 

1 La desmayada Esposa , viéndose 
pronta á caer , pide á su Esposo , que la 
sostenga entre sus brazos ; y el Esposo 
■no haciéndose sordo á sus ruegos, llegó 
luego, y tomándola, pu<x> la izquierda 
debaxo de su cabeza , abrazando el cuer- 
po con la derecha ; en cuya situación se 
quedó dormida. Un alma herida del 
amor Divino, en ninguna cosa halla re- 
creo ni medicina para su dolencia y he- 
rida , sino en su Divino Esposo Jesu- 
Christo. Desea pues, que su amado sea 
su único consuelo y reparador en sus 



amorosos desfallecimientos : quiere que 
la sostenga con su izquierda , en que se 
figuran los mysterios obrados por ella 
en su carne mortal : pide que la abrace 
con su derecha , esto es , cou el poder de 
su Divinidad ; y de este modo se ador- 
mece y queda sosegada , puesta toda en 
los brazos de su Providencia. Puede tam' 
bien entenderse por la izquierda, la gra- 
cia con que en la vida presente consue^ 
la el Señor y sostiene á las almas fieles; 
y por la derecha , la felicidad eterna dé 
la vida venidera , que él mismo les tie- 
ne reservada. Bossuet pone fin aquí al 
primer dia de las bodas , de los siete 
en que divide toda la acción de este 
Libro. 

2 Ferrar. Fasta que envolunte. 
Adormecida así entre los brazos del Es- 
poso , la recostó éste blandamente y coa 
mucho tiento sobre el lecho, encargan- 
do á las doncellas compañeras de la Es- 
posa, y conjurándolas por lo que mas ape*- 
tecian , que era perseguir las fieras de 
caza , y deseándolas todo buen suceso en 
ella , que no la interrumpiesen el sueño, 
y que la dexasen reposar, hasta que ella 
por sí misma despertase. Débese adver- 
tir aquí de paso, que las doncellas de 
Palestina, así como las de Tyro sus ve- 
cinas , muy distantes de la delicadeza y 
desidia de nuestros tiempos , se emplea- 
ban en obras duras y penosas , y entre 
ellas en el exercicio de la caza. Las 
cabras monteses , ó corzas y ciervos, que 
aquí se nombran , son apacibles , her- 
mosas , y de que gustan mucho los ca- 
zadores ; las primeras en Griego se lla- 
man SopxaSe; , ¿tto tov coptii'r , por la 

perspicacia de vista que tienen. En estas 
se representan los Patriarchas , Prophe- 
tas y Apóstoles , á quienes tanto aman 
los hijos de la paz ; esto es , los verda- 
deros fieles. A estos pues conjura el Es- 
poso , que no inquieten á su amada, y 
que la dexen reposar en su contempla- 
ción , hasta que la recta razón , y la ca- 



CAPÍTU 

8 Vox dilecti tnei , ecce iste 
venit saliens in montibus, tran- 
siliens colles : 

9 Similis est dilectas meus 
caprece , hinnuloque cervorum. 
En ipse stat post parietcm no- 
strum respiciens per fenestras, 
jjrospiciens per canee líos. 



ridad la obliguen á interrumpir algún 
tanto su trato interior con Dios , y se 
levante , para asistir y acudir á su pró- 
ximo. Así S. Gregorio y S. Bernar- 
do. Los Patriarchas y los Prophetas con 
la perspicacia y viveza de su vista al- 
canzaron y prophetizáron la venida del 
IVIessías : estos y los Apóstoles estuvie- 
ron expuestos á las emboscadas y ase- 
chanzas de los cazadores de este mun- 
do : aquellos por fe , y estos personal- 
mente , acudieron á la fuente de Jesu- 
Christo , y haciendo salir de las caver- 
nas las serpientes de la infidelidad y de 
los vicios , las matáron con su aliento; 
y la morada de unos y de otros fué en 
montes altos , esto es, en ios cielos, por 
la contemplación y pureza de su vida y 
costumbres. El docto Bossuet dá aquí 
principio al segundo dia, suponiendo , que 
habiéndose cantado á los Esposos un epi- 
thalamio , quando se retiráron á dormir, 
acudiéron las doncellas por la mañana, 
para cantar otro, antes que la Esposa se 
levantase , según la costumbre de aque- 
llos tiempos ; y estando ya para dar 
principio, les advierte el Esposo, que no 
despierten á su Esposa , sino que la de- 
xen dormir, hasta que ella por sí mis- 
ma se despierte. 

I Ferrar. Saltan sobre los montes. 
1WS. 6. Sallen los oteros. Comunmente 
suponen los Expositores , que la Esposa 
refiere aquí lo que la fuerza de la ima- 
ginación y del amor la hizo ver en sue- 
ños, luego que adormecida en los bra- 
zos de su Esposo , la dexó este recosta- 
da , y reposando en su cama. Mas aun- 
que dormida , su amor hacia estar en 
vela á su corazón ; y así le pareció , que 
á grande distancia , porque estos incon- 
venientes desaparecen en los sueños, oía 
la voz de su amado , y que le veía ve- 
nir saltando y volando por los montes 
y collados , semejante á una corza ó cier- 
vo , cuya ligereza es bien conocida. Mu- 

Tom. VIII. 



LO II. 197 

8 La voz de mi amado, ved- 
le que viene saltando por los 
montes , atravesando collados 

9 Semejante es nuestro ama- 
do á la corza , y al cervato. 
Vedle que él mismo está tras 
nuestra pared , mirando por las 
ventanas, acechando por las ce- 
losías 2 . 

chas fueron las voces con que hablando 
el Esposo á los Patriarchas y á los Pro- 
phetas , ya desde el principio del mun- 
do anunció y señaló su venida ; pero la 
voz clara y distinta que se oyó, fué la 
del Santo Precursor , á quien fué dado 
como nombre propio y peculiar , dice 
S. Agustín , Serm. xx. de Sanctis , el de 
Voz. Luc. ni. 4. Los antiguos Prophetas 
solamente podían decir : Vendrá ; pero 
Juan, como señalándole con el dedo, di- 
ce : Ved que viene : Vedle aquí frésente. 
En la velocidad y ligereza con que vie- 
ne , se muestra la presteza con que el 
Señor socorre á los suyos, y con la que 
señaladamente vino á reparar la ruina 
del género humano por medio de su Muer- 
te , con la que abatiendo el orgullo de 
los poderosos del siglo , y humillan- 
do la soberbia de los amadores del mun- 
do , que se representan en los montes y 
collados , de que se habla en este lugar, 
los hizo humildes , dóciles y obedientes 
á su voz. Véanse en el mismo sentido 
las palabras del mismo Precursor Juan 
en S. Lucas iii. $. 

2 Añade la Esposa , que llegando su 
Esposo , que no quiso entrarse desde lue- 
go , ni del todo mostrársele , sino como 
quien hace ademanes de juguetear; pri- 
mero , estándose quieto y cubierto tras 
la pared ; después asomándose , ya por 
un lado, ya por otro, por las ventanas 
saeteras , por los resquicios de la puer- 
ta , por las celosías, &c. pero siguién- 
dole siempre la Esposa, y no perdién- 
dole de vista. Todo lo qual explica con 
mucha propiedad los juegos graciosos, en 
que hallan su contento y satisfacción los 
muy enamorados, y al mismo tiempo 
representa admirablemente las invencio- 
nes del amor Divino ácia las almas sus 
Esposas. Estas le tienen siempre vecino; 
pero les está escondido , y no le pueden 
ver sino por los ojos de la fe. La pa- 
red que media entre la Esposa y el Di- 

N 3 



198 EL CANTAR ] 

10 En di lee tus meus loqui- 
tur mihi : Surge , propera árni- 
ca mea , columba mea 3 formosa 
mea , et ve ni. 

1 1 Jam enim hiems trans- 
ite , imber abiit , ¿r¿ reces sit. 



E CANTARES. 

10 He aquí mí amado me 
dice : Levántate , apresúrate, 
amiga mía , paloma mía , her- 
mosa mia , y ven 

1 1 Porque ya pasó el in- 
vierno , se fué la lluvia , y se 
retiró \ 



rioo Esposo, es la condición de la mor- 
talidad , que oculta su Divinidad ; pero 
do en tanto grado , que no se dexe seu- 
tir por los efectos de sus obras maravi- 
llosas; que esto quiere significar lo que 
aquí se dice : que miraba por las ven- 
tanas , y acechaba por las celosías , &c. 
Después que subió al cielo, la pared que 
puso él entre sí y la Iglesia Militante 
es nada menos que todo el cielo ; pero 
sin dexar de estar cerca , ayudándola con 
su gracia y consuelos en el tiempo de 
la tribulación. Y últimamente la pared 
que le esconde á la vista de los fieles, son 
Jas especies de pan y de vino , baxo de 
las quales está oculto en la Eucharistía; 
pero de manera que no le impiden lle- 
nar de sus bendiciones , y comunicar la 
dulzura de sus regalos á los que digna- 
mente le reciben ; los quales entregados 
á su amor , jamas le pierden de vista en 
ninguna de sus obras. 

i" Sigue la Esposa contando lo que le 
díxo , ó por mejor decir , lo que soñó 
que el Esposo le decia : lo qual , por 
quanto de todo resulta una sentencia se- 
guida , lo expondremos aquí todo junto. 
Levántate, le dice, amor mió, de ahí 
donde estás en tu cama acostada , y ven- 
te : no tengas temor á la salidi , porque 
el tiempo está muy gracioso. El invier- 
no con sus vientos y sus frios , que te 
pudieran fatigar , ya se fué : el verano 
como se ve por todas sus señales, ya ha 
venido: los árboles se visten de flore*: 
las aves entonan sus músicas con nueva 
y mas suave melodía ; y la tortolilla, 
ave peregrina, que no invierna en nues- 
tra tierra, ha venido á ella , y ¡a he- 
mos oido cantar : la higuera brota ya 
sus higos : las vides tienen pámpanos , y 
huelen á su flor ; de manera que por 
todas partes se descubre ya el verano: 
U sazón es fresca , y el campo está her- 
moso : todas las cosas favorecen á tu 
▼enida , y ayudan á nuestro amor , y pa- 
rece que naturaleza nos adereza y ador- 
na el aposento. Por eso levántate, ami- 
ga mia , hermosa mia , y vente. En to- 



do lo qual explica las condiciones de la 
primavera, el tiempo de podar, que es 
el mes de Marzo , &c que todo le con- 
vida á que se esfuerce , y se salga con 
el á gozar de la hermosura y frescura 
del campo , lo que servirá para su sa- 
lud. Así el Maestro León. Dehese ad- 
vertir primeramente , que las tres vo- 
ces, levántate, apresúrate, ven , corres- 
ponden á tres generes de personas , á 
quienes Dios llama á sí con la eficacia 
de su gracia. La primera , levántate , se 
dice por aquellos , que comienzan á se- 
guir al Esposo : la segunda , apresura" 
te , por los que van aprovechando en su 
servicio : y la tercera , ven , por los per- 
fectos, y que son dignos de estar en la 
sala de las bodas. Igualmente á estos tres 
mismos géneros de personas convienen 
los tres dulces nombres con que el Es- 
poso apellida á su Esposa , que son : ¿A- 
miga mia , paloma mia ( esto no se lee 
aquí en el Hebreo , sino en el v. 14. ) 
hermosa mia. El primero se adapta á los 
que han salido del estado miserable de 
la culpa : el segundo á los que le sir- 
ven con fidelidad , en pureza é inocen- 
cia de costumbres: y el tercero á los 
que tieoen ya en sí todo el adorno de 
las virtudes , y mayormente el de la 
Reyna de todas ellas , que es la ca- 
ridad. 

2 En el invierno se figura muy bien 
la triste condición y estado miserable 
del género humano en todo el tiempo, 
que precedió á la venida del Messías, 
que como hermoso Sol de justicia , se 
acercó a nosotros , y dio luz , vida y 
salud á todos los que estaban de asien- 
to en las tinieblas , y en la sombra de 
la muerte , y dió también libertad á los 
que estaban cautivos baxo el intolera- 
ble yugo de Satanás En el invierno se 
representan asimismo las tentaciones , se- 
quedades y miserias interiores de la vi- 
da humana : y en la lluvia , las perse- 
cuciones exteriores , y los otros trabajos, 
á que estamos sujetos. 



CAPÍT 

12 Flores apparuerunt in 
Ierra nostra , tempus putatio- 
nis advenit : vox turturis au- 
dita est in térra nostra : 

13 Ficus protulit grossos 
suos : vine* flor entes dederunt 
odorem suum. Surge , árnica 
mea , s pecios a mea , et veni: 

14 Columba mea in fora- 
minibus petra , in caverna ma- 



ILO II. 199 

12 Las flores parecieron en 
nuestra tierra 1 , el tiempo de la 
poda 1 ha venido : la voz de la 
tórtola 3 se ha oido en nuestra 
tierra : 

13 La higuera broto sus bre- 
vas 4 : las viñas en cierne die- 
ron su olor 5 . Levántate, amiga 
mia , hermosa mia , y ven: 

14 Paloma mia, en los agu- 
jeros de la peña 6 , en la con- 



1 Ferrar. Los hermollos apáresele' 
ron. Eu ouestra tierra , en donde sola- 
mente se veían brotar , y criarse abro- 
jos y espinas , se ven ya nacer flores her- 
mosísimas. Primeramente Jesu-Christo, 
que se llama la flor del campo, v. i. 
después su Santísima Madre ; y lue- 
go los Pastores , los Magos , los Santos 
Inocentes , los Apóstoles , Discípulos , y 
otros innumerables Santos , de que fué 
compuesta la Iglesia de Jerusalem. Lo 
qual igualmente puede entenderse de to- 
da la Iglesia universal ; y en otro sen- 
tido , de los fervorosos deseos y cona- 
tos, con que muchas almas puras aspi- 
ran á su salud, imploraudo , para con- 
seguirla , el socorro del cielo. 

2 Má. 6. Tiempo de cuedar vino, que 
suele ser á la salida del invierno. Se cor- 
tan de la vid los sarmientos inútiles, pa- 
ra que ella de fruto en mayor abundan- 
cia. En esto se nos declara con quánto 
cuidado hemos de cortar y separar de 
oosotros todo aquello , que nos puede ser- 
vir de estorbo , para crecer en la vir- 
tud , y en el amor de Jesu-Christo. 

3 Ferrar. Del tortol. Otros , según 
el Hebreo : El tiempo del canto de las 
aves y los paxarillos. La tórtola busca 
lugares templados , para pasar el invier- 
no , y vuelve en la primavera á sus acos- 
tumbrados nidos , que fabrica en lo alto 
de los árboles , y en lugares solitarios y 
montuosos. Es un geroglifico de los ge- 
midos , soledad , penitencia , pureza , y 
otrjs virtudes, que comeozáron á culti- 
varse eu el campo de Jesu-Christo. Lo 
es también de aquellas almas elevadas, 
que apartadas del trato y bullicio de 
los hombres , no quier^o otro amante 
ni otro amado que á Jesu-Chrjcro , por 
quien gimen , y á quien encaminan sus 
llantos y amorosos suspiros. 



4 Esto es , sus primeros frutos , que 
nacen juntamente con las hojas, y lle- 
gan mas prontamente á su sazón. En es- 
tos se señalan primeramente todos los 
justos del antiguo testamento, que fue- 
ron los primeros frutos para el cielo, por 
la Resurrección de Jesu Christo, que des- 
cendió al Limbo, para comunic-i ríes una 
bienaventuranza cumplida con su presen- 
cia. Después de esto los Apóstoles y Dis- 
cípulos del Señor , y otros Santos muy 
ilustres de la Iglesia de Jerusalem El 
Esposo convida á la Esposa á que mire 
con alegría y contento estos primeros 
frutos , como indicios de la primera es- 
tación , ó de los principios de la Ley de 
Gracia. 

5 En estas viñas se representan las 
Iglesias de los Gentiles, que esparcieron 
y difundieron tanto el olor de Ja Reli- 
gión Christiana , á la que en poquísimo 
tiempo se convirtieron muchos millares. 
Se representan también las Iglesias par- 
ticulares, y cada una de las almas, en 
las quales , como expone Orígenes . si no 
hay flores , no puede haber uvas ; si no 
hay olor , tampoco habrá sabor ; si no 
se aplican al cultivo de su salud , no 
podrán dar frutos de buenas obras , oí 
esparcir olor de virtudes para edifica- 
ción y aprovechamiento de sus pró- 
ximos. 

6 En las quiebras ti horados de las 
peñas , y en los resquicios y escondrijos 
de alguna pared de edificio antiguo y 
caido , como suele haber en los campos, 
es en donde comunmeire tienen su a- 
siento, y hacen su nido las palomas cam- 
pesinas , v otras «ves Por estas pala- 
bras convida el Esposo á su amada Es- 
posa, á que salga á vivir tn su compa- 
ñía al retiro y soledad , en donde á se- 
mejanza de la paloma no conozca otro 

N 4 



200 EL CANTAR DE CANTARES. 



cerió) ostende mihifaciem tuam, 
sonet vox tua in auribus meis: 
vox enim tua dulcís , et facies 
tua decora. 

1 5 Capite nobis vidpes pár- 
vulas , qu¿e demoliuntur vineas: 
nam vinea nostra floruit. 

16 Dilectus me us mihi 3 et 



amor que el suyo: le dice que habite en 
los huecos de las piedras , ó en la hen- 
dedura del muro , asegurándole que allí 
se le podrá mostrar sin el menor estor- 
bo, pues su vista allí le será muy ama- 
ble , y su voz muy suave y agradable. 
La piedra de que aquí se habla es Jesu- 
Christo ; las quiebras de esta piedra son 
sus preciosas Llagas y hendeduras \ y la 
priucipal del Costado se representa en la 
abertura de la pared. El Esposo pues ex- 
horta y convida con el mayor amor á su 
Paloma , á que vaya á reposar en sus 
Llagas , y principalmente en la del Cos» 
tado , en donde hallará el remedio, la 
protección y refugio para todos los pe- 
ligros , y eí colmo de todas las consola- 
ciones espirituales en todas sus necesida- 
des. Si esto haces, le dice, allí me ha- 
rás conocer tu fe y tu amor ; allí me 
presentarás tus gemidos , tus deseos , tu 
reconocimiento, tu ardiente caridad: y 
allí me complaceré mirando tu belleza, 
y la dulzura de tu voz , quando implo- 
res mi misericordia , y confieses tu pro- 
pia enfermedad y miseria : y esto hará, 
que yo de total cumplimiento á todo lo 
que desees y me pidas. Véase San Ber- 
nardo. 

1 Que es la pared hecha de piedra 
seca, sin cal ni barro. Las palabras He- 
breas na-non nnoa bcsether hammadhreg- 
háh , se trasladan también: En lo escon- 
dido de la escalera. El sentido es el mis- 
mo , representándose en esta á Jesu- 
Christo, que es por quien subimos al Pa- 
dre. En los lxx. se lee «» o-xé'th? t^s 

vcérpag , s^ofieva rov je por ei /la fio.ro al cu- 
bierto de la piedra , junto á la antemura- 
lla : en lo que se da á entender á la Es- 
posa , que allí estará al abrigo de to- 
das las inclemencias , y de todos los pe- 
ligros. 

2 Esta es una apdstrophe del Esposo 
a sus amigos, en la que miéntras se en- 
tretenía en dulces coloquios y trato* coa 



cavidad de la albarrada f , mués- 
trame tu rostro , suene tu voz 
en mis orejas : porque tu voz es 
dulce , y tu rostro hermoso. 

1 5 Cazadnos las raposas pe- 
queñas 2 , que asuelan las viñas: 
pues nuestra viña está ya en 
cierne. 

ió Mi amado para mí 3 , 

su Esposa , les encarga y manda , que 
con el mayor cuidado busquen las ma- 
drigueras de las raposas ; y que toman- 
do aun las pequeñas, y matándolas, pre- 
vengan todo el daño , que pudieran ha- 
cer en lo venidero á su viña , que to- 
davía estaba en flor 0 en cierne. Esta 
exhortación se encamina primeramente 
á los Santos Angeles, á quienes está en- 
comendada la custodia de la Iglesia; y 
en segundo lugar á los Apóstoles , y á 
sus sucesores en el ministerio. Por estas 
raposas entienden los Padres comunmen- 
te á los Hereges , á los quales se debe 
resistir , y hacer frente en los princi- 
pios , quando comienzan á sembrar sus 
errores , sin esperar á que crezcan , y 
formen partidos, y arrastren tras sí á la 
muchedumbre con sus novedades ; por- 
que entónces es mas difícil y peligroso 
el entrar en lid con elios. Se representan 
también los sabios del siglo , aquellos 
contra quienes habla S. Pablo en la i. 
á los de Corintho i. que condenan co- 
mo necedad y locura la sabiduría , sim- 
plicidad , y verdad christiana , detestan- 
do como error y mentira todo lo que 
no es conforme á los principios de su de- 
pravada y corrompida philosophía , pre- 
tendiendo , si fuese posible , introducir 
una libertad y licencia sin freno ni me- 
dida , en el pensar , en el dogmatizar, 
y en el vivir. Ultimamente se da aquí 
un importantísimo aviso á las almas de 
los justos , para que no desprecien aque- 
llas faltas y defectos , que parecen pe- 
queños ; sino que procuren con el ma- 
yor cuidado ahogarlos , v desarraygar- 
los en los principios , porque creciendo 
y tomando fuerzas , no vengan después 
poco á poco á serles causa de una en- 
tera , inevitable , y lastimosa ruina. San 
Gregorio. 

3 La Esposa , agradecida á tan se- 
ñalados favores , publica la estrecha u- 
niou y amor , que merece á su Esposo : le 



C APÍT 

ego illi , qut pascitur inter 
Ulia 

17 Donec aspiret dies , et 
inclinentur timbra. Reverteré: 
similis esto , dilecte mi, caprece». 



LO II. 201 

y yo para él , que apacienta en- 
tre los lirios 1 

17 Hasta que sople el día, 
y declinen las sombras 2 . Vuél- 
vete 3 : sé semejante, amado mío, 



corresponde , dando muestras de los gran- 
des deseos que tiene , de que no le falte 
su vista ni presencia , hasta que pueda 
gozarle del todo , sin temores de que se 
le ausente , ni de perderle. Mi amado, 
dice , es para mí todo lo que yo puedo 
desear, Esposo, Padre, Salvador , Ami- 
go , Maestro, Protector y todo mi bien; 
y yo soy para el el objeto del mas tier- 
no y excesivo amor. Todo lo qual con- 
viene perfectamente á la Iglesia en ge- 
neral , y á cada una de las almas , que 
estando en gracia pueden justamente glo- 
riarse de la estrecha unión , que tienen 
con Jesu-Christo : imploran su presencia 
y asistencia en esta vida , y suspiran 
con las mayores ansias por aquella vi- 
sión perfecta y cutnplida , que se ha de 
consumar en los cielos. 

1 Esto se interpreta comunmente en 
sentido activo , conforme al Hebreo y á 
los lxx. esto es , que tiene apacentando, 
tí que apacienta su ganado entre las azu- 
cenas ; quiere decir , que conduce á sus 
fieles á los pastos mas amenos , suaves 
y deliciosos; y en ellos se entienden las 
sagradas Escrituras , los Sacramentos , to- 
do género de virtudes, los divinos atri- 
butos y mysterios, &c. con que susten- 
ta y da aliento á las almas. Puede tam- 
bién explicarse en sentido pasivo : que se 
apacienta entre azucenas , que halla sus 
delicias en estar con los hijos de los hom- 
bres ; con aquellos , que conservándose 
en pureza de vida , dan de si olor su- 
bido y suave de santidad, y de las prin- 
cipales virtudes christianas. 

2 Algunos Expositores : Hasta que 
apunte el di a. MS. 6. Fasta que sala el 
dia. Ferrar. Mitntrat que aso pía el 
dia , y huyen las solombras. Quiere de- 
cir , hasta la tarde; porque siempre al 
caer del Sol se levanta un avre blando, 
y las sombras que al mediodía estaban 
como quedas , al declinar de el , cre- 
cen con tan sensible movimiento , que 
parece que huyen. Así el Maestro León. 
Lo qual conviene muy bien con la le- 
tra : Que apacienta su ganado entre azu- 
cenas , hasta que viene la noche. Dios 
no dexa de asistir á los suyos con los 



auxilios de su gracia y consuelos hasta 
la noche , en la que por mtdio de un 
apacible sueño, pasan á despertar y ama- 
necer en aquel dichoso dia , que no co- 
nocerá fin. Otros entienden el tiempo de 
la mañana : Hasta que apunte , ó vuel- 
va el dia , que es quando suele también 
soplar un viento suave : y huyan , como 
ee lee en el Hebreo , ó sean mol idas las 
sombras , como en los lxx. hasta que 
amanezca el dia eterno de la bienaven- 
turanza. Ei sentido viene á ser el mismo. 

3 Vuélvete luego, volando como un 
corzo de los que se crian en los montes 
de Bether : aseméjate al ensdio de los 
ciervos , tí al cervatillo. la Esposa , sa- 
biendo por experiencia quán dulce y quán 
importante le era la presencia del Es- 
poso , le pide , que no re aparte nunca 
de su lario ; y que si alguna vez se vé 
precisado á hacerlo , vuelva Juego á con- 
solarla con aquella velocidad con que 
los corzos saltan sobre los montes de 
Bether. Estos tiempos de ausencia se 
pueden entender de aquellos , en que 
parece que el Señor abandona por 
un tiempo á su Iglesia , y á las al- 
mas , permitiendo que padezcan violen- 
tas persecuciones , tentaciones y traba- 
jos , para exercitar y probar su fe , pa- 
ra acrisolar su virtud y amor , y para 
que recurriendo á el en todo trance, im- 
ploren su socorro y asistencia con fer- 
vorosos ruegos , con continuas lágrimas, 
y con todo el esfuerzo de su corazón. 
Y como todas las fuerzas del infierno no 
pueden prevalecer contra aquellos , de 
quienes el Señor es el escudo y ampa- 
ro; Psalm. lxxxv. 16. por eso están se- 
guros de que sus euemigos con vergüen- 
za y confusión suya , veráu como el Se- 
ñor nunca les falta , ni dexa de acudir 
á su socorro. Según Adricomio, estos 
montes de Bether estaban en la tribu 
de Benjamín. El P. Calmet cree , que 
son los de Bethoron , no léjos de Jeru- 
salem En el Hebreo se lee ^na , tí por 
el acento Rey 3 Bether , que muchos 
trasladan como apelativo: Montes de di'» 
vistan ; porque suelen serlo de algunas 
tierras ; tí montes de incisión , porque en 



203 



EL CANTAR BE CANTARES. 



hinnuloque cervorwn super mon- 
tes Betlier. 



á la corza , y al enodio de los 
ciervos sobre los montes de Be- 
thér. 



ellos se crian los arbolitos He que se 
sacau por incisión licores olorosos. Los 
lxx. trasladaron ¿tí opr¡ umXitpÁv** , so- 
bre monte* de cavidades ; con lo que se 



explican las aberturas , valles , y con- 
cavidades que hay en ellos. Bossuet po- 
ne aquí fín al segundo dia de las bodas. 



CAPITULO III. 



Solicitud de un alma en buscar al Esposo , y esfuerzos para 
hallarlo, Y como después de hallado , lo ha de conservar 
en su corazón. 



i JLn lectulo meo per noctes 
quasivi quem diligit anima mea: 
qucesivi illum , et non inveni. 

2 Surgam , et circuibo ci- 
vitatem : per vicos et plateas 
quceram quem diligit anima 
mea : quasivi illum , et non 
inveni. 

3 Invenerunt me vigiles, 
qui custodiunt civitatem : Num 

i Hemos de suponer , que volviendo 
en sí la Esposa del sueño , v del des- 
mayo en que estaba , y viéndose sola, 
y conociendo su eugaño , dixo á sus com- 
pañeras las siguientes palabras : En mi 
lecho , &é. como si dixera : Veo , que 
ha sido un sueño todo lo que por mí ba 
pasado esta noche : creí tener en mi com- 
pañía al único amor de mi alma ; y 
ahora que he despertado , veo que está 
ausente , y que en vano lo he buscado. 
Por las noches ; el plural por el singu- 
lar. La Iglesia habia visto á Jesu-Christo 
su Esposo en medio de la congregación 
de los heles , ántes que subiese á los 
cielos; y después que esto sucedió, co- 
menzó á buscarle con el mayor cuida- 
do eu su lecho ; esto es , en la Syna- 
goga , en la que hasta entdoces habia 
el Acostumbrado reposar. Allí le buscd, 
intentando sacar aqueja nación incré- 
dula de las tinieblas de la ignorancia á 
la luz v conocimitnio de la verdad ; pe- 
ro no hallando bien dispuesto aquel pue- 



n mi lecho por las no- 
ches busqué al que ama mi alma 
le busqué, y no le hallé. 

2 Me levantaré, y daré vuel- 
tas á la ciudad 2 : por las calles 
y por las plazas buscaré al que 
ama mi alma: le busqué, y no 
le hallé. 

3 Me hallaron los centine- 
las 3 , que guardan la ciudad: 

blo , se ve en la precisión de salir fuer* 

á buscarle. 

2 Esta ciudad , de que habla la Es- 
posa , es Jerusalém , la que manifiesta 
el asiento de la Synagoga. Gran fuerza 
de amor es esta , que ni la noche, ni la 
soledad , ni los atrevimientos de hom- 
bres perdidos , que en tales tiempos y 
lugares suelen desmandarse, pudieron es- 
torbar á la Esposa , que dexase de bus- 
car lo que deseaba. M. León. La Es- 
posa , no hallando en el lecho á su ama- 
do , salta luego de la cama . y no dexa 
barrio, plaza ni calle de toda la ciudad, 
que no recorra , buscándole en las Sy- 
nagogas de los Hebreos, que habia es- 
parcidas por el mundo , v «.ntre los mis- 
mos Gentiles , y no le halla tan pronto 
como ella pensaba. Es un conocido en- 
gaño pretender buscar á Dios descansan- 
do ; pues para buscarle de veras , no hay 
peligro á que no nos bavamos de expo- 
ner: todo lo hemos de arriesgar. 

3 No se espanta , ni se enflaquece el 



CAPITULO III. 203 

quem dtligit anima mea , vi- ¿Visteis 1 por ventura al que 

distis ? ama mi alma ? 

4 Paululiim ciim jpertrans- 4 Quando hube pasado de 

issem eos , inveni quem diligit ellos un poquito 2 , hallé al que 

anima mea : tenui eum : nec ama mi alma : yo le así 2 ; y 



amor por ningún poder humano ; y el 
que es verdadero , no trata de encubrir- 
se de nadie , ni de buscar colores para 
que los otros no lo entiendan; y así la 
Esposa eu viendo á los guardas que ha- 
cían la ronda , les pregunta , y dice, &c. 
Ferrar. Los arrodeantes en la ciudad. 

1 Todo grande afecto trahe consigo 
una grande ceguedad , y en el presente 
es muy graciosa la que padece la Es- 
posa ; pues piensa que con decir : ¿ Vis- 
teis á quien amo? estaba entendido por 
todos , como por ella , quien era aquel 
por quien preguntaba. En estos centine- 
las , que hacian las rondas , se signifi- 
can los Príncipes de las Synagogas , los 
Sacerdotes y Sacrificadores de los Gen- 
tiles, los Grandes y Sabios del mundo, 
que tienen la guarda y gobierno de la 
política y de los Estados de la tierra, 
mientras dure la noche de esta vida. To- 
dos estos , divertidos en varios y diver- 
sos pensamientos , saben poco de esto, 
que es amor con verdad ; pues según el 
sentido espiritual, que aquí se pretende, 
con toda la alteza del saber y pruden- 
cia humana , en cuya guarda y conser- 
vación velan los hombres , jamas alcan- 
záron ellos á dar ciertas muestras de 
Jesu-Christo. M. León. Por esto quan- 
do la Esposa les pregunta por su ama- 
do; ó no le respondieron , ó no hicieron 
caso de ella, teniéndola por fatua. La 
Cruz de Jesu-Christo fué escándalo para 
Jos Judíos , y locura para los Gentiles. 
Que por estos centinelas , ó veladores se 
deban entender los que quedan referi- 
dos , se infiere de lo que dice en el Cap. 

7« Q ue estos mismos la hirieron, lla- 
garon , y la quitáron el manto de enci- 
ma , cou el qual ella iba cubierta. 

2 No pierde la esperanza el amor, 
aunque no halle nuevas de lo que busca 
y desea ; ántes entóaces se enciende mas. 
Y así la Esposa anduvo , y halló por sí 
lo que no supieron mostrarle las otras 
gentes: y dice, que le halló á poco que 
se apartó de las rondas de la ciudad. 
Que según el sentido espiritual , es cosa 
de grande admiración, y de considerar, 
que ántes le habia buscado mucho , y 
■o le halló ; y eo apartándose de los 



guardas de la ciudad , luego le halló: 
en lo que se nos avisa , que en las co- 
sas mas desesperadas , y quando toda la 
industria humana se confiesa por mas 
rendida , entónces se muestra Dios mas 
inclinado á nuestro favor ; y juntamen- 
te con esto se vé la razón , porque mu- 
chos buscando á Christo por largo tiem- 
po, y con glandes trabajos, no le ha- 
llan , hallándole otros con mas breve- 
dad; y es porque estos le buscan don- 
de él está : y no le hallan los otros, ni 
él quiere mostrárseles , porque Je bus- 
can , no donde él está , sino donde ellos 
desean hallarle , sirviéndole solo en a- 
quellas cosas de que ellos mas gustan, 
y les caen mas en gracia , por ser con- 
formes á sus inclinaciones y particula- 
res juicios. M. León. El exemplo del 
Eunucho de Candaces , del Centurión 
Cornelio , y de otros muchos demuestran 
esta verdad. 

3 MS. 6. Prisle. Ferrar T no le 
afioxé. La Iglesia después de haber ba- 
ilado y abrazado á su Esposo , propone 
no desasirse de el hasta introducirle en 
la casa de su madre; esto es, hasta que 
se salven las reliquias de Jacob , y Chris- 
to sea introducido en la Synag'oga , en 
la que la misma Iglesia nació, y' fué 
criada : lo que sucederá ácia la fin del 
mundo , después de convertirse á la fe 
los Judíos. Todo esto que hasta aquí he- 
mos referido , se verificó también á la 
letra en María Magdalena , que era fi- 
gura de la Iglesia. Joann xx. i. 2. 
13. 17 Pexó su cama, quando aun no 
habia comenzado á amanecer , para ir 
eu busca de su amado: no hallándole, 
va de una á otra parte , del sepulchro 
á los Apóstoles , y de los Apóstoles al 
sepulchro nuevamente. Allí ve , no al 
que busca , sino Angeles , que son las 
guardas de la Iglesia; y reconociéndolo 
todo , y tendiendo la vista á todas par- 
tes, por último le vé, aunque en trage 
ageno ; y arrebatada del ímpetu del a- 
mor : Señor , le dice , si tú le has lle- 
vado , dime en dónde le has puesto , y yo 
le llevaré. Joann. xx. t$ Por último 
le reconoce , y arrojándose á sus pies, se 
abraza de ellos , aun queriéndoselo es- 



204 EL CANTAR DE CANTARES. 



dimittam doñee introducam il- 
lum in domum matris mece , et 
in cubicidum genitricis mece. 

5 Adjuro vos filice Jerusa- 
lem per capreas , cervosque 
camporum , ne suscitetis , ñe- 
que evigilare faciatis dilectam, 
doñee ipsa velit. 

6 Quce est ista , quee ascen- 
dit per desertum sicut virgula 

fumi ex aromatibus myrrhce, 
et thuris , et universi pulveris 

pigmentarii ? 

7 En lectulum Salomonis 
sexaginta fortes ambiunt ex 
fortissimis Israel-. 

torbar el mismo Señor; y abrazada de 
esta manera, uunca se desasid, creyen- 
do en él resucitado , y siendo la prime- 
ra que anunció á la Iglesia afligida la 
fe de su Resurrección. 

1 Llama á su casa , no suya , sino de 
su madre , y cámara de quien la engen- 
dró , imitando en esto la común mane- 
ra de hablar de las doncellas , que se 
usa también en nuestra lengua. Es tam- 
bién un modo proverbial para significar 
el thálamo nupcial , que solia estar re- 
servado para este fin en el quarto de la 
madre. A este modo Isaac llevó á Re- 
becca á la tienda de Sara su madre , y 
la tomó por muger. Genes, xxrv. 67. La 
casa de la Esposa es la celestial Jeru- 
salem. Allí está el thálamo , en donde 
ha de reposar en el seno del Esposo por 
una eternidad. 

2 Cansada la Esposa de buscar á su 
amado por una y por otra parte , des- 
pues de haber vuelto con él á su casa, 
se rindió al sueño , 0 bien sea á un éx- 
tasis amoroso; v el Esposo encarga, que 
no la interrumpan , como en el Capítu- 
lo precedente v. 7. 

3 Desde aquí , según algunos , hasta 
el fin del Capítulo hablan los compa- 
ñeros ó amigos del Esposo. Después de 
haber reposado la Esposa algún espacio 
de tiempo , levantándose, y adornándo- 
se de los mas preciosos atavíos y per- 
fumes , salió fuera en compañía del Es- 



no le dexaré hasta que lo meta 
en la casa de mi madre 1 , y en 
la cámara de la que me engendró. 

5 Conjuróos , hijas de Je- 
rusalém , por las corzas y por 
los ciervos de los campos , que 
no despertéis , ni hagáis recor- 
dar á la amada , hasta que ella 
quiera 2 . 

6 ¿ Quién es esta , que sube 
por el desierto 3 , como varita * 
de humo de los aromas de myr- 
rha , y de incienso , y de todo 
polvo de perfumero ? 

7 Ved aquí que el lecho de 
Salomón lo rodean sesenta va- 
lientes de los mas fuertes de Is- 
raél 5 : 

poso ; y encontrándoles los amigos , sor- 
prehendidos de ver tan grande hermo- 
sura , y percibiendo la suavidad y fra- 
grancia , que de sí despedía la Esposa, 
llenos de admiración preguntáron : IQuién 
es esta, &c. Los Hebréos dan el nombre 
de desierto á las campiñas , porque 1« 
son en comparación de las ciudades con- 
curridas y pobladas. Quando la Synago- 
ga en otro tiempo peregrinaba por los 
desiertos de la Arabia , para ir á Ja tier- 
ra de promisión , excitaba la admiración 
y zelos de las naciones comarcanas. Pe- 
ro después los amigos del Esposo , que 
como hemos dicho son los Santos An- 
geles , ó los Justos del Antiguo Testa- 
mento, admiran sin envidia la hermo- 
sura incomparable de la nueva Iglesia, 
compuesta de Gentiles, que sale del de- 
sierto de la infidelidad , y por todas par- 
tes derrama la suavidad de todos los olo- 
res , extendiendo por todo el mundo la 
doctrina de la Encarnación del Verbo , la 
Humanidad de Jesu-Christo , su Pasión 
y Muerte , representada por la myrrha\ 
su Divinidad , figurada en el incienso, y 
la fragrancia de la ley Evangélica, que 
se significa en los aromas y perfumes. 

4 El Hebréo : Columna de humo , co* 
mo el humo ó vaporcito, que sube de 
los perfumes de mirrha , &c. 

5 MS. 6. Sesenta arreciados. Ferrar. 
Barraganes : Todos ellos travantes espa- 
da , abuzados de ¿ele a. Parecen ser estas 



CAPÍ TU 

• 8 Omnes tenentes gladios, 
et ad bella doctissimi: unius- 
cujusque ensis super femur 
suum propter timores noctur- 
nos. 

9 Ferculum fecit sibi rex 
Salomón de lignis Libanii 

palabras de la Esposa , que avergonzada 
de oirse alabar con tanto exceso , con- 
vida con su exemplo á los mismos, que 
así la loaban , á que empleasen sus elo- 
gios en quien mejor los merecía , que 
era su Esposo. Y es como si dixera : No 
me avergonzéis, no, ensalzando mi her- 
mosura y atavíos : elogiad á aquel , á 
quien debo toda la gracia y los ador- 
nos , que admiráis. El es hermosísimo y 
Tiquísimo. Ved el lecho , en doude re- 
posa Salomón mi Esposo , rodeado de 
mucha gente de armas , toda escogida 
entre los mas fuertes y mas diestros guer- 
reros, que tiene Israél , los quales están 
"velando siempre para su seguridad y de- 
fensa. 

I La espada de cada uno sobre su 
muslo, la que pendiente del cinturon, 
viene á caer sobre el muslo, para poder 
fácilmente desenvaynarla y manejarla. 
-Por los temores nocturnos ; esto es, por 
los peligros , que por la noche son mas 
freqüentes y mayores, que de dia. Al- 
gunos exponen esto á la letra de Salo- 
món; pero parece mas propio, aun eu 
el sentido literal, de Jesu-Christo , Rey 
pacífico ; puesto que ni las sagradas le- 
tras, ni las memorias de los antiguos ha- 
cen mención de este lecho de Salomón, 
que aquí se refiere. En el se representa 
la misma Esposa; esto es, la Iglesia ro- 
deada y defendida por todas partes de 
los Santos Angeles , de los justos , que ya 
"murieron, y que sin cesar ruegan á Dios 
por la Iglesia su Madre ; y de los Santos 
que aun viven, y entre estos principal- 
mente los Prelados y Doctores. Todos 
estos pertrechados de unas armas , y so- 
bre todo ceñidos de la espada del espí- 
ritu , están siempre en vela contra los 
temores de las noches, y contra los pe- 
ligros, que continuamente están maqui- 
nando y moviendo los Príncipes de las 
tinieblas contra la Iglesia Militante , y 
contra sus miembros. Se ve también por 
aquí, quán grande es el cuidado y guar- 
da j que Dio* pone , á fin que nadie ia- 



LO III. 505 

8 Que todos tienen espadas, 
y muy diestros para la guerra: 
la espada de cada uno sobre su 
muslo por los temores noctur- 
nos '. 

9 Litéra hizo para sí el Rey 
Salomón de maderas del Lí- 
bano 2 : 

terrutnpa el reposo de los que en él des- 
cansan. 

2 La palabra ferculum, á quien cor- 
responde la de los lxx. fopüov, significa 
litera, coche , carroza , silla de manos, 
peana , ó ondas , como son en las qué 
llevan las imágenes de los Santos en las 
procesiones, ó lo que sirve para llevar ó 
ir de una parte á otra. A esta misma 
significación se ha de reducir el Hebreo 
"P>-SN appirión, ó thálamo: bien que por 
no hallarse en otro lugar de los Libros 
sagrados, le han aplicado otras inter- 
pretaciones , que no son tan oportuna?, 
para significar el mysterio, que aquí se 
trata. La Esposa, pues, ensalzando la 
magnificencia, riquezas y magestad de su 
Esposo, no hace otra cosa, que celebrar 
al mismo tiempo, y poner á la vista de 
todos las prerogativas , gracias , hermo- 
sura , y ricos adornos de que ella misma 
goza, que la hacen sobresalir entre to- 
das, y que debe únicamente á la libe- 
ralidad de su amado. Esta litéra del Rey 
pacífico es una viva y noble figura de» 
la misma Esposa, ó de la Iglesia, en la 
que todas las partes de que se compone 
concurren pa ra formar una obra la mas 
perfecta , como que en ella , el mismo 
que la hizo para sí, dió á conocer su 
grandeza , omnipotencia , sabiduría , y 
sobre todo su infinito amor ácia los hom- 
bres. La litera Real, ó silla gestatoria 
servia para la solemne pompa , en la 
que, como en carro triumphal, Salomón, 
según el estilo de los Reyes Orientales, 
era llevado en hombros. La Iglesia Mi- 
litante no tiene acá abaxo asiento, ni 
ciudid estable ; y así camina siempre 
ácia aquella , que su Esposo le tiene apa- 
rejada , y que ha de permanecer por los 
siglos de los siglos. La madera de que 
Salomón la fabricó , es madera del L¿~ 
baño, monte muy celebrado por los ele- 
vados y corpulentos cedros, que en él se 
criaban, y estos lo han sido siempre por 
su buen olor é incorruptibilidad de sus 
-maderas : prerogativas ,■ que el Señor ha 



2 o6 EL CANTAR BE CANTARES. 



10 Columnas ejus fecit ar- 
génteas , reclinatorium aureum, 
ascensum purpureum : media 
charitate constravit propter fi- 
lias Jerusalem: 

1 1 Egredimini et vidste fi- 

cóncedido á su Iglesia; pues en todos 
tiempos ha dado de sí suavísimos olores 
de santidad y de todo género de virtu- 
des; y ni la incredulidad ni el error han 
podido jamas contaminarla, ni podrán 
prevalecer contra ella todas las artes y 
máquinas del infierno. Algunos por estos 
cedros entienden las naciones idolatras, 
que estando ántes sumergidas en el cie- 
no de los vicios, y de las mas abomi- 
nables torpezis , lavadas y reengendra- 
das por el Bautismo , fueron las que prin- 
cipalmente coucurriéron para formar el 
grande Cuerpo de la Iglesia , cumplién- 
dose la prophecía de David, que el Se- 
ñor con su voz, ó con la fuerza y efi- 
cacia de su gracia, haria estremecer, y 
quebrantarla los cedros del Líbano. Psalm. 
xxvin. 5. Véase S. Gregorio. 

1 En las columnitas ó pilares de pla- 
ta para sostener la cubierta y cortinas, 
se representan los Santos Apóstoles , y 
sus sucesores en el ministerio , los qua- 
les con la inocencia y pureza de vida dan 
firmeza á la palabra del Señor, palabra 
casta , como plata pasada por el fuego, 
probada en el crisol , y refinada siete ve- 
ces. Psalm. xi. 7. 

2 Este reclinatorio denota el respaldo, 
recqstamiento , ó lugar que está á las es- 
paldas , y sirve para que en él descanse 
el cuerpo, apoyándolo sobre él. Se figura 
por él la fe , que en los Santos obra por 
la caridad. 

3 La grada , por donde se sube , cu- 
bierta de grana. Ferrar. Su enlosa- 
miento de oro , su silla de púrpura , se- 
gún el Hfebréo. O el coxin de purpura. 
Otros su cielo, esto es, la cubierta de la 
litera , que sube por encima de las co- 
lumnas de plata , estaba vestida y enta- 
pizada de grana. La púrpura es symbolo 
de la preciosa sangre, conque los Már- 
tyres , principalmente en los primeros si- 
glos de la Iglesia, la adornáron y pro- 
pagároo. 

4 Media es acusativo del plural. Los 

LXX. trasladáron f'rro; avrov A. t 0 cor puro», 
ayáituv airo Qvyo.vípav iepov(ra?^/i. 5 lo que 
está en medio de él solado de piedras de 
diversos colores, amor de las hijas de 



10 Sus columnas hizo" de 
plata el reclinatorio de oro \ 
la subida de púrpura 3 : lo de 
enmedio 4 lo cubrió de amor 
por las hijas de Jerusalem: 

11 Salid, y ved 5 , hijas de 

yerusalem. El Hebreo : Su interior en" 
losado : otros , abrasado de amor por cau- 
sa de las hijas de yerusalem : ó en medio 
está colocado el mismo amor, esto es, 
Salomón , que con su hermosura y rique- 
za aficiona a amarle á las hijas de Jeru- 
salem. Muchos entienden la palabra cha- 
ritate de la Vulgata , de cosas preciosas 
y raras, como son perlas, diamantes, ru- 
bíes , y otras de varios colores y muy 
preciadas; y en este sentido se signifi- 
can por ellas todas las otras excelentes 
virtudes, de que está adornado lo inte- 
rior de la Iglesia. Pero no dando lugar k 
este sentido el texto Hebréo, ni el de 
los lxx. parece que debe reducirse al de 
estos el de la Vulgata. El centro de es- 
ta litera le ocupa la caridad, el amor, 
Jesu-Christo. Joann. iv. 9. Deus chan- 
tas est¡ el qual tiene su asiento en el 
corazón de los que le son fieles , por cu- 
yo amor se les muestra en esta hermo- 
sura y grandeza, para llenar y satisfa- 
cer los deseos , con que solamente aspi- 
ran á saciarse con la vista y presencia 
de su amado. 

5 La Esposa, después de haber de- 
clarado la hermosura y riqueza de la li- 
tera, en que iba Salomón, agradecida al 
amor de su Esposo , y deseando arrastrar 
á todos á-que le , amasen á él solo con el 
mayor afecto; convida y exhorta á las 
hijas de Sion , esto es, á todas las almas 
fieles, á que se vuelvan á contemplar 
al mismo en su mayor gala y mages- 
tad, y con la corona, que le puso su ma- 
dre sobre la cabeza , el dia que tuvo de 
mayor alegría, que fué el de su despo- 
sorio. Acostumbraban antiguamente lle- 
var los esposos una guirnalda ó corona 
sobre la cabeza, Isai.. lxi. 10. y esta se 
la ponían sus madres. El Hijo de Dios 
quando se hizo Hombre por los hombres, 
celebró sus desposorios con la Iglesia , y 
fijé coronado con la humanidad, ó con 
la carne, que tomó de las purísimas en- 
trañas de María. Y esta carne frágil y 
enferma se llama corona, ó diadema, 
porque con ella triumphó de todos sus 
enemigos, del demonio, del pecado y de 
la muerte , dexáadolos postrados y vea- 



CAPÍ TU 

lia Sion regem Salomonem in 
diademate , quo coronavit il- 
lum mater sua in die despon- 
sationis illius , et in die lati- 
Ua cordis ejus. 

cidos á todos. Este fué el día de su per- 
fecta alegría , porque dio saltos de ale- 
gría como gigante , para correr su ca- 
mino : Psalm. xvin. 6. y sus delicias son 
estar y conversar con los hijos de los 
hombres. 

i Otra corona recibid el Señor sobre 
su cabeza, que fue la de espinas, de otra 
madre muy diferente. La Iglesia convi- 
da igualmente á las almas fieles y com- 
pasivas, á que salgan a ver y contem- 
plar al Rey pacífico, cou aquella coro- 
na , que puso sobre sus sienes una madre 
cruel , la Synagoga , en aquel mismo dia 
en que muriendo por su Esposa , consu- 
maba y sellaba con su sangre la eterna 



LO III. ¿07 

Sión , al Rey Salomón con la 
corona ', con que le coronó su 
madre en el dia de su desposo- 
rio 2 , y en el dia de la alegría 
de su corazón. 

alianza , y los desposorios indisolubles que 
habia contrahido con ella. Este dia, 
aunque por lo que mira á la parte infe- 
rior era de ansia y de tristeza, fué para 
su corazón el de mayor consuelo y ale-> 
gría, porque en él se cumplía su obra, 
como el mismo Señor significó á sus Dis- 
cípulos, quaudo les dixo : Tengo un bau- 
tismo , con el que debo ser bautizado : ¿ y 
qué angustia es la mia hasta tanto que 
sea cumplido? Luc xil. 50. Ultimamen- 
te fué adornada su cabeza de otra co- 
rona de inmortalidad y de gloria en el 
dia de su Resurrección. Hebraor. 11. 9. 
Psalm. xx. 3. 5. 6. xxix. 3. ¿. 11. 
2 MS. A. De su desposamientg» 



CAPÍTULO IV. 



Declarando el Esposo la hermosura de su "Esposa , testifica el 
entrañable amor , que le tiene. Reconoce la Esposa , que todo 
quanto tiene de bueno le viene de la liberalidad 
de su Esposo. 



1 Quám pulchra es árnica 
mea , quam pulchra es ! Oculi 
tui columbarum , absque eo, 
quod intrinsecus latet. Capilli 



1 ¡ \^ue hermosa eres 1 , ami- 
ga mia, qué hermosa eres! Tus 
ojos de palomas, sin lo que es- 
tá oculto por de dentro 2 . Tu$ 



I Fué de tanto gusto al Esposo la 
exhortación , que hizo la Esposa á las 
hijas de Sión, para empeñarlas en su 
amor, que como sorprehendido y lleno 
de admiración, prorumpió encareciendo 
la hermosura de su Esposa , repitieudo 
p-imera v segunda vez , para mayor con- 
firmación y demostración de lo que sen- 
tía : ¡ Que hermosa eres , amiga mia , qué 
hermosa eres ! Y porque no pareciese que 
la acción le cebaba, y hacia decir co- 
mo a bulto aquellas palabras , alaba en 
particular cada cosa, comenzando por 
los ojos, que sou en donde rms se des- 
cub.e la belleza y amabilidad interior, y 
por donde entre las personas mas se co- 



munica y enciende la afición. M. León. 
Tus ojos, dice, de palomas. Lo qual 
dexamos ya explicado en el Cap. i 14. 
En los ojos se pueden entender los Obis- 
pos , los Prelados y otros , que son como 
Inspectores, y velan siempre en defensa 
y guarda de la Iglesia. 

2 Ferrar. De dentro á tu chrencha^ 
que es cada una de las dos partes en 
que se divide el cabello , quando se echa 
la mitad á un lado, y la otra mitad á 
orro; que en Castellano se llaman tam- 
bién lados , según Fr. Luís se León. 
Como si dixera: Yo no pretendo hacer 
aquí un elogio de las relevantes pren- 
das , que adornan tu alma , y en que- 



2o8 EL CANTAR DE CANTARES. 



tu i sicut greges caprarum , 
quce ascenderunt de monte Ga- 
laad. 

2 Dentes tui sicut greges 
tonsarum , quce ascenderunt de 
lavacro •, omms gemellis foeti- 
bus y et sterilis non est inter 
eas. 

3 Sicut vitta coccínea la- 
bia tua : et eloquium tuum, 

consiste tu principal hermosura ; Psalm. 
XLiv. 14. solamente quiero elogiarte por 
aquellas calidades exteriores, que arre- 
batan la admiración de todos los que te 
miran. Con estas palabras se insinúa á 
los Christianos , que además de la santi- 
dad interior y de la perfección del hom- 
bre, que se oculta en el corazón, que 
es la que principalmente han de procu- 
rar y pedir á Dios con vivas ansias; 
también han de tener cuenta de la ex- 
terior, atendiendo á la edificación y 
buen exemplo de los próximos. Los lxx. 

«xro; zr¡i aioir^atái aov , además de tu 

silencio ; ó según la antigua Vulgata, 
además de lo que debe callarse en tí: 
porque tus clamores son los deseos , sus- 
piros y gemidos silenciosos de tu cora- 
zón , con que me obligas á amarte Las 
palabras Hebreas -|mvS iyao, se inter- 
pretan de diversos modos : entre tus gue- 
dejas : entre tus copetes, rizos, debaxo de 
tu velo , &c. y otros que no son de mi 
propósito. 

1 Hay aquí dos semejanzas tomadas, 
según el estilo bucólico, de la vida pas- 
toril. Por la primera, se compara la ca- 
beza al monte de Galaad, muy vistoso 
y ameno, y lleno de variedad de árbo- 
les y plantas aromáticas. En la segun- 
da , son comparados los cabellos de la 
Esposa , que componen y hermosean su 
cabeza con gentil color y muchedumbre, 
á los rebafus ó hatos de cabras , que se 
registran paciendo en la cumbre de di- 
cho monte , al que adornan , y hacen 
que parezca bien. Galaad significa mon- 
te , ó montón del testimonio; y metaphó- 
ricamente se aplica á Christo, que es 
monte puesto en la cima de los montes, 
como Cabeza de la Iglesia , en quien se 
reúnen todas las figuras y testimonios 
de la ley antigua, que miraban á él. 
Las cabras, que se apacientan en este 
moute , sou los fieies, que están unidos 



cabellos como manadas de ca- 
bras, que subieron del monte 
de Galaad 

2 Tus dientes como mana- 
das de trasquiladas, que subie- 
ron del lavadero , todas con 
crias mellizas , y no hay esté- 
ril 2 entre ellas, 

3 Como venda de grana tus 
labios ; y tu hablar dulce 3 . Co- 
cón Christo su Cabeza por medio de la 
fe y de la caridad , recibiendo de el to- 
da la hermosura , que los adorna , y ali- 
mentándose con su palabra y con sus Sa- 
cramentos. En los lxx. se lee ai ¿tí- 

xa?*vfdr¡<jav arto tov yaAaaS t que se des— 
cubriéron de Galaad: la propiedad de la 
cabra es, ir saltando de roca en roca por 
lo mas alto y quebrado de los montes, 
lo que hace, que se puedan descubrir 
mejor desde lejos : y este es también el 
sentido de nuestra Vulgata. 

2 Ferrar. T deshijada. C R. T 
amovedera. La bondad de la dentadura 
consiste en que los dientes sean blan- 
cos, iguales, proporcionados y bien uni- 
dos entre si; y por esto los compara á 
un hato de ovejas trasquiladas á una 
misma regla y medida , que quiere de- 
cir iguales: blancas, porque suben de 
lavarse : apiñadas , para abrigarse unas 
á otras, y repararse del frió : y todas con 
sus crias mellizas , ó de un parto , sin 
que entre ellas haya ninguna estéril; en 
lo que se significa su fecundidad. Los 
dientes de la Iglesia son los Predicado- ' 
res y Doctores, que reparten el pan de 
la doctrina á los pequefiuelos. Son se- 
mejantes á las ovejas lavadas , por el 
candor y pureza de so santidad y vida: 
trasquiladas , porque dando- de mano á 
los cuidados del siglo, solamente atien- 
den al ministerio de la palabra: ó tam- 
bién, como hacen Jos Religiosos de las 
sagradas Ordenes , los que por el voto de 
una voluntaria pobreza se despojan de 
los bienes temporales : con crias melli- 
zas , porque engendran en los corazones 
de sus hijos espirituales e) amor de Dios 
y del próximo: no hay estéril entre ellas, 
porque producen en sí y en otros una 
admirable cosecha de buenas obras 

3 Dé los dientes pasa á los labios, 
que para ser hermosos han de ser del- 
gados , y que viellan sangre. Lo qual. 



CAPÍ TU 

dulce. Sicut fragmen mali pu- 
nid , ita gente tuce , absque eo y 
quod intrinsecüs latet. 

4 Sicut turris David col- 
lum tuum , quce ¿edificata est 
cum propugnaculis: mille clypei 

fendent ex ea , omnis ar matura 

fortium. 

5 Dúo ubera tua , sicut 



LO IV. 209 

mo cacho de granada así son 
tus mexillas , sin lo que por de 
dentro está oculto 2 . 

4 Tu cuello -como la torre 
de David , que está fabricada 
con baluartes 3 : mil escudos 
cuelgan de ella 4 , toda armadu- 
ra de valientes. 

5 Tus dos pechos 5 , como 



declara admirablemente diciendo: Como 
venda de grana , ó de color carmesí tus 
labios. Y luego añade : T tu hablar es 
dulce; lo qual viene muy natural con 
Jos labios delgados, como cosa, que se 
sigue una de otra. Porque, según dice 
Aristóteles en las reglas de conocer 
las calidades de un hombre por sus fac- 
ciones , los labios delgados son señal de 
hombre discreto y bien hablado, y de 
dulce y graciosa conversación. El Maes- 
tro León. En el color de carmesí se fi- 
gura la fe de la Pasión y de la Sangre 
de Jesu-Christo , y su encendida caridad. 
Por esto agradan tanto al Esposo los la- 
bios de la Esposa , porque los ve teñidos 
de sangre , y abrasados de su amor , co- 
mo que le tiene siempre en ellos y en 
su corazón; y de aquí no es tampoco de 
maravillar, que su hablar le sea tam- 
bién tan agradable. Esto conviene muy 
bien á los Predicadores. 

1 MS. 6. De malgranada. Ferrar. 
Pedazo de granada. Por su figura y co- 
lor. En los lxx. se lee ¿; hénvpov , como 
corteza. Pero si hablase aquí de lo ber- 
mejo de la corteza , y no de los gra- 
nos , no era necesario hacer mención del 
cacho ; bastaría entonces comparar las 
mexillas con el color de la granada. En 
las mexillas de la Esposa se representan 
los Santos Mártyres , Soldados esforzados 
de Jesu-Christo, que derramando su san- 
gre por la confesión de la fe , dieron 
pruebas de la ardentísima caridad, que 
los abrasaba. Y esta gloria alcanzó no 
solamente al sexo varonil , sino también 
al mas flaco , que por eso se nombran 
las dos mexillas de la Esposa. 

2 Véase lo dicho en el v. 1. 

3 Ferrar. Fraguada para ábeza- 
mientos. Tu cuello de buen ayre, dere- 
cho , alto y fuerte, como la torre, que 
edificó David, &c Que está fabricada 
con baluartes ; en lo que se explica la 
gallardía de los hombros, y la mages- 

Tom. VIII. 



tad, hermosura y proporción de tpda la 
estatura. Los lxx. trasladáron o ¿>«oSo- 
[j.y)[m¿>o<; eig dahfíáO , edificada en Thal— 
phióth , conservando la palabra Hebrea 
como si fuera nombre propio de algún 
lugar: pero esta se interpreta comun- 
mente edificada , ó puesta en lugar alto 
para enseñamientos ó para enseñar; es- 
to es , que sirve como de atalaya para 
descubrir los enemigos si vienen , y para 
mostrar el camino á los que pasan: todo 
lo qual conviene perfectamente á los 
Prelados, Pastores y Doctores de la Igle* 
sia, que deben estar siempre en vela 
para defensa de la piedad y de la fe, 
armados de zelo y de toda la armadura 
de Dios ; 11. Corinth. x. 4. 5. que es lo 
que se quiere significar en las palabras 
que se siguen. 

4 De la torre. Toda armadura de va- 
lientes , de gente de armas , que la guar- 
nece. Puede también hacerse aquí alu?» 
sioa á la costumbre antigua de consa- 
grar á Dios los despojos , que se toma- 
ban á los enemigos, y se colgaban en 
las torres y otros lugares elevados; y así 
esta torre se veía adornada de todo gé- 
nero de armas y despojos de enemigos. 
En lo que se significan las repetidas y 
señaladas victorias que ha . alcanzado 
siempre la Iglesia de todos sus perse- 
guidores.^ 

5 Estos dos pechos de la Esposa son 
el amor de Dios y del próximo; lo que 
se da bien á entender en el Hebreo 
in\ü >3\ü , que comunmente se traslada 
tus dos amores. Estos alimentándose en- 
tre las hermosas y blancas azucenas de 
los divinos mysterios, procuran por to- 
dos los modos posibles dar á Dios lo que 
es suyo , y no defraudar al próximo na- 
da de lo que le corresponde. Son se- 
mejantes entre sí , como suelen serlo los 
mellizos. Así lo declaró el Señor quando 
dixo : Amarás al Señor tu Dios, &c. 
£1 segundo es semejante á este: Ama" 

O 



"0. 



2IO 



EL CANTAR DE CANTARES. 



dúo hinnuli caprece gemelli, dos cervatillos mellizos de cor- 

qui pascuntur in liliis, za, los quales se apacientan en- 
tre lirios, 

6 Doñee aspiret dies , et 6 Hasta que sople el dia , y 
inclinentur timbra , vadam ad declinen las sombras '. Iré al 
montem myrrh¿e , et ad collem monte de la myrrha , y ai co- 
thuris. liado del incienso \ 

7 Tota fulchrá es árnica j Toda eres hermosa , amiga 
mea, et macula non est in te. mia, y mancilla no hay en tí \ 

8 Veni de Líbano sponsa 8 Ven del Líbano 4 , Esposa 



rás á tu próximo. No puede estar el 
uno sin el otro. i. Joann. iv 21 Y los 
dos se reúnen en uno , porque el que 
ama al próximo , cumplió la ley ; Rom. 
xiii. 8. puesto que en el amor consiste 
el cumplimiento de la ley. Galat. v. 14. 

1 Hasta que anochezca , que es quan- 
do los enodios de corza , d cervatillos 
vuelven de los pastos con sus madres. 

2 Comunmente ponen los Padres y 
Expositores estas palabras en boca del 
Esposo. En este moote y collado se re- 
presenta la Esposa con todo el adorno 
de sus raras prendas y virtudes. Y así 
el Esposo prendado de estas le dice, que 
irá al monte de la myrrha , y al colla- 
do del incienso, para reposar en él, y 
recrearse con la suavidad y fragrancia 
de sus olores. Infra 10. 11. 14. 16. En 
la myrrha, y en el incienso se significan 
la mortificación y la oración , por las 
quales los Santos , que hay en la Igle- 
sia , procuran llegar á la cumbre de la 
perfección. En otro sentido se registra 
aquí una clara prophecía de la Pasión 
y Muerte del Salvador , y de su gloriosa 
Resurrección. Theodoreto. 

3 El Esposo en una palabra dice y 
comprehende lo que ántes habia dicho 
por muchas. T mancilla no hay en tí\ 
esto es , niugun defecto : en lo que se 
hace alusión á los de las víctimas , que 
impedían , que pudiesen ser ofrecidas al 
Señor en sacrificio , como se puede ver 
en el Levitico. El sentido espiritual de 
estas palabras se halla en San Pablo 
Ephes. v. 25. 27. S. Agustín sobre aquel 
texto ensena , que la Iglesia en este si- 
glo no es sin mancha ; sino que nece- 
sita limpiarse aquí cada dia, para ser 
por último en la otra vida presentada 
sin mancha alguna á su Esposo Jesu- 
Christo. Y así esto pertenece principal- 
mente á la Iglesia Triumphante. Si se 
refiere á ¡a Militante, se dirá, que es 



toda hermosa y sin mancilla, por lo que 
mira á la profesión de la santidad y de 
la fe. Porque nada prescribe , que no 
sea verdadero en la fe ; nada que no 
sea limpio en las costumbres : todo es 
puro, santo, sin arruga, sin vicio y sin 
mancilla Muchos Santos y Doctores apli- 
can muy bien estas palabras á la Purísi- 
ma Virgen María, Madre de Dios 

4 No es este el monte , de donde se 
llevo la madera para el templo y casa 
de Salomón , porque este no estaba en 
la Judea ; sino el que en los Libros de 
los Reyes se dice : Saltus Libani , el 
bosque del Líbano , uno de los Sitios Rea- 
les cerca de JerusaJem , por alguna se- 
mejanza , que tenia con los árboles , ó 
con alguna otra cosa de aquel monte. 
M. León. Jerusalem es también llamada 
Libuno en algunos lugares de la Escri- 
tura. Ezech. XVII. 3. Zachar. ii. 3. 
¿imuna , quieren muchos , que sea el Ama- 
no , que separa la Svria de la Cilicia. 
El Hermón y el Sanir eran puntas , ó 
collados de un mismo monte, que es- 
taba al otro lado del Jordán , entre el 
pais de Manasses v la Arabia desierta. 
No falta quien dice, que el Esposo no 
habla aquí de los verdaderos montes A- 
mana , Hermon ó Sanir; sino de algu- 
nos collados, que tenia en sus campos, 
á quienes habia puesto los nombres de 
aquellos montes señalados; y que por 
esto hace también mención de las cue- 
vas de las fieras, que son muy comunes 
en ellos. El Esposo pues mostrando el 
ardentisimo amor, que tenia de la sa- 
lud de todos , convida no una , sino tres 
veces á la Iglesia , que por el Bautismo 
y venida del Espíritu Santo era toda 
hermosa, á salir de Jerusalem, y á ex- 
tenderse por aquellos montes; esto es, 
por todas las regiones y provincias del 
mundo , sin temer los leones ni los leo- 
pardos , quales eran sus enemigos y per- 



CAPÍTULO IV. 



211 



ntea, veni de Líbano , veni: 
coronaberis de capite Amana, 
de vértice Sanir et Uermon, 
de cubilibus leonum , de mon- 
tibus pardorum. 

9 Vulnerasti cor meum só- 
ror mea sponsa , vulnerasti 
cor meum in uno oculorum 
tuorum , et in uno crine colli 
tui. 

10 Quam pulchra sunt 
mammce tuce sóror mea spon- 
sa \ pulchriora sunt ubera tua 
vino , et odor unguentorum 
tuorum super omnia aroma- 
ta. 

1 1 Favus distillans labia 
tua sponsa , mel et lac sub 
lingua tua : et odor vestimen- 
torum tuorum sicut odor thu- 
ris. 



mia, ven del Líbano, ven: se- 
rás coronada de la cima de Ama- 
na, de la cumbre de Sanir y de 
Hermón , de las cuevas de los 
leones , de los montes de los 
leopardos. 

9 Llagaste mi corazón 
hermana mia Esposa , llagaste 
mi corazón con el uno de tus 
ojos , y con la una trenza de 
tu cuello 2 . 

10 ¡ Quan hermosos son tus 
pechos, hermana mia Esposa! 
mas hermosos son tus pechos 
que el vino, y el olor de tus 
perfumes sobre todos los aro- 
mas 3 . 

1 1 Panal , que destila , tus 
labios , 6 Esposa : miel y leche 
debaxo de tu lengua ; y el olor 
de tus vestidos como olor de 
incienso 4 . 



seguidores , asegurada de la victoria y de 
la corona. 

I Ferrar. Descorazonasteme. El 
Hebréo : Robaste mi corazón. Como si 
dixera: Allá me tienes el corazón. Ma- 
nifiesta también con aquella repetición 
la vehemencia de su amor. 

2 En lo que se hace sin duda alu- 
sión á la costumbre de las mugeres 
Orientales , y se usa también en alguna 
de nuestras provincias, que quando sa- 
lian de casa , llevaban toda la cabeza 
cubierta con un velo, dexando solamen- 
se descubierto un ojo y un resquicio pa- 
ra ver en donde ponían el pie , y no 
tropezar. Puede también trasladarse: Con 
una sola mirada , ú ojeada tuya. T con 
la una trenza de tus hermosos cabellos, 
que se desprende por tu cuello. Los ojos 
de la Iglesia son sus Prelados , que la 
encaminan á las cosas del cielo : los ca- 
bellos son los subditos: su cuello son los 
perfectos. Uno de los ojos, ó de los ca- 
bellos, es la unidad y conformidad de la 
fe, que tienen unos y otros, Prelados y 
súbditos, por la qual fué llagado y he- 
rido Jesu-Christo. Aqüila. traslada ttAo- 
trenza. A este modo en el Cap. 



xvr. de los Jueces, en donde se hace 
memoria de los siete cabellos de Sam- 
sdn , los lxx. trasladáron iitri». aupá; t 
siete trenzas, en las que Samsdn reco- 
gía y ataba su hermoso cabello , &c. 

3 Véase el Cap. i. I. 2. en donde 
queda explicada esta expresión , con sola 
la diferencia , que allí se habla de los 
pechos del Esposo , y aquí de los de la 
Esposa. Allí se considera la intrínseca 
bondad del Esposo, que siendo Dios, es 
esencial y únicamente bueno : aquí se 
considera 1# caridad de la Esposa , eu 
atención al bien , que hace á las almas, 
alimentándolas , instruyéndolas, y fortifi- 
cándolas en los caminos de Dios. 

4 El Hebreo: Panul de miel desti- 
lan tus labios ; y los lxx. del mismo 

modo , xr¡plov anoara^ovci ^«t'Ajj oov. 

Como si dixera : Tus palabras son todas 
miel , y tu lengua parece , que anda ba- 
ñada toda en leche y miel^ y no es sino 
dulzura, gracia y suavidad todo lo que 
sale de tus labios : hasta tus vestidos, 
demás de que te están bien, y adornan 
maravillosamente tu gentil persona, des- 
piden tal fragrancia, que pareces coo 
ellos al bello monte Líbano, donde hay 



212 



EL CANTAR BE CANTARES. 



12 Hortus conclusus sóror 
mea sponsa , hortus conclusus, 
fons signatus. 

13 Emissiones tune $ara- 

tanta frescura , así en la vista de las 
verdes y floridas plantas, como en los 
suaves olores, que el a y re mezcla, v. 16. 
Maestro León. Véase Cap. 11. 14.1v. 3. 
Los labios de la Esposa son comparados 
á la miel y á la leche, para significar 
que la Iglesia , qual tierna Madre, ali- 
menta á todos sus hijos con la palabra 
de Dios , que es dulce como la miel, 
blanca y pura como la leche, sin mez- 
cla de errores ni de profanas noveda- 
des. Se significa también la sabiduría de 
las sagradas Escrituras , que es de la 
mayor suavidad y dulzura para el pala- 
dar de los Santos. Los vestidos de la 
Iglesia son las buenas obras exteriores; 
y el olor de estos vestidos sube al cielo 
por medio de la oración, que se denota 
en el incienso. Psalm. cxl. 2. 

1 Por medio de dos hermosas seme- 
janzas encarece de uuevo el Esposo la 
entereza y castidad de su Esposa , y en- 
cerrando en ellas todo lo que en par- 
ticular había dicho ántes de su gracia, 
frescura y gentileza, dice ahora: Que 
toda ella es como un jardín cerrado y 
guardado , lleno de mil variedades de 
frescas y preciosas plantas y yerbas, par- 
te olorosas, y parte agradables á la vista 
y á los demás sentidos, que es la cosa 
mas cabal y mas expresiva , que le pudo 
decir en este caso , para declarar del 
todo el extremo de una hermosura lle- 
na de frescor y gentileza. Y añade, que 
es tan agradable y linda, como lo es, y 
parece una fuente de agua pura y sere- 
na, rodeada de olorosas plantas, y guar- 
dada con todo cuidado, p^ra que los 
animales ni otra cosa alguna la entur- 
bien. Y para encarecer mas la signifi- 
cación de lo que dice , repite segunda 
vez: Huerto cerrado, &c. M. León. La 
Iglesia es este huerto cerrado, que tie- 
ne para su resguardo y defensa la cus- 
todia de los Santos Angeles y aun del 
mismo Dios. Los montes , tí los Santos 
Angeles , en rededor de ella , y el Señor 
en rededor de su pueblo. Psalm. cxxiv.2. 
En este jardín la fuente es el mismo 
Jesu-Christo, que dixo de sí mismo: Si 
alguno tiene sed , venga a mi, y beba. 
Joann. vil. 37. Fuente verdaderamente 
sellada y cerrada á los Infieles y á los 



12 Huerto cerrado eres, 
hermana mia Esposa , huerto 
cerrado, fuente sellada 

13 Tus renuevos 2 son ver- 

Hereges: y por otra parte abierta y pa- 
tente para todos los que quieran llegar 
á gustar sus dulces aguas, como lo ex- 
presó el Propheta Zacharias mi. 1. 
diciendo : Fuente patente á la casa de- 
David. Fuente sellada es también la 
Iglesia, en_ la qual están las vivas, pu- 
ras y limpias aguas de la sana doctrina, 
y de las sagradas Escrituras; y asimismo 
las del Santo Bautismo, en el que todos 
los hijos de la Iglesia son sellados con 
el mismo sello de Jesu-Christo. Muchos 
Padres por los symbolos de huerto cer- 
rado y fuente sellada , entendieron figu- 
rada también la virginidad , virtud tari 
rara en el antiguo testamento; pero que 
debia ser uno de los mas ilustres orna- 
mentos y prerogativas de la Iglesia de 
Jesu-Christo en el nuevo; sobre lo qual 
puede verse lo que dice S. Ambrosio 
Lib. I. de Virginit. 

2 Todo lo que de tí despides, y sale; 
lo que de tí envias, todos los árboles, 
que produces. Ferrar. Tus ramas ver- 
gel de granadas con fruto de mejorías. 
Esto es , las lindezas y grandezas innu- 
merables que hay , amiga mia , en este tu 
huerto , que eres tú , son como vergel de 
granadas con fruto de dulzuras , quales 
son las manzanas : donde también hay 
cypro y nardo , con los demás árboles 
olorosos, de los quales especifica un gran- 
de número ; de manera que viene á ser 
un deleytoso jardín el que pinta. Y tal 
dice, que es su Esposa, tal su belleza y 
gracia , toda ella , y por todas partes y 
en todas sus cosas graciosa y amable y 
alindada , como es el jardín á que la 
compara , que no hay en el parte des- 
aprovechada ni por cultivar, que no lle- 
ve algún árbol tí yerba, que la hermo- 
see ; ni de los árboles tí plantas , que 
tiene, hay alguna que no sea de grande 
deleyte y provecho. Según el sentido 
espiritual , se entiende esto del hombre 
justo y virtuoso , en quien están juntos 
provecho, deleyte y alegría con todos 
los demás bienes , sin haber cosa en él, 
que no sea de utilidad y de valor; y 
que no solo tiene v produce fruto, que 
delevte el gusto y recree la vista , sino 
también verdor de hojas , olor de buena 
fama, con que procura el bien de su 



CAPITULO IV. 



disus malorum punicorum cum 
pomorum fructibus. Cypri cum 
nardo , 

1 4 Natdus et crocus , fístu- 
la et cinnamomum cum univer- 
sis lignis Libani , myrrha et 
aloe cum ómnibus primis un- 
guentis. 

1 5 Fons hortomm : puteus 
aquarum vhentium , qu¿e Jluunt 
ímpetu de Líbano. 

próximo , como lo declara maravillosa- 
mente el Real Propheta David en el 
Psalm. i. Donde dice del justo , que es 
como el árbol plantado en las corrien- 
tes de las aguas , que da fruto á su tiem- 
po , y está siempre verde y fresco, sin 
secarse jamas la hoja. Y señaladamente 
es de advertir , que todos estos árboles 
de que hace mención , son de hermosa 
vista , y asimismo de excelente olor : por 
lo qual queda confundido el desatino de 
los que dicen , que las ceremonias sa- 
gradas y obras exteriores no son nece- 
sarias junto con la fe ; porque lo son 
mucho para la salud del alma del justo 
con la fe , que está escondida en ella : y 
es gran disparate no hacer mucho caso 
de las buenas y loables obras y muestras 
de fuera , que son las hojas y el olor, 
que edifica á los circunstantes. M. León. 

1 El Hebreo : Con fruto de dulzu- 
ras ; esto es , con toda fruta suave y 
deliciosa. Cypri está en nominativo de 
plural. Véase el Cap. i. 13. Se nombra 
dos veces el nardo , ó porque lo hay de 
varias especies , d porque hace buena 
mezcla con la juncia de olor y con el 
azafrán. 

2 C. R. Catnphoras y estiques. Jun- 
cias de olor. 

3 Fístula aquí no es et género de 
árbol balsámico , que se llama casia fi- 
stula , parecida en parte á la canela en 
la fragrancia , sino otra mata diferente, 
que se cria en la Syria , parecida algo en 
la fragrancia á la juncia , pero mucho 
mas olorosa que ella. Cinamomo es de 
sabor y olor mas delicado , y de mayor 
precio que la canela. Con todos los ár- 
boles del Líbano, ó como en el Hebreo, 
de incienso ; esto es , aromáticos. Myr- 
rha y aloe ; sobre la primera véase el 
Cap. 1. 12. Alee ó acíbar , es un arbus- 

lom. VIII. 



gel de granadas con frutos de 
los manzanos. Cypros con nar- 
do ', 

14 Nardo 2 y azafrán , ca- 
ña aromática , y cinamomo 5 
con todos los árboles deí Líba- 
no , mirrha y aloe con todos 
los primeros perfumes. 

1 5 Fuente de huertos : po- 
zo de aguas vivas, que correa 
con ímpetu del Líbano 4 . 

to oloroso de un xugo muy amargo, qu« 

resiste á la corrupción y los gusanos. Al- 
gunos trasladan la palabra Hebrea nV>nM 
ahalóth , sándalo , que es un árbol her- 
moso y de buen olor. Muchos Padres é 
Interpretes van aquí buscando las quali- 
dades y condiciones de cada una de es- 
tas plantas , para determinar la virtud 
que se significa por cada una de ellas. 
Baxo el nombre de granadas entienden 
comunmente los frutos de la caridad , d? 
la paz y unión fraterna. En las manzanar, 
que son de un olor y sabor muy suave, 
ios frutos del santo y Divino amor. En 
el cypro , que es una planta muy oloro- 
sa y activa , la contemplación de las co- 
sis divinas. En el nardo , que se repite 
dos veces , la esperanza en Dios , y la 
desconfianza de sí mismo. En el azafrán, 
la fe. En la caña aromática , que es de 
suave olor , la prudencia. En el cinamo- 
mo , que es de naturaleza cálida y fuerte, 
la justicia. En la myrrha y aloe , que pre- 
servan de la corrupción, la fortaleza j 
la templanza. En todos los árboles -del 
Líbano , todas las demás virtudes. Por 
todos los perfumes mas preciados , se 
symbolizan los actos y afectos de las 
otras virtudes, que se juutan siempre con 
los de las sobredichas. Tal es el huerto 
ó jardín de la Iglesia. Muy diferentes 
son estos frutos de las espinas , abrojos, 
cardos y ortigas que producen los huer- 
tos del diablo , del mundo y de la carne. 

4 Después de haber comparado el 
Esposo á su Esposa á un delicioso jardín, 
y á una fuente pura y sellada ; decla- 
ra mas ahora esto segundo, especifican- 
do las calidades de esta fuente , dicien- 
do : Fuente de huertos; esto es, tan a- 
bundante y copiosa , que de ella se saca 
agua por acequia para regar muchos huer- 
tos. Fozo de aguas vivas; esto es, no 



214 EL CANTAR 

16 Surge Aquilo , et veni 
Auster , perfla hortum meum, 
et jluant aromata illius. 



E CANTARES. 

16 Levántate , Cierzo , y 
ven, Austro , sopla por mi huer- 
to, y corran los aromas de él 



encharcado, sino que perpetuamente ma- 
nan, sin faltar jamas. ¿w¿? corren del mon- 
te Líbano ; que como hemos dicho , es 
monte de grandes y lindas arboledas, y 
muy nombrado en la Escritura ; para 
que de esto se entienda , que es muy dul- 
ce y muy delgada el agua de esta fuen- 
te de que habla , pues nace y corre por 
tales mineros. M. León. La Iglesia Ca- 
thoiica, que contiene y abraza en sí mu- 
chas Iglesias particulares , y en núme- 
ro muy crecido de almas fieles , envía 
á las unas y á las otras las aguas puras y 
vivas de las divinas Escrituras , que cor- 
ren impetuosamente del monte del Lí- 
bano ; esto es , de la boca de Jesu-Chris- 
to, que es el monte puesto sobre la ci- 
ma de los montes. S. Gregorio. Esta 
segunda comparación da una grande idea 
de la abundancia y riqueza de estas a- 
guas que posee la Iglesia , y que sym- 
bolizau la celestial Sabiduría , la gracia 
santificante , que es inseparable de la 
caridad, los Dones del Espíritu Santo y 
los Sacramentos , por donde , como por 
perennes canales , se comunican á las 
almas , para instruirlas , regarlas y fe- 
cundarlas. 

I Levántate^ Cierzo: retírate, vete, hu- 
ye. Esta es una hermosa apdstrophe poé- 
tica , por la qual el Esposo vuelve su 
razonamiento á los vientos , Cierzo y 
Abrego , pidiendo al uno que se vaya, 
y no dañe en este lindo jardín; y al otro 
que venga , y con su soplo templado y 
apacible lo recree y lo mejore ; y ayu- 
de á que broten las plantas que hay en 
él ; que es bendecir á su Esposa , y de- 



sear su felicidad y prosperidad: lo qual 
es muy natural , quando se ve ó se pin- 
ta con afición y palabras alguna cosa, 
que no es grata. Según el espíritu , sig- 
nifica hacer Dios que cesen los tiempos 
ásperos y de tribulación , que encogen, 
y como que marchitan la virtud; y en- 
vié el temporal templado y blando de 
su gracia , en que las virtudes que tie- 
nen raices en el alma , suelen brotar en 
público para olor y buen exemplo , y 
provecho de los próximos. M León. Mu- 
chos Santos Padres creen , que por el 
viento Austro ó de Mediodía , se sym- 
boliza el Espíritu Santo sobre los Apósto- 
les y Discípulos en el dia de Pentecos- 
tés. Theodoreto. Algunos exponen la 
palabra Levántate en este modo : Leváw 
tate. Cierzo , ven y sopla juntamente con 
el Austro ; porque el Señor quería que 
las tribulaciones , persecuciones y traba- 
jos fuesen el medio por donde su Espo- 
sa se fundase en humildad , reconocie- 
se su debilidad y flaqueza , y que sin el 
soplo y socorro del Espíritu de Dios no 
podia mantenerse ; de donde desconfian- 
do de sí , reconociese en todas sus nece- 
sidades á solo Dios , de quien ha de re- 
cibir toda la virtud y fortaleza para 
triumphar de todos los enemigos visibles 
é invisibles que la persiguiesen. Estas mis- 
mas tribulaciones y trabajos le dieron o- 
casion para que por todas partes espar- 
ciese el buen olor y fragrancia de todas 
las virtudes Christianas , de que dieron 
tan ilustres exemplos los santos de la Igle- 
sia Cathólica, especialmente los Márty- 
res y Confesores de Christo. 



CAPÍTULO V. 

Convida la "Esposa al Esposo a sus jardines. Se celebra allí 
el convite. Caractéres que distinguen al Esposo. 




enga mi amado á su huer- 



hortum suum , et comedat fru- ta 1 , y coma el fruto de sus 



i En el Hebreo las primeras pala- que todas ellas pertenecen al mismo sen- 
bras de este versículo se leen unidas con tido. La Esposa manifiesta el deseo, que 
las últimas del Capítulo precedente; bien tiene , de que su Esposo venga á su jar- 



C A P I T 

ctnm fomorum suorum. Veni in 
hortum meiirn sóror mea spon- 
sa , messui myrrham meam citm 
aromatibus meis : comedí fa- 
vum cnm melle meo , bibi vinum 
meum cum lacte meo: comedife, 



L O V. 215 

manzanos. He venido 1 á mi 
huerto , hermana mia Esposa, 
he segado mi myrrha con mis 
aromas : he comido panal con 
mi miel, he bebido mi vino con 
mi leche : comed , amigos , y 



din , y que allí coma de sus frutas ; dan- 
do á entender por medio de este estilo 
y lenguage figurado , la disposición en 
que estaba su corazón respecto de su Es- 
poso. En el Hebreo se lee : El fruto de 
sus dulzuras, como en el v. 13. del Ca- 
pítulo precedente ; esto es , sus frutas 
dulces y delicadas. Es symbolo de la 
Iglesia este huerto : ¡as manzanas ó fru- 
tas suaves son las buenas obras de los 
escogidos , que como los árboles flore- 
cen y fructifican en este huerto. Y Jesu- 
Christo se deleyta y apacienta con ellas, 
como con un manjar muy delicado y sa- 
broso á su paladar. 

I Aun no bien había acabado la Es- 
posa de hacer el convite , quando lo 
admitió el Esposo , prendado del since- 
ro afecto con que se le hacía. Y así di- 
ce : He venido á mi huerto, hermana, &c. 
Débese notar , que como ya se ha ad- 
vertido en otros muchos lugares , es es- 
to muy freqüente en la Escritura , usar 
el pretérito por el futuro , y al contra- 
rio; y estose vé principalmente en las 
promesas , que la divina palabra hace 
por sus Prophetas , para mostrar que son 
tan ciertas , como si fuesen pasadas y 
cumplidas. Y no solo esto, sino que tá- 
citamente Je insinúa que irá con sus a- 
migos á regocijarse en su huerto: y co- 
mo si estuviera ya en él , convida á es- 
tos á que se alegren, y beban hasta em- 
briagarse ; no porque esto habia de ser 
así , sino por un encarecimiento de lo 
mucho que deseaba que se regocijasen y 
alegrasen , que es lo que quiere signifi- 
car esta expresión de los Hebreos. Las 
gentes , quando salen á una quinta á re- 
crearse allí un dia , llevan viandas y vi- 
no : allí comeo y meriendan: toman yer- 
bas olorosas y flores , y cogen de las 
frutas que hay en ella. Las viandas que 
aquí se proponen , leche , vino , pana- 
les de miel , son convenientes á las per- 
sonas de pastores, que aquí hablan. Pue- 
de también entenderse con S. Gregorio 
Nyseno, que el Esposo, después de ha- 
ber sido convidado por la Esposa , se re- 



tiró de su presencia , diciéndole que iba 
á llamar á sus amigos, y traher algu- 
nos presentes para que fuese mas solem- 
ne el convite , y mas cumplida la ale- 
gría. Lo que executó prontamente ; y 
volviendo , después de haber prevenido 
todo lo necesario , se sienta á la mesa, 
y exhorta á los convidados á que se ale- 
gren y regocijen en obsequio de su Es- 
posa. En el sentido espiritual denota la 
Encarnación del Verbo, que se efectúa 
á las preces de la Iglesia , según aque- 
llo : Heme aquí. Isai. lviii. 9. Christo 
la llama hermana, por la naturaleza que 
tiene común con ella : y Esposa, por el 
desposorio de la fe. Quiere que asistan á 
este convite sus amigos , que son aque- 
llos justos que se aplican á procurar su 
propia perfección : y los muy amados, 
que son los perfectos, á los que exhorta 
á embriagarse ; esto es , á saciarse de 
aquella miel , vino y leche , para em- 
plearse después en solicitar la santifica- 
ción de sus próximos , y eu inspirarles 
su amor y deseo. En este convite se fi- 
gura la Eucharistía. La myrrha es el Bau- 
tismo , por el qual somos enterrados con 
Christo. Ninguno es admitido al convi- 
te , si no es ántes ungido con myrrha. 
Los otros aromas son los Dones del Espí- 
ritu Santo. El fanal es el Cuerpo de Je- 
su-Christo , fabricado en las purísimas 
entrañas de la Virgen María. La miel , la 
espiritual dulzura que se percibe de este 
panal. El vino, el cáliz de salud de la 
Sangre del Señor. La leche , la doctrina 
de los secretos de la divina palabra. De 
estas cosas se apacienta Jesu-Christo en 
sus miembros , quando los que le son fie- 
les las comen y disfrutan , siendo á un 
mismo tiempo el que convida y el con- 
vidado , y convidando á todos con las 
mismas palabras que dixo á sus Apósto- 
les : Tomad y comed : Este es mi cuer-* 
po. Bebed todos de este cáliz ' Porque 
esta es mi sangre. Matth. xxvt. 27. 
Aquí dá fin Bossüet al tercero dia de 
las bodas. 

04 



21 6 EL CANTAR DE CANTARES. 



amici, et bibite , et inebriamini 
charissimi, 

2 Ego dormio , et cor meum 
vigilat : vox dilecti mei pul- 
s antis : Aperi miki sóror mea, 
árnica mea , columba mea , im- 
maculata mea\ quia caput meum 
plenum est rore , et cincinni 

i Hase de entender aquí , que con- 
cluido el convite se fué el Esposo, y vi- 
no la tarde , y pasó aquel dia , y ama- 
neció otro ; y la Esposa cuenta lo que 
en aquella noche le habia acontecido con 
su Esposo , que la vino á ver , y llamó 
á su puerta , y por poco que se detuvo 
en abrirle , se tornó á ir : lo que fué 
causa de que ella saliese de su casa, 
perdida de noche , y se fuese á buscarle: 
lo qual todo cuenta , y cada cosa en par- 
ticular con extraña gracia y sentimien- 
to. M. León. S. Ambrosio, á quien han 
seguido algunos otros Interpretes, dice: 
Que embriagada la Esposa de los Divi- 
nos Mysterios , y como adormecida con 
el viuo celestial del banquete de su Es- 
poso , da gritos en medio del transporte 
en que se halla, diciendo: To duermo. 
Otros lo exponen como que cuenta á sus 
compañeras un sueño que habia tenido; 
y de este modo se pueden explicar, se- 
gún el Hebreo, estas palabras: To duer- 
mo ; como si dixera : To dormía , y mi 
corazón velaba. ¿Y en qué podia este 
corazón soñar velando sino en su Santo 
Esposo? No hay tampoco que extrañar, 
que vuelva aquí á repetir una parte de 
las cosas , que habia dicho en el Capi- 
tulo ni. Porque j.quál podia ser el ob- 
jeto mas ordinario de sus pensamientos 
y de sus sueños , sino todo lo que mi- 
raba á aquel , á quien con tanta razón 
amaba tan tiernamente ? Yo dormía , di- 
ce ; pero mi alma , libre de las atadu- 
ras del cuerpo , y solícita por la ausen- 
cia de mi Esposo , no cesaba de revol- 
ver sus acostumbrados pensamientos. En 
esto estaba , quando llegó mi Esposo, 
llamó á la puerta , y me dixo con pala- 
bras de la mayor ternura que le abriese. 
Conocí su voz , y habiendo tardado un 
poco en abrirle , se fué. En este sueño de 
la Esposa , según la exposición de San 
Agustín , se describe la vida sosegada, 
libre y desembarazada de los negocios del 
siglo, á los quales dan de mano los que 
de veras buscan á Dios } por aplicarse del 



bebed , embriagaos , los muy 
amados. 

2 Yo duermo , y mi cora- 
zón vela 1 : la voz de mi amado 
que toca 2 : Abreme , hermana 
mia , amiga mia , paloma mia , mi 
sin mancilla : porque mi cabeza 
llena está de rocío 3 , y mis gue- 

todo al estudio de la celestial Sabiduría. 
Algunos quieren que la segunda parte de 
estas palabras se entienda del Esposo, 
á quien llamo su corazón ; porque se lo 
tenia robado. Y en este sentido dice , co- 
mo lastimándose del trabajo de su Espo- 
so : Que miéntras ella reposaba , su co- 
razón , esto es, su Esposo velaba. Dios 
muchas veces , quando los suyos están 
mas olvidados de él , entónces por su 
grande amor los vela y los rodea con 
mayor cuidado. M. León. Buena prueba 
tenemos de esto , en lo que quiso el Se- 
ñor darnos á entender, quando estando 
en el huerto , dormían con un sueño tan 
pesado sus tres Discípulos , mientras que 
el mismo Señor estaba tan desvelado , o- 
rando y derramando su sangre con tanta 
voluntad por su salud y remedio. 

2 A la puerta. MS. 3. Enpuxant. 
Ferrar. Batien. Como el corazón de 
la Esposa estaba en vela, y quien le ha- 
cía estar así era el amor de su Esposo; 
por eso , luego que sintió llamar á la 
puerta , sacudió el sueño , que no de- 
bía de ser muy profundo, y oyó la voz 
del Esposo , que le decia : Abreme , &c. 
No se puede pintar con mas vivos co- 
lores la solicitud , que aquí muestra el 
Esposo por todo lo que mira al bien de 
la Iglesia , y de cada una de las almas. 
Hermana mia , amiga mia , paloma mia, 
mi sin mancilla , ó inmaculada , y pu- 
rísima mia : palabras todas de la mayor 
suavidad y ternura. Abreme , hermana 
mia , dame lugar en tu corazón, pues yo 
te hice hermana mia , haciéndome Hom- 
bre por tí , y vistiéndome de tu natura- 
leza. Amiga mia , pues con mi muerte 
te reconcilié con mi Padre , y te resti- 
tuí á su amistad : Paloma mia , que te hi- 
ce, enviando sobre tí mi Divino Espíri- 
tu : Inmaculada mia , haciéndote partici- 
pante de mis Sacramentos, y de todos los 
dones de mi gracia. 

3 Y para obligarla á que se levan- 
tase luego á abrirle , le hace presente 
la necesidad que tenia de tomar lueg» 



j 



CAPITULO V 



tnei guttis noctiutn. 

3 Expoliavi me túnica med 9 
quomodo induar illd'i lavi pe- 
des meos , quomodo inquínalo 
tilos ? 

4 Dilectus meus misit ma- 
num suam per foramen , et ven- 
ter meus intremuit ad tactum 
ejus. 



2I 7 

dejas de las gotas de las noches. 

3 Despojéme de mi túni- 
ca 1 , ¿cómo me la vestiré ? la- 
vé mis pies , i cómo me los en- 
suciaré 2 ? 

4 Mi amado metió su ma- 
no por el resquicio 3 , y á su 
toque se estremeciéron mis en- 
trañas 4 . 



reposo, diciéndole, que caía mucho ro- 
cío , y que trahia llena de el la cabe- 
za y los cabellos. El Señor llama una y 
otra vez al corazón del hombre , usando 
de las mas dulces y tiernas maneras pa- 
ra atraherle á su amor ; y aunque halle 
en él resistencia , no por eso se retira 
luego , sino qae continúa llamando v es- 
perando con grande paciencia , sufriendo 
cada día mucho , segu» es nuestra dure- 
za y resistencia. 

1 La Esposa en esta ocasión dando 
muestras de una excesiva delicadeza, 
comenzó á excusarse entre sí , y á ma- 
nifestar algún sentimiento , por tener que 
levantarse á abrir la puerta ; como si di- 
xera: ¡ Válgame Dios ! ¿ por qué no ha- 
brá venido mi Esposo, quando yo estaba 
en pie , y antes de acostarme? Llega a- 
hora , quando ya estoy metida en la ca- 
ma, y tengo mis pies limpios y lavados; 
y ahora tengo que vestirme y minchar- 
me para levantarme á abrirle. En lo que 
se atiende al decoro conveniente á la 
persona , y á la limpieza y honestidad 
que guardaba. Esta excusa y tardanza 
de la Esposa representa la pena y sen- 
timiento , que experimentan los varo- 
nes espirituales y dados Á la contem- 
plación, los quales teniendo que enten- 
der eu el negocio de la salud de los pró- 
ximos, tienen también que atender á o- 
cupaciones seculares , y temen justamen- 
te que los pies de los afectos , que la- 
váron con la compunción y con las lágri- 
mas , vuelvan otra vez á contaminarse 
con el polvo y con el lodo de los nego- 
cios del mundo. 

2 MS. 3. Los enlixaré. 

3 MS. 3. Por el forado. Ferrar Por 
el horado. Dice ahora , que como se de- 
tuviese un poco , á lo que se entiende, 
en tomar los vestidos para levantarse; 
no sufriendo el Esposo la dilación, tan- 
teó de abrir la puerta , y metiendo la 
mano por los resquicios de ella , procu- 



ró de alcanzar el aldaba para abrirla 
por si : y que ella sintiendo el ruido, 
toda muy turbada en ver su priesa , y 
como causándole dolor en las entrañas, 
de la pereza que habia mostrado y de 
su tardanza , así como estaba medio ves- 
tida y revuelta, acudió á abrir. M. León. 
Algunos opinan , que esto está tomado 
de la hechura de las cerraduras de ma- 
dera , que usaban entónces los Hebreos; 
como vemos aun en el dia de hoy en las 
aldeas y en las casas de los pobres , que 
usan de un palo ó madero , y movién- 
dole á un lado y á otro abren ó cier- 
ran fácilmente. Otros entienden , que 
metió la mano por una especie de ven- 
tanilla ó abertura , Isai. xxit. 22. que 
habia en la puerta ó en la misma cer- 
radura , para tantear si podia levantar 
el pestillo , y abrir la puerta. En todo 
lo qual se representa la fuerza y efica- 
cia de la divina gracia , para quitar la 
dureza del corazón , la resistencia y la 
tardanza, que se oponen al cumplimien- 
to de lo que quiere el Esposo ; y el mo- 
do con que mueve y determina á los que 
así llama, á que le obedezcan , se levan- 
ten y corran á abrirle sin dilación. 

4 Así el Hebreo ; lo mismo trasladó 

SYMMACHO : xaí ra, evrspa, fiov ÍT<x.pá%dr} 1 

que es lo que también se significa en la 
Vulgata. Esto es , en el punto mismo 
que le sentí meter la mano y tantear 
por levantar el pestillo , me turbe toda, 
y me levanté corriendo á abrirle. Lue- 
go que el Señor quita la dureza del co- 
razón , y los impedimentos que detienen 
su gracia , se despierta en el alma del 
pecador la compunción , el sincero arre- 
pentimiento y las lágrimas Las palabras 
que se leen en nuestra Vulpata ad tactum 
ejus , no se hallan en el Hebreo , ni en 
los lxx. sino en su lugar «V airó* , so- 
bre él , viendo el esfuerzo que hacía 
para abrir , y el trabajo que le costaba. 



EL CANTAR DE CANTARES. 



5 Sufrexi, ut aperirem di- 
lecto meo : manus me* stillave- 
runt myrrham^et digiti mei ple- 
ni myrrhá probatissimá. 

6 Pessulum ostii mei ape- 
rui dilecto meo : at Ule decli- 
naverat, atque transierat. A- 
nima mea liquefacta est , ut lo- 
cutus est : quasivi , et non in- 
veni illum : vocavi , et non re- 
spondit mihi. 

1 Ferrar. Myrrha recendién : y lo 
mismo en el v. 13. El Esposo con solo 
tocar el pestillo y la cerradura con su 
dedo , las dexó tan llenas de licor de 
escogida myrrha , que quando acudió la 
Esposa á levantar el pestillo , con solo 
el contacto se llenó también las manos 
de aquel ungüento de suavísimo y subi- 
dísimo olor. Myrrha muy probada, quie- 
re decir , la mas excelente y preciada. 
La palabra Hebrea -uy nghobér significa 
corriente , ó que pasa por buena por to- 
das partes : lo qual según la propiedad 
de aquella lengua , es decir que es muy 
buena y perfecta y aprobada de todos 
los que la ven , conforme á lo que se 
dice de la moneda de ley , que es mone- 
da que corre. El M. León y otros ex- 
plican esto, presuponiendo, que levan- 
tándose la Esposa , tomo algún botecillo 
de myrrha para ofrecerlo al Esposo, y 
que con la priesa que llevaba de abrir- 
le , estuvo á punto de caérsele ; pero al 
fin se le volvió y derramó entre las ma- 
nos , y sobre los goznes de la aldaba que 
estaba abriendo. En esto se da á enten- 
der el nuevo espíritu que recibió la Es- 
posa, y que le fue comunicado por su 
Esposo ; con el qual , sintiendo la suavi- 
dad y fragrancia de la gracia , que ha- 
bía derramado sobre ella , se vió reves- 
tida de un nuevo esfuerzo , y que exha- 
laba de sí sus mismos olores ; y de aquí 
comenzó á condenar su tardanza y pere- 
ía en no haberse resuelto á levantarse 
luego á abrir á un Esposo tan amable , y 
tan lleno de suaves y olorosos perfumes. 
La myrrha en este lupa r se toma por la 
penitencia , y por los piadosos afectos 
del alma. 

2 Estas palabras que parecen como 
de asombrada y medio fuera de sí , dan 
bies á entender, quan corrida y triste 



^ Levánteme para abrir á 
mi amado: mis manos destila- 
ron myrrha , y mis dedos lle- 
nos de myrrha muy probada 

6 Abrí á mi amado el pes- 
tillo de mi puerta: mas él se ha- 
bía desviado 2 , y habia pasado 
adelante. Mi alma se derritió 
luego que hablo: lo busqué , y 
no le hallé : lo llamé , y no me 
respondió 3 . 

quedó la Esposa de su descuido : lo qual 
se muestra también en la repetición de 
su decir , que se habia ido , y que se ha" 
bia pasado. Mi alma se derritió luego 
que habló ; esto es , derritióse mi alma 
en amor y pena al ver que se habia ido, 
y pasado de largo ; mas yo iré y le bus- 
caré á voces, henchiré el ayre del soni- 
do de su nombre , para que me respon- 
da y venga á mí. ¡Mas ay de mí! que 
buscándolo, 00 le hallo, y llamándole, 
no me responde. M. León. Como si di- 
xera: Me quitó de nuevo aquella luz ex- 
traordinaria , con que me habia comen- 
zado á alumbrar, y aquella fuerte y efi- 
caz inspiración , con que me hizo sacudir 
la pereza y saltar de la cama, dexán- 
dome desolada y afligida , y solamente 
ungida de myrrha : y esto no por odio 
de mi persona , sino por castigo de mi 
pereza, y poca urbanidad que habia usa- 
do con él , y para que en otra ocasión 
me portase con mayor tiento y cautela: 
y al mismo tiempo para inflamar mas 
mi deseo con su ausencia , y obligarme 
á que le ame con mayor ardor , y le 
busque eon mayor solicitud y ansia ; y 
después de haberle hallado , le guarde 
con mayor atención y cuidado. Luego 
que habló mi amado de este modo , pues 
su retirada fué para mí una voz muy al- 
ta y severa, que reprehendía mi pereza 
y tardanza , mi alma se derritió ; quedé 
como fuera de mí , llena de tristeza , de 
pena y de estupor; pero esta no fué tal, 
que moviese en mí alguna desconfianza, 
ó que me quitase las fuerzas para ir en 
busca de él , ántes me aumentó las an- 
sias, dándome mayores estímulos para sa- 
lir á buscarle. Salí en efecto. 

3 Lo busqué por todas partes , y no 
le hallé : le llamé con tiernos y repeti- 
dos gemidos , y no me respondió. No ya 



C A P í T 

7 Invenerunt me custodes 
qui circumetint civitatem: per- 
cusserunt me , et vulneravermtt 
me : tulerunt pallium mcnm mi- 
hi custodes murorum. 

8 Adjuro vos filice Jerusa- 
lem , si inveneritis dilectum 
tneum , nt nuntietis ei quia a- 
more Lingueo. 

9 Qualis est dilecius tuus 
ex dilecto , 6 pulchcrrima mu- 
lieruml qualis est dilectus tuus 
ex dilecto , quia sic adjurasti 
nos ? 



LO V. 219 

7 Halláronme las guardas, 
que rondan la ciudad : me hi- 
riéron , y me llagaron : llevá- 
ronme mi manto las guardas de 
los muros '. 

8 Conjuróos , hijas de Je- 
rusalem , si hallareis á mi ama- 
do, que le aviséis , que de amor 
desfallezco 2 . 

9 ¿Quál es tu amado mas que 
los amados , ó la mas hermosa 
de las mugeres ? ;quál es tu a- 
mado mas que los amados 3 , 
porque así nos conjuraste ¡ 



en el regalo y delicias de mi cama , si- 
no por las calles cubiertas de lodo entre 
deosas tinieblas , sufriendo la inclemen- 
cia del ayre frió , llorando , dando gri- 
tos y gemidos; pero se hizo sordo á to- 
das mis voces y lamentos, queriéndome 
enseñar por experiencia , que ha de per- 
severar mucho tiempo en buscar y lla- 
mar á Dios , el que con poca urbanidad le 
hizo esperar mucho , quando este Señor 
le buscaba y llamaba. 

1 Cuenta la Esposa como salid á bus- 
car á su Esposo , al modo que en el 
Cap. ni. 2. pero esta segunda vez fué 
maltratada y herida , y con poco come- 
dimiento despojada del mauto , ó man- 
tellina , con que se cubría : con lo que 
da á entender , que no habia rehusado 
exponerse á todos los peligros á trueque 
de hallar á su amado. En el sentido es- 
piritual es gran verdad, que todos los 
que con ansia buscan á Christo , tropie- 
zan siempre en grandes estorbos y con- 
tradicciones ; y es cosa de grande ad- 
miración , que los que tienen de oficio 
la guarda, la vela y cargo del bien pú- 
blico , y en quien de razón habia de te- 
ner todo su amparo la virtud ; estos mis- 
mos en muchas ocasiones Ja persiguen y 
maltratan. M. León. 

2 No parece , que hizo mucha im- 
presión en el corazón de la Esposa eL 
mal tratamiento , que habia recibido de 
los guardas, porque lo tenia herido de 
otra llaga mas profuuda ; y así todo su 
consuelo es , que sepa su Esposo quánro 
es lo que le ama, la que anda a^í per- 
dida por hallarle : y por esto á los pri- 
meros , que encuentra , les encarga , que 



se lo digan, y le lleven esta noticia ; por 
quanto muchos despertando á sus clamo- 
res , hombres y mugeres, habian acudi- 
do á ver que era aquello. Ruega pues 
á todos estos, que den nuevas á su Es- 
poso , si le hallaren , de la llama de a- 
mor , que la abrasaba y consumía. En 
esto se representan los clamores y fer- 
vorosos ruegos , con que la Iglesia y las 
almas fieles imploran el favor y socoro 
de los otros fieles, y de los Santos, que 
viven y reynan ya con Jesu-Cbristo en 
los cielos. Él Hebreo y los lxx con ma- 
yor émphasis: Si hallareis , ó doncellas 
de Jerusalem , ni arnaco, ¿qué le haréis- 
saber ? Hacedle saber , que de amor es- 
toy enferma. Y es cosa muy de notar, que 
la Esposa solamente llora la ausencia del 
Esposo , y de esto se lamería , sin acor- 
darse de las injurias , que le habian he- 
cho , sin quejarse de su amado , y sin 
afioxar un punto en los vivos dereos de 
buscarle y hallarle. En lo que se mues- 
tra lo ardiente de su amor , lo invenci- 
ble de su paciencia, y la resignación en 
la voluntad de su Esposo : pues no pide 
que vuelva presto, ni que se dexe ha- 
llar; sino que le digan , y él sepa y esté 
cierto de lo mucho que ella le ama. 

3 Es un Hebraísmo: Mas q»e todos 
los amados. Los Padres entienden aquí 
-comunmente al Verbo Eterno engendra- 
do del Padre; y en la pregunta repetida 
de aquellas doncellas , las dos naturale- 
zas de Jesu Christo divina y humana, 
deseando saber los privilegios de una y 
otra : lo que la Esposa desde luego co- 
mienza á declarar. El Hebreo se puede 
trasladar : ¿ {¿ué tiene tu amado mas que 



220 



EL CANTAR DE CANTARES. 



10 Dilectus meus candidus 
et rubicundas , e lee tus ex mil- 
libus. 

1 1 Caput ejus aurum opti- 
mum : coma ejus sicut elata 
palmarum , nigra quasi cor- 
vas. 

tiro amado ? Aquellas doncellas , que la 
oyeron , sorprehendidas por una parte 
de que una doncella tan hermosa á tal 
hora anduviese con tanta ansia buscando 
á su ainado ; y por otra movidas á lás- 
tima y compasión de su ardiente deseo, 
la preguntan , qué amado sea este por 
quien tanto se afligía; y en qué se aven- 
tajaba á los demás , que mereciese el 
extremo que hacia, buscándole á tal ho- 
ra, lo qual no haria otra. Porque creyé- 
ron sin duda, que esto nacía de grande- 
za de amor , ó de alguna locura ó des- 
atino ; ó por ventura por ser el amado 
merecedor de todo esto, para poderle co- 
nocer , si le hallaban , por las señales que 
diese M León. Se debe notar aquí, que 
representándose en estas doncellas de Je- 
rusalem las almas de los justos, que vi- 
ven sobre la tierra, se debe suponer, que 
estas tienen noticia del Esposo. Y si es- 
to es así, ¿cómo es que muestran tanta 
solicitud y ansia de querer saber Jas pre- 
rogativas del Esposo, como si no le co- 
nocieran ? Hacen esto primeramente por 
poner en ocasión á la Esposa de alabar á 
su amado , y de publicar sus grandes ca- 
lidades. En segundo lugar , para encen- 
der una Hama mas viva de amor en el 
corazón de la Esposa , quando fuese con- 
tando y haciendo particular memoria de 
cada una de las perfecciones del Esposo. 
En tercero , para recrearse ellas mismas, 
y encenderse mas en el amor del mis- 
mo , á quien también deseaban con las 
mayores ansias , quando oyesen repetir 
sus alabanzas. En quarto , para que co- 
nociendo bien las raras prendas de tan 
noble Esposo , pudiesen ellas asimismo 
ir en busca de él y gozarle. Y esto es lo 
que insinúa la repetición de las palabras: 
z.Quál es tu amado entre los amados , ó la 
mas hermosa de las mugeres ? 

I Ferrar, jípendoneado de miliaria. 
La Esposa, para satisfacer á los deseos 
y preguntas de aquellas doncellas , da 
aquí principio á describir las señas y 
calidades del Esposo : Mi amado , les di- 
ce , es blanco y rubio ; lo que contribu- 



io Mi amado es blanco y 
rubio , escogido entre milla- 
res \ 

ir Su cabeza oro muy bue- 
no 2 : sus cabellos como renue- 
vos de palmas , negros como el 
cuervo 

ye ordinariamente á la belleza del ros- 
tro : escogido entre millares ; 6 como 
puede también trasladarse el Hebreo : lle- 
va la bandera entre diez mil. Como si 
dixera : No hay p?.ra que os diga quien 
es ; porque entre diez mil que este , se 
echa de ver , y descubre , así como el 
que lleva la bandera , ó el Alférez se 
distingue entre todos los de su esqua- 
dron. Jesu-Christo según su divina na- 
turaleza , es el resplandor de la gloria 
del Padre : Hebr. I. 3. y rubio al mis- 
mo tiempo por el amor ; pues del Pa- 
dre y del Hijo procede el Divino Amor, 
ó el Espíritu Santo. Según la natura- 
leza humana , es blanco por su inocen- 
cia ; y rubio por la sangre , que derramó* 
para rescatarnos del pecado. Escogido en- 
tre millares , porque no hay entre los an- 
geles ni entre los hombres quien pueda 
serle comparado. Esto es por lo que hace 
al color : y por lo que mira á la estatura, 
sobresale entre todas las criaturas , con 
una admirable proporción y hermosura 
de todas y cada una de sus partes. 

2 Como oro de Tibar , el mas fino 
y acendrado , llamado así del rio Tibar 
en Arabia. La Cabeza en Jesu-Christo, 
según su naturaleza Divina, es Dios: 1. 
Corinth. xi. 3. y según su naturaleza hu- 
mana , es la parte superior del alma , 
en que es imágen de Dios. Uno y otro 
es en él oro purísimo : lo que se veri- 
fica de la Cabeza de Jesu-Christo , ya 
considerada según su substancia , ya por 
la corona de nobilísimas perfecciones , 
que la ciñen, ya finalmente por ser Ca- 
beza mística de la Iglesia. De esta Ca- 
beza de oro mana á nosotros perpetua- 
mente toda la vida sobrenatural de la 
gracia y de las virtudes ; y toda la sabi- 
duría, poder, caridad y hermosura. 

3 Las palabras elata palmarum no se 
leen en el Hebreo ; y en los lxx. sola- 
mente se lee la primera eKaraí , que 
tiene Ja penúltima breve , y significa 
una planta aromática , que describe Pli- 
nio Libro xn. 28. y á esta son compa- 
rados los cabellos del Esposo , según los 



CAPÍTULO V. 



22X 



12 Oculi ejns sicut colum- 
bee super rivulos aquarum , 
quee lacte sunt lotee , et resi- 
dent juxta fluenta flenissi- 
ma. 

13 Greña illius sicut areo- 
la aromatum consitce a pigmen- 
tariis. Labia ejus lilia distil- 



12 Sus ojos como palomas 1 
sobre los arroyuelos de las 
aguas 2 , que están lavadas con 
leche , y sentadas junto á cor- 
rientes muy copiosas. 

13 Sus mexillas como eras 
de aromas plantados por los per- 
fumeros 3 . Sus labios lirios, que 



lxx. Para explicar el texto de la Vul- 
gata , unos entienden aquellos ramos mas 
tiernos ; y que en grande abundancia 
brotan en las copas de las palmas \ otros, 
aquellas vaynas en que están envueltos 
los dátiles ántes de llegar á sazón , que 
se llaman también spathee , y son de co- 
lor negro , y que en número muy cre- 
cido cuelgan ácia el tronco y ácia aba- 
xo. Negros como el cuervo. El cabello 
negro era muy estimado entre los Orien- 
tales ; mayormente entre los Hebreos en 
los hombres , como señal é indicio de 
fortaleza , y de edad robusta y florecien- 
te ; y cierto al rostro de un hombre 
muy blanco mejor le están la barba y 
cabellos negros , que los rubios , por ser 
colores contrarios , que el uno da luz al 
otro. Los Padres entienden comunmen- 
te figurado en los cabellos del Esposo 
el grande número y exército de los San- 
tos unidos con su Divina Cabeza , cuyo 
principal adorno consiste en las conti- 
nuas y siempre nuevas victorias , que 
consiguen de todos sus enemigos; y en 
la paciencia y vigor con que sufren las 
persecuciones de estos, y los trabajos de 
Ja vida. Muchos por los cabellos del Es- 
poso entienden los consejos divinos , que 
se dicen ser negros , porque para noso- 
tros son obscuros é impenetrables. En el 
Hebreo se lee : Sus cabellos crespos , ne- 
gros como el cuervo. 

1 Debe advertirse , que columhce es 
nominativo del plural , no genitivo del 
singular , como claramente se ve en el 
Hebreo y en los lxx, en donde se lee 
o>n>D , y KepiaTepaí: sus ojos son hermo- 
sos, castos, puros, santos, resplande- 
cientes como las palomas, que tienen 
sus nidos junto a las corrientes de las 
aguas , y que lavándose muchas veces, 
aparecen mas hermosas á los ojos de los 
que las miran , y tan blancas como si 
se lavaran con leche. Todo esto es un 
rodeo para explicar el color blanco. Los 



ojos del Esposo son su divina sabidur/a 
y providencia. Muchos aplican también 
esto á los ojos místicos del Esposo y de 
la Esposa , que son los Apóstoles y sus 
sucesores en el ministerio , á los quales 
convienen perfectamente las propieda- 
des, que quedan referidas Se debe tam- 
bién notar aquí , que en el Hebreo el 
participio mvm,que es femenino , per- 
tenece á la voz vn>y, ejos, que también 
es de este genero en aquella lengua ; y 
no á las palomas, que es masculino. Lo 
qual puede también aplicarse al blanco 
de los ojos , que imita en el color á Ja 
leche. 

2 Que es una repetición de lo mis- 
mo. Las palabras Hebreas nsbo-by rrnu» 
ioschebkóth nghal-milleóth , se trasladan 
en diversos sentidos : Que ertán sobre 
la plenitud , ó junto á abundancia de 
aguas , que es el de la Vulgata, que 
están sobre engaste. Exod. xvhi. 17. 
Esto es , sus ojos están tan bien pues- 
tos , y ajustados en sus propios lugares, 
que parecen dos piedras preciosas , bien 
engastadas en sus anillos. 

3 Por las mexillas se entiende todo 
el rostro , y todo lo qué en Español 
llamaban faces ; y dice , que es tan 
hermoso y tan bien asentado de gentil 
parecer y gracia , quanto lo son y pa- 
recen unas eras de yerbas y plantas aro- 
máticas , puestas por gentil drden , y 
criadas con cuidado y regalo, como se 
crian y ponen en Palestina y Oriente, 
donde la Esposa habla , y donde se ha- 
llan estas yerbas mas que en otra par- 
te. Pues como son hermosas estas yer- 
bas en igualdad y parecer ; así lo" es, 
y no menos el agraciado rostro del Es- 
poso. M. León. En lo que se significan 
sus perfecciones esenciales , que son las 
divinas , y también las humanas : asi- 
mismo su magostad mezclada de suavi- 
dad y blandura ; y su modestia llena de 
gravedad. 



222 EL CANTAR DE CANTARES. 



lantia myrrham primam. 

14 Manus illius tornáti- 
les áurea , plena hyacinthis. 
Venter ejus eburneus } distin- 
ctus sapphiris. 

1 ) Crura illius columna 
marmórea , qua fundata sunt 
super bases áureas. Species e- 

1 Compara los labios del Esposo con 
los lirios de color de púrpura , que en la 
Syria son muy preciosos. Con lo que en- 
carece la suavidad y fragrancia de aque- 
llos labios, en los que estaba derrama- 
da la gracia , Psalrn. xliv. 3. de los 
que salian palabras de vida , Joann.vi. 
69. y con los que no pueden comparar- 
se los de ningún puro hombre. Joann. 
vil 46. Los labios de Cbristo destila- 
bao también myrrha, quando reprehen- 
día á los pecadores , y los exhortaba á 
la penitencia y á la mortificación. Aquí 
se da un aviso muy importante á los 
Predicadores Evangélicos, para que por 
el vano deseo de agradar á los hom- 
bres , no separen de la suavidad de las 
palabras Evaugelicas la severidad santa 
de la ley. 

2 Esta expresión significa la grande 
perfección con que estaban hechas , co- 
mo también lo solemos nosotros expli- 
car en nuestra lengua , quando decimos, 
que una cosa parece estar hecha á tor- 
no. Son de oro ; quiere decir , de un 
precio infinito : y los dedos llenos dé 
anillos de oro , en que sobresalen pre- 
ciosísimos jacinthos. En las manos se 
symbolizan las obras asombrosas , que 
hizo el Verbo Eterno hecho Hombre por 
nosotros. Son de oro , porque son obras 
divinas ó theándricas: y llenas de ca- 
ridad , porque no tuvierou otro princi- 
pio , que el amor ácia su Padre y ácia 
los hombres Los Padres toman comun- 
mente en sentido activo la palabra tor- 
nátiles : como si dixéramos , mañosas , 
por quanto sin el menor estorbo , en un 
momento, con una sola palabra, hace 
quanto quiere en el cielo y en la tierra. 
Llenas de jacinthos , ó quaxadas de per- 
las , de efectos de su misericordia ácia 
nosotros. El Hebreo: Sus manos círcu- 
los , anillos , ó rollos de oro con thar- 
sis. Esta es una piedra preciosa , llama- 
da así de la provincia en que se halla; 
es un poco entre roxa y blanca , según la 



destilan la myrrha mas pura *. 

14 Sus manos de oro tor- 
neadas , llenas de jacinthos 7 . Su 
vientre de marfil , guarnecido 
de zaphiros 3 . 

15 Sus piernas 4 columnas 
de mármol , que están funda- 
das sobre basas de oro. Su pa- 

pinta un Hebreo antiguo llamado Alre- 
necio. M. León. 

3 Esto es, su pecho lucido y res- 
plandeciente como una pieza de marfil 
blanquísima , y cercada de zaphiros. El 
marfil es el diente del elephante , cu- 
yas partes están tan estrechamente cer- 
radas y unidas entre sí , que no dan lu- 
gar á la corrupción , y le hacen de una 
firmeza inalterable : lo que junto con su 
extraordinaria blancura , nos figura per- 
fectamente la incorruptibilidad y la per- 
fecta pureza de la carne de Jesu-Chris- 
to. En los zaphiros , en cuyo color se 
representa el del cielo , se significa muy 
bien el resplandor de las obras celes- 
tiales y divinas , que se registraban en 
medio de la mortalidad de su carne sa- 
crosanta. 

4 Ferrar. Sus coxas. Con estas pa- 
labras muestra la Esposa la firmeza y 
gentil postura y proporción de las pier- 
nas , dando á entender, que eran blan- 
cas , solidas , fuertes y gruesas , como si 
fueran de mármol de Paros , y que se 
mantenían sobre basas, ó pies de oro. 
En lo que se significan todos los pasos 
y acciones de Jesu-Christo , miéntras vi- 
vió con nosotros , fundados en caridad, 
en misericordia y justicia , y en una so- 
lidez y fortaleza inalterable y superior 
á todas las ingratitudes y persecuciones 
de los hombres. En las piernas del Es- 
poso , se pueden considerar también los 
Apostóles y todos sus sucesores en el 
ministerio , que por medio de una se- 
ñalada piedad, y de una sana y sólida 
docirina sostienen el cuerpo de la Igle- 
sia , como las piernas del Esposo , y co- 
mo las columnas de la verdad , que es 
el mismo Jesu Chrisro. Asimismo todo 
su cuerpo místico sobre dos pies , que 
son el amor de Dios y del próximo; y 
tiene por fundamento y por basa de oro 
la fe y la esperanza , que le dan una 
solidez inalterable. 



C A P í T 

fus ut Libani , electus ut ce- 
dri. 

16 Guttur illius suavissi- 
mum , et totas desiderabilis : ta- 
lis est dilectus meas , et ipse est 
amicus meas , filia Jerusalem. 

17 Qab abiit dilectus taus 
0 pulcherrima mulieram ? qab 
declinavit dilectus tuus , et 
quceremus eum tecum ? 

1 Después de haber loado al Esposo 
tan en particular, como habernos visto 
y dicho , señalando su belleza por par- 
tes , desde la cabeza hasta los pies , co- 
mo no bien satisfecha de lo dicho, ni 
de las señas dadas ; pasa á comprehen- 
der en breves palabras lo que ha pu- 
blicado , y ahora mucho mas , diciendo: 
Su parecer , &c. Mostrando con harta 
significación la hermosura y gentileza 
del Esposo, como lo es cosa bellísima 
y de gran demostración de magestad un 
monte grande y alto , qual es el Líbano, 
vestido de espesos y deliciosos árboles, 
al parecer de los que lo miran de lejos. 
M. León. Y por quanto entre todos los 
árboles del Líbano son los cearos los que 
sobresalen en altura ; por eso dice , que 
es su estatura escogida , ó erguida como 
los cedros. Plantado por Dios en su Igle- 
sia para que fuese su Cabeza , descuella 
«o solamente entre los hooibres , sino en- 
tre todos los Angeles; porque los cedros 
no fueron mas altos , que él en el Paray- 
so. Ezech. xxxi. 8. 

2 Esto es , su habla es muy dulce y 
suave , y todo él deseable , amable. El 
Hebreo y los lxx. Su paladar dulzuras^ 
y todo él deseos. Esto es , todo él es a- 
mor, y quanto hay en él excita un de- 
seo ardentísimo en todus aquellos , que 
tienen la dicha de vede y de conocer- 
le , porque es el deseado de todas las 
Gentes , y el deseo de los collados eter- 
nos. Agg^i 11 8. 

3 Como os le he pintado desde la ca- 
beza hasta los pies. Y para que no ex- 



ULO V. 223 

recer como el Líbano , escogido 
como cedros 

16 Su garganta suavísima, 
y todo él deseable 2 : tal es mi 
amado, y él mismo es mi ami- 
go , hijas de Jerusalém 3 . 

17 ¿Dónde se ha ido tu 
amado , ó la mas hermosa de las 
mngeres ? ¿á donde se ha des- 
viado tu amado , y le buscaré- 
mos contigo 4 ? 

trafieis, que me haya detenido y recrea- 
do tanto en elogiarle , y que ahora em- 
plee tanta fatiga y sudores en buscar- 
le ; os declaro , que este es mi queri- 
do , á quien amo de todo mi corazón ; y 
estoy asegurada , que el me correspon- 
de del mismo modo. Ved ahora si ten- 
go razón de buscarle con tanta ansia y 
fatiga. 

4 Sabidas las facciones y señas por 
aquellas doncellas , y conociendo con 
quan justa razón estaba enamorada la 
Esposa , atormentándose , y cuidándose 
por su ausencia ; y moviéndolas ahora á 
compasión su tormento , con el deseo de 
remediarle , piden de nuevo á la Espo- 
sa , que si lo sabe , les diga acia donde 
cree ó imagina haber declinado fu ama- 
do , porque se lo ayudarán á buscar ; y 
así d'cen : ¿ Dónde ha declinado tu ama~ 
do, &c A lo qual parece , que responde 
la Esposa en el principio del Capitulo 
siguiente. Maestro León. La felicidad de 
estas doncellas consistid en unirse cou la 
Esposa ; porque de otra suerte no hu- 
bieran podido jama% ni conocer , ni ha- 
llar al Esposo. Todas las Iglesias , que 
son como nacidas de la Iglesia Apostó- 
lica , no han podido buscar con segu- 
ridad al Esposo, sino en la unión , y si- 
guiendo las tareas de la Iglesia primi- 
tiva , fundada por los Sanios Apostóles, 
que fueron y serán hasta el fin de los 
siglos el fundamento dei edificio espi- 
ritual de todos los ChrHiauos. T sobre 
esta piedra edificaré , <¿c. Matth. xvj. 
18. 



224 



EL CANTAR BE C ANTARES. 



CAPITULO VI. 



Nuevos elogios de la Esposa , que le da el Esposo* Ella es her- 
mosa , y asimismo terrible, 

x D ilectus meus descendit 
in hortum suum ad areolam 



aromatum , ut pascatur in lior- 
tis } et lilia colligat. 

2 Ego dilecto meo , et di- 
lectus meus mihi , qui pascitur 
inter lilia. 

3 Pulchra es, árnica mea, 
suavis , et decora sicut Jeru- 
salem : terribilis ut castrorum 
acies ordinata. 



i Se ha de entender , que la Esposa 
dice estas palabras , respondiendo á las 
hijas de Jerusalém , no en tono de afir- 
marlo; porque si sabia en donde estaba su 
Esposo , parecía superfluo , que le an- 
duviese buscando perdida por todas par- 
tes; sino como sospechaudo , que habria 
ido á su jardín , lugar en que solía es- 
tar freqüentemente recreándose con las 
yerbas olorosas , que habia en él , apa- 
centando su ganado , y cogiendo entre 
tanto hermosas flores. El huerto de los 
aromas es la Iglesia , á donde desciende 
Jesu-Christo para hacer en ella de Pas- 
tor, y apacentar á los suyos con su pa- 
labra y Sacramentos en sus amenísimos 
huertos ; y para coger las santas obras 
de los que le son fieles , [y aprobarlas y 
remunerarlas. O también para cortar de 
esta vida á los perfectos y probados, 
y asociarlos con los Angeles. Pascatur 
se puede tomar en sentido activo y pa- 
sivo. 

i Véase el Cap. n. 16. Mientras es- 
taba diciendo estas palabras, resuelta de 
ir al huerto á buscar á su Esposo , se le 
pone este delante; y viéndola tan afa- 
nada , y la grande congoja con que le 
buscaba , cou muestras del mas vivo y 
encendido amor, le había con el mayor 
cariño. 

3 Esto es , adornada de todo género 
de virtudes. En donde la Vulgata lee, 
suave , y los lxx. trasladáron ¿s eíSoxía, 
como el contento y dsleyte ; se lee en el 



i amado descendió á su 
jardín á la era de los aromas , á 
apacentar en los huertos , y á 
coger lirios \ 

2 Yo para mi amado , y mi 
amado para mí 2 , que apacienta 
entre los lirios. 

3 Hermosa eres 3 , amiga mía, 
suave y graciosa como Jerusa- 
lém : terrible como un exército 
de esquadrones ordenado 4 . 

Hebreo nviro , que unos trasladan sua- 
ve , amena , deleytable ; y otros lo to- 
man como nombre propio de una ciu- 
dad en la tribu de Ephraím , en tiempo 
de los Chana neos , Josué xi. 24. que 
fué la Corte de los Reyes de Israel , 
ni. Reg. xiv. 17. xv. 53. y á la que 
por su amenidad se le did el nombre 
de Thersa. Y en este sentido es compa- 
rada la Esposa á estas dos ciudades me- 
trópolis, que sobresalian entre todas las 
otras en hermosura , riqueza , variedad 
y magnificencia de edificios , número de 
habitadores , &c. Todo lo qual convie- 
ne perfectamente á la Iglesia de Jesu- 
Christo. Notan también algunos , que 
Thersa en otro tiempo servia de domi- 
cilio á los Prophetas , así como Jerusa- 
lém era el lugar y asiento de la ley y 
del culto divino ; lo qual todo contiene 
y abraza en sí la Iglesia. Anade des- 
pués , para significar que no podia re- 
sistir á la fuerza de su hermosura, que 
era terrible. 

4 Ferrar. Como reales apendonea- 
dos. Como un exército en orden de ba- 
talla, con sus estandartes ó banderas ten- 
didas , que dice el Hebreo ; el qual todo 
lo vence y allana , sin ponérsele cosa 
por delante, que no la rinda y sujete. 
Diciendo esto , supone que su Esposa tie- 
ne enemigos, como son los Príncipes de 
las tinieblas, y todos los que siguen su 
partido , los quales continuamente le ha- 
cen guerra , y así ella ha de estar siem- 



C APÍ TI 

4 Averie octdos tuos a me 9 
tjuia ipsi me avolare fecerttnt. 
Capilli tui sicnt grex capra- 
rum y qace apparuerunt de Ga- 
laad. 

5 Dentes tui sicut grex o- 
vium , qtice ascenderunt de la- 
vacro , omnes gemellis fcetibus, 
et sterilis non est in eis. 

6 Sicut cortex mali fum- 
ci , sic gence tute absque occul- 
tis tuis. 

7 Sexaginta sunt regina^ et 
octoginta concubina , et adole- 
scentularum non est numerus. 



LO VI. 225 

4 Aparta de mí tus ojos> 
porque ellos me hiciéron vo- 
lar '. Tus cabellos como mana- 
da de cabras , que apareciéron 
de Galaad. 

<j Tus dientes como hato de 
ovejas , que subieron del lava- 
dero , todas con crias mellizas, 
y estéril no hay entre ellas. 

6 Como corteza de grana- 
da , así tus mexillas sin lo que 
en tí está oculto. 

7 Sesenta son las Reynas, 
y ochenta las concubinas , y 
las doncellas son sin número 2 . 



pre en tírden de batalla , pronta para 
combatir. Los enemigos de la Esposa lo 
son también del Esposo ; y así no pue- 
de faltarle la asistencia de este, hasta 
alcanzar de ellos perfecta y cumplida 
victoria. Esto se verifica también en to- 
da alma justa , cuya vida es milicia so- 
bre la tierra. Job vii. i. No solamente 
dice esto el Esposo, por lo que mira á 
los enemigos de su Esposa , sino que 
asienta , que es también terrible para él 
mismo ; pues cou los dardos de su co- 
razón , y con las saetas de sus ojos , en 
los que se symboliza la contemplación, 
le traspasa, v le lleva como cautivo el 
corazón. Ya ántes habia dicho Cap. ív. 
9. Llagaste mi corazón , &c. Y así venci- 
do el Esposo , pide treguas , y ruega que 
le dexe un poco respirar , diciendo : A- 
parta de mi tus ojos. 

i Porque no puedo~sufrir sus miradas, 
pues me arrebatan y sacan fuera de mí. 
Hypérbole muy graciosa, con que de- 
clara la incomparable hermosura de su 
Esposa. Pidiendo tsto el Esposo, le pide 
lo que no quiere que haga , esto es, que 
dexe de mirarle , porque es grande el 
placer que siente cju su vista : quiere 
que la t^nga siempre vuelta ácia el con 
una viva íé , y con deseos de agradar- 
le; mas usa de estos términos tan fuer- 
tes y expresivos, p.ra declarar quánto 
le es apreciable un tal amor, pues á 
trueque de conseguirlo , da por bien em- 
pleados todos los excesos de caridad , y 
todo lo que ha hecho por ella. El He- 
breo lo traducen unos : Aparta de mi tus 
ojos , que hiaéron sobrepujarme. Otros; 

Tom. VIII. 



Que me hiciéron ensoberbecer ; y otros: 
jQue prevalecieron sobre mí, me vencie- 
ron , me forzaron. El sentido es el mis- 
mo. La Iglesia cada dia desarma á Dios 
airado , como luchando con el , alcan- 
zando lo que quiere, y como sacándole 
el castigo de las manos á fuerza de rue- 
gos y de lágrimas. Continúa después en 
los versos siguientes , haciendo un par- 
ticular elogio de las otras partes de la 
cabeza y del rostro, cabellos, dientes, 
labios y mexillas, como en el Cap. ív. 
I. 2. 3. á donde remitimos al Lector: lo 
qual repite en este lugar, porque esta 
consideración es la que mus recrea su 
corazón. 

2 La Escritura parece hacer aquí alu- 
sión á lo que en aquel tiempo se veía 
en los Palacios de los Reyes de Israel, 
en donde efectivamente habia muchas 
mugeres , que tenían el nombre de Rey- 
nas ó mugeres de primer Orden : otras 
que aunque eran mugeres legítimas , eran 
llamadas concubinas ó de segundo dr- 
den , porque no gozaban de la dignidad 
y privilegio de aquellas: G?nes. xxv. 6. 
y xxxv. y las otras doncellas eran las 
que estaban reservadas para escoger de 
ellas las que habían de entrar en el nú- 
mero y goce de Reynas, ó de mugeres 
de primer órden ; ó también las que es- 
taban en Id clase de sirvientas ó de don- 
cellas. Sentado pues esto , y que aquí se 
toma el número definido por el indefi- 
nido ; para encarecer el Esposo el amor 
singular con que distingue á su Esposa, 
declara que la ama con tanta preferen- 
cia sobre todas las otras que aquí se re» 



226 



EL CANTAR DE CANTARES. 



8 Una est columba mea , 
perfecta mea , ana est matris 
suce , electa genitrici sua. Vi- 
cierimt eam filia , et be atis si- 
mam pradicaverunt : regina 
et concubina , et latidaverunt 
eam. 

9 Qua est ista , qua pro- 

fieren , que las demás en su compara- 
ción no merecen este nombre de amor; 
y que aunque hay allí muchas , solo su 
Esposa es á quien prefiere en el amor. 
Y así dice v. 8. Una sola es mi paloma. 
En las Reynas , concubinas y doncellas 
se figuran tres órdenes de personas en la 
Iglesia Militante. Los que comienzan ó 
están aun como en la infancia de la pie- 
dad : los que han crecido ó adelantado 
alguna cosa , pero que reyna todavía en 
ellos mas el temor que Ja caridad : y 
los perfectos , que son los que están es- 
trechamente unidos con su Esposo por 
un principio de amor. Mas por quanto 
es muy difícil que la caridad sea abso- 
lutamente sin temor en este mundo; y 
por otra parte la caridad que es per- 
fecta, echa fuera de sí todo temor; i. 
Joann. iv. 1 8. de aquí es , que no de- 
bemos mirar propiamente á la Iglesia, 
como la paloma que es única al Esposo, 
y por consiguiente elevada sobre todas 
las otras mugeres , sino quando la cari- 
dad perfecta , habiendo desterrado de sí 
todo temor , reúna como en su seno para 
gloria de su Esposo todas aquellas, que 
han trabajado durante esta vida , para 
hacerse dignas de poseerle aunque en 
grados diferentes. De modo que aunque 
hay sesenta Reynas , ochenta concubi- 
nas , y doncellas sin número ; esto no 
obstante una sola es la paloma , porque 
todo está encerrado en el seno de la 
Iglesia Cathtílica , que ha de ser pre- 
sentada á Jesu-Christo , como á su úni- 
co Esposo , como una virgen toda pura. 
II. Cor. XI. 2. 

i La madre de esta paloma debe ser 
otra paloma. Y así es , porque la Igle- 
sia debe de ser considerada como el fru- 
to espiritual , y la obra del Espíritu 
Santo ; pues verdaderamente fué forma- 
da por esta Divina Paloma el dia de Pen- 
tecostés , que en él la escogió , apartó y 
separó de todas las otras. Hay algunos 
no obstante , que aplican todo esto á la 
Iglesia Militante , y también á la Trium- 



8 Una sola es mi paloma, 
mí perfecta , única es de su ma- 
dre * , escogida de la que la en- 
gendro. Viéronla las hijas , y la 
predicaron muy bienaventura- 
da 2 ; las Reynas y las concu- 
binas , y la alabaron. 

9 i Quién es esta 3 , que mar> 

phante. Véase lo dicho en el Cap. iv. ?. 
Y por la madre de la única Esposa , y 
de la paloma escogida , entienden la Je- 
rusalem que está en lo alto, que es ver- 
daderamente libre , y también nuestra 
madre , Galat. iv. 26. de la qual la que 
está en la tierra es única y escogida; 
porque mientras vive desterrada de su 
patria , se forma únicamente sobre el 
modelo de tal madre , que goza ya de 
una manera tan perfecta del Esposo, y 
que procura todos los dias , siguiendo su 
doctrioa é imitando sus exemplos, ha- 
cerse digna de reynar como ella coa 
Jesu Christo. 

2 Ferrar. T bienaventuráronla. Coa 
cuyas palabras da nuevo realce ú la her- 
mosura de la Esposa , y se muestra la 
preferencia que tenia sobre la de todas 
las otras ; pues éstas , léjos de envidiar* 
la , y lejos de mostrársele rivales , co- 
nociéndose vencidas , ellas mismas son 
las primeras que celebran y publican sus 
alabanias , llenas de embeleso , de ad- 
miración y de asombro. En lo que se 
nos da á entender , que todas , aunque 
en diferentes grados , no tienen otra mi- 
ra que la felicidad y perfección de esta 
paloma. Y como es natural desear un 
estado que se reconoce ser feliz, y ha- 
cer todo el empeño y esfuerzo para lle- 
gar á alcanzarlo; por eso quando pu- 
blican los elogios de la paloma , desean 
también ellas mismas participar las gra- 
cias y la hermosura de esta paloma, y 
gozar de aqutllo mi.-mo, que tanto las 
arrebata y alaban. Aquí pone fin Bossuet 
al quarto dia. 

3 Después de haber hecho ver que 
la Esposa excedía á todas las mugeres 
en hermosura, pasa ahora á dar á esta 
un nuevo realce, comparándola , por me- 
dio de una graciosa auxesis ó incremen- 
to , primeramente con el alba , quando 
rosada v hermosa aparece y disipa las 
tinieblas de la noche : después con la 
Luna , que se muestra tan hermosa y 
resplandeciente entre los demás astros ; y 



CAPITULO VI. 



227 



greditur quasi aurora consur- 
gens , putchra ut luna 3 electa 
ut sol y terribilis ut castrar um 
acies or dinata ? 

10 Descendí in hortwn nu- 
cum , ut viderem poma conval- 
lium , et inspicerem si floruis- 
set vinea , et germinassent ma- 
la púnica. 

luego con el Sol , que es el Príncipe de 
Ja luz , de quien la reciben los otros cuer- 
pos luminosos; y últimamente muestra, 
que esta hermosura va acompañada de 
tanta gravedad y magestad , que no pa- 
rece sino un exercito puesto en orden de 
batalla , que á todos pone temor y re- 
verencia. La Iglesia es para los peca- 
dores é imperfectos , como una aurora 
que sale disipando las tinieblas de la 
noche , y prometiéndoles la luz y clari- 
dad del Sol y del dia : para los que van 
adelantando con el estudio de las virtu- 
des , es una Luna llena que brilla en 
medio del cielo , para que puedan ca- 
minar sin tropiezo en medio de la ma- 
yor obscuridad : para los perfectos , es 
escogida ó hermosa como el Sol , obs- 
cureciendo con su luz todas las estrellas, 
alumbrando , alegrando y adornando to- 
do el mundo , dando calor , vida y fe- 
cundidad á todas las cosas , y tan ador- 
nada de gracias por su Esposo , y con 
tal copia , que puede enriquecer á otros 
con sus virtudes , instrucción y exhor- 
taciones. Y sobre todo , puesta siempre 
en orden de batalla , se muestra á sus 
enemigos tan terrible, que hace inútiles 
sus correrlas , máquinas y asechanzas , 
quebrantando sus fuerzas y todo el po- 
der de sus armas ; y se les presenta 
siempre invencible y llena de nuevo es- 
fuerzo. Pueden también registrarse aquí 
los progresos , que habia de hacer la Igle- 
sia Esposa de Jesu-Christo. Fué como la 
aurora todo aquel tiempo en que los A- 
póstoles y Discípulos del Señor escucha- 
ban la celestial doctrina de su Divino 
Maestro , con que eran disipadas las ti- 
nieblas de su ignorancia , y sus corazo- 
nes poco á poco se iban despertando, 
para ver de lleno la luz de la verdad, 
e inflamándose en el amor de las vir- 
tudes. Quando llegó el dia grande de 
Pentecostés , la Iglesia pareció como una 



cha como el alba al levantarse, 
hermosa como la Luna, escogi- 
da como el Sol , terrible como 
un exercito de esquadrones or- 
denado ? 

10 Descendí al huerto de 
los nogales , para ver las man- 
zanas de los valles, y observar 
si estaba en cierne la viña , y 
habian brotado los granados \ 

Luna en todo su lleno ; y en medio de 
un mundo ciego, perverso é idólatra, 
comenzó á dar todo su resplandor en la 
pureza de las costumbres, en la santi- 
dad de la vida , y en la práctica y exer- 
cicio de las buenas obras. En el mismo 
apareció hermosa y escogida como el 
Sol , por su extraordinaria sabiduría, por 
su ardentísima caridad , y comenzó á 
derramar su luz , y á encender por to- 
das partes el fuego de que estaba llena, 
haciéudose terrible á los demonios, á los 
falsos sabios , y á los tyranos enemi- 
gos de la fe , con su invencible forta- 
leza , y con la maravillosa y celes- 
tial constancia de que fué revestida de 
lo alto. 

i Aunque muchos ponen estas pala- 
bras en boca de la Esposa , vienen mas 
naturales en la del Esposo, respondiendo 
en ellas á la secreta queja , que verisí- 
milmente se presume tener la Esposa de 
él , por haber llegado á su puerta , y 11a- 
mádola,y después pasádose de largo, 
de donde nació andar ella perdida bus- 
cándole. A lo qual , ganándola por la 
mano , responde , que como se tardó en 
abrirle , quiso ver el estado de su huer- 
to entretanto, y proveer á loque fuese 
necesario: y con esta disculpa vienen 
muy á propósito las palabras que se si- 
guen. M. León. Por huerto de nogale*, 
se entiende un lugar plantado di árbo- 
les , cuya fruta es de cásea ra dura co- 
mo las nueces : y en las manzanar se 
entienden las que la tienen tierna y de- 
licada. En los valles , como lugares mas 
baxos , y que tienen el agua en mayor 
abundancia , es en donde se crian me- 
jor las frutas. En estas palabras se re- 
presentan las dos Iglesias, la antigua y 
la nueva. Jesu-Cbristo vino á la Syna- 
goga , y manifestándose como verdadero 
Messías , cumplió todas las figuras y pro- 
phecías que hablaban de él, y quebró. 



228 EL CANTAR DE CANTARES. 



11 Nescivi: anima mea con- 
turbavit me propter quadrigas 
Aminadab. 

1 2 Reverteré , reverteré Su- 
lamitis : reverteré , reverteré , ut 
intueamur te. 

la corteza de la nuez , apartando el ve- 
lo de la letra Vino principalmente á vi- 
sitar en la Synago^a los árboles de fru- 
to plantados en los valles . esto és , 
aquellas almas humildes que habia den- 
tro de la Syuagoga , y que con grande 
ansia deseaban su venida. Vino para ver 
si su vina , que es la casa de Israel , 
ISAr. v. 7. habia florecido ^ y hallando 
que era muy corto el fruto que prome- 
tía , después de haberla cultivado con 
grande paciencia y mansedumbre tanto 
tiempo, escogió de aquel pueblo los que 
daban esperan» de copiosísimo fruto, los 
mas humildes y pobres , que fueron sus 
Apóstoles y primeros Discípulos. En es- 
tos , figurados por los granados , halló 
flores el Esposo , que formándose en fru- 
tos muy sazonados y copiosos , los co- 
municaron después por toda la redon- 
dez de la tierra , extendiendo por toda 
ella la luz , la verdad y la dulzura del 
Evangelio. 

- I Ferrar. Por las quatregas de pue- 
blo voluntarioso. Responde la Esposa , di- 
ciendo : No sabia que habías descen- 
dido al huerto de los nogales; porque si 
esto hubiera sabido , hubiera salido de 
un grande cuidado. Temí no encontra- 
ses , andando de noche y á deshora , con 
los carros de Aminadáb, y que tenién- 
dote por algún malhechor, fueses por él 
maltratado y herido. Entre muchos sen- 
tidos que se dan á estas palabras , nos 
ha parecido propio éste , que sirve para 
unir mejor el alegórico y prophético que 
seguimos. Aminadáb , que en el Hebréo 
se lee dividido en dos palabras an: >ny 
nghammé nadhib , ó de mi pueblo volunta- 
rio , se explica también por muchos In- 
térpretes como apelativo , y no como 
nombre propio de persona ó de lugar. 
Esto supuesto , la Svnagoga , que según 
el Oráculo de los Prophetas y de San 
Pablo , se convertirá algún dia , y abra- 
zará 'a fe de Jesu-Christo , confiesa aquí 
su miserable y funesto estado de igno- 
rancia , v de voluntaria ceguedad ; y 
compungida de esto dirá de esta ma- 
nera : El Esposo descendió al huerto de 
los nogales, visitó su viña, y vino á 



1 1 No lo supe : mí alma mé 
conturbo por los carros de Ami- 
nadáb \ 

12 Vuélvete , vuélvete Su- 
lamita : vuélvete , vuélvete , pa- 
ra que te miremos 2 . 

ver si habia florecido ; mas yo estuve 
en ignorancia , no conocí al Esposo , no 
conocí al Messías , no conocí el tiempo 
de su visita. Se juntó á esto, que vien- 
do concurrir de tropel, y con la mayor 
ansia y muestras de sumisión , para re- 
conocer al Esposo , é incorporarse con 
la nueva Iglesia , al pueblo de los Gen- 
tiles , pueblo que yo tenia por maldito 
de Dios, e incapaz de llegar á recibir 
la salud ; me turbe toda , y esto mismo 
contribuyó á que yo mas y mas me 
obstinase , y permaneciese en mi incre- 
dulidad y ceguedad. Y esto parece que 
es lo que gime y llora la Synagoga, 
quando arrepentida dice : Conturbóme mi 
alma por los carros de Aminadáb. Véase 
Román, x 28. 

2 La Esposa de Christo espera con 
ansia esta conversión de Israél , y de- 
seando vivamente ver esta reunión , la 
llama , la exhorta y convida llena del 
mayor afecto , á que vuelva y se con- 
vierta. Estas ansias y deseos se mues- 
tran en la palabra vuélvete , quatro ve- 
ces repetida. Sulamitis , y no Sunumi- 
tis, como se lee en los lxx. es deriva- 
da de Schelemoh , Salomón , Pacífico , Fe- 
liz, Augusto: y así Schulamit , quiere 
decir , que pertenece á Salomón ó al 
pacífico, esto es , Esposa de Salomón, ó 
pacífica , feliz , augusta. Otros la de- 
rivan de obro Schalém , nombre que se 
dió también á Jerusalém , Psalm. lxxv. 
3. como si dixéramos : Solimitana , ó 
J-erosolymitana , habitadora de Jerusa- 
lém : y el sentido viene á ser el mismo. 
Las almas fieles , representadas en el 
coro de aquellas mugeres , y que com- 
ponen el cuerpo mystico de la Esposa 
de Jesu-Christo , exhortan á la Syuago- 
ga á que vuelva quanto ántes , y reco- 
nozca á su verdadero Messías , con el 
fin de ver y gozar su hermosura , que 
será inexplicable , quando tenga la di- 
cha de incorporarse con ellas y con la 
Esposa, para no reconocer ni adorar otro 
Esposo que á Jesu-Christo, aquel mismo 
á quien puso en una Cruz en otro tiem- 
po. Hasta tanto que se salve todo Israél. 
Rom. xx. II. 23. 



CAPÍTULO VIL 



229 



Es alabada la Esposa por las victorias , que ha de conseguir 
de sus enemigos , por su fecundidad , y por la educación 
que dará d su prole. 



a* 



1 uid videbis in Sulamite, 
nisi churos castrorum ? Quam 
fu le ¡ir i sunt gres sus tui in cal- 
ceamentis , filia principisl Jun- 
ctura femorum tuorum , sicut 
momita, qua fabricata sunt ma- 
n u ar tifiéis. 



¿^^ué verás en la Submi- 
, sino choros 2 de esquadro- 
? ¡ Quán hermosos son tus 



1 

ta' 

nes . 

pasos 3 en los calzados , hija de 
Príncipe! Los juegos de tus mus- 
los 4 , como axorcas que han si- 
do labradas de mano de artífice. 



1 En el Hebreo y en los lxx. i Qué 
veréis? y en el primero se lee esto uni- 
do con el versículo último del Capítulo 
precedente. Son palabras de la Esposa, 
que viéndose alabar por aquel coro de 
doncellas, les responde, confirmando lo 
mismo que decían. ¿Que veréis, les di- 
ce , en la convertida Synagoga , sino 
coros y esquadrones de gente armada, 
que cantará alabanzas á su Divino Re- 
dentor , y estará pronta para combatir 
y dar su sangre y la vida por el y por 
la fe? La conversión entera de los Ju- 
díos , el fervor de espíritu y de caridad 
que mostrarán, y los exemplos de viva 
fe que darán por todas partes , servirán 
de confusión á los Christianos viejos , los 
moverán eficazmente á que mejoren las 
costumbres, y contribuirán á que se re- 
nueve y encienda el espíritu de religión 
y de caridad , que se habrá resfriado 
por la mayor parte , tí casi enteramen- 
te apagado en el corazón de las nacio- 
nes. Mas siguiendo el contexto de la 
Vulgata, se pueden entender en esta Su- 
lamitana á aquellos Hebreos , que con- 
vertidos á la fe ya desde el principio 
por la predicación de los Aptístoles , for- 
máron con ellos y con los otros Discí- 
pulos del Salvador unos coros tí esqua- 
drooes de gente , que no tenia otra ocu- 
pación que alabar de continuo al Señor, 
combatir por la fe , sufrir persecuciones, 
predicar el Evangelio, y hacer bien á 
lodo el mundo. 

2 MS. 3. Sino carolas. Ferrar. Co- 
mo danpj de los reales. 

3 MS. 3. Tus andamios. Las donce- 
llas quando oyeron estas palabras de la 

lom. VIII. 



Esposa , comenzáron de nuevo á loar con 
gran particularidad y encarecimiento su 
gracia y gentileza , refiriendo todas sus 
perfecciones desde la mayor hasta la 
menor. Hija de Principe , es un He- 
braísmo , y quiere decir Princesa : y 
aquí se significa la modestia , magestad 
y ayre en el andar , qual conviene á 
una Princesa. Por esta entienden co- 
munmente los Padres á la Iglesia for- 
mada de los Aptístoles y Discípulos del 
Salvador , cuyos pasos y audar son aquí 
elogiados, porque en ellos se significan 
el celo y caridad que mostraron , cor-» 
riendo sin cesar de una parte á otra, 
para sembrar la palabra del Evangelio, 
para instruir y exhortar, para corregir 
y convertir las almas. De estos mismos 
habia también dicho Isaías propbetica- 
mente ': \Quán lindos son los pies de 
aquellos , que anuncian nuevas de paz , 
nuevas de felicidad 1 . Rom. x 1$. Isai. 
Lil. 7. Nahum. i. 15. El calzado tí san- 
dalias , que dan el mayor realce á los 
pasos tí andar de esta Princesa , son la 
humildad y pobreza de espíritu , de que 
deben ir calzados los que anuncian á los 
hombres la paz de Dios , aparejados pa- 
ra mantenerse firmes , y andar y correr 
en el camino de su divina vocación en 
beneficio común de las almas. Ephes. 
vi. 15. 

4 Las vertebras , cercos , tí choque- 
zuelas , según el Hebreo. Esto es , las co- 
yunturas , artejos tí goznes de tus rodi- 
llas , que es donde juega el muslo , y 
que son de una obra tí artificio tan par- 
ticular y maravilloso , como pueden ser- 
lo unas charnelas tí goznes hechos con la 

?3 



23° EL CANTAR DE CANTARES. 



2 Umbilicus tuus cráter tor- 
natilis , numquam indigens fo- 
culis. Venter tuus sicut acer- 
vus tritici , va lia tus liliis. 

3 Dúo ubera tua, sicut dúo 
hinnuli gemelli caprea. 

4 Collum tuutn sicut turris 
ebúrnea. Oculi tui sicut pisci- 

mayor proporción y primor por mano de 
un maestro muy hábil e industrioso. En 
lo que se significa la facilidad y activi- 
dad , con que la Esposa caminó y siguió 
á su Esposo en la carrera de la predi- 
cación del Evangelio. San Gregorio por 
esta juntura ó juego del muslo con la 
pierna , entiende la unión de los dos pue- 
blos de los Judíos y de los Gentiles , con 
la que abrazáron y profesáron una mis- 
ma fe : obra executada por la mauo om- 
nipotente del Altísimo. 

i Esta parte del cuerpo humano es 
el conducto , por donde el niño es ali- 
mentado en el vientre de su madre. Y 
con esta comparación se da aquí á en- 
xender el grande cuidado que tenia la 
Iglesia de dar á sus hijos el necesario 
alimento. Para alimentarse es necesario 
beber y comer ; y esto es lo que aquí 
se declara. Acabamos de decir , que la 
conversión y la unión de los dos pue- 
blos se representa en la figura preceden- 
te. Y por esto la Esposa no es bien que 
dexe sin alimento á los que ha dado la 
vida de la fe. Esto explica admirable- 
mente San Pablo , diciendo a los de Co- 
rintho, i. Corinth. ur. 2. que prime- 
ramente les habia dado á beber leche, 
como á niños que no tienen aun fuerza 
para tomar y digerir alimento sólido, 
que es el que pertenece á los perfectos. 
Y tal es la copa ó taza , dice San Am- 
brosio , in Psahn. cxvin. hecha como á 
torno por el Autor mismo de nuestra fe\ 
esto es , de la mayor perfección , y siem- 
pre llena de un licor espiritual y divi- 
no. En la Iglesia de Jesu-Christo cor- 
ren aguas sin cesar, que sirven para la- 
yarla , santificarla , purificarla , y aun 
extinguir en ella los ardores del deley- 
te. Hay también vino en esta taza , que 
alegra el corazón del hombre , y des- 
tierra toda la tristeza del siglo , aque- 
lla que causa la muerte , seguu el tes- 
timonio del Apóstol, ii. Corinth. vil. lo. 
Esta piadosa madre les distribuye tam- 



2 Tu ombligo es taza tornea- 
da , que nunca está falta de be- 
bida Tu vientre como montón 
de trigo , cercado de lirios 2 . 

3 Tus dos pechos como dos 
cervatillos mellizos de corza 3 . 

4 Tu cuello como torre de 
marfil 4 . Tus ojos como pes- 

bien el alimento sólido de los perfecto!, 
quando están mas crecidos y mas fuer- 
tes ; lo qual se declara por las siguien- 
tes palabras. 

2 Ferrar. Avalladado. El seno sa- 
grado de la Esposa no solamente tiene 
un alimento sólido, dice San Ambro- 
sio , Annot. in Exod. cxvi. para forti- 
ficar los corazones de los fieles , sino 
también un alimento agradable , y que 
les es delicioso por su excelente olor. 
Quiere esto decir , que no solamente es- 
tá llena de la fuerza de la justicia , co- 
mo de un pan de trigo , sino también 
de la dulzura de la gracia, y de la un- 
ción del espíritu , figurada por el olor de 
la azucena : y tiene también el pan ado- 
rable del Cuerpo de Jesu-Christo , con 
que se alimentan los fieles, y partici- 
pan de la dulzura de su sabiduría y de 
su palabra. En estas dos comparaciones, 
de que se habla aquí , se significa tam- 
bién según San Gerónymo, la admira- 
ble fecundidad de la Esposa , acompa- 
ñada de la mas rara pureza , simboli- 
zada por el montón de trigo cercado de 
hermosas y blancas azucenas. Esta pro- 
digiosa fecundidad fué anunciada mu- 
chos siglos ántes por ios Prophetas , que 
llenos de asombro vaticináron esta rápi- 
da y prodigiosa fecundidad de la Igle- 
sia , Psalm. lxxxvi. Isai. lii. i. 2. 
3. lvi. 7. 8. particularmente en sus pri- 
meros felices siglos. Es espiritual madre 
de un crecidísimo número de hijos , que 
todos forman un mismo y solo cuerpo, 
cercado de lirios ó azucenas ; lo que sig- 
nifica la divina providencia y omnipo- 
tente protección , para poner á cubierto 
y defender este montón de granos de tri- 
go, que están en la santa era del Divino 
Esposo , el qual se llama la Azucena de los 
valles. Supra 11. I . 

3 Véase el Cap. iv. ¿. 

4 Esto es, alto, blanco, liso y bien 
sacado , que es todo lo bueuo que ha de 
tener el cuello para ser hermoso. La 



CAPITULO VII 



n¿e in Hesebon , qu¿e sunt in 
porta filia multitudinis, Na- 
sus tuus sicut furris Libani, 
qutf respicit contra Dama- 
scum. 

5 Caput tuum ut Carme- 
lus : et comee capitis tui , sic- 



231 

queras en Hesebon 1 , que están 
en la puerta de la hija de la mu- 
chedumbre. Tu nariz como la 
torre del Líbano, que mira ácia 
Damasco \ 

5 Tu cabeza como el Car- 
melo 3 ; y los cabellos de tu ca- 



Iglesla , como lo enseña el Apóstol , es 
como un cuerpo, cuya Cabeza es Chris- 
ío : en ella la diferencia de los estados 
y vidas hace lo mismo que los diferen- 
tes miembros en el cuerpo. El cuello por 
donde se recibe el alimento y se despi- 
de la palabra , son en la Iglesia los Pre- 
dicadores que reciben el alimento de la 
Escritura , y lo comunican por la pala- 
bra á los demás. Pues los tales han de 
ser como torre de marfil , esto es , fir- 
mes, blancos, y sin mancha ni engaño 
en su doctrina; que ni dexen por temor 
de decir claramente lo que deben ; ni 
escurezcan con afectados colores, con 
palabras enderezadas á solo el gusto de 
los oyentes , la sencillez y pureza de la 
santa doctrina , y la verdad constante y 
sencilla del Evangelio. M. León. 

I En lo que se figura su grandeza y 
su vivacidad , por relación á lo crista- 
lino de las aguas puras y claras , que 
se recogían en las grandes pesqueras ó 
estanques de Hesebon , junto á una puer- 
ta, en donde solia ser grande el concur- 
so del pueblo. Hesebón fué una ciudad 
en la tribu de Rubén, que en otro tiem- 
po habia sido de los Moabitas , y dis- 
taba no pocas millas del Jordán. La hija 
de la muchedumbre ; es un Hebraísmo, 
por el que se significa la muchedumbre 
ó concurso numeroso. Los Hebreos usan 
decir hijo de sabiduría , por muy sabio\ 
é hijo de maldad, por muy mulo ó ini- 
quo. En todo lo qual se significa la pers- 
picacia y agudeza grande de la Iglesia, 
para penetrar en el conocimiento de los 
divinos misterios , y de la celestial doc- 
trina de que está llena , la clara y dis- 
tinta inteligencia de todo aquello, que 
no es verdadero, santo y útil para la 
salud : lo que la hace segura de todo er- 
ror en sus juicios y definiciones acerca 
de los principios de la fe y de las re- 
glas de las costumbres. Estas cristalinas 
pesqueras están junto á la puerta , que es 
Christo, el qual dice de sí mismo, que 
es puerta de las ovejas, Joann. x. 7. y 
de la muchedumbre , ó numeroso pue- 



blo; por la qual han de entrar todos 
los que han de ser moradores del reyno 
de los cielos. Los Pastores y Prelados 
son también como los ojos de la Esposa, 
los quales , á semejanza de las pesqueras 
de Hesebón , deben estar llenos de aguas 
puras y limpias de verdadera sabiduría, 
de aquella que viene de Dios; y de una 
ciencia especulativa y práctica de la sa- 
lud, para poder servir de guia y de luz 
á sus ovejas , y darles á beber de las 
mismas aguas puras y cristalinas. 

2 MS. 3. Que cata esquantra Damas- 
co. Se levanta fuera de tu graciosísimo 
rostro , como aquella hermosa y celebra- 
da torre , que se levantaba sobre el mon- 
te Líbano, y que servia como de atalaya 
en las fronteras de Damasco, para des- 
cubrir desde allí todos los movimientos 
de los Sirios, enemigos declarados de los 
Judíos, que solían entrar en la Judea 
para hacer allí sus correrías y presas. 
La nariz, en el lenguage ordinario de 
aquellos pueblos, se toma por la honra, 
gloria, grandeza y elevación de corazón, 
y aquella santa fiereza , que hace á la 
Esposa inaccesible á todo otro , que á su 
Esposo. Significa también Ja prudencia 
y discernimiento , para conocer y distin- 
guir las verdaderas virtudes de las fal- 
sas , la verdad del error ; y para pre- 
veer muy de antemano los males y pe- 
ligros, y precaverlos con oportunos re- 
medios. Todo lo qual conviene perfecta- 
mente á la Iglesia y á los que en ella 
están puestos como atalayas para velar 
y guardar la casa de Dios. Todas estas 
comparaciones muy comunes , y del uso 
de los Orientales , nos parecerán menos 
impropias, si se tiene presente lo que ya 
advertimos en el Prólogo á este Libro. 

3 El Carmelo es un monte de Ja Pa- 
lestina en la tribu de Issachár, muy ele- 
vado , ameno y de gran nombre por su 
fecundidad , y por lo que abunda en vi- 
ñas y en todo género de frutos. A este 
monte dice , que es semejante la cabeza 
de la Esposa , esto es , mas alta , mas 
hermosa , y con mayores adornos , que 

P4 



EL CANTAR DE CANTARES. 



ut purpura regis viñeta cana- 
libu s. 

6 Qudm pulchra es , et 
quam decora, c liar is sima , in 
deliciis ? 

7 Statura tua assimilata 

las de todas las otras mugeres. Jesu- 
Christo es la Cabeza de la Iglesia: Ephes. 
v. 23. que fué elevado á la gloria de su 
Padre por el mérito de su Pasión , y por 
la ignominia de su Muerte , encerrando 
en. sí el colmo de todos los bienes , para 
hacer participantes de ellos, y comuni- 
carlos á sus miembros. Rom. vni. 32. 

i De los cabellos se ha hablado ya 
en el Cap. iv. 1. Aquí se dice , que son 
como púrpura de Rey , atada en canales. 
La púrpura era color propio de las ves- 
tiduras de los Reyes ; y se hace aquí 
comparación de los cabellos de la Es- 
posa con las madexas de seda, ó de la- 
na, que se destinan para texer los man- 
tos y púrpuras Reales , que son púrpura 
reciente, y están bien atadas en lasca- 
nales , ó tinas de los tintoreros , para 
que uo se caigan , y para ser teñidas se- 
gunda vez, y que queden de un color 
mas vivo, mas lucido y de mas lustre. 
Jesu-Christo tenido todo de púrpura por 
la caridad , atando al madero de la Cruz 
en las canales de sus heridas á sus ver- 
daderos fieles, que son como los cabe- 
llos, que cuelgan de la cabeza , los tifie 
doblemente, y con la mayor viveza , con 
el doble lustre , que les da el amor de 
Dios y del próximo. Las palabras del 
Hebreo se interpretan diversamente. Pon- 
dré aquí la exposición de aquellos, que 
siguiendo la propiedad de dicha lengua 
(en donde después de la voz púrpura, 
se halla el acento athuúch , que es señal 
de distinción) lo interpretan de esta ma- 
nera : T los cabellos de tu cabeza como 
púrpura : el Rey atado , ó preso á las 
canales; quiere decir, colgado de los mis- 
mos cabellos por el amor y afición; por- 
que en las canales el agua , quando cor- 
reré va encrespando, y haciendo unos 
altos y baxos muy semejantes á los que 
parecen en los largos y hermosos cabe- 
llos, que sueltos con el movimiento so- 
bre los honbros se ondean , y tornan 
nuevos y de diferentes lustres, y hacen 
unas como aguas muy graciosas. De este 
modo lo explica el M León. Otros con- 
forme á los lxx. trasladan la palabra 
Hebrea ca>ujm así : La madexa de tu ca- 



beza. 1 como púrpura de Rey 
atada en canales 2 . 

6 ¡ Quán hermosa eres 3 , y 
quán graciosa, ó carísima, en 
las delicias ! 

7 Tu estatura 4 se semeja á 

beza como púrpura : el Rey atado en pa- 
los atravesados , ó como púrpura de Rey 
atado en palos atravesados : en lo que 
se declara el profundo misterio de la 
Cruz y de la Sangre de Jesu-Christo. 
Los pensamientos , deseos y adorno de la 
Iglesia están teñidos con la púrpura de 
la Sangre de Christo nuestro Rey , que 
fue atado en palos atravesados , esto es, 
clavado en una Cruz. 

2 MS. 3. £ la clin de tu cabeza, co- 
mo parpóla de Rey , canalada. 

3 Esta es una exclamación, ó epi- 
phonema, con la que dan fin las don- 
cellas ¿ todo lo que han dicho. Llenas 
de admiración concluyen, diciendo : ¿ Pe- 
ro para qué nos cansamos en decir en 
particular tus gracias , si es cosa que 
saca de juicio ver quánto eres graciosa 
en todas tus cosas, tus dichos, tus obras, 
pues eres el extremo de la hermosura 
y de la lindeza? ¡ Quan bella y graciosa 
en las virtudes y operaciones santas, que. 
son tus delicias ! ¡ Que gozo tan cumpli- 
do, qué júbilo, qué abundancia de pla- 
cer, al contemplar tu excesiva hermo- 
sura y la de tu Esposo , y las sobresa- 
lientes prerogativas de que su gracia te 
ha colmado! Consuelos y gustos , que no 
te faltan aun en medio de los trabajos, 
tentaciones , miserias y sequedades , que 
solamente pueden turbar, afligir y en- 
tristecer la parte inferior del alma ; pe- 
ro que no llegan á la superior , porque 
está esta asida firmemente , y estrecha- 
mente unida con su Dios. En el Hebreo 
se lee : Amor en deleytes ; esto es , ¡ó 
amor mió deleytoso! ¡ó tú que eres mi 
amor y mis delicias ! Porque las delicias 
de Christo son estar con los hijos de los 
hombres. 

4 Es tu disposición , esto es , tu ga- 
llardía , y bien sacada estatura, seme- 
jante á la palma. Esta quanto mas cre- 
ce y sube , tanto mas se dilata y ensan- 
cha en la copa , sin que por esto tenga 
ensanche el tronco : en lo que se sim- 
bolizan los progresos dé la Esposa y de 
todos los miembros de la Esposa , que 
crecen en la virtud hasta la mayor per- 
fección ^ esto es, hasta que todos lie*. 



C A P í T U 

est palma ■-, et ubera tna bo- 
tris. 

8 Dixi : Ascendam in pal- 
mam , et apprehendam fructus 
ejiís : et erunt ubera tua sicut 

guemos al estado de un varón perfecto, 
á la medida de la edad y de la pleni- 
tud , según la qual Jesu-Christo debe 
ser formado en nosotros. Ephes. iv. II. 
12. 13. 15. Puede esto entenderse tam- 
bién de los maravillosos progresos que 
hizo la Iglesia después de la venida del 
Espíritu Santo sobre los Apóstoles y los 
primeros Discípulos del Salvador. Esta 
palma ya desde aquel tiempo no ere- 
cid en la grosura del tronco , porque 
después do se conoció santidad que ex- 
cediese á la de los Apóstoles y de aque- 
llos primeros hombres Apostólicos ; pero 
creció extendiendo y dilatando sus ra- 
mas por todas las naciones del mundo, 
en donde ha habido siempre hombres 
muy señalados por su virtud, que imita- 
ron á los Apóstoles. 

1 Algunos por estos racimos han en- 
tendido aquellos grumos ó sacos en que 
se encierran los dátiles; pero el común 
de los Expositores entiende los racimos 
de la vid, como parece indubitable por 
el versículo siguiente. En la Palestina 
acostumbraban enredar las vides con las 
palmas, como en otras partes suelen ha- 
cerlo con los olmos , para que creciendo 
se fuesen asiendo á ellas , y estuviesen 
mas expuestas al Sol , y con su calor se 
sazonasen mejor sus frutos. A los raci- 
mos de una vid asida á una palma, con 
quien acaba de comparar á la Esposa, 
asemeja ahora sus dos pechos. En estos 
se representan los dos Testamentos , y 
también, como dexamos dicho en el Cap. 
iv. 5. los dos preceptos de la caridad de 
Dios y del próximo; porque la palabra 
de Dios encerrada eu estos dos divinos 
Testamentos, y los dos amores , que mi- 
ran á Dios y al próximo, tienen la fuer- 
za de embriagar y de enagenar á las 
almas que están llenas de ellos. Mas así 
como es necesario estruxar y apretar los 
racimos para sacar el vino; del mismo 
modo hemos de entender , que la ver- 
dad que se contiene en las Escrituras 
no se adquiere sino con trabajo : ni los 
dos amores se cumplen tampoco sino 
con las obras. 

2 Algunos ponen estas palabras e» 
boca de una de las doncellas, ó en la 



LO VII. 233 

la palma , y tus pechos á los ra- 
cimos '. 

8 Dixe : Subiré á la palma, 
y asiré los frutos de ella ? ; y 
serán tus pechos como racimos 

de todas , pero de manera que cada una 
las diga por sí , mostrando el grande 
deseo y codicia que ponia la Esposa con 
su hermosura en ellas , y en todas las 
que la miraban. Otros quieren , que es 
el Esposo el que aquí habla. En la pri- 
mera exposición, el sentido literal es 
este : ¡ Ay , linda eres como una palma! 
yo quiero llegarme á ella; asireme de 
tus racimos altos, y subireme hasta la 
cumbre, v seránme tus pechos como ra- 
cimos de vid : alegrármehe y deleytár- 
mehe con ellos , tratándolos como unos 
frescos y apiñados racimos de uvas: co- 
geré el aliento de tu boca , mas olorosa 
que manzanas: gustare del gusto de tu 
lengua y paladar , que en el deleytar, 
alegrar , embriagar cou dulzura y afición, 
tiene mas fuerza que el vino mejor ; y 
mas gusto da á mi alma , quando mas 
sabor halla en el, y mas cou el se pa- 
ladea y mas dulce lo siente ; que bebe 
tanto de él , que después habla tem- 
blando los labios y desconcertadamente, 
como si estuviese durmiendo. Así el M. 
León siguiendo el Hebreo. Los pueblos 
representados por la que aquí habla, 
viendo la elevación , la fecundidad y la 
extraordinaria belleza de la Esposa , mo- 
vidos de un ardiente deseo de partici- 
par de sus celestiales frutos, toman la 
resolución de hacer todos sus esfuerzos 
para llegar á esto. Subiré, dicen, esto 
es, no perdonaré á fatiga ni á trabajo 
para gozar de un bien tan grande. Esta 
es empresa que excede todas mis tuer- 
zas; pero no obstante subiré y llegaré, 
no por mis débiles fuerzas, sino cou la 
asistencia de aquel , que siendo Cabeza 
de la Iglesia , me convida á que vaya á 
él , y me exhorta á tomar sobre mí su 
yugo, si quiero hallar reposo para mi 
alma. Los que dicen, que es el Esposo 
el que aquí habla , lo explican de otra 
manera , y entre todos con particular un- 
ción S. Gregorio por las siguientes pa- 
labras : El Esposo dixo verdaderamente, 
que subiría-, v subió en verdad como lo 
dixo -.porque habiendo resuelto ántes de 
los siglos el morir para librarnos de la 
muerte , y habiéndolo también declara- 
do por los Prophetas , lo cumplió á la 



EL CANTAR DE CANTARES 

odor oris tui 



234 

botri vinete : et 
sicut malorum. 

9 Guttur tuum sicut vinum 
optimum , dignum dilecto meo 
ad fotandum, labiisque et den- 
tibus Ulitis ad ruminandum. 

10 Ego dilecto meo , et ad 
me conversio ejus. 

fin de los tiempos por un efecto de su 
misericordia. Subió pues sobre la palma, 
y cogió sus frutos; porque habiendo sido 
clavado y puesto en la Cruz, que era el 
árbol y el instrumento de su triumpho, 
como la palma es señal de la victoria, 
halló efectivamente allí el fruto de la 
vida , y lo cogió para dárnoslo. Así se 
vió cumplir entónces lo que se sigue : T 
tus pechos serán como racimos ; porque 
por la Cruz y por la Muerte de Jesu- 
Cbristo , los pechos de la Esposa , esto 
es , los dos Testamentos y lo¡> preceptos 
de la caridad , haciéndose señores de 
nuestros corazones , los han embriagado 
con un nuevo vino , y les han hecho ol- 
vidar , como á San Pablo , todo lo que 
dexaban atrás , para no pensar mas, ni 
aspirar sino solamente á lo que estaba 
delante. 

1 En este olor se significa la predi- 
cación : y quando la Esposa abre la boca 
para anunciar la verdad , da de sí como 
un olor de vida , un olor de gracia y de 
salud, que sale de ella , y que penetra 
con su dulzura lo interior de los cora- 
zones. 

2. Lo que sale de tu garganta. Esto 
parece que queda explicado con lo ex- 
puesto en el fin del que precede ; por- 
que por la garganta , se entiende la voz 
y habla de la Esposa para predicar á los 
pueblos el Evangelio. Véase también el 
Cap. iv. II. La palabra del Evangelio 
es un vino nuevo , que causa en las al- 
mas una santa embriaguez, por la qual 
como trasportados y fuera de sí se elevan 
sobre las cosas de la tierra para buscar las 
del cielo, en donde está Jesu-Christo. 
Este es aquel vino excelente , que salía 
de la boca de los Apóstoles, quando en 
el principio hablaban un lenguage tan 
nuevo , y que anunciaban una doctrina 
tan desconocida á la falsa sabiduría de 
los mundanos , que los tenian efectiva- 
mente por unos hombres fuera de senti- 
do , y como si hablasen enagenados por 
la fuerza del vino. 



de viña; y el olor de tu boca 1 
como de manzanas. 

9 Tu garganta como el me- 
jor vino 2 , digno de ser bebi- 
do 3 de mi amado, y de los labios 
y dientes de él para rumiarlo. 

10 Yo á mi amado , y la 
vuelta de él ácia mí 4 . 

3 Quando la Iglesia enseña á sus 
oyentes Ja utilidad y provecho, que hay 
en amar á Jesu-Christo , en imitarle y 
abrazarle, presenta á su Esposo un vino 
delicioso á su boca , para que se saborée 
con el y le trayga entre los dientes: por- 
que así lo hace el buen Señor, quando 
los fieles , que son los miembros de su 
Cuerpo mystico, lo beben con ardor. Pue- 
de esto aplicarse también á cada una de 
las almas justas, porque en el Hebreo la 
palabra mi 1 », ámi amigo, se explica por 
unos , como que no determina cosa ó 
persona cierta, sino que confusamente las 
significa todas : y por eso otros las expli- 
can por el plural nnrib, quitando por 
apócope la última letra; como si dixera, 
qual es el que coge fulano , mi vecino, 
ó amigo. El Esposo pues las exhorta á 
que repasen en su memoria y espíritu 
con piadosas reflexiones las verdades que 
oyeren , para alimentarse con ellas des- 
pués de haberlas como rumiado y sabo- 
reado muy de espacio por relación á sus 
necesidades. En el Hebreo se lee esto 
diversamente : El tu paladar como vino 
bueno , que va á mi amado á las dere- 
churas : que hace hablar á los labios de 
durmientes , ó de los viejos , como tras- 
ladan otros ; esto es , como el vino sua- 
ve, que se cuela derechamente y sin sen- 
tir , y hace hablar después desconcerta- 
damente , como suelen hablar los que 
están vencidos del vino, que es propie- 
dad del bueno y suave , que se bebe co- 
mo si se bebiese agua ; y puesto después 
en la boca , y hecho señor de ella y de 
la razón , traba la lengua , y parte las 
palabras , y muda las letras , y turba 
todo el órden de la buena pronunciación. 
M. León. El sentido espiritual es el 
mismo. 

4 La Esposa humilde y reconocida á 
las alabanzas que le habia dado su Es- 
poso , protesta que todo lo que tiene es 
don y gracia suya. Véase el Cap. 11. 16. 
vi. 2. En estos tres lugares, como ob- 
serva S. Ambrosio , de Isaac Ca¿. 8. se 



1 1 Veni , dilecte mi , egre- 
diamur in agrum, commoremur 
in vil lis. 

1 2 Mane surgamus ad vi- 
ne as , videamus sijloruit vine a, 
si flores fructus farturitmt , si 
flor uer unt mala púnica : ibi 
dabo tibi ubera mea. 

representan tres estados difereDtes de la 
Esposa : en el primero su primera ins- 
titución , ó como formación : en el se- 
gundo los progresos , que ha hecho : y en 
el tercero , que es el presente , su perfec- 
ción , en el que dice : Yo si algo soy, por 
beneficio de mi ainado lo soy: y quando 
se ha vuelto á mí , ha sido para dárseme 
todo, mostrándome su deseo , y el gran- 
de amor, que me tiene. Todo se volvió 
á mí y se me did á mí , quando tomd 
carne para salvarme : todo se volvió á 
mí y se me dio á mí , quando instituyó 
el Sacramento de su Cuerpo y Sangre 
para alimentarme y enriquecerme : todo 
se volvió 9 mí y se me dió á mí , quan- 
do derramó toda su Sangre para redi- 
mirme ; y todo lo que ahora veis , que 
me hermosea y enriquece , todo es suyo, 
y todo lo debo á los benignos influxos de 
su gracia. Bossuet pone aquí fin al dia 
quinto. 

I Ferrar. Maniremos. En prueba 
del grande amor , que tiene á su Esposo, 
pues acaba de declarar , que es toda su- 
ya , le convida á salir á la campaña, pa- 
ra poder allí fuera del bullicio gozar de 
sus amores, y emplearse en el cultivo y 
cuidado de sus campos. El efecto infali- 
ble de esta íntima unión de la Esposa 
con el Esposo , es de trabajar en el cul- 
tivo del campo del Señor , ó de las al- 
mas. La Iglesia penetrada del amor de su 
santo Esposo , desea comunicar á los otros 
el bien de que ella goza. Mas como sabe, 
que no es el que planta, ni el que riepa, 
sino solo Dios el que hsce, que crezca 
y medre lo que se ha plantado ; pur eso 
le ruega , que salga al campo con ella. 
Parece , que como cansada ya y fasti- 
diada de vivir en medio del tumulto y 
de la muchedumbre , deseosa de la sole- 
dad le propone un nuevo genero de vi- 
da , que es la de salir fuera de poblado, 
para vivir de asiento en las granjas , ó 
casas de campo. En lo que sin duda se 
recomienda la santa resolución de aque- 
llos Solitarios y Anacoretas , que por en- 



CAPITULO VII. 235 

11 Ven , amado mío , sal- 



gamos al campo , moremos en 
las granjas 

1 2 Levantémonos de maña- 
na á las viñas, veamos si floreció 
la viña , si producen fruto las 
flores, si están ya en flor los gra- 
nados 2 : allí te daré mis pechos. 

tregarse mas libremente á la contempla- 
ción y amor del Divino Esposo , se reti- 
ráron del mundo , y huyeron á lo mas 
escondido de los desiertos. Puede tam- 
bién cada uno , quando la necesidad le 
obligue á vivir en poblado , formar den- 
tro de sí mismo una soledad , separán- 
dose con el corazón y afecto de todos los 
objetos de la vanidad y de la corrupción 
del siglo , pues en esto consiste la ver- 
dadera separación del mundo , y de este 
modo dar lugar solamente en su corazón 
al que es el solo dueño de él , y que le 
llenará de divinas é inefables consola- 
ciones. Se da también aquí una impor- 
tante lección á los que se emplean en 
predicar la palabra de Dios , para que sin 
hacer distinción de personas , se apliquen 
principalmente á instruir á los mas ru- 
dos , incultos y necesitados , como son 
freqüentemente los que viven en las al- 
deas , granjas y casas de campo. 

2 Hablando la Esposa al Esposo de 
esta manera , no solamente da muestras 
de su grande ardor por trabajar , sino 
que al mismo tiempo le pide su asis- 
tencia , sin la que nada puede hacer, y 
que bendiga sus tareas y le comunique 
su luz , para hacerle ver el estado de 
la viña , si Jas ficres producen los fru- 
tos , y si brotan ó apuntan las grana- 
das. En donde se debe observar , que 
no dice , me levantaré y veré , sino nos 
levantaremos y veremos ; como que no 
verá ella sola las cosas de que habla, 
sino juntamente con su Esposo , que es 
el que le ha de comunicar la luz , para 
no errar ni engañarse en sus juicios. Toda 
la ocupación de la Iglesia ha sido desde 
el principio, v será en toda la serie ríe los 
siglos, ver sin cesar los diversos grados y 
los diferentes progresos de la vi- tud de los 
fieles. Se notan aquí tres grados 11 órdenes 
de personas , que están al cargo de los 
que cuidan de esta viña del Señor. La 
viña en flor , ó en cierne , representa el 
estado de aquellos , que comieuzan á an- 
dar en los caminos del Señor , en los 



2^6 EL CANTAR 

13 Mandragora dederunt 
odorem. In portis nostris omnia 
poma : nova ct vetera , dilecte 
mi , servavi tibi. 

guales se descubre la muestra del fruto, 
q le puede esperarse por los buenos deseos 
que manifiestan , y por alguuos actos no 
difíciles de virtudes en que se exercitan. 
Las flores , de que se van ya formando 
los frutos, symbolizan a aquellos, que 
vau haciendo progresos en la virtud , y 
aunque á costa de muchos esfuerzos y fa- 
tigas , vau poniendo en obra sus buenos 
deseos. Ultimamente en las granadas 
quando están en flor, 0 quando mues- 
tran aquella como corona, que arrojan 
encima, semejante á una flor (ó como 
se lee en la traslación de Aquila yvoi- 
&v , se abrieron , lo qual no sucede si- 
no quando están ya en toda su sazón) 
se significa el estado de los perfectos. 
La Iglesia pues considera y reconoce en 
sus hijos, si la fe se halla bien estable- 
cida y arraygada en ellos ; si solamen- 
te se contentan con una fe que sea pu- 
ramente especulativa, sin procurar que 
vaya acompañada de la caridad y bue- 
nas obras. Y últimamente , si arraygados 
en la fe , y en una fe viva , se hallan 
en estado de imitar los trabajos de Jesu- 
Christo , y de sufrir por su amor , á 
exemplo de los primeros fieles, quando 
en los primeros siglos era perseguida la 
Iglesia ; pues entonces el hacer profe- 
sión de la fe de Jesu-Christo , era como 
levantar el estandarte para ir á padecer 
el martirio. En este sentido se dice con 
verdad , que la Esposa da sus pechos á 
su Esposo ; esto es , los testimonios mas 
auténticos de su verdadero y tierno amor 
para con sus hijos, que lo son también 
de la Esposa, á los quales alimenta con 
la leche sagrada y con el vino exce- 
lente de sus pechos, que poco ántes han 
sido comparados á los racimos de las vi- 
des. Supr. v. 8. 

1 Esta es una expresión figurada. Se 
creía que las mandrágoras tenían una 



BE CANTARES. 

13 Las mandrágoras han da- 
do olor \ En nuestras puertas 
todas las frutas 2 : las nuevas y 
las añejas 6 , amado mió , he 
guardado para tí. 

virtud particular para lograr la fecun- 
didad , como se ve por el hecho de Ra- 
chél , que era estéril, quanHo las pidió 
á Lia su hermana. Genes, xxx. 14. Eu 
lo que se figura la grande fecundidad 
de la Iglesia , que habia de ser madre 
de tantos hijos por la conversión de las 
gentes á la fe de Jesu-Christo. Las 
mandrágoras dieron olor , quando los 
Apóstoles y sus sucesores difundieron en- 
tre los pueblos este olor fecundo de pie- 
dad, que como dice S. Pablo U. Cor. 
11. 14. los hizo triunfar, y ser un olor 
de vida, para los que debían tener par- 
te en la salud , llegando á ser hijos de 
la Santa Iglesia. 

2 Ferrar. Todas mejorías. A las 
mismas puertas , sin necesidad de ir á 
buscarlas lejos , tenemos todo género de 
frutas dulces y delicadas, conforme al 
Hebreo. En lo que se da á entender la 
prontitud de ánimo, y el zelo con que 
han de procurar la salvación de las al- 
mas , los que están encargados de ellas. 
Pomum significa la manzana , y toda 
fruta , que se puede comer como se co- 
ge del árbol. 

3 Lo que da á entender una gran- 
dísima abundancia : Lev. xxvi. 10. Mat. 
xiii. 52. Como si dixese : Demás de es- 
tos gustos y pasatiempos, que tendremos 
en gozar del campo , y andar viendo co- 
mo florecen los árboles, no nos faltarán 
buenos mantenimientos , y dulces y sa- 
brosas frutas , así de las frescas y re- 
cien cogidas , como de las de guardar. 
M. León. Y en sentido espiritual : Te 
he unido por la fe y por la religión los 
justos del antiguo y del nuevo Testamen- 
to : te he consagrado los dos pueblos , el 
antiguo y el nuevo: á tí dirijo y enca- 
mino á beneficio tuyo todas las buenas 
obras que he hecho , y que ahora hago. 



CAPÍTULO VIII. 



s 37 



"Desea la Esposa estar muy unida con su Esposo , y declara qut 
es imposible apagar la llama del amor que la abrasa. 

i ^^uién te me dará á tí, 
hermano mió 1 , mamando los 
pechos de mi madre, que te 
halle fuera , y te bese , y ya 



i Quis mihi det te fratrem 
tneitm sugentem ubera matris 
me¿e , ut inveniam te foris , et 
deosculr te, et jam me tierno 
despiciat ? 

2 Apprehendam te , et du- 



1 Ferrar. Alechán. Esta dulce ex- 
presión en la lengua Hebrea vale tanto 
como decir : Oxalá , pluguiera á Dios, 
que te pudiese vo tratar como á un ni- 
ño pequeño, hermano mió , que aun ma- 
mase; y que te hallase en la calle, pa- 
ra tomarte en mis brazos, y llenarte de 
caricias delante de todos quantos allí 
estuviesen. Porque esto es muy usado de 
las mugeres con los niños, y no son no- 
tadas por ello, ni tienen empacho de 
hacer estos regalos, y mostrarles este 
amor públicamente. Esta felicidad de- 
sea tener la Esposa en los besos de su 
Esposo; é insistiendo aun en la semejanza 
que ha puesto del niño, prosigue en su 
deseo, diciendo, &c. 

2 Te tomaría y te llevaría á la casa 
de mi madre, y en teniéndote allí , con 
mil besos y caricias te daria a beber vi- 
no dulce , viuo confeccionado con mil 
espíritus y otras cosas, que los antiguos 
usaban, para que fuese mas suave y me- 
nos dañoso; y esto era un genero de re- 
galo mas que bebida ordinaria. Y te da- 
ria también arrope de granadas , porque 
en todas estas cosas dulces se huelgaa 
los niños; y sus madres y hermanas tie- 
nen gran cuidado de hacerles estos re- 
galos. Y lo que dice : Allí me enseñarás, 
es como si dixese: Estando todavía en 
la figura de niño, y comenzando á ha- 
blar, diríasme mil cosas, de las que hu- 
bieses visto y oído por la calle, y mil 
cantarcicos ; porque los niños , todo quan- 
to ven y oven , lo parlan, bien ó mal, 
como aciertan , y de esto reciben gran 
regocijo los que los crian y aman. Así 
el M. León y Martin del Rio. 

En el sentido espiritual se supone 
aquí el grado mas alto y de mas subi- 
do amor que hav entre Dios y los jus- 
tos, que es llegar á amarle con toda el 
alma; de modo , que no se recelen ya ni 



nadie me desprecie? 

2 Asiré de tí \ y te llevaré 

se recaten de ninguna cosa de las del 
mundo, llenos de una santa libertad que 
no se sujeta á las leyes de los juicios y 
devaneos mundanos; ántes rompe coa 
todos , y hace ley sobre todos por sí , y 
sale con esto; porque al fin la razón y 
la verdad es la que vence. Estos t2le's 
son hermanos de Cbristo , é hijos perfec- 
tos de Dios , como lo manifiesta el Após- 
tol : Los que son gobernados por el espí- 
ritu de Dios , estos son hijos de Dios. 
Ad Rom. viii. y el mismo Señor dice, 
que tiene muchos hermanos , y que el es 
el primogénito entre ellos Estos mismos, 
aunque por el extremo de su amor y 
gracia, tienen ya cobrada licencia para 
amar y servir á Dios á ojos vistas del 
mundo , sin temor de sus juicios ; esto 
no obstante sienten un particular gusto, 
y una libertad desembarazada , quaudo 
se ven á solas con su Dios, sin compa- 
ñeros ni testigos ,y por eso dice: &ue te 
hallase fuera ; y así por la mayor parte 
se retiran de los negocios y trabajos de 
esta vida , huyen el trato y conversa- 
ción de los hombres , desterrándose de 
las ciudades : aman los desiertos y los 
montes; y viven entre árboles á solas, y 
solos al parecer, y olvidados v pobres; 
pero á la verdad alegres v contentos, y 
tanto mas, quanto en vivir así, están 
mas seguros de que cosa alguna les pue- 
da cortar el hilo de su bienaventurado 
pensamiento y deseo, que de continuo 
les avisa y dice con la Esposa: iQuien 
me diera ser tu mi hermano , criado á 
los pechos de mi madre , y que le ha- 
llase fuera? Esto quiere la Esposa, pa- 
ra gozarle así por sí quál es, y quán 
grande y perfecto es llegarle á sí, abra- 
zarle con un nuevo y pntrañable amor, 
meterlo en su casa v en lo secreto de 
su alma, hasta trastbrmarse toda en él, 
y hacerse una misma cosa con él , como 



EL CANTAR DE CANTARES. 



cam in domum matris mece : ibi 
me docebis, et dabo tibi posuhim 
ex vino condito , et mustian ma- 
lorum granatorum meorum. 

dice el Apóstol : El que se une con Dios, 
hácese un mismo espíritu con él. Y en- 
tónces se vera la verdad de lo que aña- 
de : T ya nadie me despreciaría; que co- 
mo dice S. Pablo , todo lo que acá se 
vive , está sujeto á vanidad y escar- 
nio; pero aquel día será el que volverá 
por la honra de la virtud, y descubrirá 
la gloria de los hijos de Dios. M. León. 

Los Santos Padres comunmente reco- 
nocen en las palabras de estos dos ver- 
sos la voz de la Iglesia , que precedió 
á la venida de jesu-Christo ; esto es, la 
Congregación de los antiguos justos que 
vivieron ántes de la Encarnación. Esta 
pues dirigiendo sus suspiros y deseos al 
Verbo Eterno : O tú , le dice , que al pre- 
sente estás en el seno del Padre; ¿quien 
me dará este consuelo de que yo te ve3 
hecho Hombre por amor de mí , v par- 
ticipante de mi naturaleza, de modo que 
con verdad te pueda llirnar hermano 
mío? Mamando los pechos de mi madre'. 
verdaderamente revestido de nuestra na- 
turaleza , y verdadero Hombre como no- 
sotros, á excepción del pecado. Que te 
hallase fuera-, que te vea al descubier- 
to en tu santa Humanidad ; y que lo 
que es incomprehensible en sí mismo, se 
dexe comprehender en nuescra natura- 
leza, baxo de la qual has de aparecer. 
T que te besase , y que yo sea tan di- 
chosa, que vea en persona la verdad 
misma , que ahora no poseo sino por la 
fe. El amado no daba á su Esposa este 
ósculo que pide, sii:o por la boca de los 
Prophetas, que le anunciaban su venida. 
Y la Esposa explica aquí el deseo ar- 
diente , que tiene de que venga él mis- 
mo á darle este santo ósculo, uniéndose 
á su carne , y haciéndosele presente. T 
ya nadie me despreciaría. La Synagoga 
ántes de Jesu-Christo estaba en cierro 
modo expuesta al desprecio , como es- 
téril que era, y estando sujeta á las ob- 
servancias legales , y no teniendo sino 
sombras y figuras , no poseia la verdad 
misma. Dios la reservaba para cierto 
tiempo , en que la que era estéril , de- 
bía verse libre de su oprobrio por la 
gracia del Evangelio , que la ha hecho 
fecunda y madre de muchos hijos. Galat. 
iv. 27. Isai. liv. 1. El ósculo es señal 



á la casa de mi madre allí me 
enseñarás; y yo te daré bebida 
del vino adobado % y el mosto 
de mis granadas 3 . 

de adoración y de amor. Psalm. 11. 12. 

La Iglesia de los antiguos justos desea- 
ba ver á su Dios sobre la tierra hecho 
hermano suyo , para adorarle , y mos- 
trarle su fe y amor. Este debia ser el 
carácter de la nueva alianza : y así co- 
mo al principio de este Cántico pide la 
Esposa á su Esposo esta señal de amor, 
como principio de su felicísima unión 
con el ; así ahora pide su venida para 
adorarle , y darle este ósculo, para que 
quede perfeccionado su espiritual despo- 
sorio con el mismo. 

1 En estos términos figurados pare- 
ce que se declara la mas perfecta unión 
de Jesu-Christo con su Iglesia , por res- 
pecto y con alusión á lo que se practi- 
caba en los tiempos de las bodas. Ge- 
nes. xxiv. 67. La Esposa cooduxo al Es- 
poso á la casa de su madre , quando 
Jos votos de los Santos Patriarcas , de 
los Prophetas , y de los antiguos justos, 
que representaban la Esposa en estos 
tiempos , hicieron por último descender 
al Verbo del seno de su Padre á la Sy- 
nagoga, que era su madre: y que allí, 
esto es, en medio de la Congregación 
de los Judíos , diese á la que habia es- 
cogido por su Esposa , aquellas admira- 
bles instrucciones , y aquellas divinas re- 
gias de su conducta , que él solo podia 
dar á su Iglesia. Allí , dice la Esposa, 
yo te tomare, y te llevaré al templo, 
y te mostraré á todo el mundo : allí to- 
dos oirán tu predicación, y la palabra de 
tu Evangelio; y allí serás mi Maestro, 
enseñándome tu nueva ley , ley toda de 
gracia , y de amor y de perfección. 

2 Ferrar. De conficion. MS A. De 
vin piment. 

3 En lo que sin duda se hace alu- 
sión á lo que también se usaba entre 
los Hebreos, que en el tiempo de cele- 
brar las bodas, el Esposo y la Esposa be- 
bían juntos de lo que se les presentaba 
en una misma copa , que eran vinos con- 
feccionados , y compuestos con varios 
perfumes y espíritus aromáticos. La Igle- 
sia agradecida á un amor tan excesivo, 
le promete que no serán perdidas las 
fatigas y trabajo, que empleará en dar- 
le sus instrucciones y documentos ; pues 
como fruto de ellos , le presentará un 



1 



C A P í TU 

3 Líeva ejus suh capite 
meo , et dextera illius amplexa- 
bitur me. 

4 Adjuro vos , J¿t#- 
salem , w¿ suscite tis , ñeque evi- 
gilare faciatis dilectam , ¿/07^ 

5 Quce est ista , aseen- 
dit de deserto , deliciis af- 



LO VIII. 239 

3 Su izquierda debaxo de. 
mi cabeza, y la derecha de él 
me abrazará '. 

4 Conjuróos , hijas de Je- 
rusalem , que no despertéis , ni 
hagáis recordar á la amada, has» 
ta que ella quiera 2> 

5 ¿Quien es esta, que sube 
del desierto 3 , llena de delicias, 



crecidísimo número de hombres escogi- 
dos en los Apóstoles, Discípulos y otros 
innumerables justos, que mostrarán el 
ardiente amor que le tendrán , en la 
práctica de todas las virtudes, y en ofre- 
cer su vida, y derramar su sangre por 
su amor. Este vino nuevo, ó nuevo li- 
cor de las granadas , explica muy bien 
el ardor de la caridad de aquellos que 
amaron al divino Esposo , basta no te- 
mer morir por él: un vino nuevo que 
hierve, no sufre ni consiente en sí im- 
purezas , sino que las arroja y echa to- 
das fuera. Este vino nuevo debia ecbar- 
se en odres nuevos ; esto es, en hombres 
que renovados .por el Fspíritu Santo, pu- 
diesen soportar la fuerza de este vino 
nuevo en aquel cáliz que el Esposo be- 
bió primero. 

1 Estando, como parece, la Esposa 
con su Esposo en el campo , aunque go- 
zaba de su presencia , deseaba unirse to- 
da con el , sin que nada pudiera enti- 
biar sus ansias, como declaró en las pa- 
labras ya dichas. Mas viendo que le 
faltaba aquella facilidad para gozar to- 
talmente de su amado , se desmaya con 
una amorosa congoja , como en seme- 
jantes afectos otra vez lo ha hecho; y 
porque para todo tiene por único reme- 
dio á su Esposo , le pide al tiempo de 
su desfallecimiento, el regalado socorro 
de su abrazo : lo que practica el Esposo, 
conforme á la demanda de otro tiempo, 
que ya diximos , donde queda declarado 
el sentido de este versículo. Cap. 11. 6 7. 

2 Estas palabras y el sentido de ellas 
se exponen , y unen de diversos modos- 
Luego que yo, dice la Esposa, convidé 
á mi Esposo del modo que queda reré- 
rido , y le mostré los ardientes deseos 
que tenia de unirme toda con él, fue- 
ron tantas las caricias que me hizo, y 
tan grande la dulzura y excesivo gozo, 
con que embriagó mi alma, que me 
quede dormida con un suavísimo y apa* 



cibilísimo sueno entre los brazos de mi 
Esposo. Y él reclinándome blandamente 
sobre el lecho , encargó á tocos que no 
hiciesen ruido , y me dtxasen dormir to- 
do el tiempo que quisiese. Desperté, y 
levantándome salí á mis acostumbradas 
tareas; pero no ya sola, sino acompa- 
ñada de mi amado, apoyada sobre él, 
y sustentando mi cabeza con su izquier- 
da , y teniéndome abrazada con la dere- 
cha. Mis compañeras al verme así , ató- 
nitas y casi desconociéndome , pregun- 
táron y dixéron: ¿ {¿uien es esta, &c. 

La Esposa, como se ve en los dos 
primeros versos, trasportada de amor y 
como fuera de sí, había pedido y pro- 
metido grandes cosas, quando fuesen oí- 
dos sus ruegos y plegarias ; y ahora vol- 
viendo sobre sí, y couociendo su flaque- 
za , vé que nada puede sin la asisten- 
cia del Esposo; pero confiada en que no 
se la negaria, y contando ya con ella, 
se dexa toda en sus brazos, y en ellos 
reposa con tanto gusto del Esposo , que 
encarga á todos que no la interrumpan 
el sueño , ni la desasosieguen , sino que 
la dexen reposar todo el tiempo que ella 
quisiese ; con lo que se explica admira- 
blemente la elevación de un alma, que 
libre de toda turbación interior ó exte- 
rior, está toda ocupada en su Dios, se 
abrasa en amor del mismo , y se une con 
él intimamente. El Docto Obispo Bos-« 
suet pone aquí el fin del sexto dia. 

3 Este versículo quiere el M. León 
que sea como un parenthesis ó sentencia 
entrerexida entre las hablas de los dos, 
Esposo y Esposa , y que sean palabras de 
las personas , que después -de recobrarse 
la Esposa del desmayo sobredicho , la 
viérou volver desde el campo á la ciu- 
dad , muy unida y abrazada con su Es- 
poso. Pero siguiendo nosotros la serie é 
hilo que llevamos , parece que la Espo- 
sa luego que despertó , y vió á su Es- 
poso , encendida en nuevas llamas de su 



2 4° EL CANTAR DE CANTARES. 



fitiens , innixa super dilectum 
suum ? Sub arbore malo susci- 
tavl te : ibi corrupta est ma- 
ter túa } ibi vio/ata est geni- 
trix tita. 

amor , y superior á todos los respetos 
del mundo, se arrojó á los brazos de su 
Esposo , y sostenida por el , volvió de 
eae modo desde el desierto , ó campo 
á la ciudad: lo que dió ocasión á Jos 
compañeros del Esposo á que la elogia- 
sen llenos de admiración y sorpresa. 
Los mismos Angeles se admirarán quan- 
do vean subir la Iglesia desde el de- 
sierto de este mundo , en donde no ha- 
bía sino falta de todos los bienes, á la 
celestial Jerusalem , acompañada de tan 
nuble adorno de méritos y de virtudes. 
Sube , porque emplea toda su voluntad 
y todas sus fuerzas, pero apoyada y sos- 
tenida siempre por su Esposo , que baxó 
del cielo para ser todo su apoyo y de- 
fensa. 

La Iglesia es figurada por la Esposa, 
unida por caridad con este Esposo admi- 
rable. Y Jesu-Christo, como tomándola 
por la mano en calidad de su Esposa, 
la conduce al cielo, como á la cámara 
nupcial, en que esta santa alianza de- 
be recibir su perfección. Llena de deli- 
cias , esto es , de la dulzura de su pa- 
labra, y de la unión de su espíritu y de 
su gracia Apoyada sobre su amado, es- 
to es, poniendo su confianza en el so- 
corro de Jesu- Cbristo , solamente halla 
en su gracia la fuerza de salir de este 
destierro , y de elevarse ácia el cielo, 
que es su patria. Los Padres comunmen- 
te entienden también esto de los rápi- 
dos y asombrosos progresos de la pri- 
mitiva Iglesia , sobre la qual se vió der- 
ramada la plenitud de la gracia y de 
los dones del Espíritu ¿anto. 

I Otros traducen : Te levanté. Estas 
son palabras del Esposo, que oyendo á 
sus compañeros alabar á su Esposa de la 
manera dicha , para que ésta no tomase 
ocasión de engreírse al oir sus propias 
alabanzas, aunque verdaderas, le hace 
presente de dónde le venia esta gracia 
singular de que gozaba, y le dice: De- 
baxo de un manzano , &c. haciéndole á 
la memoria aquel árbol funesto, baxo 
del qual Eva su madre habia sido per- 
vertida, y habia perdido su inocencia 
original , quando quiso antes dar oidos á 
la voz de la serpiente, que la halagaba 
para peraerla, que al precepto de su 



apoyada sobre su amado? De- 
baxo de un manzano te desper- 
té 1 : allí fué corrompida tu 
madre : allí fué violada tu en- 
gendradora. 

Criador , que de ningún modo la podía 
engañar. Esta es la exposición común 
de los Padres. La letra del Hebreo dice 
así : Dcbaxo del manzano te desperté', 
allí tuvo dolores de ti, te parió con do- 
lores, tu madre : allí tuvo dolores la que 
te parió : y siendo masculinos los pro- 
nombres te, y tu, son palabras que la 
Esposa dice á su Esposo, y que pueden 
exponerse en el mismo sentido que lle- 
vamos. Comiendo yo debaxo del árbol 
de la ciencia del bien y del mal, de la 
fruta prohibida, te desperté y moví, pa- 
ra que vinieses al mundo á borrar mis 
pecados : allí , esto es , debaxo de aquel 
árbol , te concibió , y te parió tu madre, 
esto es , Eva , ó la naturaleza humana, 
y con gravísimo pecado fué causa de 
tu Encarnación. Algunos quieren , que 
aquellas palabras, debaxo del manzano, 
sean tomadas del uso de los pastores, 
que se suelen echar á reposar debaxo de 
los árboles. El M. León siguiendo esta 
exposición, supone que la Esposa, vol- 
viendo á la ciudad abrazada de su Es- 
poso, y acordándose del principio de sus 
amores, se los cuenta ahora con grande 
alegría , viendo el dichoso fin que ha- 
bían tenido, y le dice: Esposo mió, que 
me parece que ahora te desposáron con- 
migo; y esto era estando tú y yo de- 
baxo de un árbol en las huertas , deba- 
xo de aquel árbol donde te parió tu ma- 
dre ; y allí estuvo de parto la que te 
parió: repitiendo la sentencia como sue- 
le. Quiere decir : No eres extrangero, 
porque de allí eres natural , y allí te 
parió tu madre, y allí te desperté, y 
encendí en mi amor; y porque este amor 
me ha hecho tan dichosa , gozando del 
bien, que por el gozo; bendigo aquel dia 
y aquella hora, y el lugar donde tu me 
amaste. Los Santos Padres entienden por 
este árbol ó leño , baxo el qual el Es- 
poso despertó y resucitó á la Esposa , el 
santo leño de la Cruz , como diciendola: 
Debaxo del árbol de mi Cruz te levan- 
té , te di vida , y te resucite á tí , ó Es- 
posa mia, cuya madre Eva baxo de otro 
árbol halló Ja corrupción y la muerte, 
no solo la suya propia , sino la de toda 
su posteridad. Tal fué tu salud, tu vida 
y tu renovación. 



CAPÍTULO VIII. 241 

6 Pone me ui signacvlum 6 Ponme como sello sobre 

super cor tnum f ut signaculum tu corazón, como sello 1 sobre 

sufer brachium tttum : qum tu brazo 2 : porque fuerte es 

fortis est ut mors dilectio , du- como la muerte el amor, du- 

ra srcut infiernas amulatio : ro como el infierno el zelo 3 : 

iamjpades ejus lampades ignis sus lámparas son lámparas de 

1 Sigue el esposo amaestrando á la Las brasas de amor, que arden en mi 
Esposa, v explicándole las condiciones y pecho , son brasas vivas y de fuerte lia- 
leyes del verdadero amor. Para lo qual ma: mayor y mas ardiente fuego es es- 
tudiaremos aquí la exposición del te, que el que acá se usa; porque el 
Maestro León, que es excelente. Y pues fuego de acá, con echarle un poco de 
tú, Esposa mia, tanto me debes, y te agua se apaga; mas el fuego del amor 
he dado muestras tan claras de quánto vence á todas las aguas: échanle agua, 
te amo, y quanto he penado por tus arde mas, y se embravece mas, aun- 
amores; te encargo particularmente que que se derramasen sobre el los ríos en- 
nunca me ríexes de tu corazón, ni de teros. Porque tan fuerte es el amor, que 
amarme : de manera que tu corazón ten- no basta todo el poder de la tierra pa- 
ga esculpida en sí mi imágeu, y no la ra vencerlo, ni tampoco se quiere dexar 
de otro ninguno. Haz que yo este en él vencer por dadivas ni sobornos , pues no 
tan firme, como está la figura en el se- se abate á nada de esto el amor por su 
lio, que está siempre en el sin mudarse; gran magestad. Es esto en tanto extre- 
y todo quanto se imprime en él, sale mo, que si un hombre quiere rescatar 
de una misma imagen: así quiero yo que del amor, quando el cautiva á uno, y 
en tu corazón no haya otra imágen mas le diese quantas riquezas y haberes tie- 
que la mia, ni que tus pensamientos im- ne en su casa, aunque fuese el mas ri- 
priman eu el mas que á mí; y primero co , no haria aprecio de ellas, y des- 
le hagan pedazos , que le puedan hacer echaría de sí al que se las ofreciese con 
mudar el retrato que en sí tiene mió. grande desprecio, y le baria servir por 
Y no solo deseo que me traigas en tu fuerza ; de manera que el amor es señor 
corazón y pensamiento; mas también de muy fuerte e impagable > quando ha to- 
fuera quiero que no mires otra cosa, ni mado posesión en el corazón de alguno, 
oigas otra cosa, sino á tu Esposo, y que Todo lo qual en un sentido espiritual se 
todo te parezca que soy yo, y que allí puede aplicar muy fácilmente al amor 
estoy yo; y esto lo harás, trayendome perfecto, que Dios pide á las almas que 
siempre delante de tus ojos, como los han de dar muestra de que verdadera- 
que usan sellar sus secretos y sus escri- mente le aman, y han de vivir en obras 
turas , que porque nadie las hurte y fal- de santa caridad. 

See el sello , le traben siempre consigo 2 Algunos , fundados en el Hebreo, 
en alguna sortija en la mano, de mane- en que el prohombre es masculino ,quan- 
ra que siempre ven su sello. Y sabe, Es- do dice sobre tu corazón , ponen estas 
posa , que tengo razón de pedirte esto, palabras en boca de la Esposa , como si 
por lo que he hecho por tí, por causa dixese : Pues tú , Esposo mió , llévame 
del amor tuyo, que está en mi pecho, también en tu cara zoo , en tus ojos, en 
el qual es tan fuerte, v me ha forzado tus manos, &c. como se llevan las jo- 
tanto sin poderlo resistir, que la muer- yas en el pecho, y los anillos eD los 
te , contra quien no se ve defensa bu- dedos, &c. 

mana , no es mas fuerte que el amor que 3 Lo que unos explican del sepul- 

yo te tengo; ha hecho esto mismo de chro , en cuva significación se usa erj 

mí , y lo que ha querido este mi amor, muchos lugares de la Escritura ; y otros 

como la muerte hace su voluntad con del iurierno: el seutido viene á ser uno» 

los hombres, sin ser ellos parte para de- mismo. El zelo de la caridid es infle- 

fenderse de ella. El zelo que he tenido xlble , como el sepulchro , 0 como el in- 

de tu bien , me ha puesto m tantas fa- fiemo , porque, quando ella es verdade- 

tigas y afanes : por eso trn cuanta de ra , ántes querría sufrir la muerte , y 

amarme solo, así como solo lo merezco aun el mismo infierno , que perderla por 

por el encendido amor que te tengo, el pecado. 

Tom. VIIL Q 



EL CANTAR DE CANTARES. 



242 

atque Jlammarum. 

7 Ai] itje multa non potue- 
runt extinguere c/iaritatem, nec 
flumina obruent illam : si de- 
derit homo omnem substantiam 
domus sua pro dilectione , qua- 
si nihil despiciet eam. 

8 Sóror nostra parva , et 
libera non habet. Quid facie- 
mus sorori nostra in die quan- 
do alloquenda est ? 

9 Si murus est , cedificemus 

1 El Hebreo : Sus brasas , brasas de 
fuego , llama divina, esto es , muy fuer- 
te, de grande actividad. Es una expre- 
sión Hebrea , á la manera que eu Es- 
paña y otras naciones , para sublimar y 
engrandecer una cosa , usamos del nom- 
bre divino , diciendo : Es un hombre di- 
vino ; tieoe una divina eloqüencia. 

2 Ferrar. Amatar. En lo que se re- 
presentan las mas violentas y fuertes 
tentaciones y persecuciones, con que los 
enemigos de la Iglesia han intentado in- 
útilmente separarla del amor de su Dios. 
i Quién nos separará del amor de Chris~ 
te, dice S. Pablo? ni la muerte, &c. 
Román, vin. 35. 

3 Quando el que da todos sus bienes 
por la caridad , mira con ojos puros lo 
que ha dexado , y lo que adquiere , to- 
das las riquezas de que ha podido des- 
pojarse , le parecen como la misma na- 
da en comparación de la grandeza infi- 
nita de Dios , cuyo amor ocupa en su 
corazón el lugar de todos los thesoros 
imaginables. 

4 Contenta la Esposa con la entera 
posesión del Esposo , y cuidadosa de una 
hermana pequeña , que queda en casa de 
sus pudres, comienza á mirar por ella y 
por su honra. Se lo dice al Esposo , quien 
desde luego toma por su cuenta todo el 
acomodo de la hermana. Entre muchas 
exposiciones , que se dan á este lugar , 
nos parece que esta es la mas natural 
para seguir el hilo que llevamos. Dice, 
pues , la Esposa al Esposo : Mucho gusto 
he tenido , Esposo mió, de oirte hablar 
de las leyes del verdadero amor , que 
guardaré vo contigo inviolablemente; pe- 
ro estoy con mucho cuidado por una her- 
mana, que tenemos tan pequeña, que 
aun no ha llegado á los años de la puber- 



fuego y de llamas \ 

7 Muchas aguas no pudie- 
ron apagar 2 la caridad , ni rios 
la anegarán : si diere el hombre 
toda la substancia de su casa 
por el amor , como nada la des- 
preciará 3 . 

8 Nuestra hermana es peque- 
ña 4 , y no tiene pechos. ¿ Qué 
haremos á nuestra hermana en el 
dia 5 quando se le ha de hablar? 

9 Si es un muro , ediíique- 

tad : ella es en extremo hermosa ; y así 
mira , amado mió , qué podemos hacer 
por ella , para que nada le falte en el 
di3 , que se trate de sus desposorios : que 
esto quiere decir , el dia en que se ha de 
hablar de ella , según el Hebréo. 

5 La Esposa , que se debe considerar 
aquí en la persona de los antiguos jus- 
tos del pueblo Judío , manifiesta una san- 
ta inquietud por la Iglesia de los Genti- 
les , que mira ya como á su hermana , 
según el eterno decreto de la divina elec- 
ción. Esta Iglesia de los Gentiles, con- 
siderada en su origen , d en el tiempo 
de los Apóstoles , era aun pequeña en 
atención al corto número de aquellos, 
que desde luego abrazáron la fe: y esto 
mismo se significa en aquella expresión, 
de que aun no estaba en la pubertad. 
Fuera de esto ya dexamos dicho , que los 
pechos de la Esposa figuraban las divi- 
nas Escrituras comprehendidas en el an- 
tiguo y en el nuevo Testamento; y es- 
tos pechos sagrados propiamente eran 
los pechos de la Iglesia de los Judíos; 
porque con ellos fué contratada la anti- 
gua alianza , habiéndose hecho Hombre 
el Verbo entre los Judíos : ellos recibie- 
ron las primicias de la gracia del Evan- 
gelio ; y solamente después que la ma- 
yor parte de este pueblo se negó á so- 
meterse á la fe de Jesu-Christo , fué 
quando los Gentiles, como dice S.Pa- 
blo , fueron admitidos. Así que quando 
la Iglesia de los Gentiles comeuztí á for- 
marse por la predicación de lo* Apósto- 
les , era pequeña y débil ; y no tenia pe" 
chos, porque la Escritura respecto de 
ellos habia sido hasta entonces extran- 
gera , y la palabra de Dios miraba pri- 
meramente al pueblo Judio , á quien los 
Prophetas habían prometido el Mesías 



C A P í T U 

su per eum propugnáculo ar- 
géntea : si ostium esí , compin- 
gamus illud tabulis cedrinis. 

i o Ego murus : et ubera 
mea sicut turris , ex quo facta 
sum coram eo quasi vacem re- 
periens. 

1 1 Vinea fuit pacifico in 
ea , qu¿e habet populos : tra- 



LO VIII. 543 

mos sobre él almenas de plata r : 
si es puerta , guarnezcámosla 1 
con tablas de cedro. 

10 Yo soy muro ; y mis pe- 
c hos como torre , desde que de- 
lante de él he sido hecha como 
la que halla paz 3 . 

11 Una viña tuvo el pací- 
fico 4 en aquella, que tiene pue- 



muchos siglos ántes : iQué haremos, pues, 
á nuestra hermana, quando será necesa- 
rio hablarle , esto es , como entiende San 
Ambrosio , quando llegará el dia de su 
boda y de sus desposorios ? 

1 Son palabras del Esposo , que res- 
ponde á la solicitud y pregunta de la 
Esposa , diciendole : Sosiégate , Esposa 
mia , que no faltaré yo á tu hermana, 
pues yo supliré en ella lo que le falta. 
Si es como un muro , esto es , si el amor 
profano la separa de nosotros , hagamos 
sobre ella almenas de plata ; cambiemos 
este amor nocivo en un amor santo : has- 
ta aquí ha estado separada de nosotros 
por un amor desordenarlo acia las cria- 
turas ; pues separémosla ahora de las 
criaturas por un amor santo y perfecto 
ácia su Criador : el muro de la infideli- 
dad , que ántes la separaba de su Dios, 
múdese en un muro de fe viva y de ca- 
ridad, que la separe para siempre de los 
enemigos del divino Esposo. Levantan- 
do de este modo sobre ella almenas de 
plata , no solamente podrá defenderse de 
sus enemigos , sino buscarlos para ata- 
carlos en campo abierto, y derribarlos 
con la fuerza de la verdad y del santo 
amor , que sacarán ellos del thesoro de 
las Escrituras. Psalm. XI. 7. Véase San 
Pablo Román, vi. 19. Ephes. 11. 13. 
14. 15. 16. 

2 Ferrar. Encastillemos sobre ella. 
Sigue el Esposo : Si hasta aquí ha sido 
como una puerta patente y abierta á sus 
enemigos, y á todos los objetos, que po- 
dían ocasionarle su ruina ; cerrarémos 
esta puerta , y la guarneceremos con ta- 
blas de cedro , para cortar la entrada á 
todos aquellos, que con pretexto de amar- 
la son causa de su perdición. En el ce- 
dro, que es una madera incorruptible , se 
simboliza la caridad , que nunca faltará,, 
i.Corinth. xm 8. y que es sola laque 
nos hace dignos de alcanzar la inmor- 
talidad é incorruptibilidad bienaventura- 



da. Se representa también la Cruz del 
Hijo de Dios , que habiendo destruido el 
imperio de la muerte y del pecado , co- 
municó á los hombres la vida eterna. Y 
esta caridad y esta Cruz del Salvador es 
la que sola puede y debe cerrar la puer- 
ta, por la qual la muerte tiene entrada 
á los hombres. 

3 Estas son palabras de la Esposa, 
como si dixera : Así es , Esposo mió , y 
yo misma puedo hablar por experien- 
cia : Si soy muro , y mis pechos son co- 
mo torre ; es desde que delante de él he 
sido hecha como la que halla paz. En lo 
que se significa , que toda la fuerza y 
todo el amor de la Esposa está fundado 
sobre su reconciliación y sobre su paz 
con Dios , que le mereció el Esposo por 
su Cruz. Así que es necesario considerar 
la Cruz del Salvador , d mas bien el 
amor infinito, que le hizo morir sobre 
una Cruz , como el manantial de todos 
los bienes , que ha derramado sobre no- 
sotros. La Iglesia nunca hubiera sido un 
muro inaccesible á sus enemigos ; nunca 
su caridad la hubiera hecho como una 
torre terrible á todo el infierno , si su 
Esposo no la hubiera reconciliado coa 
Dios , entregándose á la muerte por ella; 
y si no la hubiera hecho hallar en su 
presencia aquella paz tan deseada des- 
de la caida de Adam , anunciada por 
todos los Prophetas, y esperada después 
de tantos siglos. 

4 Prosigue la Esposa confirmando lo 
que acaba de decir. El pací/ico , esto es, 
Salomón, tuvo una viña cerca de Jeru- 
salém ; y esta viña la arrendó , y la did 
á unos hombres para que la guardasen 
y cultivasen , y le traxesen mil mone- 
das ó siclos de plata , y que ellos se ga- 
nasen lo demás; y de aquí concluye la 
Esposa, que por fuerza su viña habia de 
rentar mas que la de Salomón ; porque 
ella misma la guarda , que es su propia 
señora , y que por esta razón será me- 

Qz 



244 EL CANTAR DE CANTARES. 



didit eam custodibus , vir af- 
fert pro fructn ejiis mille ar- 
génteos. 

12 Vine a mea coram me 
est. Mille tui pacifici , et du- 

jor labrada , que no la otra. Y así dice: 
Pues si ta tuya , Salomón , te renta mil 
á tí, y los que la arriendan y guardan, 
gauan por lo menos la quinta parte , que 
son doscientos ; ¿ qué me rentará á mí 
la mia , de quien yo tendré tanto cui- 
dado ? M. León. La parábola de la vi- 
ña , que el Señor propuso á los Sacerdo- 
tes y á los Ancianos, Matth. xxi. 33. 
&c. sirve admirablemente para dar luz 
á este lugar. Después de haberles hecho 
pronunciar por su propia boca el decreto 
de su reprobación ; les hizo también co- 
nocer, que ellos mismos eran aquellos 
labradores homicidas de los que acababa 
de hablar , y les declaró abiertamente: 
f¿v.e el reyno de Dios les seria quitado , y 
dado á otro pueblo , que diese sus fru- 
tos. Los Judíos , á quienes desde luego 
habia sido confiado el reyno del Señor, 
porque les habia declarado su voluntad, 
y dado su ley por el ministerio de Moy- 
sés , estaban obligados á llevar obras y 
frutos dignos de Dios , figurados por es- 
tas mil monedas de plata debidas á Salo- 
món por su viña. Pero bien lejos de pa- 
gar á Dios lo que le debían por tantas 
gracias como habían recibido de él, en- 
tregáron á la muerte á su Hijo único, 
nuestro Señor Jesu-Christo. O mas bien, 
siguiendo mas exactamente la letra de 
la Escritura : Cada varón pagaba mil si- 
cjos de plata ; esto es , cada uno de 
aquellos , que obraban por un movi- 
miento generoso de fe viva , como los 
Patriarchas , los Prophetas , y los otros 
justos de la ley antigua , ofrecían á Dios 
de hecho con alegría todo quanto po- 
seían sobre la tierra , teniéndolo todo por 
nada en comparación de la gracia y di- 
cha , que gozaban de ser ellos mismos 
la viña y la heredad del Señor. Pero el 
número de estos justos era muy peque- 
ño ; y todos los demás abandonaron la 
ley de Dios , y se subleváron contra sus 
Prophetas , que de tiempo en tiempo les 
enviaba para darles en cara con sus abo- 
minaciones, y amenasarles con el justo 
castigo de sus maldades. Y para colmo 
de su impiedad hiciéron morir al Hijo 
del Señor de la viña de Israel , esto es, 
á Jesu-Christo. Y asi el reyno de Dios 



blos 1 : la entrego á los guardas, 
el hombre trabe por el fruto de 
ella mil monedas de plata. 

12 Mi viña 1 delante de mí 
está 3 . Tus mil del pacífi- 

fué trasladado, según su palabra , á otros; 
esto es, los Santos Apóstoles, que sa- 
lieron de esta primera viña, plantáron 
otra , que fué la Santa Iglesia ; y como 
excelentes labradores , que eran , y muy 
diferentes de los primeros, la propaga- 
ron y extendieron por toda la tierra , no 
solameute por medio de la predicación* 
sino también derramando su sangre en 
testimonio de las verdades , que predi- 
caban. 

1 En el Hebréo, y en los lxx. en 
baal-hamon , ó non ^yna , en señorío de 
muchos , ó en la aldea , ó pago de mu- 
chas viñas. El Intérprete , así como en 
otros lugares, substituyó aquí al nombre 
propio el de su significado. Cada varón, 
en Hebreo uí>n Isch , ó cada uno de los 
labradores , ó mas bien el hombre fuerte 
y de corazón. 

2 Tuvo en otro tiempo Salomón , es- 
to es , el Señor , una viña , ó la Sinago-» 
ga , de la que percibía algunos frutos; 
pero frutos que de ningún modo pueden 
compararse con los que percibirá de mi 
viña. Y la razón de esto es , porque los 
que cultivaban aquella viña , eran los Sa- 
cerdotes, los Prophetas, y los Reyes; 
pero esta viña de la Iglesia , es el mis- 
mo Señor , mi Esposo , el que la cuida: 
él es el que hecho Hombre la cultiva 
juntamente con su Esposa, por lo que ne- 
cesariamente sus frutos han de ser mas 
copiosos. Esta es Ja viña del verdadero 
Pacífico , en la qual aunque tiene pues- 
tos sus obreros para que la labren y cui- 
den , les tiene prometido, que nunca les 
faltará su asistencia. Matth. xxviii. 20. 
Desechada la antigua viña , es entregada 
esta nueva á nuevos obreros , mas fieles 
que los primeros, y ellos se harán dig- 
nos de recibir la recompensa , que les es 
debida , ciento por uno en este mundo, 
y en el siglo venidero la vida eterna. 
Pero es de notar , que las doscientas mo- 
nedas de plata no se dan sino á aquellos, 
que guardan los frutos de la viña , v des- 
pués que hayan pagado los mil al ver- 
dadero Salomón ; quiere esto decir , que 
recibirán la justa recompensa de su vigi- 
lancia , caridad y fidelidad. 

3 En estas palabras; Miviñadelon- 



C AP í T 1 

centi his , qui cnstodinnt fru- 
ctns ejus, 

13 Qi(¿e habitas in hortis, 
amici auscultaní : fac me au- 
dire "jocem tnam. 

1 4 Fuge dilecte mi , et as- 



la O vi ir. 245 

co 1 , y doscientas para aque- 
llos, que guardan los frutos 
de ella. 

13 O tú que moras en los 
huertos , los amigos escuchan: 
hazme oir tu voz \ 

14 Huye, amado mío 3 , y 



te de mí está , se contiene un excelente 
documento, para que cada uno de los 
fieles se aliente y exhorte con ellas á 
arreglar su conducta , conforme al esta- 
do de su vida y á sus obligaciones. La 
viña de mi alma , regada con la precio- 
sa Sangre de Jesu-Christo , siempre está 
delante de mí. Yo la he de cultivar como 
conviene , para que ella dé el fruto que 
debe ; y tenga yo después la recompensa 
prometida á los obreros fieles y colonos 
diligentes. 

1 Son para tí , 6 pací/ico. En el He- 
breo , y en los lxx. está en vocativo. 
Tui es genitivo. 

2 Hemos visto ya , que la Iglesia es 
eomparada á un jardin , Cap. iv. 12. v. 
i. vi. I. y la Esposa á una jardinera, 
que se emplea en cultivar las viñas y los 
jardines : y así no es de extrañar ahora, 
que el Esposo Divino queriéndola dexar 
después de la solemnidad de las bodas 
espirituales para volverse á su Padre , la 
señale aquí por estas palabras : Tú que 
moras , &c. Los Intérpretes convienen 
comunmente , que este es el último colo- 
quio , que tiene el Esposo con la Esposa, 
en que la exhorta á desempeñar como 
debe el ministerio de la predicación de 
la verdad , por lo que respeta á los que 
nombra sus amigos , que son los que es- 
tán destinados á escuchar la voz de la 
Esposa , como que estos le pertenecen de 
derecho. Y así le dice : Predica el Evan- 
gelio , y los santos preceptos de mi ley, 
y anuncia al mismo tiempo los bienes 
celestiales , que deben ser la recompensa 
de los que los hubieren observado. Por- 
que ninguna cosa me puede ser mas agra- 
dable , que oir tu voz , aquella voz con 
que se anuncian á los pueblos las pala- 
bras de la vida y de la salud eterna. Y 
la respuesta que le da la Esposa es la si- 
guiente , &c. 

3 Que es como si le dixera : Vos me 
mandáis predicar, y queréis oir mi voz; 
mas huid , Esposo mió , esto es , después 
de haber cumplido todos los myste- 
rios de vuestra Encarnación , y de vues- 

Tom. VIII. 



tra Pasión , daos prisa á subir á los mon- 
tes altos de la celestial Jerusalém, á los 
montes de los aromas , en donde os ofre- 
cerán el nuevo cantar, y el oloroso sa- 
crificio de sus alabanzas los Santos An- 
geles , y las almas glorificadas , que lle- 
vareis con vos en vuestro triumpho. Des- 
de allí me enviareis vuestro Santo Espí- 
ritu , sin el qual no puedo yo ponerme 
en estado de cumplir lo que me decís y 
ordenáis. Quando exhorta á su Divino 
Esposo á elevarse sobre los montes eter- 
nos , según el lenguage del Propheta Rey, 
Psalm. lxxv. 4. avisa á todos sus hijos, 
que allí es adonde deben encaminar to- 
dos sus deseos , desprendido su corazón 
de las cosas de acá baxo , puesto que 
siendo miembros de Jesu-Christo están 
obligados á reunirse con su Cabeza , que 
está en el cielo. Y aquí es , dice un doc- 
to y piadoso Interprete , en donde da fin 
este Cántico verdaderamente divino , que 
elevando así nuestros corazones , nos ha- 
ce comprehender , que la alianza , que 
en él se nos representa del Esposo con 
la Esposa, nada tiene de humano ni de 
terrestre ; y que este desposorio espiri- 
tual de nuestras almas con Dios , que se 
comienza desde acá baxo por la gracia, 
que nos ha adquirido la virtud de la 
Sangre adorable de Jesu Christo , no se- 
rá perfectamente consumado sino en los 
cielos , figurados por estos montes de lot 
aromas. Allí es en donde por toda la 
eternidad se ofrecerá el incienso al Pa- 
dre como á Cabeza de Jesu-Christo : al 
Hijo como á Cabeza y Salvador de la 
Iglesia , que es su cuerpo : y al Espíritu 
Santo como al Santificador de la misma 
Iglesia. 

La Iglesia y los Santos Padres , espe- 
cialmente S. Ambrosio , á mas de las ex- 
posiciones que van mencionadas, aplican 
muchos lugares de estos divinos Cánti- 
cos á María Santísima , Madre de Dios; 
pues le conviene con mucha propiedad 
la calidad de Esposa y Madre del Divi- 
no Amor ; y así la Virgen María es 
aquella verdaderamente : Tota fulchra, 

Q3 




EL CANTAR DE CANTARES. 



y , hinnuloque aseméjate á la corza , y á los 
montes aroma- tiernos cervatillos sobre los mon- 
tes de las aromas. 



et macula non est in f¿; y aquella de el uso que hace la Iglesia , se puede de- 

quien se dice: ¿ Qux est ista ,qux aseen- cir , que aun literalmente son propios 

iit , innixa sup'r dilectum suuml con de la que dixo : Ego Mater fulchrte di- 

otrOi muchos lugares , que según la eco- lectionis. 
Bomía de este sublime epithalamio , y 



247 

ADVERTENCIA 
SOBRE EL LIBRO 

DE LA SABIDURÍA. 

Que el verdadero y primer 'Autor de este Libro sea el Rey- 
Salomón , no solamente lo declaran por la mayor parte los Pa- 
dres antiguos , sino que se reconoce claramente por muchos lu- 
gares de él , señalándose como con el dedo , que no pudo ser 
otro el que lo escribió ; en tanto grado , que no falta otra cosa, 
sino solo que se exprese su nombre. Pero ni aun esta circuns- 
tancia le falta , pues aunque los Latinos no lo añaden en el tí- 
tulo, esto no obstante en el texto Griego se lee de esta mane- 
ra : 2o<pía SaXw^wvTcr , Sabiduría de Salomón. Convienen comun- 
mente los doctos en que Salomón lo escribió en Hebreo , pero 
que se perdió el original , del qual aun en tiempo de San Geró- 
nimo no se tenia noticia de que hubiese ya quedado exemplar 
alguno. Por esta razón la última y sola fuente que nos ha queda- 
do abierta es Griega , y así este Libro juntamente con el del 
Ecclesidstico entra en el número del Heptateucho , ó de los siete 
Libros que del antiguo Testamento tenemos en Griego , es á sa- 
ber : Los dos dichos , el de Judith , el de Tobías , los dos de los 
Machábaos , y el de Baruch. 

Mas aunque reconozcamos por su verdadero Autor á Salomón, 
muchos Expositores son de parecer , que lo es solamente en 
quanto al sentido , ó á las sentencias que en él se encierran, pero 
no en quanto á las palabras , y á la composición ó coordinación 
de ellas : por quanto , como observa muy bien San Gerónimo 

I Prsfat. *d Heliodor. 

Q4 



248 ADVERTENCIA. 

brilla en todo él aquella eloqüencia y erudición Griega , que flo- 
recía en todo el Oriente , y principalmente en Alexandría en 
el Imperio de los Reyes de Macedonia ; habiendo dispuesto el 
Señor , que los divinos Oráculos se escribiesen también en este 
estilo , aunque mny diferente de la sencillez Hebrea , acomo- 
dándose aquella celestial y divina Sabiduría á los usos y gusto 
de todos los hombres y tiempos. Lo qual se echa también de 
yer en el Libro 11. de la historia de los Mac habeos. Algunos 
pretenden , que quien lo escribió , ó sea su compilador , fué Phi- 
lon , recogiendo y tomando las sentencias de varios escritos de 
Salomón. Este Philón no fué el joven ó el Alexandrino , sino 
otro contemporáneo de Demetrio Phalereo , de quien hace men- 
ción Josepho 1 , y que se cree haber sido uno de los lxx. In- 
térpretes , lo que solo está apoyado en conjeturas poco ciertas. 
De lo que no podemos dudar es , de la autoridad divina y ca- 
nónica , que tiene este Libro por consentimiento expreso de la 
Iglesia Cathólica , que declaró solemnemente esta verdad en mu- 
chos Concilios , especialmente en el Tridentino , y de que el 
principal Autor , que lo dictó é inspiró , fué el Espíritu Santo ; y 
esto es lo que hace á nuestro propósito , sea quien fuere el ins- 
trumento de que se sirvió para comunicar á los hombres los pre- 
ceptos de la verdadera Sabiduría. Esta sola consideración debe 
bastar para que un Cathólico oiga todas sus palabras con el ma- 
yor respeto , humildad y sumisión. 

Es muy elevada la doctrina , que en él se contiene ; inspira 
un profundo respeto acia Dios , y un grande desprecio de todo 
aquello , que arrebata en este mundo el corazón de los mortales; 
y sus exhortaciones y avisos van principalmente encaminados á 
los Reyes , Poderosos , Jueces y Superiores , á quienes pone de- 
lante sus estrechas obligaciones , y también anuncia los terribles 



1 Lib.i. centr. Apften. 



ADVERTENCIA. £49 

tormentos, y el severísimo juicio, que espera á todos los que 
gobiernan ; y esto con tan vivos colores y con razones tan fuer- 
tes, que en toda la Escritura no se leen expresiones mas propias 
para hacer que los hombres vuelvan sobre sí , ni mas acomoda- 
das para mover los mas duros corazones. Podemos dividir este 
Libro en tres partes : en la primera hasta el Cap. vil. se alaba 
y recomienda el amor y estudio de la Sabiduría : y en la segun- 
da hasta el Cap. x. se describe su celestial origen. En ambas á 
dos se leen cosas admirables acerca de la Pasión del Divino Re- 
dentor, de que se halla un vaticinio muy ilustre : se dice que no 
fué Dios el que introduxo la muerte en el mundo , sino el pe- 
cado y la envidia del demonio ; y que nos hizo el Señor un 
beneficio muy señalado , librándonos prontamente por medio de 
la Sabiduría de las miserias y peligros de esta vida ; y última- 
mente se leen otras cosas admirables , que justamente llaman y 
convidan toda nuestra atención y meditación. En la tercera par- 
te, después de decirse en la introducción, que la verdadera Sa- 
biduría es un don de Dios , se pasa á hacer ver sus frutos y 
efectos , recorriéndose para esto la historia del Pentateuchó desde 
Adam hasta Moysés , y haciéndose muchas reflexiones llenas de 
edificación sobre las plagas de Egypto , en que se notan muchas 
circunstancias , que no se refieren en el Libro del Exodo : se 
nos dan lecciones acerca del modo y disposición con que hemos 
de leer la historia sagrada , para que saquemos frutos copiosos 
de su lectura : se nos hace presente la providencia , con que la 
divina Sabiduría atiende siempre á los suyos , y castiga á los im- 
píos ; y asimismo la longanimidad de nuestro Dios , que está 
pronto para perdonar á todos; y que aun quando castiga á los 
malos , no lo hace sino es después de haberlos esperado mucho 
tiempo , y convidado de mil maneras á que se conviertan á éJ, 
le pidan perdón , y experimenten su bondad y misericordia; em- 
pleando por último todo su rigor con aquellos , que sordos á sus 



2$0 ADVERTENCIA. 

voces , permanecen endurecidos y obstinados en el pecado. 

En vista pues de todo esto no podemos dudar, que si leemos 
este divino Libro con la preparación interior , con que debe leerse 
la palabra de Dios , su doctrina será una eficaz medicina para cu- 
rar las dolencias y llagas de nuestra alma : una antorcha y luz 
brillante con que caminarémos sin tropiezo por medio de las es- 
pesas tinieblas , que nos cercan por todas partes , y que nos des- 
cubrirá nuestros propios defectos , para que conociéndonos á nos- 
otros mismos , aborrezcamos y evitemos todo aquello , que pue- 
da desagradar á Dios , abrazando y siguiendo solamente lo que 
pueda conducir á que le amemos y sirvamos, miéntras vivimos 
aquí en la tierra , y á que le gocemos después por una eterni- 
dad en su Gloría. 



251 



EL LIBRO 
DE LA SABIDURÍA. 



CAPÍTULO I. 

Quienes son los que ama la Sabiduría , y de quienes huye. 
La muerte tuvo origen del hombre , no de Dios. 



iligite a justitiam , qui 
judicatis terram. Sentite de Do- 
mino in bonitate , et in simpli- 
cítate cordis quarite illum: 

2 Qiioniam D invenitur ab 
/lis , qui non tentant illum : ap- 
paret autem eis , qui fidem ha- 
bent in illum : 

3 Perversa enim cogitatio- 
nes separant a Deo : probata 
autem virtus corripit insipien- 
tes. 

4 Quoniam in malevolam 
animam non introibh sapientia, 
nec habitabit in corpore subdito 
pee c atis. 

5 Spiritus enim sanctus 

1 El argumento de todo el Libro se 
contiene en este versículo : Amad la jus- 
ticia , siendo vosotros justos , y procu- 
rando con zelo que lo sean los otros. T 
sentid bien , sentite in bonitate , que es 
un Hebraísmo , por bené sentite : tened 
sentimientos dignos de la bondad de 
Dios , de su providencia , de su sabidu- 
ría y de su justicia. Guardaos de tener, 
ni permitir las doctrinas impías de los 
libertinos. 

2 Tentar á Dios , es no creer en sus 
palabras , si no las vemos confirmadas 
Con prodigios hechos á nuestro modo ; lo 
qual es opuesto á lo que después se di- 
ce : es también esperar la salud de las 
propias fuerzas , y no de la asistencia 
del Señor. 



1 Amad la justicia los que 
juzgáis la tierra. Sentid bien del 
Señor 1 , y buscadlo con senci- 
llez de corazón: 

2 Porque es hallado de aque- 
llos , que no le tientan 2 ; y se 
manifiesta á aquellos , que en él 
tienen fe: 

3 Porque los pensamientos 
perversos apartan de Dios ; y su 
poder puesto á prueba corrige á 
los necios 3 : 

4 Por quanto en alma ma- 
ligna 4 no entrará la sabiduría 5 , 
ni morará en cuerpo sometido á 
pecados. 

5 Porque el Espíritu Santo 6 

3 El Griego 2ty¿» , redarguye. El 
poder de Dios tan manifiesto, convence 
de necios á los que niegan su providen- 
cia. S. Buenaventura. 

4 El Griego aaxórí^vov, faymada, frau- 
dulenta , que con engaños fragua males. 

5 Que seguu $. Agustín Enchirid. 
Cap ii. es la verdadera piedad , llama- 
da en Griego QtootSua , culto de Dios. 
Job xviii. Este consiste en la expresión 
de un ánimo lleno de fe , esperanza y 
caridad : y en donde mora la caridad, 
no puede habitar con elia la malicia ó el 
pecado 

6 Que es el Maestro de esta divina sa- 
biduría , ama á los sencillos , justos y 
verdaderos. Fictum en el Griego , Só-W, 
engaño , ó dolo. 



a ni. Regumui. 9. Isai. lvi. 1. b 11. Paralip. xv. 2. 



2 $2 EL LIBRO DE 

disciplina effugiet fictum , et 
auferet se d cogitationibus , 
quce sunt sine intellectu , et 
cor ripie tur a superveniente ini- 
quitate. 

6 Benignas a est enim spi- 
ritus sapientia , et non libera- 
bit maledicum d labiis suis : 
quoniam b renum Ulitis testis 
est Deus , et cordis Ulitis scru- 
tator est venís , et lingua ejus 
auditor. 

7 Quoniam c spiritus Do- 
mini replevit orbem terrarum: 
et hoc , quod continet omnia , 
scientiam habet vocis. 

8 Propter hoc qui loquitur 
iniqua , non potest latere j nec 
frceteriet illum corripiens ju- 
dicium. 

9 In cogitationibus enim im- 
pii interrogado erit : sermonum 
autem illius auditio ad Deum 
veniet , ad correptionem iniqui- 
tatum illius, 

1 Imprudentes , maliciosos , &c. 

2 Según el Griego : Será contradeci- 
do , confutado y como deshonrado por la 
iniquidad, lo qual es causa de que se 
retire : pues la sabiduría y la maldad no 
caben juntas en un mismo corazón. 

3 Lleno de bondad y amor á los hom- 
bres, como en el Griego; y por esto mis- 
mo no dexará al maldiciente sin el justo 
castigo , que merece por sus labios , ó 
por sus palabras. O también , porque él 
mismo por su boca se condena , y pro- 
nuncia contra sí mismo la sentencia. 
Psalm. cxxxix. 10. Ad Román, xi. 1. 

4 No lo dexará sin el castigo que me- 
reció por los pecados de sus labios. 

5 De todos sus pensamientos , afectos 
y designios. Es un idiotismo Hebreo muy 
repetido. 

6 De sus palabras , aunque las diga 
muy en secreto. 

a Galat. v. 22. b Jerem. xvn. 10. 



LA SABIDURÍA. 

de disciplina huirá de lo fingi- 
do , y se retirará de pensamien- 
tos , que son sin entendimiento 
y será arrebatado de la iniqui- 
dad que sobreviene 2 . 

6 Porque el espíritu de sa- 
biduría es benigno 3 , y no libra- 
rá ai maldiciente de sus labios 4 : 
porque Dios es testigo de sus rí- 
ñones 5 , y es verdadero escu- 
driñador de su corazón, y oidor 
de su lengua 6 . 

7 Porque el Espíritu del Se- 
ñor lleno 7 la redondez de la 
tierra : y este 8 , que contiene 
todas las cosas , tiene conoci- 
miento hasta de una voz. 

8 Por esto el que habla co- 
sas malas , no puede esconder- 
se , ni lo pasará de largo el jui- 
cio que castiga 9 . 

9 Porque se hará interroga- 
torio de los pensamientos del 
impío 10 ; y sus palabras llega- 
rán á los oidos de Dios , para el 
castigo de sus maldades. 

7 Todo lo sabe , porque todo lo llena 
por la inmensidad de su ser, y en todas 
partes está presente. 

8 Hoc , el Espíritu , que se refiere al 
•¡cvivfío. , que en Griego es neutro. San 
Agustín in Speculo lee: Hic , qui con- 
tinet omnia. Y el mismo Padre en la 
Epístola Lvii. usa de este texto para 
probar la Divinidad del Espíritu Santo. 
El contiene todas las cosas , conservándo- 
las , abarcándolas y penetrándolas todas. 
Y así no puede ignorar lo que cada uno 
habla , y tiene en su corazón , por oculto 
que sea. 

9 Castiga todo mal. Juiicium está 
en nominativo , y corripiens concierta 
con él , como se vé por el Griego. 

10 Esto es , se le examinará, y pe- 
dirá estrecha cuenta de todos sus pensa- 
mientos y palabras. 

c Isai. vr. 3. 



C APÍT 

lo Quoniam anris zeli au- 
dit omnia , et tumultus mur- 
murationum non abscondetur. 

ii Custodite ergo vos ci 
murmuratione , qiice nihil prod- 
est , et a detractione parcite 
linguce , quoniam sermo obscu- 
rus in vacuum non ibit : os au- 
tem , quod mentitur , occidit 
animam. 

12 Nolite zelare mortem in 
errore vita vestrce , neque ac- 
quiratis perditionem in operi- 
bus manuum vcstrarum. 

13 Quoniam a Deus mortem 
non fecit , nec latatur in per- 
ditione vivorum. 

14 Creavit enim , ut essent 
omnia : et sanabiles fecit na- 
ílones orbis terrarum : et non 
est in Mis medie ame ntum exter- 
mina , nec inferorum regnum in 
ierra. 



ULO I. 253 

10 Porque oreja de zelo 1 
oye todas las cosas , y el ruido 
de las murmuraciones no se en- 
cubrirá 2 . 

1 1 Guardaos pues de la 
murmuración , que nada apro- 
vecha 3 , y contened la lengua 
de la detracción , porque pala- 
bra encubierta no irá en vacío; 
y la boca , que miente , mata 
el alma 4 . 

12 No busquéis afanados la 
muerte en el error de vuestra vi- 
da, ni adquiráis la perdición con 
las obras de vuestras manos 5 . 

13 Porque Dios no hizo la 
muerte , ni se alegra de la per- 
dición de los vivos 6 . 

14 Porque crio todas las co- 
sas para que fuesen 7 ; é hizo sa- 
ludables las cosas , que nacen en 
el mundo 8 ; y no hay en ellas 
ponzoña de exterminio 9 , ni rey- 
no de infiernos en la tierra. 



1 Zelosa , ó de un Dios que se llama 
Dios zeloso, porque está siempre atenta 
para ver si se hace alguna cosa contra 
su honra. 

2 El Griego xcu Opov; yoyyva^uv , y el 
menor susurro , rumor , sonido. 

3 Esta es una diminución , por la 
qual se dice mucho menos de lo que se 
significa. Quiere decir, es muy nociva y 
perniciosa. Y la palabra encubierta , aun- 

ue se haya dicho muy en secreto , no 
exará deseroida, ni quedará sin castigo. 

4 En especial siendo con dauo grave 
del próximo , ó trayenJo á Dios por tes- 
tigo de ella, &c. ó contra la verdad 
de la religión y del culto , que se debe 
á Dios. 

5 No andéis como á caza de la muer- 
te , ni sigáis con tanta fatiga y extravíos 
aquellas cosas que os la han de dar, ni 
os la grangeeis 0 atraigáis , ofendiendo á 
Dios con obras de vuestras manos. 



6 Porque hubiera querido que todos 
viviesen : mas la muerte entró en el 
mundo por el pecado , como justa pena 
de él. Ezechiel xviii. -<z. Lo que de- 
muestra asimismo el Apóstol. Rom. v.12. 

7 Para que no pereciesen. 

8 Los elementos , las plantas , los fru- 
tos de la tierra. Nationes está , según el 
Griego ai yivíasa; , por generationes , esto 
es , todas las criaturas . como criadas por 
Dios, son saludables Véase la ¿idverten* 
cia al Libro de los Proverbios. 

9 Y no habia en ellos cosa nociva , 6 
veneno que matase. Nada de esto babi* 
en el huerto de Edén ; ó si lo habia , no 
hubiera dañado al hombre. Véase S. Ba- 
silio Hexam. Hom. v. Ni la muerte , ni el 
demonio tenia dominio, o evercia su im- 
perio sobre la tierra ó sobre ios mortales. 
Porque todo esto es efecto de la culpa y 
de la injusticia del hombre, que dió oí- 
dos á las palabras del demonio. 



2 



a Ezech. xvm. 32. et xxxni. 11. 



EL LIBRO DE LA SABIDURÍA. 



1 5 Justitia enim perpetua 
est , et immortalis. 

1 6 Impii autem manibus et 
vcrbis accersierunt Mam : et 
¿estimantes Mam amicam , de- 
Jluxerunt , et sponsiones posue- 

runt ad Mam : quoniam digni 
sunt qui sint ex parte illius. 

1 La justicia original por sí es in- 
mortal ; y si el hombre se hubiera con- 
servado en el estado feliz de ella , no hu- 
biera muerto. El texto Griego , Sixaioo-vrv) 
St adávaró; tan , mas la justicia es in~ 
mortal. 

2 A la muerte; como si dixera : Adam 
y sus descendientes , que contraxeroo é 
imitáron el pecado de Adam , llamáron 
á la muerte con todo el ahinco , y por 
todos los caminos la tuvieron por digna 
de su amistad, Proverb. vjii. 36. y se 



1 5 Porque la justicia es per- 
petua 1 , é inmortal. 

16 Mas los impíos con ma- 
nos y con palabras la llamá- 
ron 3 ; y estimándola amiga , se 
desvanecieron 3 , é hiciéron con 
ella tratados: porque dignos son 
de ser del partido de ella 4 . 

le coligáron estrechamente. Isai. xxviii. 
15- 18. 

3 Mas se corrieron y pasáron como 
agua , ó se derritieron como cera al ca- 
lor del fuego , perdiendo todo su vigor y 
fuerzas. 

4 Porque no merecen otra paga ni 
otra recompensa , sino ser eutregados á 
la muerte , los que se echáron al partido 
de ella. Todo lo que hasta aquí se ha di- 
cho de la muerte temporal del cuerpo, 
conviene también á la eterna del alma. 



CAPITULO II. 



Sentimientos y deseos de los impíos. Prophecla insigne acerca 
de Jesu-Christo. 



1 JDixerunt enim cogitantes 
apud se non redé : Exiguum *, 
et cum tcedio est tempus vit¿e 
nostra , et non est re/rige- 
rium in fine hominis , et non 
est qui agnitus sit reversus ab 
inferís : 

2 Quia ex nihilo nati su- 
mus , et post hoc erimus tam- 



1 i orque dixéron , pensando 
entre sí no bien 1 : Corto y 
enojoso es el tiempo de nuestra 
vida , y no hay refrigerio en el 
fin del hombre 2 , ni se ha cono- 
cido quien haya tornado de los 
infiernos 3 : 

2 Porque de nada hemos na- 
cido 4 , y después de esto sere- 



1 Los impíos. Se introduce aquí una 
conversación de aquellos libertinos, que 
niegan la inmortalidad del alma , el pre- 
mio de los buenos, y el castigo de los 
malos, y generalmente la providencia de 
Dios , los quales viven como bestias. 

2 El Griego *o.i ovk l'azir íao-i?, y no 
hay remedio en el fin del hombre contra la 
muerte. El hombre al fin de la vida na- 
da tiene que le consuele. 



3 i Quién después de muerto ha vuel- 
to á contarnos lo que pasa por allá ? di- 
cen los libertinos. La Resurrección de 
Christo basta á confundir á semejantes 
impíos, y á mostrar con toda evidencia 
la falsedad y necedad de sus discursos. 

4 El Griego , abroa Bloq^ acaso ; por- 
que los impíos no reconocen la provi- 
dencia de Dios en el nacimiento de los 
hombres. 



% Job vil. 1. et xiv. I. 



CAPITULO II. 



quam non fuerimus : quoniam 
famtis Jlatus est in naribus no- 
stris : et senno scintilla ad 
commovendum cor nostrum: 

3 Qud extincta , cinis erit 
Corpus nostrum , et spiritus dif- 
fundetur tamquam mollis a'ér , 
et transí bit vita nostra tam- 
quam vestigium nubis , et sic- 
ut nébula dissohetur , qua fu- 
gata est a radiis solis y et a 
calore illius aggravatai 

4 Et nomen nostrum obli- 
vionem accipiet per tempus , et 
nemo memoriam habebit operum 
7iostrorum. 

5 Umbra a enim transitus 
est tempus nostrum , et non est 
reversio finis nostri : quoniam 
consignata est , et nemo rever- 
titur. 

6 Venite b ergo , et frua- 
mur bonis qu¿e sunt , et utamur 
creatura tamquam in juventute 
celeriter. 

1 Porque nuestra respiración tí resue- 
llo , es como un ligero humo , que inme- 
diatamente pasa y se desvanece del todo. 

2 Sermo ; la razón , tí el alma según 
el Griego Y siendo, como es, Hebraís- 
mo , se toma por aquella cosa que pone 
en movimiento vital el corazou , y to- 
dos los miembros de nuestro cuerpo. El 
alma es una centella que al fin se apaga; 
estoes, se retira y separa ; y quando su- 
cede esto , se convierte en polvo nuestro 
cuerpo Tal es el habla de los impíos. 

3 Los Phildsophos no se convinieron 
sobre la naturaleza de uuestra alma ; y 
por lo mismo fue muy convenieute , que 
Dios nos revelase la espiritualidad é in- 
mortalidad de nuestro ser. Véase Lac- 
tancio de Opif. Dei Cap. xvn. 

4 Porque nuestra vida es como som- 
bra que pasa. 



2 55 

mos como si no hubiéramos sido: 
porque humo 1 es el resuello en 
nuestras narices ; y la habla 2 
una centella para mover nuestro 
corazón: 

3 La qual apagada , ceniza 
será nuestro cuerpo , y el espí- 
ritu se difundirá como el ayre 
blando , y pasará nuestra vida 
como el rastro de la nube , y se 
desvanecerá como niebla, que es 
ahuyentada de los rayos del Sol, 
y oprimida de su calor 3 : 

4 Y nuestro nombre con el 
tiempo caerá en olvido ; y nin- 
guno tendrá memoria de nues- 
tras obras. 

5 Porque paso de sombra es 
nuestro tiempo 4 , y no hay vuel- 
ta de nuestro fin 5 : por quanto 
se le pone el sello , y nadie 
vuelve. 

6 Venid pues , y gocemos 
de los bienes, que son 6 ", y use- 
mos de la criatura á toda prisa 
como en la juventud. 

$ No vuelve atrás , sino que perma- 
nece firme y como cerrado con un sello 
tí con un decreto irrevocable. O consi- 
gnata est non reversio , se ha de referir á 
la palabra tíAíut»}, yin , que en Griego es 
del genero femenino. 

6 De los bienes presentes , tí también, 
de los que son verdaderos bienes, porque 
no hay esa otra vida que sueñan esos 
hombres. Y usemos de las cosas criadas 
con todo ahinco , y sin perder un ins- 
tante , como se hace en la juventud ; co- 
mo que estamos en tiempo propio de dis- 
frutar toco esto. Esta es la conclusión de 
los libertinos. Pero S. Pablo por lo mis- 
mo que veía que todo lo del mundo pasa 
como sombra , exhorta á despreciar estos 
bienes caducos , y aspirar solo á los es- 
pirituales , que permanecen para siem- 
pre. l.Corinth, vn. 20. 



a 1. Paralip. xxix. 1$. b Isa'i. xxn. 13. et lxvi. 12. l.Corinth. xv. 32. 



EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 



256 

7 Vino pr dioso , et tinguen- 
tis nos imple atnus\ et non pra- 
tereat nos fios temporis. 

8 Corónenlas nos rosis , ante- 
quath maree se ant : nullum pra- 
ium sit , quod non pertranseat 
luxuria nostra. 

9 Nenio nostrum exors sit 
luxuria nostra : ubique relin- 
quamits signa lcetitice\ quoniam 
hac est pars riostra , et hac est 
sors. 

10 Opprimamus pauperem 
justum , et non parcamus vi- 
dua , nec veterani revereamur 
canos multi temporis. 

1 1 Sit autem fortitudo rio- 
stra lex justitia : quod enim in- 
firmum est , inutile invenitur. 

1 2 Circumveniamus ergo 
justum , quoniam inutiüs est 
no bis , et contrarius est ope- 
ribus nostris , et improperat 
nobis peccata legis , et diffa- 
mat in nos peccata disciplina 
riostra. 

1 Dicen los impíos : Entreguémonos á 
todo género de licencias y placeres. 

2 El Griego póSav *.áXv\i , con botones 
de rosas. De los Gentiles pasó á los He- 
bréos en tiempos licenciosos el uso de co- 
ronarse con rosas en los convites. 

3 Dexemos por todas partes señales 
de nuestros excesos de Licencia y de las- 
civia ; pues la voz luxuria significa es- 
to , y ademas la insolencia , profusión y 
descoco. 

4 Porque en viniendo la muerte se 
acabó todo para nosotros ; y así esto es 
lo que nos toca hacer , miéntras vivimos. 
TfiRTUL. de Cor. Mil. Cap ix. 

5 Después que los hombres pasan, co- 
mo sucede ordinariamente , de la impie- 
dad á la disolucbn, atropellan con todo 
lo que se opone á. sus pasiones ; y para 
fomentarlas y mantenerlas se arrojan te- 
merariamente á cometer todo genero de 



7 Llenémonos de vino pre- 
cioso, y de perfumes 1 ; y no se 
nos pase la flor del tiempo. 

8 Coronémonos de rosas 2 , 
antes que se marchiten: no haya 
prado alguno , por el que no pa- 
se nuestra licencia 3 . 

9 Ninguno de nosotros que- 
de sin parte de nuestra disolu- 
ción : en cada lugar dexemos se- 
ñales de alegría : porque esta es 
nuestra porción , y esta es nues- 
tra suerte 4 . 

10 Oprimamos al pobre jus- 
to , y no perdonemos á la viuda, 
ni respetemos las canas del viejo 
de mucho tiempo 5 . 

11 Y sea nuestra fuerza la 
ley de la justicia 6 : porque lo que 
es flaco, se reputa por inútil 7 . 

12 Tomemos pues en medio 
al justo 8 , por quanto nos es in- 
útil, y es contrario á nuestras 
obras , y nos echa en cara los 
pecados de la Ley , y disfama 
contra nosotros las faltas de 
nuestra conducta 9 . 

violencias é injusticias. 

6 No tengamos otra ley de la justicia 
que nuestra fuerza ; y así el que mas 
pueda , ese tenga la justicia. Creamos que 
nos es permitido, justo y lícito, todo lo 
que podemos hacer. 

7 Los pobres y sin valimiento ni fuer- 
zas, aunque virtuosos, ni á sí mismos ni 
á otros aprovechan. Los malos no tienen 
otro motivo para aborrecer á los buenos, 
sino el ver que lo son. Isai. xli. XLV.51. 
Dan. ix. 

8 Armemos lazos al Justo y al Santo 
por excelencia, esto es , al Messías. Esta 
es una prophecia insigne de la Pasión de 
Christo, y de las persecuciones que le 
movieron los Judíos , y de las causas del 
odio de aquellos hombres depravados. 
Véase Lactancio. 

9 Divulga contra nosotros , &c. Nos 
desacredita , y haciendo ver á todos la 



CAPÍTULO II. 



257 



13 Promittit a se scientiam 
Be i Libere , et filium Dei se 
nominat. 

14 Factus b est nobis in 
traductionem cogitationum no- 
strarum. 

1 5 Gravis est nobis etiam 
ad videndum , quoniam dissi- 
milis est aliis vita illius , et 
immutatce sunt vice ejus. 

16 Tamquam nugaces ¿esti- 
mati sumus ab illo , et abstimt 
se a viis nos tris tamquam ab 
immunditiis , et prafert novis- 
sima justorum , et gloriatur pa- 
trem se habere Deum. 

1 7 Videamus ergo si sermo- 
nes illius veri sint , et tentemus 
quce ventura sunt illi , et scie- 
mus quce erunt novissima illius. 

18 Si c enim est verus filius 
~Dei, suscipiet illum , et libera- 
bit eutn de manibus contrario- 
rum. 

19 Contumelia et tormento 
interrogemus eum , nt sciamus 
rever entiam ejus , et probemus 
patientiam illius. 

falsedad de lo que ensenamos , reprueba 
nuestra doctrina , y reprehende nuestras 
costumbres. 

1 Nos redarguye hasta los pensa- 
mientos ; porque los descubre todos , y 
pone de manifiesto la culpable malicia 
de ellos. 

2 El Griego xcu (¡ktnóntvot; , aun sola- 
mente visto : porque no podemos sufrir ni 
aun su vista. 

3 Otros: Nos mira como hombres de 
nonada , y gente ridicula. El Griego mí 
x16Sy)Iov , como cosa falsa y adulterina. 
Esto se dice de los metales que tienen 
mezcla de escoria , tierra , &c. y se tras- 
lada a los que son dobles de corazón , y 
faltos de sinceridad. 



13 Protesta que él tiene la 
ciencia de Dios, y él se nombra 
Hijo de Dios. 

14 Se nos ha hecho el 
censor de nuestros pensamien- 
tos l . 

1 5 Nos es gravoso aun el 
verlo 2 , porque la vida de él es 
desemejante á la de otros , y sus 
caminos son bien diferentes. 

16 Somos tenidos por él co- 
mo gente vana 3 , y se abstiene 
de nuestros caminos como de 
inmundicias , y prefiere las pos- 
trimerías de los justos 4 , y se 
gloría de que él tiene por Pa- 
dre á Dios. 

17 Veamos pues si son ver- 
daderas sus palabras, y probe- 
mos lo que le ha de venir, y 
sabremos quál será su fin 5 . 

18 Porque si es verdadero 
Hijo de Dios, le amparará y le 
librará de manos de los adver- 
sarios 6 . 

19 Recarguémosle con ul- 
trages y con tormentos , para 
que sepamos su acatamiento, y 
probemos su paciencia 1 . 

4 Diciendo , que su fin es dichoso. 

5 Hagamos prueba por lo que le ven- 
drá , y por el fin que tendrá , si es ver- 
dadero lo que dice. 

6 El Griego , W yáp ¿ariv ó Síxaios vloS 
deov , porque sí es aquel Justo , Hijo de 
Dios: si es aquel Christo, que tauto 
tiempo ha que se le espera con el nom- 
bre del Justo. Véanse estas mismas pa- 
labras puestas en boca de los Judíos per- 
seguidores de Jesu-Christo. Matt. xxvii. 

7 Otros : Ensayémosle , exploremos y 
examinemos, cargándole de ultrajes y 
de penas, si se conserva en esta sumi- 
sión , mansedumbre , moderación y pa- 
ciencia , que tanto nos predica. 



a Matth. xxvii. 43. b Joann. vu. 7. c Psalm. xxi. 9. 

Tom. VIII. R 



258 EL LIBRO DE 1 

20 Mor te a tur pis sima con- 
dsmuemus eum : erit enim ei 
respectas ex sermonibus illius. 

21 Hac cogitaverunt , et 
erraverunt : exccecavit enim ti- 
los malitia eorum. 

22 Et nescierunt sacramen- 
ta Dei, ñeque mercedem spe- 
raverunt jus titile , nec judie ave- 
runt honor em animar um san- 
ctarum. 

23 Qiioniam b Deus creavit 
hominem inexterminabilem > et 
ad imaginem similitudinis su¿e 
fecit illum. 

24 Invidid autem c diaboli 
mors introivit in orbem térra- 
rumi 

2j Imitantur autem illum 
qui sunt ex parte illius. 

1 De Cruz , que era la mas ignomi- 
niosa , y que se daba á los esclavos. 

2 Pueden darse dos sentidos á este 
lugar: O porque será mirado íavorable- 
mente de Dios, y cuidará de él: ó por- 
que estarémos á la mira , y por lo que 
diga conoceremos lo que es. Porque si 
son verdaderas sus palabras , Dios de 
quien dice que es Hijo, le atenderá y 
acudirá á librarle de nuestras manos. 
Todos los Santos Padres, y particular- 
mente S. Agustín, reconocen que todo 
lo que se dice aquí, desde el v. 12. es 
una admirable prophecía perteneciente á 
la Pasión y Muerte de Jesu-Christo. Co- 
téjese todo con S. Matheo xxvii. 40. 
42. 43- 

3 Los arcanos y ocultos juicios de 
Dios, ni sus obras , ni los mysterios de 
la Cruz y de nuestra Redención. 

4 El Griego , yépag , del premio , que 



A. SABIDURÍA. 

20 Condenémosle á la muer- 
te mas infame 1 : pues según sus 
palabras será él atendido \ 

21 Estas cosas pensaron, y 
erraron : porque los cegó su ma- 
licia. 

22 Y no supieron los sacra- 
mentos de Dios 3 , ni esperaron 
galardón de justicia, ni hicieron 
cuenta de la honra de las almas 
santas 4 . 

23 Por quanto Dios crió 
al hombre inexterminable , y lo 
hizo á la imagen de su seme- 
janza 5 . 

24 Mas por la envidia dei 
diablo entro la muerte en el 
mundo 6 : 

25 Y le imitan á él los que 
son de su partido 1 , 

tiene Dios reservado para todos los jus- 
tos: y en este sentido se toma también 
la palabra latina honos. 

5 Inmortal , y para la incorrupción. 
El Griego, lhiórr¡ro<; , de su propiedad^ 
porque es propio de Dios el ser por sí 
inmortal : todas las cosas por sí mismas 
van desfalleciendo, si no las conserva y 
mantiene Dios con el influxo de su divi- 
na virtud y providencia. 

6 El diablo envidió al hombre su fe- 
licidad, y movido de su malicia engañó 
á Eva, e induxo á Adám á culpa, y con 
esta vino la muerte. 

7 El Griego, icitpá^ovai Si avróv , lo 
que se refiere á dávazov : mas la expe- 
rimentan , ó prueban en si la muerte que 
Satanás introduxo en el mundo. Quien 
sigue á Satanás en el pecado , será igual- 
mente su compañero en el suplicio. 



a Jerem. xi. 19 b Gen. 1. 27. et 11. 7. et v. I. Eccl. xvn. I. c Gen. va» I. 



CAPITULO III. 



259 



La felicidad, que espera a los justos. Son desgraciadas las 
obras , y desdichada la descendencia de los malvados. 

1 J ustorum autem a anima 
in manu Dei sunt , et non 
tanget tilos tormentum mortis. 

2 Vi si sunt oculis insipien- 
tium mor i : et cestimata est af- 
jüctio exitus illorum: 

3 Et quod a nobis est iter, 
exterminium : illi autem sunt 



1 Masías almas de los justos 
están en la mano de Dios , y no 
les tocará tormento de muerte 
2 Pareció á los ojos de los 



in p>ace. 

4 Et si coram hominibus 
tormenta passi sunt , spes il- 
lorum immortalitate plena est. 

5 In paucis vexati , in muí- 
tis bené disponentur : quoniam 
Deus tentavit eos, et invenit 
illos dignos se. 

6 Tamquam aurum in for- 
nace probavit illos , et quasi 
holocausti hostiam accepit illos, 
et in tempore erit respectus il- 
lorum. 



insensatos que morían; y la sali- 
da de ellos fué reputada aflicción: 

3 Y el viage , que hacen 
desde nosotros , exterminio 2 : 
mas ellos están en paz 3 . 

4 Y si delante de los hom- 
bres padecieron tormentos , su 
esperanza llena está de la inmor- 
talidad 4 . 

5 Vexados en pocas cosas, 
en muchas les será bien distri- 
buido 5 : porque Dios los tentó 6 , 
y los halló dignos de sí. 

6 Probólos como el oro en 
la hornilla, y recibiólos como 
ofrenda de holocausto 7 , y á 
su tiempo se tendrá cuenta de 
ellos 8 . 



1 Esto es, eterna. En el Griego no se 
Jee de muerte , sino solamente tormente. 
Lo que puede significar , que no les su- 
cederá mal alguno; porque para el jus- 
to la pobreza, la enfermedad, y aun la 
muerte , no son males : el único mal ver- 
dadero es el pecado. 

2 El camino, en que entran quando 
se separan de nosotros, especialmente el 
de los Santos Mártyres, á quienes la Igle- 
sia aplica estos versículos , pareció á los 
amadores del mundo, que era un cruel 
exterminio : el Griego avvTpi(í¡xa , que- 
brantamiento : tomándose la traslación 
de las vasijas de tierra, que una vez 
quebradas, después para nada sirven. 

3 Reposando en aquella verdadera 
paz , que el mundo no puede dar. 

4 Lo que esperaban era una inmorta- 



lidad dichosa, y un peso eterno de gloria. 

5 Por las aflicciones temporales ten- 
drán una eterna recompensa , con la que 
de ningún modo puede compararse todo 
quanto hayan padecido en este mundo. 
Rom. viii. 8. et 11. Corinth. iv 17. El 

Griego xou oAt'ya TzaiBivdévTti; , fieyáKa ev- 

€pytzri6r¡aovzai , enseñados un poco , en la 
escuela de la paciencia, recibirán gran" 
des beneficios. 

6 No con tentación, que inclina á 1» 
malo, sino con tentación de prueba, que 
hace conocer á los justus lo interior de 
su corazón , y á los demás la solidez de su 
virtud. 

7 En el holocausto la víctima toda 
entera quedaba consagrada á Dios. 

8 Dios á su tiempo mirará y premia- 
rá la voluntad con que se ofrecieron á 



a Deut. xxxin. 3. lnfr. v. 4. 



9 6o EL LIBRO DE 

7 Ful^ebunt 1 justi , et t.wi- 
till.t in arundineto 
discu rrent* 

S Judtcabuni b maiiones, 
et dominabuntur populis , et 
regn.ibit Dominus illorum in 
ferpetuum. 

<) Qui confidtint in tilo , in- 
telligent veritatem : et fideles 
in dilectione acjuiescent illi: 
quoni.im djnum et fax est 
eleetis ¿jas. 

10 lmpii autem secundum 
qu.e cogitaverunt , correptionem 
liabebunt : qui neglexerunt ju- 
sta ■ , et a Domino recessc- 
runt. 

11 Sapientiam entm , et 
disciplin.im abj'uit , ir/e- 
lix es! : et -j.icu.i es! spes illo- 
rnm } e! I. ib ores sine fructu , et 
inutiii.i overa eoram. 

1 2 j\Lí/ieres eorum insen- 
sata sunt , et n?.¡:iissim: filii 
eorum. 

13 M.iledicta creaiur.i eo- 
TUM , quotÚAm felix est steri- 
lis : et incoinquiK.n.i , quM ne- 
scMt tkorum km delicio, h.i- 

ser sacrificados. Y ?e r r-n consolados lie* 
ñámente quanto al alma , y quanto al 
cuerpo en el dia del juicio ; quautío resu- 
citaran en cuerpo inmortal y glorioso. 

1 En lo que se declaran los dotes, 
que tendrán los cuerpos de los bienaven- 
turados, de claridad y agilidad. Esuo, 

TlRINú. 

2 Ve.^e S Math. xix. 28. Afcc.w.26. 

3 Y reynarán eternamente con el; ó, 
el Señor reynara en elks : pues illcrum 
puede estar en vez de Mis , por un ar- 
en áismo 

4 De estos importantes artículos. 

5 Como lo hacen los amigos. 

é El texto Griego lee asi, 9wt x¿pn, 



»A SABIDURÍA. 

7 Resplandecerán los jus- 
tos , y como centellas en el ca- 
ñaveral jdiseurriran l . 

S Juzgaran las naciones % 
y señorearan a los pueblos , y 
reynará el Señor de ellos 3 por 
siempre. 

9 Los que conñan en él, 
entenderán la verdad 4 ; y los 
fieles en el amor descansarán en 
e'l 5 : porque el don y la paz es 
para sus escogidos r . 

10 Mas los impíos confor- 
me a lo que pensaron, tendrán 
el castigo: los que desprecia- 
ron lo justo, y se apartaron del 
Señor. 

11 Porque desdichado es el 
que desecha la sabiduría , y la 
instrucción ; y vana es la espe- 
ranza de ellos, y los trabajos 
sin fruto , é inútiles sus obras r . 

12 Sus mugeres son insen- 
satas , y perversísimos sus hi- 
jos - 5 . 

13 Maldita la raza" de ellos, 
porque feliz es la estéril ; y la 
no manchada, que no conoció 
lecho con delito 10 , tendrá su 

mu s'-¿c;, f erque gracia y misericordia, 

Román, iv. 23. es para sus escogidos. 

7 Ve. 3 .se I ¿ai. lix 5. 6. 7. 

8 Coti:amiuados y pervertidos con los 
maios exempios de los padres. 

9 El Griego * ya» — « , la generación 
de los hijos. Véase la ¿zcrcrt-nr.a $re- 
¡iir.ir.jr al Libro de ¡es hrov-tliet. 

10 Aunque la esterilidad estaba en 
oprobrio entre los Judíos, el Sabio no 
ot-stante rr.aniriesta . según aigucos , que 
una rr.ueer que no tiene hijos , pero que 
es casta en el matrimonio , no riexa de 
ser ítliz, porque su virtud será recom- 
pensada de Dios. Otros creen . que el Sa- 
bio quiso manifestar por estas palabras 



a Jrlaoth. XIII. 43. 



fe 1. Cnrimtk. vi. 2. 



CAPÍTULO III. 



26l 



bebit fructum in respectione 
animarum sanctarum : 

14 Et a spado, qui non ope- 
ratus est per manus suas ini- 
quitatem , nec cogitavit adver- 
sus Dcum nequissima : dabitur 
enim illi fidei donum electum, 
et sors in templo Dei acceptis- 
sima. 

1 5 Bonorum enim laborum 
gloriosus est fructus , et qua 
non concidat radix sapien- 
tia. 

16 Filii aittem adultero- 
rum in inconsummatione erunt, 
et ab iniquo thoro semen exter- 
minabitur. 

17 Et si quidem longa 
vitrf erunt , in nihilum compu- 
tabuntur , et sine honore erit 
novissima s ene c tus illorum. 

18 Et si celeriüs defuncti 
fuerint , non habebunt spem, 
nec in die agnitionis allocutio- 
nem. 

19 Nationis enim iniqua 

el estado de las vírgenes , aunque des- 
conocido al pueblo Judaico, y que su glo- 
ria fue reservada á la ley nueva. 

1 Aunque carezca de hijos carnales, 
tendrá otros espirituales ; esto es , sus 
buenas obras, que serán remuueradas en 
la visita de las almas santas, como se 
dice en el Griego , en donde falta la úl- 
tima palabra; estoes, quando Dios juz- 
gará la causa de cada uno, para darle 
lo que corresponda á sus obras. 

2 MS. A Recebedera. Estos son aque- 
llos eunuchós , de los quales se habla en 
S. Matheo xix. 12. Estos tendrán un don 
escogido: á estos , que lo son en el espí- 
ritu , se les dará su porción y herencia 
en el templo de Dios. Los que lo eran 
en el cuerpo, estaban separados del ser- 
vicio del templo ; Deut. xxiii. 1. y á 
esto parece que se hace alusión en este 

a Isai. lvi. 3. 

Tom. VIII. 



fruto quando se atienda á las 
almas santas 1 : 

14 Y el eunucho , que no 
obró iniquidad por sus manos, 
ni pensó cosas perversas contra 
Dios : porque le será dado don 
escogido de fe, y suerte muy 
agradable 2 en el templo de 
Dios. 

1 5 Porque glorioso es el fru- 
to de los buenos trabajos, y la 
raiz de la sabiduría , que no 
caerá 3 . 

16 Mas los hijos de los adúl- 
teros no serán consumados 4 , y 
la raza de lecho iniquo será ex- 
terminada 5 . 

17 Y aun quando fueren de 
larga vida , serán reputados por 
nada , y la última vejez de ellos 
será sin honor. 

18 Y si mas presto acaba- 
ren , no tendrán esperanza , ni 
palabras de consuelo en el dia 
del reconocimiento 6 . 

19 Porque los remates de la 

lugar. Véase Isai. lvi. 3. 4. 5. 

3 La sabiduría , que es raiz de bue- 
nas obras, no se secará jamas, sído que 
se conservará siempre muy firme y es-» 
table. 

4 Serán imperfectos, según el Griego, 
no llegarán á su perfección, perecerán 
ántes de tiempo , y ántes que den de sí 
fruto alguno. 

5 Los hijos que nazcan de comercio 
ilícito 6 de adulterio. Lo contrario pro- 
mete Salomón á los que son de un lecho 
santo y puro. Froverb. v. 15. 16. 

6 Siendo perversos , é hijos de pa- 
dres igualmente perversos , no tendrán 
esperanza , ni quien les bable , ni los con- 
suele, como en el Griego, en el dia del 
reconocimiento ó de la cuenta , en que 
todas las cosas serán reconocidas y exa- 
minadas. 

R 3 



262 



EL LIBRO DE LA SABIDURÍA 



dirá sunt consummationes. 

I MS. A. De crua fin. Los hijos, que 
nacen de adulterio y de comercio ilí- 
cito , sueleo teuer fiaes muy infaustos. 



raza iniqua son muy acerbos \ 

O por nombre de casta y generación mal- 
vada se denota cierta raza de gentes, ce- 
rno en el Evangelio. Matt. xvi. &c. 



CAPÍTULO IV. 

De los frutos de una buena s y una mala raiz ; y de la temprana 
muerte de los justos. 



1 Lf quam pulchra est casta 
generado cum ciar it ate ! immor- 
talis est enim memoria illius: 
quoniam et apud Deum nota 
est , et apud homines. 

2 Cum prasens est, imitan- 
tur illam : et desiderant eam 
cum se eduxerit , et in perpe- 
tuum coronata triumphat inco- 
inquinatorum certaminum pr<e- 
tnium vincens. 

3 Multigena autem impío- 
rum multitudo non erit utilis, 
et spuria vitulamina non da- 
bunt r adices altas , nec sta- 

1 ¡O quánto mas glorioso es y mas 
conducente para adquirir un nombre in- 
mortal , carecer de hijos por amor de la 
virtud, que tenerlos aunque sea por me- 
dios lícitos y legítimos ! en lo que se en- 
cierra un singular elogio de la virgini- 
dad. En este sentido aplica esto la Igle- 
sia á las Santas Vírgenes. Otros lo expli- 
can de los hijos nacidos del uso casto y 
legítimo del matrimonio, en contraposi- 
ción de los que nacen de adulterios, in- 
cestos , &C. El Griego xptiGcav arexvía 
fitra ¿psryj;, mejor es carecer de hijos con 
virtud , que tener hijos de adulterio. Es 
una comparación con lo que precede ; y 
puede explicarse también de la virgini- 
dad. Isai. LVI. 

2 Agradable es á Dios . que no la ol- 
vidará para premiarla; Psalm. 1. 6. y 
los hombres la admirarán y aplaudirán. 

3 Mientras viven, mueven con su 



1 ¡u qué hermosa es la ge- 
neración casta con claridad! 
pues es inmortal su memoria f : 
por quanto es conocida delante 
de Dios , y delante de los hom- 
bres 2 . 

2 Quando está presente 3 , 
la imitan; y la echan ménos, 
quando se ha retirado , y coro- 
nada para siempre triumpha 4 , 
llevando el premio de los com- 
bates castos 5 . 

3 Mas la multiplicada mu- 
chedumbre de los impíos no se- 
rá útil 6 , y los renuevos bastar- 
dos 7 no echarán hondas raí— 

exemplo á otros para que los imiten : y 
quando mueren , desde luego se echa 
menos su presencia, porque dexa de bri- 
llar el resplandor, que despedía de sí su 
virtud. 

4 Va en triumpbo, y recibe una co- 
rona inmortal , por haber vencido y lle- 
vado el premio incorruptible en las li- 
des y contiendas, que tuvo por conservar 
la castidad. 

5 En el Griego se lee ¿yüva t contien- 
do, lid, lucha. 

6 Porque ó no durará mucho tiempo, 
ó vivirá en infamia. 

7 MS. 6. Fornecinas. S. Agust. Lib. 
11. de Doct. Christ. traslada spurice, si- 
ve adulterina propagines , plantationes. 
En el Griego, fioa^eíaara , que en la 
Vulgata con una nueva voz se traslada 
vitulamina , de novaos , vitulus , en el 
sentido de nuevas flautas. 



CAPÍTULO IV. 



263 



bile firmamentum collocabunt. 

4 Et a si in ramis in tem- 
fore germinaverint , infirmiter 
fosita, a vento commovebuntur, 
et a nimietate ventorum eradi- 
cabuntur. 

5 Confringentur enim rami 
inconsummati, et frac tus illo- 
rum mutiles , et acerbi ad 
manduc andum y et ad nihilum 
apti. 

6 Ex iniquis enim somnis 
Jilii , qui nascuntur, testes sunt 
nequitiee adversüs par entes in 
inter rogatione su a, 

7 Justus autem si morte 
pr¿eoccupatus fuerit , in refri- 
gerio erit. 

8 Senectus enim venera- 
bilis est non diuturna , ñeque 
annorum numero computata : 
cani autem sunt sensus homi- 
nis , 

9 Et cetas senectutis vita 
immaculata. 

10 Placens b Deo factus 
est dilectus , et vivens inter 
p ecc atores translatus est. 

11 Raptus est ne malitia 

1 Porque la maldición pronunciada 
contra el desórden de los padres , recae 
ordinariamente sobre los hijos , y porque 
do están apoyadas estas infelices plan- 
tas en la justicia y en la piedad ; y así 
serán desarraygadas por la divina ven- 
ganza. 

2 Tales hijos nacidos de unión ile- 
gítima, quando se les pregunta de quien 
son , deponen como testigos contra el de- 
lito de su padre y de su madre. 

3 En el eterno reposo. 

4 Perqué la honra , que se da á los 
ancianos nace de la opinión y concepto, 
que tienen á su favor , de que con los 
muchos años habrán adquirido mucho 

t Jcrem. xvn. 6. Matth. vil. 27. 



ees 1 , ni asentarán firmeza estable. 

4 Y si por algún tiempo 
brotaren en las ramas, como no 
están firmes, serán conmovidos 
del viento , y desarraygados por 
la demasía de los vientos. 

5 Por lo qual serán quebra- 
dos sus ramos ántes que lleguen 
á perfección , y los frutos de 
ellos inútiles , y ásperos para 
comer, y para nada buenos. 

6 Porque los hijos, que na- 
cen de iniquos sueños 2 , testi- 
gos son de la maldad contra los 
padres, quando se les pregunta. 

7 Mas el justo aunque fuere 
antecogido de la muerte , estará 
en refrigerio 3 . 

8 Porque la vejez venerable 
no es la duradera , ni la compu- 
tada por número de años 4 : pues 
las canas del hombre son sus 
sentimientos 5 , 

9 Y la edad de la vejez es 
la vida sin mancilla 6 . 

10 El que agradaba á Dios 
fué amado de él, y viviendo en- 
tre los pecadores fué trasladado. 7 

1 1 Fué arrebatado para que 

juicio, consejo y madurez. 

5 De prudencia ; pues esta suele ha- 
llarse aun en los pocos años, y enton- 
ces suple por ellos. 

6 Aun la edad corta es acreedora á 
la honra que se da á los viejos. El que 
es bastante sabio es bastante anciano. 

7 Factus pertenece ú placens , de es- 
te modo : Placens Deo factus , est di- 
lectus , como se ve por el Griego. El 
que es agradable á Dios, fué amado de 
él : y por esto le hizo el singular bene- 
ficio de trasladarle de entre los pecado- 
res con quienes vivia. En lo que parece 
que se hace alusión al Santo Patriarca 
Hendch. Genes, v. Eccli. juiv. 16. 

b Hebr. xi. 

R 4 



264 



EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 



mutaret iniellectum ejus , aut 
ne fictio deciperet animam il- 
lius. 

1 2 Fascinatio enim nu- 
gacitatis obscurat bona , et 
inconstantia concupiscentia 
transvertit sensum sine mali- 
tia. 

13 Consummatus in brevi 
explevit témpora multa: 

14 P Licita enim erat Deo 
anima illius : propter hoc pro- 
peravit educere illum de medio 
iniquitatum : populi autem vi- 
dentes , et non intelligentes^ 
nec ponentes in pracordiis ta- 
lia : 

1 <j Quoniam gratia Dei , 
et misericordia est in sanctos 
ejus , et respectus in electos 
illius. 

16 Condemnat autem justus 
mortuus vivos impíos , et juven- 
tus celeriüs consummata , Ion- 
gam vitam injusti, 

1 Fué arrebatado de las cosas de es- 
te mundo. Esto no pertenece ya á He- 
nder) , sino á todo justo , que muere en 
la flor de sus anos, v. 7. para que no le 
engañe lo aparente. El vicio y la virtud 
toman la má cara el uno del otro; y así 
se ve , que muchas veces el vicio es 
hourado, y la virtud despreciada. Todo 
lo grande , que hay en el mundo , es 
propiamente un juguete de niños; y es- 
to no obstante nos dexamos llevar y en- 
cantar de estas bagatelas, que nos im- 
piden conocer el verdadero bien. En las 
cosas, que parecen indiferentes, y aun 
en las que tienen semblante de buenas, 
suele haber á veces tal obscuridad, que 
freqüentemente , quando menos lo pen- 
samos, nos hallamos esclavos de la con- 
cupiscencia y de las pasiones , de una 
manera tan solapada, que no lo cree- 
ríamos , si 00 nos desengañaran las ex- 
periencias cotidianas. 
2 MS. 6. Denegrece. 



la malicia no alterase su enten- 
dimiento , ó para que lo aparen- 
te no seduxera su alma '. 

12 Porque la fascinación de 
lo vano oscurece 7 el bien } y 
la inconstancia 3 de la concu- 
piscencia trastorna el sentido sin 
malicia 4 . 

13 Consumado en breve lle- 
nó muchos tiempos 5 : 

14 Porque agradable era á 
Dios su alma : por eso se apre- 
suro á sacarle de enmedio de las 
maldades. Mas los pueblos vien- 
do, y no entendiendo, ni po- 
niendo en sus corazones tales 
cosas 6 : 

1 5 Que la gracia de Dios y 
la misericordia está sobre sus 
Santos , y su mirada sobre los 
escogidos. 

16 Mas el justo muerto con- 
dena á los impíos vivos , y la 
juventud consumada en breve, 
la larga vida del injusto 7 . 

3 Los movimientos vagos é incons- 
tantes de los sentidos ; ó también el ím- 
petu de la concupiscencia, que nos lle- 
va á mal traer y á rodapelo, como lo 
explica vivamente la palabra Griega 
pt{x6a<T(xó<;. 

4 Del hombre sencillo é inocente. 

5 De manera que no dextí ningún 
vacío en los pocos años, que vivió, pues 
en ellos llegó á conseguir aquella subli- 
me perfección , que otros no alcanzan si- 
no á costa de muchos años y fatigas. 

6 Se ha de suplir aquí : Lloraban su 
temprana muerte, no considerando ni 
atendiendo á que Dios , viendo que están 
ya en sazón para la eternidad, les hace 
la particular gracia y misericordia de 
sacarlos quanto ántes de las miserias de 
este mundo. O también : Erant videntes 
&c. lo veían, y no lo entendían, &c. 

7 Porque ías obras buenas en que se 
empleó el poco tiempo , que vivió sobre 
la tierra , serán fiscales de las malas , en 



C APÍTU 

17 Videbunt enim finem sa- 
ptentis , et non intelligent quid 
cogitaverit de illo Deus, et qua- 
re munierit illum Dominus. 

18 Videbunt et contemnent 
eum : illos autem Dominus irri- 
debit. 

19 Et erunt fost hac de- 
cidentes sine honore , e t in con- 
tumelia inter mortuos in per- 
petuum : quoniam disrumpet 
illos inflatos sine voce , et com- 
movebit illos a fundamentis , et 
tisque ad supremum desolabun- 
tur : et erunt gementes , et me- 
moria illorum peribit. 

20 Venient in cogitatione 
feccatorum suorum timidi , et 
traducent illos ex adverso ini- 
quitates ipsorum. 

que malgastáron toda su larga vida los 
impíos ; como de los Ninivitas lo eDseña 
Jesu-Christo. Matth. m. 41. 

1 Por que le ha llevado á la seguri- 
dad del puerto , sacándole prontamente 
de la incertidumbre del borrascoso y pe- 
ligroso mar de este siglo maligno. 

2 Y tendrán por desgraciada su muer- 
te , por quanto ha sido arrebatado en 
lo mas florido y lozano de la edad ; y 
porque no entienden , que esta traslación 
es el principio de su gloria é inmorta- 
lidad. 



LO IV. 265 

17 Porque verán el fin del 
sabio , y no entenderán , qué ha- 
ya pensado Dios de él, y por 
qué le haya asegurado el Señor'. 

i3 Le verán , y menospre- 
ciarán 2 : mas el Señor se burlará 
de ellos. 

19 Y después de esto mori- 
rán sin honor, y estarán con in- 
famia para siempre entre los 
muertos: porque los hará esta- 
llar hinchados sin voz 3 , y los 
trastornará desde los cimientos 4 , 
y serán desolados hasta el extre- 
mo, y estarán gimiendo, y su 
memoria perecerá. 

20 Vendrán medrosos con 
el pensamiento de sus pecados, 
y se presentarán contra ellos sus 
iniquidades 5 . 

3 Hará reventar la hinchazón de su 
orgullo, sin que tengan que. decir una 
palabra, 0 sin que se atrevan á abrirla 
boca. 

4 Destituidos de toda esperanza , y 
separados para siempre y sin recurso de 
la vista y vida de Dios. Éphes. iv. 18. 

5 MS. 6. £ sus maldades tirarlos an 
de travieso. Sus mal Jades , que. serán sus 
contrarios , los presentaran en juicio á 
vista de todos, convencidos como reos; 
de manera que no podrán ni negarlas, ni 
paliarlas, ui excusarlas. 



CAPÍTULO V. 



Lamentos de los condenados. Armas de Dios contra los impíos. 
Felicidad de los justos. 

1 Tune stabunt justi in 1 Entonces 1 estarán los jus- 
magna constantia adversüs eos, tos con grande constancia con- 

1 El dia del juicio. En el Griego se y coufianza , en contraposición de k) que 

habla fiel justo en singular. Con grande ha dicho de los impíos en el v. nj. del 

constancia : el Griego •» Tcapprjaía itoXk^ Capítulo precedente , que estarán mudos, 

cou mucha libertad , llenos de seguridad sine voce. 



$66 



EL LIBRO DE LA SABIDURÍA. 



qui se angustiaverunt et qui 
abstulerunt labores eorum. 

2 Videntes turbabuntur ti- 
pjore liorribili, et mirabuntitr 
in subitatione insperatce salu- 
tis , 

3 Dicentes intra se , pceni- 
lentiam agentes, et prce an- 
gustia spiritiis gementes. Hi 
sant , quos habuimus alienan- 
do in derisum , et in similitudi- 
nem improperii. 

4 Nos a insensati vitam il- 
lorum cestimabamus insaniam y 
et finem illorum sine honor e: 

5 Ecce quomodb computati 
sunt inter filias Dei , et ínter 
sanctos sors illorum est. 

6 Ergo erravimus á vía 
veritatis , et justitia lumen 
non luxit nobis , et sol intelli- 
gentia non est ortus nobis. 

7 Lassati sumus in yia 
iniqidtatis et perditionis , et 
ambulavimus vias difficiles, 
viam autem Domini ignoravi- 
mus. 

8 Quid nobis profuit su- 
ferbia? aut divitiarum jactan- 
tía quid contulit nobis ? 

9 Transierunt t> omnia illa 

1 Lo que ganáron con su trabajo. 

2 Quedarán absortos y pasmados, 
quando de repente los vean en taDta 
gloria , que ellos no creyeron ni espe- 
rárou. 

3 Mostrando tarde é inútilmente su 
arrepentimiento. 

4 Y los hacíamos ser el blanco y el 
objeto de todos nuestros oprobrios é im- 
properios. 

a Supra ni. 2. 



tra aquellos, que los angustiaron, 
y que lesquitáron sus trabajos \ 

2 Viéndolos serán turbados 
con temor horrendo , y se ma- 
ravillarán de la repentina salud, 
que ellos no esperaban 7 , 

3 Diciendo dentro de sí, 
pesarosos 3 , y gimiendo con an- 
gustia de espíritu: Estos son los 
que en otro tiempo tuvimos por 
escarnio , y como exemplo de 
oprobrio 4 . 

4 Nosotros insensatos te- 
níamos su vida por locura, y 
su fin por una deshonra : 

f Ved como han sido con- 
tados entre los hijos de Dios , y 
entre los Santos está la suerte 
de ellos, 

6 Luego hemos errado del 
camino de la verdad , y la luz 
de la justicia no nos ha alum- 
brado, ni el Sol de la inteligen- 
cia ha nacido para nosotros 5 . 

7 Nos hemos cansado en el 
camino de la iniquidad y de la 
perdición , y hemos andado por 
caminos ásperos 6 , y hemos ig- 
norado el camino del Señor. 

8 ¿De qué nos aprovechó la 
soberbia ? ; 6 qué nos ha trahido 
la jactancia de las riquezas ? 

9 Todas aquellas cosas pa- 

$ En algunos exemplares se lee so- 
lamente el Sol : en otros el Sol de jus- 
ticia. La inteligencia de estas palabras 
se puede ver en S. Pablo ad Ephes. iv. 
18. y en Job xxii. 17. xxiv. 13. En el 
texto Griego falta la palabra inteli- 
gencia. 

6 El Griego ipn^ov; aSárovf , desier- 
tos sin camino. 

b I. Paralip. xxix. 15. Supr» 11. 



CAPÍTULO V. 



267 



tamquam umbra, et tamquam 
niintius percurrensy 

10 Et a tamquam navis, qua 
fertransit fluctuantem aquam: 
cujns , cüm pr¿eterierit , non est 
vestigium invenire , ñeque semi- 
tam carina illius in fiuctibus: 

1 1 Aut tamquam avis , quce 
transvolat in aere , cujus nul- 
ium invenitur argumentum iti- 
neris , sed tantiim sonitus ala- 
rum verberans levem ventum, 
€t scindens per vim itineris 
aerem: commotis alis transvo- 
lavit , et post hoc nullum 
signum invenitur itineris il- 
lius : 

12 Aut tamquam sagitta 
emissa in locum destinatum, 
divisus aer continuo in se re- 
clusus est , ut ignoretur transi- 
tus illius: 

13 Sic et nos nati conti- 
nuo desivimus esse : et virtu- 
tis quidem nullum signum va- 
luimus os tendere : in maligni- 
tate autem nostra consumpti 
sumus. 

14 Taita dixerunt in in- 
ferno hi , qui peccaverunt : 

15 Quoniam b S pes impii 
tamquam lanugo est , qua a 
vento tollitur : et tamquam 
spuma gracilis , qucc a pro- 
celia dispergitur: et tamquam 
fumus, qui d vento diffusus est: 
et tamquam memoria hospitis 
unius diei prcetereuntis. 

I Como sucede tirando al blanco. 

a Porque fué cortísimo todo el plazo 
de nuestros dias, y toda nuestra carrera 
ha pasado con una increible rapidez. 

a Proverb. xxx. 19. 



sáron como sombra , y como 
mensagero , que va corriendo , 

10 Y como nave, que pasa 
por el agua ondeante : de la 
qual , luego que paso, no es da- 
ble hallar rastro, ni la vereda 
de su quilla en las ondas : 

11 O como ave, que vuela 
atravesando por el ayre , de la 
que ningún indicio se encuentra 
de camino , sino solo el ruido 
de las alas , que azotan el viento 
ligero, y hendiendo el ayre con 
la fuerza de su vuelo , paso ba- 
tiendo las alas , y después de 
esto no se halla ninguna señal 
de su camino : 

12 O como saeta despedida 
contra lugar señalado el ayre 
dividido luego se cierra en sí 
mismo , de manera que no se 
sabe el paso de ella: 

13 Así también nosotros , 
luego que nacimos , dexamos 
de ser 2 ; y á la verdad ningu- 
na señal de virtud pudimos mos- 
trar : mas nos consumimos en 
nuestra malicia. 

14 Tales cosas dixéron en el 
infierno estos , que pecaron 3 : 

1 5 Porque la esperanza del 
impío tal es como la pelusa, 
que lleva el viento; y como la 
espuma delgada , que se esparce 
por la tempestad ; y como el 
humo, que disipa el viento; y 
como la memoria del huésped 
de un día que pasa. 

3 Tal es el juicio que harán los con-» 
denados de las honras y placeres, á que 
se entregáron viviendo en esta vida, v por 
cuya causa padecerán tormentos sin fin. 

b Psoltn. I. $. Prov. x.28. et xi. 7. 



268 



EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 



16 Justi autem in per pe- 
tuum vivent , et apud Dominum 
est merces eorum, et cogitatio 
illorum apud Altissimnm. 

17 lcizo accipent regnum 
decoris , et diadema speciei de 
tnanu Domini : qaoniam dex- 
terá sua teget eos } et brachio 
sancto suo defendet tilos. 

18 Accipiet a armaturam 
zelus illius , et armabit creatu- 
ram ad ultionem inimkorum. 

19 Induet pro thorace justi- 
tiam, et accipiet pro galea ju- 
dicium certum. 

20 Sumet scutum inexpu- 
gnabile , aquitatem : 

21 Acuet autem duram 
iram in lanceam , et pugnabit 
cum illo orbis terrarum contra 
insensatos. 

22 Ibunt directé emissio- 
nes fulgurum , et tamquam a 
bene curvato arcu nubium ex- 
terminabuntur , et ad^certum 
locum insilient. 

23 Et d petrosa ira ple- 
na? mittentur grandines , ex- 
candescet in tilos aqua ma- 
ris , et flumina concurrent du- 
riter. 

24 Contra illos stabit spi- 
ritus virtutis , et tamquam 

1 Y el Señor tiene puestos sobre ellos 
sus ojos , su cuidado y su beneficencia. 

2 El Griego Aceren TtavoTiXlav , tov 
SjjA-o» avzov , tomará toda su armadura, 
su zelo ; se armará de todo su zelo. 

3 Y como disparados por diestrísimo 
flechero irán derechos, y sin que se pier- 



16 ^ Mas los justos para siem- 
pre vivirán , y su recompensa 
está en el Señor, y el pensa- 
miento de ellos en el Ahísimo 

17 Por tanto recibirán de la 
mano del Señ<%r reyno de hon- 
ra, y corona de hermosura: por- 
que con su derecha los cubrirá, 
y con su santo brazo los de- 
fenderá. 

18 Su zelo tomará la arma- 
dura 2 , y armará á las criaturas 
para la venganza de los ene- 
migos. 

19 Por coselete se vestirá 
de justicia , y por yelmo toma- 
rá el juicio cierto. 

20 Tomará la equidad por 
escudo inexpugnable : 

21 Y aguzará su inexorable 
ira como á lanza, y peleará con 
él todo el universo contra los 
insensatos. 

22 Irán derechamente los 
tiros de los rayos 3 , y como de 
un arco bien entesado de las 
nubes serán arrojados , y resur- 
tirán á lugar cierto. 

23 Y la ira 4 que apedrea, 
lanzará espeso granizo , se em- 
bravecerá contra ellos el agua 
del mar , y los rios correrán 
juntos con furia 5 . 

24 El espíritu de virtud se 
levantará contra ellos , y como 

da tiro, darán en el blanco. En el Grie-« 
go falta exterminabuntur . 

4 De Dios , que á semejanza de ba- 
llesta , el Griego, nevpo6ó?»ov , arrojará 
piedras. Exod. ix. 18. Josué x. i i. 

5 Para anegarlos. Señales del juicio. 
Luc. xxi. 2$. 



a Psalm. xvii. 40. Ephet. vi. 13. 



turbo venti dividet illas : et 
ad eremum perducet omnem 
terram iniquitas illorum , et 
malignitas evertet sedes poten- 
tium. 



1 Horribles tempestades y furiosos 
uracanes los arrebatarán. Luc. xxi. 25. 

2 MS. 6. La malueztat e maldigneza. 



CAPITULO V. 

torbellino de viento 1 
eirá ; y su iniquidad 



269 



ios espar- 
2 reducirá 



á yermo toda la tierra , y la ma- 
licia trastornará las sillas de los 
poderosos. 

Sus mismas iniquidades y malicia serán 
las que derriben de su trono y elevación 
á los soberbios y poderosos. 



CAPITULO VI. 

Exhorta d los Reyes y Jueces d buscar la Sabiduría ; ponién- 
doles d la vista los suplicios espantosos preparados para 
los que gobiernan mal. 



1 IVlelior a est sapientia 
quam vires : et vir prudens 
qudm fortis. 

2 Audite ergo reges , et in- 
telligite , discite judices finium 
térra. 

3 Pruébete aures vos } qui 
continetis multitu diñes , et pla- 
cetis vobis in turbis natio- 
num : 

4 Quoniam b data est a 
Domino potestas vobis , et vir- 
ttts ab Altissimo , qui hit erro- 
gabit opera vestra, et cogita- 
tiones scrutabitur : 

5 Quoniam cüm essetis mi- 
nistri regni illius, non recté 
judicastis nec custodistis legem 



1 lVlei or es la sabiduría que 
las fuerzas; y el varón prudente 
que el fuerte \ 

2 Oid pues, Reyes , y en- 
tended: aprended vosotros, Jue- 
ces de toda la tierra. 

3 Dad oidos vosotros , que 
refrenáis pueblos , y os com- 
placéis con muchedumbre de 
naciones 2 : 

4 Porque de Dios os ha sido 
dado el poder, y del Altísimo 
la fuerza, el quai examinará 
vuestras obras , y escudriñará 
los pensamientos 3 : 

5 Porque siendo ministros 
de su reyno 4 , no juzgasteis de- 
rechamente , ni guardasteis la 



1 En el Griego no se halla esta sen- 
tencia. Se lee otra semejante en el Ecle- 
siástico ix. 18. Frov. xvi. 32. 

2 Que os están sujetas. 

3 No preguntará á los que vilmente 
os hayan lisonjeado sobre lo que hicis- 
teis ó peosasteis, sino á vosotros mis- 
mos ; y para pronunciar un juicio justo 
y una sentencia irrevocable, no necesi- 



tará de mas pruebas ni de consultar con 
otro. 

4 No como Soberanos absolutos é in- 
dependientes; sino como Administrado- 
res ó Virreves ele Dios, que ha puesto en 
vuestra mano e4 poder y dominio, no 
para abusar de el, sino para emplearlo 
según las reglas de su voluntad y jus- 
ticia. 



a Eccles. ix. 18. 



b Román, xui. 1. 



2 7 O EL LIBRO DE 

justiti.e , ñeque secundüm vo- 
luntatem Dei ambulastis. 

6 Hor rendé et cito appa- 
rebit vobis : quoniam judicium 
durisshnum his , qui fr.es uut, 

7 Exiguo enim concediiur 
misericordia : potentes autem 
fotenter tormenta patientur. 

8 Non a enim subtrahet per- 
sonam cujusqua/n Deus , ?2<rc 
"jercbi'.ur tnagnitudinem cujus- 
quam : quoniam pusillum et 
magnurn ipse fecit , et cequali- 
ter cura est illi de ómnibus. 

9 Fortioribus autem fortior 
instat cruciatio. 

10 Ad vos ergo , reges, 
sunt hi sermones mei , ut disca- 
tis sapientiam , et non exci- 
datis. 

1 1 Qui enim custodierint 
justa justé , justificabuntur : et 
qui didicerint ista , invenient 
quid respondeant . 

12 Concupiscite ergo sermo- 
nes meos y diligite i/Ios, et habe- 
bitis disciplina}??, 

13 Clara est , et qit.e num- 
quam marcescit sapientia , et 
fucile videtur ab his qui dili- 
gunt eam, et invenitur ab his 
qui quxrunt illam. 

1 El Griego i*i<JTr t aeTOu vfj.tr , se de- 
xará caer , ó estará sobre vosotros. 

2 Es tratado con mayor compasión, 
y se le da meóos pena. De aquí se ve 
la diferencia de la gravedad de un mis- 
mo pecado, si se atiende á la calidad y 
circunstancias del que lo comete. 

3 El Griego , o ■xáuror Síg-ttÓt-»:; , que 
et á quien todo está sujeto: no se paga 



A SABIDURÍA. 

ley de la justicia, ni anduvisteis 
según la voluntad de Dios. 

6 Con espanto y de repente 
se os mostrará 1 : por quanto 
juicio muy duro se hará sobre 
los que gobiernan. 

7 Porque al pequeño es 
otorgada misericordia *: mas los 
poderosos poderosamente pade- 
cerán tormentos. 

8 Porque Dios no excep- 
tuará persona alguna , ni respe- 
tará la grandeza de nadie 3 : por 
quanto él hizo al pequeño y al 
grande, é igualmente tiene él 
cuidado de todos. 

9 Mas á los mas fuertes mas 
fuerte suplicio les amenaza. 

10 A vosotros pues , Reyes, 
son estas mis razones , para que 
aprendáis sabiduría, y que no 
resbaléis. 

11 Porque los que lo justo 
guardaren justamente , serán jus- 
tificados 4 ; y los que aprendieren 
esto, hallarán que responder 5 . 

12 Codiciad pues mis pala- 
bras, amadlas, y tendréis ins- 
trucción. 

13 Esclarecida es la sabidu- 
ría 6 , y que nunca se marchita, 
y fácilmente la ven aquellos que 
la aman, y la hallan los que la 
buscan 7 . 

de grandezas humanas; sino del respe- 
to y amor, con que cada uno le sirve. Ni 
cabe en Dios acepción de personas. 

4 Serán declarados justos. Deuteron. 
xvi. 20. 

5 En el dia terrible de la cuenta. 

6 Llena de claridad y de hermosura, 
que do perece ni falta jamas. 

7 Véanse los brov. ii.vin. &c. 



a Deuter. x. 17. 11. Paralip. xix. 7. Bceli. xxxv. 15. Actor, x. 34. Román, u. xr. 
Gulat. 11. 6. Ephes. vi. 9. Cor. 111. 25. l. Petri I. 17. 



C APÍT 

14 Praoccupat qui se con- 
cupiscunt, ut Mis se prior os ten- 
dat. 

1 $ Qui de luce vigilaverit 
ad Mam , non labor abit : as si- 
dentem enim Mam foribus suis 
invéniet. 

16 Cogitare ergo de illa , 
sensus est consummatus : et qui 
vigilaverit propter Mam , cito 
securus erit. 

1 7 Quoniam dignos se 
ipsa circuit qucerens , et in 
viis ostendit se Mis hilar i- 
ter , et in omni providentia 
occurrit Mis. 

18 Initium enim illius ve- 
rissima est disciplina concu- 
piscentia. 

19 Cura ergo disciplina , 
dilectio est : et dilectio , custo- 
dia legum illius est : custoditio 
autem legum , consummatio in- 
corruptionis est: 

20 Incorruptio autem facit 
es se proximum Deo. 

2 r Concupiscentia itaque 
sapientia deducit ad regnum 
perpetuum. 

1 Desde que raya la luz. Quien la 
buscare con diligencia y ansia de encon- 
trarla, no tendrá que dar muchos pasos 
para esto. Por medio de Christo nos bus- 
caste , Señor , á nosotros , para que noso- 
tros te buscásemos á tí. S. Agustín. 

2 La perfección de la prudencia está 
en procurar ser verdaderamente feliz :1o 
que no puede ser sino poseyendo á Dios. 
Y para esto es necesario pencar en el , y 
ocuparse en este pensamiento. Esto es lo 
que únicamente interesa al hombre. 

3 En todas las ocasiones , quando la 
necesitan y han de hacer uso de ella 

4 Con el mayor cuidado y atención. 
Puede también trasladarse : En todo con- 
sejo, quando han de deliberar alguna cosa. 



I LO VI. 271 

14 Toma la delantera á los 
que la codician, y se les mues- 
tra á ellos la primera. 

1 5 El que desde la madru- 
gada 1 velare á ella, no estará 
en trabajo : porque á sus puer- 
tas la encontrará sentada. 

16 El pensar pues en ella % 
es prudencia consumada; y el 
que velare por amor de ella , lue- 
go estará seguro. 

1 7 Porque ella misma rodea, 
buscando á los dignos de sí , y 
en los caminos se les muestra a- 
legremente 3 , y en toda coyun- 
tura se hace encontradiza con 
ellos 4 . 

18 Porque el principio de 
ella es un deseo muy verdadero 
de instrucción 5 . 

19 Mas el cuidado de la ins- 
trucción es el amor; y el amor 
es la guarda de sus leyes; y la 
guarda de sus leyes es la consu- 
mación de la incorrupción 6 : 

20 Y la incorrupción hace 
ser cercano á Dios. 

21 Y así el deseo de la 
sabiduría conduce al reyno e- 
terno 7 . 

5 Es una gradación. Del deseo ar- 
diente de ser instruido , nace la diligen- 
cia y solicitud para alcanzar la Sabidu - 
ría : de esta se sigue su amor ó el de 
Dios , que es lo mismo : del amor de 
Dios , el puntual cumplimiento de su 
Ley ; Joann. xiv. 15. R.orr.. xm. fe. del 
exacto cumplimiento de su Ley , una 
perfecta pureza del alma, que es la que 
acerca al hombre á Dios , y hace que 
le sea grato, y que después le premie 
con uua eterna é incorruptible corona de 
gloria. 

6 De la perfecta pureza del alma. 
Ephes. vi. 24. En el Griego , de la in- 
mortalidad. 

7 El reyno vuestro , ó Reyes y Prín- 



EL LIBRO DE 1 

22 Si ergo delcctamini se- 
dibus et se ep tris , b reges po- 
puli , diligite sapientiam, ut in 
pcrpetuum regnetis. 

23 Diligite lumen sapien- 
tiít omnes qui praestis fopu- 
lis. 

24 Quid est autem sapien- 
tia , et quemadmodum facta 
sit referam : et non abscondam 
a vobis sacramenta Dei , sed 
ab initio nativitatis investíga- 
lo , et ponam in lucem scien- 
tiam illius , et non prateribo 
veritatem\ 

25 Ñeque cum invidid ta- 
bescente iter habebo : quoniam 
talis homo non erit particeps 
sapientix. 

26 Multitudo autem sapien- 
tium sanitas est orbis térra- 
rum : et rex sapiens stabili- 
mentum populi est. 

27 Ergo accipite discipli- 
nam per sermones meos,et prod- 
erit vobis. 

cipes de la tierra , es amargo y tempes- 
tuoso , pasagero , y luego se acaba ; mas 
el reyno que se consigue por medio de 
la Sabiduría es feliz, pacífico y eterno. 

1 Véase el Cap. siguiente vv. 25. 26. 

2 Ni imitare á los que zelosos d-¿ que 
otros los igualen ó excedan en el saber, 



A SABIDURIA. 

22 Pues si halláis contenta- 
miento en los thronos y cetros, 
ó Reyes de los pueblos , amad 
la Sabiduría , para reynar per- 
petuamente. 

23 Amad la lumbre de la 
Sabiduría todos los que presidís 
á los pueblos: 

24 Y os contaré qué cosa es 
la Sabiduría 1 , y cómo fué he- 
cha ; y no os encubriré los sa- 
cramentos de Dios, sino que los 
investigaré desde el principio de 
su nacimiento, y pondré en cla- 
ro su ciencia , y no pasaré por 
alto la verdad : 

25 Ni haré camino con el 
que se repudre de envidia : por- 
que un tal hombre no será par- 
ticipante de la Sabiduría 5 . 

26 Mas la multitud de sabios 
es la salud del universo ; y un 
Rey sabio es la firmeza de su 
pueblo 3 . 

27 Por tanto recibid la ins- 
trucción por mis palabras , y os 
aprovechará 4 . 

no quieren comunicar los conocimientos 
que tienen. Estos de ningún modo serán 
participantes de la Sabiduría , porque les 
falta la caridad , en que ella se funda j 
apoya. Cap. vn. 

3 Véanse los Proverbios xr. 14. 

4 MS. A. T pro vos terna. 



273 

CAPÍTULO VIL 



Deseo de la Sabiduría, y su elogio. Expone su origen , su fuerza^ 
sus dotes y su hermosura. 



i Sum quidem et ego mor" 
talis homo , similis ómnibus , 
et ex genere terreni illius , 
qui prior factus est , et in 
ventre matris figuratus sum 
caro , 

2 Decem a mensium tempo- 
re coagulatus sum in sanguine, 
ex semine hominis , et delecta- 
mentó somni conveniente. 

3 Et ego natus accepi com- 
fnunem aerem , et in similiter 
factam decidí terram , et pri- 
mam vocem similem ómnibus 
emisi plorans. 

4 In involumentis nutritus 
sum , et curis magnis. 

5 Nemo enim ex regibus 
aliud habuit nativitatis ini- 
tium. 

6 Unus b ergo introitus est 
ómnibus ad vitam , et similis 
exitus. 

7 Propter hoc optavi , et 
datus est mihi sensus : et invo- 
cavi y et venit in me spiritus 
sapientia*: 



1 Ciertamente yo también 
soy hombre mortal 1 , semejante 
á todos , y del linage de aquel 
terreno , que fué hecho el pri- 
mero, y en el vientre de mi ma- 
dre fui figurado carne, 

2 En el espacio de diez me- 
ses fui cuajado en sangre , de el 
semen del hombre, y concur- 
riendo el deleyte del sueño 2 . 

3 Y yo luego que nací res- 
piré el ayre común , y caí en la 
tierra hecha del mismo modo 3 , 
y di la primera voz semejante á 
todos llorando. 

4 . En pañales fui criado , y 
con grandes cuidados 4 . 

5 Porque ninguno de los 
Reyes tuvo otro principio de 
nacer. 

6 Y así una misma es para 
todos la entrada á la vida, y se- 
mejante la salida. 

7 Por esto deseé , y me fué 
dada inteligencia ; é invoqué, 
y vino en mí el espíritu de sa- 
biduría 5 : 



1 El Griego furo? a-xaffi , xat wytvovt 
exóyovo; -xpaToirt-áoTov , igual á todos , y 
nacido del primero , que fué formado de la 
tierra. Lo que se sigue se lee en el prin- 
cipio del v. 2. 

2 A este modo, y en el mismo senti- 
do se dice también freqüentemente en 
la Escritura, dormir con alguna. Supra 
iv. 6. Diez meses, esto es, nueve cum- 
plidos , que es la común opinión. 

3 El Griego o/íof-xadi) , sujeta á las 



mismas miserias y molestias de frió, 
hambre, desnudez, &c. Véase S. Agus- 
tín de Civit. Lib. xxi. Cap. 14. 

4 Grandes son los cuidados , que los 
padres toman sobre sus hijos en sus prin- 
cipios , y sin éllos no vivieran ; pues el 
niño quando nace , por sí solo no sabe, 
ni puede hacer otra cosa que llorar. Tal 
es su enfermedad y miseria. S. Agustik 
Lib. 1. de Pecc. merit. et remiss. Cap. 38. 

5 Por ver que en nada me diferea- 



a Job x. 10. b 
Tom VIII. 



Job I. 21. i.Timoth. vi. 7. 



2 74 EL LIBRO DE LA SABIDURÍA. 



8 Et praposui Mam re- 
gnis et sedibus , et divitias ni- 
hil esse duxi in comparatione 
Ulitis : 

9 Nec a comparavi Mi la- 
fidem pretiosum : quoniam omne 
atirum in comparatione illius^ 
arena est exigua , et tamquam 
lutinn cestimabitur argentum in 
conspectu illius. 

10 Super salutem et speciem 
dilexi Mam , et proposui pro 
luce habere Mam : quoniam in- 
extinguibile est lumen illius, 

11 Venerunt b autem mihi 
omnia bona pariter cum illa, 
et innumerabilis honestas per 
manus illius^ 

12 Et latatus sum in o- 
mnibus : quoniam antecedebat 
me ista sapientia , et ignora- 
bam quoniam horum omnium 
mater est. 

13 Quam sine fictione di- 
dici , et sine invidia commu- 
nico , et honestatem illius non 
abscondo. 

14 Infinitus enim thesau- 
rus est hominibus: quo qui usi 
sunt , participes facti sunt a- 

ciaba de los otros hombres , y que todos 
nacen de uoa misma condición, y en Ja 
ignorancia , invoqué al Señor , y le pedí 
el espíritu de sabiduría , y me lo con- 
cedió. Débese advertir aquí, que muchas 
eosas de las que Salomón ha dicho en 
el Capítulo precedente , y dice en este, 
pertenecen propiamente á la sabiduría 
criada ; y con ocasión de estas introduce 
otras muchas acerca de la increada, que 
es el origen y fuente de la criada; por- 
que esta es una participación de aquella. 
Así también S. Joan , hablando en su 1. 
Epístola iv. de la caridad fraterna , que 
es criada , hace mención de la increada, 

a Job xxviii. 1$. Proverb. vm, 11. 



8 Y la antepuse á los rey- 
nos y sillas, y juzgué que las ri- 
quezas nada son en cómparacioa 
de ella : 

9 Ni comparé con ella las 
piedras preciosas : porque todo 
el oro en su comparación , es 
una arena menuda , y la plata 
será tenida como barro delante 
de ella. 

10 La amé mas que la salud 
y la hermosura , y propuse te- 
nerla por luz : porque es inex- 
tinguible su resplandor. 

11 Y me viniéron todos 
los bienes juntamente con ella, 
é innumerable riqueza por sus 
manos 

12 Y me alegré en todas las 
cosas: porque iba delante de mí 
esta sabiduría 2 , y yo no sabia 
como es madre de todas estas 
cosas 3 . 

13 La que yo sin ficción 
aprendí, y la comunico sin en- 
vidia , y no escondo los bienes 
de ella 4 . 

14 Porque es un thesoro in- 
finito para los hombres : del qual 
los que han usado, han sido he- 

repitiendo una y muchas veces : Deu* 
charitas est. Se hace aquí alusión al Li- 
bro ni. de los Reyes III. 9. 

1 Asi á la letra el texto Griego. En- 
tre loa Latinos es freqüente el significarse 
la riqueza por esta voz honor , honora— 
rium , honestas, honestare ahquem. 

2 El Griego , orí avvüv ¿¡-/tlzai <xofía t 
porque es guia de ellas la sabiduría. 

3 Los verdaderos sabios toman el 
principio de la sabiduría , del conoci- 
miento y confesión ingcuua de su igno- 
rancia. 

4 Esto es , sus riquezas , como se ha 
explicado ya en el v. 11. 

b ni. Regwn in. 13. Matth. vi. 33. 



CAPITULO VII. 



27* 



tnicitia Dei , propter discipli- 
n¿e dona commendati. 

1 f Mihi autem dedit Deas 
dicere ex sententia , et pre- 
sumere digna horum , qitce mi- 
hi dantur : quoniam ipse sa- 
pientirt dux est , et sapientium 
emendator\ 

16 In manu enim Ulitis et 
nos , et sermones nostri , et 0- 
mnis sapientia , et operum 
scientia et disciplina. 

17 Ipse enim dedit mihi 
horum , qu¿e sunt , scientiam 
veram : ut sciam dispositionem 
orbis terrarum , et virtutes ele- 
tñentorum, 

18 Initium , et consumma- 
tionem , et medietatem tempo- 
rum , vicissitudinum permuta- 
tiones y et commutationes tem- 
forum, 

19 Anni cursus , et stella- 
rum dispositionesy 

20 Naturas animalium , et 
iras bestiarum , vim vento- 
rum , et cogitationes hominum, 
differentias virgultorum, et vir- 
tutes radicum 9 

21 Et qucecumque sunt abs- 
consa et improvisa , didici : 
omnium enim artifex docuit me 
sapientia, 

1 Han merecido su aprobación y agra- 
do por haber enseñado á sus próximos. 

2 Conforme á la letra el texro Grie- 
go , xai iidviir¡8tivai a%taq tov 8tSo{i¿*oy , y 
pensar cosas dignas de sus dones. 

3 Quanto puede caber en un hombre. 

4 Que existen en el mundo 

$ El órden , constitución y arreglo. 
Se hace mención expresa de este cono- 
cimiento de las cosas naturales, que se 



chos partícipes de la amistad de 
Dios, recomendables por los do- 
nes de la doctrina 

1 5 Mas á mí me concedió 
Dios el decir lo que siento , y 
presumir cosas dignas de estas, 
que se me dan 9 : por quanto él 
es la guía de la sabiduría , y el 
enmendador de los sabios: 

16 Porque en mano de él así 
nosotros como nuestras palabras, 
y toda la sabiduría, y la ciencia 
de las obras y la disciplina. 

17 Porque él me dio á mí la 
verdadera ciencia de estas co- 
sas 3 , que son 4 : para que sepa 
la disposición del mundo , y las 
virtudes de los elementos 5 , 

18 El principio, y el re- 
mate, y el medio de los tiem- 
pos , los cambios de las alter- 
nativas , y las revoluciones de 
los tiempos, 

19 El curso del año 6 , y las 
disposiciones de las estrellas, 

20 Las naturalezas de los 
animales , y las bravezas de las 
bestias , la fuerza de los vientos, 
y los pensamientos de los hom- 
bres 7 , las diferencias de las ma- 
tas, y las virtudes de las raices, 

21 Y aprendí todas quantas 
cosas hay escondidas y no des- 
cubiertas : porque me adoctrina 
la sabiduría , artífice de todo 8 : 



concedió á Salomón , en el Lib. 111. Reg. 
iv. 29 y ix. 1.2. 3. 

6 Del Sol y de los planetas , ¿Ve. 

7 Así lo hizo ver en el juicio célebre, 
que pronunció entre las dos mugeres. El 
sentido de estas palabras es el que queda 
explicado en el C«p. xxvn. 13. de los 
Proverb . 

8 Estas palabras solo se pueden apli- 
car á la Sabiduría increada , aquélla por 

Sz 



•?j6 EL LIBRO DE j 

22 Est enim in illa spiri- 
tus intelligentia , sanctus , uni- 
cus , muliiplexy subtilis , diser- 
tas , mobilis , incoinquinatus > 
certus , suavis , amans bonum , 
actitus , »i¿*7 z^/tf/ , ¿><?- 

nefaciens, 

23 Humanus , benignus , 
stabilis , certus , securas , 0- 
mnem habens* virtutem , omnia 
prospiciens , capiat 0- 

mnes spiritus : intelligibilis , 
mundus , subtilis, 

24 Omnibus enim mobilibus 
mobilior est sapientia : attin- 
git autem ubique propter suam 
ptunditiam. 

25 Vapor est enim virtutis 
JOei s et emanatio qucedam est 
claritatis omnipotentis Dei sin- 
cera : ¿/ ¿¿&o ■«///// inquinatum 
in eam incurrit. 

26 Candor a ¿¿¿ f»i#f ///r/V 
aternte , et speculum sine ma- 
la qual fuéron hechas todas las cosas. 
Joann. 1. 3. Esta Sabiduría fué la que 
me instruyó , y me dió este conocimieuto 
Universal aun de las cosas naturales. 

1 En esta Sabiduría , de que voy ha- 
blando. Todo lo que aquí se dice de la 
Sabiduría , se halla en la increada por 
esencia , y en la criada por participa- 
ción de aquella. Muchos Padres dicen, 
que por el nombre Spiritus se entiende 
áquí la tercera Persona de la Santísima 
Trinidad , y demuestran su dignidad, ex- 
plicando este texto contra los Hereges. 

2 Siendo único , se multiplica en las 
machas perfecciones que contiene, y en 
la variedad de dones que comunica. Su- 
til , porque penetra los tuétanos. Agil^ 
activo. Esto explica la palabra Griega 
¿vnívr¡Tov , fácil á moverse. Agudo , pers- 
picaz v penetrativo, irresistible , pues 
para nada halla estorbo ni impedimento. 



A SABIDURÍA. 

22 Porque hay en ella : " un 
espíritu de inteligencia, santo, 
único 3 , de muchas maneras , 
sutil , discreto , ágil , inmacu- 
lado , certero , suave , amante 
del bien , agudo , á quien nada 
impide , benéfico, 

23 Amador de los hom- 
bres á , benigno , estable , cons- 
tante , seguro, que tiene todo 
poder , que todo lo vé , y que 
abarca todos los espíritus : inte- 
ligible 4 , puro , sutil. 

24 Porque la sabiduría es 
mas ágil que todas las cosas mo- 
vibles; y alcanza á todas partes 
á causa de su pureza 5 . 

25 Porque es un vapor de 
la virtud de Dios , y como una 
sincera emanación de la clari- 
dad del Omnipotente Dios; y 
por eso nada manchado cae en 
ella 6 : 

26 Porque es resplandor de 
la luz eterna 7 , y espejo sin man«i 

3 Philantróphko ó Amador de lof 
hombres ; que da firmeza, seguridad y 
quietud , ó quita toda solicitud y cuidado. 

4 El Griego , xa.i Sia icavrav %apovv 
?rv£v{i0,Tav voípav t xado^pav , hiiCTOTárar , y 
que corre por todos los espíritus inteli- 
gentes , puros , muy sutiles : que pene- 
tra y escudriña los ánimos de todos. 
l J roverb. xvi. 2. 

$ Por su sutileza y espiritualidad. 

6 En estos versos se explica excelen- 
temente la generación eterna del Verbo: 
y todas sus expresiones se pueden ver 
explicadas en S.Pablo ii. Corinth.iv. 4. 
Coloss. 1. 15. 16.17. Hebr. 1. 3. Véase 
S. Agustín de Anima Cap. iv. 

7 De aquí aquellas palabras del Svm- 
bolo : Lumen de lumine. Todo esto mani-* 
fiesta abiertamente la consubstanciilidad' 
del Hijo con el Padre. Véase S. Agüstij» 
de Trmit. Lib. iv. Cap. 20. 



a Hebr*»r. 1. 3. 



CAPÍT" 

cula Dei majestatis , et imago 
bonitatis i Mus. 

27 Et cüm sit una , omnia 
potest: et in se permanens 0- 
mnia innovat , et per nationes 
in animas sanctas se transferí, 
amicos Dei et prophetas con- 
stituit. 

28 Neminem enim diligit 
Deus , nisi eum , qui cttm sa- 
pientia inhabitat. 

29 Est enim hac speciosior 
solé , et super omnem disposi- 
tionem stellarum , luci compa- 
rata invenitur prior. 

3 o //// enim succedit nox , 
sapientiam autem non vincit 
tnalitia. 



LO VII. 277 

cilla de la magestad de Dios , é 
imagen de su bondad. 

27 Y siendo una sola, todo 
lo puede ; y permaneciendo en 
sí misma renueva todas las co- 
sas , y por las naciones 1 se di- 
funde en las almas santas , forma 
amigos de Dios y Prophetas. 

28 Porque Dios no ama á 
nadie , sino á aquel , que mora 
con la Sabiduría. 

29 Porque esta es mas her- 
mosa que el Sol , y sobre toda 
la disposición de las estrellas , 
comparada con la luz , ella se 
encuentra primero 2 . 

30 Porque á ella sucede la 
noche , mas la malicia no vence 
á la sabiduría ? . 



1 Por todo el linage de los hombres. 

El Griego , xai xava ytvto.^ f y por gene— 
raciones- , por edades , de siglo en siglo. 

2 Y mas elevada ó mas altamente co- 
locada , que todas las estrellas. Ella es 
primero y áates que la luz , porque es 



eterua , y porque es infinita. 

3 La noche ahuyenta y obscurece la 
luz del dia : mas las tinieblas de la ma- 
licia y de la iniquidad de ningún modo 
pueden prevalecer contra la sabiduría. 



CAPÍTULO VIII. 



La Sabiduría abraza todo 
Dichoso el 

i Attingit ergo a fine usque 
ad finem fortiter , et disponit 
omnia suaviter. 

2 Hanc amavi, et exquisivi 
a juventute mea , et qucesivi 
sponsam mihi eam asstímere , et 
amator factus sum forma illius. 

i De una manera proporcionada á 
la naturaleza de cada causa segunda, 
á quien ella mueve á obrar. Estío. Por- 
que la Sabiduría comienza y acaba en 
nosotros la obra de la salud . y esto coa 

Tom. VJIL 



los bienes. Viene de Dios, 
'ue la posee. 

, pues, alcanza de fin 
á fin con fortaleza, y todo lo 
dispone con suavidad '. 

2 A esta amé , y busqué 
desde mi juventud, y escogí to- 
mármela por esposa , y me hice 
amador de su hermosura. 

tanta fuerza y suividad, que no hay co- 
razón por duro que sea , que no ceda á 
sus santas inspiraciones y dulces movi- 
mientos. Véase S. Agustín de Civit. Lib. 
vil. Cap. 30. 



EL LIBRO DE LA SABIDURÍA. 



3 Generositatem illins glo- 
rificat , contul\rnium habens 
JDei x sed et omnium Dominus 
dilexit iliim. 

4 Doctrix enim est disci- 
plina Dei , et electrix oferum 
Ulitis. 

5 Et si divitia appetun- 
tur in vita s quid sapientid 
locupletius , qua operatur om- 
nia ? 

6 Si autem sensus opera- 
tur i quis liorum , qua sunt, 
trtagis quam illa est arti- 
fex} 

7 Et si justitiam quis di- 
ligit : labores hujus magnas 
habent virtutes : sobrietatem 
enim , et prudentiam docet , et 
justitiam, et virtutem , quibus 
utilius nihil est in vita homi- 
nibus. 

8 Et si multitudinem scien- 
tia desiderat quis , scit pre- 
térita , et de futuris astimat: 
scit versutias sermonum , et 
dissolutiones argumentorum \ si- 
gna et monstra scit antequam 
fiant , et eventus temporum et 
saculorum, 

1 Y es tan estrecha la unión que tie- 
ne con Dios, que es del todo insepa- 
rable. 

2 El mismo Padre ha declarado, que 
tiene en su Hijo todas sus delicias. 

3 Esta Divina Sabiduría Encarnada 
es la que enseña á los hombres la cien- 
cia de Dios, y á que sepan dirigir á él 
rodas sus obras : ella ilumina á todo hom- 
bre, que viene á este mundo. Joann. i. 

4 y si se desea talento, ingenio para 
hacer algunas cosas, ¿quien mejor lo 
puede dar que la Sabiduría , que las hi- 
zo todas? 

5 De los verdaderos bienes, Supra 
12. 6. contra lo que piensan los impíos, 



3 Realza su nobleza la es- 
trecha unión que tiene con 
Dios 1 ; y sobre esto la amo 
el Señor de todas las cosas 2 . 

4 Porque es enseñadora de 
la ciencia de Dios, y la electo- 
ra de las obras de él 3 . 

5 Y si se apetecen riquezas 
en la vida, ¿que cosa mas rica 
que la sabiduría, que obra to- 
das las cosas ? 

6 Y si es la industria la que 
obra 4 : ¿quien es mejor artífice 
que ella de estas cosas 5 que 
existen? 

7 Y si alguno ama la justi- 
cia , las fatigas de ésta tienen 
grandes virtudes 6 : porque en- 
seña templanza s y prudencia, y 
justicia , y fortaleza , que es lo 
mas útil que hay en la vida pa- 
ra los hombres. 

8 Y si alguno desea el mu- 
cho saber 7 , conoce lo pasado, 
y hace juicio de lo venidero: 
conoce los enredos maliciosos 
de los discursos, y las solucio- 
nes de los argumentos : sabe las 
señales y maravillas ántes que 
sucedan , y los advenimientos 
de los tiempos y siglos. 

6 El Griego , 01 -xóvoi to.vty¡$ tía* 
aperai , los trabajos, las obras en que se 
emplea y trabaja , son virtudes. Y como 
la justicia , que se nombra en primer lu- 
gar , es lo mismo que la sautidad de la 
vida ; de esta como de fuente proceden 
las quatro virtudes, que los Teólogos 11a- 
máron Cardinales, y son Prudencia, Jus- 
ticia , Fortaleza, y Templanza. 

7 Profundidad. Penetra la sutileza de 
los argumentos , de los enigmas , parábo- 
las , sentencias , &c. Y conoce los adve- 
nimientos, los cometas, eclipses , y otras 
cosas portentosas , que se ven en la na- 
turaleza. 



CAPITULO VIII. 279 

9 Proposui ergo hanc ad- 9 Propuse, pues , trahérme- 
ducere mihi ad convivendum: la para vivir en compañía: sa- 
sciens quoniam mecum com- hiendo que ella comunicará con- 
municabit de bonis , et erit migo sus bienes y será el con- 
allocutio cogitaíionis et tcedii suelo de mis pensamientos y de 
mei. mi tedio 2 . 

10 Habebo propter hanc 10 Por esta tendré gloria 
claritatem ad turbas, et honor, entre las gentes, y honra entre 
rem apud séniores juvenis : los ancianos siendo ¡oven: 

11 Et acutus inventar in 11 Y seré hallado agudo en 
judicio , et in c&nspectu po- el juicio 3 , y admirable delante 
tentium admirabilis ero , et de los poderosos, y los Prínci- 
facies principian mirabuntur pes se admirarán de mí en sus 
me: semblantes: 

12 Tacentem me sustine- 12 Me esperarán 4 quando 
bunt , et loquentem me respi- calle , y quando hablare me mi- 
cient , et sermocinante me rarán, y quando me extendiere 
piltra , manus ori suo impo- en mi discurso , pondrán las ma- 
nent. nos á su boca. 

13 Pr ¿etérea habebo per 13 Además por esta tendré 
hanc , immortalitatem : et me- yo la inmortalidad 5 ; y dexaré 
moriam aternam his , qui post eterna memoria á los que han 
me futuri sunt y relinquarn. de venir después de mí. 

14 Disponam populos : et 14 Gobernaré los pueblos; y 
nationes mihi erunt subdita. las naciones me serán sometidas. 

15 Timebnnt me audientes 15 Temerán al oirme los 
reges horrendi: in multitudine Reyes horribles b : en el pueblo 
videbor bonus , et in bello for- pareceré bueno , y en la guerra 
tis. fuerte 7 . 

16 Intrans in domummeam, 16 Entrando en mi casa s , 
conquiescam cum illa : non enim con ella tendré descanso : por- 
oto amaritudinem conversado que ni su conversación tiene 



1 Otros : Tratará conmigo de cosas 
buenas, y me aconsejará lo bueno. 

2 De mis cuidados y penas. 

3 Se conocerá mi penetración quan- 
do sentencie y decida las causas : los 
mas poderosos quedarán sorprehendidos 
al verme ; y los Priucipes al oirme mos- 
trarán su admiración en sus semblantes. 

4 Si callo, quedarán en silencio, y 
esperando que hable, Job xxix. 8. 9. y 
si hablo , se estarán mirándome , y es- 
cuchando lo que digo con la mayor aten- 
ción; y sí me alargare en mis discursos, 
pondrán el dedo ea su boca , y estarán 



como mudos sin abrirla ni chistar. 

5 De nombre y fama: alcanzare un 
renombre inmortal en la realidad. 

6 Por su fiereza. El Griego, xvparvoi 
ffnxroí , tyranos terribles. 

7 En tiempo de paz haré ver al pue- 
blo , que soy bueno para el manejo y 
gobierno de los negocios pnbiiccs; y ea 
el de guerra, que soy valiente, y lleno 
de fortaleza para las expediciones. 

8 Quando después de las fatigas del 
gobierno y manejo de los negocios vol- 
viere á mi casa. 

S4 



EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 



il Iius , nec tadium convictas il- 
lius , sed ¡cetitiam et gaudtum. 

1 7 Hac cogitans apud me, 
et commemorans in cor de meo: 
qnoniam immortalitas est in 
cognatione sapientia, 

18 Et in amicitia illius 
delectatio bona , et in operi- 
bus mammm illius honestas 
sine defectione , et in certami- 
iie loquela illius sapientia , et 
frceclaritas in communicatione 
sermonum ipsius : circuibam 
quarens , ut mihi illam as su- 
merem. 

19 Puer autem eram inge- 
niosus , et sortitus sum ani- 
mam bonam. 

20 Et cum essem magis 
bonus , veni ad cor pus incoin- 
quinatum. 

21 Et ut scivi quoniam 
aliter non possem esse conti- 
nens , nisi Deus det 9 et hoc ip- 
sum erat sapientia , scire cujus 
esset hoc donum : adii Dominum, 
et deprecatus sum illum, et di- 
xi ex totis pracordiis meis, 

1 Repasando conmigo estas cosas. 

2 El Griego, xeu h avyyv¡xvo.ai<x 5¿u- 
A/ag avrri<; <f>póvr¡aig , en el exercicio de 
sus discursos , y en el conversar con ella 
ireqüentemente , prudencia. 

3 Grande nombre y crédito. 

4 De buena índole é industrioso. 

5 Recibí de Dios por pura liberali- 
dad suya un buen natural é inclinación 
á lo bueno. El buen natural en algunos 
es en alguna manera un don sobrena- 
tural y gratuito de Dios : Divinum natu- 
raliter munus , dice S. Agustín Lib. 10. 
in bon. 

6 Otros : Conservé mi cuerpo sin ser 
manchado. Y creciendo mas y mas en 
mí con la asistencia de Dios esta bon- 
dad , que Dios me did , llegué á conse- 
guir el mantenerme , y conservarme pu- 
lo y limpio eu mi cuerpo , y con bue- 



amargura , ni tedio su trato , si- 
no alegría y gozo. 

17 Pensando esto conmi- 
go 1 , y repasando en mi cora- 
zón: que se halla inmortalidad 
en la unión con la sabiduría, 

18 Y un santo placer en su 
amistad, y en las obras de sus 
manos riquezas inagotables , y 
la inteligencia 2 en el exercicio 
de su conversación , y grande 
lustre 3 en la comunicación de 
sus razonamientos : daba vuel- 
tas buscando como tenerla con- 
migo. 

19 Ya de niño era yo inge- 
nioso 4 , y tuve por suerte una 
buena alma 5 . 

20 Y siendo así mas bueno, 
vine á un cuerpo no contami- 
nado 6 . 

21 Y como llegué á enten- 
der que de otra manera no po- 
dría alcanzarla 7 , si Dios no me 
la daba, y que esto mismo era 
de la sabiduría, el saber cuyo era 
este don : acudí al Señor, y le ro- 
gué, y dixe de todo mi corazón: 

ñas inclinaciones. La causa de haber 
conservado un cuerpo limpio , fué la bon- 
dad del alma , que Dios me dití. Véase 
el versículo siguiente. Otros explican el 
segundo miembro, de la salud y robustez, 
hermosura y otras bellas disposiciones del 
cuerpo. 

7 La palabra continens es aquí lo 
mismo que campos , como se vé por Ja 
Griega ¿yxpar^q. En otros lugares de la 
Escritura se usa en el mismo sentido. 
Eccli. vi. 28. xv. i. No obstante muchos 
Padres Latinos la explican de la conti- 
nencia , la qual se extiende al exercicio 
de las virtudes, y á la fuga de los vicios: 
lo que no puede conseguirse sin un par- 
ticular don y gracia de Dios. S. August. 
Lib. x. Confess. Cap. 29. De Grat. et li- 
ber. arb. Cap. iv. De Bono persever. 
Cap. XVII. Supra 1. 4. 



CAPÍTULO IX. 



281 



Confesando Salomón su ignorancia y miseria , pide d Dios 
la Sabiduría, 



1 Deus a patrum meorum, 
tt Domine misericordia , qui 
fecisti omnia verbo tuo } 

2 Et sapientid tita consti- 
tuisti hominem , ut dominare- 
tur creatura , qu¿e a te facía 
est, 

3 Ui disponaf orbem ierra- 
rum in cequitate et jusíiíia , et 
in direcíione cordis judicium 
judiceí : 

4 Da mihi sedium iiiarum 
assistricem sapientiam , et noli 
me reprobare a pueris tuis : 

5 Quoniam b servus tuus 
sum ego , et filius ancillce tita, 
homo infirmus , et exigid tem- 
poris , et minor ad intellectum 
judicii et legum. 

6 Nam et si quis erit con- 
summatus inter filio s homi- 
num , si ab tilo abfuerit sa- 
pientia tua , in nihilum com- 
putabitur. 

7 Tu c elegís ti me regem 
populo tuo , et judie em filiorum 
tuorum , et filiarum : 

8 Et dixisti me edificare 

I Hiciste todas las cosas verbo tuo, 
por medio de tu Verbo ó Palabra, que 
es tu Hijo , per quem omnia facta sunt. 

2. El Griego , ir oaiozr¡vi , en santidad. 

3 Pronunciase los juicios , juzgase las 
causas. En lo que se da á entender, que 
aun quando el hombre hubiese perseve- 
rado en la inocencia, hubiera habido go- 
bierno y cabezas en la república. Véase 
S. Agustín de Civit. Lib. xix. Cap. 14 

4 Véanse los Proverb. viii. 27. 



ios de mis padres, y Se- 
ñor de misericordia, que hiciste 
todas las cosas por tu palabra 

2 Y con tu sabiduría esta- 
bleciste ai hombre , para que do- 
minase á las criaturas, que fué- 
ron hechas por tí, 

3 Para que gobernase la re- 
dondez de la tierra con equi- 
dad 2 y justicia , y pronunciase 
juicio con rectitud de corazón 3 : 

4 Dame la sabiduría que asis- 
te á tu trono 4 , y no me quieras 
desechar de entre tus siervos: 

5 Por quanto yo soy siervo 
tuyo, é hijo de tu sierva, hom- 
bre flaco 5 y de poco tiempo, 
y poco idóneo para entender el 
juicio y las leyes 6 . 

6 Porque aunque fuere al- 
guno consumado 7 entre los hi- 
jos de los hombres, si estuviere 
ausente de éi tu sabiduría , por 
nada será contado. 

7 Tú me escogiste por Rey 
de tu pueblo, y por Juez de tus 
hijos , é hijas : 

8 Y dixiste que yo edifica- 

g Y miserable , y de vida muy poco 
duradera. 

6 Lo que es justo , y según las reglas 
de vuestra ley, y sentenciar por ellas. 
Véase en el 111. de los Reyes 111. 7. 8. 
esta oración casi con las mismas palabras. 

7 Auuque sea tenido por el primer 
sabio del mundo, esto no obstante si no 
posee vuestra sabiduría , toda la que ten- 
ga no será otra cosa , que ceguedad , pre- 
sunción é ignorancia. 



a 1. Reg. ni. 9. b Psalm, cxv. iG. c 1. Paralipom. xxvm. 4.$. n.Paralip.i.p, 



2%2 



EL LIBRO DE LA SABIDURÍA. 



templum in monte sancto tuo, 
et in civitate habitat ionis tuce 
aliare , similitudinem taber- 
naculi sancti tui } quod $r ce- 
gar asti ab initio: 

9 Et * tecum sapientia tua> 
quce novit opera tua , qux 
et affuit tune ciirn orbem ter- 
rarum /aceres, et sciebat quid 
esset placitum ociáis tuis , et 
quid directum in prceceptis 
tuis. 

10 Mitte Mam de ccelis 
sanctis tuis , et a sede magni- 
tudinis tuce , ut mecum sit et 
mecum laboret , ut sciam quid 
acceptum sit apud te : 

1 1 Scit enim illa omnia, 
et intelligit , et deducet me 
in operibus meis sobrie , et 
custodiet me in sua poten- 
tia. 

12 Et erunt accepta opera 
mea , et disponam populum 
tuum juste , et ero dignus se- 
dium patris mei. 

13 Quis b enim hominum 
poterit scire consilium Dei? aut 
quis poterit cogitare quid velit 
Deus ? 

14 Cogitationes enim mor- 
talium timidee , et incertce pro- 
videntice nostree. 

1 En el Moría. El santo tabernáculo 
preparado desde el principio, puede tam- 
bién entenderse literalmente del taber- 
náculo erigido en el desierto por Moysés. 
Exod. xxvj. Véase S. Pablo ad Hebr. 

2 Y que tu Sabiduría preparó conti- 
go; comunicando á Beseleel y otros artí- 
fices el espíritu de sabiduría" y de inte- 
ligencia. JANSEN. MENOCH. 

3 Conforme á tu santísima volun- 
tad. 

x Provsrb. VIH. 22. 27. Joann. 1. 1. 



ria un templo en tu santo mon- 
te ', y un altar en la ciudad de 
tu morada, á semejanza de tu 
santo tabernáculo, que tu pre- 
paraste desde el principio: 

9 Y contigo tu sabiduría % 
que conoce tus obras , la qual 
estuvo también entonces quan- 
do hacías la redondez de la 
tierra, y sabia lo que era agra- 
dable á tus ojos , y lo que era 
recto en tus preceptos 3 . 

10 Envíala de tus santos 
cielos, y del trono de tu gran- 
deza , para que esté conmigo, y 
conmigo trabaje 4 , para que se- 
pa yo lo que te es agradable: 

1 1 Porque ella sabe todas 
las cosas , y las entiende , y me 
guiará 5 en mis obras con pru- 
dencia , y me guardará con su 
poder 6 . 

12 Y serán aceptas mis 
obras , y juzgaré á tu pueblo 
en justicia , y seré digno del 
trono de mi padre. 

13 ¿Porque quién de los 
hombres podrá saber el conse- 
jo de Dios? 1 ó quien podrá al- 
canzar lo que quiere Dios? 

14 Porque los pensamientos 
de los hombres son tímidos , é 
inciertas nuestras providencias 7 . 

4 Para que ella me asista y me en- 
señe á trabajar. 

5 Para que no me aparte de lo que 
pide y prescribe la recta razón. 

6 El Griego , h tí} §¿|>j avrí?, en su 
gloria. 

7 Porque no sabemos si tendrán buen 
éxito las medidas y deliberaciones, que 

tomamos. El Griego, éxicfakeii; al ízirotat 
¡5/í.rüv, y poco seguras , sou falaces, nue sa- 
fras invenciones , consejos y opiniones. 

b Isai.XL.lS.R0m.x1.i4 l.Corint.n.ló. 



CAPÍ TU 

1 5 Corpus enim , quod cor- 
rumpitur , aggravat animam, 
et terrena inhabiiatio depri- 
mit sensum multa cogitan- 
tem. 

16 Et difficile cestimamus 
quce in térra sttnt : et quce in 
prospectu sitnt , invenimus cum 
labore. Quce autem in ccelis 
sunt quis investigabit ? 

1 7 Sensum autem tuum quis 
sciet , nisi tu dederis sapien- 
1iam % et miseris spiritum san- 
ctum tuum de altissimis : 

18 Et sic corred ce sint se- 
mita eorum , qui sunt in ter- 
ris , et quce tibi placent didi- 
cerint homines ? 

19 Nam per sapientiam 
sanati sunt qir'cumque pla- 
cuerunt tibi Domine d prin- 
cipio. 



LO IX. 283 

i) Porque el cuerpo cor- 
ruptible apesga al alma , y la 
habitación terrestre abate la 
mente 1 , que piensa muchas 
cosas \ 

16 Y con dificultad llega- 
mos á alcanzar lo que hay en 
la tierra ; y hallamos con traba- 
jo lo que tenemos delante. ¿Pues 
lo que está en los cielos quién 
lo 3 investigará? 

17 ¿Y quién sabrá tu conse- 
jo 4 , si tú no le dieres sabiduría, 
y desde lo mas alto enviares tu 
Santo Espíritu : 

18 Y así sean enderezados 
los senderos 5 de aquellos, que 
están en la tierra, y aprendan 
los hombres las cosas , que á tí 
te placen? 

19 Porque por la sabiduría 
fuéron sanos todos los que te 
agradáron , Señor , desde el 
principio 6 . 



1 El Griego rovv , el espíritu , la men- 
te , el entendimiento. 

2 Que está lleno de cuidados, woAv- 
ffiorríba. Este enlace , que tiene el cuer- 
po corruptible con el alma incorrupti- 
ble , la sirve de grande estorbo para en- 
tender muchas cosas. S. Bernardo. 

3 Es una comparación de menor á 
mayor. Si con mucha ditícul;ad y á cos- 
ta de mucha fatiga apenas llegamos á 
entender alguna de Jas cosas que están 
acá abaxo ; ¿como podremos llegar á ras- 
trear , y mucho menos sondear las que 
están en el cielo , tan distantes de no- 
sotros? 



4 IMS. 6. El to sen. Los consejos de 
tu voluntad. 

5 En el Griego está en pretérito, 
como principio de transición para loque 
dirá en el Capitulo siguiente : Perqué de 
este modo fueron enderezados los cami- 
nos cíe los de la tierra , de los que ha- 
bitan en la tierra , y fueron enseñados 
los hombres en lo que te agrada , y por 
la Sabiduría fueron salvados. Tudo lo res-* 
tante falta. 

6 Del mundo. Los justos se salváron 
por la Sabiduría, como lo vi á demos- 
trar con los exemplos, que alega hasta el 
fin del Libro. 



284 



EL LIBRO DE LA SABIDURÍA, 



CAPÍTULO X. 

Adam , "Noé , Abraham , Loth , Jacob , Joseph , Moysés y su 
pueblo fueron felices cotí la compañía de la Sabiduría, 

1 H¿ec a illum , qui primus 1 Esta guardo á aquel , que 

formatus est a Deo pater orbis fué formado de Dios el primer 

terrarum , cüm solus esset crea- padre de la redondez de la tier- 

tus , custodivity ra, habiendo sido criado solo % 

2 Et b eduxit illum a de- 2 Y lo saco de su pecado % 
licto suo , et dedit illi virtutem y dióle fuerza de gobernar to- 
continendi omnia. das las cosas 3 . 

3 Ab c hac ut recessit in- 3 De ésta luego que se apar- 
justus in ira sua , per iram tó el injusto 4 en su ira , pere- 
homicidii fraterni deperiit, ció por la ira del homicidio fra- 
terno. 

4 Propter d quem , ciim 4 Y quando por él s el agua 
aqua deleret terram , sana- arrasaba la tierra , la sanó de 
vit iteriim sapientia , per con- nuevo la Sabiduría , gobernan- 
temptibile lignum jusium gu- do ai justo por un leño despre- 
bernans. ciable 

5 Hcec e et in consensu 5 Esta también quando se al- 
nequitia cüm se nat iones con- záron las naciones 7 en conspi- 
tulissent , scivit justum , et ración de maldad , conoció al 
conservavit sine querela Deo , justo , y lo conservó para Dios 



1 A Adam en su primera inocencia, 
mientras estuvo eu el Paraíso. 

2 Inspirándole penitencia , y perdo- 
nándole el pecado , que habia cometido. 

3 Y dióle poder y autoridad para te- 
nerlo todo en orden. Véase el Genes.i. 28. 

4 Caín ; como si dixera : El mismo 
furor y envidia , que le instigó á quitar 
la vida á su hermano , mató también su 
alma, y le hizo perecer. i.Joann.iii.i2. 

5 Por Caín , y por otros muchos im- 
píos como él . que imitaron sus pecados; 
ó por su desventurada raza , que corrom- 
pió y pervirtió á los descendientes de 
Séth , por los casamientos que entre sí 
hiciéron. Genes, vi. 2. En el Griego , hl ¿r, 
por lo qual , quando el agua del diluvio 
inundaba la tierra , conduxo al justo Noé 



en un leño , en el arca , de que se bur- 
laban los otros , no dando crédito á las 
exhortaciones y á los avisos , que oían 
freqüentemente del mismo Noé. O tam- 
bién ; porque aquella arca les parecía 
cosa poco proporcionada para poderle li- 
brar de una inundación tan grande y tan 
universal. Véase S Agustín de Civitat. 
Dei Lib. xv. Cap 27. 

6 Conduciendo á Noé en el arca. 

7 Quando las nacioues todas , como 
dándose las manos , conspiraron á una , y 
se abandonáron á la maldad v á la idola- 
tría. El Griego, ¿Ovüv avjr^vderrav , de las 
naciones confundidas : lo que puede con- 
venir á lo que se dice de la confusión de 
las lenguas en la torre de Babél. 



a Genes, I. 27. b Ib. 11. 7. c Ib. ir. 8. d Ib. vn. 21. e Ib.xi.2. 



CAPÍT 

él in filii misericordia fortem 
custodivit. 

6 Htec 3 jiistum a pereun- 
tibiis impiis liberavit fugien- 
tem , descendente igne in pen- 
tajiolim : 

' 7 Qiiibus in testimonium 
nequititf fnmigabunda constat 
deserta térra , et incerto tem- 
fore fructus habentes arbores, 
et incre dibilis anima memoria 
stans figmentum salís. 

8 Sapientiam enim pr¿e- 
tereuntes , non tantüm in hoc 
lapsi sunt nt ignorarent bona, 
sed et insipientice sua relique- 
runt homhnbus memoriam , nt 
in hls , quce peccaverunt , nec 
latere potuissent. 

9 Sapientia aütem /ios , qui 
se observant , a dolorlbus libe- 
ravit. 

io Heec b profugttm ira 
fr/itris Justum deduxit per vias 
rectas , et ostendit illi regnum 
JDei 9 et dedit illi scientiam 

- i Escogió á Abrah'am , y dándole 
muestras de su amor, le preservó entre 
los idolatras de pecado ; y quando le 
mandó sacrificar á su hijo Isaac , le dió 
fuerza y valor , para que por compasión 
y ternura ácia su hijo , no desobedeciese 
al mandamiento de Dios. El Griego, evpe 
tov Slxaiov , halló al justo 

2 A Loth , sobrino del Patriarcha 
Abraham , lo saco de entre los Sodo- 
mitas. 

3 Compuesta de las cinco ciudades, 
Sodoma , Gomorrha, Adama , Seboím, y 
Segor. Esta última tüe preservada por 
las súplicas de Lóth. 

, 4 Fuera de estación , y que no lle- 
gan 4 sazón , o que no tienen sino una 
vana apariencia de madurez: que se pa- 



LO X. 285 

sin culpa , y lo mantuvo 1 fuer- 
te en la compasión del hijo. 

6 Esta libro al justo 2 , que 
huía de los impíos que perecían, 
quando descendía el fuego sobre 
la Pentápolis 3 : 

7 En testimonio de la mal- 
dad de los quales permanece la 
tierra humeando desierta , y los 
árboles que dan frutos de in- 
cierta estación 4 , y la estatua de 
sal que queda en pie por memo- 
ria de una alma incrédula 5 . 

8 Porque dexando ellos á un 
lado la Sabiduría, no solo cayé- 
ron en la ignorancia de los bie- 
nes 6 , sino que dexáron también 
memoria de su necedad á los 
hombres , de manera que no pu- 
do quedar encubierto aquello , 
en que pecaron. 

9 Mas la Sabiduría á los 
que la honran , los libró de do- 
lores. 

10 Esta conduxo por cami- 
nos derechos al justo 7 quando 
huía de la ira de su hermano , y 5 
le mostró el reyno de Dios 8 , y 

recen á los otros , pero que se reducen. 

en ceniza quando se abren. 

5 De la incredulidad de la muger de 
Lóth , cuvo cuerpo fué convertido en es-,, 
tatúa de sal 

6 El griego , t<?Aá£*?crav, no solamente, 
recibieron el daño , ó tuvieron la desgra- 
cia de ignorar el bien , &c. Y no pudié-, 
ron quedar encubiertos , haciendo paten- 
te á todos su locura en lo mismo en que 
pecároa. 

7 La misma Sabiduría conduxo de- 
rechamente y sin tropiezo á Jacob á la, 
Mesopotamia ; ó también, preservándole, 
asi de la malicia y del pecado; quando, 
huía de la ira de su hermano Esaú. 

8 ' Aquella escala misteriosa , por la 
que subían y baxaban los Angeles. 



a Genes, xix. 17. 22. b 16. xxviu. 5. 10. 



EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 



sanctorum : honestavit illum in 
laboribus , et complevit labores 
iilius. 

1 1 In fraude circttmvenien- 
tium illum affitit illi , et ho- 
nestum fccit illum. 

12 Custodivit illum ab ini- 
tnicis y et a seductoribus tuta- 
vit illum , et certamen forte 
dedit illi ut vinceret , et sciret 
quoniam omnium potentior est 
sacien tía. 

13 H¿ec a vendí tum justum 
non dereliquit , sed d peccato- 
ribus líber avit eum : descendit- 
que cuín illo in foveam t 

14 £t b in vine ulis non de- 
reliquit illum , doñee afferret 
illi sceptrum rc%ni,et potentiam 
adversits eos , qui eum deprime- 
bant : et mendaces ostendit , 
qui maculaverunt illum , et de- 
dit illi elaritatem atemam. 

1 5 Hac c populum justum 9 
et- semen sine querela liberavit 
a nationibus , qua illum depri- 
mebant. 



le dio la ciencia de los Santos f t 
lo enriqueció en los trabajos % 
y completó sus fatigas. 

11 En el dolo de aquellos, 
que lo sorprehendian 3 , le asis- 
tió , y lo hizo rico. 

12 Le guardó de los enemi- 
gos , y le aseguró de engañado- 
res 4 , y le dio una fuerte lu- 
cha 5 para que venciese , y su- 
piese que de todas las cosas la 
mas poderosa es la Sabiduría 6 . 

13 Esta no desamparó al 
justo 7 vendido, mas le libró de 
los pecadores ; y descendió con 
él al hoyo 8 , 

14 Y en las prisiones no le 
desamparó , hasta darle el cetro 
del reyno 9 , y el poder contra 
aquellos, que le deprimian 10 ; y 
ella sacó por mentirosos á los 
que le pusieron tacha, y le dio 
esclarecimiento eterno. 

1 5 Esta libró al pueblo jus- 
to 1 1 , y al linage irreprehensi- 
ble 1 2 de las naciones , que le 
abatían. 



1 Aquella que les enseña á sufrir con 
paciencia los trabajos de esta vida, pira 
ganar con ellos el cielo. 

2 Haciendo que sacase de los mismos 
Itabajos un grande fruto. 

3 De Labán y de sus hijos, que como 
se dice en el Griego, le querían oprimir 
y defraudar lo que ganaba , por satisfa- 
cer ellos su avaricia. 

4 De Esaú , y de los artificios de 
Labán , 7 también del furor de los Si- 
chimitas. 

5 En la lucha con el Angel, que le 
dixo , que habia prevalecido contra Dios, 
como se significa en el nombre de Israel, 
que entonces le dio. 

6 El Griego lee evv ¿6 tía , la piedad. 

1 Joseph ; y lo libró de loi pecado- 



res , de la mortal envidia de sus herma- 
nos. En el Griego i% ¿paprías , del pe- 
cado, quando fue teutado por la muger 
de Putiphár. 

8 A la cisterna , en que le echároa 
sus hermanos ; ó á la cárcel y prisiones 
de Egypto. 

9 Dándole la superintendencia y go- 
bierno de todo Egypto. 

10 Sus hermanos, Putiphár y la muger 
de este , &c. 

11 A Israel , que gemia baxo el yugo 
de los Egypcios, sin haberles d»do el me- 
nor motivo para ello. 

J2 Porque se habia conservado en el 
culto del verdadero Dios, sufriendo coa 
paciencia el trabajo de la esclavitud. 



a Genes, xxxvji. 2S. b Ib. xli. 40. Actor, vil. 10. C E*od. I. II. 



CAPÍTULO X. 



28f 



l6 Tntravit in animam 
serví Dei , et stetit contra re- 
ges horrendos in portentis et 
signis. 

17 Et reddidit justis mer- 
cedem laborum suorum, et de- 
duxit tilos in via mirabili : et 
fuit illis in velamento diei , 
et in luce stellarum per no- 
ctetn : 

18 Transtulit illos a per 
Mare rubrum , et transvexit il- 
los per aquam nimiarn. 

19 Inimicos autem illorum 
demersit in mare , et ab alti- 
tudine inferorum eduxit illos. 
Ideb justi b tulerunt s poli a im- 
piorum, 

20 Et c decantaverunt Do- 
mine nomen sanctum tuum , et 
victricem mannm tuam lauda- 
ver unt par i ten 

21 Quoniam sapientia ape- 
ruit os mutorum , et linguas in- 
fantium fecit disertas. 



16 Entro ella en el alma del 
siervo de Dios 1 , y mantúvo- 
se 2 contra Reyes terribles con 
portentos y señales. 

17 Y dio á los justos el ga- 
lardón de sus trabajos 3 , y los 
conduxo por camino maravi- 
lloso ; y sirvióles de toldo du- 
rante el dia , y de lumbre de 
estrellas por la noche 4 : 

18 Los traspaso por el mar 
Roxo , y los transportó por las 
muchas aguas 5 . 

19 Mas sumergió en el mar 
á sus enemigos , y los sacó del 
profundo de los abysmos 6 . Por 
esto los justos se llevaron los 
despojos de los impíos, 

20 Y con cánticos celebra- 
ron , Señor , tu santo nombre, 
y alabaron todos á una tu mano 
vencedora : 

2 1 Porque la Sabiduría abrió 
la boca de los mudos , é hizo 
eloqüentes las lenguas de los in- 
fantes. 



1 Entró en el espíritu de Moysés. 

a Resistió é hizo frente al Rey Pha- 
raón y á todos sus Ministros y Cortesanos, 
y á los encantadores y magos. 

3 Haciendo, que á su salida les pres- 
tasen de buena voluntad los Egypcios las 



alhajas y joyas man preciosas que tenían. 

4 Y Ja columna maravillosa , que los 
guiaba por el desierto, les hacia sombra 
durante el dia , y luz durante la noche. 

5 Por medio de las aguas de el mar. 

6 Esto denota su profundidad. 



a Exod. xiv. 22. Psalm. lxxvii. 13. 14. b Exod. xn. 35. c ib. xv. 1 , 



CAPÍTULO XI. 

La Divina Sabiduría protegió d los Hebréos en los desiertos es- 
pantosos de la Arabia , y les hizo triumphar de los Egypcios. 



x LJirexit opera eorum a in 1 Uirigio las obras de ellos 
a Exod. xvi. 1. 



£&& EL LIBRO DE - * LA SABIDURÍA. 



manibus propheiae sancti. 

2 Iter fecerunt per deserta^ 
quce non habitabantur : et in 
locis deseriis fixerunt casas. 

3 Steterunt a contra ho- 
<stes , et de inimicis se vindi- 
caverunt. 

4 Shierunt b , et invocave- 
rnnt te , et data est Mis aqua 
de petra altissima , et requies 
sitis de lapide duro. 

5 Per quce enim pcenas 
passi sunt inimici illorum , a 
defectione potús sui , et in eis 9 
cum abundar ent filii Israel, 
Itetati sunt\ 

6 Per hcec , cum Mis dees- 
.sent , bené cum Mis actum est. 

7 Nam pro fonte quidem 
sempitemi fiuminis , humanum 
sanguinem dedisti injustis. 

8 Qui cum minuerentnr in 
Iraductione infantium occiso* 
rum , dedisti Mis abundantem 
aquam insperate, 

i Les dió buena conducta y feliz éxi- 
to en todo lo que emprendiéron baxo la 
conducta del Santo Propheta Moysés , que 
les fué dado por Conductor y Caudillo. 

2. Véase el Exodo xvir. 8. 

3 Quando los Egypcios eran ator- 
mentados de una sed insoportable , por- 
que toda su agua se babia convertido en 
sangre ; los Israelitas vivian alegres en 
su mansión, teniéndola en abundancia. 

El Griego , hí cov yap ixokacr6y¡oav oí iyJdpoX 
CLvTcjy , Sia rovrav avvol airopovvrei; evspye- 
Tr¡6r¡vav , porque con lo mismo con que 
Jwéron castigados sus enemigos, estos 
otros en sus necesidades recibiéron bene- 
ficio. Porque Dios castigó con sed á los 
Egypcios ; y á los Israelitas quando la 
padeciéron, les dio agua en abundancia. 
• 4 El agua a los Israelitas en el de- 



por mano del santo Proprieta T . 

2 Caminaron por desiertos^, 
que no eran habitados ; y en lu- 
gares yermos íixáron chozas. 

3 Hicieron frente á sus ene- 
migos , y se vengaron de sus 
contrarios 2 . 

4 Tuviéron sed , y te invo- 
caron , y fuéles dada agua de 
una peña muy alta , y refrigerio 
de la sed de una piedra muy dura. 

5 Porque con aquello con 
que fueron castigados sus ene- 
migos por la falta de agua que 
beber , con lo mismo se alegrá^ 
ron los hijos de Israel 3 , tenién- 
dola en abundancia; 

6 Por eso , quando les fal- 
tó 4 , ellos fuéron bien tratados. 

7 Porque á la verdad en vez 
de fuente de un rio perenne , dis- 
te á los injustos sangre humana 5 . 

8 Y quando estos perecían 
en castigo de haber hecho mo- 
rir á los infantes , diste á aque- 
llos agua abundante inesperada- 
mente 6 , 

sierto. Pues el Sefior les socorrió por me- 
dio de milagros repetidos y estupendos. 

¿ Exodo vil. 1 7. El rio Nilo , que se 
convirtió en sangre. 

6 Hiciste , que pereciesen los Egyp- 
cios de sed, en pena de la crueldad , que 
habian usado con los Hebreos, haciendo 
echar sus hijus en el Nilo ; y quando los 
Hebreos la padeciéron en el desierto , 
les diste agua abundante , en donde no 
la esperaban , ni era regular , que la pu- 
diesen hallar. El Griego v. 6. awl p<» 

•xr¡y7i<; ásvváov Ttoráfíov , alfiavi ^.vBpaSii 
Tupa%6évre<; 7. elq e^ey^ov yv¡n:toxróvov ¿ta- 
váfuaroq , &c. porque quando los Egyp- 
cios en vez. de un rio perenne , se halla- 
ban conturbados con inmunda sangre , en 
castigo del decreto matador de los niños, 
diste á ios Israelitas agua » &c. 



a Exod. xvii. 12. b ¿Vum.xx.u. 



C A PÍT 

9 Ostendens per sitim, quce 
tune futí, quemadmodum tuos 
exaltares , et adversarios illo- 
rum necares. 

10 Cüm enim tentati sunt, 
et quidem cum misericordia 
disciplinam accipientes , scie- 
runt quemadmodum cum ira 
judicati impii tormenta pate- 
rentur. 

1 1 Hos quidem tamquam 
pater monens probasti : illos 
autem tamquam durus rex in- 
terrogans condemnasti. 

12 Absentes enim et pre- 
sentes similiter torquebantur. 

13 Dúplex enim illos acce- 
perat tcedium^ et gemitus cum 
memoria prceteritorum. 

14 Cüm enim audirent per 
sua tormenta bené secum a- 
gi , commemorati sunt Domi- 
num , admirantes in finem 
exitús. 

1 <¡ Quem enim in exposi- 
tione prava projectum derise- 
runt f in finem eventiis mira- 

1 Los del pueblo de Israel. 

2 Porque sus murmuraciones no les 
hacían acreedores á que Dios los tratase 
con tanta piedad. 

3 La diferencia , que hay en el modo 
con que corrige á los suyos , de quando 
se arma de furor y saña para castigar á 
sus enemigos. Esta diferencia se explica 
en el versículo siguiente. 

4 Quando se hallaban distantes de los 
Hebreos: porque estos caminaban ya por 
el desierto ; ó quando todavía no habían 
salido del Egypto, eran atormentados de 
la misma manera. Porque llegando á su 
noticia , como habiendo padecido los He- 
breos sed en el desierto , Dios habia acu- 
dido luego á apagársela , se acordaban 
al mismo tiempo de la que ellos habiao 

Tom. VIII. 



JLO XI. 289 

9 Mostrando por la ?ed, que 
hubo entonces , que por lo mis- 
mo con que ensalzabas á los tu- 
yos , matabas á sus contrarios. 

10 Porque quando fueron 
probados 1 , y recibian el cas- 
tigo ciertamente con misericor- 
dia 2 , reconocieron 3 de qué ma- 
nera padecian tormentos los im- 
píos juzgados con ira. 

11 A los unos en verdad los 
probaste como padre que amo- 
nesta : mas á los otros los con- 
denaste haciéndoles su interro- 
gatorio como Rey duro. 

12 Porque estando ausentes 
y presentes eran igualmente ator- 
mentados 4 . 

13 Porque los tomo doble 
pesar y llanto con la memoria 
de las cosas pasadas. 

14 Pues quando oían, que 
era bien para los otros 5 lo que 
para ellos habia sido tormento, 
acordáronse del Señor , admi- 
rando el fin del suceso. 

15 Porque al que burlaron 
desechado en la cruel exposición 
de los niños 6 , al fin del suce- 

padecido , quando se les convirtieron en 
sangre todas sus aguas. Todo lo qual era 
para ellos un doble motivo de tormento, 
como después lo declara en particular. 

5 Oían los Egypcios , que les suce- 
dían á los Hebreos prósperamente todas 
sus cosas, y eutdnces conocían mas y mas 
la mano de Dios sobre ellos. 

6 Exponiéndole como á los otros ni- 
ños , para que fuese ahogado en las aguas 
del Nilo. Puede esto entenderse también 
no solo de Moyses , sino de todo el pue- 
blo; porque al pueblo , que los Egypcios 
abatieron y humilláron con una dura es- 
clavitud , y con exponer cruelmente sus 
niños á las corrientes del Nilo , le ad- 
miráron después viéndolo tan favorecido. 

T 



2<p° EL LIBRO BE 

ti sunt : non similiter justis si- 
tientes* 

16 Pro cogitationibus au- 
tem insensatis iniqititatis illo- 
rum , quod quídam errantes a 
colebant muios serventes , et 
bestias supervacuas ¡ immisisti 
illis multitudinem mutorum ani- 
malium in vindictam-, 

17 Ut scirent quia per qu<e 
peccat quis , per h¿ec et tor- 
quetur. 

18 Non enim impossibilis 
erat omnipotens manus tua , 
quce creavit orbem terrarum 
ex materia invisa , immittere d 
illis multitudinem ursorum, aut 
audaces tezmes, 

19 Aut novi generis ira 
plenas ignotas bestias , aut va- 
por em ignlum s pirantes , aut 

^fumi odorem proferentes , aut 
horrendas ab oculis scintillas 
emitientes'. 

20 Quarum non solüm le- 
sura poterat illos exterminare, 
sed ct aspectus per timorem 
occidere. 

2 1 Sed et sine his uno spi- 
ritu poterant occidi persecu- 
tionem passi ab ipsis factis 
suis , et dispersi per spiritum 

1 Viendo la diferencia de la sed , que 
ellos padecieron , á la que tuvieron los 
Hebreos ; pues la suya fué mortal y ra- 
biosa en medio de las aguas mas copio- 
sas de Egypto; y la de los Hebreos fué 
pasagera y recompensada con el agua 
milagrosa en las mayores arideces del 
desierto. 

2 En castigo de la idolatría de los 
Egypcios , que adoraban hasta los iosec- 

a Infra xu. 24. 



A SABIDURÍA. 

so le admiraron , habiendo ellos 
padecido la sed, no como los 
justos '. 

16 Mas por los pensamien- 
tos locos de su iniquidad % por 
quanto algunos errados adora- 
ban serpientes mudas, y bestias 
inútiles 3 , enviaste contra ellos 
muchedumbre de animales mu- 
dos en venganza 4 : 

17 Para que supiesen que 
por las cosas en que uno peca, 
por las mismas es también ator- 
mentado. 

18 Porque no estaba impo- 
sibilitada tu omnipotente mano, 
que crio el mundo de una ma- 
teria nunca vista 5 , de enviar 
sobre ellos muchedumbre de 
osos, ó leones bravos, 

19 O bestias de una nueva 
especie no conocidas , llenas de 
furor, 6 que respirasen vapor de 
fuego , ó que echasen olor de 
humo, ó que lanzasen por los 
ojos centellas espantosas : 

20 Que no solamente pu- 
diesen exterminarlos con su da- 
ño , mas con sola su vista ma- 
tarlos de espanto. 

2 1 Y aun sin estas cosas con 
un solo aliento 6 podían ser 
muertos, padeciendo la perse- 
cución de sus mismas fechorías 7 , 

tos mas viles , inmundos y despreciables. 

3. Reptiles sin razón , é insectos des- 
preciables, según el Griego. 

4 En pena y castigo de semejantes 
abominaciones. 

5 El Griego l\ a[i.óp<po>) «Aire, de ma- 
teria informe , ó sin forma , Génes. T. 2. 

6 Como un soplo tuyo, ó de tu ira. 

7 Oprimidos de la conciencia y tor- 
cedor de sus mismos delitos, que los fue- 

b Lev.xjLVi.22. Infr. xvi. l.Jerem. vm 17.* 



C APÍTU 

virtutis tu¿e : sed omnia in 
mensura y et numero , et ponde- 
re disposuisti. 

22 Multitm enim valere, 
tibi soli supererat semper : et 
virtuii brachii tui quis re- 
sistet ? 

23 Qiioniam tamquam mo- 
mentum stater¿e , sic est ante 
te orbis terrarum , et tamquam 
gutta roris antelucani s qua 
descendh in terram. 

24 Sed misereris omnium, 
quia omnia potes , et di s simu- 
las pe ce ata hominum propter 
pcenitentiam. 

25 Diligis enim omnia quee 
sunt f et nihil odisti eorum 
qu¿e fecisti : nec enim odiens 
aliquid constituisti , aut fe- 
cisti, 

26 Quomodb autem posset 
aliquid permanere , nisi tu 
voluisses ? aut quod d te vo- 
catum non esset , conservare- 
tur} 

27 Parcis autem ómnibus-. 

se persiguiendo y atormentando por to- 
das, parres, sin dexarlos vivir ni respirar. 
El Griego, v*ó tw« Síxr¡<; 8iG>x6é vre; , per- 
seguidos de tu justicia. 

1 Castigaste á los Egypcios,no se- 
gún tu poder, sino proporcionando la 
pena al pecado, y guardando las mas 
exactas reglas de justicia, para castigar 
su malicia. 

2 Soberano y absoluto , independiente 
é irresistible. 

3 También se puede entender por 
momentum la punta de un fiel de peso, 
ó la mínima declinación de la balanza, 
que cada uno hace, que se incline á una 
parte ó á otra , como quiere. Isai. XL.15. 

4 Que se seca luego. Del mismo mo- 
do puedes tú destruir y aniquilar todas 
las cosas en un momento , y trastornar- 
las según fuere tu soberana voluntad. 

$ Y en esto es en lo que hace bri- 



LO XI. 291 

y esparcidos por el espíritu de 
tu virtud: mas todo lo dispusiste 
en medida, y cuenta, y peso '. 

22 Porque tú solo tienes 
siempre á la mano el sumo po- 
der : 1 y quién podrá resistir á 
la fuerza de tu brazo 2 ? 

23 Pues todo el mundo es 
delante de tí , como un peque- 
ño grano de balanza 3 , y como 
una gota del rocío de la maña- 
na , que desciende á la tierra 4 . 

24 Mas tienes piedad de to- 
dos, porque todo lo puedes , y 
disimulas los pecados de los hom- 
bres por amor de la penitencia 5 . 

25 Porque amas todas las 
cosas que son , y ninguna abor- 
reces de aquellas que hiciste *: 
porque ninguna estableciste , o 
hiciste aborreciéndola. 

26 1 Pues como podria per- 
manecer cosa alguna, si tú no 
hubieras querido? ¿ó cómo se 
conservaría lo que de tí no fue- 
se llamado 7 ? 

27 Mas perdonas á todas las 

llar singularmente su poder, en compa- 
decerse de nuestras miserias , en espe- 
rarnos para que nos arrepintamos , y en 
perdonarnos arrepentidos. 

6 Por dos razones, porque las crid, 
y porque las conserva. Dios no aborrece 
nada de todo lo que hizo. Crid la na- 
turaleza Angélica y la humana en una 
perfecta sumisión á su voluntad , y ama 
en la una y en la otra aquella rectitud 
de corazón que les dio. Mas el primer 
Angel y él primer hombre, habiéndose 
separado de él por una desobediencia vo- 
luntaria, al paso que ama aun en ellos 
la naturaleza que hizo , aborrece el pe- 
cado que no hizo. S. Agust. Tract. ex. in 
Joann. 

7 Continuamente de la nada , y del 
no ser al ser y subsistir; porque de otra 
suerte , nada sería , ni subsistiría por un 
solo momento. 

T 2 



292 EL LIBRO DE LA SABIDURÍA. 

quoniam tita sunt Domine ., qui cosas: porque tuyas son 1 , Se- 
amas animas. ñor , que amas las almas. 

1 Todas las cosas; en especial las almas hechas á imágen y semejanza suya. 

CAPÍTULO XII. 

Paciencia de Dios, que sufrió por muchísimos años las maldades 
de los Chánanéos. 



1 u quam bonus , et suavis 
est , Domine , spiritus tuus in 
ómnibus \ 

2 Ideoque eos , qui exer- 
rant , partibus corripis : et 
de quibus peccant , admones 
et alloqueris : ut relicta ma- 
litia , credant in te Domi- 
ne. 

3 Jilos a enim antiquos in- 
habitatores terne sancta tu¿e 9 
quos exhorruisti , 

4 Quoniam o di b i lia opera 
tibí faciebant per medicamina 9 
et sacrificia injusta, 

5 Et filiorum suorum ne- 
catort S sine misericordia , et 
comestores viscerum hominum 9 
et devor atores sanguinis a me- 
dio sacramento tuo 9 

6 Et auctores parentes ani- 
marum inauxiliat arum , perde- 
ré voluisti per manus parentum 
nostrorum 9 

1 El Griego ro yáp a<p$apT¿v <rov 
vyevfiá iariv iv icoAn , porque tu incorrup- 
tible espíritu e tá en todas las coras. 

2 No de una vez , sino poco á poco. 

3 Los Chanaueos y oíros pueblos , que 
poblaban la titrra santa, ámes que en- 
trasen en ella los Hebreos. El verbo, que 
determina este acusativo, se ha de to- 
mar del v. 6, perderé voluisti. 



1 yj quán bueno y suave 
es, Señor, tu espíritu 1 en todas 
las cosas! 

2 Y por esto corriges por 
partes 2 á los que yerran; y los 
amonestas de las cosas en que 
pecan , y les hablas : para que 
dexada la malicia } crean en tí, 
Señor. 

3 Pues á aquellos morado- 
res antiguos de tu tierra santa 3 , 
á quienes tu aborreciste, 

4 Porque hacian obras , que 
te eran abominables por sus 
maleficios y sacrificios impíos, 

5 Y mataban sus propios 
hijos sin misericordia, y comían 
las entrabas humanas, y traga- 
ban sangre en medio de tu ju- 
ramento 4 , 

6 Y á los padres autores de 
almas no socorridas 5 , los qui- 
siste destruir por las manos de 
nuestros padres 6 , 

4 En medio de una tierra, que por 
tu juramento y alianza hecha en ella 
con Abraham, estaba en cierto modo 
consagrada á tu culto Esta explicación 
de los antiguos Interpretes es la mas fun- 
dada en z letra. 

5 MS. 6. No ayudaderas. Desayuda- 
das , y destituidas de socorro. 

6 Voluisti perderé , v. 6. a medio sa- 



a Deuter. ix. 3. xn. 29. xvin. 12. 



CAPÍTU 

7 Ut dignam perciperent 
peregrinationem puerorum Dei, 
quce tibi omnium charior est 
térra. 

8 Sed et his tamquam ho- 
minibus pepercisti 9 et misisti 
antecessores exercitjis tui ve- 
spas, ut tilos paulatim extermi- 
narent. 

9 Non quia impotens eras 
in bello subjicere impíos justis, 
aut bestiis savis , aut verbo 
duro simul exterminare: 

10 Sed a par t ib us judie ans 
dabas locum pcenitentia , non 
ignorans , quoniam nequam est 
tiatio eorum, et naturalis ma- 
litia ipsorum , et quoniam non 
poterat mutari cogitatio illorum 
in perpetuum. 

11 Semen enim erat male- 
dictum ab initio : nec timens 
aliquem 3 veniam dabas pecca- 
tis illorum. 

12 Quis enim dicet tibi: 

tr amento tuo , esto es , e medio térra sa- 
cramenté tui: De la tierra , que prometis- 
te con juramento á Abraham, Isaac y 
Jacob nuestros padres: Illos antiquos ha- 
bitatores , &c. v. 3. Y á los autores de 
estas maldades, que por sus mismas ma- 
nos quitaban la vida á sus inocentes hi- 
jos , para ofrecerlos á los demonios Pue- 
de también trasladarse de este otro mo- 
do : Et patentes , auctores ccedis anima— 
rum inauxiliatarum perderé voluisti. Y 
esta exposición es conforme á lo que lee 
el texto Griego; porque aiOívza^ signi- 
ficaba antiguamente lo mismo que a¿ró- 
X*ip*<; , los que se matan á sí mismos , ó 
ó otros. 

I Es una enálage de número : el Grie- 
go, *#• ó%íuv ¿.TtoiKtar Séfarai deov itái- 
?ev, para que recibiese una colonia digna 
de hijos de Dios , de adoradores del ver- 
dadero Dios. 

a Exod. xxiii. 30. Dcut, vil. 22. 

Tom. VIII. 



LO XII. 293 

7 Para que la tierra , que te 
es la mas amada de todas , reci- 
biese una colonia digna de hijos 
de Dios \ 

8 Mas aun á estos perdo- 
naste como á hombres , y les 
enviaste avispas como batido- 
res de tu exército, para que los 
exterminasen poco á poco 2 . 

9 No porque no podias so- 
meter por armas los impíos á los 
justos , ó acabarlos á una con 
bestias crueles , ó con una pa- 
labra severa 3 : 

10 Mas juzgándolos por 
grados , dabas lugar á la peni- 
tencia , aunque no ignorabas, 
que es malvada la casta de ellos, 
y connatural su malicia 4 , y que 
jamas se podría mudar su modo 
de pensar. 

1 1 Porque su raza era mal- 
dita desde el principio 5 ; y sin 
temer á alguno 6 , les dabas tre- 
guas en sus pecados. 

12 Porque quién te dirá á 

2 Mas aun á los mismos Chananéos 
no los trataste con el rigor que merecian, 
ni los acabaste de una vez; sino que loa 
castigaste con misericordia y poco á po- 
co, dándoles tiempo pira que se recono- 
ciesen y arrepintiesen , &c. 

3 No porque te faltase poder para 
someterlos á los Hebreos, ó para acabar 
con todos ellos juntos en un momento. 

4 Profundamente arraygada, y co- 
municada de padres á hijos desde su orí- 
gen. Y sabías que jamas mudarían ; por- 
que estaban obstinados en el petado, y 
esta misma obstinación era pena y casti- 
go de su malicia, á la que voluntaria- 
mente se habían habituado. 

5 Noé maldixo ya á Chana2n padre 
de los Chananéos. Gen. ix. 25. 

6 No porque temas el poder de algu- 
no ; sino por un singular efecto de tu in- 
finita misericordia coa el hombre. 

T3 



5 94 EL LIBRO DE 1 

Quid fecislP. aut quis stabit 
contra judie ium íuum ? aut 
quis in conspectu tuo veniet 
vindex iniquorum hominum ? 
-aut quis tibi imputabit , si .per- 
ierint nationes > quas tu fe- 
cisti ? 

13 Non enim est alius 
Deus quam tu 3 , cui cura est 
de ómnibus, ut ostendas quo- 
niam non injusté judie as judir 
cium. 

- ,14 Ñeque rex , ñeque ty- 
rannus in conspectu tuo inqui- 
rent de his , quos perdidisti. 

- 15 Cum ergo sis justus ,ju^ 
sté omnia disponis: ipsum quo- 
que , qui non debet puniri , con- 
iiemnare ¿ exterum ¿estimas a 
4ua virtute. 

16 Virtus enim taa justi- 
tice initium est : et ob hoc qubd 
ftmnium Dominus es 3 ómnibus 
te parcere facis. 

I 17 Virtutem enim ostendis 
iu , qui non crederis esse in 
virtute consummatus , et horum, 
qui te nesciunt, audaciam tra- 
ducís. 

18 Tu autem dominator 
virtutis , cum tranquillitate 
judicas , et cum magna reve- 
renda disponis nos : subest 

v 1 Que aunque eres un Señor y Juez 
soberano , independiente y absoluto , con 
toplo eso guardas con la mayor exacti- 
tud todas las reglas de la equidad y de 
la justicia. 

2 Es la fuente, el origen, ó la suma 
de la justicia, como puede también tras- 
ladarse la palabra Griega arzí. 

3 Empleas tu poder, tu fuerza con 



A SABIDURIA. 

tí: ¿Que has hecho? ¿ó quién 
se opondrá á tu juicio ? ¿ó quién 
se pondrá en tu presencia por 
defensor .de los hombres iniquos? 
¿ ó quién te hará cargo , si pere- 
cieren las naciones , que tu hi- 
ciste ? 

13 Porque no hay otro 
Dios sino tú , que de todas las 
cosas tienes cuidado , para mos- 
trar, que no hay injusticia algu- 
na en tus juicios \ 

14 Y ni Rey , ni tyrano 
delante de tí pedirá cuenta de 
aquellos, que tú destruíste. 

15 Siendo pues tú justo , 
con justicia ordenas todas las 
cosas ; y crees , que es ageno 
de tu poder el condenar á aquel, 
que no merece ser castigado. 

16 Porque tu poder es el 
-principio de la justicia 2 ; y por 
lo mismo , que eres el Señor de 
todas las cosas, te haces cler 
mente con todos. v 

17 Porque tú muestras ta 
poder, quando no te creen, que 
eres soberano en poder , y co.n^ 
fundes el atrevimiento de aque- 
llos , que no te reconocen J . 

18 Y tú , dominador pode- 
roso , juzgas con tranquilidad, 
y nos gobiernas con grande co- 
medimiento 4 : porque tienes el 

Jos impíos é incrédulos de tu omnipo- 
tencia. El Griego xat iv roí; eiSóat , y en 
los sabios de este mundo , en estos esr 
píritus fuertes, que creen saberlo toHrj^ 
ignorando lo principal , *ó Bpáooc. tít\ty- 
¿eis , redarguyes, convences, abates la 
osadía. 

4 El Griego, iv imuxtía, con mucha 
equidad y moderación , y nos gobiernas pi» 



a I. Petri v. 7. 



CAPÍTULO XIT. 

tnim tibí y ciítn volueris , pos- poder en la mano , quando quí- 

se. sieres. 

19 Docitisti autem popu- 19 Mas enseñaste á tu pue- 
lum tuum per ta lia opera, blo por tales obras 1 , que con- 
quoniam oportet justnm es se viene ser justo y humano % é hi- 
et humanum , et bonce spei fe- ciste á tus hijos tener buena es- 
cisti fi/ios tuos : quoniam ju- peranza : porque juzgando da* 
dicans das locum in peccatis lugar á la penitencia en los pe- 
f cénit entice. cados. 

20 Si enim inimicos servo- 20 Pues si á los enemigos 
rum tuorum , et débitos mor ti, de tus siervos y reos de uiuer- 
citm tanta cruciasti attentio- te, castigaste con tanta circuns- 
ne , dans tempus et locum, peccion 3 , dándoles tiempo y 
per qua possent mutari a ma- lugar , en que se pudieran apar- 
Utia; tar de la malicia; 

21 Cum quanta diligentia 21 ¿Con quánto cuidado 
judicasti filios tuos, quorum pa- juzgaste á tus hijos, á cuyos 
rentibus juramenta et conven- padres hiciste buenas prome- 
tiones dedisti bonarum promis- sas con juramentos y con pac- 
Sionum ? tos ? 

22 Cüm ergo das nobis 22 Y así quando nos das 
disciplinam , inimicos nos tros una corrección , azotas de mil 
multipliciter Jlagellas , ut bo- maneras á nuestros enemigos,-. 
nitat<:m tuam cogitemus judi- para que atentos pensemos en 
cantes : et cüm de nobis judi- tu bondad ; y quando somos. 
catur , speremus misericordiam juzgados , esperemos en tu mi- 
tuam. sericordia. 

2 3 Unde et illis , qui in 23 Por lo qual aun á aque-' 

vita sua insensaté et injusté líos , que vivieron como insen- 

vixerunt , per hcec , qu¿e co- satos é injustos , les diste sumos 

luerunt , dedisti summa tor- tormentos , por medio de aque- 

tnenta. lias cosas, que adoraron 4 . 

24 Etenim* in erroris via 24 Porque en el camino del 



ta itoWriS fsiSovi , con mucha parsimonia; 
perdonándonos y disimulándonos muchas 
cosas. 

' 1 De tu clemencia y longanimidad. 

■2 El Griego oti Seí, r¿v 8í*anoé tlvai 
fikávdpoTto*, que conviene, que el justo 
sea humano , que el Juez no separe de 
sqs juicios la humanidad, ó no se des- 
poje de humanidad para juzgar. 

3 Como si tuvieras atadas las manos 
para poder hacerlo : ó mas bien , como 



quien va con el mayor tiento , midiendo 
la pena, para que no exceda a la^iulpa. 

4 El Griego, #ia t¿v ¡Siov ¿Sacruytaaf 
6$ tXvyii¿.TaY, atormentándolos por sus pro" 
pias abominaciones , con los mismos ani- 
males , á los quales daban culto. Los 
Chanauéos adoraban á Beelzebúb , que 
quiere decir dios de las moscas; y el Se- 
ñor envió avispas para que los atormen- 
tasen : y los Egvpcios adoraban las mos- 
cas i y los castigó con los mismos insectos. 



% Supraxi. 16. Rom. l, 23. 



296 EL LIBRO DE 3 

diutiiis erraverunt , déos ¿esti- 
mantes hac , qucc in anima- 
libus sunt supervacua , infan- 
tium insensatorum more viven- 
tes. 

2<¡ Propter hoc tamquam 
¿puerts insensatis judie ium in 
derisum dedisti. 

26 Qiti autem ludibriis et 
increpationibus non sunt cor- 
recti , dignum Dei judicium 
experti sunt. 

27 In qnibus enim p atien- 
tes indignabantur , per hcec 
quos putabant déos , in ipsis 
cüm exterminar entur videntes^ 
illum , quem olim negabant se 
nosse , verum Deum agnove- 
runt : propter quod et finis 
condemnationis eorum venit su- 
$er illos. 

1 Supra xi. 16. Se entiende de los 
Egvpcios lo que sigue hasta el fin del Ca- 
pítulo. 

2 Porque parecía cosa ridicula y co- 
mo un juguete, propio para castigar á 
muchachos y sin juicio, el enviar rato- 
nes, moscas, y ranas en castigo, y en 
escarnio. 

* 3 Con estos castigos , que mas pare- 



A SABIDURIA. 

error erraron largó tiempo, cre- 
yendo dioses aquellas cosas, 
que entre los animales son inúti- 
les 1 , viviendo á manera de ni- 
ños insensatos. 

2 5 Por esto como á mucha- 
chos insensatos les diste un cas- 
tigo como por escarnio 2 . 

26 Mas los que no se enmen- 
daron con escarnios 3 , ni coa 
reprehensiones , experimentáron 
un juicio digno de Dios 4 . 

27 Porque padeciendo con 
indignación 5 por causa de aque- 
llas cosas, que tenían por dioses, 
viéndose exterminar por estas 
mismas, reconocieron ser verda- 
dero Dios aquel , á quien en otro 
tiempo decian que no conocian: 
por lo qual vino sobre ellos su 
final condenación 6 . 

cian juguetes de niños , que castigos se- 
veros. 

4 Como sucedió á Pharadn , que con 
todo su exército quedó anegado en los 
abismos mas profundos del mar Roxo. 

5 MS. 6. Sin grado. 

6 Porque después de haber conocido 
á Dios , y su justicia y misericordia , per- 
maneciéron en su obstinación y dureza. 



CAPÍTULO XIII. 

Locura de aquellos , que adoraron como d dioses las obras de 
Dios , y los ídolos hechos jpor manos de hombres. 



1 V ani a autem sunt omnes 
komines , in quibus non subest 
scientia Dei : et de his , quee 
videntur bona , non potuerunt 

1 En el Griego se afiade , flcu , por 



1 V anos son ciertamente to- 
dos los hombres 1 , en quienes 
no se halla la ciencia de Dios; 
y que por las cosas buenas que 

naturaleza. Véase arriba xu. 10. 



a Rom. 1. 18. 



C APÍ TU 

intelligere eum } qui est , ñe- 
que operibus attendentes agno- 
verunt quis esset artifexx 

. i Sed a aut ignem , aut spi- 
ritum , aut citatum aerem , aut 
gyrum stellarum , aut nimiam 
aquam , aut solem et lunam , 
rectores orbis terrarum déos pu- 
taverunt. 

3 Quorum si specie dele- 
ctati , déos putaverunt : sciant 
quantb his dominator eorum 
speciosior est. Speciei enim ge- 
nerator hac omnia constituit. 

4 Aut si virtutem , et opera 
eorum mirati sunt , intelligant 
ab illis , quoniam qui hete fe- 
cit , fortior est illis: 

5 A magnitudine enim spe- 
ciei , et creaturce coznoscibili- 
ter poterit creator norum vi- 
deri. 

6 Sed tamen adhuc in his 
minor est querela. Et hi enim 
fortasse errant , Deum qua- 
rentes , et volentes invenire. 



1 Al que dixo de sí mismo : Yo soy el 
que soy. Exoá. m. 14. Ni supieron re- 
conocer el artífice , ó su Criador. 

2 Comunmente se entiende del vien- 
to , que algunos adoráron por Dios. Bien 
sabidas son las palabras del Poeta : 

Spintus intús alit , &c. 

3 Las estrellas del Zodiaco, d el cie- 
lo, que vemos estrellado 

4 Como la mar , los rios , las fuen- 
tes , &c. Por la ceguedad de su enten- 
dimiento y dureza de corazón caveron 
las naciones en errores tan groseros , apar- 
tándose de aquella misma Theologia , que 
dictaba la luz de la razón , libre de aque- 
llas tinieblas. Véase S. Agustín de Ctvit» 



LO XIII. 297 

se ven , no pudieron conocer á 
aquel , que es 1 , ni consideran- 
do las obras reconociéron quién 
era el artífice: 

2 Sino que tuviéron por dio- 
ses gobernadores del universo, 
ó al Fuego , ó al espíritu % ó a 1 
ayre conmovido , 6 al giro de las 
estrellas 3 , 6 á la mucha agua 4 > 
6 al Sol y la Luna. 

3 De cuya hermosura si en- 
cantados , los creyéron por dio- 
ses , reconozcan quánto es mas 
hermoso que ellos el que es su 
Señor. Pues el Autor de la her- 
mosura crio todas estas cosas. 

4 O si se maravillaron de su 
virtud é influencias , entiendan 
por ellas , que el que las hizoj 
es mas fuerte que ellas. 

5 Porque de la grandeza de 
la hermosura y de la criatura se 
podrá á las claras venir en cono- 
cimiento del Criador de ella 5 . 

6 Mas sin embargo todavía 
contra estos es menor la que- 
xa 6 . Porque los tales yerran tal 
vez buscando á Dios, y desean- 
do hallarle. 

Lib. vi. Cap. $. 

5 Porque de las mismas criaturas y 
de su hermosura , ^ñk xu^Xov^g , como en 
el Griego, por proporción y analogia se 
puede llegar al conocimiento del Cria- 
dor. Si hay poder , si hay hermosura , si 
hay influencia benéfica tn las criaturas, 
que excitan vuestro reconocimiento y 
atención: i quánto mayor será el poder, 
la hermosura v la beneficencia de aquel 
que lo crio todo , y que dió á sus cria* 
furas semejantes rious y excelencias? Es 
un raciocinio sencillo , que hace conocer 
á todos la infinita Mageetnd, bondad y ex- 
celencia de un Dios O ¡ador. 

6 Estos son meaos reprehensibles* 



a Deut . iv. 19. et xvn. 3. 



EL LLBRO DE LA SABIDURÍA. 



7 Etenim a ciim in operibus 
Ulitis conversentur , inquirunt: 
ft per sitas nm habent quoniam 
bona sunt qux videntur. 

8 Iterum autem nec his de- 
bet ignosci. 

9 Si enim tantum potue- 
runt se iré , nt possent ¿esti- 
mare saculum : quomodb hujus 
Dominum non faciliüs invoie- 
runt ? 

10 Infelices autem sunt> 
et inter mortuos spes illorum 
est , qui appellaverunt déos 
opera manuum hominum , au- 
rum et argentum , artis inven- 
tionem , et similitudines anima- 
lium , attt lapidem inutilem 
opus manús antiqua* 

11 Aut b si quis arti- 
fex faber de silva lignum re- 
dimí secuerit , et hujus docte 
eradat omnem corticem , et 
arte sua usus , diligenter fa- 
bricet vas utile in conversatio- 
nem vita, 

12 Reliquiis autem ejus ope- 
ris , ad praparationem esc¿e 
abutatur: 

13 Et reliqunm fiorum, 
quod ad nidios usus facit , li- 
gnum curvum , et vortkibus 



7 Por quanto conversando 1 
entre sus obras , le buscan ; y 
están persuadidos , que son bue- 
nas las cosas, que se ven. 

8 Mas ni aun á estos se Ies 
debe perdonar. 

9 Porque si pudiéron saber, 
tanto , que podian hacer con- 
cepto del mundo : ¿ cómo con 
mayor facilidad no hallaron 1 al 
Señor de él ? 

10 Pero malaventurados son, 
y entre los muertos está la es- 
peranza de aquellos 3 , que lla- 
maron dioses á las obras de ma- 
nos de hombres, al oro y la pla- 
ta , invención del arte 4 , y £ 
las semejanzas de animales , ó á 
una piedra inútil obra b de ma- 
no antigua. 

1 1 Como si algún obrero há- 
bil cortase del monte algún ma- 
dero derecho , y con destreza 6 
le rayese toda la corteza , y em- 
pleando su arte , hiciese con es- 
mero un mueble útil para uso de? 
la vida 7 , 

12 Y gastase los residuos, 
de aquella obra en aparejar la 
comida: 

13 Y lo que sobra de esto, 
que para ningún uso es útil, un- 
madero torcido, y lleno de nu- 



1 Ocupáudo c e en escudriñar sus obras. 

2 Porque pudieron llegar á compre- 
hender , que esto uo habia sido hecho, 
ni po-.iia existir , ó conservarse por acaso 
ni por si mismo, sino por un principio 
0. causa primera , de U que, siu depen- 
der esta de otra , dependiese todo, y se 
gobernase á. su absoluta voiuntad y ar- 
bitrio 

3 , Y deben mirarse como gente , de 



cuya salud no queda la menor esperan- 
za , como no se tiene de los que ya han 
muerto. 

4 A la obra trabajada con invención, 
y arte. Acror xvti 29. 

5 MS. 6. Assacamiento. Y que por es- 
to se creía tal vez baxada del cielo , co- 
mo el Paladión 

6 MS. 6. Maestramientre. 

7 Véase Isaías xliv. 12. &c. 



a Román, I. 21. b Isai. xliv. 12. Jerem. x. 3. 



CAPÍTU 

plennm , sculpat diligenter per 
vacuitatem suam , et per scien- 
tiam su* artis figure t illud , 
¿t assimilet illud imagini ho- 
tninisy 

14 Aut alicui ex animali- 
bus illud comparet , perliniens 
■rubrica , et rubkundum -fa- 
cíais fuco colorem illius , ei 
omnem maculam, qu* in illo est, 
jperliniens'. 

15 Et facía t ei dignam 
habitationem , et in pariete 
ponens illud , et confirman* 
ferro, 

16 Ke forte cadat , pro- 
jpiciens ilk , sciens quoniam 
non potes t adjuvare se : ima- 
go enim est , et opus est illi 
adjiitorium. 

T - 17 Et de substantia sua , 
-et de filiis suis , et de nuptiis 
yotum faciens inquirit. Non 
erubescit loqui cum illo , qui 
¿ine anima est: 

18 Et pro sanitate quidem 
infirmum deprecatur , et pro 
mta rogat mortuum , et in ad~ 
jutorium inutilem invocat: 

19 Et pro it hiere petit ab 
fo , qui atribulare non potest : 
et de acquirendo , et de ope^ 
xando , et de omnium rerum 
eventn petit ab eo , qui in o- 
Snnibus est inutilis. 

1 Con mucho cuidado , quando no 
tiene otras cosas que hacer , como se in- 
sinúa ea el ttxto Griego. 

2 Fucui , en general es todo color pos- 
tizo : v ?l"xoí, es tambieo uoa yerba ma- 
rina de color roxo ; y en este sentido 



LO XIII. 599 

dos , fuese á ratos desocupados 
desbastándolo cuidadosamente 
y con la pericia de su arte le 
die c e lisura, y lo hiciese semejar 
á imágen de hombre, 

14 O que se pareciese á al- 
guno de los animales , dándole 
de bermellón , y poniéndolo de 
color encarnado postizo 2 , y ta- 
pando todas las manchas , que 
hay en él: 

15 Y le hiciese un nicho 
correspondiente , y poniéndolo 
en la pared , y afirmándolo con 
clavos 3 , 

16 Usando con él de esta 
precaución , porque no cayese, 
sabiendo , que no puede valerse á 
sí mismo : puesto que es solo una 
imágen, y ella necesita de ayuda: 

17 Y haciéndole votos , le 
consultase acerca de su hacien- 
da , y de sus hijos , y de sus bo- 
das. No tiene vergüenza de ha- 
blar con aquel , que está sin alma: 

18 Y por la salud ruega 
ciertamente á un inválido , °y 
por la vida pide á un muerto , é 
invoca en su favor á un inútil : 

19 Y para un viage ruega á 
aquel , que no puede andar ; y 
para sus ganancias , y para sus 
haciendas , y para el buen éxírc» 
de todas sus cosas se recomienda 
á aquel, que es inútil para todo. 

puede trasladarse , de encarnadura , que 
es una tinta hecha con albavalde roxo, 
que servia p ra encarnar las figuras de 
los ídolos. Véase Plinio Lib. xxxiii» 
Cap. 6. 

3 MS. 6. Con un fregó. 



300 EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 



CAPÍTULO XIV. 

Quan vano sea el culto de los (dolos lo demuestra con el exemph 
de los navegantes. Se describe el origen de los ídolos. 



1 Iterüm alius navigare 
cogitans 3 et per feros fluctus 
iter faceré incipiens , ligno por- 
tante se , fragilius lignum in- 
vocat. 

2 Illud enim cupiditas ac- 
quirendi excogitavit , et artife x 
sapientia fabricavit sud. 

3 Tua autem , Pater , pro- 
viaentia gubemat : quoniam a 
dedisti et in mari viam , et 
inter Jluctus semitam firmissi- 
7na?n t 

4 Ostendens quoniam po- 
iens es ex ómnibus salvare, 
etiam si sine arte aliquis ad- 
tat mare. 

5 Sed ut non essent vacua 
sapkntia tuce opera : propter 
hoc etiam et exiguo ligno cre- 
dunt homines animas suas , et 
transeúntes mare per ratem lí- 
ber at i sunt: 



1 Pensando asimismo otro 
navegar , y estando para hacer 
el viage por las ondas bravas , 
invoca á un leño 1 , mas frágil 
que el leño , que le lleva \ 

2 Porque la codicia de ganar 
lo inventó 3 , y el artífice lo fa- 
bricó con su saber. 

3 Mas tu providencia, ó Pa- 
dre , lo gobierna 4 : por quan- 
to aun en el mar diste camino, 
y vereda muy segura entre las 
ondas s , 

4 Mostrando , que eres po- 
deroso para salvar de todo ries- 
go , aunque alguno sin arte 6 se 
meta en el mar. 

5 Mas porque no fuesen va- 
nas las obras de tu sabiduría ; 
por esto también fian los hom- 
bres sus almas á un pequeño le- 
ño , y pasando la mar se librá- 
ron por un barco 7 : 



1 Como si dixera : Aun hay otra gran- 
de locura de los hombres. Hay quien 
invoca á un leño , esro es , a Ñepruno 
hecho de leño ; ó á Castor y Polux , á 
quienes á este efecto daban culto los 
Gentiles. 

2 Mucho mas fácil de quebrarse, que 
el mismo navio en que el Davega. 

3 A el arte de navegir , ó de hacer 
navios para Ir por las aguas , coa tal for- 
taleza , que pudiesen resistir el ímpetu 
de las olas y de los vientos. 

4 Pero sena inútil toda su industria, 
si vos, Dios mió , no le gobernaseis por la 



mar con vuestra paternal providencia. 

5 En lo que se hace alusión al trán- 
sito de los Israelitas por el mar Roxo. 

6 MS. 6. Sin governio. Sin el auxilio 
del arte. 

7 Para que no pareciese , que habías 
criado inútilmente, y congregado en un 
lugar una inmensidad tan grande de 
aguas ; y para que comerciasen y comu- 
nicasen entre sí los hombres los unos con 
los otros, les enseñaste el arte de fabri- 
car navios , y de hacer viages por la mar, 
dándoles el modelo en el arca de Noé. 
Lo que conduxo no solo para que los 



a Exod. xiv. »2. 



C APÍTU 

6 Sed a et ab initio cüm 
yerirent superbi gigantes , spes 
orbis terrarum ad ratem con- 
fugiens , remisit sáculo semen 
nativitatis , qna manu tua erat 
gubernata. 

7 Benedictum est enim li- 
gnum , per quod fit justitia. 

8 Per b mmus autem quod 
fit idolum , maledictum est et 
ipsum , et qui fecit illud: quia 
Ule quidem operatus est : illud 
autem cüm esset fragüe , deus 
cognominatus est. 

9 Similiter autem odio sunt 
Deo impius , et impietas ejus. 

10 Etenim quod factum est, 
tum illo , qui fecit , tormenta 
patietur. 

1 1 Propter hoc et in ido- 
lis nalionum non erit respe- 
ctus : quoniam creatura Dei 
in odium facta sunt , et in 
tentationem animabus hjmi- 
7i um , et in muscipulam pe- 
dibus insipientium. 

12 Initium enim fomica- 
tionis est exquisitio idolorum: 

hombres conociesen las cosas , que ha- 
bus criado para ellos, sino también para 
la propagación de la religiun. 

1 En las aguas del diluvio universal. 

2 Noe y sus hijos y sus mugeres, que 
habían de poblar de nuevo el mundo. 

3 Sin timón , sin remos, sin velas, y 
siu otro socorro de la industria fue go- 
bernada por sola tu providencia. 

4 El arca en que se salvó el justo 
Nae al tiempo mismo , que perecieron 
todos los impíos , que babia en el mun- 
do. Pero en esta expresión los Santos Pa- 
dres observan , que se alude al leño de 
la Cruz de nuestro Salvador , en la qual 
fué redimido el mundo, y se nos mere- 



LO XIV. 301 

6 Y al principio quando pe- 
recieron los soberbios gigan- 
tes 1 , refugiándose la esperanza 
de toda la tierra 3 en un navio, 
que era gobernado por tu ma- 
no 3 , traspaso al siglo el linage 
del renacimiento. 

7 Porque bendito es el ma- 
dero, por quien se hace justicia 4 . 

8 Mas el ídolo , que es he- 
cho de manos , maldito es él, y 
quien lo hizo : este porque de 
cierto lo fabrico, y aquel porque 
no siendo sino una cosa frágil , 
se le dio el nombre de dios. 

9 Y Dios aborrece igualmen- 
te al impío, y á su impiedad 5 . 

10 Y así la obra , que fué 
hecha , con aquel que la hizo, 
padecerá tormento \ 

1 1 Por esto no se tendrá 
respeto á los ídolos de las nacio- 
nes 7 : porque las criaturas de 
Dios se han tornado en abomi- 
cion 8 , y en tentación á las al- 
mas de los hombres , y en lazo 9 
á los pies de los necios. 

1 1 Porque el principio de la 
fornicación 10 fué la invención 

cid el don de la justicia por la Sangre de 
Jesu Christo. Véase S. A.mbuosio óertn. 
VIH. in Psdlm. II 8. 

$ Supru xi. 25. Al artífice impío, 
que fabrico el ídolo , y al ídolo mismo. 

6 El ídolo será despedazado ó entre- 
gado á las llamas , y el que lo hizo á las 
penas eternas del iníierno. 

7 Serán destruidos sin que se atienda 
á la materia de que son hechos. 

8 Por culpa y abuso de los mismos 
hombres, que abu^áron de las criaturas 
de Dios para sus supersticiones. 

9 MS 6 E por munru , ratonera. 

10 Por esta palabra se puede enten- 
der la idolatría , que en phrase de la Es- 



a Genes, vi. 4. vil. 7. 



b Psalm. cxi». 4. Baruch. vi. 3. 



EL LIBRO DE LA SABIDURÍA. 



303 

et adinventio illorum corruptio 
vita est. 

13 Ñeque enim erant ab 
initio , ñeque erunt in perpe- 
tnum. 

14 Supervacuitas enim ho- 
minum hcec advénit in orbem 
terrarum : et ideo brevis illo- 
rum finis est inventus. 

1 5 Acerbo enim luctu do- 
lé ns pater , cito sibi rapti fi- 
lii fecit imaginem : et illum , 
qui tune quasi homo mortuus 
fuerat , nunc tamquam deum 
colere ccepit , et constituit in- 
ter servos suos sacra et sacri- 
ficial 

16 Deinde mterveniente 
tempore , convalescente iniqud 
consuetudine , hic error tam- 
quam lex custoditus est , et 
tyrannorum imperio colebantur 
figmenta. 

1 7 Et hos , quos in pa- 
lam homines honor are non pot- 
erant , propter hoc qubd Ion- 
ge essent , e longinquo figu- 
ra eoram allatd , evidentem 
imaginem re gis , quem hono- 
rare volebant , fecerunt : ut 

entura se llama fornicación , adulterib , 
prostitución , y con mas propiedad todo 
género de impureza ; porque la idolatría 
trastornó del todo el corazón del hom- 
bre , y pervirtió su culto y sus costum- 
bres. Véase San Athanasio Orat. coutr. 
IdoL 

1 La que ha hecho caer á los hom- 
bres en los vicios , que son mas opues- 
tos á la naturaleza , y que mas los de- 
gradan. 

2 Antes del diluvio, porque no hay 
memoria ni prueba de que los hubiese. 

3 Este es un vaticinio claro de la 
destrucción de los ídolos , cumplido de 
una manera prodigiosa en el estableci- 
miento y progresos de la ley de gracia. 



de los ídolos ; y su hallazgo fué 
la corrupción de la vida ' : 

13 Porque ni los había al 
principio 2 , ni serán para siem- 
pre 3 . 

14 Por quanto la vanidad 
de los hombres los ha introdu- 
cido en el mundo 4 ; y por esto 
es hallado en breve su fin 5 . 

1 5 Pues penetrado un padre 
de amargo dolor , hizo la imagen 
del hijo , que le fué arrebatado 
pronto ; y á aquel que entonces 
había muerto como hombre, co- 
miénzale á adorar ahora como á 
dios 6 , y le establece entre sus 
siervos ceremonias y sacrificios 7 . 

16 Después con el andar del 
tiempo, tomando cuerpo la ini- 
qua costumbre, este error fué 
observado como ley, y por man- 
dato de los tyranos eran adora- 
dos los simulachros. 

17 Y á aquellos , á quienes 
los hombres no podian honrar 
en presencia, por estar ausen- 
tes 8 , haciendo traher de léjos la 
figura de ellos, hiciéron mani- 
fiesta la imagen del Rey, á quien 
querían honrar : para con su so- 

4 La vanidad fué la que introduxo 

los ídolos. 

5 El pretérito por el futuro , según 
estilo prophético. Y por esta razón prouto 
se verá su fin ó destrucción. 

6 Por este exemplo se ve el origen 
de Ja idolatría , y la manera como se 
introduxo en el mundo el culto de los 
ídolos. Fulgenc. de diis Gent. 

7 Prescribe , ó señala á sus domésti- 
cos ó vasallos , como se lee en el Grie- 
go , el modo y genero de culto , que han 
de dar á aquel ídolo , inventado por la 
imaginación perturbada de un hombre. 

8 Se describe aquí un otro motivo 
de haberse introducido la idolatría. 



C A P í TU 

illam , qui aberat , tamquam 
pnesentem cokrent sud solli- 
citudine. 

18 Provexit autem ad ho- 
rum culíuram et /ios, qui ignora- 
hant, artificis eximia diligentia. 

19 lile enim zolens place- 
re Mi, qui se assumpsit , e la- 
bor avit arte sita , ut similitudi- 
?iem in melius figurar et. 

20 Multitudo autem homi- 
num abducta per speciem ope- 
ris , eum , qui ante tempus 
tamquam homo honoratus fue- 
rat , ninic deum ¿estimave- 
runt. 

21 Et hac fuit zit¿ hu- 
man* deceptio : quoniam aut 
affectui, aut regibus de ser-vien- 
tes homines , incommunicabile 
nomen lapidibus et lignis im- 
posuerunt. 

22 Et non suffecerat erras- 
se eos circa Dei scientiam , sed 
et in magno viventes inscientice 
bello , tot et tam magna mala 
pacem appellant. 

25 Aut a enim filio s suos 
sacrificantes , aut obscura sa- 
crificia facientes, aut insania 
plenas vigilias h aben tes, 

1 Por este medio y providencia de 
que usaban. De estas dos ocasiones al 
parecer tan inocentes, como las que aquí 
se declaran , tuvo origen la idolatría. 

2 El Griego : La ambición , y ansia 
de distinguirse el escultor por su obra. 
Otra ocasión de la idolatría. 

3 Para hacer aquel retrato d figura. 

4 Esto es , por la pasión de un padre 
respecto de su hijo , que es el primer 
exemplo ; ó por lisonja y adulación á 



LO XIV. 303 

licitud dar culto á aquel , que 
estaba ausente, como si estu- 
viera presente 1 . 

18 A los ignorantes también 
los llevo al culto de ellos la ex- 
tremada industria del artífice *. 

19 Porque queriendo este 
dar gusto al que echo mano de 
él 3 , se esforzó con su arte en 
sacar el retrato lo mejor que 
pudiese. 

20 Y el vulgo de los hom- 
bres engañado de la hermosura 
de la obra , á aquel que poco 
antes había sido honrado como 
hombre , le tuvieron ahora por 
dios. 

21 Y este fué el engaño de 
la vida humana : porque los 
hombres, ó por servir á la pa- 
sión, 6 á los Reyes 4 , diéron á 
las piedras y á los leños un 
nombre incomunicable s . 

22 Y no basto haber errado 
ellos acerca del conocimiento 
de Dios , mas aun viviendo en 
grande guerra de ignorancia 6 , 
llaman paz á tantos y tan gran- 
des males. 

23 Porque 6 sacrificando 
sus hijos , 6 haciendo sacrificios 
obscuros, 6 celebrando vigilias 
llenas de locura 7 , 

los Príncipes , que es el segundo. 

5 Dieron á las criaturas nombre de 
Dios, que ni les conviene, ni de ningún 
modo se les puede dar, porque lleva con- 
sigo mismo la sublime idea de Criador. 

6 En las tinieblas de la ignorancia, 
que los están siempre combatiendo, y 
sin conocer su mai , llaman feliz y pacífi- 
co el estado desastrado en que viven. 

7 Infames y clandestinos misterios 
en cuevas y lugares subterráneos, ó en 



a Deuter. xviu. 10. Jerem. vn. 6. 



304 EL LIBRO DE 

24 Ñeque vitam , ñeque 
nuptias inundas jam custo- 
diunt , sed alius alium per in- 
vidiam occidit , aut adulterans 
contristad. 

2 5 Et omnia commista 
sunt , sanguis , homicidium , 
furtum et fictio , corruptio et 
infidelitas , turbatio et perju- 
rium, tumultus bonorum, 

26 Dei immemoratio , ani- 
marum inquinado, nativitatis 
immutatio , nuptiarum incon- 
stantia , inordinatio mcechice et 
impudicitice. 

27 Infandorum enim idolo- 
rnm cultura , omnis mali causa 
est , et initium et Jinis. 

28 Aut enim dum latan- 
tur , insaniunt : aut certé va- 
ticinantur falsa , aut vivunt 
injusté, aut pejerant cito. 

29 Dum enim confidunt in 
idolis , quce sine anima sunt, 
male jurantes noceri se non 
sperant. 

30 Utraque ergo illis eve- 
nient digné , quoniam male 
senserunt de Deo , attendentes 
idolis , et juraverunt injusté, 

la obscuridad de la noche, para entre- 
garse con mayor libertad á la licencia 
y disolución. El Griego, >? ¿¡¿fiavus é\ 
a?J^ay 6í(j/xoy x¿¡j.ovq o.yoYre$ , ó celebrando 
festines Henos de fu* ia de otros ritos. 
Lo qual puede conveuir á las Bachanales. 

1 Todo lo que se sigue es una des- 
cripción de los infames frutos, que pro- 
duxo la idolatría en el mundo. Véase 
S Paelo ad Rom. I. 24 28. 29. &C. 

2 Otros lo entienden de la perturba- 
ción y confusión de bienes. 

3 El Griego x a P iroi o.fivy¡(ria. , olvido 
de beneficios. De aquí nacen todos los 
pecados nefandos y abominables tan 
freqüentes entre los idólatras, v. 27. 



LA SABIDURÍA. 

24 No conservan ya pura 
su vida, ni los matrimonios, 
sino que el uno mata al otro 
por envidia, ó lo contrista con 
su adulterio 1 : 

2<¡ Y todo está mezclado, 
sangre, homicidio, hurto y en- 
gaño, corrupción é infidelidad, 
turbulencia y perjurio, tumulto 
de los buenos % 

26 Olvido de Dios 3 , con- 
taminación de las almas , true- 
que de nacimiento 4 , inconstan- 
cia de matrimonios, desórdenes 
de adulterio y de impureza. 

27 Porque el abominable 
culto de los ídolos , es la causa, 
y el principio, y fin de todo mal. 

28 Porque 6 mientras se ale- 
gran 5 , se enfurecen : ó bien va- 
ticinan falsedades, ó viven sin 
justicia, 6 perjuran prontamente. 

29 Porque confiando en los 
ídolos , que están sin alma , ju- 
rando malamente esperan 6 que 
no recibirán daño. 

30 Mas por lo uno y por lo 
otro tendrán su merecido , por 
quanto sintieron 7 mal de Dios, 
atendiendo á los ídolos, y jurá- 

4 Otros: La incertidumbre del naci- 
miento, que resulta de los adulterios, y 
desenfreno. Otros : Trastorno de la na- 
turaleza por el pecado, que reprehende 
en los idólatras S. Pablo. Román 1.26.27. 

$ Porque sus fiestas y diversiones no 
son modestas ni moderadas, sino llenas 
de furor y excesos; y si quieren dar á 
entender cou mayor dolo y malicia, que 
les inspira alguna deidad , lo desmienten 
con la misma falsedad de lo que anun- 
cian. 

6 No temen ni se persuaden que serán 
castigados por sus perjurios. 

7 En el dar culto á los ídolos. 



CAPITULO 

contemnentes justi- 



in dolo 
tiam. 

3 1 Non enim juratorum 
vJrtus , sed peccantium pcena 
perambulat semper injusíorum 
p>r¿evaricationem. 



i No serán los ídolos los que los cas- 
tiguen por sus perjurios, porque no tie- 
nen virtud ni poder para ello: mas aque- 
lla justicia vengadora de todas las ofen- 
sas que se le hacen, estará siempre en 



xiv. 305 

ron injustamente , menospre- 
ciando con dolo Ja justicia. 

31 Porque no la virtud de 
aquellos por quien juráron si- 
no la pena de los que pecan , es 
la que anda siempre en pos de la 
prevaricación de los injustos. 

vela para castigarlos, ya porque juráron 
en falso , y ya porque lo hicieron por los 
dioses falsos, dándoles un culto, que es 
debido únicamente al verdadero Dios. 



CAPITULO XV. 

El sabio alaba al Señor , por haber preservado d Israel 
idolatría . Menosprecio de que son dignos los ídolos. 



de la 



1 Tu autem Deus noster, 
suavis et verus es , patiens, 
et in misericordia disponens 
oinnia. 

2 Etenim si peccaverimus, 
tui sumus , scientes magni- 
tudinem tuam : et si non pee- 
caveritnus , scimus quoniam 
apud te sumus computati. 

3 Nosse enim te , consum- 
mata justitia est : et scire justi- 
tiam, et virtntem tuam , radix 
est immortalitatis. 

4 Non enim in errorem in- 
duxit nos hominum malee artis 
excogitado , nec umbra pictura 
labor sine fructu , effigies 



1 IVtas tu , Dios nuestro, 
suave eres y verdadero, pacien- 
te , y que ordenas todas las co- 
sas con misericordia. 

2 Porque si pecáremos , tu- 
yos somos 1 , conociendo tu 
grandeza; y si no pecáremos, 
sabemos que tú tienes cuenta de 
nosotros. 

3 Porque el conocerte á tí % 
es la justicia consumada; y el 
saber tu justicia y tu poder , es 
la raiz de la inmortalidad 3 . 

4 Pues no nos ha inducido 
á error la invención del arte 
mala 4 de los hombres , ni el 
trabajo sin fruto de una pintura 



1 Si pecamos, sabemos que estamos 
en tu mano, y que nos puedes castigar 
d perdonar según tu misericordia. Y si 
r.o pecamos, sabemos que nos cuentas 
por tus amigos, y participantes de tus 
gracias. 

a Por fe viva , de manera que te 
amemos y adoremos. Este es el propio 

Tom. VIII. 



carácter del verdadero justo. Román. 1. 
17. ni. 28. 

3 Es el principio de la vida eterna é 
inmortal. Véase S. Pablo Galat. m. 16. 

4 Por el abuso que de ella han he- 
cho los hombres. Sobre el origen de la 
pintura, que aquí indica el Sabio, véase 
Pumo Lib. xxxv. Ca$. 3. y 4. 



3C6 EL LIBRO DE I 

sculfta per varios colores^ 

5 Cujas as pee tus insensato 
dat concupiscentiam , et diligit 
mortal imaginis effigiem sine 
anima. 

6 Malorum amatores , di- 
gni surtí qui spem habeant 
in ta ¡i bus , et qui faciunt il- 
los , et qui diligunt , et qui co- 
lunt. 

7 Sed a et figulus mol- 
lem terram premens , laborio- 
se fingit ad usus nos tros unum- 
quodque vas , et de eodem 
luto fingit quee mundi sunt 
in usum vasa , et similiter qu¿e 
his sunt contraria : horum au- 
tem vasorum quis sit usus,ju- 
dex est figulus. 

8 Et cum labore vano 
deum fingit de eodem luto-. 
Ule qui paulo ante de térra 
factus fuerat , et post pusil- 
lum reducit se unde acceptus 
est , repetitus animee debitum 
quam habebat. 

9 Sed cura est illi , non 
quia laboraturus est , nec quo- 
niam brevis illi vita est , sed 
concertatur aurificibus et ar- 
gentariis : sed et ¿erarios imi- 
tatur , et gloriam pr¿efert , 

1 La pasión torpe é infame. 

2 En cosas tan vanas como los ídolos. 

3 La muerf, que es d^uda común. 

4 El Griego puede tener otro senti- 
do: Porque no se cuida ni atiende á lo 
mucho que tiene que trabajar , ni á la 
corta ganancia que le ha de quedar de 
su trabajo ; sino que pone tocia su glo- 



A. SABIDURIA. 

sombreada , efigie entallada con 
varios colores, 

5 Cuya vista da concupis- 
cencia 1 á un insensato , que 
ama la figura de una imagen 
muerta sin alma. 

6 Los que aman el mal son 
dignos de tener su esperanza en 
tales cosas % y los que las ha- 
cen , y los que las aman, y los 
que les dan culto. 

7 Asimismo el alfarero apre- 
tando la tierra muelle , forma 
con su trabajo las vasijas desti- 
nadas para nuestros usos , y del 
mismo lodo hace vasijas que sir- 
van en cosas limpias , é igual- 
mente otras que á estas son con- 
trarias : mas el alfarero es árbi- 
tro del uso, que han de tener 
estas vasijas. 

8 Y con vana fatiga forma 
un dios del mismo barro : aquel 
que poco antes fué hecho de la 
tierra , y que de allí á poco se 
reduce á aquello mismo de don- 
de fué tomado , quando se le 
demande la deuda 3 del alma 
que tenia. 

9 Mas él no se cuida, ni del 
trabajo 4 que ha de tener, ni de 
que la vida le es corta , sino que 
va á competencia con los artífi- 
ces de oro y plata , é ¡mita tam- 
bién á los broncistas 5 , y prefie- 

ria , y encamina todo su afán á imitar 
y competir con los artífices, que de oro, 
de plata y de bronce hacen estátuas tan 
vanas é inútiles , como las que el hace 
de barro , no obstante la diferencia de 
la materia. 

5 MS. 6. Con argentadores é aram- 
breros. 



a Román, ix. 21. 



CAPÍ TI 

quoniam res supervenías fin- 

10 Cinis est emm cor ejus, 
et ierra supervacua spes illius, 
et luto vilior vita ejus: 

11 Quoniam ignoravit qui 
se finxit , et qui inspiravit Mi 
animam, qua operatur, et qui 
insujflavit ei spiritum vitalem. 

1 2 Sed et astimaverunt lu- 
sum esse vitam nostram , et 
conversationem vitce composi- 
tam ad lucrum , et oportere un- 
decumque etiam ex malo acqui- 
rere. 

13 Hic enim scit se super 
omnes delinquere , qui ex térra 
materia fragilia vasa¡ et scul- 
j) ti lia fingit. 

14 Omnes enim insipien- 
tes , et infelices supra modum 
anima superbi , sunt inimici 
fopuli tui , et imperantes il- 
li: 

1 5 Quoniam omnia idola 
nationum déos ¿estimaverunt , 
quibus * ñeque oculorum usus 
est ad videndum , ñeque nares 
ad percipiendum spiritum , ñe- 
que aures ad audiendum, ñeque 
digiti manuum ad tractandum, 

1 Como sí dixera : Y no debe parecer 
extraño, porque como no maneja sino 
lodo y tierra, todos sus pensamientos y 
todo el se resiente de la vileza de aque- 
llo mismo que tiene siempre entre las 
manos. 

2 Al verdadero Dios. 

3 Sin la qual no pudiera hacer aque- 
llas obras, que muestran su autor. 

4 Estos artífices de los simulachros. 

5 Acor. xix. 25. 

6 Fácilmente puede saber y conocer. 



LO XV. 307 

re la gloria en formar figuras de 
cosas vanas. 

10 Porque ceniza es el co- 
razón de él , y tierra vana su 
esperanza , y mas vil que el lo- 
do su vida ' : 

11 Pues no conoció al que 
le hizo á él % y al que le inspiró 
el alma que obra 5 , y al que 
sopló en él el espíritu vital. 

12 Y aun ellos 4 creyeron 
que es un juguete nuestra vida, 
y la manera del vivir de ella 
hecha para ganar 5 , y que con- 
viene grangear por qualesquiera 
medios , aunque sean malos. 

13 Porque este, que forma 
de materia de tierra vasos que- 
bradizos y simulachros, sabe 6 
que peca mas que todos. 

14 Porque lo's enemigos de 
tu pueblo, y que le dominan, 
son todos necios 7 , é infelices, 
y mas que puede pensarse so- 
berbios 8 : 

1 f Porque tuvieron por 
dioses á todos los ídolos de 
las naciones , los quales ni tie- 
nen uso de ojos para ver , ni 
narices para recibir el ayre, 
ni orejas para oir , ni dedos 
de manos para tocar , y aun 

7 Tales fuéron los Egvpcios , que ado- 
raban las serpientes, cocodrilos , moscaj 
y otros' insectos, los qinles causan hor- 
ror con sola la vista , v no tienen que 
ver con las hermosas estatuas de los ído- 
los, que adoraban otras naciones. 

8 Puede también trasladarse superbi 
en genitivo, y mas desventurados , que 
el alma del soberbio , que. los soberbios 
y locos; asi el Griego. Estos adoraban los 
ídolos , y perseguían al pueblo de Dios. 



a Psulm. cxiii. 5. et cxxxiv. 16. 



3 o8 

sed et pedes eorum pigri ad 
ambulandum. 

16 Homo enim fecit i líos: 
et qui spiritum tnutuatus est, 
is finxit illos. ■ Nemo enim sibi 
similem homo poterit deum fin- 
gere. 

17 Cüm enim sit mortalis, 
mortuum fingit manibus ini- 
quis. Melior enim est ipse his y 
quos colit , qui a ipse quidem 
vixit , cüm esset mortaiis , illi 
autem numquam. 

1 8 Sed et animalia misér- 
rima colunt : insensata enim 
comparata his , i ¿lis sunt dete- 
riora. 

19 Sed nec aspectu a¿iquis 
ex fiis animalibus bona potest 
conspicere. Effugerunt autem 
Dei laudem, et benedictionem 
ejus. 

I Inhábiles , inútiles. Ps. cxiii. ¿. 
cxxxiv. 16. 

•2 Y que con la muerte lo ha de res- 
tituir al Criador , de quien el es. 

3 Que viva y tenga movimiento , y 
use de la razón como él. 

4 El Griego l'ydioza, á los animales 
mas contrarios, odiosos, nocivos, como 
son muchos de los reptiles y serpientes. 

5 Las cosas insensibles , como son los 



EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 

sus pies son perezosos para 
andar l , 

16 Porque es hombre el que 
los hizo ; y el que recibió el es- 
píritu prestado % este los forjó. 
Pues ningún hombre podrá for- 
mar un dios semejante á sí 3 . 

17 Por quanto siendo mor- 
tal, forma cosa muerta con ma- 
nos iniquas. Pues él mismo es 
mejor que aquellos á quienes 
adora, porque él realmente vi- 
vió , siendo mortal , mas aque- 
llos nunca. 

18 Y aun adoran á los mas 
viles animales 4 : mas las cosas 
insensibles comparadas con es- 
tos, peores son que ellos 5 . 

19 Mas ni aun por el aspec- 
to puede ningún hombre ver de 
aquellos animales alguna cosa 
buena. Y huyéron la alabanza 
de Dios y su bendición 6 . 

ídolos. Otros : Porque comparados con 
otros animales útiles, son de peor con- 
dición que estos. Y después dá la razón; 
por quanto aun la vista sola de aquellos 
causa horror , y por otra parte son muy 
nocivos. Este parece ser el verdadero sen- 
tido según el texto Griego. 

6 Ahuventáron de sí , &c. porque 
Dios maldixo á la serpiente. 



CAPÍTULO XVI. 

Plagas de Egypto : Codornices dadas a los Hebréos : Serpiente 
de bronce : Mana. 



1 Propter hac , et per his 1 Por estas cosas , y por 
similia passi sunt digné tor- otras semejantes padeciéron dig- 
msnta , et per multitudinem be- ñámente 1 tormentos , y fuéron 



1 Según lo merecían justamente. Pa- 



deciéron y fuéron exterminados los Egyp- 



C A P í T 

stiarum exterminad sunt. 

2 Pro qttibus tormentis 
benb disposuisti populum tuum, 
quibus a dedisti concupiscen- 
tiam delectamenti sui novum 
saporem , escam parans eis or- 
tygometram-. 

3 Ut illi quidem concupi- 
scentes escam propter ea , qua 
illis ostensa et missa sttnt , 
etiam a necessarid concupiscen- 
cia averterentur. Hi autem in 
brevi inopes facti , novam gu- 
staverunt escam. 

4 Oportebat enim illis sine 
excusatione quidem supervenire 
interitum exercentibus tyranni- 
dem : his autem tantüm osten- 
dere quemadmodum inimici eo- 
rum exterminabantur. 

5 Etenim b cüm illis su- 
pervenit sce-va bestiarum ira , 
tnorsibits perversorum colubro- 
rum exterminabantur. 

6 Sed non in perpetuum 
ira tu a permansit , sed ad 
correptionem in brevi turbati 
sunt , signum habentes saluiis 

cios por medio de los mas viles y abomi- 
nables insectos , porque adoraban las ser- 
pientes , cocodrilos, &c. 

1 Oriygometraiv. , algunos lo explican 
de la codorniz , que va guiando á Jas 
otras , y que puede llamarse como ma- 
dre de ellas ; pero aquí se significa una 
nueva especie de codornices mas creci- 
das , y de mejor y mas exquisito sabor 
que las comunes. 

2 Los Egypcios. 

3 Por el asco, que les causaba la 
vista de las ranas , sapos , &c. que les 

a Num. xi. 31. b Ib. xxi. 6. 

Tom. VIII. 



ULO XVI. 309 

exterminados por muchedumbre 
de bestias. 

2 En lugar de los quales 
tormentos trataste bien á tu pue- 
blo , á los que diste el apete- 
cido deleyte de un nuevo sabor, 
aparejándoles por vianda grue- 
sas codornices 1 : 

3 Para que aquellos 2 apete- 
ciendo vianda , por causa de 
aquellas cosas , que se les mos- 
traban , y les eran enviadas , per- 
diesen el apetito aun de lo ne- 
cesario 3 . Mas éstos 4 puestos en 
necesidad por un poco de tiem- 
po , gustaron una nueva vianda. 

4 Porque convenia que vi- 
niese ruina inexcusable s sobre 
aquellos , que exercitan la ty- 
ranía ; y á éstos mostrarles 6 
solo en qué manera eran exter- 
minados sus enemigos. 

5 Porque quando vino sobre 
ellos la cruel ira de las bestias 7 , 
eran destruidos con mordeduras 
de culebras perversas. 

6 Mas tu ira no duro para 
siempre 8 , sino que fuéron tur- 
bados por poco tiempo para cor- 
rección, teniendo una señal de 

ensuciaban las comidas. 

4 Los Hebreos padeciendo tambre 
por poco tiempo Salomón explica aquí 
tres diferentes maneras, con que castigó 
Dios á los Egypcios y á su pueblo. 

5 Así se Ite en el texto Griego. 

6 Para que fuesen agradecidos á I09 
beneficios de su misericordia. 

7 Quando Dios envió serpientes ve-» 
nenosas contra los Hebreos, Num. xxxi. 
6. Este es el segundo exemplo. 

8 Hasta consumirlos del todo. 



V3 



310 EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 

ad commemorationem mandati salud 1 para recuerdo del man- 

legis tua. damiento de tu ley \ 

7 Qui enim conversus est , y Porque el que á ella 3 se 
ñon per hoc , quod videbat , sa- volvia, no quedaba sano por 
ñabatur , sed per te omnium aquello que veía 4 , sino por tí, 
salvatorem: Salvador de todos. 

8 In hoc autem ostendisti 8 Y en esto mostraste á 
inimicis no.stris , quia tu es, nuestros enemigos, que tú eres 
qui liberas ab omni malo. el que libras de lodo mal. 

9 Illos b enim locustarum 9 Pues á aquellos 5 los ma- 
ét muscarum occidérunt mor- táron las mordeduras de las lan- 
sus , et non est inventa sa- gostas y moscas , y no se halló 
nitas anima illorum : quia di- sanidad para su alma : porque 
gni erant ab hujusmodi exter- eran dignos de ser así extermi- 
minari. nados. 

10 Filios autem tuos , nec 10 Mas á tus hijos ni los 
draconum venenatorum vice- dientes de dragones venenosos 
runt dentes : misericordia e- los vencieron: porque sobrevi- 
'nim túa adveniens .sanabat niendo tu misericordia los sa- 
illos. naba. 

11 In memoria enim ser- 1 1 Pues eran probados en 
tnonum tuorum examinaban- la memoria 6 de tus preceptos, 
tur , et velociter salvabantur , y luego quedaban libres , para 
ne in altam incidentes oblivio- que no cayendo en un profun- 
nem , non gosseñt tuo uti ad- do olvido , pudiesen servirse de 
jutorio, . tu ayuda. 

12 Etenim ñeque herba , 12 Por quanto ni los sanó 
'ñeque malagma sanavit eos, yerba , ni emplasto suave 7 , si- 
sed tuus , Domine 9 sermo, qui no tu palabra, ó Señor , que sa- 
sanat omnia. na todas las cosas. 

13 Tu a es enim, Domine, 13 Pues tú eres , Señor , el 
qui vitae et mortis habes pote- que tienes el poder de la vida 



1 La serpiente de bronce , que le- 
vantó Moyses por mandamiento de Dios. 

2 Para que escarmentasen , y apren- 
diesen á obedecer tus ordenanzas y Le- 
yes. Lo que demuestra la clemencia de 
Dios con su pueblo. Véase los Num. xxi, 

3 A mirar aquella señal* 

4 Porque en la serpiente de bronce, 
en que los Israelitas fixaban los ojos, no 
habia virtud natural para esto. 

5 Los Egypcios en tiempo de Pharadn. 



6 Eran mordidos de las serpientes , 
para que tuviesen en memo-ia tus man- 
damientos ; porque permaneciendo en un 
largo y voluntario olvido de ellos , no 
se hiciesen indignos é incapaces de de- 
mandarte el auxilio , y de recibirlo. 

7 Malagma , fomento ó lenitivo , a-zo 
rov /xaXáoaav , que significa , ablandar, 
mitigar ; y de aquí viene también el nom- 
bre de malva. 



a Exod. vni. 24. et x. 4. uifocalyfs. ix. 7. b Deuteron. xxxii. 39. I. Re* 
guvi 11. 6. Tob.xiu, 2. 



CAPITULO XVI 



statem , et deducís ad portas 
mortis , et reducís: 

14 Homo autem occidit qui- 
dem per m.ilitiam , et cüm 
exierit s piritas , non reverte- 
tur, nec revocabit animam qua 
recepta est : 

15 Sed tuam manum effu- 
gere impossibile est, 

16 Negantes a efiim te nos- 
se impii , per fortitudinem bra- 
chii tui flagellati sunt : novis 
aquis , et grandinibus , et plu- 
viis persecutionem passi , et per 
ignem consumpti, 

17 Qiwd enim mir ahile 
erat , in aqua , quce omnia 
extinguit , plus ignis vale- 
bat : vindex est enim orbis ju- 
storum. 

18 Quodam enim tempo- 
re , mansuetabatur ignis , ne 
co'inburerentur qu¿e ad impíos 
missa erant animalia : sed ut 
ipsi videntes scirent , quoni.im 
Dei judicio patiuntur persecu- 
tionem. 

19 Et quodam tempore in 
aqua supra virtutcm ignis 
exardescebat undique , ut mi* 



3" 

y de la muerte , y conduces 
hasta las puertas de la muerte, 
y retiras de allí. 

14 Un hombre puede cierta- 
mente matar á otro por malicia, 
mas quando hubiere salido el es- 
píritu , no volverá, ni hará que 
torne el alma , que ya fué reci- 
bida ' : 

1 5 Mas el huir de tu mano 
es cosa imposible, 

16 Por lo qual los impíos % 
que negaban conocerte , por la 
fuerza de tu brazo fueron azo- 
tados : padeciendo persecución 
con nuevas aguas , y pedris- 
cos 3 , y lluvias, y consumidos 
por el fuego. 

17 Y lo maravilloso era , 
que en el agua que lo apaga to- 
do , podia mas el fuego : por- 
que el universo 4 es vengador 
de los justos. 

18 Pues en un tiempo se 
amansaba el fuego , para que no 
se quemasen los animales , que 
habían sido enviados contra los 
impíos : á tin que viéndolo 
ellos mismos , reconociesen que 
por juicio de Dios padecían la 
persecución. 

19 Y en otro tiempo ardía 
de todas partes en el agua el 
fuego sobre su virtud 5 , para 



1 No podrá hacer que el muerto 
vuelva á vivir , ni que salga el alma de 
aquel lugar, en que ha sido recibida se- 
guí) las obras de ella , sea que se halle 
aquella alma en el Paraíso , sea en el 
purgatorio , ó sea su paradero en el in- 
fierno. 

a Exod. ix. 23. 



2 Vuelve á hacer memoria de las 
plagas con que estos fueron afligidos. 

3 Porque en la tierra de Egvpto ape- 
nas llovia sino muy pocas veces. 

4 Todas las criaturas del mundo. 

5 Sobre su virtud natural , porque el 
agua apaga ei fuego. 



V4 



EL LIBRO DE LA SABIDURIA. 



qua . térra nationem extermi- 
nará. 

20 Pro a quibus angelo- 
rum escd nutrivisti populum 
tuurn , et paratum panem de 
ccelo prastitisti Mis sine la- 
bore , omne delectamentum in 
se habentem , et omnis saporis 
suavitatem. 

21 Substantia enim tua 
dulcedinem tuam , quam in fi- 
lfas habes , ostendebat : et de- 
ser viens uniuscujusque volun- 
tad , ad quod quisque volebaty 
convertebatur. 

22 Nix b autem et gla- 
cies sustinebant vim ignis , 
et non tabescebant : ut sci- 
rent quoniam fructus inimico- 
rtim exterminabat ignis ar- 
dens in grandine et pluvia co- 
rusca ns. 

23 Hic autem iterüm ut 
mitrirentur justi , etiam snce 
virtutis oblitus est. 

24 Cre atura enim tibi Fa- 
ctori deserviens , exardescit in 
tormentum adversus injustos : 
et lenior fit ad benefacien- 

1 Las producciones de la tierra mal- 
vada , ytvvY¡¡x.Q,Ta> , como se lee en el Grie- 
go» del mismo modo que en el v. 22. 

2 ¥ al contrario : ó también , y al pa- 
so mismo que destruíste todos los fru- 
tos en la tierra de Egypto , diste pan 
del cielo á tu pueblo. Este es el tercer 
exemplo. 

3 Así se considera el maná. 

4 Véase San Pablo ad Hebr. ix, 4. 
111. Reg.vm. 11. Paralip. v. 10. etinfr. 
Cap. xix. 7, 

5 La suavidad y variedad de sabores, 
que dabas á aquel celestial alimento. 

6 Algunos entienden y explican esto 



destruir lo nacido 1 de una tier- 
ra iniqua. 

20 En lugar de lo qual * 
alimentaste á tu pueblo con 
vianda de Angeles 3 , y les dis- 
te pan del cielo aparejado sin 
trabajo , que tenia en sí toda 
la delicia , y la suavidad de to- 
do sabor 4 . 

21 Porque tu substancia 
mostraba la dulzura s , que tie- 
nes para con tus hijos; y aco- 
modándose á la voluntad de ca- 
da uno , se volvía en lo que ca- 
da uno quería 6 . 

22 Y la nieve y la helada 
sufrían la fuerza del fuego , y 
no se derretian : para que su- 
piesen , que un fuego que ardia 
y relumbraba entre el granizo y 
la lluvia destruía los frutos de 
los enemigos 7 . 

23 Y de nuevo este mismo 8 
aun de su virtud se olvidó , para 
que fuesen sustentados los justos. 

24 Porque la criatura sir- 
viéndote á tí su Hacedor , se 
enfurece para tormento contra 
los injustos ; y se amansa para 

diciendo , que guisado y sazonado aquel 
manjar de mil manens, como cada uno 
apetecía , de todos modos conservaba ua 
gusto muy grato al paladar^ 

7 Y el granizo que hacías Uover so- 
bre los Egypcios , auoque mezclado coa 
fuego , no se deshacía. Otros lo entien- 
den del maná , que á la vista se dife- 
renciaba poco de la nieve y de la es- 
carcha. 

8 El fuego. El maná resistía á toda 
la fuerza del fuego, quando se prepa- 
raba para que sirviese de alimento á tu 
pueblo i y se derretia al menor rayo 
del Sol. 



a Exod. xvr. 14. Numer. xr. 7. Psalm. utxvn. 2$. Joanti. vi, 31. 
b Exod. ix. 24. 



I 



CAPITULO XVI. 



dum pro his , qui in te con- 
fidunt. 

25 Propter hoc et tune in 
omnia transfigurata omnium 
nutrid gr atice tuce deserviebat, 
ad voliintatem eorum , qui a te 
desiderabantx 

26 Ut scirent filii fui , 
quos dilexisti Domine , quo- 
niam a non nativitatis fructus 
pascunt hominesy sed sermo tuus 
hos , qui in te crediderint , con- 
sérvate 

2 7 Quod enim ab igne non 
poterat ex terminar i , statim ab 
exiguo radio solis calefactum 
tabescebat: 

28 Ut notum ómnibus esset y 
quoniam oportet pravenire so- 
lem ad benedictionem tuam , et 
ad ortum lucis te adorare. 

29 Ingrati enim spes tam- 
quam hybernalis glacies tabe- 
scet , et disperiet tamquam a- 
qua supervacua. 

1 A tu voluntad benéfica. 

2 El Griego rüv oío¡xévav , de los que 
te lo pedían , ó mas propiamente , de los 
que lo necesitaban. 

3 Tu voluntad y mandamiento. 

4 Supra v. 23. 

5 Véase lo que sobre todo esto queda, 
ya advertido en el Exodo xvx. 21. 

6 Para recoger , ántes que el Sol lo 

a Deuteron. vm. 3. Matth. iv. 4. 



313 

hacer bien á favor de aquellos, 
que en tí confian. 

25 Y por esto transfigurada 
también entonces en todas las 
cosas , servia á tu gracia 1 que 
todo lo nutre, á voluntad de 
aquellos, que de tí la deseaban 2 : 

26 Para que supiesen tus hi- 
jos , á quienes amaste , Señor , 
que no los frutos naturales apa- 
cientan á los hombres , sino que 
tu palabra 3 conserva á aquellos, 
que en tí creyeren. 

27 Porque lo que el fuego 
no podia destruir 4 , calentado 
de un pequeño rayo del Sol, 
luego se deshacía s : 

28 Para que fuese notorio á 
todos , que conviene adelantarse 
ai Sol para tu bendición , y ado- 
rarte al nacer de la luz 6 . 

29 Porque la esperanza del 
ingrato 7 se deshará como la he- 
lada del invierno , y se perderá 
como agua inútil. 

derritiese , el maná que tu misericordia 
y liberalidad les enviaba , dándote las de- 
bidas gracias por tan insigne beneficio. 

7 Porque e) ingrato que no se mues- 
tra agradecido á tus beneficios , ó el que 
es perezoso para darte las debidas gra- 
cias , quedará frustrado de todas sus es- 
peranzas. 



CAPITULO XVII. 

Se describen las horrendas tinieblas de Egypto , y el pavor en 
que andaban los Egipcios , quando los" Israelitas gozaban 
de la mayor claridad. 

i Magna sttnt enim judicia 1 Grandes son pues, Señor, 
Uta Domine , et inenarrabilia tus juicios , é inefables tus pala- 



314 EL LIBRO DE 

verba tua : propter hoc indis ci- 
plinata anima erraverimt. 

2 Dum a enim persuasum 
habent iniqui posse dominari 
nationi sanctee : vinculis te- 
nebrarum et longa noctis com- 
pediíi y inclusi sub tectis , fu- 
gitivi perpetua providentia ja- 
cuerunt. 

3 Et dum putant se late- 
re in obscuris peccatis , tene- 
broso oblivionis velamento di- 
spersi sunt , paventes horren- 
de , et cum admiratione nimia 
perturbad, 

4 Ñeque enim qua contine- 
bat illos spelunca , sirte timore 
custodiebat : quoniam sonitus 
descendens perturbabat illos , 
et persona tristes il/is apparen- 
tes pavorem illis prastabant. 

5 Et ignis quidem nulla 
vis poterat illis lumen prabere, 
nec siderum límpida jlamma 
illuminare poterant iílam no- 
ctem horrendam. 

6 Apparebat autem illis 

1 Magníficas é inefables son las obras 
de tu poder. Verbnm por res. 

2 Los hombres ignorantes , y no acos- 
tumbrados á ser iluminados con tu luz 
celestial , no penetráron tus juicios y ma- 
ravillas. 

3 Los Egypcios creyeron , que po- 
dían impunemente tratar con altivez , 
y emplear su tyrania en vuestro santo 
puebio. 

4 MS. 6. Compres sos en los atamien- 
tos de tiniebras. Porque e>-an tan densas 
aquellas tinieblas , que se podian palpar. 
Exóio x. 21. 

5 Como esclavos fugitivos, que hu- 
yen de la luz, con que tu providencia pe- 
rennemente alumbra á los mortales. 



A SABIDURIA. 

bras 1 : por esto erraron las al- 
mas sin disciplina 2 . 

2 Pues quando los iniquos 3 
se persuaden , que podian domi- 
nar á una nación santa : embar- 
gados con prisiones de tinieblas 4 
y de una larga noche , encerra- 
dos en sus casas , quedaron fugi- 
tivos de la eterna Providencia s . 

3 Y creyendo estar ocultos 
en la obscuridad de sus peca- 
dos 6 , fueron di c persos con un 
velo tenebroso de olvido 7 , hor- 
rendamente asombrados , y per- 
turbados con una excesiva sor- 
presa. 

4 Porque ni la cueva , en 
que estaban s los guardaba sin 
temor 8 : por quanto el estruen- 
do que baxaba los perturbaba 9 , 
y las tristes fantasmas, que les 
aparecían , los espantaban. 

5 Y á la verdad ni aun el 
fuego mas activo les podia dar 
lumbre , ni las llamas puras de 
las estrellas podian alumbrar a- 
quella noche horrorosa. 

6 Mas se les mostraba de 

6 Ocultos, cometidos en medio de la 

obscuridad de las tinieblas. 

7 Porque no atreviéndose á mover 
del sitio , en que fueron sorprehendidos 
de tan espantosa obscuridad , no podian 
los unos ir en busca dé los otros , para 
juntarse , ayudarse , y consolarse ; y em- 
bargado cada uno del mal que pade- 
cía , no se cuidaba de lo que pasaba por 
los otros. 

8 Ni se libraban de este espanto por 
meterse y esconderse en cuevas ó lugares 
subterráneos. 

9 Sintiendo de continuo un horrible 
estruendo, y pareciendolts que todo el 
terreno se desplomaba sobre elios. 



a Exod. 10.23. 



CAPÍTULO XVII. 315 

subitaneus zgnis , thnore pie- repente un fuego , que los lié- 
mis : et timore perculsi illius , naba de temor 1 ; y aturdidos 
qua non videbatur , facki , por el temor de aquella visión, 
(esíimabant deteriora esse qua que mal veían , juzgaban ser 
videbantur ; mas terribles las cosas que se les 

objetaban 2 : 

' 7 Et a mágica artis ap- 7 Y se pusieron en escarnio 
positi erant derisus , et sa- las ilusiones del arte mágica, y 
pientice gloria correptio cum la vanagloria de su sabiduría 3 
contumelia. quedo rechazada con ignominia» 

8 lili enim qui promitte- ^ Porque aquellos que pro- 
bant timores et perturbationes metian echar del ánimo descae- 
expellere se ab anima languen- cido los temores y las turbado- 
ra, hi cum derisu pleni timore nes, estos mismos llenos de ter- 
languebant. ror estaban abatidos con es- 
carnio. 

9 Nam etsi nthit tilos ex 9 Porque aunque nada de 
monstris perturbabat , transitu los espectros los turbaba 4 , es- 
animalium et serpentium sibi- tremeciéndose con el pasar de 
latione commoti , tremebundi los animales, y con los silbos 
feribanti et aerem , quem nulla de las serpientes, perecían lie— 
ratione quis efugere posset, ne- nos de susto; y rehusando 5 ver 
gantes se videre. el ayre, que nadie puede evitar 

de ningún modo. 

10 Cüm sit enim tímida 10 Porque siendo medrosa 
nequitia , dat testimonium con- la maldad , da testimonio de su 
demnationis x semper enim pra- condenación 6 : porque una con* 



I Repentinos y vivos relámpagos , que 
los asombraban. Deteriora esse üs qux vi- 
debantur. 

. 2 Con la luz repentina y pasagera de 
aquellos relámpagos entreveían solamen- 
te aquellos espectros y phantasmas , que 
les apirecian; v esto mismo aumentaba 
en ellos el espanto, porque temían que 
aun seria mas e pamoío lo que no habiun 
visto, v esperaban ver por momentos. 

3 Con qi e los encantadores habían 
fascin ido la vista y el corazou de Pha- 
raón y de los Egvpci>>s ; por quanto fue- 
ron castigados ignominiosamente, v que- 
dando contusa y avergonzada la vanidad 
dé la ciencia en que contiabin, se en- 
contraban envueltos en las mismas tinie- 
blas que los otros , no teniendo poder 



alguno contra ellas todas sus artes y en- 
cantamientos. 

4 Porque estaban acostumbrados á 
estas visiones. Se estremecían de las bes- 
tias, mientras permanecieron en estas ti- 
nieblas, con solo pasar por cerca de ellos 
un animal, ó con oir el silbo de alguna 
serpiente. 

$ Es'aban con los ojos cerrados, por 
no ver aquellas figuras horrendas. Otros: 
no podían respirar el ayre común. 

6 El temor es el que declara la mal- 
dad , y la conciencia es el Juez que la 
condena. Mientras dura la maldad, per- 
manece el temor, y así nunca falta un 
testimonio y una sentencia , que conde- 
na al malvado. El temor da el testimo- 
nio : la conciencia la sentencia. 



a Exoá. vn. 11. et viii. 7. 



31 6 EL LIBRO DE 

sumit sóva , perturbata con- 
sciemia. 

1 1 Nihil enim est timor 
nisi proditio cogitationis auxi- 
Uorum. 

12 Et dum ab intus minor 
est expectatio, majorem com- 
putat inscientiam ejus causa> 
de qua tormentum prcestat. 

13 lili autem qui impoten- 
tem veré noctem , et ab infi- 
misj et ab altissimis inferís su- 
pervenientem , eumdem somnum 
dormientes, 

1 4 Aliquando monstrorum 
exagitabantur timore } aliquan- 
do anima deficiebant tra- 
ductione : subitaneus enim illis 
et insperatus timor supervene- 
rat. 

1 5 Deinde si quisquam ex 
illis decidisset , custodiebatnr 
in c are ere sine ferro reclu- 
sus. 

16 Si enim rusticus quis 
erat , aut pastor , aut agri 
labor um operarlas praoceupa- 
tus esset > ineffugibilem susti- 
nebat necessitatem. 

1 Sino la turbación del alma , que se 
cree destituida de todo socorro. 

2 Y quanto mas destituida se halla 
de este socorro , tanto mas oculta cree 
que es la causa de los tormentos que 
padece : y esto mismo llena al alma de 
amargura ; por quanto es alguna parte 
de alivio y de consuelo saber el origen 
del mal. 

3 Porque no podian hacer en ella na- 
da los Egypcios; ó impenetrable , porque 
venia de las impenetrables cavernas del 
infierno ; ó intolerable , por no poder to- 
lerarse. El orden en la Vulgata puede 
ser este : lili autem qui , per impoten- 
tem veré noctem , &c. eumdem somnum 
¿ormientes erani f , dorrniebant . Mas éstos, 



;A sabiduría. 

ciencia perturbada siempre se 
presume cosas crueles. 

1 1 Pues no es otra cosa el 
temor, sino el pensar que uno 
está abandonado de todo so- 
corro 

12 Y al paso que de dentro 
menos se espera 2 , cuenta por 
mayor aquella causa desconoci- 
da , que le da el tormento. 

13 Aquellos, pues, que en 
una noche verdaderamente im- 
potente 3 , y venida de lo mas in* 
ferior y profundo de los infier- 
nos , dormían un mismo sueño; 

14 Unas veces eran agitados 
por el temor de los monstruos, 
otras desfallecían sus almas de 
abatimiento : porque los sobre- 
saltaba un repentino y no espe- 
rado terror. 

1 5 Demás de esto si alguno 
de ellos llegaba á caer 4 , queda- 
ba como preso en una cárcel 
encerrado sin hierros 5 . 

16 Porque si el que estaba 
en el campo , ó el que era pas- 
tor , ó el que se ocupaba en sus 
labores , era sorprehendido 6 , su- 
fría una necesidad inevitable 7 . 

que en una noche intolerable, pues los 
tenia sin acción ni movimiento , y de 
tinieblas tan espesas y palpables , que 
solamente podian comparárseles las del 
infierno, estaban sepultados en un mis- 
mo sueño , llenos de temores y sobresal- 
tos, unas veces, &c. Me parece que es- 
te es el modo mas propio para poder 
explicar este lugar tan obscuro. 

4 Allí se quedaba sin acción, porque 
no podía ni osaba moverse de temor. 

5 Porque aquellas tinieblas horribles 
eran corr.o unas cadenas, que los tenían 
aprisionados en un calabozo muy obscuro. 

6 De las tinieblas. 

7 De estarse allí en un mismo sitio 
sin poderse mover. Lo que representa al 



CAPÍTULO XVII 



17 Una enim catenA tene- 
brarum omncs erant colligati. 
Sive spiritus sibilans , aut ín- 
ter spissos arborum ramos 
avium sonus su a vis , aut vis 
aquce decurrentis nimium , 

1 8 Aut sonus va/idus pr<e- 
cipitatarum petraritm , aut lu- 
dentium animalium cursus in- 
visus , aut mugientium valida 
bestiarum vox , aut resonans 
de altissimis montibus Echo-, 
deficientes faciebant illos pra 
timore. 

19 Omnis enim orbis térra- 
rum límpido illuminabatur lu- 
mine , et non impedí tis operibus 
continebatur. 

20 So lis autem illis super- 
posita erat gravis nox , imago 
tenebrarum , qu<e superventura 
illis erat. Ipsi ergo sibi erant 
¿raviores tenebris. 



vivo el estado inmutable de los conde- 
nados. 

1 MS. 6. Que treueiaban. El estrepito 
de las carreras de los animales los ate- 
morizaba, aunque no los veun á causa de 
las tinieblas. 

2 Se ha de suplir aquí ejus noctis: 



3*7 

17 Pues todos quedaban li- 
gados con una misma cadena de 
tinieblas. Y el silbar del viento, 
6 el sonido suave de las aves 
entre los ramos espesos de los 
árboles, 6 la violencia del agua 
que corría con ímpetu, 

18 O el recio estruendo de 
peñascos que se precipitaban , 6 
una carrera invisible de anima- 
les que jugueteaban ', ó voz re- 
cia de bestias que bramaban, ó 
el Eco que resonaba de los mas 
altos montes: todo esto les ha- 
cia desmayar de temor. 

19 Porque todo el mundo 
era iluminado con despejada 
luz, y se ocupaba sin impedi- 
mento en sus labores. 

20 Mas sobre solo ellos es- 
taba puesta una pesada noche, 
irnágen de las tinieblas, que les 
habían de sobrevenir. Así ellos 
se eran á sí mas insoportables 
que las tinieblas 2 . 

Por la ceguedad y tinieblas , que pade- 
cían tn su alma. Entre las tribulaciones 
del alma , ninguna tribulación hay ma- 
yor ni mas continua, ñique atormente 
mas al vivo, que la conciencia de los pe- 
cados propios. S. Agust. in Ps. xlv. 



CAPITULO XVIII. 

Una columna de fuego alumbra d los Hebréos. Los Egypcios 
quedan privados de sus primogénitos. Aarón intercede 
por el pueblo. 



1 S^ndis* autem tuis ma- 1 IVtas tus Santos tenían una 
xima erat lux , et horum qui- luz muy grande , y oían la voz 



a Exod. x. 23. 



3 I 3 EL LIBRO DE 1 

dem vocem audiebant , sed fi- 
guram non videbant. Et quia 
non et ipsi eadem passi erant, 
t?taguificabant te: 

2 Et qai ante líe si erant, 
quia non Icedebantur , gratias 
agebant : et ut esset dijferen- 
tia , donum petebant. 

3 Propter a quod ignis ar- 
dentem coliimnam dncem ha- 
buerunt ignota vi# , et solem 
sine lcesura boni hosjpitii pr¿e- 
stitisti. 

4 Digni quidem illi carere 
luce , et pati carcerem teñe- 
brarum , qui inclusos custodie-» 
bant filios tuos , per quos inci- 
fieba! incorruptum le gis lumen 
sáculo dari. 

5 Cum b cogitarent justo- 
rum oc eider e infantes : et uno c 
expósito filio , et liberato , in 
tradiictionem illorum , multitu- 

1 Tu pueblo , que había oido la voz y 
los clamores de éstos, de los Egvpcios; 
pero sin verlos, porque estaban cubier- 
tos de tinieblas. 

2 Los Hebreos, que habian sido mal- 
tratados por los Egvpcios. 

3 De que continuases tratándolos con 
esta diferencia. En el Griego estos dos 
versicu'os se refieren á los Egvpcios, y 
el sentido parece ser el^ siguieme : To7< 
Se baloia <sov (tiyicTTov *¡v fas' a* fmí¡v 
filv áxovovves , (j.op<pt¡v Se ov% ópüfreq . 6cl 
fjLev ovv xtxxíivoi i-xe^bvOuavv , e/xaxapttoy' 
otl Si ov (íkó.-xTova\. 7cpor¡SiaY¡uévoi , t v%<*' 
piGToioi , xat tov Suve/^driyai yápiY eSíoyvo. 
Mas tus Santos tenían una luz muy 
grande , cuya voz oyendo Jos Egvpcios, 
mas no niendo su figura , porque se lo 
impedían las tinieblas, los tenían por 
dichosos , por quanto no padecían como 
ellos. T de que no les hacían daño , hw 



A SABIDURÍA. 

de éstos 1 , mas no veían su fi- 
gura. Y por quanto ellos no ha- 
bian padecido las mismas cosas, 
te engrandecían : 

2 Y los que ántes habian 
sido maltratados , te daban gra- 
cias, porque ya no lo eran 7 ; 
y te pedían el favor de que hu- 
biese tal diferencia 3 . 

3 Por lo qual tuvieron por 
guia de un camino que no sa- 
bían 4 una columna ardiente de 
fuego, y les diste un Sol sin da- 
ño del buen hospedaje 5 . 

4 Los otros c bien merecían 
el carecer de luz , y padecer una 
cárcel de tinieblas, pues guarda- 
ban encerrados á tus hijos , por 
los quales se empezaba á dar al 
mundo la luz incorrupta de 
tu ley 7 . 

5 Quando pensaron quitar 
la vida á los infantes de los jus- 
tos ; y expuesto un hijo 8 , y li- 
bertado para castigo de ellos, 

bíéndolos ántes injuriado , les daban las 
gracias, y les pedían perdón de haberles 
sido enemigos. 

4 El Griego ¿ív0' ov , en vez de las 
quales cosas : en vez ae. las tinieblas les 
diste una columna inflamada de fuego, 
que los guiase por un camino descono- 
cido; y el Sol, que sin ofenderlos los 
alumbrase en su gloriosa peregrinación. 

5 Dios les envió un Sol templado , y 
que no les molestaba , quando descansa- 
ban en sus paradas y estaciones. 

6 Los Egypcios. 

7 Porque ya tenían hecha alianza 
con Dios de -er su pueblo , de observar 
el Sábado, y la Circuncisión , y poco án- 
tes habia sido instituida la Pa?qua,v. 6. 
El Griego, %[ieM«t. ... SlSoadai t debia 
da^e la ley en el Sinai. 

8 El niño Moysés. 



a Exod. xiv. 24. Psalm. jlxxvii. 14. et civ. 39« b Exod. I. 16. et II. 3. 
C Exod. II. 23. 



CAPÍTUJ 

dinent filiorum abstulisti , et a 
pariter tilos perdidisti in aqua 
valida. 

6 Illa enim nox ante cogni- 
ta est a patribus nostris , ut 
veré s dente s qnibus juramen- 
tis crediderunt , anima quior es 
essent. 

7 Suscepta est autem d 
populo tito sanitas quidem justo- 
rum , injitstorum autem exter- 
minatio. 

8 Sicut enim la sis ti adver- 
sarios : sic et nos provocans 
magnificas ti. 

9 Absconse enim sacrifi- 
cabant fus ti pueri bonorum , 
et justitia legem in concor- 
dia disposuerunt : similiter et 
bona et mala receptaros justos, 
patrum jam decantantes lau- 
des. 

10 Resonabat autem incon- 
veniens inimicorum vox, et fie- 
bilis audiebatur planctus plo- 
ratorum infantium. 

1 1 Simili b autem pcend ser- 
vas cum domino ajfiictus est, 

1 Ed la muerte de los primogénitos. 

2 Anegados ea el mar Roxo. 

3 Fue anunciada á Abraham , &c. 
Genes, xv. 13. 14. y tambicii á los Is- 
raelitas por medio de Moyses. Exod. 11. 
20. iv 22. xu. 12. 

4 Estando seguros, y viendo por la 
experiencia cómo se cumplían las pro¡- 
mesas hechas por Dios, y juradas á sus 
padres, estuviesen alegres y animosos, y 
no desconfiasen del poder y socorro del 
Señor, y fuesen mas mo Uredos en sufrir 
las adversidades sin quejarse. 

5 A ser agradecidos, y á correspon- 
deré en el amor. 



o xviii. 319 

Ies quitaste muchedumbre de 
hijos 1 , y juntos los destruíste 
en las recias aguas \ 

6 Porque aquella noche fué 
antes conocida por nuestros pa- 
dres 3 , para que sabiendo ellos 
con verdad á qué juramentos 
creyéron 4 , quedasen mas tran- 
quilos sus ánimos. 

7 Y tu pueblo verdadera- 
mente recibió la salud de los 
justos, y el exterminio de los 
injustos. 

8 Porque como dañaste 5 
los contrarios: así llamándonos á 
á nosotros nos engrandeciste. 

9 Porque los justos , hijos 
de los buenos 6 , te ofrecían de 
oculto 7 el sacrificio, y esta- 
blecieron concordes esta ley de 
justicia 8 ; y que los justos reci- 
birían igualmente los bienes y 
los males , cantando ya las ala- 
banzas de los padres 

10 Y resonaba la desento- 
nada voz de los enemigos , y se 
oía el lamentable llanto de los 
niños, que eran llorados ,0 . 

11 Y con la misma pena fué 
afligido el siervo y el señor, y 

6 De los Santos Patriarcas. 

7 De noche celebráron el sacrificio 
del Cordero Pasqual. 

8 Prometían observar la ley , que les 
habias de dar, y ofreciéndose a recibir 
de la mano de Dios con acción de gra- 
cias y perfecta conformidad el bien tí 
el mal , que quisiese darles en su pere- 
grinación. 

9 Alabando á Dios como sus padres 
lo habían enseñado. Otros : Celebrando 
las alabanzas y glorias de sus padres. 

10 De los primogénitos , cuya muer- 
te lloraban sin consuelo los padres afli- 
gidos. 



si Exod. xiv. 27. 



b Exod. xu. 29. 30. 



320 EL LIBRO DE 

et popular is homo regí similia 
passus, 

12 Similiter ergo omnes 
uno nomine mortis moriuos ha- 
bebant innumer ahiles. Nec enim 
ad sepeliendum vivi sufficie- 
bant : quoniam uno momento, 
qua erat praclarior natío illo- 
rum, exterminata est. 

13 De ómnibus enim non 
crecientes propter veneficia , 
tune vero primüm cüm fuit 
exterminium primogenitorum , 
spoponderunt populum Dei es- 
se. 

14 Cüm enim quietum si- 
lentium contineret omnia , et 
nox in suo cursu médium iter 
haberet, 

1 f Omnipotens sermo tuus 
de cáelo a regalibus sedibus, 
durus debellator in mediam ex- 
termina terram prosilivit, 

16 Qladius acutus insimu- 
latum imperium tuum portans, 
et stans replevit omnia morte, 
et usque ad ccelum attingebat 
stans in térra. 

1 7 Tune continub visus so- 
mniorum malorum turbaverunt 

1 Quáles eran los primogénitos , co- 
mo que en ellos se fundaban todas las 
esperanzas de las familias y de la nación. 

2 El Griego á/j-c^óy^aav 6sov vióv ka,óv 
tivat , confesaron que el pueblo era hijo 
de Eios , pueblo escogido y amado de 
Dios. Véase otra expresión semejante en 
Oseas xi. 2. 

3 El decreto de tu soberana volun- 
tad, á la qual nada puede resistir. 

4 A semejanza de fiero y fuerte guer- 
rero. En la tierra llamada del exterminio, 
destinada á. ser destruida y asolada. 

5: Cierto y eficaz mandato. Tu pala- 
bra omnipotente baxtí del cielo y de tu 



A SABIDURÍA. 

el hombre plebeyo padeció lo 
mismo que el Rey. 

12 Todos, pues, con uni- 
forme género de muerte tenian 
muertos sin cuenta. Porque los 
vivos no bastaban para enter- 
rarlos: por quanto en un mo- 
mento fué exterminada la prole 
mas esclarecida de ellos 

13 Porque los que eran del 
todo incrédulos á causa de los 
encantos , luego que acaeció el 
exterminio de los primogénitos, 
confesaron 2 que aquel era el 
pueblo de Dios. 

14 Porque quando un quie- 
to silencio contenia todas las 
cosas, y la noche en su carrera 
tenia ya la mitad de su camino, 

1 5 Tu omnipotente pala- 
bra 3 desde el cielo , desde tus 
reales asientos, fuerte guerrero 4 
saltó fuera al medio de la tierra 
del exterminio; 

16 Una espada aguda , que 
llevaba tu no fingido mandato s , 
y que presentándoseles lo llenó 
todo de muerte, y estando en la 
tierra alcanzaba hasta el cielo. 

17 Entonces 6 los turbáron 
de improviso visiones de malos 

trono real, y se echó de repente sobre 
esta tierra abandonada al exterminio; y 
el Angel exterminador , que enviaste á 
semejanza de un fiero é inexorable guer- 
rero , llevando tu irrevocable decreto, y 
armado de una espada aguda, lo llend 
todo de mortandad; y estando sobre la 
tierra , alca nziba cor» la cabeza hasta el 
cielo. Habla empháticamente del Angel 
exterminador , como de un graode gi- 
gante, que teniendo los pies en la tier- 
ra , tocaba las nubes con la cabeza. 

6 Antes de la muerte de los primo- 
génitos , y de los otros males, que des- 
pués les vinieron. 



C APÍTU1 

tilos 9 et timotes supervenerunt 
insperati. 

18 Et alius alibi projectus 
semivivus , propter quam mo- 
riebatur > causam demonstra- 
bat mortis. 

19 Visiones enim , qua ti- 
los turbaverunt , h¿ec pramo- 
nebant , ne inscii , quare mala 
patiebantur , perirent. 

20 Tetigit autem tune et 
justos tentatio mortis , et com- 
motio in eremo facta est mul- 
titudinis : sed non diu per- 
tnansit ira tua. 

21 Properans a enim homo 
sine querela deprecari pro po- 
jpulis , proferens servitntis suce 
scutum, orationem et per in- 
censum deprecationem allegans, 
restitit ir<* , et finem imposuit 
necessitati , ostendens quoniam 
tuus est famidus. 

22 Vicit autem turbas, non 
in virtute corporis , nec arma- 
tura potentiá, sed verbo illum 9 
qui se vexabat , subjecit , ju- 
ramenta parentum , et testa- 
tnentum commemorans. 



1 Parece que el Angel no los rema- 
taba del todo, sino que los dexaba con 
algunos momentos de vida , para que 
fuese mayor la pena de los padres al 
verlos morir, sin poderlos remediar. 

2 Porque no era natural , sino una 
justa y merecida venganza del cielo. 

3 A los Hebreos. Num. xvi. 43. 

4 Habla de Aarón , que intercedió 
por el pueblo, por los de su pueblo. El 
Griego enteveag... tz pos ¡j-á^iqas , se apresu' 
ró á defenderlos , á comba tir por ellos; 
y después sigue: trayendo la armadura^ 



O XVIII. 321 

sueños , y viniéron sobre ellos 
temores no esperados. 

18 Y echados uno á un la- 
do, y otro á otro medio vivos', 
mostraban la causa de la muerte 
por la qnal morían 2 . 

19 Porque las visiones, que 
los habían turbado , les adver- 
tían esto ántes , para que no 
pereciesen sin saber , por qué 
padecían los males. 

20 A los justos 3 tocó tam- 
bién entonces una tentación de 
muerte, y hubo en el desierto al- 
boroto de la muchedumbre : mas 
no duro tu ira mucho tiempo. 

2 1 Porque apresurándose un 
hombre irreprehensible 4 á inter- 
ceder por el pueblo , echando 
mano del escudo de su ministe- 
rio , presentando oración y rue- 
go con incienso , contrastó á la 
ira , y puso fin á la necesidad 5 , 
mostrando que es tu siervo 6 . 

22 Y venció las turbacio- 
nes 7 , no con fuerza de cuerpo, 
ni con poder de armadura , si- 
no que con la palabra sujetó á 
aquel , que se maltrataba á sí 
mismo 8 , recordando los jura- 
mentos y alianza de los padres. 

los instrumentos de su propio ministerio^ 
es á saber, oración y reconciliación de in- 
cienso ; porque pasó adonde las llamas 
devoraban al pueblo, y ofiec'endo incien